Capitulo 1 - Supervivencia I: Forja y Autosuficiencia.

Shirou estaba molesto.

No es cuestión de que lo malinterpretaran, el no es alguien que simplemente se molestara por cualquier cosa, a veces algunos niños de la aldea lo insultaban por su color de cabello o sus ojos tan inusuales para alguien británico, sin embargo a pesar de eso el no estaba molesto con ellos, probablemente simplemente diría algo como "Todas las personas son únicas a su manera" y les daría una pequeña sonrisa.

Pero esto era completamente diferente.

No, no estaba molesto por haber tenido que abandonar los lobos que había cazado, tampoco estaba molesto por toda la cantidad de sangre que estaba derramada por los montículos de tierra que sobresalían del suelo del sendero, mucho menos estaba molesto por la cantidad de armas que se encontraban regadas por todo el lugar.

Estaba molesto por el gran caballo que estaba justo delante de el.

El pobre animal estaba en una posición muy incomoda, se encontraba acostado de lado, casi de espaldas, y a juzgar por la gran cortada en su pie no parecía que se fuera a recuperar en el corto plazo.

En el transcurso de su recorrido por el día todavía no había ocurrido nada interesante desde que encontró el sagrado rió, claro el estaba agradecido por haber podido sobrevivir pero tenia que avanzar, no podía quedarse viendo como un idiota la gran corriente de agua como si fuese lo ultimo del mundo, así que, con energías renovadas y después de dormir durante la noche en una cueva cerca del rió, Shirou se dispuso a avanzar al siguiente día y salir del bosque

Claro no sin antes cazar unos cuantos peces mas y arrancar la manga derecha de su suéter para hacer una venda de tela improvisada, que por cierto, ni siquiera se le podía llamar venda, lo único para lo que sirvió fue para poder enrollar los peces que había pescado y a duras penas logro amarrarlo, fue lo mas inútil que había hecho hasta la fecha, pero bueno, todavía era mejor llevar los pescados amarrados en la pequeña tela que sueltos en sus dos manos.

No podía llevar agua debido a que no tenia un contenedor donde guardarla, ni siquiera contaba con un pequeño recipiente para usar y tampoco podía hacer algo con la madera para poder guardar agua, por principalmente dos cosas:

Primero: no tenia absolutamente nada para cortar la madera, ni aunque la "Lanza" de madera que portaba en su mano izquierda fuera la mas afilada del mundo podría utilizarla para poder cortar la madera que encontrase.

Segundo y mas importante: No tenia ni idea de como demonios realizar una tarea así.

Shirou se consideraba un niño perspicaz, no inteligente, pero podía al menos ver cosas que pasaban inadvertidas por los demás con relativa facilidad.

Es por eso que decidió que la mejor decisión que pudo haber tomado era esa.

Claro después de estar durante toda la mañana y parte de la tarde caminando se arrepentía de haber dejado atrás el pequeño rió.

O eso era hasta que llego a su situación actual.

Shirou estaba recorriendo el bosque hasta que escucho un relinchido desde muy lejos.

Si hubiera sido otra persona la que hubiera pasado por el lugar probablemente no lo escucharía y seguiría su camino normalmente.

Pero Shirou era un niño muy perspicaz y es por eso que logro llegar a la fuente del sonido después de unos minutos.

Grata fue su sorpresa al ver al caballo con esas heridas tan notables y la posición tan incomoda en la que se encontraba.

Por supuesto que se molesto, ignoro la sangre fresca, las armas regadas y los montículos de tierra que sobresalían por todo el sendero y se dirigió hacia el caballo.

Pero mientras mas se acercaba mas nervioso se estaba sintiendo.

El no tenia ni idea de como tratar con un caballo, no es que lo hubiera olvidado debido a la destrucción de su hogar o algo similar, como tal había cosas muy claras que podía recordar con relativa facilidad, sin embargo su memoria se encontraba en el mejor de los casos "desordenada", recuperaba sus recuerdos cuando los necesitaba de forma natural pero no importa cuanto intentase, no podría recordar a sus padres o a su apellido por lo que se resigno a eso desde muy temprano.

Pero esto era diferente, simplemente no podría acercarse y decirle al animal que todo estaría bien y curarlo, para empezar ni siquiera sabia como curar, lo único que tenia era una venda muy horrible amarrada en su rodilla y eso era solo porque el maldito lobo le arranco un pedazo de piel.

El caballo tenia una cortada en una de sus patas y tenia una herida bastante notable en su pecho.

Pero lo que mas llamaba la atención era el símbolo de la capa que llevaba encima suyo el gran animal.

Justo cuando estaba apunto de acercarse para ver mas detallado el símbolo que tenia en la espalda de su capa, el animal se levanto con un relinchido a una velocidad muy rápida, mas de lo que podía reaccionar, dispuesto completamente a atacarlo.

Shirou se sorprendió pero no podía hacer nada, lo único que podía hacer era ver como ese caballo se dirigía hacia el dispuesto a dejarlo mas lastimado y posiblemente asesinarlo, el enorme animal estaba prácticamente a punto de estrellarse contra el ¿Era tan grande y fuerte desde el inicio? para empezar ¿esas eran sus intenciones desde el principio?

Se cubrió con las dos manos en forma de equis, mientras que en su mano izquierda tenia su lanza lista para reducir un poco el daño y cerro los ojos esperando el inminente impacto...

Que nunca llego...

Justo cuando el caballo estaba a punto de darle una patada a su torso con sus patas delanteras , una flecha carmesí salio volando a gran velocidad dejando ver un aura roja, impactando directamente en la cabeza y cerebro del gran animal matándolo al instante y cayendo justo al lado de el.

Shirou, que todavía estaba sorprendido busco con sus ojos rápidamente la dirección de donde vino la flecha y cuando logro encontrarlo vio algo que lo dejo sin palabras.

Shirou estaba cautivado por primera vez desde que tenia memoria.

Justo enfrente de el había una hermosa mujer, probablemente la mujer mas hermosa que había visto en toda su vida, la misteriosa hembra vestía con una gran capucha negra que cubría completamente su cuerpo, dejando solo al descubierto una parte de su cara y su cabello, parecía tener una edad entre 20 a 25 años a juzgar por su esbelta constitución.

Logro divisar un poco de su cabello y vio que eran de un hermoso color morado, sus ojos escarlata parecían brillar con anticipación, como una persona acechando a su presa, a pesar de la seriedad de su situación el no pudo evitar que sus hermosos ojos lo cautivaran.

Lo poco que se veía de su rostro estaba oculto por una mascarilla negra que le cubría la mitad inferior de la cara.

Shirou se sonrojo levemente al ver a la hermosa mujer que le había salvado la vida.

Sin embargo los mejores momentos que ha podido presenciar siempre duran poco.

La hermosa mujer se dio la vuelta dispuesta a retirarse del lugar, justo cuando estaba por emprender su camino de vuelta por donde había venido el niño decidió hablar.

"¡Espera! " Shirou encontró un poco de coraje que no sabia que tenia guardado para levantar la voz y hablar con la mujer que tenia enfrente de ella. "¿Quien eres?" Shirou tuvo el valor para preguntarle lo que quería saber antes de que ella se fuera, no podía irse sin que al menos tuviera un respuesta.

La hermosa mujer se quedo quieta de espaldas y volteo su hermoso rostro para ver al niño.

"Solamente una persona haciendo su trabajo, niño, si realmente aprecias tu existencia harías bien en respetar a la persona que te salvo la vida, no sabes cuanto me disgustan las personas débiles." Ella hablo con un tono de voz angelical en la que se podía notar una pizca de disgusto y veneno en su voz mientras sus hermosos ojos carmesís miraban a través de su alma, como si su mente y cuerpo estuvieran completamente expuestos ante ella, claramente Shirou no le agradaba.

Antes de que Shirou pudiera preguntar algo mas, la mujer se dio la vuelta y se fue, perdiéndose en el hermoso bosque, probablemente dirigiéndose hacia otro lugar que claramente no era de su incumbencia.

Shirou salio de su estupor rápidamente y soltó un fuerte suspiro que no sabia que tenia contenido.

"Ese fue mi primer encuentro con otra persona desde que destruyeron mi hogar y salio horrible" El niño pensó con clara desilusión.

Dirigió su mirada hacia el caballo que tenia la flecha roja incrustada en su cabeza.

Shirou estaba molesto con la mujer por como le hablo y le trato, pero al fin y al cabo le salvo la vida, tendría que estar agradecido con eso.

Dirigió su mirada hacia las armas y las cosas regadas en el suelo.

El niño esbozo una pequeña sonrisa.

"Es verdad, todavía no es tiempo para lamentarse..."


No estaba mal, en absoluto, haber caminado hasta este lugar fue algo que ciertamente le ayudo, a pesar de haber recibido una "amenaza" si se le puede llamar así, parecía que no le importo teniendo en cuenta las cosas que había encontrado.

Si realmente "parecía" que no le importo.

Logro encontrar un cuchillo lo suficientemente grande para cortar cosas, un poco de carne en una bolsa de cuero, el hedor de la carne cruda era muy fuerte y desagradable pero al menos tenia algo para comer, también había dos espadas bastantes grandes que por mas que intento levantarlas no pudo.

Débil.

Débil.

Débil.

Claro todo esto fue genial teniendo en cuenta la larga caminata que había hecho hasta llegar aquí pero lo que mas lo frustro sin duda y que realmente necesitaba ahora no lo había encontrado.

El Agua.

Débil.

Débil.

Débil.

"No sabes cuanto me disgustan las personas débiles."

Ya había pasado mucho tiempo desde que había emprendido su viaje y rápidamente se dio cuenta que sin un recipiente para guardar agua no iba a durar mucho.

Bueno, al menos tenia una bolsa de cuero para guardar los peces que llevaba.

Tal vez le debió haber preguntado a la hermosa mujer si tenia agua para beber en vez de hacer quedarse como un idiota contemplando su belleza y haciendo preguntas estúpidas, si, eso probablemente hubiera sido mucho mejor que ganarse el mal presagio de una mujer.

Sin nada mas que saquear y con todo ya listo, Shirou volvió a caminar por el sendero del bosque dispuesto a salir del lugar.

Mientras caminaba se perdió en sus pensamientos, para empezar ¿A donde se supone que debería de ir? No tenia ni idea de lo que pasaba en Gran Bretaña, es cierto que era de un pueblo relativamente tranquilo y feliz, pero todo eso se esfumo en una noche y no sabia ni siquiera por que, ¿Tal vez hubo una invasión sajona?, no, definitivamente no era eso, No sabia exactamente en que lugar estaba, o mas bien, no lo recordaba, en serio, cada vez que pensaba en situaciones o lugares que debería haber conocido o al menos escuchado para poder guiarse no tenia ni idea de nada, era como si hubiera vuelto a nacer de nuevo debido a la destrucción de su hogar, demonios, el conocimiento básico que lograba recordar venia de forma involuntaria, tal ves si se enfocaba en otras cosas sus recuerdos vendrían eventualmente pero era muy molesto, lo único que lo mantenía cuerdo era su nombre, era lo que lo diferenciaba de los demás y lo que estaba dispuesto a proteger, incluso si recordaba su apellido o no eso no haría ninguna diferencia, tenia que concentrarse en su situación actual recordar el pasado no le iba a servir de nada.

Recordar el pasado solamente lo afectaría de una forma que no podría despertar tiempo después, no tenia permitido perderse en sus pensamientos, tenia que vivir por los que perdieron ese derecho, tenia que esforzarse por todas las personas que vio morir, pero lo mas importante.

Tenia que esforzarse por encontrarse a si mismo.

El nombre de "Shirou" era solo eso, una cascara vacía en busca de un propósito en la vida, había tenido que enfrentarse a la dura realidad con tan solo ocho años, sin preparación y sin ningún tipo de antelación, era, en el mejor de los casos muy doloroso...

Muy doloroso y frustrarte.

No había nada que hacer, era como una marioneta que simplemente seguía ordenes involuntarias, el fue llevado hasta esta situación por el mismo, por aferrase a la vida y quitarle la esperanza a los demás, lo mínimo que podía hacer era hacerse responsable por las acciones que había tomado hasta este punto, aun si no tenían ni un poco de sentido de racionalidad.

Había soportado todo lo que el mundo le había tirado, quemaduras, cortes, fatiga, e incluso soporto el dolor de su carne siendo arrancada por un animal salvaje.

Ya había visto suficiente hasta ahora, no podía hacer nada mas que ponerse en marcha, no tenia nada que perder, ya lo había perdido todo, no tenia un verdadero sueño que aspirar, lo único que tenia que hacer era vivir, no importa cuanto, su único propósito era vivir, no había nada mas que pudiera hacer por los caídos, vivir por ellos, morir por ellos, sobrevivir por ellos, todas las acciones que hiciera a partir de ahora no se harían por el.

Se harían por ellos.

Shirou no podía entenderlo, ¿como se supone que un niño de ocho años tenia que lidiar con tantos problemas?.

Ni siquiera tendría que estar aquí, el debería estar enterrado bajo tierra con todas las personas que sucumbieron ese día.

Lo peor de todo era que no lograba recordar recuerdos felices.

Lo único que recordaba era el fuego, los cuerpos de los caídos y la sangre derramada como si no fueran nada mas que basura, basura que no debería estar en ese lugar.

Habia sobrevivido a su primera lucha hace tiempo, e incluso se sintió feliz después de ganar contra esa manada de animales salvajes.

Pero muy en el fondo de su ser y alma, el quería morir, lo único que lo aferraba a la vida eran todos las personas asesinadas bajo sus propios ojos que llevaba sobre sus hombros, tenia una responsabilidad que cumplir y no iba a parar hasta lograrla hacer realidad.

Ya lo habían salvado una vez, no permitirá que debido a su debilidad lo salvaran de nuevo, tenia que valerse por si mismo, tener autonomía y ser la persona que dirija su vida.

Incluso si hay cosas tan problemáticas como las guerras, tendría que imponerse por encima de ellas.

Eso era lo que Shirou tenia que hacer, sobrevivir y triunfar en este mundo tan cruel.

Las pisadas resonaron el sendero del bosque, había caminado un par de horas, el tiempo se había ido volando cuando se perdió en los pensamientos de su mente.

Parte de el se preguntaba como hace unas horas podía sonreír como si nada hubiera pasado, lograr esbozar una sonrisa en el infierno que vivía, ¿Un niño tenia el derecho de sonreír como lo hizo el?

¿Verdad?

Shirou estaba cansado, su fatiga mental lo agoto mas de lo que debería, ¿por que alguien como el tenia que pasar por todo esto el solo? ¿se merecía esto?

Se desplomo de rodillas en la tierra del bosque con los ojos muertos.

Y por primera vez después de mucho tiempo volvió a llorar.

Lloro y lloro lo que parecieron horas, soltó gritos desgarradores que resonaron por todo el bosque, maldijo a todas esas personas que lo llevaron a su situación actual, enterró las uñas de sus manos en la tierra húmeda mientras la arañaba.

Por primera vez en un verdadero mar de lagrimas y lamentos, Shirou comprendió que el mundo no era el lugar que parecía ser, un mundo de luchas donde tenias que aprender a sobrevivir para lograr ser alguien, donde la debilidad no valía nada en la vida y en el campo de batalla.

Y así Shirou se desplomo en el frió suelo de la tierra del bosque, perdiéndose así en un hermoso sueño.

...

Espadas.

Eso era lo mejor que podía hacer para describir donde se encontraba.

Todo sus alrededor era espadas, el mundo estaba hecho de espadas escondidas en medio del enorme sitio, lo único que lograba delatarlas era la presencia que se sentía, era como un instinto único que no sabia por que, pero sabia que detrás de este mundo había espadas.

A pesar de saber que todo el mundo estaba hecho de espadas no podía visualizar ninguna, lo único que pudo visualizar fueron dos espadas en estado perfecto, ambas completamente blancas y con vainas de cuero.

Eran las dos espadas que había visto antes.

Sin embargo a pesar de identificarlas no pudo evitar preguntarse, ¿Por que se encontraban en tan buen estado si las que había visto originalmente estaban carentes de filo?

Antes de que pudiese seguir haciéndose preguntas el mundo a su alrededor se empezó a desmoronar en una hermosa luz blanca, destruyendo todo lo que lo componía de forma instantánea.

...

Shirou despertó de su siesta con las venas de sus ojos irritadas de tanto llorar.

Había descargado todo lo que había sentido en el transcurso de estos días, todo lo que había vivido debería haber sido suficiente para destrozar la moral y la voluntad de vivir de una persona.

Pero en esta situación el era cualquier cosa menos normal.

Shirou se froto los ojos con sus manos lentamente y con claro cansancio, quería seguir durmiendo pero tenia que empezar a moverse para no quedar en medio de una situación desconocida para el.

Ya estaba empezando a ocultarse el sol y en poco tiempo la noche caería en Gran Bretaña.

Eso era lo que menos quería en una situación como esta.

No es una sorpresa que en la noche la mayoría de animales salen a cazar y eso era algo que Shirou no quería tener que lidiar.

Por supuesto, también existía la posibilidad de que grupos de bandidos se pusieran en movimiento y se encontraran con el, la actividad de estos grupos tampoco disminuía, no importara que fuera día o noche así que tenia que tener mucho cuidado, y mas teniendo en cuenta que hace unas horas se había encontrado con una persona.

Tenia que ponerse en marcha, se puso de pie en la tierra donde había descargado su dolor y sufrimiento disponiéndose completamente a avanzar.

A partir de ahora no miraría hacia el pasado, solo miraría hacia el futuro, esperando que algo como lo que el vivió no se repita con nadie mas.

Y así Shirou retomo de nuevo su viaje para salir del maldito bosque.


La noche ya había caído en la Gran Bretaña.

No había mucho que hacerle, encontró una cueva lo suficientemente decente para instalarse ahí temporalmente, decir que estaba hambriento y sediento era una subestimacion, no había comido nada desde la mañana que retomo su viaje, se olvido de tantas cosas solo por estar perdido en sus pensamientos.

Era, francamente, estúpido, una persona que se había olvidado de comer y beber en medio de un lugar desconocido.

No, estúpido era un insulto demasiado indulgente.

Era un idiota, un jodido idiota.

Claro, después de notar su estupidez prendió fuego dentro de la cueva, se dispuso a cocinar lo poco de carne que había saqueado, no sabia si era buena idea teniendo en cuenta que era de noche y podía haber animales salvajes, ademas que podían ser atraídos por el olor de la carne y el humo sabiendo que tienen sus sentidos mas desarrollados que una persona normal.

Pero a Shirou no le importo, lo único que quería era tener una buena comida y irse a dormir.

Habia sufrido un colapso mental bastante grande, nunca antes se había hecho preguntas de tanta profundidad.

El sabia que nada de lo que pensaba era normal, al menos, cualquier persona que viera sus pensamientos probablemente se sorprendería y se asustaría de que un niño tenga una mente tan distorsionada y retorcida.

Pero, francamente, ya no importaba nada, estaba perdido en medio de la nada con la garganta seca, su suerte, a pesar de haber sido relativamente... buena, no era suficiente para evitar la sed que sentía por su garganta, mas teniendo en cuenta que había soltado gritos y maldiciones durante bastante tiempo.

Tomo el cuchillo pequeño que había obtenido de la situación tan conveniente y corto como pudo el trozo de carne cocinado en cuadrados.

Lo puso en un pequeño tronco de madera que había encontrado bastante cerca del lugar, tenia que aprovechar todo lo que tenia a su disposición para sobrevivir después de todo.

Ya con todo listo, estaba preparado para empezar a saborear y deleitar su comida.

Saborear y deleitar era lo mas lejano que podía encontrar en su acción actual.

Lo mejor que seria hacer para describir seria... devorar... si... estaba devorando completamente la comida, se estaba quemando la boca con cada bocado que daba pero en vez de soplar seguía comiendo, estaba hambriento después de todo, se quería ir a descansar lo mas temprano que pudiera para levantarse e ir directamente a buscar agua en algún lugar.

Dio un suspiro de satisfacción después de saborear el ultimo trozo de carne y se dispuso a descansar con la garganta seca, no podía hacer nada, mas que aguantarse y esperar que mañana tuviera mas suerte, si no encontrara agua pronto moriría en poco tiempo, pero se preocuparía para eso mañana, ahora mismo solo quería dormir.

Shirou cerro sus ojos lentamente, mientras que por fin el mundo de los sueños lo consumía.

...

ESPADA ESPADA ESPADA ESPADA ESPADA ESPADA ESPADA ESPADA ESPADA ESPADA ESPADA

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*** ** ***** ** ** ******.
...

Shirou se despertó de golpe con los ojos abiertos de su sueño.

Dirigió su mirada alarmado hacia todos los lugares de la cueva antes de recordar que fue un sueño.

Últimamente empezó a tener esos sueños y imágenes raras en su cabeza, era francamente...

Inusual.

No es que fuera algo muy importante, claro soñaba con Espadas pero no es que eso significara mucho.

Shirou se froto los ojos con pereza y se dispuso a seguir avanzando por el maldito bosque.

Tomo su bolsa de cuero donde tenia guardado sus pescados y cosas, y salio de la pequeña cueva para seguir con su camino.

Los hermosos rayos del sol iluminaban el bosque, seria una vista bastante hermosa que apreciaría en cualquier situación que se encontrara.

Menos en la que esta ahora.

Tenia que apurarse, se estaba muriendo de sed y era un niño de 8 años, no sabia mucho sobre el cuerpo humano pero al menos conocía que si su cuerpo no tomaba algo de agua en mucho tiempo se moriría de deshidratacion.

Bueno, no es que fuera algo realmente desconocido para las personas, pero siendo un niño de 8 años y que recordara eso en medio de su situación era algo admirable.

Si, admirable es la palabra, no inteligente, cualquier niño de mas de 8 años podía deducir eso incluso por accidente.

Ignorando sus pensamientos y sacudiéndose la cabeza volvió a caminar.

Sus pasos se escucharon débiles mientras caminaba por la tierra húmeda, hace tiempo que se había desviado del sendero, ahora lo único que había visto era tierra, no había visto nada de plantas o algún animal aparte de los lobos.

Era... curioso...

Tenia una herida bastante grande en la rodilla, que por cierto, todavía le dolía mucho.

Shirou volteo sus ojos hacia la rodilla donde tenia amarrado la venda en la gran herida y maldijo en sus pensamientos.

Sangre.

Sangre Fresca y de el.

Es obvio que la herida no estaba cerrando o al menos, no iba a cerrar en el corto plazo, tendría que tener algo de tiempo para al menos tener una costra lo suficientemente decente para que no le doliera tanto, o al menos para que ya no sangrara como lo estaba haciendo ahora mismo.

Bueno, no tenia nada para reemplazar la tela que tenia mal amarrada en la rodilla.

Desde que había limpiado su herida en el rió jamas se le paso por la cabeza que volvería a sangrar, claro esperaba que sangrara pero para ese entonces ya abría llegado a algún lugar o algo similar.

Que ingenuo que era.

Habia detenido su sangrado temporalmente durante su tiempo en el pequeño rió, pero fue solo eso, temporalmente.

No iba a gastar mas tela de su suéter o pantalón haciendo un vendaje estúpido que no le serviría de nada a largo plazo.

Desamarro el nudo de la venda que se había puesto y lo único que hizo fue limpiarse la sangre que tenia en su gran herida con la tela.

Se volvió una tarea muy desagradable después de un tiempo, tener que ver tu rodilla sabiendo que le falta un trozo de piel era muy perturbador y asqueroso.

Eso definitivamente dejaría una cicatriz.

Para bien o para mal, Shirou termino su trabajo y se volvió a amarrar la herida con la misma venda, estaba manchada con manchas de sangre pero al menos no molestaría tanto como antes.

Siguiendo con su camino por la tierra húmeda del bosque tuvo que hacer un análisis rápido de su situación.

Primero que nada, su prioridad era encontrar agua, no importa de donde, ya había pasado un rió hace un tiempo y no pensaba regresar aun si eso era la ruta mas cercana para no morir, principalmente por que no sabia por donde había llegado, se perdió después de encontrarse con esa hermosa mujer.

¿En serio fue tan despistado como para dejar de lado todos su asuntos solamente para apreciar la belleza de esa persona?

Bueno, si, si era así de despistado.

Shirou sacudió su cabeza mientras caminaba, no era hora de pensar en sus gustos o disgustos con el tema de las mujeres, era obvio que esa mujer no se le iba a ir de la cabeza en mucho tiempo pero no estaba en un lugar tranquilo como para centrarse en eso, mas porque era un niño de ocho años, tenia que estar haciendo cosas mas importantes en vez de preocuparse por la belleza de una chica.

Si estar varado en medio de el bosque en un territorio desconocido no era cuestión de preocuparse, entonces no sabia lo que realmente era preocuparse.

Determinado a encontrar agua Shirou entro en modo automático y busco por todos los lugares que pasaba al menos una pista o algún lugar donde podría estar el sagrado liquido.

Sus acciones fallaron miserablemente.

Habia caminado durante ya algún tiempo y no había rastros de que encontraría agua.

Cayo sentado en la tierra húmeda mientras daba un suspiro resignado.

Miro con sus ojos aburridos su ropa y estaban completamente hechas jirones.

A este ritmo su ropa no aguantaría mucho, todavía podía protegerse un poco del frió pero no podía hacer mucho como para que su ropa aguantara mas tiempo durante su camino.

Un poco resignado de su situación, se puso de pie para buscar unos pedazos de madera y con suerte encontrar los materiales para hacer fuego, iba a comer, no iba a arriesgarse como el día de ayer donde se había olvidado de todo y se había olvidado de sus necesidades básicas.

Encontró los materiales suficientes mientras se quejaba en su mente por no haber encontrado agua.

Prendió fuego de nuevo y abrió la bolsa donde tenia guardado los pescados que había cazado durante su tiempo en el rió.

Tomo dos, y rápidamente tomo los palos y ensarto ambos peces.

Los cocino lentamente de ambos lados con relativa tranquilidad, es verdad que tenia prisa por salir, pero al menos quería comer algo decente.

Ahora que lo pensaba, tenia una gran cantidad de peces en la bolsa de cuero, pasaría algún tiempo antes de que se acabaran de alguna forma u otra y para entonces ya habría encontrado algo mas para comer.

Claro, eso era si lograba encontrar y cazar otros animales para comer.

Para empezar ni siquiera sabia si podía salir del molesto bosque, ya se estaba empezando a cansar de ver solamente arboles con absolutamente el mismo diseño que todos y el mismo entorno durante todo el tiempo que estaba aquí.

Era aburrido, muy aburrido y molesto.

Al principio había tenido algo de acción y había matado una manada de lobos, que aun no sabia como lo había hecho, algo lo llamo esa vez, no sabia si era instinto pero sintió un despliegue de poder que no había vuelto a sentir desde ese trágico día.

Si para obtener ese despliegue de poder tenia que hacerse un daño considerable como le hizo ese lobo entonces pasaría de largo, podía dedicarse a diversas cosas en vez de centrarse solamente en el combate.

Ahora que lo pensaba, ¿que haría cuando encontrara civilización?.

No sabia ni siquiera donde estaba, perfectamente podría estar en territorio hostil y el no lo sabría.

No sabia que tipo de monedas usaban las personas para comprar recursos, es mas ni siquiera sabia como ganar dinero para comprar cosas.

Bueno, no le servia tener esos pensamientos si ni siquiera podría salir con vida del bosque, incluso si sale del bosque nada le garantiza que llegaría con vida a la aldea o villa mas cercana.

Dejando de lado esos pensamientos de su mente, se puso a comer en el pescado que había trabajado disfrutándolo a diferencia de ayer donde devoro por completo su comida.

No era impresionante, era en el mejor de los casos decente pero no había nada mejor que pudiera comer, se le ocurrían miles de formas para mejorar el sabor de los pescados pero no tenia los recursos ni el tiempo necesario para hacerlo, se conformo rápidamente con lo que había hecho sin muchas quejas y lo acepto, no era alguien como para ponerse exigente con la comida, la comida solo servia para alimentarse en su situación y eso era el uso que el le dará al menos hasta el tiempo que se quede sobreviviendo por el bosque.

Levantándose de nuevo volvió a perderse en medio de los arboles frondosos del bosque molesto, si el bosque no tenia nombre definitivamente le llamaría "el bosque molesto" que nombre tan adecuado.

El niño se rió de sus pensamientos tan tontos mientras caminaba por el bosque, ya había tenido que pasar muchas cosas malas, al menos podría tener un respiro pero se estaba muriendo de sed, tenia que encontrar agua.

Paso un tiempo caminando y no parecía que nada había cambiado, el bosque seguía con el mismo tipo de arboles y no había ninguna diferencia notable en el entorno, bueno, la única diferencia notable era que la tierra húmeda ahora estaba seca, si, un gran cambio seguramente.

Shirou se estaba impacientando realmente, se estaba deshidratando ya bastante, a este ritmo moriría de forma lamentable, francamente no quería morir a pesar de sus pensamientos suicidas, no es que no quisiera morir, es que no podía morir.

El pelirrojo se quedo quieto temporalmente por la frase tan estúpida que había pensado y siguió avanzando por el camino.

Arboles...

Arboles...

¡ARBOLES!...

¡Maldita sea! ¡no podía ser que siguiera viendo lo mismo durante tanto tiempo!

Shirou dio un largo suspiro mientras se frotaba con dos de sus dedos la sien, se iba a morir, realmente se iba a morir, no es peor... ¡Se iba a morir de sed! ¿Que clase de persona se muere de sed? ¡Solo un idiota como el seria capaz de morir por culpa de su sed!

Ya estaba perdiendo las esperanzas así que siguió caminando hasta donde sus piernas lo llevaron.

Caminaba de forma automática, ya ni siquiera pensaba en donde llegaría, lo único que quería era encontrar agua.

A juzgar por el sol ya había pasado la mañana y una parte de la tarde, es decir, había caminado durante toda la mañana y la mitad de la tarde y no había encontrado ni un rastro de agua.

Maldita sea su suerte.

Estaba seguro que solo a el le pasan cosas así.

Siguió avanzando durante un tiempo mas hasta que por fin pudo divisar algo a lo lejos.

Un rió pequeño.

Desde su sitio, se veía bastante mas pequeño a diferencia del rió que había encontrado en el pasado.

Oh bueno, eso era lo de menos, tenia suficiente comida como para sobrevivir un tiempo.

Corrió hacia el rió y cuando estuvo en el borde, se puso de rodillas y sumergió su cabeza en el rió para tomar toda el agua posible.

Si, definitivamente era un rió bastante pequeño, de hecho, justamente donde estaba se podía ver que el rió era bastante delgado y con una profundidad bastante pequeña.

Busco con la mirada pero a pesar de eso no logro visualizar peces, eso era algo que realmente no lo había pensado mucho pero que una persona con la suerte de el encontrara peces en un rió era bastante conveniente.

Pasarían años antes de que tuviera otra vez esa suerte.

Tomo varios sorbos de agua, a diferencia del rió de antes esta agua estaba un poco menos cristalina y no tan limpia como la otra, pero bueno, era agua y el se estaba muriendo de sed, ¿que importaba?.

Pensó en limpiarse la herida de la rodilla pero rápidamente la descarto, a pesar de ser leve, este agua no estaba completamente limpia como la anterior, si se limpiaba la rodilla tenia altos riesgos de que se infectara su herida, de hecho, era bastante sorprendente que su herida no se había infectado hasta ahora parece ser que su suerte no era tan lamentable como parecía.

Oh bueno, el aprovecharía su momento, no todo el tiempo tienes agua para beber aun si esta un poco sucia.

Shirou tomo varios sorbos de agua sumergiéndose en el rió, dejaba su pelo mojado pero lo sacudía y repetía el procedimiento.

Cuando tomo su ultimo sorbo y se sacudió el pelo, dio un suspiro de alivio y se volvió a poner de pie.

Bien, ya estaba hidratado, eso era bueno.

A diferencia de antes, tenia un cuchillo.

Penso en hacer algo con la madera pero lo descarto rápidamente, no sabia como hacer algo para guardar agua con madera y no tenia los recursos incluso si supiera como hacerlo.

Bueno, parece ser que los recipientes para guardar agua también son importantes.

Ya satisfecho con el agua y el rió que había encontrado por fin pudo tener su garganta normal otra vez.

Se dispuso a avanzar de nuevo por el bosque, ya quería salir del lugar, era demasiado aburrido estar por tanto tiempo atrapado de esta manera.

Salto el pequeño rió terminando en la parte del otro lado y se dispuso a avanzar.

y así Shirou se volvió a perder en el bosque, determinado a lograr salir del maldito lugar de una vez por todas, y si era posible, lograr sobrevivir lo suficiente como para tener una nueva vida de la cual las personas que privo de vivir en ese trágico día estuvieran satisfechas donde sea que estuvieran descansando.


Ugh, diria que me Me costo un tiempo y un poco de trabajo pero esto se subio en mi cuenta de wattpad hace ya un tiempo por lo todas las notas de aqui abajo ya estan escritas desde hace mucho tiempo, la historia la pueden encontrar en wattpad si no son muy pacientes, normalmente actualizare ahi antes que aqui porque me gustan mas el formato de por haya que este de aqui pero bueno no importa, busquenla en el buscador como Fate: Caballero o vayan a mi perfil que es PennLope9 (LaVacaMuu) sin mas les dejo las notas y todo eso.

5800 k de palabras.

es el capitulo numero uno y como su nombre lo indica, es el arco numero 1 tambien.

Primero que nada deben saber que me costo algo de tiempo por dos cosas.

1.-Estaba viendo como podia hacer el capitulo y mi estilo de escritura, como les dije anterior mente quiero que tengan algo de calidad y que este bien organizado y al menos estructurado.

2.- Estuve investigando bastante sobre la epoca de la gran bretaña y el rey arturo como para poder hacer este fic, no lo voy a abandonar, aveces tardare algo de tiempo en actualizar pero deben de entender que es algo complicado porque yo tambien tengo cosas importantes que hacer.

probablemente esta semana no tengan capitulo principalmente por que tengo examenes parciales y tengo que prepararme, por mas que quisiera seguir escribiendo esta historia con tantas ganas tambien tengo mis prioridades bien acomodadas,

La verdad disfruto escribiendo esta historia, y me gusta escribirla.

Supongo que algunas persona ya habran reconocido a la persona que se encontro con Shirou, solo les digo que tendra bastante protagonismo a futuro y tengo unas ideas bastante buenas para que tenga bastante peso en la historia.

Este arco de supervivencia entr capitulos, como les dije en el prologo, esta historia tendra un desarrollo algo lento.

No esperen que Arturia y Shirou se encuentren temprano, pasara bastaaaaante tiempo para que se encuentren esos dos y tengo ideas bastantes buenas para desarrollar a nuestro querido Eroge Prota.

Este capitulo estuvo centrado en tres cosas importantes

primero en como van a hacer las cosas durante este arco y como se puede ver, mi estilo de escritura sera este.

la aparicion de una persona que tendra bastante peso en un futuro bastante lejano pero tendra bastante peso en la historia.

la tercera y lo mas importante. los pensamientos y decisiones de Shirou, entiendan por favor que es un niño de 8 años, no esperen que se este poniendo super OP desde el inicio.

Tampoco esperen que Shirou sea el tipo heroe que llegue a salvar las papas cuando todos se estan muriendo y por arte de magia salva a todos, habra muertes, si por supuesto, talves no sean personajes muy relevantes e incluso sean OCS o civiles randoms que hay por ahi, pero tengan por certeza que abra muertes.

Tambien tengan en cuenta que tengo pensado meter hasta ahora contando a la que aparecio en este capitulo a 2 personajes de FGO y que 1 ya salio en otro anime del nasuverso, creo que encajarian bien en la historia y a juzgar por la epoca en la que hizo sus hazañas, puedo meterla en un tiempo cronologico bastante bueno como para que tambien tenga sus momentos de gloria en la historia

Sin nada mas que agregar, se despide su escritor, por supuesto si hay alguna falla en la ortografia, haganmelo saber para corregirlo.

Publicado: 23/02/2020

-LVM