Capítulo 2
(Mousse)
Era un día viernes cuando llegué a Nerima, todo se veía igual, tal parecía que nada había cambiado en ese año que no estuve ahí. Las calles eran las mismas, los árboles seguían ahí, altos y fuertes, lo que había de nuevo eran pequeños negocios, tiendas que no estaban ahí cuando yo me fui. Por lo demás todo se veía exactamente igual.
Iba caminando con mi gran mochila, no sabía qué encontraría al llegar, no sabía si iba a poder llevar a cabo mi plan, ¿y si Akane y Ranma ya estaban casados?
No, debía de descartar esa idea, no creía que podría ser posible que eso hubiera pasado, Ranma era muy tonto y muy cobarde como para atreverse a hacerlo, pues aunque sabía que el la quería, sabía también que él siempre negaba cualquier sentimiento hacia ella. Así es que con mayor razón descarté esa idea, aun así sabía que primero me tendría que informar sobre ciertas cosas antes de llevar a cabo mi plan.
Paré en seco cuando vi que estaba frente al Neko Hanten, éste también se veía igual, un olor exquisito salía del restaurante, haciéndome recordar los deliciosos platillos que Shampoo preparaba, que aunque ya no quisiera nada con ella y que ya no me importara, no dejaba de darme cierta nostalgia el recordar algunos muy, pero muy pocos momentos felices que tuve ahí.
Estuve tentado de entrar pero me contuve, ella por ahora no importaba, ya sería más adelante el día en el que tendría una charla con ella, pero no ahora.
Seguí caminando con pasos lentos observando todo a mi alrededor, la verdad era que no había extrañado para nada Nerima, incluso varias veces me planté el ya no regresar nunca más, pero algo dentro de mí, me atraía como un imán. Sentía la necesidad de regresar, sentía algo que me jalaba hacía Nerima, algo que me hacía recordar que tenía una venganza que realizar.
Continué caminando, mi objetivo era llegar al dojo Tendo, era el primer lugar al que tenía que ir para poder conseguir información.
—¿Mousse?
Me giré rápido en cuanto escuché mi nombre y grande fue mi sorpresa al ver ante mí a la persona que más anhelaba ver.
—¡Akane Tendo!
—¡Mousse, qué alegría volver a verte!
Le sonreí mientras la analizaba con la mirada, se veía un poco más alta, su cuerpo también se veía más desarrollado, no tanto como el de Shampoo, pero si algunos cambios notables, aunque su cara seguía teniendo ese aire infantil tan lindo y tierno que recordaba.
Su cabello estaba un poco más abajo de su mentón, su sonrisa tenía la misma calidez de siempre y sus ojos grandes y brillantes no habían cambiado en nada, sin embargo se veía ya como toda una mujer, una muy linda mujer.
—Yo también me alegro de volver a verte.
—Te ves muy bien.
Yo me ruborisé un poco, no esperaba ese halago por parte de ella.
—Gracias Akane Tendo, tu también te ves muy bien.
—¿En verdad? Ranma dice que sigo siendo la misma marimacho de siempre.
—Saotome es un idiota.
Akane me regaló una enorme sonrisa.
—¿Pero dónde habías estado? ¿Por qué te fuiste?
—Me fui a China a entrenar.
—¿A entrenar? ¿Entrenabas para poder derrotar a Shampoo?
Hice una mueca ante eso, la verdad jamás pasó por mi mente entrenar para vencerla.
—No, entrené para mejorar, era un reto para mejorarme a mí mismo, para probar hasta dónde podía llegar.
—Pues parece que te ha ido muy bien, te ves increíble Mousse.
No sé por qué está mujer con solo darme unos pequeños halagos me hacía enrojecer hasta los pies.
—¿Y Ranma?
—Él también está de entrenamiento, se fue hace tres semanas pero regresa hoy.
—Entonces todo eso que llevas es para hacerle una comida de bienvenida, ¿no?
Ella se sonrojó un poco, era más que obvio que llevaba ingredientes para cocinar algo.
—Fue idea de mi padre, ya sabes que él aún alberga esperanzas para unir a las dos escuelas.
—¿Entonces todo sigue igual?
—¿Igual?
—¿Aún no se casan entonces?
—Por supuesto que no.
—¿Por qué no? Pensé que ustedes dos ya estarían casados.
Quería saber en cuanto antes en qué situación se encontraban esos dos.
—Que no, ya te dije que esas son ideas de mi padre, ¿porque no me acompañas? Has de estar muy cansado por tu viaje, volviste hoy, ¿no?
—Sí, acabo de llegar.
—Entonces vamos, puedes descansar un rato y de paso cenar con nosotros.
—De acuerdo, la verdad sí necesito descansar un poco, ha sido un largo viaje.
Le indiqué con una mano que ella caminara primero, ella se sorprendió un poco por mi acción, aun así no dijo nada y empezó a caminar, yo la seguí detrás.
—¿Y Ranma por fin se a decidido por alguna de ustedes?
—No, es un cobarde, a pesar de que mi tía Nodoka le a insistido bastante, él sigue sin decidirse.
—¿Cres que te elija a ti?
Se detuvo de repente, se giró para verme y me fulminó con la mirada.
—No me importa, ya te dije que lo que deje o no deje de hacer no es mi problema.
—Lo lamento, no era mi intención hacerte enojar.
—Lo sé, es solo que prefiero no hablar sobre eso.
—¿Sigue viviendo en tu casa?
Akane suspiró hondamente, sin embargo me respondió.
—No, cuando terminaron de arreglar la casa de tía Nodoka ellos regresaron ahí, sin embargo mi tía se la pasa en el dojo, mas ahora que tío Gemna y Ranma se fueron. Pero dejemos de hablar de él, mejor cuéntame de ti, de seguro te han pasado cosas más interesantes que a mí.
—La verdad no muchas, lo único que he hecho en este año es entrenar, aunque conocí a una persona durante mi entrenamiento que me ayudó mucho.
—¿Una chica?
Me reí fuertemente por su rápida conclusión.
—¿De dónde sacas esas ideas Akane Tendo? —le dije viendo como ella se sonrojaba un poco.
—Bueno... Es que pensé que quizás...
—No, no te adelantes a sacar conclusiones.
—Entonces ¿a quién conociste? Anda... Dime —me dijo mientras chocaba mi hombro con el suyo.
—Fue un viejo que me enseñó algunas técnicas nuevas, se podría decir que fui su discípulo por seis meses.
—¿En serio? ¿Y era bueno?
—Bastante bueno, podría decir que es incluso mejor que Happosai.
—¡Vaya! Entonces si es muy bueno.
—Pero mejor dime ¿tú cómo has estado?
—Muy bien, he estado con mucha tarea, ya que es mi último año en la preparatoria he estado tratando de conseguir una beca.
—¿Entonces te irás? ¿Y Ranma?
Ella volvió a detener sus pasos, solo que ahora me miraba con una ceja alzada.
—¿Por qué tanta insistencia con Ranma? ¿Te preocupa que él se decida por Shampoo? —susurró bajando su mirada.
—¡No! Ya te dije que Shampoo ya no me importa.
—Bien —dijo sonriendo—. Entonces hay que apurarnos que seguramente Kasumi me estará esperando impaciente, hoy también cenará el doctor Tofú con nosotros.
Me guiñó un ojo y me agarró del brazo para tirar de mí mientras ella se ponía a correr.
Nos quedaba poco camino, así es que llegamos en seguida.
Cuando entramos a su casa, me sentí muy raro, raro de llegar con ella, pues creo que nunca había ido a ahí como un invitado.
—Ya estoy en casa —dijo Akane avisando su llegada.
—Akane, que bueno que al fin llegas, ¡oh Mousse! Que sorpresa, bienvenido —me dijo Kasumi Tendo con una gran sonrisa.
—Me lo encontré camino a casa y lo invité a cenar, espero y no haya problema —dijo Akane.
—Por supuesto que no, tus amigos son bienvenidos, pero pasa Mousse, descansa un rato mientras preparamos la cena.
—Este... Sí, gracias —respondí con una sonrisa nerviosa.
—Vamos a la cocina si gustas, para que no estés solo —me propuso Akane con una sonrisa.
—¿No está tu demás familia? —pregunté mientras las seguía.
—Mi tía Nodoka salió a comprar algunas cosas, no tardará en llegar —me dijo Kasumi.
—Papá está en el dojo, Nabiki estará por llegar, como hoy es viernes de seguro se vendrá a pasar el fin de semana con nosotros —me explicó Akane
—¿Ya no vive aquí? —pregunté.
—Sí, pero ahora está estudiando la universidad en Tokyo.
—¡Vaya, que sorpresa!
Después nos quedamos en silencio, mientras yo estaba sentado en un banco, Kasumi y Akane Tendo estaban concentradas cocinando... Al menos Kasumi si hacía algo comestible, porque el platillo que hacía Akane se veía terriblemente mal... Bueno, no todo había cambiado.
Después de unos diez minutos se escucharon pasos, después entró, sin duda, la madre de Saotome.
Pero recordando todo lo aprendido me paré rápidamente.
—Por poco y encontraba la tienda cerrada, menos mal que el señor Akira me vio a tiempo, ¿ya regresó Akane? —dijo mientras entraba a la cocina.
—Sí tía, aquí estoy.
—Buenas noches señora Saotome —le dije llamando su atención mientras le hacía una pequeña reverencia.
—¡Oh! Buenas noches joven ¿algún amigo de mi hijo?
—Tía, es Mousse ¿no lo recuerdas?
—¡Ah, Mousse, que bueno verte de nuevo! Estás muy cambiado, disculpa si no te reconocí.
—No se preocupe, es normal que no me reconociera después de desaparecer durante un año.
—Lo invité a cenar con nosotros tía —le dijo Akane.
—Muy bien hecho querida, es bueno que Ranma vea a sus amigos de vez en cuando.
Akane solo asintió sonriendo mientras se volvía a concentrar en la preparación de su platillo, yo solo hice una mueca ante lo que dijo la señora Saotome, la verdad no me consideraba del todo amigo de Ranma, sin embargo no dije nada, pues en verdad quería estar ahí cuando Ranma llegara, quería ver si había algún tipo de avance en su relación.
Después de algún tiempo, alguien llamó a la puerta, yo me ofrecí a recibir a la visita, pues todas ellas seguían muy ocupadas con la preparación de la tan esperada cena.
Cuando salí, vi que en la sala estaba el doctor Tofú.
—Doctor Tofú, que gusto verlo de nuevo.
—¡Mousse, tanto tiempo sin verte!
Nos estrechamos la mano, la verdad que el doctor se me hacía una gran persona, siempre me había caído muy bien.
—Tal parece que ambos somos invitados de los Tendo.
—Sí, Kasumi me invitó a cenar, hoy llega Ranma de su viaje de entrenamiento.
—Pero no entiendo por qué hacen tanta celebración si solo se fue por tres semanas.
—Sí, pero es del segundo viaje del que llega, el primero fue de seis meses, y éste solo de tres semanas.
—¿Así que dos viajes de entrenamiento?
—Así es, ha estado en constante entrenamiento, según su padre y el señor Tendo debe de entrenar mucho más, ya que su boda está próxima a realizarse.
—¿Los casarán de nuevo?
—Sí, tengo entendido que será después de su graduación, ya que ambos se irán a Tokyo para seguir con sus estudios, pero prefieren casarlos antes de que se vayan.
—¿Y ellos están de acuerdo?
—La verdad no lo sé.
—¿Al menos ya se llevan mejor?
El doctor se quedó un rato pensativo, parecía que trataba de recordar algo.
—Pues, como te dije, Ranma a estado entrenando mucho, por lo que casi no han estado tanto tiempo juntos, pero las pocas veces que se han visto, creo que se llevan mucho mejor.
Yo apreté mis labios por esa noticia, no me imaginé que otra vez estuvieran preparando otra boda, necesitaba que llegara ya, para ver con mis propios ojos cómo era en realidad su relación... No podía ser que mi plan de venganza se viniera abajo, no podía permitir eso, había jurado vengarme de Ranma y eso es lo que haría.
Continuará...
NOTAS DE LA AUTORA:
Hola, ¿qué tal les pareció éste capítulo? Espero que en verdad les esté gustando, y no se preocupen que Mousse no será el malo de la historia.
Agradezco todos los comentarios, ustedes me impulsan a seguir adelante, gracias.
Sin nada más que agregar me despido.
Desde muy muy lejano, LUZ.
