Cuando Leorio y Kurapika finalmente llegaron al lugar del examen y se les fueron entregadas sus placas con los números 403 y 404 respectivamente, comenzaron a buscar a Gon entre el mar de gente.
"¿Tal vez no han llegado?" se preguntó Leorio en voz alta al no encontrar a la pequeña niña.
"Vamos, Leorio. Se supone que irían por un atajo, ya debe estar aquí" presionó Kurapika mientras seguía buscándola con la mirada. Le preocupaba que el payaso le hubiera hecho algo.
"¡Oigan, ustedes deben ser nuevos!" Les llamó un hombre mayor con la placa número 16 desde una viga sobre ellos y después saltó "Mi nombre es Tompa, podría decirse que soy un veterano en el examen ¡ya que esta es mi trigésimo quinta vez tomándolo! Por eso puedo decir quienes son novatos y quienes no, ¿quieren un jugo?" explicó veloz a la vez que sacaba dos latas naranjas de su bolso.
"¿Entonces conoces a los novatos de este año?" preguntó Leorio sólo salvando la información útil de todo lo que dijo Tompa.
"¡Claro, me presento con la mayoría! ¿Un jugo?" volvió a ofrecer extendiéndoles las latas.
"¿De casualidad habrás visto a una niña llamada Gon, quizá unos 13 o 14 años, pequeña, vestida con un traje verde, botas largas, cabello negro al cuello, ojos grises, grandes, muy entusiasta?" describió rápidamente lo mejor que pudo el Kurta, dejando un poco mareado al hombre.
"Uh, creo que la recordaría. Al único que he visto que se aproxima a esa edad es un niño raro de cabello plateado" comentó y les volvió a tender el jugo, para ser ignorado de nuevo.
"Esto es muy extraño" hablo Leorio aún buscando con la mirada entre la gente.
"¿Tal vez has visto a un hombre extraño, vestido como algún tipo de payaso? Llevas unas cartas y..." comenzó de nuevo Kurapika cuando fue interrumpido.
"Oh, ¿Hisoka, cierto? ¡Sí! aunque él no es un novato, participó también el año pasado pero fue descalificado porque asesinó a un examinador." explicó brevemente entre susurros mientras veía alrededor. "Llegó en algún momento mientras estaba en el baño, ha estado sentado en ése rincón desde que lo vi por primera vez, lo mejor es que se mantengan alejados de él lo mas que... ¡Oigan, ¿me están escuchando?!" preguntó cuando vio a los dos novatos corriendo hacia donde les había indicado que estaba el mago. "¡Olvidaron su jugo!" les recordó, pero ya ni siquiera podía verlos. "Tch."
"¡Oye viejo!" habló una voz algo infantil a su lado "¿Aún tienes algo de ése jugo? Estoy tan sediento..." se quejó falsamente, aún así, Tompa asintió en shock y le entregó una lata. "¡Gracias!" la aceptó y se marchó mientras la bebía.
"Este año hay personas muy raras." pensó con disgusto viendo como el niño de la placa 99 se terminaba su segunda bebida con ese fuerte laxante como si no fuera nada.
Del otro lado del lugar Kurapika y Leorio se enfrentaban a Hisoka que estaba aislado de todos los demás, construyendo una impresionante torre formada con al menos dos juegos de cartas enteras (ahora sin nen).
"¡Oye tú! ¿Dónde está la niña?" preguntó Leorio a gritos, que no llamaron demasiado la atención con el bullicio que había con las más de cuatrocientas personas.
"¿Ah? ¿Te conozco?" preguntó el mago apenas levantando la vista de su creación y sin desconcentrarse ni un poco.
"Hisoka, sólo queremos saber si Gon pudo llegar aquí" pidió con más tacto Kurapika, que estaba consiente de lo peligroso que podía ser el hombre. Hisoka ahora los miró a ambos y sonrió sádicamente hasta que su ojos estuvieron entrecerrados.
"Oh, esa deliciosa fruta inmadura" fingió recordar sin dejar de mirarlos. Se divirtió cuando notó que en ellos si funcionaban sus palabras, delatados por sus expresiones perplejas. "La asesiné" terminó despreocupado finalizando su torre con la carta de Joker.
Si Hisoka no fuera tan experimentado, tal vez le hubiera sorprendido lo rápido que el rubio sacó dos espadas de madera para derribar su creación y ponerse en guardia. Ahora entendía por qué había tantas personas obsesionados con los ojos de su clan, era impresionante el color escarlata que tomaba y aún más si se debía a sus emociones. Otra persona interesante.
"¿Tú. Mataste. A esa niña?" preguntó entre pausadas respiraciones mientras lo veía furioso. No había llamado la atención de muchos aspirantes, pero si pudo sentir la mirada de esa extraña cosa verde que los había recibido.
Podría divertirse luchando un poco con él, pero se arriesgaría a ser descalificado otra vez, sin tomar en cuenta que sólo con ponerse de pie dejaría a la vista a la niña dormida detrás de él. Por ahora fue suficiente con provocarlos. Pensó para sí mientras pasaba su brazo a su espalda y disimuladamente daba unos ligeros golpes al cuerpo dormido.
Como si de cargas eléctricas se tratara, la niña se sentó abruptamente con los ojos muy abiertos y mirando a su alrededor alarmada.
"¿Ya comenzó el examen?" preguntó viéndose un poco desorientada y luego notó a las personas frente a ella. "Wow, Kurapika tus ojos se ven impresionantes, ¡preciosos! ¿Llegaron hace mucho?" preguntó saludándolos. Los ojos rojos se tornaron grises rápidamente, el mencionado pasó de impactado a aliviado en segundos, al igual que su compañero quién se veía algo pálido y enfermo.
"Buen día, pequeña Gon ¿Dormiste bien?" preguntó inocentemente el mago y la niña asintió con vehemencia
"¡Bastante! ¡Muchas gracias, Hisoka!" exclamó feliz ahora llamando más la atención de las personas, muy pocas habían visto a esa niña.
"En cualquier momento" se ofreció y aún ante la vista atónita de los otros dos, recogió todas su cartas del suelo en un segundo con su Bungee Gum. "No debe pasar mucho para que comience la primera fase, te dejo con tus amigos y te deseo la mejor de las suertes en el examen. Nos vemos, frutilla." se despidió.
"Uhm..., ¡Ah, sí, igual para ti!" dijo Gon cuando el otro ya desaparecía entre la gente. "No entiendo por qué me llama así..." habló para sí mientras se levantaba, se sacudía la ropa y recogía sus pertenencias. "¿Cómo les fue a ustedes, chicos?" les preguntó y finalmente notó lo tensos que estaban. "Uh, ¿Tuvieron muchos problemas...?" comenzó a preguntar cuando fue interrumpida por Kurapika.
"Gon, ¿qué te parece si tratamos de mantenernos nosotros dos juntos en el examen?" propuso. Hisoka era peligroso, y aunque no parecía tener muchos problemas con Gon, la forma en que hablaba de ella y lo inestable que parecía no lo iba a dejar tranquilo durante las pruebas.
"¡Claro, mientras podamos, está bien por mí!"
"¡Yo también voy con ustedes!" sentenció Leorio quien se había sentido momentáneamente ignorado. Kurapika rodó los ojos cuando recordó que aún estaba ahí. "¡Oye! ¡¿Qué con esa reacción?!" Gon sólo rio por lo bajo al notar que su relación no había cambiado desde que se separaron.
Casi de inmediato llegó un hombre muy alto que se presentó como evaluador del examen llamado Satotz, dio algunas advertencias y pronto la fase uno del examen había empezado.
Comenzó como una simple caminata, que sin darse cuenta terminó siendo una carrera de tiempo indefinido. Gon iba entre sus dos nuevos guardias cuando los tres fueron alcanzados por un niño en una patineta.
"¡Oye, muestra un poco de respeto por el examen hunter! ¡Usar esa patineta es hacer trampa!" le gritó Leorio cuando este pasó a su lado y Gon comenzó a preguntarse si era normal para él ser tan buscapleitos o sólo estaba estresado por el examen.
"¿Ahh? ¿Por qué?" preguntó el chico y la respuesta de Leorio fue "¡Porque es una prueba de resistencia!" Gon no quería llevarle la contraria en caso de que sí estuviera estresado, pero si le aclaraba que en realidad no era lo que él pensaba, tal vez se calmaría un poco.
"En realidad no lo es, Leorio" intervino con precaución que no pareció servir cuando los dos voltearon a verla, al igual que Kurapika antes ignorando la escena. "El señor Satotz sólo pidió que lo siguiéramos, nunca dijo reglas o algo así" explicó Gon seguido de un "¡¿De qué lado estás?!" del hombre.
Antes de notarlo, el niño se había interpuesto en el pequeño espacio entre Leorio y Gon, al darse cuenta de esto, la niña desaceleró el paso para quedar un poco atrás y darle más espacio al aspirante 99.
"¿Cuántos años tienes?" le preguntó sin perder el ritmo de su patineta.
"Doce" respondió y hubo más reacción por parte de Kurapika y Leorio cuando voltearon a verla sorprendidos, que del niño.
"Hmm, ya veo" respondió y pensó en marcharse cuando Gon le sonrió amablemente. El chico se tambaleó un poco pero lo disimuló hábilmente.
"¿Cuándo fue la última vez que estuve con alguien de mi edad? ¿Lo estuve alguna vez?" pensó segundos después con la vista en su patineta.
Hizo un simple salto llevando su patineta al aire y la atrapó con facilidad practicada. "Bueno, supongo que también correré" decidió llevándose las manos a sus bolsillos.
"¡Woooah, eso fue genial!" aduló Gon dando un par de aplausos haciendo que el niño sonriera con orgullo e inflara más el pecho.
"Mhm" asintió aceptando los halagos y después se giró a verla "Soy Killua" se presentó y la niña notó que, extrañamente, no se había presentado aún.
"¡Yo soy Gon!" anunció y sin pensarlo ambos niños avanzaron dejando atrás a los dos hombres de los cuales Gon aceptó no separarse. Kurapika sólo negó con la cabeza y con un ligera sonrisa trató de seguirles el paso lo más que pudo, al igual que Leorio, con el ego un poco pisoteado.
Lejos de ellos, levemente separados de todos los demás aspirantes los aspirantes 44 y 301 tenían un breve intercambio de palabras.
"No te noté cuando llegaste, Illumi" comentó casualmente el mago sin dejar de mirar al frente.
"Llámame Gitarakuru, Killua me reconocerá si uso mi nombre" respondió con la voz distorsionada. "Te identifiqué muy rápido cuando entré, pero parecías muy ocupado haciendo esa cosa con las cartas. Tampoco noté a la niña que escondías ¿Quién es?"
"Casi olvido que estás aquí por tu rebelde hermano menor. Y qué bien que la menciones. Es mi presa más reciente, una de las más interesantes que he tenido así que no tienes permitido matarla o lastimarla." advirtió mirando a su compañero por el rabillo del ojo. "Le falta madurar, y no pienso dejarla morir antes de que sea por lo menos igual de fuerte que yo."
"No tengo los mismo pasatiempos que tú, Hisoka. No me interesa perseguir personas sólo para luchar con ellas. Mientras no se meta conmigo o presente una amenaza real..."
"No me importa si es una amenaza para ti o no" vocalizó Hisoka fríamente, obteniendo la atención del asesino. "No le harás nada y punto" sentenció liberando un poco de su aura inconscientemente. El otro no respondió, pero ambos sabían que había un acuerdo.
No es que Illumi temiera a Hisoka, pero una de las lecciones más importantes que le había enseñado su padre era que no debía comenzar una pelea contra alguien a quién no podía derrotar. Y Hisoka enojado era algo fuera de su alcance.
"De todos modos, es extraña. No percibí su presencia en lo absoluto. No recuerdo cuando fue la última vez que me pasó algo parecido, a menos que oculten su aura. ¿Sabe usar nen?" preguntó.
"Sí, pero no estaba usando Zetsu, estaba dormida" explicó calmado el mago.
"Eso no explica por qué no la sentí. En cuestión de aura, es como si no existiera, incluso los que no saben nada de nen tienen un aura visible, ya sabes que muestra algo de su personalidad y eso" explicó monótono. "Ella no lo tiene, es extraño."
"Mucha gente lo hace, ¿no? Tú eres uno de ellos" comentó el mago algo confundido con la explicación de su compañero.
"Sí, yo lo hago y pertenezco a una familia de asesinos. Quizá ella también sea una." planteó desinteresadamente mientras veía como las primeras personas se iban rindiendo por el cansancio de la carrera. Hisoka lo pensó por unos segundos.
"Tendré que averiguarlo" finalizó la conversación el pelirrojo para que ambos retomaran su lugar entre los otros aspirantes. "Debo admitir que eso sería muy excitante..." pensó con una sonrisa perversa.
Cuando la mayoría de las personas que aún seguían corriendo se estaban acostumbrando al ritmo de la carrera, apareció frente a ellos una colina de escaleras aparentemente infinita.
Aunque algunos casi no lo notaron, (esos dos niños monstruos que seguían hablando tranquilamente como si estuvieran en un pícnic) pero otros estaban luchando fuertemente para no dejarse vencer por el cansancio tanto físico como mental, una gran parte se rindió al comenzar a subir.
"¡Kurapika, Leorio!" llamó Gon cuando ella y Killua lentificaron el paso para estar al nivel de ellos. "Killua y yo haremos una competencia, el que llegue primero al final de la prueba gana y el otro le tiene que comprar el almuerzo ¿quieren jugar?" preguntó la niña animadamente mientras el albino sólo miraba.
"¡¿Jugar?!" y "No lo creo..." fueron las agitadas respuestas de sus dos amigos a lo que sólo hizo una mueca.
"Bueno, entonces creo que los veremos allá... Ah. Leorio, creo que perdiste tu camisa y tu saco" avisó la niña al notar el torso desnudo del hombre.
"Pareces un loco, viejo" opinó el niño haciendo enfurecer a Leorio.
"¡No me llames viejo, mocoso! ¡Apenas soy un adolescente, igual que ustedes!" gritó enojado, dejando a los 3 chicos en shock (y algunos otros aspirantes que estaban alrededor).
Kurapika estaba aturdido, Gon tenía la boca abierta por la sorpresa y Killua parecía que había visto un fantasma.
"Vaya dato perturbador" comentó Killua, rompiendo el silencio.
"¡¿Qué dijiste, niño?!" reclamó con el rostro enrojecido y algunas venas marcadas en su rostro.
"Dije: ¡Gon! ¡Un, dos, tres, fuera!" gritó el niño para comenzar la carrera, y aunque pensó en aprovechar el tomar desprevenida a la niña para tomar ventaja, ella no titubeó ni un segundo para comenzar a correr a la par del chico.
"Ehh" alargó "Tienes buena velocidad de reacción. Me sorprende que puedas seguir mi ritmo" le dijo y Gon supuso que era un alago.
Ella sólo asintió "Uh, gracias. ¿Y por qué estás tomando el examen hunter, Killua?"
"¿Uhm? ¿A qué te refieres?"
"Bueno, no es muy común que personas de nuestra edad participen. Cuando les dije a mis amigos que iba a tomarlo este año, se volvieron locos." Killua hizo una mueca cuando mencionó a sus "amigos".
"Ellos sabían que era muy importante para mí tener una licencia de cazador lo antes posible, así que finalmente me dejaron venir. Pero por alguna razón no siento que tú estés aquí por que quieras la licencia." habló Gon mientras esquivaba a las personas que estaban rendidas en el suelo.
"Tienes razón" admitió Killua encogiéndose de hombros, siguiendo el ritmo de Gon "Escuché que el examen era realmente difícil, así que creí que sería divertido, pero estoy algo decepcionado ahora. Hey ¿y a qué te refieres con "me dejaron venir"? No es cómo si fueran tus padres o algo así, debiste haberlos mandado a la mierda si querían impedirte hacer lo que quieras. ¡Incluso a tus padres debes mandar a la mierda cuando no te dejan hacer lo que quieras!" exclamó riendo orgullosamente al final. Ella se preguntó si eso fue lo que él hizo antes de ir allí.
"Ah, yo no tengo padres." respondió como si lo acabara de recordar, sorprendiendo al aspirante 99. "Podría decirse que mis amigos son como mi familia, así que es algo justo que estuvieran preocupados por eso."
Killua había querido hablar más de ello, pero en ése momento el túnel se iluminó un poco más.
"¡Mira, Killua! Creo que es la salida y no me he olvidado la carrera" advirtió y ambos comenzaron a correr muy rápido, rebasando a los aspirantes que llevaban la delantera.
Cuando Satotz llegó a la salida, no esperaba que los primeros aspirantes en terminar la primera prueba lo hayan hecho apenas unos segundos después de él. Tampoco pensó que iban a ser unos niños menores de quince años. Mucho menos esperó que justo después de terminar el recorrido de 90 Kilómetros no estuvieran ni un poco agitados, al contrario, tenían bastante energía como para discutir quién había llegado primero.
"Disculpe, señor Satotz" llamó la niña de traje verde. "¿Pudo ver quién fue el primero en salir?"
"Estoy seguro que lo hicieron al mismo tiempo." respondió monótono, pero aún estaba aturdido con la escena.
"Mmm, supongo que podríamos hacer otra competencia en la siguiente fase, para desempatar" propuso Killua. Tratando de llegar a un acuerdo, le dieron la espalda al cazador, olvidando rápidamente su presencia y atención, la cual no podía despegar de los dos inusuales niños.
"¿Qué te parece un piedra, papel o tijeras?" preguntó la número 43.
"¿Hah? ¿Cuántos años tienes, cinco?" respondió el niño con las manos en las bolsas, no podía ver su placa aún.
"No, Killua. Ya te había dicho que tengo 12" corrigió la niña, que pareció no notar el sarcasmo. "Vamos, terminemos con esto" pidió levantando su puño para comenzar el juego. El evaluador regresó la vista al túnel, aún no llegaban más personas.
"¿Qué tan adelante iban estos niños...?" se preguntó.
"Bien, sólo porque ya quiero mi almuerzo gratis. El primero en ganar 3 veces" aceptó el niño sacando una mano de su bolsillo.
El duelo no duró más de 30 segundos, la niña había ganado tres veces seguidas, con cada partida el niño fruncía más el ceño.
"¿Cómo fue que...?" comenzó el que ahora vio, era el número 99 al parecer llamado Killua, cuando lo cortó la 43 al poner la mano en su hombro, mirándolo con seriedad. El niño se sonrojó un poco, notó Satotz.
"Killua, espero que tengas suficiente dinero, porque todos dicen que tengo un apetito voraz" advirtió la niña.
El chico, aún levemente sonrojado, apartó la mano de su hombro con un ligero movimiento y entrelazó sus manos tras su cuello con fingido desinterés. Más aspirantes comenzaron a llegar.
"Hah, no sabes con quién hablas. Puedo pagarte hasta la risa y apenas se reflejaría en mi billetera."
"Oh..." expresó la niña con un poco de asombro y curiosidad, pero no preguntó nada acerca de ello. Simplemente se sentó en el pasto, seguida del aspirante 99 y comenzaron una charla simple entre ellos mientras los aspirantes salían y se tiraban rendidos en el suelo a descansar un poco.
Cuando todos habían llegado comenzó un nuevo recorrido, ahora en un bosque lleno de criaturas exóticas y un montón de neblina que dificultaba la visión y por lo tanto provocaba que muchos perdieran el camino.
Al parecer, ése era el propósito, ya que en algún momento el gran grupo de más de 200 personas se dividió en parejas o grupos pequeños, los cuales debían superar obstáculos inusuales, como ser tragados y regurgitados por una rana gigante, (tal es el caso de los dos aspirantes más jóvenes) , para luego tener que volver a orientarse y seguir buscando al examinador.
Finalmente, llegaron a unas puertas enormes donde se iban reuniendo todas las personas que logran superar las trampas naturales del bosque o los ataques de otros aspirantes. Gon no entendía qué había pasado para que Hisoka llegara con un Leorio inconsciente y magullado, cargado como un costal de papas caminando frente a Kurapika, que estaba algo pálido. Killua la sujetó del brazo antes de que corriera hacia ellos.
"No creo que debas preguntarle a él por lo que pasó" opinó sin soltarla. El mago dejó a Leorio bajo un árbol, al cuidado de Kurapika y cuando sintió la mirada de los dos niños les dirigió una extraña sonrisa, que provocó un escalofrío en Killua y un gesto desconcertado en Gon.
"Creo que tenía algunas cosas de primeros auxilios..." habló por lo bajo la chica mientras rebuscaba en su mochila y caminaba hacia el hombre herido, Killua la siguió sin despegar su atenta mirada de Hisoka.
Leorio despertó desconcertado, pero al pedir explicaciones Kurapika sólo dijo que lo hablarían más tarde, parecía que ellos habían hecho las pases de alguna manera durante la primera etapa, o por lo menos habían arreglado algunas de sus diferencias. Para cuando Gon termino de curar el hematoma del hombre y cubrirlo con un parche, Satotz se despedía y presentaba a los siguientes examinadores, Menchi y Buhara quienes daban el aviso para comenzar la segunda fase del examen.
Una prueba culinaria.
Debían cazar a un especie de cerdo gigante para después cocinarlo y presentarlo ante los dos evaluadores, quienes decidirían si pasabas o no. La primera parte fue fácil después de que Gon descubriera por accidente el punto débil del animal, después de eso. Todos los aspirantes llevaron su ingrediente principal para comenzar la elaboración del platillo.
Killua parecía totalmente desinteresado siquiera en intentar cocinar.
"Nunca he cocinado nada así que lo que sea que haga no le va a gustar a esa mujer, está rechazando a todos los que llevan su platillo y ni siquiera ha probado un bocado" dijo cuando dejó abandonada su mesa de cocina individual con el número 99 para mudarse a la de Gon y hablar con ella. Kurapika y Leorio estaban en las ultimas mesas por su numero de placa. "¿Sabes cocinar?" preguntó.
"Bueno, he cocinado, pero si no es como ayudante de alguien por lo menos tengo una receta o algunas indicaciones. Aunque nada extravagante como lo que parece querer Menchi" explicó mientras veía como seguía sin probar nada de lo que llevaban.
"¿Tal vez se deja llevar más por el aspecto? Al final todos tienen el mismo ingrediente principal, así que la variante debe ser los adornos que lleve" supuso con lógica Killua sentado en la silla que Gon no estaba usando y con los pies sobre la mesa.
"Suena lógico pero de alguna manera, no creo que el sabor no sea lo más importante..." pensó en voz alta la niña mientras apagaba el fuego donde estaba el cerdo. Apenas había terminado de cocinar la carne ya que a diferencia de todos, que estaban cocinando al enorme animal completamente entero, Gon pensó que para que quedara bien cocinado por dentro y por fuera debía cortarlo en trozos más pequeños antes. Es bueno que no hayan mencionado ningún limite de tiempo.
"Mira, Kurapika hizo lo que te dije" presumió Killua, cuando el rubio pasó, justo después de un pobre intento de Leorio, con un plato un poco más llamativo, el cerdo acomodado como un extraño tipo de emparedado. Esta vez la evaluadora de verdad probó un pedazo de la carne.
Gon estaba apunto de darle la razón a Killua cuando Kurapika fue duramente recriminado por poner todo su esfuerzo sólo en la vista y no en el sabor, al final fue despedido con un "¡No eres ni un poco mejor que el número 403!" algo que pareció impactar bastante en el Kurta.
"Bueno, parece que mi hipótesis no era correcta" admitió el albino volviendo su atención a lo que hacía Gon.
Al final, sólo uso una cuarta parte del animal para poder aprovechar bien los ingredientes que estaban a su disposición. Cortó la carne en pequeñas porciones, las vertió en una cacerola con agua, agregó algunos vegetales cortados en cuadros, hizo salsa de tomate, agregó sal, especias y revolvió todo con la carne, después de unos minutos sirvió dos cuencos. Todo, bajo la atenta mirada del niño en su mesa y después lo presentó ante los dos cazadores gastrónomos.
"¡Es estofado de cerdo!" presentó entusiasmada con su creación. Los evaluadores la miraron un poco impresionados y pronto tenían la atención de todos los aspirantes. Menchi y Buhara tomaron el plato, cada uno con muy distinto nivel de interés y expectativas y lo probaron.
"¡Delicioso!" dijo Buhara con la boca llena mostrando una paleta de cartón con un circulo azul, como con todos los platillos anteriores que había comido, después vació todo el contenido del plato en su boca. Menchi, al contrario, masticó lentamente lo que estaba probando con una mirada escéptica y después tragó.
"La carne está bien cosida" aprobó, aún con los ojos cerrados bajando la cuchara y su plato fue robado por su compañero, quien lo devoró igual de rápido que el anterior.
"Buena elección de verduras para combinar, no omitiste la tradicional salsa de tomate a pesar de que no la tenías a tu alcance y sobre todo tuviste originalidad" felicitó. "Me gusta." Finalizó con simpleza, provocando incredibilidad y tensión en los aspirantes rechazados.
"¡Yei!" celebró alzando los brazos al aire.
"Sin embargo, no es el nivel de un cazador de gastronomía" cortó mostrando la paleta con la cruz en rojo.
"Ahh" se desanimó Gon dejando caer sus brazos a los costados, haciendo un puchero triste y volvió a su mesa, donde aún estaba Killua ahora comiendo de su platillo.
"Fue algo duro, pero supongo que eso se espera del examen" consoló Killua pasándole un cuenco servido y haciéndole espacio en la única silla que había donde encajaron los dos. "Yo creo que te quedó genial" alagó sincero.
"Gracias" dijo sonriendo y empezó a comer. No se sentía tan mal por su fracaso "¿Eso significa que nadie pasó el examen este año?" preguntó a nadie en particular pero todos comenzaron a gritar su descontento después de eso.
"¡No me jodas!" "¡Esto es una injusticia!" "¡Esta estúpida prueba debe ser cancelada!" "¡¿Estás jugando con nosotros?!" entre muchos más reclamos se escuchaban de todas direcciones. Gon y Killua solo miraban atentos a su alrededor sin dejar de comer.
Cuando parecía que la gente iba a atacar a los examinadores, un dirigible con el símbolo de la asociación acaparó toda la atención. Aterrizó un poco lejos del lugar y poco después apareció la criatura verde que entregaba las placas a los aspirantes el día anterior. Discutió por unos minutos con Menchi mientras Bahara solo escuchaba de cerca, teniendo a todos a la expectativa.
Cuando parecieron llegar a un acuerdo la criatura dio un aviso.
"Buen día a todos, estoy aquí para anunciar que debido a la gran dificultad de esta fase, hemos decidido cancelar esta etapa del examen Hunter" y fue interrumpido por celebraciones y gritos de alegría por parte de los presentes.
"Así mismo,la cazadora profesional, Menchi, a propuesto otra prueba que ya ha sido aprobada por integrantes oficiales de la asociación." Ante eso, la cazadora sonrió sádicamente detrás de él. Las caras felices volvieron a desaparecer. "En breve, se explicará en que va a consistir. Por ahora me retiro y gracias por la atención."
A pesar de que la explicación que procedió a dar la cazadora parecía algo suicida, terminó siendo fácil (y divertido, a opinión de los niños) obtener los ingredientes que se necesitaban para cocinar, en éste caso solo eran huevos de una extraña ave.
Salvo por algunas personas que no tuvieron éxito, después de una reprimenda de Menchi por subestimar a su especialización, todos fueron llevados dentro del dirigible para viajar a la tercera fase del examen, donde fueron recibidos por un hombre mayor de vestimenta extraña.
Si encuentran algún error, tienen alguna crítica constructiva o simplemente les gusta la historia, por favor háganme saber.
¡Y gracias por leer!
