Para este capítulo la música va a estar estrechamente enlazada y casi obligada para hacer de esta lectura experimental un poco más divertida y entretenida. En cuyo caso, la canción: "Vox Humana" va a ser adaptada en inglés en mínimas partes para tener coherencia con el universo de la película, pues no existen humanos.
Sin embargo, la traducción en español, que puedes leer luego de que hayas leído la canción en inglés, está apegada enteramente a la letra original de la canción.
Muchas, muchísimas gracias a todos quienes leen y gustan de mi historia. Un saludo especial a mi primer lector favorito: Izumi-tan
CONCIERTO EN LA SALA
- Hace frío, ¿No lo crees? – Dijo Judy mientras abrazaba el pecho desnudo del zorro.
Nick acariciaba la cintura de la coneja mientras la veía a sus ojos. Era un festivo muy frío, así que habían optado por quedarse en casa sin hacer mucho juntos. La cama era el mejor lugar para resguardar el calor juntos, además de ser el lugar perfecto para relajarse.
La coneja, divertida con su zorro, comenzó a apretar su nariz entre los deditos de sus patitas. El pelirrojo no era fanático de los estornudos, así que comenzó a hacer cosquillas en la cintura de la coneja para evitar que molestara su nariz. Judy empezó a reír de manera descontrolada y a empujarlo para que se detuviera. Dieron vueltas, volaron almohadas y se revolcaron algunas cobijas.
Cuando se detuvo el concierto de risas, Nick estaba encima de Judy, mientras ella le reprochaba con pucheros lo cruel que eran sus manos por casi matarla con cosquillas. El zorro reía para luego desplomarse sobre el pecho de Judy. La abrazó y luego pasó sus mejillas sobre el suave pelaje de la hembra.
- Me gusta pasar el tiempo contigo, tan solo abrazándote y escuchando la sincopada melodía de tu corazón. –
Judy observó los ojos color esmeralda del zorro. Era una mirada tan serena, que le transmitía la calma más sincera a su alma. La lluvia ayudaba a que la habitación fuera un refugio del amor, a que todo fuera tan perfecto y…
El estómago del zorro rugió de manera divertida, sacándole una risita a Judy. Quien lo miró con cierta mirada de complicidad.
- Estoy a dieta, no puedo comer coneja. Al menos por ahora. – Dijo Nick con una mueca de inocencia y sonriéndole de forma burlona a su pareja. Judy lo tomó del cuello con sus manos e hizo un puchero tan tierno, que habría desarmado hasta al corazón más insensible. Nick se habría dejado llevar de no ser porque enserio tenía hambre; ciertamente quería algo de acción, pero se sentía cansado y somnoliento. *Podrá ser en la noche* Pensó para sí.
Tomó a Judy aún sujeta de su cuello y la levantó para tenerla alzada en su pecho. La coneja no se soltó; rio divertida y preguntó al zorro a dónde la llevaba.
- Quisiera aclararte que cualquier lugar de la casa en estas condiciones es comprometedor, oficial Hopps. Por tanto, para corroborar mi acto de inocencia, te dejaré junto al guarda ropa en privado mientras estoy en la cocina preparándonos algo especial. Así también, podrás aprovechar para hablar con tus prendas de vestir y las mías, reflexionando sobre por qué el no porte de las mismas puede llevar a ciertos actos… "indebidos" por parte de tu depredador.-
- Ja-ja-ja, ¡Qué teatral eres, Nick! ¿Diste shows en Broodway? – Ella empezó a besar su cuello con amor.
- Debo admitir que no es de mis mejores rutinas, jeje, zanahorias; tienes mucho que aprender de este astuto zorro. – Finalmente dejó a Judy junto a la cama frente al guarda ropa, la cubrió con una manta, la besó tiernamente y guiñó el ojo a su pareja, saliendo del cuarto y cerrando la puerta. –
Judy tomó una de las prendas del zorro y la olió con un gesto de absoluto encanto. Luego se tumbó en la cama con la misma, abrazándola.
Nick fue directo a la cocina a preparar ensalada y sándwiches; para Judy, vegetarianos. No tardó más de 10 minutos cuando todo estaba listo. Casi terminaba y esperó a que la sandwichera hiciera lo suyo. Se cruzó de brazos recostado sobre el mesón de acero del lavaplatos.
Vio hacia la sala y observó vagamente el televisor, la mesa de centro, el comedor, los muebles… Tuvo una idea.
Encendió la consola que había comprado hace unos meses para pasar el rato jugando con Judy. Ella tardó en dominar la técnica en algunos juegos, pero pareció destacar en uno la última vez. Así fue entonces como buscó entre las cajas y encontró sus instrumentos de Guitar Hero. Desempacó dos guitarras y los micrófonos portátiles. De manera que en menos de lo que estuvo la merienda de la tarde, ya tenía listo todo. Guitarras con el tamaño adecuado para cada uno y lo mismo con los micrófonos, adecuados para estar conectados a unas pequeñas bocinas que acompañaban al televisor.
- ¡Mi amor, ya están lista la merienda! - Anunció Nick desde la cocina al cuarto.
Ella salió con una de las camisas de Nick puestas, cubriéndole casi por competo como un vestido gracioso y tierno. Era una camisa imitando la ceda, color azul con líneas blancas en vertical y paralelas.
-Vaya que te vez linda, zanahorias. Parece que funcionó la charla. – Dijo el zorro, juguetón, mientras llevaba los bocadillos a la mesa de centro de la sala.
- Tú te luces como el mejor chef, dulzura. ¿Es todo para mí? –
Nick usó su mejor cara de desaprobación mientras fingía ser Gollum protegiendo su precioso bocadillo. Tolkien habría estado orgulloso de él, de no ser porque luego puso su mejor sonrisa y procedió a comer su porción correspondiente, haciendo ruidos graciosos. Judy disfrutó sin titubear la ensalada que preparó para ella; amaba la sazón de Nick y sus prodigiosas patas para preparar comida. Ni siquiera habló durante el momento en que comieron, le fascinaba el sabor.
Así, cuando terminaron de llenar sus correspondientes estómagos, Judy se entusiasmó al ver las guitarras en el sofá. No tardó mucho en pegar un salto y tenerla puesta para fingir ser estrellas de Rock juntos. Nick colocó el juego y encendió la televisión.
- ¿Y bien, Judy, qué quieres tocar hoy a tu público? – Cuestionó el zorro.
- ¡Kenny Loggins! Quiero algo de Kenny Loggins. – Anunció entusiasmada por tocar algo divertido.
Entonces el zorro colocó: "Vox animalis" del artista en cuestión.
…
Canción I: "Kenny Loggins - Vox Humana".
La canción empezó con ese extraño coro: "Uh, Ah, Uh Ieh…" mientras el ritmo se hacía presente hasta aparecer la batería y dar inicio a la guitarra, ejecutada por Judy. Nick estaba a su lado, concentrado en tocar las tenues pero fuertes notas del bajo. Judy, con su prodigiosa voz, cantó el primer verso con entusiasmo.
"Early mornin' lookin' tired and worn, and lookin' out for the enemy."
(Temprano en la mañana, luciendo cansado y desgastado, buscando al enemigo.)
"You made all the way to Hudson Bay, but you're right back here with me."
(Viajaste hasta la bahía de Houston, pero ahora estás de vuelta aquí conmigo.)
Ahora Nick tomó la voz:
"Tryin' to run away… Your lips are sealed! a runaway!"
(Tratando de huir, tus labios están sellados. Huyendo.)
…
"So tell me baby, What you're wantin' me to do?"
(Así que dime, bebé, ¿Qué es lo que esperas que haga?)
"Givin' my love to you"
(Dándote mi amor…) Cantó el zorro mirando los ojos de la conejita, mientras estaba a su altura.
"Mama don't you know" Sonó en el fondo con una voz bastante grave que imitó Nick.
"Now you're livin' like a runaway"
(Ahora estás viviendo como una fugitiva.)
Sonaban los teclados y luego el siguiente verso, cantado con entusiasmo por el zorro:
"Sunday dawn you met a Gypsy woman, on a road to Tennessee."
(El domingo al amanecer conociste a una mujer gitana, en un camino a Tennesse.)
"She told you a lot about the world to come, but did she tell you: Why you couldn't tell me?."
(Ella te contó mucho sobre el mundo por venir, pero, ¿Te dijo por qué no pudiste decirme?)
El segundo verso se repitió, mientras la pareja se concentraba en no errar ninguna nota en la pantalla. Ambos sonreían dichosos al cantar, ¡Era muy divertido!
El siguiente verso comenzó:
"It's gonna be a hard leavin', you're gonna need a strong reason." Cantó Nick.
(Será un adiós difícil, necesitarás una razón fuerte.)
"'Cause I ain't gonna start belivin', that you're out of my life"
(Porque no voy a empezar a creer que estás fuera de mi vida)
"You bet you better do your fast talkin', before you do your last walkin'"
(Mejor apuesta por empezar a hablar rápido, antes de que te vayas por última vez)
"It's gonna be a hard, hard leavin'!" Cantaron al unísono mientras bailaban alegremente.
- Oh! – Cantó Judy con vibrato y un gesto de inspiración.
"Vox Ani-ma-lis, Sounds just like your voice to me!" Coreaban los dos.
(Voz humana, suena como tu voz para mí.)
"Vox ani-ma-lis. I wanna feel the power of speech."
(Voz humana. Quiero sentir el poder del habla.)
"Vox ani-ma-lis. Sounds so right, so real to me!"
(Voz humana. Suena tan bien y tan real para mí.)
"Vox ani-ma-lis"
…
Judy tomó unas gafas de sol de la mesa y dio un salto al mueble. Muy entusiasmada comenzó a seguir las notas del solo de guitarra en la pantalla, imitando a Chuck Berry y contoneando sus caderas mientras trataba de acertar cada una de las notas que venían con rapidez. Suerte que los dedos de sus patas eran muy hábiles y su rabo algodonado tenía anonadado al zorro, que, a pesar de mirar con disimulo, seguía muy bien la línea de bajo.
"You gotta say, what you oughta say. Don't try to run away!" Cantó Judy mirando a Nick coquetamente.
(Tienes que decir lo que deberías decir, ¡no trates de huir!)
"Darling, I'm letting you know" Terminó el zorro con voz aguda y graciosa.
(Cariño te lo estoy haciendo saber)
…
Ambos cantaban con entusiasmo mientras bailaban alrededor de la mesa; parecían coquetear mientras se sentían capaces de comerse el mundo. Mientras Judy movía su cuerpo de manera atrayente, seduciendo al zorro, el vulpino la inspeccionaba con la mirada y le mostraba sus colmillos. Ella fingía escapar de su presa, de ese zorro el cual la había enamorado. Sus gestos, sus palabras y sus detalles la habían vuelto loca, era demasiado atento y se esforzaba por ser la mejor versión de sí para ella. A pesar de que pelearan, a pesar de que discutieran fuertemente y no estuvieran de acuerdo en algunas cosas.
Él lo valía todo por encima de sus defectos; él siempre estuvo empeñado en lograr la relación tan peculiar que formaban juntos. Diferentes especies, casi polos opuestos, pero una llama de amor inmarcesible e inconmensurable los invadía juntos. Tenían química, juegos, palabras de amor y detalles tan pequeños, que significaban mucho mutuamente.
La música los única en el ahora, igual que muchos otros pasatiempos y oficios que añadían a sus vidas para romper la monotonía. En el futuro, lo que los uniría sería un matrimonio lleno de felicidad, entusiasmo y esperanza. Él casi tan viejo y ella casi tan joven, serían capaces de derrotar al peor de los males si así se los propusieran; el ingenio y creatividad de ese zorro y la valentía y valores de Judy complementaban sus mundos, haciéndolo tan dulce como el chocolate.
…
La canción había terminado y ambos reían tumbados en el sofá. En la pantalla apareció el mensaje de: "You Rock!".
Nick se quitó rápidamente la guitarra de sí y abrazó a Judy fuertemente, ella recibió sus brazos dichosa. Juntaron sus narices y se entregaron en un beso sincero y largo. Cuando separaron sus labios, Judy acarició la mejilla del zorro y sonrió ruborizada.
-Te amo- Pronunció el zorro.
