Capítulo 2 Corre velocista, corre.
Rip Hunter sigue tecleando en su computador, teme actuar antes de tiempo y arruinar más la línea temporal; Irónicamente siendo alguien que arregla el tiempo, su trabajo debe ser milimétricamente específico, no puede simplemente hacer prueba y error, no hay segundas oportunidades.
Se escucha una alarma.
─Alteración en la línea temporal Capitán Hunter. ─Anuncia Gideón.
─Muestra. ─Ordena él sin vacilar.
Una pantalla holográfica celeste aparece frente al capitán, hay dos artículos recientes. Uno es sobre una concepción, el otro es un detalle sin relevancia alguna más que la estética, revisa el de la concepción y se da cuenta que es más importantes de lo que parece en la línea de tiempo.
─Gideón, ¿La concepción en qué día pasó? ─Cuestiona el capitán.
─El día del debut de la segunda alteración capitán. ─
─Entonces hay que asegurarnos que pase, Gideon. Prepara los afrodisiacos.
…
El mismo día en el que Sam se enfrenta a Lincoln, la chica después de su huida decide refugiarse.
En una cabaña dentro de los bosques cercanos de ciudad Great Lake, Sam entra llena de polvo. Hay otras dos chicas, una de ellas usando una sudadera azul marino con el gorro blanco, dejando asomar su cabello color miel y lentes azules, la otra usa una chaqueta de cuero café que combina con su piel y lentes de soldador.
─Te vez bien sirenita, ¿Conseguiste lo que querías? ─Pregunta la chica de cabello castaño.
─Jordan, Stella… Él ha vuelto. ─Anuncia Sam con miedo en su voz.
Las dos chicas se quitan los lentes mientras su quijada cae, se supone que desapareció hace dos meses, su reino de terror había terminado. El ser que solo creaba muerte por el bien de crearla, alguien sin ambiciones más que el sufrimiento del prójimo. El que las mataría si se interponen en su camino.
─Tenemos que advertir a las renegadas. ─Dice Jordán tomando un arma de color azul.
Stella también toma lo que parece ser una mezcla entre soplete y escopeta recortada, tiene dos tubos naranja encima del gatillo y que se extienden hasta el cañón.
─No, él está débil. Lo vi, dudoso y sin control de sí mismo. Si podemos interceptarlo, podríamos derrotarlo. ─Proclama Sam cerrando su puño con furia.─ Trabajamos muy duro para que él vuelva a quitarnos lo que por derecho es nuestro.
Las dos chicas se miran entre sí, dudosas de la actitud de su amiga. Aunque bueno, ella es la mayor (y la que puede matarlas con más facilidad), así que ella manda.
… Una Semana Después...
Lincoln se encuentra en su pórtico, pensando en Sirena negra. Sus palabras y el miedo que vio en su rostro cuando vio cómo activaba su velocidad. Levanta la mano y empieza a vibrar, provocando relámpagos blancos en sus dedos.
─Hola bello durmiente, ¿Quieres una pizza? ─Ofrece Luna con un pedazo aún caliente en una mano y otra cargando la gaseosa.
─Gracias Luna. ─Agradece el muchacho al tomar el plato, sopla el trozo y empieza a masticar, el sabor era pesado y grasoso, aunque definitivamente mejor que la comida de hospital.
Al menos las cosas no han cambiado tanto en este remoto pueblo al que llaman Royal Woods, un año y solo la edad es lo que cambia. Aunque desde que despertó, no ha visto a quienes estuvieron en la noche del acelerador, exceptuando claro a Lisa y ese tal Cisco antes de que lo dieran de alta.
Ahora que lo recuerda, Sam y Luna siempre se encontraban juntas mientras salían. ¿Qué tal si ella estaba allí esa noche? No la ve diferente a como estaba antes, pero bueno él tampoco tiene un cambio físico desde que despertó.
Da otra mordida al pedazo, pensando en ello. Si Luna tiene algún poder, Lisa se lo hubiera dicho. ¿Debería decirle a ella sobre sus poderes? No siente que sea justo que solo Lynn y Lisa lo supieran.
─¿Qué se siente Linc? ¿Estar en coma? ─Pregunta Luna abriendo muchos sus ojos, atenta a cada detalle que pueda oír.
Lincoln lo reflexiona, la verdad es que no es nada especial. Un segundo estaba despierto mientras le caía un rayo, al otro estaba despertando al ritmo de Lady Gaga.
─Igual que quedarse dormido. ─Responde el peli blanco en un susurro. Voltea a su hermana y nota cierta decepción en su rostro. No tiene nada que decir, la verdad es que no hay nada especial en un coma.
─Has estado muy callado desde que despertaste, ¿Qué pasa Linc? ─Interroga Luna preocupándose por la falta de sonrisas en su pequeño hermanito. Ella de adolescente no era tan apática.
Lincoln piensa en qué responderle. ¿Debería decirle que tiene la sospecha que durante su coma era un velocista asesino que intimidaba a la ciudad? ¿Debería decirle que vio a su gótica ex novia intentando matar a sus dos hermanitas? ¿O tal vez debería comentarle que ahora debe comer unos catorce kilos de comida a la semana para tener energía? Todas son razones válidas para no sonreír pero también serían cosas que asustarían a Luna.
─En un periódico, vi a cuatro chicas que conocí como meta humanas. No dejo de preguntarme quiénes más fueron afectados. ─No es una mentira en sí, pero tampoco es la causa principal de sus preocupaciones.
Luna baja la mirada, recuerda a su ex prometida. Ese día ella fue con el hermano menor de Sam a una audición para ´´América tiene talento´´…Y ella no la acompañó cuando el incidente ocurrió, debería haberlo hecho para siquiera ser su compañera en el crimen cuando se lo propuso tiempo después.
Pero ahora solo la ve observando titulares de periódicos o noticias sobre el siguiente atracó que ella y sus "amiguitas" realizaron. No solo Sam, su pequeña aprendiz también fue afectada por ese fiasco, hay ocasiones en las que quiere odiar a Lisa pero recuerda que ella también arruinó su propia vida, Lisa también perdió algo importante ese día. Y a diferencia del resto, Lisa no había ganado nada del incidente (O eso creía Luna).
─Es duro pensar en los nuevos peligros de este mundo Linc, pero si siempre tienes miedo… Bueno, eso no es vida. ─Dice Luna tomando el hombro de su hermano. ─ ¿Quieres que vayamos por algo? Creo que salir nos haría bien a todos.
Eso le provoca una leve sonrisa en el rostro del muchacho, quizá estar afuera le hará bien, o quizás no, pero definitivamente no iba a ganar nada ahí sentado.
…
Lincoln se encuentra comiendo su tercera banana split, Lola, Lana, Lily y Lisa están sentadas a su lado. Dos de ellas viendo con admiración a su hermano mayor, cosa que él nota, en cambio Lisa calculaba mentalmente cuántas eran las calorías que le proporcionarán las bananas y si estas iban aportar algo a su nuevo metabolismo..
─ ¿Qué? ¿Quieren? ─Pregunta el muchacho confundido.
─No entiendo cómo lo haces, yo me mareo con medio postre. ─Dice Lily asombrada.
─Desearía comer toda esa azúcar sin que se fuera a mi cadera. ─Añade Lola mirando de cuerpo completo a su hermano mientras entrecerró los ojos molesta.
─ ¿Cómo es que no tienes diabetes? ─Cuestiona Lana con asombro.
─Supongo, que solo tenía hambre. Estuve dormido todo un año, sobre la diabetes, pues… ¿Soy saludable? ─Responde Lincoln sin saber la respuesta exacta.
─Pues espero que tengas dinero, por que esos son treinta dólares adicionales que no tengo. ─Dice Luna sentándose con un cono en su mano.
─De hecho, Lisa me dio cincuenta dólares para gastar mientras trabajabamos en un proyecto. Así que me sobran veinte dólares.
─Descuida Linc, si estas quebrado nosotras te apoyamos. ─Afirma Lola sacando un billete de veinte dólares.
Lincoln suelta una pequeña risa, parece que en el transcurso del año ella se ha vuelto caritativa. Le gusta ese cambio repentino de actitud, le da esperanza de recuperar el tiempo perdido.
─Ja, Luan está molesta por qué no la invitamos. ¿Quieren tomarse una foto para molestarla? ─Ofrece Luna mientras busca en su pequeña bolsa negra por su celular.
─Oigan, ¿Y si mejor visitamos a Leni? De seguro le gustará vernos aquí. ─Sugiere el peli blanco con ánimos. Quizá hasta pueda reemplazar la chaqueta que perdió chamuscada.
─Claro, siempre se alegra cuando la visitamos. ─Responde Luna sonriendo, le alegra ver a su hermanito tomando más iniciativa. ─Oye Linc, dime algo. ¿Hay alguien más que quieras ver, ahora que despertaste? ¿Algún viejo camarrada? ¿Una jovencita que debamos conocer? ─Preguntó Luna primero usando un acento ruso de mala imitación y luego lanzando besitos al aire.
El resto de sus hermanas, menos Lisa, soltaron risitas discretas, cubriendo sus bocas y guardando compostura, efecto de la última pregunta. Lincoln lo piensa, de hecho sí que quiere ver a sus amigos. Saber cómo han estado, ver si consiguieron a alguien especial. Hablando de gente especial, se pregunta por Jordan y Stella, ellas estaban en la noche del acelerador. ¿Habrán obtenido habilidades metahumanas? ¿Habrán salido lastimadas? Intenta no pensar en esa última posibilidad.
Quiere visitarlas, saber cómo están. Tiene tantas preguntas sobre esa noche. Decide ir al baño antes de visitar a su hermana mayor, claro que tardaría unos segundos de ir de la tienda al baño, pero quiere ser sutil. Eso y que Lisa estaba probablemente cronometrando sus pasos como habían practicado en el hospital, para que él aprendiera a andar nuevamente al ritmo de una persona normal.
Además, todos esos helados quieren salir ahora. Cerca de los baños Lincoln ve a Jordan y Stella salir con las manos húmedas. Eso es una coincidencia increíblemente grande, pero eso da igual, sonríe y se acerca a ellas mientras abre los brazos en el aire.
Corre y sin darse cuenta en un segundo está frente a ellas, Lisa lo iba a matar si seguía así. Tomándolas de la cadera y sosteniéndolas con firmeza. También sin percatarse ya tiene dos puñetazos, uno en la nariz y otro en un brazo.
─ ¡Auch! ─Grita Lincoln frotando su nariz.
─ ¿Lincoln Loud? ─Pregunta Jordan con una ceja bastante levantada y su respiración acelerada moviendo su pecho mientras intentaba recuperar el aliento..
─ ¡Lincoln! ¿Qué haces tomando a chicas de las caderas así? ¿Tener diez hermanas no te enseñó nada? ¡Es como si no hubieras cambiado en…! ─Cuestiona Stella con molestia. Su rostro cambia al percatarse de quién se trata. ─ ¡Lincoln! ─Grita abrazando al peli blanco y dándole un beso en la mejilla.
─No fue mi intención lo de las caderas, calculé mal. ─Dice el muchacho fingiendo dolor, fuera de la nariz su cuerpo había dejado de sentir dolor.
─De haber sabido que eras tú no te hubiera golpeado, ni siquiera te vi llegar, solo vi a un granuja intentando levantarme en el aire. Al menos estoy contenta que no fuera cualquier idiota, sino nuestro idiota. ─Responde Jordan intentando sonreír, aunque su cejas siempre unidas delataban su molestia. ─¿Cuándo despertaste?
─Bueno, hace como una semana. ¿Qué tal han estado ustedes?
Las dos chicas comparten una mirada de incomodidad, regresan la vista a Lincoln quién se ve igual de tímido.
─Ha sido un año difícil desde que te fuiste, Lincoln. La economía ha empeorado, así que hemos tenido que improvisar maneras de ganar dinero. ¿Qué tal tu hibernación? ─Interroga Jordan con curiosidad.
De nuevo, es la misma duda que Luna tiene y la respuesta es la misma. Es igual que quedarse dormido, nada especial salvo que al despertar tenía súper velocidad y un nuevo sentido de apreciación a la música de Lady Gaga que nunca creyó posible antes.
─La mejor parte fue despertar. ─Responde Lincoln sonriendo mientras apretaba los dientes y sudaba un poco.
Ambas amigas sonríen también, al menos se ve que tiene buena salud. La verdad, Stella se encuentra más contenta que Jordan, Lincoln era uno de sus mejores amigos. Lo hubiera visitado el día en el que cayó en coma, pero para su desgracia ella y Jordan tenían otros problemas más candentes.
La chica observa al peli blanco, sonríe nuevamente aunque en sus ojos hay preocupación por lo que va a pasar, no desea que su amigo sea testigo de sus actos. Su teléfono vibra, sabe que es una indicación para iniciar su plan.
─Oye Linc, mira allá. ─Apunta Stella hacia las espaldas de Lincoln, ve a su amigo voltear con ingenuidad. Dudosa saca su arma pero Jordan se le adelanta.
La castaña golpea a Lincoln en la nuca con el borde de su arma, antes de que caiga al suelo lo mete al baño de hombres. Jala el gatillo de su arma un segundo y una bola de energía azul traba la puerta.
─Yo tampoco quiero verlo lastimado, pero tenemos un trabajo que hacer. ─Dice Jordan con frialdad. Sus ojos cambiaron de color, ahora su pupila se encuentra completamente gris y parte de su cabello se vuelve tan blanco como el de Lincoln.
Stella traga saliva, inhala profundamente para reprimir sus dudas y sonríe, revelando pupilas naranja. Las armas de ambas empiezan a brillar con los colores respectivos de sus pupilas.
Stella se pone sus lentes de soldador, haciendo que el cristal cambie de color a naranja, Jordan se pone sus lentes para nieve haciendo que el cristal cambie a blanco.
Ambas se ponen sus respectivos gorros uno lleno de picos de hielo y el otro con lo que parecen piedras volcánicas fundidas y salen del pasillo de los baños, levantan sus armas disparando rayos de hielo y llamas. Provocando gritos en los transeúntes al segundo en el que se percatan del peligro inminente, las risas de las chicas no son ahogadas por aquel terror en la población, sus risas son tan estridentes que sobresalen sobre el resto. Arruinan una perfecta melodía de miedo y desesperación, son como un solo de guitarra en una obra barroca, invasivas y destructivas.
En la planta baja, Luna observa a las personas corriendo por el pánico. Mira a sus alrededores buscando a sus hermanitas para mantenerlas a salvo, las había perdido de vista menos de un minuto y ahora todo era más caótico que una turba enfurecida en un concierto.
─ ¡Luna! ─Grita Leni tomándola del brazo y apartándola del camino de un hombre corpulento y grasoso que empujaba a todos quienes tuviera delante.
─ ¡Leni! ¿Qué rayos haces aquí? ─Pregunta Luna al ver a su hermana mayor de frente, pero volteando de uno a otro lado, para intentar identificar a sus hermanitas entre el mar de cabezas.
─Luna, las menores están en la boutique. Como que tenemos que refugiarnos. ─Indica Leni apuntando a su tienda.
Una onda sónica golpea arriba de la boutique, generando trozos de escombro que caen en la entrada.
─Vaya, vaya, vaya. ─Se escucha una voz detrás de Luna y Leni. ─Pero si son mi EX novia y la más agraciada de todas sus estúpidas hermanas, ¿Me extrañaste amor? ─Junta ambas manos y lanza un besito a la vez que guiña un ojo, inmediatamente su expresión cambia a una de molestia─¿Qué haces tú aquí?
─Sam, no nos hagas daño. Por favor. ─Súplica Luna poniéndose delante de su hermana, a pesar de ser más pequeña que Leni intenta cubrirla con sus brazos. Si quiere castigar a alguien que sea a ella por no estar a su lado cuando se lo ofreció y la necesitaba.
─Descuida Luna, esto solo te dolerá más a ti que a mi. ─Responde Sam inhalando profundamente. Antes de expulsar su grito destructor ve una estela de rayos blancos hacer desaparecer a las dos chicas. No desperdicia su aire inhalado, expulsa el grito siguiendo a esa estela pero solo termina dándole a unos cuantos transeúntes. ─Cuadra kill. ─Dice riendo de lo lindo.
Leni y Luna de repente aparecen dentro del baño, ambas ven una puerta rota a su lado y marcas de sangre, se abrazan y retroceden asustadas… Aunque el rayo era negro antes, no podía ser otro que... Y aun así el tacto se sentía tan familiar.
Abajo, Stella, Jordan y Sam se encuentran juntas mientras ven a esa estela plateada frenar frente a ellas. Revelando a un tipo vestido de flecha verde pero sin arco.
Las tres se miran confundidas, ese no es el atuendo que él solía usar. Voltean y ven cómo ese hombre inhala y exhala repetidas veces. ¿Qué rayos le estará pasando?
─Lo siento, es que es el único disfraz con máscara que encontré. ¿Sabían que el disfraz de flecha verde es muy popular por algún motivo que desconozco? Uno pensaría que Batman o Spi... ─Pregunta Lincoln a las tres. Se queda callado al percatarse de que dos de esas tres visten prendas muy familiares, además de que están con Sirena negra.
─¿Zoom? ─Pregunta Sam confundida.
─Te ves menos intimidante de lo usual. ─Añade Stella intentando sonar confiada, pero su dedo moviéndose erráticamente alrededor del gatillo la delataban.
Esas palabras resuena en la mente de Lincoln, ellas reconocieron su velocidad. Eso quiere decir que el miedo de Lynn era auténtico, su propio terror de que inconscientemente fue un monstruo era real. Él es Zoom, el velocista que ha atormentado a muchos inocentes durante un año. Quien ha arrebatado vidas con sus propias manos sin inmutarse.
Entonces eso es en lo que se convirtió, un asesino. ¿Está destinado a ser eso? ¿Un símbolo de miedo? Esa no es la vida que él desea. Ya no más, ¡Nunca más!
Un grito rompe la concentración de Lincoln, siente una onda sónica golpearle el pecho, arrojándolo hasta una pared. El muchacho gime mientras escucha cómo los oídos zumban, desorientado ve varias copias de Stella y Jordan apuntándole.
No es tonto, corre para evitar eso pero la falta de orientación provoca su tropiezo, un rayo de hielo le congela la pierna. Lincoln grita, hace vibrar esa parte de su cuerpo pero el hielo tarda unos segundos en derretirse
Stella le apunta a Lincoln y dispara llamas de su arma, el muchacho empieza a rodar pero algunas llamas le alcanzan el brazo.
─¡Mi disfraz! ─Grita Lincoln apagando el fuego con su otra mano para luego rodar y esquivar otro disparo de Jordan. ─¡Ahora no podré regresarlo!
Sam ve eso, su técnica, su actitud, el hecho de que salvo a Luna y Leni. Ese no es Zoom porqué de serlo ya hubiera intentado matarlas a las tres. Ella camina hacia él, indicándoles a sus compañeras que se detengan.
Lincoln herido, apenas es capaz de levantarse. Lentamente cojea mientras voltea a Sirena negra acercándosele. Su pierna ya no se encuentra congelada pero si algo entumecida, tal vez debería practicar un poco más antes de lanzarse a la pelea.
Siente los rayos recorrer su cuerpo mientras levanta los brazos, preparado para recibir cualquier ataque de Sam.
Sam lo reconsidera. ¿Valdría la pena hacerlo? Es decir, claro que detrás de ella hay un pandemonio causado por las tres, pero eso se debe a sus sospechas sobre el retorno de Zoom. Ahora que sabe que no se trata de él, no cree que valdría la pena…
─¡Muere Zoom! ¡Por desaparecer y volver como un idiota!
Siente una mano rodear su cuello y estrangularla, también puede sentir las ligeras descargas eléctricas en su cuello. Ni el arma de Jordan es tan helada como el sudor que recorre su cuerpo, su corazón se acelera mientras ve toda su vida pasar por delante desde la noche del acelerador.
Jordan y Stella tragan saliva al ver de quién se trata, un ser con traje de cuero y máscara negra, teniendo solo unos ojos blancos como contraste y patrones de rayo en pecho y espalda ancha. Levantando con una mano y sin apenas esfuerzo a Sirena Negra con el látex ajustado marcando los labios en su interior en una sonrisa literalmente oscura que no debía considerarse humana, llena de goce. Ese es Zoom.
─Había desaparecido porque tenía mejores cosas que hacer, pero me desafiaste Sirena Negra. Es hora de pagar. ─Dice el verdadero Zoom haciendo vibrar su mano. Hace que Sam lo vea a los ojos para poder apreciar su miedo, siempre es mejor cuando le temen.
Lincoln ve eso frente a él, no tiene tiempo de pensar, su instinto le indica que debe hacer lo correcto incluso si significa cuidar a sus enemigos. Se levanta y con la adrenalina en su cuerpo lo logra de un salto, los relámpagos blancos lo zambullen y todo pasa más lento de lo usual.
El muchacho hace vibrar su mano la pasa por debajo del brazo de Zoom, raspandolo y haciendo que la fricción lo queme.
Zoom suelta a Sam y retrocede un paso, observa con asombro a Lincoln. Stella y Jordan se asombran, hace un minuto ellas trataban de asesinarlo pero ahora está defendiendo a Sam.
Sam por su parte observa cómo el muchacho al que acaba de atacar arriesga su vida, recupera el aliento pero sus piernas no dejan de temblar, no es capaz de moverse.
Zoom ve a los ojos de Lincoln y nota la falta de miedo en sus ojos, no cree que sepa quién es porqué de serlo entonces estaría suplicando perdón. Lo único que le sorprende es que él también puede crear la misma fricción en su cuerpo, ¡Nadie puede robarle a Zoom! Hace vibrar sus dos manos solo para probar a la carne nueva, tenía que educarlo.
Le lanza los golpes a máxima velocidad a Lincoln pero el peli blanco logra seguirle el ritmo y esquivarlos.
Lincoln no se pregunta por qué hace todo esto, desde que pensó que él era Zoom hasta el momento de tocar esa pared de cemento y pensar que todo había acabado, solo tenía un sentimiento de paz. No por desear morir sino porque eso significa que ya no aterrorizaba a nadie más, y ahora, Lincoln descubre que es inocente, siente una paz interna que lo llena de energías renovadas.
Ciertamente él no era un villano, pero eso no significa que el reino de terror de Zoom no deba terminar.
Lincoln logra engañar a Zoom, se agacha y rodea a su enemigo. Nota que él solo es fuerza bruta, solo va por el ataque directo, es fácil de engañar. Poniéndose en la espalda de Zoom, lo abraza de manera en la que no pueda mover los brazos, esforzándose lo mueve para que vea a Jordan y Stella.
Stella se da cuenta de las intenciones de ese velocista, apunta su arma y jala el gatillo. Lincoln patea a Zoom para que las llamas lo intercepten solo a él, si sus habilidades son iguales entonces sobrevivirá al fuego.
Zoom grita al recibir las llamas, Jordan aprovecha y apunta su arma. Stella ve eso, sabe a lo que su compañera quiere llegar.
Jordan dispara, un rayo de hielo que se fusiona las flamas de Stella.
—¿Sabes qué pasa cuando el cero absoluto y calor absoluto se encuentran? ¡Ambas se cancelan! —Explica Jordan.
Se crea una esfera de energía morada al momento en el que se cruzan los brazos y ambas energías se cancelan generando una explosión que aleja a Zoom. En su trayectoria por el aire Lincoln lo intercepta con un puñetazo en la nuca, haciéndolo caer.
El peli blanco sonríe al verlo en el suelo pero esa sonrisa dura nada, todo se vuelve lento y lo ve levantarse, empieza a correr hacia las dos chicas. Él no deja que nada les pase, corre y se abalanza sobre el velocista pero este lo recibe con una serie de puñetazos, uno tras otro, de poco en poco le va generando moretones. Ahora estaba sintiendo esa fuerza bruta, renovada por un sentimiento asesino, lo peor es que no se mostraba dañado, todo el daño que habían logrado los tres juntos, no significaba nada para aquel monstruo oscuro.
Jordan le dispara por la espalda con su arma de hielo, congelando su retaguardia. Zoom en un grito siente cómo su corazón es estrujado, si sigue así tendrá que revelar su verdadera fuerza, no merecía la pena liberarse en un lugar tan intrascendente después de todo, tenía grandes planes, decide dejarlos vivir por hoy. Mañana le temerán, pero primero, la carne nueva debe aprender quien era el jefe ahí.
Agita todo su cuerpo, rompiendo el hielo de Jordan, esquiva con facilidad una pared de fuego que Stella le había mandado a toda velocidad. Se pone en medio de ellas, deteniéndose solo el tiempo justo para ver la sorpresa en sus rostros antes de lanzarles un puñetazo que las deja en el suelo. Decide no perder el tiempo y atacar directamente a la carne nueva. Toma al niño, el cual intenta el mismo truco de la fricción con el brazo, pero Zoom ni se inmuta, ya lo estaba esperando. Zoom vuelve a mostrar esa sonrisa, pero esta vez Lincoln nota algo nuevo, algo mucho peor, su mirada, sus ojos brillan de rojo. Siente el peso de sus puños primero en su rostro, luego en su pecho, intenta esquivar, intenta cubrirse, pero eso solo logra que su brazo se disloque al recibir un impacto directo en un codo.
Mientras siente la paliza puede notar algo curioso en el cuerpo de Zoom, cada tres golpes la electricidad en su cuerpo parece cambiar de negro a azul, como si su intensidad disminuyera mientras más golpes da.
Finalmente, cuando Zoom sabe que esa escoria no podrá caminar sin ayuda de una silla de ruedas, le da una patada con su rodilla en la entrepierna y lo toma del cuello, quiere terminar su trabajo, pero tenía una cita pendiente, ya tendría tiempo de sobra para matar a ese idiota del rayo blanco vestido como el payaso de flecha verde, ¿Flecha Blanca tal vez? Pero no podía, el corazón le estruja más y sus rayos cambian con mayor frecuencia.
—Tengo buenas noticias Perra Negra. —Anunció Zoom a una dolorida Sam la cual aún le temblaban las rodillas. —No los mataré, estoy de buenas y ustedes son apenas unos niños idiotas, pero te lo advierto una última vez. —Dijo estando frente a ella y golpeando su estómago para que ella sacara sangre. —Alejate de mi camino, si te vuelvo a ver, te mataré, mataré a toda tu estúpida familia, ¡¿Escuchas bien zorra?! ¡SAL DE MI CAMINO!
Zoom le da un puñetazo ya no tan fuerte, siente que parte de su energía fue drenada debido a ese fraude de velocista, lo vuelve a mirar enojado, pero ya no le queda mucho tiempo si quiere atender su junta con el payaso del crimen al otro lado del estado. Se va sin importarle lo que deja a su espalda.
Lincoln, con su cuerpo lleno de moretones y sangre se esfuerza por mantenerse de pie. Sam camina a su lado, ambos se miran directamente, es obvio que ese niño no es capaz de continuar y cómo no es Zoom no siente que valga la pena matarlo, de hecho se encuentra en deuda.
Jordan y Stella observan eso, temerosas a que ella le destroce el cráneo con una onda sónica. Sam frota su garganta, no puede gritar con todo su fuerza. Ese muchacho tiene suerte.
─Te juzgue mal niño y lamento eso, pero no vuelvas a intentar detenernos. Y sobre todo, cuando se lidia con Zoom jamás debes dudar. ─Dice la rubia con el ceño fruncido, saca una tarjeta negra con su logotipo. ─Un favor equivale a un favor, llámame cuando necesites ayuda pero solo tienes un deseo. ─Ella guiña un ojo y le da un beso en la mejilla al muchacho mientras inserta una tarjeta de presentación en un bolso del disfraz.
─No voy a dejarlas salir invictas. ─Dice Lincoln ignorando que las chicas ya se están yendo.
─Sí, sobre eso. Tu cuerpo sedera en cualquier segundo y a no ser que quieras que sepan tu identidad tal vez deberías, empezar a correr a tu refugió porque amor. No lograras vencernos ni por deus ex machina. ─Responde Sam sin siquiera dignarse a voltear. Inhala profundamente, tiene que buscar pomada para su garganta.
Lincoln cierra los ojos con frustración, se da cuenta de que ellas tienen razón. Escucha los gritos afuera de los oficiales que intentan vencer inútilmente a las villanas, cómo quisiera estar allí para tratar de detenerlas pero apenas y es capaz de estar de pie.
Con un suspiro corre hacia donde Jordan y Stella habían estado antes de que se quedara encerrado en ese baño… Aunque debería buscarlas, quiere ver si están a salvo, también debe tomar su ropa normal, aunque le será difícil fingir que no está adolorido.
…
Al entrar al baño, Lincoln se cambia de inmediato y se deja caer en el retrete. Inhala y exhala constantemente, sus ojos lentamente se cierran.
…
En las afueras de la ciudad, Zoom vibra su cuerpo derritiendo el hielo en su espalda. Gruñe mientras siente el estrujón de su corazón, su velocidad falla… Su poder se está alejando y debe hacer algo al respecto. Quizá este nuevo velocistas sea la clave, pero por ahora tiene que reposar.
Corre hacía el único lugar seguro, aquella casa remolque que le pertenecía a sus padres.
…
´´Tres meses de invierno, maravillosos son. En casa hemos estado ya, ahora hay que jugar´´
Se escucha esa canción en la oscuridad junto a unos gruñidos.
´´La comida es menos cada vez, no podemos crecer. Y aunque mis botas ame yo, esta moda ya pasó.´´
Lincoln abre los ojos, ve que está en su habitación con varias bandas en la cabeza. Lucy funge de enfermera y ve que Lincoln despertó.
─Suspiro, ¿Va a ser costumbre que quedes inconsciente en accidentes extraños? ─Pregunta Lucy a manera de broma pero debajo de su fleco se ven ambos ojos lagrimeando. Ella no duda y abraza a su hermano.
Lincoln siente el cuerpo de su hermana encima pero, a pesar de los moretones, no siente tanto dolor. Decide corresponder el abrazo, después de todo hace tanto que no se abrazan, esas lágrimas… Esas lágrimas serán las mismas que otras familias van a tener al momento de enterarse que sus parientes fallecieron o fueron heridos, al menos tiene el consuelo de que sus hermanas están bien. Vio de reojo a las gemelas, Lisa y Lily refugiadas en la tienda donde Leni trabaja, sabe que están bien.
En la puerta se ven al resto de sus hermanas menos Lisa, todas empiezan a bombardearlo con preguntas y acusaciones. Entre ellas sospechas de que las villanas le dieron una paliza por ser "demasiado guapo".
Lynn es la única que permanece en silencio, ella sabe exactamente lo que pasó. Él solo se siente culpable por su imprudencia pero de poder, lo haría de nuevo.
…
En la noche, Lincoln escucha su puerta cerrarse. Abre los ojos y ve que hay un paquete en su mesita de noche, lo toma y abre. Al abrirlo ve que es algo de cuero plateado, también una nota escrita por Lisa. ´´Quieres hacer tonterías, al menos ve bien protegido´´.
El muchacho sonríe, apreciando el regaño de su hermanita.
Lynn fue la que entró en su habitación, ella se sienta en el costado de su cama una vez se asegura que él leyó la carta. Originalmente Lisa no iba a escribir nada, estaba demasiado indignada, pero Lynn insistió, sabía que Lincoln necesitaba eso.
─ ¿Quieres hacerte el héroe con mallas ajustadas? ─Pregunta Lynn seriamente.
Lincoln en silencio asiente, no le gustaría desperdiciar sus poderes en solo hacer actividades cotidianas. Ve que su hermana sonríe desafiante.
─Entonces, tendrás que seguirme el ritmo. ─Asegura Lynn sonriendo, escupe en su mano y se la ofrece a Lincoln.
─No voy a hacer eso. ─Responde Lincoln asqueado.
─Vaya nenita. ─Bromea Lynn dándole un golpe en el hombro, Lincoln gimió de dolor.
Ambos se ríen por eso.
…
En los bosques de Royal Woods, Zoom entra a una vieja casa rodante.
─Hola papá, hola papá… Hoy tuve un día interesante. ─Dice Zoom en voz baja.
Frente a él hay dos cadáveres en putrefacción, por su cuerpo se ve que llevan muertos alrededor de siete meses.
El tipo se quita la máscara, revelando una piel morena con quemaduras que parecen mal cicatrizadas, incluso la parte izquierda de su labio es incapaz de cerrarse. Zoom acaricia uno de los cadáveres y empieza a reír mientras relámpagos azules rodean su cuerpo.
…
—¿Zoom es otro tipo? Guideón, ¿Tenemos registro de la existencia de algún Zoom? —Pregunta Hunter a su computadora, la pantalla holográfica comienza a cargar hasta que momentos después muestra un solo resultado.
"No se han encontrado datos".
La base donde se encontraba Rip Hunter volvió a sacudirse, estaba perdiendo el tiempo, tenía suficiente contexto, tenía que ahondar más en esa línea del tiempo, estaba seguro que la respuesta ante toda esa anomalía debía estar frente a sus ojos, pero no podía verla. ¡Tenía que encontrarla pronto!
—Lincoln Barry Loud, ¿Qué demonios hiciste para arruinarlo todo?
