Vegeta en Equestria
Capitulo 2
Tras escuchar la pregunta de Celestia, Vegeta consumió sus alimentos, y comenzó a relatarle la historia, de cómo su rival, quien era saiyajin igual que él, logro derrotar a quien en aquel entonces, fuera conocido como el Emperador del Universo Freezer, logrando obtener la legendaria transformación del Súper Saiyajin, y vengando a toda su raza. Tras oír esto, tanto Cadence como Celestia se sintieron mas aliviadas, pues eso significaba que estaban fuera de peligro.
– Y entonces, ¿Qué es lo que hace aquí? Pregunto Cadence.
– Ni siquiera sé como llegue aquí, yo no sé hasta dónde puedo recordar, por lo que no se cómo termine en este mundo. Respondió Vegeta mientras sujetaba su cabeza, ya que tratar de recordar le ocasionaba dolor.
- Esta bien, Príncipe Vegeta, no tiene que forzarse, usted es ahora nuestro invitado, tome el tiempo que necesite para recuperarse. Dijo Celestia.
- ¿Podrían decirme en que cuadrante del universo me encuentro? Pregunto Vegeta, tras oír esto, tanto Celestia como Cadence quedaron perplejas.
- Lo sentimos Príncipe Vegeta, nosotros no conocemos nada que este fuera de este mundo, si al caso conocemos un poco sobre este planeta. Respondió Cadence, cosa que irrito un poco a vegeta.
- Tras los mil años que llevo viva, es la primera vez que conozco a alguien que viene de otro planeta, sabía que hay algo más allá en donde se ven las estrellas, otros mundos, otras formas de vida, pero, nosotros no poseemos los medios para poder salir a viajar en el universo. Dijo Celestia acongojada, pues podía imaginar que Vegeta preguntaba eso para así poder regresar a su planeta, y al no tener manera de ayudarlo, eso la ponía triste, pero, algo en ella quería saber más de aquel príncipe saiyajin que cayó del cielo, algo en el despertaba su interés y curiosidad.
- ¿No tienen naves espaciales? Pregunto Vegeta sorprendido.
- Lo sentimos, no sabemos lo que sea eso. Respondió Celestia, tras oír esto, Vegeta apretó sus puños y los golpeo contra la mesa en señal de molestia.
- ¡Maldición! Exclamo Vegeta molesto, cosa que sorprendió a las princesas, tras ver esto, Shining Armor tomo sus armas y se dispuso a defender a las princesas, pero entonces, Celestia le dio la orden de bajar las armas.
- Tranquilo Capitán, todo está bien, entiendo la molestia del Príncipe Vegeta, pues no tenemos manera de ayudarlo a volver a su hogar, incluso me siento un poco mal por no poder ayudarlo. Ordeno Celestia, Shining bajo sus armas y volvió a su posición.
- ¿Por qué me ayudas? Pregunto Vegeta mientras miraba fijamente a Celestia, quien se sonrojo por la manera en que la miraba.
- Porque aquí en Equestria, acostumbramos a vivir en paz, y si alguien necesita de nuestra ayuda, se la damos, además, no parecías ser mala persona. Respondió Celestia mientras cerraba sus ojos y volteaba hacia otro lado para disimular su vergüenza.
- Eso quiere decir que estoy varado en este planeta. Pensó Vegeta, cuando, de pronto, un guardia irrumpió en aquella sala, parecía atemorizado.
- Princesas, estamos siendo atacados. Grito aquel Guardia.
- ¡¿Qué?! ¿Quién nos está atacando? Pregunto Shining, tanto Celestia como Cadence estaban preocupadas.
- Es una Osa Mayor Señor. Respondió el Guardia aterrado, tras esta declaración, tanto Shining como las princesas quedaron aterradas, pues una osa mayor era de las criaturas más peligrosas en toda Equestria.
- Tenemos que enviar de inmediato a todos los destacamentos posibles para enfrentarla. Ordeno Shining Armor.
- Pero, mi señor… interrumpió el guardia.
- ¡Que quieres, rápido, haz lo que te ordene! Ordeno Shining gritando.
- Ya todo el ejercito del reino está batallando, solo quedan los pocos guardias que protegen el castillo además de usted. Respondió nerviosamente el pobre guardián aterrado, Shining al oír esto, igual comenzó a perder la calma, pues ni todo el ejército del imperio era suficiente para contener esa amenaza.
- Díganme, ¿Dónde está atacando la bestia? Tendré que ir personalmente para detenerla. Pregunto Celestia.
- Pero, ¡Tia! Ninguna de nosotros puede enfrentar a una de esas bestias, son demasiado poderosas, no puedes arriesgarte, puede que seamos inmortales, pero eso no quiere decir que no podamos morir asesinadas. Reclamo Cadence.
- Lo siento Cadence, pero, ustedes son parte de mi reino, y yo soy su gobernante, debo protegerlo, por favor Cadence, si algo me pasa, cuida de Twilight y ayuda en lo que puedas al Señor Vegeta. Ordeno Celestia mientras habría su hermoso par de alas para alzar el vuelo, pero entonces fue detenida por Cadence.
- ¡No Tía! No dejare que solo vayas a morir. Replico Cadence mientras detenía a Celestia.
- ¿Y que mas podemos hacer? Soy la Diosa de este lugar, si yo no protejo a mi pueblo, ¿Quien más lo hará? Pregunto Celestia.
- No lo sé, pero, ya ni siquiera tienes los elementos de la armonía contigo, siguen perdidos, no tenemos forma de derrotar a una Osa Mayor. Dijo Cadence al borde de las lagrimas, mientras tanto, Vegeta solo miraba de manera seria todo esto, acto seguido, se puso de pie, y se acerco hacia las princesas.
- Dime donde esta esa bestia, te ayudare a salvar a tu pueblo como agradecimiento por la ayuda que me has dado. Dijo Vegeta con el seño fruncido.
- Pero, príncipe Vegeta, aun no está en condiciones… Decía Celestia, pero, fue interrumpida por Vegeta, quien dejo escapar una onda de su propio KI, dejando asombrados a todos los presentes.
- No puedo sentir ninguna fuerza de pelea, lo que quiere decir que la fuente de poder de ustedes es diferente a la que conozco, no te lo pediré otra vez, llévame hacia donde esta ese monstruo, y lo derrotare por ti. Dijo Vegeta mientras miraba de frente a Celestia, la miraba muy seriamente, sus rostros estaban a centímetros cada uno del otro, cosa que avergonzó a Celestia, cuya blanca piel comenzó a tornarse roja completamente por el rubor de la pena que tenia.
- ¿Por mi? Pensó Celestia, mientras que en su cabeza resonaban las palabras que Vegeta decía; "Por Ti", por lo que solo asintió, y rápidamente le dio la espalda a Vegeta tratando de clamar esa extraña sensación que sentía, su corazón latía a mil y no podía pararlo, por lo que llevo sus manos hacia sus mejillas emocionada.
- Y bien, ¿me llevaras a donde están atacando a tu pueblo, o no? Pregunto Vegeta.
- Kof kof kof. Tocio Celestia para disimular.
- Le agradezco mucho su ayuda Príncipe Vegeta, acompáñeme por favor. Dijo Celestia ya más calmada.
- Nosotros también iremos. Dijeron al unisonó Cadence y Shining.
- No será necesario. Dijo Vegeta.
- Mejor quédense, y ayuden a la gente a evacuar. Ordeno Celestia, por lo que no les quedo más que hacer caso, mientras que Vegeta y Celestia se pusieron en marcha.
- Por cierto, príncipe Vegeta, ¿Cómo pretende acompañarme? Iré volando, no esperara a que lo cargue, ¿o sí? Pregunto Celestia avergonzada.
- No seas ingenua, yo también puedo volar. Dijo Vegeta mientras se elevaba en el aire, Celestia quedo incrédula con lo que vio, no entendía como alguien podía ser capaz de volar sin tener alas, todo lo que ella veía en Vegeta le parecía maravilloso, su corazón volvió a latir una vez más al mil.
- Princesa, si quiere evitar que su pueblo siga en peligro será mejor que nos vayamos. Dijo Vegeta, Celestia asintió y alzo el vuelo, ambos se pusieron en marcha, Vegeta quedo un poco impresionado, pues no esperaba que aquella extraña fuera capaz de volar a su misma velocidad, mientras que Celestia, seguía impresionada por el príncipe Saiyajin, a quien volteo a mirar de nuevo, no sabe si fue por el efecto del sol al alumbrar con su brillo a Vegeta, pero, a Celestia, le gusto mucho lo que vio, era hermoso para ella.
Poco después, ambos se acercaron a los limites del Imperio de Crystal con la Tundra, y a pesar de la distancia, lograron ver a una especie de oso Gigante de color azul con una especie de estrellas dentro de sí, parecería el cielo nocturno, y a todos los guardias del imperio peleando en vano contra aquel monstruo, pues con un solo zarpazo mandaba a volar a los pobres guardias, al igual que con su rugido, era tan potente que aturdía a todos, pues era tan fuerte que casi reventaba los oídos de los soldados, al parecer ninguna de las armas que usaban los soldados lograba hacerle daño alguno, en su mayoría eran lanzas y escudos, además de arcos y flechas, pero estas no lograban perforar la piel de la bestia, también trataban de atarla con cadenas y lazos, pero, la fuerza del monstruo era tan descomunal que las rompía, a pesar de la superioridad numérica del ejercito, no podían contra aquella amenaza, pero, por suerte para todos, había llegado al campo de batalla Vegeta, quien aun no lo sabrían, pero, sería el héroe que salvaría a este mundo de la destrucción.
Parte 2.
- No lo puedo creer, ¿Cómo paso esto? Exclamo Celestia mientras cubría su boca con preocupación al ver como el ejército del imperio de Crystal era abatido con tanta facilidad.
- Celestia, ordena a todo tu ejército que se retire de aquí. Exclamo Vegeta.
- Pero, príncipe Vegeta, ¿Es que planea pelear usted solo? Dijo Celestia mientras miraba al Saiyajin con temor.
- Así es, pero esos soldados solo me estorbaran, así que sácalos de aquí, o podría terminar lastimándolos también. Ordeno Vegeta con autoridad mientras expulsaba ki violentamente, de tal manera que esa ráfaga casi manda a volar a Celestia, quien apenas pudo resistir.
- ¡Esta es una orden para todo el ejercito del Imperio de Crystal, Retirada! Grito Celestia usando una habilidad Voz Real, la cual le permitía gritar a my alto volumen. Tras oír la orden, todo el ejercito se retiro, mientras que la Osa Mayor trato de atacarlos, pues era uno de los principales depredadores de la especie, por lo que se alimentaba de ellos, pero entonces Vegeta salió disparado desde donde se encontraba, impactando un golpe en el pecho de aquella bestia, haciendo que retrocediera, esto hizo quedar boquiabierto a todos los presentes, tanto Celestia como los soldados, pues no podían creer que hubiera alguien, que a pesar de ser del mismo tamaño que ellos, podía rivalizar en fuerza contra ese monstruo, Vegeta siguió atacando, lo que hizo retroceder mas y mas a la Gran Osa Mayor, hasta que logro sacarlo de los limites de el imperio, y así poder pelear en la tundra que le rodeaba sin miedo a destruir hogares, mientras que el ejército y los habitantes se retiraban con dirección hacia el palacio, en cambio, Celestia miraba pelear a aquel Saiyajin, unas lagrimas salieron de sus ojos, entonces se sonrojo y sonrió tímidamente mientras se acercaba a la batalla.
Vegeta seguía peleando contra aquella enorme bestia, quien trataba de contraatacar con sus poderosas garras delanteras, pero Vegeta podía esquivarlos con facilidad, su velocidad era muy superior a la de aquella bestia, vegeta tenía que tener mucho cuidado de no recibir uno de sus golpes, pues en cuanto a poder, esa bestia tenía el suficiente para hacerle daño, por lo que decidió derrotarlo lo más rápido posible, entonces aquella bestia rugió, lo que aturdió a vegeta, quien tapo sus oídos con ambas manos para aliviar el dolor, cosa que la bestia trato de aprovechar para golpearlo, pero entonces fue impactado por una poderosa ráfaga de magia en la cara que lo hizo caer al piso, era la princesa Celestia quien decidió unirse al combate, vegeta la miro impresionado, pues para ser una princesa de una apariencia tan delicada, era bastante fuerte.
- Príncipe Vegeta, ¿Se encuentra bien? Pregunto algo preocupada Celestia, Vegeta solo la seguía mirando.
- Veo que no eres tan débil. Exclamo Vegeta mientras sonreía impresionado.
- Por favor, déjeme pelear a su lado, es mi reino, y también debo protegerlo. Dijo Celestia decidida.
- Haz lo que quieras, solo no me estorbes. Dijo Vegeta mientras salía volando disparado en contra de La Osa Mayor, quien ya se había reincorporado, Celestia fue detrás, y ambos comenzaron a atacarle simultáneamente, Vegeta usaba sus poderosos golpes y combate cuerpo a cuerpo, mientras que Celestia lo atacaba con potentes ráfagas de magia, las cuales dominaban por completo a aquella bestia, quien, tras verse superado, decidió escapar, cosa que alivio Celestia tras ver que el imperio de Crystal estaba fuera de peligro, pero, entonces Vegeta persiguió a aquella criatura, cosa que extraño a Celestia, por lo que fue tras él.
- Pero, ¿adónde va príncipe Vegeta? Pregunto Celestia quien volaba tras de Vegeta.
- A terminar con la vida de esa criatura. Dijo Vegeta seriamente.
- Espere, pero, ¿Qué es lo que dice? Ya logramos derrotarle, ya no es necesario terminar con su vida, el imperio esta fuera de peligro, eso es todo lo que quería. Dijo Celestia un poco temerosa, vegeta se paró en seco, y ella tras de él.
- ¿Y que harás si esa cosa vuelve a atacar tu reino? ¿Qué harás si cientos de tus leales súbditos mueren por haberlo dejado vivir? Pregunto Vegeta quien miro seriamente a Celestia.
- Pero… es que… tiene razón… pero yo… no podría… Decía Celestia titubeante, ella estaba nerviosa, pues esa pregunta le era muy difícil de contestar.
- ¿No podrías tomar la vida de tu enemigo? Pregunto Vegeta, la princesa Celestia solo asintió.
- Yo no sé como hacían las cosas en el lugar del que vienes, pero, aquí no hacemos las cosas así, he podido proteger mi reino durante más de 1000 años sin tener que tomar la vida de nadie. Dijo Celestia mientras algunas lágrimas comenzaban a salir de sus ojos, Vegeta solo suspiro.
- Pues si tú no puedes hacer algo así, permíteme a mí ayudarte con eso. Dijo Vegeta quien desapareció y volvió a aparecer frente a Celestia, a quien tomo entre sus brazos, pues aquella osa mayor trato de atacar por sorpresa a Celestia, pero, gracias a Vegeta no lo logro, Celestia quedo muda, solo se sujeto del cuello de vegeta mientras lo miraba.
- Ahora vez lo que te digo, no siempre puedes ser tan amable, pero, me gusta como defiendes tus ideales, al parecer, también tienes un orgullo que proteger, por eso déjame decírtelo una vez, ya que al parecer estaré mucho tiempo aquí, y ustedes me han ayudado mucho, déjame ayudarte a proteger tu reino. Dijo Vegeta quien se detuvo con Celestia aun entre sus brazos, ella tras escuchar esto, se sonrojo, bajo de los brazos de vegeta para volar por su cuenta, pero no dejo de abrazarlo.
- ¿De verdad me ayudarías a proteger mi reino? Pregunto Celestia nerviosamente.
- Es lo menos que puedo hacer, pero antes, suéltame, si esa cosa vuelve a atacar, no podre pelear así, te dije que podías hacer lo que quisieras mientras no me estorbaras. Dijo vegeta seriamente, tras oír esto, Celestia se apartaría avergonzada y miraría al príncipe Vegeta alejarse para enfrentar a esa bestia.
- Debo de estar soñando, jamás pensé que conocería a alguien como él. Dijo Celestia tímidamente mientras ocultaba su rubor de sus mejillas con ambas manos actuando como adolescente apenada. Mientras tanto Vegeta se acercaría a esa bestia, a quien atacaría con una lluvia de golpes, una vez más la bestia fe sometida gracias al abrumador poder de Vegeta, quien estaba atacándolo más seriamente, por lo que aquella bestia estaba por ser derrotada, así que trato de escapar una vez más, pero, antes de que lo lograra, vegeta tomo una pose muy clásica suya, y empezó a acumular ki en una de sus manos, poco a poco la Osa Mayor se alejaba de ahí, pero entonces vegeta grito "Garlick Hou", y lanzo un poderoso ataque de Ki que le dio alcance a aquella bestia, explotando tras el impacto, convirtiéndolo en cenizas, y dejando un cráter en el lugar de la explosión, la princesa Celestia solo miraba con terror todo esto, pero, a pesar de ello, estaba agradecida que el príncipe vegeta estuviera de su lado.
- Ahora puedes estar tranquila, al menos esa bestia no volverá a atacar el Imperio de Crystal. Decía Vegeta mientras se acercaba a Celestia.
- Gracias, Príncipe Vegeta, no sé como agradecérselo, por lo que ha hecho por mi reino. Dijo Celestia con la voz titubeante, Vegeta noto esto, podía notar algo de temor en la Princesa.
- Descuida, no tengo intención de usar mi poder en contra de ustedes o arrebatarte tu reino. Exclamo Vegeta, tras oír esto, la mirada de Celestia volvió a brillar y todo su miedo desapareció.
- Pídame lo que quiera Príncipe Vegeta, y se lo daré como agradecimiento por salvar el imperio. Dijo Celestia emocionada mientras se acercaba a lado de Vegeta.
- Tan solo deja de llamarme príncipe, con Vegeta basta. Dijo el Saiyajin fastidiado, Celestia asintió afirmativamente, y ambos regresaron al imperio de Crystal, sonde ambos fueron recibidos por la princesa Cadence, mientras que todos los habitantes del lugar los recibían con ovaciones y aplausos por tan heroico acto que habían logrado. Cadence abrazo a su tía Celestia, pues estaba feliz de saber que no le paso nada, mientras que Shining Armor y los soldados se arrodillaban ante la presencia de la princesa Celestia, además de que todos gritaban el nombre de Vegeta, el ahora se había convertido en un héroe para el imperio de Crystal, por lo que todo el pueblo festejo hasta el anochecer el haber sido salvados de aquella Osa Mayor.
Ya era de noche, la fiesta había terminado, Vegeta se encontraba en uno de los balcones del castillo mirando hacia el cielo estrellado, tratando de ordenar sus pensamientos, tratando de recordar, pero era inútil, no lo lograba, es como si algo dentro de sí le impidiera hacerlo, pero de pronto, fue interrumpido, pues la princesa Celestia bajo a lado suyo.
- ¿Está todo bien Vegeta? Pregunto Celestia.
- Si, todo está bien, solo estaba, pensando. Respondió Vegeta cortantemente.
- Gracias por todo Vegeta. Dijo Celestia.
- Ya te lo dije, no tienes por qué agradecerme tanto, lo único que hice fue devolverles el favor, no me gusta estar en deuda con nadie. Explico Vegeta.
- Lo sé, puede que parezca duro por fuera, pero, en verdad tiene un corazón muy noble ji, ji, ji. Dijo Celestia Pícaramente mientras cubría su boca con una de sus manos mientras reía sonrojada.
- ¿Estaba pensando en cómo volver a su hogar? Pregunto Celestia, vegeta solo asintió con la cabeza mientras seguía mirando aquel hermoso cielo que tanto llamaba su atención.
- Perdón Vegeta, como le dije, nosotros no tenemos forma de ayudarlo, pero, ¿Por qué no se queda vivir aquí con nosotros? Aquí al menos no le faltara alimento o un hogar. Pregunto Celestia tímidamente.
- Pues no es como que tenga muchas opciones. Respondió Vegeta.
- A mi me gustaría que usted se quedara aquí… conmigo… digo, me gustaría mucho que me ayudara a proteger mi reino así como lo prometo. Dijo una avergonzada Celestia que actuaba nerviosamente, pues se dio cuenta que estaba diciendo cosas muy raras.
- Al menos por ahora, creo que me quedare aquí, pero, hare lo que se me dé la gana hacer. Respondió Vegeta seriamente, esta respuesta alegro a Celestia, quien comenzó a saltar y aplaudir como si de una niña se tratara, además de que se atrevió a abrazar al príncipe de los Saiyajin de la felicidad, quien reacciono de manera reacia, pero eso no le importo a Celestia.
