Capítulo 2

Sehrazat alzó las cejas cuando lo vio a lo lejos, sentado en la mesa en la que se habían encontrado innumerable cantidad de veces, en otras circunstancias, por supuesto…

Sintió pena por él, no tenía idea de lo que pasaba, pero intuía que esa tristeza, tenía algo que ver con la relación que Onur tenía con su novia Nil…

Suspiró al pensar en Ahmet, tampoco era que ella tuviera la vida sencilla junto a él, pero se sentía más estable… aunque estuviese cansada de los maltratos de su futuro suegro y sus cuñados…

Él levantó la vista y la vio. No le sonrió como solía hacerlo, continuó serio, parecía tener los ojos rojos, ¿acaso había llorado?

Sehrazat se apresuró a llegar a él.

-Onur…- dijo y él la miró y apretó los labios, confiaba en ella mucho más de lo que hubiese pensado, pero no quería que lo viera llorar.

-Gracias por venir…

-¿Cómo podría no hacerlo? ¿qué pasó? - le preguntó preocupada.

Onur tomó sus manos por encima de la mesa y se perdió en sus ojos. Ella inclinó la cabeza, como si con eso pudiera convencerlo de que hablara, un momento después se dio cuenta de que quizás él no podía o no quería hacerlo y decidió respetarlo…

-Escucha…- le dijo- no hace falta que digas nada… aunque si yo supiera de qué se trata quizá podría aconsejarte o decirte algo para que te sientas mejor… pero te respeto, Onur… aquí estoy…

-Gracias… siento que eres la única persona en la que confío en este momento…

-También tienes a Kerem…- dijo ella y acarició su mano sin darse cuenta.

-No sé por qué, pero siento que no me entendería…

-Onur…- dijo y cuando vio que él perdía la vista en algún punto sobre la mesa, utilizó su mano libre para tomarlo de la barbilla y obligarlo a mirarla- por favor, dime como te ayudo…

-Estoy sintiendo una pena demasiado grande, Sehrazat…

-¿Por qué? ¿qué fue lo que te puso así?

-Volví… regresé a la ciudad porque creí que sorprendería a Nil… últimamente no hemos sintonizado demasiado… así que pensé que era una buena oportunidad de demostrarle que me importa…

-Eso es bueno…- dijo y se sintió una tonta, seguramente eso no había salido bien.

-Pero la sorpresa me la llevé yo…

-¿Por qué? - dijo y cuando él clavó sus ojos azules en los de ella, Sehrazat lo supo- ¿Nil?

Onur asintió y dejó que un par de lágrimas se le escaparan.

-Júrame que no se lo contarás a nadie… me siento muy avergonzado…

-Avergonzada debería estar ella… ¿cómo fue capaz de algo así?

-No importa… no se… siento que debo reconstruirme y mirar hacia delante…

-Me sorprende que lo digas tan pronto, pero te apoyo… siempre…- dijo ella tratando de sonreír, todavía le duraba la amargura de lo que él le había confiado, aún sin hablar…

-¿Quieres tomar algo?

-Quiero acompañarte… dime qué puedo hacer por ti…

-Lo estás haciendo…- dijo y esta vez fue él quien levantó su mano libre y acarició su cara, mientras se perdía en sus ojos.

-¿Por qué no nos vamos de aquí? Vamos a tu casa, así duermes un rato, me quedaré a acompañarte…

-No puedo ir a mi casa… ella estaba allí cuando volví y…

-Pero es tu casa…

-Ya lo sé, Sehrazat… estaba en la cama con otro tipo, ¿qué quieres que haga?

-Tienes razón, perdóname Onur…- dijo sintiéndose culpable por el comentario, ella sabía que Onur a menudo tenía mal genio y había aprendido a manejarlo, pero en ese momento lo veía desbordado y no convenía cometer equivocaciones…

Sehrazat se quedó mirándolo pensativa y levantó su móvil. Llamó a su casa y como Ahmet no contestó, supo que se había ido…

-Vamos a mi casa, ahí podrás descansar…- dijo y sonrió.

-¿Estás segura? No quiero incomodar a tu novio…

-No está, no te preocupes…- dijo y sonrió con suavidad.


Se mantuvieron en silencio mientras iban a la casa de ella, Onur había estado pocas veces allí y casi no se acordaba de nada…

Entraron y ella acomodó un par de cosas que habían quedado fuera de lugar.

-Te haré un café…

-¿Tienes algo fuerte?

-No deberías tomar…

-Por favor…

-Está bien…- dijo ella y le sirvió un whisky.

Onur se lo tomó de un sorbo y ella se mordió el labio cuando le devolvió el vaso.

-Solo uno más…- le advirtió y él asintió.

Ella se sentó a su lado luego, y apoyó su cabeza en el hombro de él.

-Quisiera decirte algo para aliviarte… para que puedas estar mejor… yo estoy aquí, Onur…- le dijo en voz baja y él dejó el vaso en la mesa de al lado del sillón.

-Me haces bien, Sehrazat… gracias…- le dijo y la tomó entre sus brazos.

Se quedaron un buen rato en silencio y ella notó que él se había quedado dormido. Sonrió sin poder evitarlo, se sentía bien que él se hubiera relajado un rato.

Quiso moverse para que él estuviese más cómodo, pero él la retuvo entre sus brazos y ella decidió quedarse un rato más, sin volver a insistir, para no correr el riesgo de despertarlo…

Sehrazat suspiró y cerró los ojos. Estaba cansada…

Onur se despertó unas horas después y se quedó mirándola hasta que recordó qué hacía allí y suspiró.

Se sintió algo culpable de estar molestándola, pero supo que, si ella estaba allí sin quejarse, era porque realmente lo apreciaba y a su amistad… amistad… ella suspiró en sus brazos y él se preguntó como sería despertarse con ella todos los días, perderse en sus ojos y en su sonrisa, aspirar el aroma de su cabello… abrazarla y sentir su piel bajo sus dedos…

Levantó su mano libre y acarició su cara, dejó que sus dedos viajaran delineando sus rasgos y se encontró sonriendo…

Abrió más los ojos en la penumbra, él no podía darse el lujo de perder su amistad, su apoyo constante por un momento de confusión.

Volvió a cerrarlos y se dedicó a disfrutar de su cercanía, eso les haría bien a ambos, a ella por ayudarlo y a él para no sentirse tan desolado…


Fue Sehrazat la que se despertó luego, algo perdida y se sintió atrapada en sus brazos. Se movió un poco y él la soltó. Se sintió algo rara durante unos segundos y luego se puso de pie y buscó una manta, seguramente él tendría frío.

Lo arropó y él se acomodó en el sillón para seguir durmiendo…

Se fue a su habitación y durmió un rato más…

Se levantó temprano para prepararle un desayuno, sólo quería verlo sonreír un poco y supo que sería demasiado difícil…

Lo observó dormir y escuchó la puerta.

-Querida…- dijo Ahmet al verla levantada.

-Ahmet…- dijo Sehrazat con algo de incomodidad.

Ahmet sonrió y su sonrisa se desvaneció al ver a Onur durmiendo todo despatarrado en el sofá…

-¿Se quedó a dormir aquí? - le preguntó y ella asintió.

-Estaba muy mal…

-Sehrazat…- dijo fastidiado y sacudió la cabeza.

-Ahmet… - se quejó y lo vio salir por la puerta y pegar un portazo.

Onur se despertó y frotó sus ojos antes de caer en cuenta de la realidad. Sehrazat le extendió una taza enorme de café recién hecho y sonrió apenas…

-¿Pudiste descansar? - le preguntó y él asintió, perdido en sus ojos.

-¿Lo soñé o tu novio vino hace un momento?

-No lo soñaste… estuvo aquí…- dijo bajando la vista.

-Lo siento… no quiero complicarte…

-No lo haces… lo único que importa es que estés bien…- dijo ella y sonrió.

Onur se quedó mirándola y se preguntó si todo esto que comenzaba a sentir por ella era producto de su tristeza, de que ella era su única amiga o de que Sehrazat había comenzado a interesarle…

Sacudió la cabeza… la desilusión con Nil era demasiada aún, sobre todo porque alguna vez había fantaseado con la idea de formar una familia con ella… no debía mezclar las cosas con la única mujer que le merecía confianza…


Bueno, hasta aquí llegamos. Espero que comprendan el sentido de esta historia, que como les conté en el primer capítulo, es alternativa a la original, una versión libre. Gracias por leerla!