Los personajes no me pertenecen, los tomo prestados de la gran Rumiko. Esta historia es una ADAPTACIÓN de la película de anime Toaru Hikuushi e no Tsuioku (la princesa y el piloto)
Across the sky
Capítulo 2
Habían pasado dos meses desde la fiesta de compromiso entre Akane y Kirin. Solo faltaba un mes para que oficialmente fueran marido y mujer. La casa era un puro alboroto constante por todos los preparativos que aún quedaban por organizar. Happosai estaba harto de ver a la gente correr de aquí para allá, así que encontraba paz, cuando se encerraba en su despacho. Estaba organizando unos papeles cuando sonó su teléfono privado.
―¿Sí? Happosai Himura al habla.
―Mi estimado amigo, soy Soun. ¿Qué tal va todo?
―Su majestad, ¿me pregunta usted como emperador…?
―No, amigo mío, es una llamada de cortesía, entre dos amigos cuando uno está a punto de casar a su hermosa hija, nada de asuntos de estado.
―Pues estoy del tema de la boda hasta las narices, no me gusta que me anden molestando para saber si los manteles serán blancos o con bordados rosas.
―Supongo que si te preguntaran sobre ropa interior femenina estarías más dispuesto a colaborar, ¿verdad? ―el emperador rio al otro lado de la línea.
―No sé de qué me hablas… ―pero sí sabía a qué se refería, y también sabía que Soun conocía su hobbie de coleccionar prendas íntimas femeninas.
Las risas de Soun fueron sustituidas por un suspiro ―¿Y Akane? ¿Cómo está? Aparte de igualita a su madre, sin duda heredó su belleza. Maldito sea el emperador de China y sus caprichos. Nuestro plan se ha ido al traste completamente.
―Al menos Japón tendrá un emperador, aunque Akane no sea su emperatriz…pues ella es una adolescente, a ratos parece que quiere salir corriendo y en otras se la ve ilusionada, pienso que la curiosidad juvenil la ha ayudado a sobrellevarlo con más entusiasmo. Ya sabes, cosas de la edad. ¿Y Shinnosuke?
―No puedo creer que esa niña que un día tuve en brazos vaya a casarse…Shinnosuke no cabe de los celos, anda de un humor de perros, parece que quedó prendado de la bella Akane, dice que no entiende cómo no le planté cara y accedí tan rápido a la petición de Kirin, ¿qué sabrá de mantener a salvo un país? Ya se le pasará. En fin, he querido tomar un descanso pero me temo que ya ha llegado a su fin. Me alegro de hablar contigo.
―Igualmente Soun, eres un gran amigo... Nos vemos mañana en la reunión...
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La noche llegó calurosa, Ukyo y la señora Akiyama terminaron de vestir a Akane con un camisón de tirantes blanco que le llegaba hasta los tobillos. Ella odiaba que la tuvieran que vestir y desvestir, necesitaba su privacidad, no era una cría, pero su padre insistía en que tenía que dar una imagen por su rango, así que se dejaba hacer. Cuando la señora Akiyama se fue, Akane se sentó en el tocador y Ukyo comenzó a cepillarle su larga y hermosa melena.
―Ya queda solo un mes… ¿estás nerviosa? ―preguntó la mucama con brillo en la mirada.
Akane se sonrojó en ese instante, sabía perfectamente por donde quería Ukyo que fuera la conversación ―Pues… algo nerviosa… nunca he estado con ningún hombre… la verdad, aunque el beso me pilló desprevenida y fue algo brusco… no sé cómo describirte, quiero experimentarlo de nuevo.
―¡Qué envidia! Se vio tan temperamental…¿cómo crees que besará Shinnosuke?
―No me dio tiempo de conocerlo pero Shinnosuke debe ser muy dulce, no me hubiera importado comprobarlo ―se tapó la cara pero entreabrió los dedos para mirar a su amiga desde el espejo y hacerle burla.
―¡Eres una bruja! ―rio la castaña― es que los dos son taaaaan guapos. Oye… ¿y Kirin estará bien dotado? Es muy alto… como todo lo tenga igual…
―¡Ukyo! ―gritó Akane roja de la vergüenza― ¿de-de verdad crees que la altura tiene algo que ver con…? ¡No quiero ni imaginarlo!
―Pues Kirin es más alto que Shinnosuke, pero yo tampoco tengo experiencia para saber si la altura es relevante. ¿Me contarás todos los detalles? Necesitaré información para cuando sea mi primera vez ―la chica le sacó la lengua a modo de juego. Akane cada vez estaba más colorada―. Prometemé que me escribirás a menudo; te vas a China... ¡qué pasada!
Akane se giró para ver a su amiga de frente ―Pediré que me acompañes y estaremos las dos en China, visitando muchos lugares.
―¿¡Sí!? ¡Ojalá pueda irme contigo! Ese consejero suyo era muy guapo… le quitas las gafas y tiene unos ojos verdes espectaculares.
―¿Y quién no te gusta a ti? ―las dos chicas rieron a carcajadas. En ese instante la señora Akiyama entró en la habitación con cara de pocos amigos.
―Ukyo, ya es hora de retirarse, la señorita debe descansar ―la castaña dejó el cepillo encima del tocador y le dio las buenas noches a Akane.
Se despidieron de ella dejándola arropada en la cama, cerró los ojos pero estaba demasiado nerviosa con los recientes acontecimientos para poder conciliar el sueño. Oyó cómo la puerta se abrió despacio y de forma sigilosa, se hizo la dormida y sintió la mano de su padre apartarle un mechón de la cara.
―Mi pequeña… ya eres toda una mujer ―susurró el primer ministro, la miró con devoción unos segundos más y se marchó a su despacho. Aún le quedaba por organizar la reunión del día siguiente.
En cuanto Akane se vio sola salió de su cama y se acercó a la ventana. Esa noche ni siquiera había luna llena debido a la cantidad de nubes que la ocultaban. Escuchó un ruido extraño, parecía un motor que se acercaba, se asomó aún más y vio pasar un avión de combate a gran velocidad, justo en ese instante soltó un misil que hizo explosión en el ala oeste de la mansión. La oscuridad se volvió día y Akane se tapó los oídos por el ruido atronador de la explosión. Cuando se le pasó el shock y pudo pensar, se percató de que en ese ala se alojaba su padre.
—¡PAPÁÁÁÁÁ! —gritó la chica asomada a la ventana.
Ukyo entró corriendo a la habitación de Akane. Ya no solo se oía un motor, eran varios aviones los que sobrevolaban la residencia Himura.
—¡AKANEEEEE! ¡¿Estás bien!? ¡Tengo miedo! ¿¡Qué está pasando!? —gritaba la castaña con voz temblorosa.
—¡Hay que salir de aquí! —gritó la peliazul. Se oyeron nuevos disparos, esta vez en su dirección. Akane saltó sobre Ukyo y la tiró al suelo justo a tiempo de que las balas impactaran contra ellas.
Ukyo lloraba desconsolada tumbada en el suelo, estaba aterrada y era incapaz de moverse.
—¡Vamos, Ukyo! ¡Muévete! —la sujetó del brazo y consiguió levantarla, pero una nueva explosión lanzó a las chicas de nuevo al suelo. Tuvieron que cubrirse porque comenzaron a caer cascotes de piedras sobre ellas.
—¡No quiero morir, Akane!
—¡Nadie va a morir pero tienes que colaborar!
La puerta se abrió y el padre de Ukyo, junto con otros sirvientes de la casa, entraron a auxiliar a las jóvenes. Los disparos cesaron y los aviones se alejaron tan rápido como llegaron.
—¡Señorita Himura por favor, venga por aquí! —el padre de Ukyo intentó, en vano, llevar a Akane hasta la salida
—¡Tengo que encontrar a mi padre! —la chica corrió descalza hacia donde había impactado el misil, tenía un mal presentimiento. Debía encontrar a su padre lo antes posible.
—¡Ukyo, sigue a Satoru y a la señora Akiyama hasta la salida! ¡Sasuke, vamos a ayudar a la señorita Himura! —ambos hombres corriendo en la misma dirección en la que hacía medio minuto escaso se había perdido Akane entre las ruinas y el fuego.
—¡PAPÁ! ¡¿DÓNDE ESTÁS!? ¡PAPÁ! —Akane entró al dormitorio de su padre, que estaba prácticamente derruido, pero allí no había nadie. Su segunda opción era el despacho, en ese instante llegaron el padre de Ukyo y Sasuke, uno de los jardineros. Entraron a la estancia y vieron al primer ministro con medio cuerpo aplastado por un gran trozo de piedra de las paredes de la habitación— ¡NOOOOOOOO! ¡PAPÁÁÁÁÁ! —Akane se acercó veloz en su dirección e intentó levantar la gran piedra, se le unieron los dos hombres, y con mucho esfuerzo, lograron moverla lo suficiente para poder sacar a Happosai de debajo de ella— ¡Papá, por favor despierta! —suplicaba la chica.
Happosai entreabrió los ojos y buscó a Akane con la mirada —A-Akane…
—Estoy aquí, padre —los ojos comenzaron a humedecerse.
—Nadie… es-escúchame… nadie tiene… poder sobre ti…
—¿Qué me quieres decir con eso? No hables, te sacaremos de aquí.
—No… mi vida se a-acaba aquí...confía en Soun… sé feliz… mi niña… —los ojos de Happosai se cerraron para siempre.
—¡¿Papá!? ¡PAPÁÁÁÁÁ! —Akane lloró desconsolada sobre el pecho de su padre. El padre de Ukyo se acercó, debían salir de allí, había riesgo de derrumbe.
—Señorita Himura, debemos irnos, es muy peligroso quedarnos aquí… nos llevaremos al primer ministro fuera.
Akane comprendió, pese a su dolor, que no era un lugar seguro al haber sido el más dañado. Sasuke cogió en brazos en cuerpo inerte de su amo y los tres salieron apresuradamente de allí.
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Mucha gente acudió al funeral del primer ministro de Japón, Happosai Himura, entre ellos, el mismísimo emperador, Soun Tendo, acompañado de su hijo Shinnosuke, que estuvo más preocupado en no despegarse de Akane que por el mismo funeral o las acciones militares contra Japón.
Apartados del resto de la muchedumbre, Soun Tendo hablaba con su general, Ono Tofu ―¿Me estás diciendo que el objetivo de antenoche era Akane Himura? ―preguntó sorprendido.
―Afirmativo, hemos interceptado unas conversaciones rusas que lo han confirmado.
Soun se atusó el bigote ―¿Y por qué los rusos van a querer asesinar a la hija del primer ministro? ¿Por qué precisamente a ella?
―Según los mensajes cifrados, saben que la señorita Himura va a ser la futura emperatriz de China, es un aviso para Kirin. Conocen sus planes… pero seguimos sin comprender bien, saben que si se meten con Japón, no nos quedaremos quietos. Parece una provocación por parte de Rusia.
―¿Cuales son las medidas a tomar, general?
―De momento, Kirin ha ordenado que la señorita Himura sea trasladada a China, dice que no se fía de Japón para protegerla y ya quiere tener a la futura emperatriz cerca...usted sabe lo rápido que se encaprichan de una cintura estrecha. Es un arrogante engreído, con todos mis respetos señor emperador. Envía a la octava flota a recogerla, en tres días estarán aquí. En lo concerniente a la seguridad de Japón, estaremos de momento en alerta roja. Nos prepararemos para otro posible ataque.
―Muy bien, no podemos oponernos a los deseos de Kirin. Confío plenamente en usted para proteger mi imperio ―Tofu asintió y Soun se retiró. Se acercó donde estaban Akane y Shinnosuke, no podía llorar a su amigo todavía, debía proteger a su hija. Se lo debía y así lo haría.
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Justo en ese instante, en la estación aérea naval en Sasebo, un joven piloto despertaba sudoroso debido a una pesadilla que acababa de tener, su cabello negro azabache, que normalmente llevaba sujeto en una trenza, estaba completamente revuelto. Se levantó y se quitó la camiseta de tirantes blanca con la que solía dormir, porque estaba empapada en sudor. Se lavó la cara con agua fría y se miró al espejo. Unos ojos azules le devolvieron la mirada, no era típico que un japonés tuviera los ojos de ese tono, aunque él los había heredado de su madre. Tenía unos rasgos exóticos, pensaba que podían ser heredados de su padre, Genma Müller, él era alemán. Se enamoró de su madre durante la guerra y lo tuvieron a él. No recordaba apenas su cara ya que se marchó siendo un crío de 7 años y acababa de cumplir 24. Lo inició en el mundo de las artes marciales antes de que lo volvieran a llamar de nuevo a filas. Al no estar casados, Ranma llevó el apellido de su madre, Saotome. Desde muy pequeño sufrió el desprecio de todo el mundo, lo llamaban despectivamente "mestizo", le decían que su madre era una traidora a su raza y que él era una abominación. Su infancia estuvo marcada por constantes peleas defendiendo, principalmente, el honor de su madre; muchas veces acababa exhausto en un callejón y miraba al cielo. Deseaba volar y evadirse de todo, pensaba que allá arriba podría sentirse al fin libre de etiquetas. No supieron de su padre nunca más, ambos pensaron que seguramente, habría muerto en combate. La imagen de su madre le vino con claridad a la mente, sintió un tremendo vacío y una sensación de culpabilidad en su interior. Sus pensamientos fueron cortados por su compañero Ryoga, que acababa de llegar a la base.
―Ranma, ¿sabes la hora que es? Si no estoy para despertarte se te pegan siempre las sábanas ―Ryoga se cruzó de brazos y se apoyó en el marco de la puerta del baño.
―Pues es la hora de que me pagues lo que me debes, te gané en el último "suicida" ―habló mirando a su compañero desde el espejo.
―Mi avión no estaba al 100%, exijo una revancha. Doble o nada, ¿qué me dices?
Ranma rio con sorna ―Si tanto te gusta tirar tu dinero, acepto. ¿De dónde vienes? ¿No habrás ido de nuevo a ver a tu chica "confort"?
―Sabes que no me gusta que te dirijas así a Shampoo, sé que ella me corresponde.
Ranma se giró y se apoyó en el lavabo ―No te digo que no sea hermosa pero es una prostituta para el ejército japonés, te dirá lo que quieres escuchar. A ti y a los otros cien hombres diarios que seguramente pasen entre sus piernas.
Ryoga lo miró con el ceño fruncido ―¡Conmigo es distinta! Ella me cuenta todo, confía en mí. Algún día la sacaré de ahí.
―Ya, claro… ¿Y tú? ¿También le cuentas todo? Te recuerdo que es china, ándate con ojo. Aunque la futura emperatriz vaya a ser japonesa y haya un pacto entre los países, no significa que debamos bajar la guardia.
―¿Crees que por ser china ya no debo fiarme? ¿Qué hay de ti? Eres medio alemán y te he confiado mi vida en los combates ―Ryoga estaba empezando a mosquearse en serio. Él estaba seguro que Shampoo le correspondía.
―Si me molesto en aconsejarte es por tu bien, no entiendo que tengas que andar con prostitutas, seguro que habrá alguna chica normal a la que le gustes.
―No me gusta nadie más, aparte las chicas japonesas son muy frígidas y uno tiene sus necesidades.
―Pues yo no tengo problema, aunque es lógico con esta cara y este cuerpo ―Ranma se señaló a sí mismo.
―Has hablado de confianza y sin embargo pareces un libro cerrado, ni siquiera sé qué son esas marcas que tienes en la espalda. Parecen arañazos pero a lo bestia.
Ranma arrugó el ceño, no tenía ganas de discutir con Ryoga pero tampoco quería hablar de su pasado, le resultaba demasiado doloroso, así que intentó apaciguar las aguas ―Soy un gran amante, ¿qué culpa tengo yo de causarles tanto placer que me dejen estas señales?
Los dos se miraron durante unos instantes para estallar en risas a continuación ―Lo he pillado, no se puede hablar del pasado de Ranma Saotome. Bueno, a lo que nos compete, dentro de cuatro días en el hangar 6. Esta vez no pienso perder.
―Más te vale que vayas sacando el dinero de tu alcancía en forma de cerdito, porque pienso volver a ganar.
―Ni lo sueñes, Saotome. Nos vemos ahora, y lávate otra vez la cara. Estás horrible.
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Llegó el día de la apuesta, los dos participantes se presentaron puntuales en el lugar acordado. Dos de sus compañeros, Daisuke e Hiroshi, asistieron al duelo a modo de jueces.
―Bien, conocéis las reglas del "suicida" perfectamente ―habló Daisuke a los jugadores―, pero las recordaré de todas formas. Haréis una barrena y el que más se aproxime al suelo antes de levantar el vuelo, gana. Las piruetas serán también valoradas como puntos positivos. ¿Queda claro?
―Clarísimo ―dijeron a la par Ranma y Ryoga.
―¡Bien! ¡Pues que comience el juego!
Subieron a sus respectivos aviones y despegaron uno detrás del otro.
―Caballo salvaje a cerdito despistado, ¿me escuchas bien? Oink, oink ―se burlaba Ranma de su contrincante a través del intercomunicador.
―¡Te vas a tragar tus palabras, maldito vanidoso! ¡Con tu dinero le compraré a Shampoo un precioso colgante!
―No vendas la piel del oso antes de cazarla, nunca me has ganado en este juego, ¿qué te hace pensar que hoy será distinto?
―Algún día tiene que ser, ¿por qué no hoy?
Los pilotos comenzaron a hacer piruetas en el aire para ir calentando, volaban muy cerca el uno del otro. Pasaron a tal velocidad y tan al lado de una de las torres de control, que al capitán Daimonji, que se se encontraba justo en ese momento allí con el general Tofu, se le derramó el café encima de la camisa del pequeño temblor que ocasionaron.
―¡Maldita sea! ¡¿Quienes son esos dementes!? ―bramó el joven capitán.
―Parece que son Saotome e Hibiki, capitán ―respondió uno de los controladores aéreos, Hikaru Gosunkugi.
―Como no… ponme con ellos ―ordenó.
Gosunkugi activo un botón y Daimonji tomó un micrófono para hablar con sus pilotos ―Saotome, Hibiki ¿qué coño creéis que estáis haciendo? ¡Regresad ahora mismo a la base!
―Estamos de maniobras, capitán. Después del ataque de los rusos del otro día, hay que entrenar duro ―respondió el azabache muy tranquilo.
―¡Y una mierda, Saotome! ¡Vais a jugar otra vez a eso que llamáis "suicida", ¿verdad?!
¡Me importa un comino lo que os pase a vosotros pero mis aviones los quiero intactos!
―Enseguida aterrizamos, capitán ―esta vez fue Hibiki el que habló.
―¡Los voy a matar! ―el capitán Daimonji colgó y dejó el micrófono a un lado, se disponía a salir de la torre de control― ¿me acompaña, general?
Tofu no se movió del sitio, permanecía atento a los aviones de Ranma y Ryoga que se perdieron entre las nubes ―Un segundo, capitán.
Los dos pilotos comenzaron a caer velozmente en picado describiendo una trayectoria helicoidal alrededor de su eje vertical, Ranma giraba de manera muy limpia, parecía un bailarín de danza clásica, cada vez lo hacía más rápido, Ryoga también giraba pero más despacio.
―¡¿Estás seguro de que no quieres remontar el vuelo de nuevo, cerdito!? ―Ranma reía a carcajadas, disfrutaba muchísimo cuando subía en un avión, y más cuando lo hacía bailar de esa manera.
―¡Ni lo sueñes! ¡La victoria será mía!
Pero el suelo cada vez estaba más cerca y Ranma no remontaba, Ryoga comenzó a ponerse nervioso, si no alzaba el vuelo de nuevo sería papilla en el asfalto, así que con muchísimo coraje, tiró de los mandos y ascendió de nuevo ―¡Joder!
En ese instante, Ranma hizo lo mismo, y al ascender, hizo girar de nuevo su avión mostrándose victorioso ―¡Chúpate esa cerdito! ¡Soy el mejor!
―Le prometo general que esos dos serán severamente castigados ―decía Daimonji a Tofu.
―Interesante… ―murmuró el general― capitán, quiero que haga llamar a esos hombres al cuartel general dentro de un par de horas. Tengo que hacer unas llamadas.
―Por supuesto general.
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Después de haber saldado cuentas, los dos compañeros se sentaron a comer.
―Seguro que si pilotara un Shinden no te darías esos aires de victoria ―comentó Ryoga a Ranma.
―Ni pilotando el mejor avión del mundo serías capaz de ganarme, la pericia del piloto la mayoría de las veces es más importante que el avión en sí.
―Pues te recuerdo que fue uno de esos el que te derribó en el último combate ―sonrió Ryoga mientras se metía una patata frita en la boca.
―Y yo te recuerdo que fui derribado por salvarte el culo ―una lluvia de ropa cayó encima de Ranma justo cuando se disponía a comer, se levantó como un resorte y encaró a los que habían cometido semejante imprudencia― ¿Se puede saber qué coño os habéis creído? ―bramó el joven piloto. Ryoga se puso de pie a la par que Ranma.
―Menos aires mestizo, necesitamos esos uniformes listos para esta tarde, así que date prisa ―dijo con desprecio el que parecía el cabecilla del trío.
―¿Me has visto cara de sirvienta, Herb? Quizá te pueda servir un par de puñetazos en esa cara de lameculos que tienes ―dijo Ranma apretando la mandíbula mientras se acercaba ferozmente hasta su compañero.
―Estás muy subidito para ser un mercenario.
―Vamos chicos, seguro que el capitán necesita un "repasito", id a dárselo que es lo que se os da de maravilla ―agregó Ryoga con sorna.
―¡Repite eso, colmillitos! ¿Por qué te pones de parte de ese mestizo?―respondió Lime al ataque de Ryoga, éste se acercó y llegó a la altura de Ranma mirando fijamente al causante de la burla.
―Te lo puedo repetir cuando quieras, sabandija...
―¡Firmes! ―el capitán Daimonji entró en el comedor junto al general Tofu. Todo el mundo allí presente se puso en pie y se cuadró ante su capitán, haciendo el correspondiente saludo a un superior. Se giró hacia Tofu y le susurró― ¿Está seguro de que quiere que sean ellos? tengo pilotos muy bien preparados.
―Quiero que sean ellos ―dijo con firmeza.
―Como usted ordene, general… ¡Pilotos de primera clase Saotome e Hibiki! ¡Acompáñenme al cuartel general!
―¡Sí, señor! ―respondieron al unísono. Al pasar por al lado de Herb y su séquito pudieron notar una risita de autosuficiencia.
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El general Ono Tofu tomó asiento, el capitán Sentaro Daimonji se colocó de pie a su lado derecho y junto a él, el teniente Torajiro Kurosawa. Ranma y Ryoga permanecieron de pie delante de ellos con los brazos pegados al cuerpo y la vista al frente.
―He oído que su padre era alemán y su madre japonesa, ¿es cierto? ―preguntó Tofu con ferviente curiosidad.
Ranma no entendía por qué le hacía esa pregunta pero contestó sin dudar ―Sí, señor.
―Es un maldito mestizo, no hace más que darme problemas ―añadió Daimonji.
―No consiento que nadie me hable así, me da igual el rango que tenga ―Ranma miró con furia a su capitán, Ryoga le dio un toque en el brazo para que guardara las formas. Podrían detenerlo por insubordinación a un superior.
Tofu emitió una sonora carcajada que hizo a todos los allí presentes mirar en su dirección, el teniente Kurosawa también hizo un arco ascendente con sus labios. Al que no le sentó demasiado bien la risa del general, fue a Daimonji.
―Tiene carácter, creo que es una buena cualidad en un militar ―habló Tofu― ¿cómo se ha ganado la vida y dónde aprendió a volar?
―Conseguí un empleo aquí en la base cuando tenía 12 años y aprendí viendo volar a los pilotos.
―¿Sólo viéndolos volar? vaya… su padre era piloto también, ¿me equivoco?
―Así es señor.
―Sin duda Alemania tiene los mejores pilotos de combate, debe haber heredado esa habilidad de su padre ―continuó Tofu―. El señor Hibiki posee también un currículum portentoso, número uno de su promoción… interesante…¿usted también procede de familia militar?
―No señor, mi padre es comerciante.
―Ambos han demostrado un rendimiento muy superior al de sus compañeros en combate ―intervino el teniente Kurosawa―.Y el soldado de primera Saotome, se ha ganado el título de mejor piloto de Sasebo.
―Sí, bueno… a costa de poner en peligro constantemente las misiones con sus improvisaciones ―escupió con rabia Daimonji.
―Le recuerdo que gracias a esas improvisaciones, como usted las llama, hemos salido victoriosos en más de una misión, con todos mis respetos ca-pi-tán ―dijo Ranma con sarcasmo.
―Saotome… ―Tofu extendió su brazo derecho para cortar a Sentaro.
―Su presencia aquí es para confiarles una misión muy importante y de alto secreto ―Tofu miró muy serio a uno y a otro―. El piloto de primera, Ranma Saotome, llevará a cierta persona en el asiento trasero de un aeroplano de reconocimiento acuático hasta China, no llevará escolta. ¿Cree que podrá hacerlo? ―dijo mirando fijamente a Ranma― seguramente el enemigo esté pendiente de este traslado.
―Si hay tropas enemigas será más difícil, pero no imposible. Así que la respuesta es sí, podré hacerlo, general.
―¿Alguna vez ha volado en solitario atravesando el Océano Pacífico y el mar de China Oriental?
―Nunca mi general, pero confío plenamente en mis habilidades como piloto ―Tofu esbozó una sonrisa, le gustaba la seguridad en sí mismo de ese chico. Le recordaba mucho a él cuando era más joven.
Tofu miró a Ryoga a continuación ―Su misión será ser el señuelo por si los rusos deciden volver a atacarnos, llevará a otra persona con usted, pero a diferencia de Saotome, sí tendrá escolta. ¿Puedo encargarle esta misión, Hibiki?
―Sí, señor. Estoy dispuesto a servir a mi país en lo que necesite.
―No esperaba menos ―Tofu extendió un mapa e hizo señas a los dos pilotos para que se acercaran a la mesa―. Su misión es llegar hasta Beijing, Hibiki lo hará más directo, pero Saotome dará un rodeo para despistar. Tiene que llegar hasta Shangai en primer lugar, ¿cómo lo haría?
Ranma se quedó unos minutos mirando el mapa ―Si tenemos que dar un rodeo esta sería mi ruta; nos adentraríamos en el pacífico, para que un aeroplano de reconocimiento vuele esa distancia, serán necesarias tres paradas mínimo para recargar energía; pasando dos noches en el mar y en las islas Senkaku, donde pasaríamos la tercera noche, desde allí quizá podamos llegar directamente a Shangai, doy de margen una noche más, solo por el tema de la recarga del aeroplano.
Tofu miró con detalle la ruta marcada por Ranma ―Estoy de acuerdo, en Shangai dejará a esa persona, habrá un contacto que la recoja y se le recompensará con una buena suma de dinero, luego regresará a la base y ya decidirá si quiere jubilarse o continuar sirviendo a Japón ―el rostro de Ranma se volvió blanco como la nieve, ¿tanto dinero iban a darle para poder dejar de trabajar a sus 24 años?―. Lo mismo va para Hibiki, su destino será también Shangai pero atravesará el mar de China Oriental e irá más directo. Esperará al contacto y a que llegue Saotome, ¿entendido?
―Entendido, general.
―¿Qué riesgos creen que puedan existir? ―Ranma y Ryoga se miraron.
―El mayor riesgo que veo es llegando a las islas Senkaku, una vez pasemos, será tarea fácil, eso si no somos descubiertos y nos atacan con los Shinden. Entonces será difícil escapar ilesos ―sentenció Ranma.
―Para esta misión usarás nuestra última adquisición, el hidroavión de reconocimiento Kawanishi H8K "Emily" ―intervino Daimonji.
―¿Emily? ―preguntó Ranma curioso.
―Un nuevo modelo que sobrepasa a nuestros aeroplanos normales de reconocimiento, llega a alcanzar los 620 kilómetros por hora. Sigue siendo más lento que un Shinden, pero aún se considera uno de los más aeroplanos más rápidos que existen ―continuó el capitán con su explicación.
―¿Tienen alguna duda más? ―interrumpió Tofu.
―No, señor ―respondieron al unísono Ranma y Ryoga.
―Muy bien ―Tofu entrelazó sus dedos y se dirigió a Ranma―. Le encomiendo la misión de alto secreto de escoltar a la futura emperatriz de China, la señorita Akane Himura ―Ranma abrió los ojos sorprendido―. Le entregará a su prometida al emperador Kirin a través de su contacto, en unas horas le detallaremos la misión.
―Mi general, con todos mis respetos, escuché que la octava flota de operaciones especiales de China iba a ser la encargada de esta misión ―añadió el joven piloto.
El teniente Kurosawa fue el que tomó la palabra en este lugar: ―La octava flota fue sorprendida cerca de Corea en un ataque sorpresa de los rusos. Fue totalmente destruida ―tanto Ranma como Ryoga palidecieron ante esa inesperada noticia.
―Por eso es de vital importancia que cumplan con éxito esta misión, Kirin menosprecia a Japón y vamos a demostrarle que se equivoca ―sentenció Tofu dando un sonoro golpe en la mesa.
―¡Sí, general! ―respondieron a la vez Ranma y Ryoga.
―Podéis retiraros, en una semana se efectuará el traslado. Ya hablaremos del numerito de esta mañana... ―añadió el capitán Daimonji rechinando los dientes.
Ambos esbozaron una sonrisa apenas imperceptible, saludaron a sus superiores y salieron del cuartel general con paso firme.
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Cuando llegó la noche, los cuatro compañeros decidieron tomar algo en el bar que había al lado de la base, donde solían reunirse de vez en cuando a deshacerse del estrés diario.
―¡Por Ranma y Ryoga! ¡Los mejores pilotos de Japón! ―Daisuke acercó su jarra de cerveza al centro y los demás chocaron las suyas en un escandaloso brindis.
―Seguro que Herb y sus marionetas están con las tripas negras de saber que os han encomendado esta misión a vosotros y ellos solo formarán parte de la escolta, como nosotros ―Hiroshi dio un gran trago a continuación a su jarra de cerveza.
―¡La misión de niñeras! ―estalló Daisuke en carcajadas, a lo que Hiroshi secundó escupiendo parte de la cerveza que se había tomado.
―¿De qué os reís? Vosotros también formáis parte de esta operación, sois tan niñeras como nosotros ―dijo Ranma levantando su jarra y bebiendo con una sonrisa triunfal. Daisuke e Hiroshi se miraron pensativos para a continuación reír los cuatro.
―¿Cómo crees que será la futura emperatriz? Solo los más allegados conocen su rostro, el primer ministro no la llevaba a ninguna fiesta, ni evento. Parece que no quería que nadie la viera ―Ryoga se acarició la barbilla imaginando cómo sería Akane Himura.
―Pues si no la sacaba te lo puedes imaginar ―respondió Ranma―, seguro que es tan fea como un ogro.
―Tu madre y tú trabajasteis para su familia, ¿cierto? ¿Cómo la recuerdas? ―preguntó Ryoga curioso.
―Era muy pequeña, pero parecía un chico más que una chica y con un carácter de mil demonios, apenas la vi, afortunadamente para mí. Por eso la casarán con un chino, porque no habrá japonés que la aguante ―regresaron las risas a los cuatro compañeros.
―Pues de Kirin sí se comenta que es bien parecido ―Ranma, Daisuke e Hiroshi miraron a Ryoga sin poder siquiera pestañear―. ¿Qué he dicho?
―No sabía yo que te iban los hombres ahora… tendré más cuidado cuando coincidamos en el baño, no vaya a ser que te enamores de mí ―se burló Ranma.
Ryoga se levantó de un salto ―¿¡De-de qué narices estás hablando, Ranma!? ¡Yo soy todo un hombre! ¡Eres un estúpido!
―Cálmate cerdito, es solo una broma ―Ranma intentaba aguantarse la risa que amenazaba con explotar de nuevo.
―¡Pues no me gustan esas bromas! ¡Nadie especula sobre mi hombría! ―el chico del colmillo prominente se sentó de mala gana y bebió un largo trago de su jarra de cerveza.
De repente el semblante de Ranma se tornó serio, Daisuke lo miró con curiosidad ―¿A qué viene esa cara? No me digas que tienes miedo.
―Yo no le tengo miedo a nada ―dijo Ranma arrugando el entrecejo.
―Nosotros seremos tus señuelos, tú solo asegúrate de no ser descubierto. Es pan comido ―intervino Ryoga.
El azabache suspiró ―Lo siento chicos…
―¿Y por qué lo sientes? ―dijo Hiroshi― Los mercenarios somos más duros que las cucarachas. ¿Te crees que vamos a morir? Ten un poquito más de confianza, nos dejas en muy mal lugar.
―Tenéis toda la razón ―se disculpó Ranma.
―Tú entrega al ogro y regresa con vida, del resto ya nos encargamos nosotros ―añadió Ryoga.
―¡Por nuestra próxima jubilación! ¡Con lo que nos van a pagar ya podemos retirarnos a una isla llena de indígenas jovencitas y vírgenes… ―Daisuke esbozó una sonrisa soñadora mientras perdía su mirada en el vacío.
―No cambiarás nunca ―Ranma le dio un toque seco en la frente y Daisuke dejó de soñar despierto.
Esa noche estuvieron bebiendo hasta muy tarde, no sabían qué les deparaba el futuro y querían saborear cada minuto que tuvieran antes de emprender la misión.
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La semana pasó muy rápida, apenas pudieron descansar entre reuniones y entrenamientos, sobretodo Ranma que era el que más duro entrenaba para aprender a manejar bien a "Emily", ese hidroavión tenía que convertirse en una prolongación de su cuerpo.
Se vistieron adecuadamente y fueron reunidos para darles las últimas instrucciones, los señuelos despegarían 15 minutos antes que Ranma por la ruta directa que habían marcado. Cuando el capitán Daimonji terminó de dar las instrucciones, llamó a Ranma para que se acercara.
―Nos vemos en Shangai, que no te derriben ―se despidió Ryoga.
―Lo mismo te digo ―respondió Ranma, a continuación siguió al capitán por un largo pasillo.
―Saotome, normalmente a un mestizo como tú no se le permitiría estar en presencia de la señorita Himura ―Ranma apretó los dientes y decidió morderse esta vez la lengua ante el comentario despectivo de su capitán―. No entables conversación con ella y si se dirige a ti responde solo con un "sí" o un "no", ¿queda claro?
―Clarísimo, señor ―respondió secamente.
Se pararon frente a una puerta, Daimonji golpeó dos veces antes de abrir. Al entrar, la luz de la ventana cegó momentáneamente a Ranma. Por lo menos había cuatro hombres escoltando a la señorita Himura. Cuando sus ojos se acostumbraron a la luz, distinguió la figura de Akane; estaba de pie mirando a la ventana. Su larga cabellera azulada, estaba recogida en una cola baja. Vestía una yukata negra, con flores blancas, la cual le dibujaba una silueta espectacular.
―Señorita Himura, le presento al piloto de primera, Ranma Saotome, que ha sido elegido para esta misión. Ella se giró en ese instante y sus miradas se encontraron. Ranma tragó saliva, desde luego no se parecía en nada a un ogro, aunque hubiera deseado que lo fuera.
Continuará…
Hola a todos! Cómo va ese confinamiento? Solo hay que aguantar un poco más y saldremos de esto. Ánimo!
Y ahora al fic, que ahora mismo no tengo mucho que decir… Genma es alemán… me vais a matar con tantos cambios jajajaja pero como dije, es un UA y podemos permitirnos el lujo de cambiar cositas. Pues ya se van a "conocer" Ranma y Akane, lo pongo entre comillas porque como habéis visto, Ranma ya sabe quién es Akane, aunque no guarda muy buen recuerdo de ella. Ryoga y Shampoo de nuevo, a ver... adoro a Ryoga pero no sé... es el gusto culposo mío y de mi beta, nos gusta ese ship no sabemos por qué. Las mujeres confort, ianfu en japonés, existieron de verdad, por desgracia. Eran mujeres secuestradas o reclutadas a base de engaños por parte de los militares japoneses durante la segunda guerra mundial, para exclavizarlas sexualmente. La mayoría eran procedente de Corea, China, Filipinas o del mismo Japón.
Muchísimas gracias por la acogida que ha tenido la historia, como siempre, espero que os guste. Ya os dije que era una ADAPTACIÓN pero habrá más partes inventadas, que fieles a la película. Es más… me es más fácil escribir lo inventado que las partes que quiero dejar parecidas jajajaja q cosas, no?
Gracias infinitas a mi beta Sailordancer7 que al principio de la historia estaba un poco perdida y me costaba escribir, por fin me he encontrado. Baby, qué haría sin ti! A mi co-beta, Susy Chantilly, que examina cualquier detalle que se me haya podido pasar. Muchas gracias bonita! Ella, como muchos sabréis, está actualmente escribiendo el fic, LA APUESTA, si no lo habéis leído, a qué esperáis? :P
A mis locas por el Dios Griego, especialmente a mi Mamá Nodoka que ayer cumplió años en medio de todo este caos que estamos viviendo, pero su familia se lo hizo pasar mejor que nunca. Os quiero chicas!
Contestando a vuestros reviews Juany Rdz Feliz cumple de nuevo! Deseo que te guste esta historia igual que las anteriores. Te quiero guapa Yumari Jimenez me alegro que te gustara el primer capítulo, los que siguen se van a poner interesantes e intensos :) Susy Chantilly si no publicaba, nuestra beta era capaz de coger un avión desde Londres y darme de collejas jajajajaja. Si Charles nos volvió locas de amor, espero que Ranma haga lo mismo pero ya sabes… es que no quiero desvelar mucho… siento friendzonear a tu Shinno desde primera hora, que sepas que sale en este fic por ti. Al menos para que te lo imagines todo guapo y glamuroso. Te quiero mucho y ya sabes, que para lo que me necesites Maryconchita ya era hora sí, ya sabes de primera mano la pereza que tenía para escribir, estoy experimentando más con el dibujo, pero ya me he centrado y aquí estoy :) Pues Akane no se puede escapar porque si no, no habría historia jeje. Lo de ver la peli me parece genial pero te advierto que voy a cambiar…. casi todo jajajajajaja solo he cogido la base de la idea. Pero si la ves, luego me escribes y comentamos Lucitachan ejem… ya lo hablamos por teléfono jajajaja y no diré nada más sin la presencia de un abogado. Cuando veas la peli me dices y comentamos :P por cierto, me encantan tus vídeos intentando hacer caminar a tus perros por la cinta andadora jajajaajaja me partí con el dálmata. Besitos Gogoga amigaaaaaa ya te extrañaba! espero que todo bien por allí. Seeeee imagina a Ranma piloto… creo que es la última de las profesiones sexys que tengo para hombres jajajaja. Espero que te guste el nuevo fic, si ves la peli luego me dices, aunque cuando la veas y leas esto, verás que apenas soy fiel a ella :Pmuchos besos! Tear Hidden me gusta tu teoría pero igual que le dije a Luz, no diré nada más sin presencia de un abogado jajajaja. Pues como te comenté en Twitter, puedes ver la peli tranquilamente y luego decir… en qué realmente se parece lo que está escribiendo Sakura a la peli? estoy cogiendo la base y algunas escenas adaptadas pero como te dije, la mayoría sale de mi loca cabeza. Y respecto al Covid-19… en España nos han alargado, lógicamente el confinamiento, en teoría a partir de hoy o mañana deberíamos ir descendiendo. La situación en España es muy grave y la gente sigue sin darse cuenta… desde luego va a existir un antes y un después en la vida cuando todo esto termine, o al menos haya escasos contagios. Muchos besos y gracias por leer! Que te sea leve el toque de queda en casa. Aprovecha para dibujar que me encantan tus dibus :) Nidia hola mi niña hermosa! ya tienes a tu guapo Ranma de piloto, te lo imaginas todo sexy pilotando su avión… se me cae la babilla de imaginarlo… Cuídate mucho guapa, no sigáis los mismo pasos que en España, quédate en casa y si sales, lleva siempre mascarilla. Besos! Daya holaaaa supongo que siempre el principio de una historia puede ser liosa, sobretodo si juego con cambios de personajes que no estamos acostumbrados. Gracias por quedarte en casa! Cuídate! Saludos desde España! Sailordancer7 baby...cualquiera no regresaba con tu amenaza jajajaa. Seeee Kirin… la verdad es que hemos hablado otras veces de incluirlo en alguna de mis historias y por fin le ha tocado. Es el que más cerca estuvo de besar a Akane, aparte de Mikado, pero aquí ni cerca ni leches… la lengua hasta dentro jajajajaja. Te quiero mucho mi niña, cuídate en extremo! LindaAkane preciosa mía! Siiiii Kirin fue uno de los personajes, que aunque salió solo en un OVA, estuvo muy cerquita de robarle el primer besos a AKane. Se merece salir en un fic. Ya tienes a tu estúpido y sensual Ranma por ahí.. vestido de piloto.. ñam… Cuídate mil mi niña! Te quiero! livamesauribe regresé! ya tenía ganas, la verdad… pues a ver… no puedo responderte a las dudas que tienes de momento :P sin mi abogado delante no diré nada más jajajajaja. Kirin es el antagonista en esta historia, ya tocaba que saliera en alguno de mis fics. Y ya estás viendo el papel que va a ejercer Ranma… llevar a Akane a China para que se despose con Kirin. Hasta aquí puedo leer. Besitos guapa! A. totalmente perdonada jejeje. Así cambiamos un poco y damos vidilla en las historias :P SARITANIMELOVE de vez en cuando es bueno cambiar en las historias :P ya ha aparecido tu Ranma, a partir de aquí lo leerás en todos los capítulos. Espero que te haya gustado! GabyCo ya tengo ganas de que leas el final de A corazón abierto y me comentes jajaja quiero saber tu impresión. Kirin apenas sale en ninguna historia y también le dio guerra al trenzudo, ya tenía ganas de incluirlo en alguna de las mías y ha llegado la oportunidad perfecta. Besitos mi niña y entre todos lo venceremos!
Bueno, creo haber contestado a todos los reviews, si me dejé a alguien por favor que me perdone porque se me habrá pasado sin querer.
Quiero pediros encarecidamente que los que no tengáis que salir a trabajar, os quedéis en casa, por favor… es la mejor manera de parar toda esta pesadilla que estamos viviendo. Y si tenéis que salir a la compra o por necesidad, usad mascarillas. Ayudadnos a ayudaros… #YOMEQUEDOENCASA. Mucha fuerza a todos! Nos leemos!
Sakura Saotome :)
