Kise tenía su cara literalmente enterrada en su almohada, cuando su madre llamó a su puerta.
-Hijo, te buscan – le dijo ella.
-¿Eh? ¿Quién mamá?- le preguntó el sorprendido.
-Es Aomine Daiki, tu ex compañero de Teiko – le dijo ella.
-Dile que estoy dormido, no quiero verlo – le dijo tapándose la cabeza con la almohada. De solo pensar en verlo, se moría de vergüenza.
-Imposible, ya estoy aquí – le dijo él abriendo la puerta, dejando a la madre de Kise totalmente sorprendida ante ese comportamiento de ambos.
-¿Qué haces aquí Aominecchi?- le preguntó él sentándose rápidamente en su cama (y de paso dejando la almohada a un lado).
-¿Qué es toda esta mierda de que no quieres verme?- le preguntó molesto tirando su bolso a los pies de la cama del rubio.
-¿Por qué estás aquí?- le preguntó sorprendido al ver lo agitado que se encontraba el moreno.
-¿Cómo que por qué?- le preguntó Aomine enojado. -¡Dejaste tus cosas tiradas en la cancha! - ¡Saliste llorando y corriendo de ahí sin siquiera preocuparte y tuve que venir hasta aquí para dejártelas!. -¡Podrías ser más agradecido!.
-Claro, mis cosas – dijo él pensativo. Por un momento se había ilusionado con esa visita.
-¿Por qué mas podría venir hasta tu casa?- le preguntó Aomine dudoso. No estaba entendiendo nada.
-¿Por qué me quieres y te preocupaste por mi?- le preguntó alzando una ceja.(esperanzado quizás).
-¿Ehh? ¡Déjate de burlarte de mí rubia llorona! – le dijo dándole un golpe en la cabeza. -¡Lo único que me faltaba era esto!
-Jajaja, no te enojes conmigo Aominecchi – le dijo Kise tratando de sonar divertido, aún cuando no lo estaba para nada. -¡Era solo una broma! ¡Es que me sorprendió el verte aquí!... había olvidado por completo que había dejado olvidado mi bolso.
-Mmmmm- comentó mirando enojado. -Bueno, y ahora que estoy aquí, creo que lo mínimo que corresponde es que me invites a cenar.
Kise lo miró sorprendido. Al parecer Aomine si estaba preocupado por lo sucedido.
-Ok, te invito a comer afuera. No te has bañado y mi madre y hermanas, no permitirán que te sientes a la mesa así – le dijo indicándole su tenida deportiva toda sudada.
-Vamos al Maij Burger, pero tu pagas. Tú perdiste, tú invitas -¿Recuerdas?- le preguntó Aomine.
-Si, lo recuerdo. Vamos toma tus cosas – le dijo Kise quien cogió dos chaquetas (una para el moreno y otra para él) antes de salir de la habitación.
-Mamá- gritó Kise. -Saldremos con Aominecchi a comer afuera.
-¿Ryota está con alguien?- preguntó su hermana mayor a su madre (quien se encontraba junto a ella en la cocina).
-Si con un excompañero de Teiko- le respondió esta.
-Ohhh y le puso era ridícula terminación chhi – dijo la hermana menor – Parece que es alguien importante -comentó.
-¿Qué tanto cuchichean ahí ustedes?- les preguntó Kise entrando a la cocina en forma sorpresiva.
-Nada, queremos ver con quien estás – le dijo la hermana menor asomándose fuera de la cocina para ver a Aomine. Cuando sus ojos se cruzaron, ella entró corriendo a refugiarse en brazos de su madre. Le había parecido un mafioso.
-No puede ser tan feo- comentó la hermana mayor saliendo al encuentro de Aomine para inspeccionarlo bien.
Kise estaba rojo producto de la vergüenza que estaba viviendo. En un día había perdido frente a él nuevamente, había llorado como una nena, había huido del lugar, Aomine había escuchado fuerte y claro cuando estaba negándose a recibirlo y ahora sus hermanas lo trataban como un vago feo.
-A ti te conozco- le dijo la hermana mayor. -¡Pero no sé dónde te he visto!- dijo pensativa.
-¡Diablos!- exclamó Kise para sí. Una vez su hermana lo había descubierto mirando un partido de la Wintecup pasada donde salía el moreno, y para colmo, lo había pillado babeando por Aomine. Su hermana sabía que a él le gustaba. Ahora sí debía ir y acabar con su vida rápidamente. Su hermana sería feliz de humillarlo y ponerlo al descubierto.
-Ahhh ya recuerdo- sonrió de pronto mirando a Kise (quien estaba totalmente en shock). -¡De la generación de nerds del basketball! ¿Verdad?.
-¿Ehh?- preguntó Kise asombrado. Era increíble que su hermana no lo hubiera delatado. -Ss-siiii – le respondió el rubio.
-¿Cómo que Nerds?- preguntó Aomine molesto.
-Si, bueno cómo digas- le dijo ella. -¿Van a salir a comer afuera?- ¿Por quééé?- le preguntó ella risueña a su hermano (después de todo eran pocas las veces que podía ver a su engreído hermano modelo perfecto hecho un completo manojo de nervios. Sabía que lo tenía en sus manos y lo quería disfrutar).
-Por que sí… Aominecchi no está muy presentable – le dijo mirándolo de arriba abajo.
-Sabes que eso no nos importa hermanito. Así quizás podemos hablar con él y de tu gusto de observar partidos de basket ¿No crees?- le dijo pasando un brazo alrededor del cuello de Kise.
-Onii-san – le dijo en un susurro que sonó casi desesperado Kise. Su hermana lo miró impactada.
-Ok, bueno vayan mejor. No los queremos molestar. Debe ser aburrido estar entremedio de tantas chicas. Papá no llegará hasta tarde, así que vayan niños, no se preocupen – le dijo ella girando a su hermano y empujándolo fuera del área de la cocina.
-Gracias- le dijo él.
-No te saldrá gratis por supuesto, pero ok, huye… digo vayan- le dijo ella dándole unos golpecitos en la espalda sonriendo risueña. Y si, Kise sabía que su hermana algo le pediría a cambio, pero estaba feliz de que ese fuera el precio a pagar. No creía sobrevivir si Aominecchi lo descubría todo.
-Vaya, ustedes son todos iguales- comentó Aomine sorprendido.
-¿Iguales?- le preguntó sorprendido.
-Si, eres el fiel reflejo de tu madre. Y tus hermanas también. Parece que sus genes son los dominantes.
-¿Lo crees?- le preguntó sonriendo alegre.
-Sí- le respondió Aomine sorprendido. Hacía un buen rato que no lo veía sonreír.
-Todos dicen que somos muy guapos en mi familia- sonrío picaronamente.
-Si, la verdad que sí, lo son – le dijo pensativo. - Quiero decir que tu madre y hermanas en verdad son bastante guapas – dijo corrigiendo su respuesta.
-Ya veo- le respondió Kise poniéndose algo serio. Era lógico que Aomine no lo encontrara apuesto después de todo.
Aomine lo miró serio. Kise estaba teniendo cambios de ánimo muy rápidamente. Pero prefirió no hacerle caso. Quería que pudieran comer en paz y tranquilo.
Kise estaba por acostarse a dormir, cuando tomó su celular e ingresó a sus redes sociales. Ese día había subido una foto donde salía particularmente apuesto, y quería ver la reacción de sus fans y de sus amigos. Se puso feliz al ver los miles de likes que tan solo en un par de horas había obtenido. Estaba listo para presumirla al whastapps del grupo de la ex generación cuando algo llamó su atención. Kagami había posteado en el muro de Facebook de Aomine:
Kagami: "Me encantó humillarte el día de hoy Negrómine" jajajaja. Para que veas que no hay mejor luz que yo para Kuroko. Gracias por la deliciosa cena.
Kise quedó impactado al leer el post. Eso quería decir, que Kagami había derrotado a Aomine en el uno a uno que ese día habían disputado.
Rápidamente se fue a observar los comentarios que le seguían. Todos, absolutamente todos, habían comentado algo. Hasta Aomine.
Aomine: Solo fue suerte (emoticón furioso). Ni te creas tanto por haberme vencido. Solo estaba cansado. El lunes jugué contra Kise y no he dormido bien. ¡Ni te empieces a creer que eres mejor luz para Tetsu!.
Kuroko: No es necesario dar excusas Aomine-kun.
Aomine: ¡No estoy dando excusas! ¡Solo digo la verdad!.
Midorima: pues si las estás dando nanodayo.
Murasakibara: ¿En qué consistió la cena?.
Kagami: solo para hacerle pagar demás, me excedí en mi cuota de hamburguesas. Hoy comí 30.
Aomine: eres un sinvergüenzas. ¡La próxima vez ganaré yo y comeré 40!.
Akashi: no puedo creer que otra vez te dejaras vencer Daiki. Tienes un título que proteger. El haber pertenecido a la generación de los milagros es un honor con el cual muy pocos contamos, no te puedes ir dejando derrotar así como así.
Kagami: mira colorín ojos diabólicos, nadie pidió tu opinión ¿Si? Gané justamente, nada que así como así.
Akashi: ¿Cómo me dijiste Kagami Taiga?.
Kagami: ¿Qué? ¿No sabes leer acaso?.
Kuroko: por favor Kagami-kun, no fastidies a Akashi-kun.
Momoi: ¿Es verdad eso Dai-chan? ¿Otra vez perdiste con Kagamin? ¡Dios debes volver a los entrenamientos cuánto antes!.
Aomine: Sí, creo que lo haré… debo vencer a este idiota la próxima vez.
Kagami: ¡sueña Ahomine!.
Aomine: Ya verás Bakagami. Te derrotaré la próxima vez. Solo te quise dar ventaja. Hoy andaba cansado y quizás estoy un poco oxidado por no entrenar a diario y quedarme durmiendo en el tejado de la escuela. Pero ya verás, en nuestra próxima cita te derrotaré. Me diviertes.
Kuroko: ¿Próxima cita? confesiones de amor en privado por favor Aomine-kun.
Aomine: ¿ehhh? ¿Qué idioteces dices Tetsu? ¡Encuentro!… ¡en nuestro próximo encuentro quise decir!.
Murasakibara: ¿Celoso Kurochin?.
Todos: jajajaja.
Kise podía imaginarse claramente la cara de satisfacción que debía haber tenido Aomine cuando escribió esas palabras. "te derrotaré" "me diviertes" "entrenaré".
-¡Dios!- pensó Kise sintiéndose escoria. Kagami era quien realmente motivaba a Aomine. Tenían esa rivalidad por demostrar quien era el mejor entre ellos dos y quien era la mejor luz para Kuroko. Ese era un duelo a muerte.
-No hay espacio para mí en este duelo… yo solo deberé observar todo esto desde afuera y ni siquiera hacerme una expectativa de algo. Aominecchi estará centrado solo en Kagamicchi, yo definitivamente no existo para él.
-Además… ellos parecen llevarse bien, y Kurokocchi les fomenta la situación, los intenta acercar. Aominecchi respeta profundamente a Kagamicchi y a Kurokocchi… en cambio a mí me ve solo como un bufón- pensó triste.
Todos estaban todavía conectados, cuando Momoi vio entre los mientras conectados a Kise.
Momoi: ¡Hey Ki-chan! ¿Qué opinas de todo esto?- Daichan perdió con Kagamin!.
Kise: ¡Bien hecho Kagamicchi! Pon es su sitio a Aominecchi, mira que me venció y no hizo nada más que burlarse de mi.
Aomine: ¿Lo felicitas Kise?...pfffff ¿Aún molesto? ¡Si sabes que nunca podrás ganarme rubia llorona!.
A Kise se le comprimió el estómago al leer eso. Ahora lo único que faltaba era que todos los demás supera que se había echado a llorar y a correr como un loco.
Kagami: No le hagas caso Kise, tú eres un mejor rival para mí. Eres más divertido que Ahomine. Cuando quieras jugamos un uno a uno. Eres al único que no he podido vencer todavía.
Kise: ¿en serio Kagamicchi?.
Kagami: Sí, claro. ¿Te parece el domingo?.
Kise: ¡Por su puesto!¡Ya verás que te ganaré Kagamicchi!.
Kagami: (emoticón de diablito engreído).
Y hasta ahí había llegado la conversación vía facebook. Kise encontró una nueva motivación, si él vencía a Kagamicchi, quizás Ahomine si lo podía comenzar a respetar más.
Pero Kise aún seguía pensando, que mientras él siguiera admirando al moreno (y amándolo) hasta el grado que lo hacía, nunca podría vencerlo. Porque su cerebro se nublaba al ver las fantásticas técnicas y piruetas que Aomine utilizaba. Su forma era tan sorprendente, que el prefería verlo jugar que jugar en su contra.
Por eso, quizás si vencía a Kagamicchi… algo podría cambiar.
Kise entrenó muy duro esa semana. Esperaba con ansias el duelo contra Kagami. El "partido" había generado tanta expectación, que varios se habían anotado para poder ir a presenciarlo.
-¿En serio irás Senpai?- le preguntaba feliz Kise a Kasamatsu.
-¡Claro!- hace tiempo no nos vemos Kise, será muy entretenido ir a ver ese duelo. Todos están vueltos locos con él. Será divertido de presenciar.
-¡Si, todos dicen eso!- Aunque seguramente seré derrotado por Kagamicchi… ¿No crees?.
-¿Por qué dices eso idiota?- le preguntó sorprendido Kasamatsu.
-Porque Kagamicchi venció a Aominecchi. Si él le ganó a él, lo más probable es que yo no pueda hacer nada…
-¿Pero qué diablos te sucede idiota?- le gritó fuertemente Kasamatsu – Kise llegó a soltar el teléfono ante la impresión – Su senpai le había gritado como hace tiempo no lo hacía. - ¿Dónde quedó el Kise que nunca se rendía? ¿El que quería derrotarlos a todos sin importar qué sucediera? ¿Eres una gallina acaso?.
-No- respondió Kise no muy convencido.
-Pues no te creo nada. No sé que es lo que ha sucedido en este tiempo, pero te escucho y no lo creo. ¿Dónde quedó esa confianza en ti y en tus habilidades?. ¿No viste que el mismo Kagami te dijo que eres el único a quien no ha podido derrotar?.
-Sí, pero eso solo lo dijo para molestar a Aominecchi…
-¿Eres idiota acaso?- le gritó más fuertemente.
-Senpai… en verdad quiero ganar el uno a uno.
-Mañana espérame en Kaijo. Iré a verte. Lleva tu equipo, mañana jugaremos los dos- le dijo cortando furioso.
Kasamatsu había quedado sumamente preocupado. No tenía idea que era lo que le sucedía a Kise. Él nunca perdía un partido sin jugarlo. Y al parecer, este duelo lo estaba perdiendo aún antes de comenzar.
Kise por su lado había quedado muy pensativo. Se había llevado un reto descomunal por parte de su ex senpai, y de seguro mañana le llegaría una buena pateadura por parte de él. Kasamatsu le había hecho darse cuenta de que estaba con un espíritu algo derrotista. Nada propio de él. Kise se sabía un triunfador. Solía tenerse mucha confianza. Pero al parecer, el haber perdido constantemente con Aomine así como con sus demás compañeros, había mermado su confianza en sí mismo.
Esa noche se puso a observar algunos partidos de la wintercup. Comenzó a estudiar el juego de Kagamicchi. No era que lo necesitara, él con tan solo observar una vez las jugadas del oponente, las podía memorizar y hacer suyas. Pero sentía que esta vez, debía prepararse mejor. Kagamicchi era sumamente veloz y ágil, era un deleite verlo. Sus movimientos no eran tan impresionantes como los de Aomine, pero sin lugar a dudas era un jugador fenomenal. Tanto así como para vencerlo.
De repente, un mensaje entró a su celular:
Aomine: ¿En qué estás?
A Kise se le cayó el pan que tenía en la boca. Jamás nunca esperó recibir un mensaje de Aomine a esa hora.
Kise: estudiando.
Aomine: ¿Tienes exámenes mañana? – le preguntó él aburrido.
Kise: No, estoy estudiando a Kagamicchi para el partido del domingo.
Aomine quien le escribía en forma totalmente despreocupada y aburrida, al leer ese mensaje prácticamente saltó de la cama.
Aomine: ¿Estudiando a Kagami dices?.
Kise: Sí, quiero vencerlo este domingo.
Aomine: sueña Kise… si yo no pude, tampoco tú podrás.
Y esa fue toda la conversación.
Kise miró el mensaje frustrado. Al parecer, Aomine tampoco podía creer que él sería capaz de vencerlo. Pero pensó olvidar ese pensamiento. Era normal después de todo. Aomine seguramente aún no podía superar que Kagami le hubiera vencido. Pensar así lo relajó y siguió estudiando el partido, más concentrado que nunca.
Por otro lado, Aomine había quedado totalmente divertido con la situación. -¿En verdad Kise pensaba que podría ganarle a Kagami?. Por mucho que Kise estudiara un rato a Kagami, eso no bastaría para derrotarlo. Ni él mismo había podido. Menos esa rubia llorona. Y pesando así, esa noche se durmió tranquilamente.
-¡Siempre es tan genial jugar contigo Kise!- le gritaba Kasamatsu mientras se secaba el sudor de su rostro con la parte baja de su camiseta. -¡En verdad te has superado a ti mismo!- le decía feliz.
-¿Hablas en serio?- le preguntaba Kise sonriendo de oreja a oreja.
-¡Sí, claro! ¡Sigues tan impresionante como siempre!. Debo reconocer que ayer pensé que tu nivel había bajado y me habías preocupado… pero ahora veo que no tengo nada de qué preocuparme – le dijo sonriendo orgulloso.
-¿En verdad estabas preocupado?- le preguntó sorprendido bebiendo un poco de agua.
-Sí. Te noté deprimido y sin confianza, pero parece que me equivoqué.
-La verdad no te equivocaste tanto- le dijo Kise sentándose cabizbajo en una de las bancas del estadio de su colegio.
-¿Lo dices por el idiota ese de Aomine?- le preguntó sentándose a su lado (arrebatándole la botella de agua de las manos y bebiendo de la misma).
-Sí… la verdad… haga lo que haga, no puedo vencerlo.
-Si, aún no entiendo porqué… si eres tan bueno como él… además que puedes dominar sus jugadas y la de los demás… - comentó pensativo.
-Una vez te lo comenté… -dijo Kise triste. -Mientras siga admirándolo, no creo que pueda vencerlo… todo el tiempo, me dan ganas de observar sus jugadas. Siempre estoy expectante al siguiente movimiento que realizará… a la forma que encestará… a la forma en qué contorsionará su cuerpo al anotar…
-Kise… - le dijo Kasamatsu totalmente rojo. - ¿No me digas que ese imbécil te gusta?- le dijo tapándose la cara con una de sus manos.
-¿Quieres que te diga algo vergonzoso?- le respondió Kise sin contestarle la pregunta que le acababa de formular.
-¿Qué hiciste? ¿Lo besaste?- le preguntó aún más rojo.
-La última vez que perdí contra él… me eché a llorar como un estúpido – le dijo sonriendo avergonzado hasta la médula. Ya el haberlo echo frente a Aomine era terrible… pero reconocerlo frente a su senpai era la muerte. Pero sentía que debía decírselo.
-¡Dios esto es más grave de lo que pensé!- comentó Kasamatsu con severas ganas de golpearlo. -¡Dios si que eres imbécil!- le dijo furioso.
-¿Verdad que sí?- le preguntó Kise humillado.
-Bueno, ahora creo que entiendo muchas cosas… - le dijo pensativo mirando el balón.
-¿Qué?- le preguntó mirando hacia donde su ex capitán miraba.
-¡Ven, continuemos! - ¡Tienes que vencer a Kagami como de lugar!- le dijo decidido.
-¿Crees que podré?- le preguntó poniéndose de pie sorprendido al ver la cara de su senpai.
-No lo sé… pero al menos, te ayudaré a intentarlo- le dijo chocándole el puño.
-¡Síiiiii! ¡Gracias Senpai!- le dijo Kise feliz.
(*******)
Llegó el día sábado y ese fue el último día que se juntaron a entrenar. Se juntaron temprano por la mañana. Kasamatsu supervisó directamente todas las jugadas y movimientos de Kise y ayudó a masajear sus piernas. La idea era que el modelo estuviera lo suficientemente relajado para su partido contra Kagami al día siguiente.
Kise y Kasamatsu aprovecharon de pasar todo ese día libre juntos. Hace tiempo que no lo hacían de esa manera. Fueron al cine y por la tarde fueron al Karaoke. La música era otra pasión que los unía fuertemente. Kasamatsu adoraba tocar la guitarra y Kise cantaba excelente, si incluso habían participado en el festival de la escuela el año pasado, antes que Yukio egresara de la preparatoria.
-Algún día me gustaría volver a jugar junto a ti – le dijo de pronto Kise mientras revolvía su agua mineral con la bombilla.
-Sí, fueron buenos tiempos. Lástima que no pudimos ganar ese año – dijo nostálgico.
-Aún te faltan 3 años más de universidad. Si ingreso a tu escuela, podremos volver a intentarlo… ¿No lo crees?
-¿No preferirías volver a jugar con tus amigos de la ex generación?- le preguntó sorprendido Kasamatsu.
-Puede ser… pero preferiría ganar contigo un campeonato. Eres mi mejor amigo Senpai – le dijo con un brillo especial en los ojos.
-¡Ya! ¡Sigue cnatando mejor y no te atrevas a enamorarte de mí – le dijo sonrojado.
-¡Ja! ¡Ya lo quisieras! – le dijo riendo a no más no poder.
Kise realmente se sentía feliz de poder contar con su amistad, apoyo y compañía.
(*****)
Ese día, procuraron no regresar muy tarde. Yukio aprovechó de pasar a casa de Kise a saludar. Luego de un rato allí, se retiró.
Por supuesto que Kise no había podido dejar de paparezzear toda esa salida. Había posteado su ubicación, lo que hacían, había subido fotos de los dos, etc. Para nadie había pasado inadvertida esa junta de ellos dos.
Kuroko: Se nota que pasaron un rato agradable con tu ex senpai Kise-kun, me alegro.
Kise: ¡Sí Kurokocchi, lo pasamos genial! ¡Kasamatsu- Senpai es extraordinario!.
Kasamatsu: por supuesto que lo soy Kise (emoticón de carita de santo).
Midorima: No puedo entender como alguien tan serio como Kasamatsu ande metido en esos lugares contigo.
Kise: ohhh que eres malo Midorimacchi… los dos amamos la música. Ambos sabemos cantar y lo disfrutamos. Que tú no tengas talento para nada más que el basketball no es nuestro problema. Envidioso. ¡Ya quisieras que te hubiéramos invitado!
Takao: Wuajajajaja … ¡Bien dicho Kise!.
Midorima: no vale la pena discutir con ustedes dos. Adiós.
Kagami: ¡Oye, espero que no hayas olvidado nuestro partido de mañana!.
Kise: ¡Por supuesto que no Kagamicchi! ¡Estoy listo!.
Kagami: Mmmmm, bien. No quiero escuchar escusas como que estás cansado u oxidado. Alguien ya me salió con ese tipo de explicaciones baratas al perder conmigo.
Aomine: ¡Leí eso Bakagami!.
Kise: No, estoy en óptimas condiciones. ¡He entrenado mucho Kagamicchi, espero vencerte mañana!. (emoticón de brazo forzudo).
Kagami: ¡Excelente!. No habrá escusas mañana entonces.
Aomine se quedó pensativo una vez más. -¿Cómo era que Kise le estaba dedicando tanto tiempo a ese partido con el idiota de Kagami?. Le había dicho que estaba estudiando los partidos… ahora decía que había entrenado mucho. -¿Por qué diablos Kise estaba tan esmerado?.
Sin pensarlo más, tomó su celular molesto.
Aomine: -¡Hey Kise! ¿Estás ahí?.
Kise: ¡Hola Aominecchi! ¡Sí!
Aomine: ¿En serio has entrenado para el uno a uno con el idiota de Bakagami?.
Kise: Por supuesto. Quiero ganarle mañana.
Aomine: ¿A qué hora jugarán?.
Kise: a las 10am, en la cancha de siempre.
Aomine: ¿Pero acaso hoy no te fuiste de juerga con tu ex senpai? (Le escribió Aomine dando a entender su punto de que no estaba entrenando tan duro como el rubio quería dar a entender).
Kise: Sí, él me ha ayudado a entrenar durante estos días. Pero hoy decidimos descansar después de entrenar en la mañana.
Aomine: ¡Ja! - ¿Y crees que con entrenar con él podrás derrotar a Kagami?. Kise pudo notar el tono burlesco de Aomine aún por el chat.
Kise: ¿Por qué no podría?- le preguntó él serio. Esa conversación no le estaba agradando para nada.
Aomine: Kise, parece que no entiendes el nivel de Kagami. Para derrotarlo, necesitas mucho más que Kasamatsu.
Kise: No subestimes a mi senpai. Puede que no sea un genio del basketball, pero sabe guiarme y aconsejarme. No te metas en lo que no te importa.
Y con eso se dio por terminada la conversación. Ambos estaban molestos con la situación. Kise estaba furioso con Aomine. Al parecer, el moreno jamás lo tomaría en serio. Ni a él ni a sus duros entrenamientos ni a sus amigos. Al parecer todos era inferiores, todos menos Kagami. Kise sabía que Aomine era un excelente jugador, con un talento inigualable. Pero estaba cansado de que nadie pudiera ser digno para sus ojos. Estaba realmente enojado.
Por otro lado, Aomine ardía en llamas. Estaba furioso. No entendía porqué rayos Kise estaba tan empecinado en vencer a Kagami. Hacía mucho tiempo que no veía esa determinación en el rubio. Aomine estaba realmente molesto con Kise. Al principio no entendía el porqué de toda esa rabia… pero finalmente pudo entender…
Lo que realmente le molestaba, era que Kise no pusiera el mismo esmero ni empeño en derrotarlo a él. Al parecer ya se había rendido con él y eso no le agradaba para nada.
