El viaje de unas horas fue… Una experiencia por así decirlo. Los invitados de Libra estaban muy nerviosos, Mustang y Hawkeye fingían que no estaban alterados, por otra parte, los hermanos Elric no hacían tan buen trabajo en cuanto ocultarlo. También, durante las horas que duró el viaje, las personas del grupo se veían entre sí cuando según ellos no se estaban viendo.
Por fin, después de horas, habían llegado a Hellsalem Lott.
El grupo de bajo del aeropuerto para que les pasara un avión por arriba.
—¡Mira hermano!— Exclamó Alphonse apuntando al avión.
Edward abrió la boca en sorpresa, Mustang y Hawkeye también estaban muy impresionados. —¿Son los vehículos voladores algo normal?— Preguntó el coronel.
—Bueno, si...—Comentó Steven. Los miembros de Libra tenían que ser pacientes, pues Ametris era un país que se había en el siglo pasado.
Antes de que pudiesen responder algo, fueron interrumpidos por Gilbert, quien venía con su ya común carro.
—Perdon por interrumpir, pero ya esta listo el carro para irnos a la central de Libra.— Dijo desde el asiento de conductor.
—Por favor, pasen, tenemos trabajo que hacer. — Les pidió Klaus.
Entraron al vehículo y aunque la verdad era, que el vehículo de Libra era más espacioso que los de Ametris, aunque seguían estando algo incómodos, pues la armadura de Alphonse era gigante.
—Joven Alphonse, estarían más cómodos si se quitara la armadura.— Sugirió Gilbert.
—¡E-el no puede quitarse la armadura!— Contestó nervioso Edward. —¡Está en un entrenamiento de alquimia!
—Entiendo, perdón por molestarlos.— Gilbert dijo amablemente. Desde Ametris, Klaus y Steven sentía una especie de valle inquietante al oír la voz de de niño dentro de la armadura. Pero quizás era por vivir en Hellsalem Lott y ver lo raro como común es que a ellos no se les hacía tan extraño.
El grupo de extranjeros estaban viendo atentamente lo que había en las calles, en especial a las criaturas que caminaba en las calles, conviviendo con Humanos ni más ni menos.
—¿Es normal que los humanos convivan con los Beyonder?—Pregunto Mustang.
—Sí.—Respondió Klaus —Hay algunos que son agresivos por su naturaleza, pero por lo general no hay mucha diferencia entre los beyonder y los humanos, un beyonder puede tener los mismos gustos de que un humano.
—¿Libra tiene Beyonders en sus filas?— Volvió a preguntar Mustang.
Hubo una tensión en el aire y Klaus respondió —Si, Libra acepta a cualquiera que quiera preservar el equilibrio de la ciudad, no hacemos distinción entre beyonder o humano.—Terminó respondiendo.
Todos en el auto entendieron lo que Klaus quiso decir, no aceptaría que nadie le faltara el respeto a sus subordinados.
Después de unos minutos ya habían llegado a la base de Libra. El grupo se bajó del carro para empezar a seguir a Klaus, Steven y Gilbert por un pasillo largo.
Mientras, desde temprano, en la oficina de libra se preparaba un festejo con los miembros para celebrar el regreso de sus compañeros y ¿Por qué no? Darle la bienvenida a sus colaboradores.
—Muevanse, que llegarán en cualquier momento.— Apuraba K.K. entusiasmada por ver a su buen amigo Klaus.
Todos en el lugar ayudaron a decorar el lugar, aunque era difícil sin Gilbert pues el sabia mas de esto, tenían a Leo quien ya había organizado uno que otro evento para Libra, su, todos ayudaban… Excepto… Leonardo diviso escondido en una esquina a Zapp, viendo atentamente hacia la puerta.
—¿Que estas haciendo?—Le preguntó Leo acercándose, después le lanzó una escoba para que ayudara. —Toma y no seas perezoso.
Zapp enojado tiro a una lado la escoba y le dijo —Estoy cazando al jefe, esta vez si lo agarraré.
Leo suspiro y tomo la escoba para seguir ayudando en el trabajo de limpieza, Zapp siempre hacia eso, pero nunca lograba atrapar al Klaus y derrotarlo.
Chain entró apurada —¡Ahí vienen! — Aviso.
—¡Todos! ¡A sus posiciones!— Gritó Leo. Y por a sus posiciones, se referían a actuar "casual", "badass" y "cool" para los nuevos, y fingir que la oficina no había sido un caos sin Klaus.
Dentro de unos segundos, el grupo que había ido al extranjero y regresado con ayuda entro a la oficina, encontrándose con quienes se habían quedado y los amestrisianos tuvieron el primer el contacto visual con el resto del equipo con quien iban a colaborar.
—Bienvenidos a Libra.— Dijo Klaus amablemente y con una sonrisa, dándoles a entender que eran aceptados.
La bienvenida que habían organizado era algo pequeño comparado con otras celebraciones que Libra había organizado en el pasado, minúscula para ser exactos, pero era lo que había dado con el tiempo.
Ambos grupos se vieron entre sí durante unos segundo. Los cuatro extranjeros empezaron a analizar a los miembros de Libra de firma inquisitiva. Quien primero llamó la atención fue una criatura de piel azul, con características de un pescado (Zed) ¿Era este uno de los beyonders pertenecientes a Libra?, la siguiente fue una mujer adulta rubia con un parche en su ojo (K.K.), ella se había posicionado en medio del salón, siendo la primera persona en ver, eso junto con una actitud confiada y un aura que se parecía a la de Hawkeye daba a entender que ella era quien había quedado a cargo en ausencia del líder, en un sillón se encontraba un joven pelirrojo con aparentes ojos que estaban cerrados o extremadamente rasgados, viendo al grupo que había entrado al salón, o mas bien, Edward noto que el chico veía a su hermano, Alphonse, aparte de la apariencia de sus entre cerrados ojos, no había nada que denotara poder o algo como para que él estuviese en el cuartel central con las personas mas importantes, esperen… ¿Eso era un mono en su hombro? Ya por último y muy fondo, una chica de cabello corto y traje, viendo desde una esquina y como el anterior, no sobre saltaba mucho a comparación de lo que habían visto atrás en el camino.
La rubia y Klaus se quedaron viendo para que después ella sonriera de forma cálida —Hasta que llegaron.— Dijo, Klaus también sonrió cálidamente, siendo obvio que ambos eran estimados amigos. La mujer tomó 2 copas y una botella de champagne. Le dio una copa a Klaus y como si de inercia se tratara, Hilbert fue por otras para darle a los invitados y a steven.
—Ella es K.K. Es una de las agentes de Libra más importantes.— Presentó Klaus con orgullo.
—Un placer conocerla.— Contestó Mustang en nombre de todo el grupo. K.K. regreso una sonrisa en señal que al menos ella los había aceptado.
—Me tomé la libertad de hacer una pequeña celebración. — Mencionó la mujer. —Incluso si es algo pequeño, fue difícil, lo bueno es que tenía a Leo.
—Ya veo.— Dijo Klaus.
—En vez de organizar fiestas deberías ayudar en nuestro caso.— Comentó steven, ante esto K.K. hizo una mueca notable de disgusto.
—¿Acaso tu solo piensas en trabajo? — Pregunto la rubia.
—Tengo prioridades.— Contestó el hombre de la cicatriz. La mueca de la mujer se hizo más grande.
—Bueno, no importa, empecemos esta pequeña celebración.— K.K. intento que Steven no arruinara su humor.
Abrió la Champagne e indico a Klaus que le iba a servir en su copa. Mientras que la mujer empezaba a verter el líquido en el recipiente, un grito se oyó a través de la habitación.
—¡Jefe ahora si te tengo!— De la nada salió un hombre de Tez morena e intentó atacar a Klaus, antes de que cualquier persona presente pudiese reaccionar, Klaus soltó su copa y le dio unos golpes certeros tan rápidos, que su copa seguía en el mismo espacio en el aire, para que el la tomara. Mientras tanto el individuo estaba en el suelo con claro dolor.
Toda esta escena hizo que absolutamente todos en la habitación pusieran cara de sorpresa.
—Imbecil, nos das mala imagen.— Exclamó el joven pelirrojo.
—Espero que te hayas roto cada uno de tus huesos.— Dijo la mujer de traje con voz tranquila
—En verdad Zapp… Comportarse así cuando hay invitados importantes… Eres de lo peor.— Comentó por final el hombre pescado.
Los alquimistas estaban sorprendidos, sus caras de shock total por el comportamiento del hombre llamado Zapp, además de que por los comentarios de sus compañeros, parecía de era impopular entre ellos y que esto era común para ellos. A los hermanos Elric esto les recordó a su maestra, Izumi Curtis y el entrenamiento tenido con ella. Klaus no hizo nada por el hombre y siguió como si él no existiese.
—El joven en el sillón es Leonardo Watch.— Presentó al pelirrojo.
—¡Hi!— Levantó su mano indicando que era el.
—Quien está al lado del librero es Zedd O'Brien.— Presentó al aquatico.
—Un gusto conocerlos.— Saludo el joven pescado mientras hacía una pequeña reverencia, él a pesar de tener una apariencia que ponía nerviosos a los alquimistas, parecía alguien muy educado.
—Y por último está Chain Sumeragi.
—Hola.— Dijo tranquilamente desde una esquina de la habitación la chica de traje.
—Nuestros invitados son el Coronel Roy Mustang, alias el alquimista de fuego. El mayor Edward Elric, Alias el alquimista de metal.— Levantando la mano mientras Klaus decía sus nombres, cuando toco a Edward, más de una ceja en la habitación, pero quedaron callados, al menos ellos tenían la cortesía de no ponerse a gritar "¿Pero qué hace un niño en la milicia?" —Sus compañeros son La teniente Riza Hawkeye y el hermano menor del Mayor Elric, Alphonse Elric.
El joven Leo no podía dejar de poner sus ojos en la armadura, esos ojos que nunca mentían le decían que ese pedazo de metal… ¡Estaba vacío! Bueno, no del todo, si no que veía una extraña aura en su interior, pero el preguntarle directamente a los amestrisianos que pasaba le daba pavor, además por causas de donde venían no creía que le fueran a decir tan fácil.
—Disculpe ¿Pero quien es el hombre del suelo? — Salió la voz aniñada de la armadura.
—Ah, él.— Parecía que Klaus lo había olvidado de forma no intencionada. —El es Zapp Renfro. Quizás sea ruidoso y mal educado para algunos pero en el fondo es buen hombre.
—Pero muy en el fondo.— Se oyó la voz de leo.
Zapp intentó insultar pero no pudo gracias al dolor, solo salió un gruñido de dolor. Libra a pesar de ser una organización, parecían llevarse mas como una familia, eso incluía al desagradable de esta. Mientras, Gilbert servía bebidas a todos en la habitación, El hombre de servicio realmente se tomaba en serio su trabajo de "hombre de servicio", el joven León intentaba arrastrar a Zapp fuera del medio del salón dando a conocer que el no era muy fuerte pues parecía tener problemas a la hora de intentar sacar del camino. Mientras Gilbert le dio una copa a Edward y Alphonse para después intentar servirles, mas sin embargo fue interrumpido por Mustang.
—Ellos no toman, son menores de edad.— Le dijo al mayordomo. Este solo paró su acción. Mientras Edward estaba enojado ¿Cómo se atrevía a decidir por ellos?
—Entiendo.— Fue lo que dijo serenamente para después seguir con su trabajo.
—¿Son menores de edad? ¿Y están en la milicia con ustedes? ¿Cuantos años tienen?— Se oyó la voz consternada de K.K.
"Y aquí vamos de nuevo" pensó Edward, no era raro que la gente montara un espectáculo al saber su edad. —Tengo 15 años, mi hermano 14, pero no está en la milicia, es solo mi acompañante.— Respondió antes de que el metiche de Mustang lo hiciese.
K.K. tomó aire en señal de de sorpresa —¡Pero si son niños! ¡Klaus! ¿Por que los trajistes a arriesgarlos aquí?
Edward torció los ojo —Puedo cuidarme solo.
La respuesta pareció molestar a K.K. pero antes que dijese algo, Klaus interrumpió sus pensamientos —Él fue asignado por parte del ejército.— Fue como si el de deslindara de la presencia del joven ahí.
Después de aquella frase le siguió Roy Mustang diciendo —A pesar de su corta edad, Edward es un alquimista muy capaz.
Ahora la mala mirada de la rubia se dirigió hacia Mustang. Quizás era el instinto maternal de K.K. pero al ver a chicos tan jóvenes involucrado con un ejercitos, sobre todo de un país como el de dónde venía ¿Quién sabe todo los horrores que ellos hayan visto? Realmente en sus interiores ella está molesta.
Antes de que siguiera la discussion, Leonardo interrumpió, él seguía teniendo problemas para quitar a zapp de en medio y todo este rato se la había pasado en medio tirando de la pierna de zapp para quitarlo. —Demonios Zapp, deja de comer hamburguesas.
Zapp respondió con un sonido de entre dolor y enojo, todos en la habitación estaban seguro que eso había significado un insulto.
El hermano menor de los Elric se acercó y dijo —Yo ayudo, señor.
—Ah, muchas gracias.— Respondió Leo mientras que el menor de los Elric lo tomaba y cargaba en el hombro. —Ponlo en el sofá. Lamentamos que tengan que ver a este animal, no es el miembro de que Libra esté más orgulloso.
Zapp de nuevo intentó insultar con solo un ruido patético saliendo de su boca, a este punto todos sabían que tenía una costilla rota.
—No, no, no se preocupe, si está aquí es porque debe ser alguien muy fuerte.
—Ha, zapp es fuerte pero su personalidad deja mucho que desear. — Leo se rascó una mejilla, su amigo era indefendible.
De nuevo, el peliblanco intentó decir algo entre dolores
—Tu cállate, imbécil.— Le dijo Leo ya algo molesto.
—Bueno, bueno, lamento ser la lluvia en el desfile de K.K. «De nuevo» pero tenemos un caso que resolver, así que apreciaría si todos vuelven a su lugar y los señores alquimistas me acompañan a mi escritorio. — Exclamó Steven, harto de liderar con esto, el hombre era un adicto a su trabajo, y como un quería regresar a este.
—Estoy totalmente de acuerdo con el señor Steven.— Dijo Edward esperando tener la menor interacción entre los chiflados de Libra y el. Vaya que el niño parecía algo amargado.
—Entonces, manos la obra.— Comentó Steven dirigiéndose a su escritorio. Ante esto, Hawkeye, Roy y Alphonse lo siguieron y se sentaron a su alrededor, mientras que Klaus se quedó charlando con K.K.
Steven se acercó a su ordenador mientras introducía la contraseña y abría los archivos — Aquí están todos los demás informes que faltaban.
Los alquimistas se acercaron, mientras que que sus acompañantes quedaban observando. Las fotos nítidas de los archivos en el aparato eran de pesadilla, los colores de la sangre y cuerpos tirados de tanto humanos como aquellas creaturas originarios de esta ciudad, sobre lo que eran obvios circulos de transmutacion, si, esto era muy parecido al trabajo de Shou Tucker.
—Están intentando hacer quimeras.— Habló primero Edward. —Pero su trabajo es torpe… Es la obra de un novato que muy apena sabe alquimia.
—Estoy de acuerdo.— Le respondió Mustang.
—Quimeras… — Quedó pensando un poco Steve. —¿La con combinacion entre 2 especies diferentes si no me equivoco?
—Exactamente, aunque no concuerdo con eso último.— Contestó Mustang.
—Por cierto, esto es una PC ¿No? — Preguntó Edward.
—Ah, sí... Es una máquina creada para guardar información y comunicarse. — Contestó Steven.
—Parece muy útil...— Comentó Riza.
—Bueno, volviendo al trabajo ¿Que le hace creer que esta es la obra de un novato, Coronel Mustang?— Preguntó Steven interrumpiendo los pensamientos de los alquimistas, mientras Klaus y K.K. se acercaban para ser parte de la conversación.
—Bueno, la persona que hizo esto obviamente sabe de alquimia, pero...— Roy quedó algo callado intentando poner en orden sus ideas…
Fue Edward quien terminó la frase. —Es un alquimista especializado en una rama diferente a la bio alquimia, sabe la teoría pero falla a la hora de la práctica. Es cuestión de tiempo para que logre hacer una quimera humana-beyonder exitosa que no muera en el proceso.
Antes de que Steven pudiese decir algo, el teléfono sonó. Los cuatro extranjeros se quedaron viendo al móvil con curiosidad, ¿Un teléfono tan pequeño y movible? ¡Los países exteriores realmente tienen cosas utiles!
—Perdon, pero creo que tenemos que irnos, parece que nuestro fanático de las quimeras ha vuelto a atacar.— Dijo Steven al terminar la llamada, para después pararse y ponerse en marcha.
K.K. suspiro. —El siempre es así, todo un adicto al trabajo.— Comentó .
—Creo que eso es bueno, supongo que él hace su papeleo. — Respondió Hawkeye al comentario, Mustang hizo cara de disgusto, entendió perfectamente la indirecta.
—Hay veces que hace más del que debería. — Respondió K. K. con un poco de cansancio al comentario de hawkeye.
—Bueno ¿Les gustaría acompañarnos? — Preguntó Steven quién ya estaba en la puerta, listo para partir.
—¡Por supuesto! — Dijo Edward, quien quería salir de esa oficina de locos y explorar hellsalem lott.
En cuanto Edward habló, Klaus, Steven y K. K. se vieron entre sí con inseguridad. —Bueno… Preferiríamos que uno de ustedes se quedarán aquí. Para seguir revisando los archivos, digo…— Tambalearon palabras directo de la boca de Steven con inseguridad.
—Si, además tener un niño ahí afuera es peligroso. — Añadió K. K.
—¡Oh! ¡Ya veo! Me siguen subestimando por mi edad, quiero que sepan que- — Edward fue interrumpido.
—¡Metal! — Le llamó la atención Mustang en su idioma natal. Ante eso, el rubio gruñó.
—Leo, por favor ayuda al Mayor Elric a usar la computadora. — Pidió Klaus.
—¡Si! — Contestó Leo con entusiasmo.
El trayecto a la escena del crimen fue algo incómodo, con los Ametrisianos y los miembros de Libra sumidos en un silencio incómodo.
—Bien, llegamos. — Dijo Gilbert mientras aparcaba el auto.
Todos los ocupantes bajaron en el mismo silencio incómodo y entraron a un pequeño callejón oscuro en medio de la ciudad. La escena era grotesca por decirlo, dos beyonder muertos, cuyos cuerpos se habían deformado en una masa sin forma con sangre de dos diferentes colores esparcida por todo el callejón, tapando los círculos de transmutación.
—Que bueno que no trajimos a esos chicos, esto es horrible. — Comentó K. K.
—Ese chico ha visto peores cosas, él lo podría manejar. — Respondió Mustang.
—Tch. — Fue lo único que dijo K. K. más temprano que tarde, Mustang dio cuenta que su comentario no había caído en gracia a la rubia.
—Bueno, empecemos con la recolección de pistas. — Atinó a decir el coronel con una sonrisa intentando aligerar el ambiente.
—Me parece buena idea. — Respondió Steven.
Y así empezaron a investigar todos la escena del crimen.
Mientra tanto, Edward, Alphonse y Leo estaban en la oficina de Libra intentando usar el computador.
—¿Y ahora qué hago? — Pregunto Edward.
—Aplanas aquí y se ve la siguiente imagen. — Contestó Leonardo.
—Oh vaya, ya veo…
—Vaya, la tecnología de este lado del mundo es fascinante. — Comentó Alphonse.
—Si, si tuviéramos esta cantidad de información tan fácil nos ahorraríamos mucho tiempo de investigación en la biblioteca. —Añadió Edward.
—Oiga Mayor Elric. — Dijo Leo con algo de duda…
—Por favor, solo llámame Ed, no me gustan las formalidades. — Respondió el rubio.
—Bueno Ed… ¿Las armaduras vacías como Alphonse son comunes en ametris? — Pregunto Leo.
Los tres se vieron entre sí.
—¿QUEEEE? — Preguntaron ambos hermanos con pánico.
—¡AL NO ESTÁ VACÍO, ES UN ENTRENAMIENTO ALQUÍMICO! — Exclamó Edward.
—¡SI, UN ENTRENAMIENTO! — Siguió la armadura.
—¿QUE TE DIO LA IDEA DE QUÉ ESTABA VACÍA? — Inquirió Edward acerca doce a Leonardo.
—Nada es que yo… — No sabía que decir, no estaba seguro de cómo explicarle sus poderes a los extraños, y creía que había invadido su privacidad al ver cómo reaccionaron. —Me dio la impresión… — Por fin dijo el castaño.
—Pues no está vacío… ¡Él es totalmente normal! ¿Entendiste? —Dijo El rubio con voz amenazadora.
—¡Si! — Respondió con Pánico Leo. —¡S-sigamos con lo del computador!
Después de esta escena, la atmósfera entre estos tres se volvió extremadamente tensa. Quizás estos extraños no eran tan normales de donde venían, Leo pensó, pero no iba a inquirir más en el tema,al menos, él no quería hacerlo.
