Al llegar a la pizzería Devon pudo ver bien porqué a Bonney le apodaban como "la tragona", pues antes de que ella se terminara de comer su primer rebanada de pizza, Bonney ya se había acabado la mitad de toda la pizza. Catarina estaba impactada por la forma desmesurada en la que Bonney se metía rebanada, tras rebanada de pizza a su boca, dandose pequeñas pausas para agarrar patatas fritas y aros de cebolla o darle sorbos a su enorme soda de fresa. El hecho a que Bonney se mantuviera relativamente delgada pese a su descomunal apetito y a su nula participación en la clase de educación física era un todo un misterio para Catarina.
- Y dime Bonney… ¿Por qué decidiste pasar un viernes por la noche en una fiesta como la Teach? ¡Pensé que odiabas a ese idota! – dijo Catarina risueñamente.
Bonney dio otro mordisco a su pizza, el cual seguidamente se pasó por la garganta con un copioso sorbo de refresco, tras lo cual le respondió a Catarina.
- Rachel dijo que iba a acompañarme a esta fiesta y que sería sano convivir un rato con los ganadores del concurso y pedirles consejos para el próximo concurso musical, pero al final prefirió plantarme e irse con su novio a alguna otra parte.
- ¡Ugh! ¡No entiendo como aguantas juntarte con esa maldita ñoña! ¡Lo único que sabe hacer es poner videos vergonzosos en MySpace y hacer berrinches cada vez que pierde alguno de sus patéticos concursos de talento!– exclamó Catarina.
- Bueno, para ser justa no es como si la bola de patanes con los que te juntas fueran menos patéticos. Al menos Rachel no pierde su tiempo lastimando a otras personas.
- Si, pero por lo menos ellos jamás me han dejado plantada en una fiesta. Nosotros estamos juntos en las buenas y en las malas.
- ¿Y entonces por que te largaste de la fiesta de Teach y le aventaste esa malteada? – preguntó Bonney con la boca aún llena de papas fritas y pizza.
- Ninguno de nosotros tenemos la obligación de aguantar las pendejadas de los demás. Además ellos me han hecho cosas peores, toma eso como mi modo de venganza. – dijo Catarina sonriendo maliciosamente.
Bonney decidió no comentar nada al respecto, a decir verdad le parecía una forma muy tóxica de manejar sus amistades, sin embargo no sabía si sería buena idea seguir criticando a los amigos de Catarina, en especial después de que ella estuviera haciendole el favor de invitarle una cena entera.
Bonney estaba a punto de comerse otra rebanada de pizza cuando de repenté vió una pareja conocida acercarse al mostrador. Aquella pareja estaba compuesta por un alto hombre calvo, musculoso y de facciones hoscas y una mujer de cabello púrpura, la cual cubría sus ojos con un par de lentes de sol rosados. Eran Karasu y Betty, amigos cercanos del padre de Bonney quienes en teoría, cuidarían de Bonney aquella noche y quienes por supuesto, no estaban ni enterados de que Bonney se había escabullido a aquella desastrosa fiesta y menos de que ella estaba ahora comiendo pizza con Catarina Devon. Bonney se escondió debajo de la mesa al reconocerlos.
- Quiero ordenar un combo de pizza de salchicha mediana, una orden de papas fritas y una ensalada mixta, por favor. – dijo la mujer al empleado del mostrador.
- Deveríamos ordenar una pizza grande para que Bonney también pueda probarla cuando lleguemos a casa, después de todo debe estar cansada tras el festival musical y estar estudiando tantas matemáticas. – le sugirió su pareja.
- ¿Estas seguro, calvito? – preguntó la pelimorada sosteniendo la mano de Karasu tiernamente, haciendo que el hombre alto se sonrojara.
- Yo ... esto ... no me parece muy caro ... y ... Bonney ha sido una buena chica ... puedo pagarlo, querida. – tartamudeó en voz baja Karasu.
- De acuerdo. Entonces que sea una pizza grande…
Mientras los escuchaba pedir su comida Bonney se mantenía oculta debajo de la mesa, temblando al pensar en el destino que ella tendría cuando aquellos dos la reconocieran. Caterina, desconcertada con la rara actitud de Bonney, se arrodilló debajo de la mesa junto a ella.
- ¿A caso te conocen esos tipos? – preguntó Caterina.
- Shhh… ellos se supone que iban a cuidarme mientras mi papá se iba de viaje a ayudar en un campo de refugiados. Querían obligarme a ir a una de sus reuniones ñoñas de su grupo de voluntariado, pero les dije que me quedaría estudiando matemáticas. – dijo Bonney en voz baja.
- Ohhh… ¿Entonces te escapaste para ir a esta fiesta? – susurró Catarina sonriendo maliciosamente.
- Algo así. – contestó Bonney.
- Murjuju… yo no te conocía así, chica ruda. – bromeó Devon.
- ¡Es la primera vez que me escapó! ¡Además se supone que Rachel me iba a acompañar! ¡Yo no iba hacer esto sola! – chilló la pelirosada.
Subitamente Bonney sintió como una mano la agarraba de la manga de su chamarra, estirándola y sacandola de su escondrijo improvisado.
- ¿Qué diablos haces aquí, Bonney? – reclamó la mujer pelimorada a Bonney.
- ¿Qué rayos? ¡Bonney, se supone que deberías de estar en casa estudiando! ¿Acaso fingiste que tenías exámen para no acompañarnos a nuestra reunión? – gruñó Karasu.
- Yo… yo… - Bonney trataba de hilar una frase coherente, pero sus nervios le traicionaban. Karasu era usualmente una persona paciente y tranquila, por lo que verlo enojado le hacía sentir un pavor indescriptible.
- Hola, buenas noche. ¿Ustedes son los hermanos mayores de Bonney, verdad? – dijo Devon manteniendo la calma.
- Em… no exactamente. – contestó Karasu a la adolescente, sintiendose desubicado de su respuesta.
- ¡Oh! Bueno, dejenme me presento. Soy Catarina Devon y le he estado dando asesorías de matemáticas a Bonney en la biblioteca. Llevamos un buen rato estudiando, y como recién cerró la biblioteca pensé que sería genial darnos un pequeño descanso y comer un poco de pizza juntas. Después de eso darémos un repaso final y quizá si queda tiempo ella me dará alguna asesorías de arte en mi casa. La verdad es que soy pésima en la clase dibujo y arte, ni siquiera puedo pintar fuera de las líneas cuando coloreo. Claro, si ustedes le dan permiso de que se quede conmigo esta noche. – dijo Catarina con una voz dulce y aguda.
- ¿En serio? ¿Bonney, has estado ayudando a esta chica en la clase de arte? – preguntó Betty intrigada.
- Ummm… si. – respondió Bonney algo insegura de su respuesta.
- ¡Por supuesto que tienen permiso chicas! – gritó Betty entusiasmada.
- ¿Tragiste pijamas para cambiarte? – preguntó Karasu a Bonney.
- No se preocupe, señor. Yo le puedo prestar mi pijama si quiere. – contesó Catarina sonriente.
- ¡Awww… la bebita de Kuma va a su primera pijamada! – exclamó Betty emocionada.
- Muy bien, solo danos el número telefónico de tus padres y tu dirección. – dijo Karasu seriamente.
- De acuerdo, dejeme se lo anotó en este papel. Por ahora mis padres están de vacaciones en Nueva York, pero no se preocupes, nosotras estaremos bien. Cualquier duda ya saben que vivo cerca de aquí. – dijo Catarina mientras les anotaba su dirección en una hojita de libreta que acababa de sacar de su bolsa.
- Bien, entonces no hay ningun inconveniente. – concluyó Karasu agarrando la hojita de papel.
- Bueno, parece que ya deberíamos ir a mi casa, quiero tener algo de tiempo para repasar con Betty y poder descansar a gusto. – dijo Catarina agarrando a Betty de la mano.
- ¡Oh! De acuerdo, no las interrumpo. ¡Diviertansé mucho chicas! ¡Recuerden no desvelarse y lavarse los dientes antes de dormir! – dijo Betty mientras las dos adolescentes salían de la pizzería.
- Un momento… ¿Significa que compré pizza de salchichas grande para nada? ¿Alguna de ustedes no quiere esta pizza? – preguntó Karasu a las chicas, quienes, para bien o para mal no pudieron escucharlo, pues ya se encontraban muy lejos de aquel restaurante.
Aquella noche cada vez se ponía más interesante para ambas chicas.
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Aquí el capítulo 2 de mi fanfic, jeje.
Puse de portada un dibujo mío que subí a mi cuenta de Deviantart, jeje.
Monnie´s: El Laffitte y sus zapatos de tap fueron los culpables de que Teach y los demás ganaran. Y Boa, pues... lloraba por Luffy U_U
Rosslie: La verdad es que me encanta escribir personajes femeninos, llevaba un buen rato sin hacerlo y espero poder incluír a más chicas de One Piece como Domino y otras chicas infravaloradas (Raki, Sadi chan, Hina, etc.). Y claro que concuerdo contigo, Glee era muy buena, pero como todo lo bueno tuvo su final, aunque no precisamente como nos hubiera gustado.
PD: Por accidente lo publiqué primero este segundo capítulo en la versión inglesa del fanfic y no fue sino hasta hace poquito rato que me di cuenta que no lo había puesto aquí en español. Muchas gracias a Rosslie por los comentarios en la version inglesa de mi fanfic, seguiré actualizando ambas versiones.
