#Notasoadvertenciasquedebenleer:
Aquí empieza la verdadera "aventura" para Sakura, el prologo solo ha sido una instantánea del futuro de esa primera impresión de nuestra niña al conocer la verdad de Itachi.
Disclamer aplicado
EGOÍSMO ANTE RÉQUIEM
PRIMERA PARTE
ULTRAVIOLENCE
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CAPITULO
I
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Ill be alone with everybodys watching me
...Where can I go?
Everybody's watching me
...What can I do?
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[Primer episodio] Simplemente adolescente.
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En plena víspera del comienzo de año nuevo, durante el clímax de la estación invernal, un brote de una extraña sintomatología en una pequeña aldea civil a 100 kilómetros de Konoha que enfocaba su economía a la producción maderera para la fabricación de muebles y exportación en bruto, llevo a un humilde campesino nativo del sitio a emprender un arduo camino a traves de los bosques del país del Fuego para poder solicitar ayuda en Konoha. Cruzo las puertas complemente exhausto y desesperado, casi cayendo de bruces al suelo por el excesivo cansancio que agobiaba su cuerpo. Su solicitud fue rápidamente atendida cuando explico la gravedad de la situación que lo obligo a exponerse caminando y corriendo en escasos intervalos de descanso para poder llegar hasta allí. No tenia siquiera la habilidad ninja de saltar por los arboles, el hombre fue admirablemente temerario
Lógicamente por la naturaleza de los hechos, Sakura se ofreció a si misma como candidata para resolver el misterio de lo que parecía ser una epidemia en la que los enfermos perecían inevitablemente una semana después de iniciar el primer síntoma. Tsunade algo reticente por la edad tan joven de su aprendiz, al final cedió a su pedido y a su propia confianza en el riguroso entrenamiento de Sakura.
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Mientras trataba las repercusiones del cansancio físico en el hombre de mediana edad que respondía al nombre de Enishi, él se dedico a explicarle con detalle la complicada problemática. Había un trabajo duro por venir si se trataba de una epidemia, y si resultaba ademas ser un patógeno nuevo, se necesitarían medidas de aislamiento, decodificar la bioquímica de la bacteria o virus y evaluar demás factores de propagación, esos serian los pasos posteriores si se confirmaba la mayor sospecha y su debido caso se tendría que solicitar personal especializado en dichas áreas. Era alarmante que ninguna persona hasta el momento hubiese conseguido sobrevivir.
Aun con un peligroso riesgo latente. Sakura estaba dispuesta a llevar a cabo el primer paso para hacer tal evaluación. Si quería demostrar su valía y ganar reputación y respeto como medic-nin y digna aprendiz de Tsunade Senju, tenia que empezar a arriesgarse llevando a cabo misiones medicas complicadas, de las que muchos pensarían serian inadecuadas dado su rango, edad y años practicando medicina.
Lo cierto es que Sakura ya tenia suficiente conocimiento dentro de su cabeza para enfrentar esta misión. Desde que era una niña había tenido la inquietud y capacidad de devorar libros que resultaban complicados para su edad. No por nada había podido contestar en los exámenes chunin que había participado la prueba escrita sin molestarse en intentar copiar ninguna pregunta.
Recibiendo abrazos preocupados de sus padres por lo rápido que estaba creciendo su única hija. Sakura marcho decida a confiar en sus habilidades.
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Al arribar a la villa de Uddo en poco menos de 24 horas de viaje, protegidos con indumentaria especial lo primero que Sakura encargo al ayudante medico que le asignaron del hospital de Konoha fue la tarea de calmar la sintomatología de fiebres, dolores y vómitos con medicamentos paliativos. Mientras ella (teniendo a su cargo el liderazgo de la misión) se dedico a realizar los pertinentes análisis de sangre a los pacientes.
Y los descubrimientos fueron satisfacctoriamente inmediatos. A mitad de la madrugada del primer dia, concluyo que no se trataba de una bacteria, ni virus. Si no un veneno con varias toxinas desconocidas mezcladas estratégicamente para producir un cóctel fatal. Para tener una buena muestra de la sustancia y comenzar la elaboración de la cura, tuvo que aplicar el jutsu Saikan Chushutsu para separar el componente venenoso de las muestras de sangre.
Cuatro días fueron necesarios para sintetizar el antídoto. Al sostener la sustancia final que salvaría vidas inocentes de los oriundos de Uddo una inevitable y orgullosa sonrisa se plasmo en los jóvenes labios de Sakura contrarrestando el efecto antiestético de las profundas bolsas y ojeras que habían surgido debajo de sus ojos. El precio de su valioso esfuerzo fueron horas sin dormir donde devoro todos los libros que cargo en pergaminos de invocación, inteligentemente anticipando varios tomos que podrían serle de utilidad, puesto que no escatimo desde un principio que la enfermedad fuese alguna clase de envenenamiento por mas minúscula que fuera la posibilidad, inclusive aunque aun no había completado ni la mitad de sus estudios de venenos con Shizune. Fue una suerte que fuera una chica tan precavida. Utilizo a Katsuyu para mandar una lista de todas las plantas que necesitaba para elaborar la cura directamente a su maestra, ella las buscaría en el almacén de plantas medicinales del hospital de Konoha. Fue la solución indiscutible, dado que no había tiempo ni seguramente muchas de las hierbas requeridas crecerían naturalmente en pleno invierno.
La presión psicológica fue considerable, no solo por el cansancio y tener que estudiar a fondo la función de cada planta que bien pudiera servir para el antídoto sabiendo de antemano las bases para elaborarlo y el pertinente origen de cada toxina que conformaba el veneno, si no también por la cantidad de vidas que se perdían con el pasar de las horas mientras ella se encontraba demasiado ocupada para atenderlos personalmente. Pensando objetivamente hacer eso seria un desperdicio de tiempo que retrasaría llegar a la verdadera raíz del problema. Si fuera un solo paciente no dudaría en intentar métodos alternativos para sanar, como utilizar el recién dominado Saikan Chushutsu en sus cuerpos, sin embargo, ese jutsu requería de mucho tiempo, paciencia y resultaba muy cansado mantener un fino control de chakra durante horas. Descuidaría a los otros pacientes por salvar a uno. Descarto esa opción a pesar de los fuertes sentimientos encontrados al perder a sus pacientes. Desgracias que bajo sus manos muy pocas veces sucedían. Solo con el tiempo, duros discursos de su mentora sobre lo que conllevaba la profesión de un medico para sacarla de su estado de animo de culpabilidad y mas experiencia logro comprender que eran vivencias normales que se cruzarían cada en cuando en la vida de un medico, y el medico nunca debía culparse por ello si hizo todo lo que podía para salvar una vida.
Al final con el usual agobio al encontrarse en medio de tal dilema de ética profesional, su lado pragmático supero su fuerte sensiblidad por la vida del projimo y consiguió la meta de crear un antídoto adecuado para salvar mas vidas.
El veneno era de una composición tan químicamente compleja, que sin ser egocéntrica, tenia que admitir que (exceptuando a Shizune y su propia maestra) de no haber sido ella la enviada a la misión, esta hubiera resultado en un rotundo fracaso. Desesperarse y rendirse en estos casos era inevitable para un médico de campo promedio. Era muy desalentador lidiar con venenos desconocidos mientras las personas afectadas perecían inevitablemente y el medico se dejaba dominar por la impotencia de no haber podido hacer mas por ellos que aplicarles sedantes, antiinflamatorios, analgésicos, etc. intentado mantenerlos estables a base de puros fármacos complementarios.
Después de fabricar un litro entero del antídoto para curar posibles victimas futuras solo falto realizar con éxito el ultimo paso en el seguimiento de envenenamientos para completar la misión. El proceso que secundando la posibilidad de que el medico fuera envenenado en el transcurso de la fabricación de la cura, resultaba extremadamente peligroso y por ello se efectuaba al final. Si las personas del sitio afectado ya tenían una solución y formula establecidas para contrarrestar el veneno, la vida del medico investigador dejaba de tener tanta importancia para ellos. Sakura comprendía esto por mas cruel que sonara.
Fue así que con su equipo de 2 chunin y 2 jounin respaldándola y dejando al medico que la acompañaba a cargo del pueblo por cualquier contingencia y también porque resultaría inútil llevarlo a una batalla shinobi si carecia de habilidades suficientes, cargando con un extraño sentimiento de aprensión Sakura se adentro al frio bosque para investigar pistas.
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Sintió un vuelco en el estomago al mirar de cerca una extraña figura jorobada cubierta totalmente por una túnica negra con nubes rojas encarando solitario a su pequeño escuadrón sin ningún reparo en intentar ocultarse, parecía mas bien haber esperado a que ellos acudieran a su encuentro. Su enorme cara cubierta con un paño en la boca y una estructura metálica asemejándose a un terrorífico aguijón sobresaliendo de su espalada baja no ayudaron en nada para calmar los nervios tensos de los ninjas de Konoha. Sakura intuyo rápidamente que ese individuo debía ser el autor del veneno que mermo a los habitantes de Uddo… Por ende el enemigo que estaban buscando. Sin embargo… Lo que alerto los focos rojos en la mente de la kunoichi no era precisamente que fuese el creador del veneno.
Esa capa.
Negra con nubes rojas.
Alguna vez, entre conversaciones discretas en medio de sus entrenamientos, Tsunade-shisou le confió la información de una organización conformada por poderosos criminales clase S que se hacían llamar los Akatsuki, lo poco que sabían es que estaban tras Naruto para conseguir el poder del Zorro de las Nueve Colas y su emblema característico era una capa negra con nubes rojas que portaba cada uno de sus miembros. Hasta el momento solo conocía la identidad de dos de ellos; un espadachín de la neblina Kisame Hoshigaki y un criminal de su propia aldea que hizo miserable la vida de Sasuke; su hermano mayor Itachi Uchiha. Dos años antes el par de infames ninjas renegados intentaron capturar a Naruto y en especifico Itachi Uchiha trastoco vilmente la mente de Sasuke, siendo posiblemente este hecho el que impulso al preadolescente a desertar de la aldea al llenarse del odio que le genero experimentar el tormento tan vivido de la masacre de su clan una y otra vez durante los días que duro el genjutsu.
Esto no podía ser una casualidad. El sujeto frente a ellos debía ser un miembro de Akatsuki. Y si las cosas iban tal y como las pintaban debia ser shinobi muy poderoso y peligroso.
—Que desesperante— espeto molesto haciéndola pegar un respingo por la inesperada interrupción a sus deducciones. Miro de reojo a sus compañeros y noto que sus reacciones no fueron muy diferentes a la suya. Sakura regreso cautelosa la vista al frente y frunció el ceño —Ahora mismo quiero saber específicamente quien de ustedes es él o la que tuvo el talento suficiente como para fabricar un antídoto contra mi mas nueva creación de toxinas— Nadie contesto, todos lo miraron en posición de combate con la frente tensa queriendo anticipar cualquier movimiento, afortunadamente ninguno de sus compañeros había seguido el protocolo de formación especial para proteger a la medic-nin del equipo, acción que de inmediato la hubiese delatado. Sakura ni siquiera presto atención a los halagos que le fueron dedicados por el presunto enemigo, hubo un desagradable sentido sarcástico.
Esto era serio. El tema de Akatsuki era un asunto que se manejaba muy por debajo del agua, solo se conocían algunos datos a traves de redes de espionaje e investigaciones confidenciales. Y Sakura siendo la mejor amiga del mismísimo portador del Nueve colas y la aprendiz de la Gondaime al menos tenia una noción superficial de lo que era Akatsuki, a diferencia de sus otros compañeros shinobi.
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—Nadie esta dispuesto a contestar…— pauso, su gutural voz fue amortiguada por la tela en su quijada —Bien lo averiguare por mi cuenta, no voy a perder el tiempo con el silencio de ninjas mediocres de Konoha— sentencio con total desapego emocional. Y ataco.
No hubo tiempo para seguir pensando en cursos de acción mas apropiados para la situacion.
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Al punzar y hundir la estructura de hierro gravemente en la pierna de uno de sus compañeros, sin darse cuenta hasta que fue demasiado tarde, el plan del criminal funciono. En su instinto de atender a su camarada, Sakura fue descubierta como la medica del equipo, y por ende la responsable de repeler el veneno del misterioso encapuchado.
Fue notable como el individuo se concentro en atacar con verdadera fiereza a sus otros compañeros y a ella la descuidaba a propósito. Viendo necesario romper la importante regla de que el medic-nin del escuadrón debe mantenerse a ultima línea en batalla por ser esta una situación de emergencia, Sakura en primera instancia planifico un ataque ofensivo desquebrajando el suelo sin necesidad de arriesgarse acercándose tanto, pero lo descarto al obviar que también lastimaría a sus compañeros. Gimoteo frustrada ¿Quizás la creyó uno de esos médicos de campo que solo eran competentes en el área de medicina? Fuese lo que fuese ella no dejo escapar la mínima oportunidad de propinar un contraataque directo cuando descubrió que el enemigo mantenía su concentración atacando con su aguijón a Shizuka y Kaz. Esa fue una invaluable apertura. Ignorando ya el máximo riesgo de ser descubierta Sakura corrió a su máxima velocidad, concentrando también la máxima cantidad de chakra que podía almacenar en su puño derecho. La intensión era contundente, golpearía directamente el espinazo del hombre. Normalmente gritaría una estridente ¡Shannaro! para enfatizar todo el ímpetu de su ataque, pero en esa ocasión lo primordial era ser discreta.
La sensación y el ruido que produjo el impacto fue totalmente inesperado y luego entendió el porque.
El extraño cuerpo amorfo se rompió, y en su impresión Sakura ignoro la trayectoria de una aguja que se clavo fuertemente en su muslo izquierdo. Quizo moverse y callo de bruces ante la nula respuesta de su extremidad. El resultado de su caída fue peor al situarla en una posición vulnerable que fue aprovechada con nuevas agujas encajándose en toda la extensión de su espalda paralizándola por completo al afectar directamente su columna vertebral. Alzo la vista con la poca fuerza que aun conservaba en la nuca y se encontró con la gélida mirada de un nuevo individuo que se despejaba entre la residual nube polvorienta del material que conformaba el cuerpo anterior.
—Te he subestimado. No imagine que una mocosa como tu fuera capaz de realizar un ataque así. Mi error, debí haberlo previsto desde el principio— reflexiono con una voz radicalmente diferente. Suave, tranquila y aterciopelada en contraste con la tesitura tan gruesa de la voz anterior. Casi parecía inofensiva —Mira lo que has hecho… destruiste una de mis marionetas favoritas— En medio de su aturdimiento Sakura no entendía demasiado el como y porque este joven de cabellos pelirrojos con otra capa negra de nubes roja que parecía no ser mas de cinco años mayor que ella, había aparecido desde el interior de lo que resulto ser un cuerpo falso que a palabras del Akatsuki era una simple marioneta. Inclusive si el momento hubiese sido distinto, su parte adolescente admitiría que era atractivo de una manera angelical pero a la vez inquietante por las incongruentes expresiones de frialdad y sadismo en sus facciones que no deberían mezclarse con su apariencia de niño lindo. Desde abajo lo continuo contemplando ensordecida mientras inevitablemente su cabeza cayo al suelo aplastando su mejilla izquierda contra la dura tierra —Bueno, entonces me tomare el derecho de destruir a tus compañeros también— sentencio dándole la espalda y permitiéndole ver en primera fila, sin poder intervenir el grotesco espectáculo que siguió después.
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Sin dirigirle la mas remota palabra, el pelirrojo se alejo 5 metros de distancia y su figura de espaldas comenzó a irradiar un resplandor cobalto de chakra en absoluta quietud.
Sakura desvió la vista del presunto Akatsuki y mantuvo los ojos temblorosos de terror enfocados en los cadáveres de sus camaradas tirados sin ningún tipo de delicadeza en el perímetro que ocupo la batalla en el terreno. La masacre no duro mas de diez minutos después de haber sido paralizada. Había sangre por doquier, algunas heridas y fracturas relucían los huesos sanguinolentos desde la piel de los difuntos shinobis. Nunca había estado en una posición tan horripilante como hasta ahora. Tampoco significaba que no hubiese visto gente muerta o que ningún compañero hubiese perdido la vida en otra misión. Era medico y shinobi después de todo. Sencillamente jamas termino envuelta en un desenlace de esta calaña. Ella como única sobreviviente y a merced del enemigo sin poder hacer absolutamente nada.
Que impotencia.
¿Qué pretendía hacer con ella? Si su razón de interés de mantenerla con vida hasta el final fue por descubrirla capaz de fabricar un antídoto para su veneno. Probablemente buscaría sacarle información de las practicas medicas de Konoha, específicamente en el área de control de venenos para aplicar mejoras en su creación de toxinas basándose en las debilidades que lograra descubrir. La investigaría brevemente para determinar si sus capacidades eran simplemente excepcionales o si la educación medica en Konoha estaba en un nivel muy avanzado. Después de obtener lo que que quería seguramente seria asesinada. Rogando porque el hombre no poseyera habilidades del tipo psíquicas como para forzar su mente a desvelar el basto conocimiento útil sobre investigaciones que tenia, Sakura juro que de sus labios no saldría ninguna palabra. De ser posible y si intentaba aplicarle tortura física ella no dudaría en utilizar su excelente control de chakra para detener su propio corazón.
No negaría que estaba asustada por la idea de morir en estas condiciones, pensando en el dolor que causaría a sus padres y amigos; adiós a las discusiones con la temperamental Mebuki –su estricta pero a su manera; cariñosa y cálida madre-, adiós a las pacificas tardes de té y películas con su despistado padre Kizashi, las ocurrencias y continuas competencias que mantenía con Ino, tampoco volvería a ver la deslumbrante sonrisa de Naruto, y desde luego no podría existir un reencuentro con…
¡Basta!
¡Ella era un shinobi! se repitió. Eligió este camino y tampoco es como si su vida tuviese gran valor siendo una de esos pocos jóvenes ninjas que sobresalieron a pesar de su origen civil y no por estar afianzado a un clan con técnicas o kekkei genkai de extremo cuidado para caer en manos enemigas. Sakura poseía un fuerte entrenamiento psicológico en cuestiones de tanatología como cualquier otro ninja ascendido a chunin para poder aceptar su muerte con dignidad en batalla. Era un honor morir sirviendo al servicio de Konoha y ella estaba dispuesta a ser honorable hasta el ultimo segundo de su existencia guardando silencio.
Apretó los parpados y labios forzándose a dejar de pensar en todas las angustias que recaían en si misma y por un minuto rindio tributo a la memoria de sus compañeros caídos. Había colaborado por separado con tres de ellos antes, eran excelentes personas con personalidades agradables con sueños y metas que ya no se podrían cumplir.
Por ultima vez lucho por moverse con resultados infructuosos, lo único que consiguió era parpadear y gesticular para poder hablar.
Aceptando su destino. Se concentro en la dirección del pelirrojo al escucharlo narrar monotonamente el termino de su misión como si estuviese informando a un alguien de posición superior. A un alguien que ella no podía ver ni percibir. Sakura entendió varias cosas y comprobó que las suposiciones acerca del propósito de aun mantenerla con vida eran ciertas… Al final de cuentas ella y sus compañeros formaron parte de un experimento en el que el criminal específicamente buscaba evaluar las defensas medicas de Konoha para salvar un irrelevante pueblo de civiles ante su letal creación. Parecía totalmente decepcionado después de que creyó que su veneno seria imposible de contrarrestar y molesto por su propia subestimación. También se entendió que esta no era la primera vez que utilizaba su deshumanizado método para evaluar el nivel competitivo de otras aldea ninja ante sus toxinas, pero si la primera vez que su veneno fracasaba.
A pesar de su lamentable estado, Sakura no se impidió lo que podría ser una ultima y gratificante sensación de orgullo.
Al terminar de relatar el objetivo de someterla paralizada sobrevino un breve espacio silencioso. Hasta que con un dejo de fastidio el mercenario espeto—Supongo que la interrogare también sobre ese asunto, quizás conozca algo sobre el paradero del mocoso Nueve Colas que nos ayude en su rastreo.
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Sakura Haruno consiguió de manera increíble mantener una compostura mansa hasta ese momento.
Pero interiormente la realidad era que aun no estaba lista para morir, no podía aceptarlo ni tampoco continuar manteniendo a raya su fuerte temperamento. Tenia solo quince años y quería experimentar tantas cosas; un mayor crecimiento como ninja y medico, un primer novio y un primer beso (e inevitablemente aun anhelaba entregarle esos honores a Sasuke Uchiha por mas fantasiosa que la idea pareciese). Y por supuesto algún día poder cobijar bajo sus brazos un pequeño niño o niña que la llamara "madre".
¡Si! ¡Maldita sea! Eran esos mismos estúpidos sueños que creyo mantener resguardados con candado en lo profundo de su corazón y que pudo expresar con total soltura cuando tuvo 12 años. ¡Cuando era tan tonta e inmadura! Sakura no pudo persistir fingiendo un total control de sus sentimientos personales, el angustiante estrés mental bajo el que había estado sometida en los últimos veinte minutos había significado un volcán en erupción que ante la mención de la posibilidad de utilizarla para dañar a su mejor amigo para quien sabe que horribles propósitos fue el detonante por excelencia que quebró todo lo que anteriormente se repitió a si misma. Dejo de interpretar su papel de kunochi para actuar simplemente como una adolescente desesperada ante la muerte y expresando preocupación por sus seres queridos. Su amor por sus seres queridos, su coraje y sus ganas de vivir que inevitable, ingenua y desastrosamente significaron un gran error. Su sentencia.
Ignorando el ardor en su garganta después de haberse esforzado en gritarle a sus camaradas que escaparan, lo dijo… expresos sus emociones.
—¡No! ¡No lo conseguirán jamas! ¡Tu y tu maldita organización no le pondrán ni una mano encima a Naruto! ¡desgraciados!—y por pura fuerza de voluntad consiguió moverse unos pocos centímetros para después volver a desplomarse en el polvo. Pocas veces maldecía a viva voz, pero la ira desesperada y reprimida ardía en sus venas. Ante su inesperado grito el renegado volteo en su dirección y la contemplo escéptico. No hubo otra emoción descrita antes de volver a darle la espalda y sin caer en la provocación de sus palabras reanudo su misteriosa conversación con tranquilidad.
—Algo interesante por aquí. La niña se refiere al Jinchuriki de una manera muy familiar— sentencio seguro y la miro de reojo con detenida inspección. ¿Jinchuriki? Si su lógica era correcta, esa también era una palabra para referirse a su amigo. ¡Pero eso no era lo importante ahora! Oh no… Sus parpados comenzaron a temblar y su boca quedo entreabierta cuando miles de posibilidades pasaron por su mente ante el significado oculto de esas palabras. De hecho a pesar de que sus nervios estaban bloqueados, la sensación de escalofríos y espanto cundió cada fibra de su cuerpo en reacción instintiva a su paranoia.
—Es irritantemente rosado, no parece sobrepasar los dieciséis años es bastante joven.
Sin dejar de lado los temores que la consumían viva, se desconcertó al oírlo dar una clara descripción de su apariencia física. El enemigo retorno a un sepulcral silencio que incremento su perturbación hasta la médula. Trago grueso sintiendo los labios resecos, esto no pintaba nada bien, mas allá de la posibilidad de que fuera el día de su muerte.
Y entonces después de lo que fueron los minutos mas eternos de su vida el joven pelirrojo hizo realidad una terrorífica posibilidad que había surcado su mente —Bien entiendo. Partiré lo mas pronto posible de regreso con el rehén.
Abrió los ojos victima del pánico. No, no, no, no… "Levantate Sakura", "¡Huye!", "¡No lo permitas!", "¡No puedes hacerle esto a Naruto!"
"¿No prometiste ayudarlo y protegerlo?" "¿¡No lo prometiste!?"
—¡No!— Exclamo con todo el aire que pudo contener en sus pulmones. Fue inútil. Patética. Una carga.
La figura oscura dejo de resplandecer la característica energía azul del chakra y pronto retorno en tortuosos pasos a su dirección.
—¡No te me acerques!— Grito repleta de rabia e impotencia. Las lagrimas comenzaron a escocerle los ojos. ¿Por qué a ella? ¿Qué tan importante era para ellos obtener ese zorro demonio como para maquinar usarla de cebo para atraer a Naruto? ¿Con que propósito? ¡Naruto corría grave peligro por el amor de todos los dioses!
Quedo a un milímetro de pisarle alguno de los dedos de su manos e inclino su cabeza hacia al suelo para prestar atención a su rostro contorsionado de desesperación que se negaba aceptar el nuevo rumbo de su destino. El criminal la observo con absoluto disgusto, como si ella fuese una especie de bicho insignificante que merecía ser aplastado sin piedad. Y sin embargo en ese instante, Sakura prefería esa opción.
—Has tenido suerte, parece que tu muerte no sera en ese lugar. Tendrás una función de gran utilidad para Akatsuki. Alegrate. Te salvaste.
Y eso fue lo último que escucho antes de perder la conciencia sumergida en una enorme amargura por los problemas que su rapto causaría para su aldea. Pero sobre todo a su mejor amigo; al hiperactivo Naruto que no habia visto en dos años. Hubiera preferido morir, pero sucumbió a sus deseos egoístas demostrando que aun no era apta para considerarse un shinobi, y ahora este seria su castigo.
No fue una ninja honorable.
Fue simplemente una adolescente patética. Siempre una carga para Naruto.
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[Segundo Episodio] Distorsión y dolor...
Nunca en su vida se había sentido tan jodida, tan cansada, tan desorientada, tan vulnerable. Se vio atrapada constantemente entre la delgada línea que divide los sueños y la conciencia; aveces mas de un lado que del otro y viceversa. Aquella frecuente distorsión en su realidad por obvias razones le provoco alucinaciones. No diría que todas fueron pesadillas, mas bien fueron ilusiones mayoritariamente agradables que lograron alejarla de los malestares físicos y el estrés que surgía de inmediato al volver a caer en cuenta de su verdadera realidad.
Mantenerla tranquila con ilusiones medianamente bonitas.—Si—definitivamente ese fue el propósito del dopante que aturdía su cerebro.
Durante la fase diurna del día por breves minutos sus 5 sentidos parecían reafirmarse cuando el efecto de los sedantes comenzaba a desaparecer, entonces el Akatsuki aprovechaba ese momento y le forzaba a pasar un trago de agua a traves de su garganta junto con una ración miserable de una desagradable papilla que apenas y evitaba vomitar (se pregunto si el hombre incluía la comida como una parte de la tortura o realmente no tenia idea de lo que era cocinar). Al termino de su única comida diaria volvía a ser inyectada recayendo en un inhumano vaivén del que perdió total noción temporal a su alrededor. Solamente contaba los días durante las noches. Seis noches en total.
Los periodos nocturnos fue cuando tuvo sus lapsos de conciencia y movilidad mas significativos y lucidos. Sin embargo por razones totalmente incomodas. Era el tiempo en que el Akatsuki considero apropiado otorgarle espacio para que atendiera sus necesidades fisiológicas. –Si- Punzandole con un neutralizador del paralizante le concedió el permiso para que caminase unos metros y se ocultase en la espesura de los bosques e hiciera lo que tuviese que hacer. Al principio creyó horrorizada que el pelirrojo tendría la intensión de vigilarla mientras orinaba o algo peor, su rostro se había contorsionado con absoluto asco y espanto, prefería que su vejiga reventara antes de someterse a tal humillación. Súbitamente se relajo cuando el hombre especifico al final las condiciones. Probablemente percibió su miedo dejando la parte aclaratoria al final adrede. Se notaba que tenia un regusto por atormentar psicológicamente.
—Si intentas escapar, me daré cuenta de inmediato. Piénsalo dos veces— escucho su lejana advertencia, mientras ella con las piernas tambaleantes y muy debilitada camino unos pocos metros buscando un adecuado y grueso árbol. De todos modos la oscuridad era absoluta. Tomando en cuenta lo poco que había bebido fue lógico que su orina fuera escasa.
El frio en el ambiente era considerable, aunque no al grado de que cayese agua nieve y aun soportable con la capa térmica encima que afortunadamente el Akatsuki le dejo conservar. Siempre que salía a misiones en climas fríos la portaba sobre su vestimenta ninja. Se puso de pie e inicio varios ejercicios de estiramiento en sus piernas y cuello para desentumirse. Apenas habían transcurrido un día de su captura.
Contemplo a su alrededor la oscuridad reinante, la presencia del Akatsuki debería encontrarse a una distancia prudente, y con ese pensamiento en mente poco a poco fue tentándose de hacer aquello que le habían prohibido.
"Escapa tonta", "Es la oportunidad perfecta ¡Shannaro!" "El no sabe sobre tus excepcionales habilidades de control de chakra" "Ocultarte de él sera muy fácil y lo sabes" le animo su alter ego con total seguridad.
La kunoichi parpadeo patidifusa volviendo a verificar su entorno. Sin analizar más a fondo porque el tiempo valía oro tomo su valiente decisión.
Suprimió en su totalidad el chakra que delataba su presencia y comenzó a correr con la fuerza que apenas y recobraban sus extremidades inferiores. No tenia idea de en que sitio, bosque o donde se encontraba, pero ese detalle no seria su prioridad por el momento. Era un ninja y obviamente conocía varios métodos para ubicarse y encontrar su camino de regreso a su aldea.
La euforia la golpeo… ¡No podía creerlo! realmente estab…
Y mierda. Volvió a quedar paralizada. A tan solo 20 metros, cayo estrepitosamente al suelo casi tragando tierra y un insecto en el proceso.
¿Cómo es que…? De alguna manera ese bastardo le había inyectado un paralizante. Realmente supo cuando intentaría huir y no fueron solamente palabras para amedrentarla. Quizo reir amargamente al caer en cuenta de lo crédula y optimista que había sido. ¡Como si fuera tan fácil y sencillo librarse de un miembro de Akatsuki!.
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—Sabia que intentarías una estupidez como esta, no te culpo solo eres una ridícula mocosa con aires de rebeldía. No lo repetiré dos veces, pero si vuelves a intentar fugarte… la próxima vez que te otorgue el permiso de atender tus inmundas necesidades de humano, no solo el castigo será peor. Me rehusare también a darte esta única consideración, y por mas repugnante que me parezca me veré obligado a vigilarte todo el tiempo. Ya es suficiente problema tener que transportarte y atrasarme mucho mas tiempo de lo normal para llegar a la base— Sin hacer una atenta observación al hecho de que el pelirrojo se mostraba desapegado con la expresión " inmundas necesidades de humano" como si él no fuese uno. Sakura enseguida capto la implicación de su ultima oración, especialmente al alargar la ultima palabra. Apenas y pudo distinguir su tenebrosa silueta cuando comprendió también el significado de "castigo peor".
El pelirrojo le había suministrado verdadero veneno en su torrente sanguíneo estremeciendo de dolor cada centímetro de su cuerpo. Gruño y gimoteo en agonía, el paralizante le impedía moverse para tan siquiera abrazarse a si misma e intentar menguar inútilmente el insoportable malestar. Las alucinaciones fueron autenticas pesadillas, las peores que sufrió en el transcurso de todo el viaje. Fueron los momentos que mas dolor había experimentado en su vida, fue así hasta que el hombre se digno a remover su castigo aplicándole el antídoto poco mas de medio día después.
—No soporto tus estúpidos gritos, supongo que esto será suficiente para enseñarte a obedecer. Matarte no es conveniente en este momento.
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Obviamente no volvió a intentar escapar. Todas las drogas que se fueron acumulando en su sistema circulatoria hicieron que su fuerza fuera en declive aunado a su alimentación deficiente. El trato era tan poco ético de su parte. Parecía no preocuparse en absoluto de la moral humana, mas bien era del tipo que cargaba con la filosofía el fin justifica los medios. Rio internamente ante sus quejas, ¿Qué podía esperar de un miembro de esa organización? Nada honorable.
Casi sintió que flotaba –No- realmente estaba flotando, en sus lapsos de buena conciencia recordaba la placa de madera que suspendida a poco mas de metro y medio, sostenía su cuerpo inmóvil mediante hilos de chakra responsables de mantenerla estable en el aire. Un método muy peculiar de transportarla, pero de cierta manera agradecía que el criminal no le pusiera las manos encima para cargarla. Lo desventaja es que cuando se mente se perdía demasiado entre los efectos de los sedantes imaginaba con frecuencia que volaba o demás disparates relacionados con la ingravidez.
El pelirrojo no había intercambiado palabra alguna con ella en absoluto, a no ser amenazas como en las primeras veces que se resistió a ser alimentada por defender su dignidad o esas palabras que dejaron en claro su disposición a observarla hasta cagando si intentaba llevar a cabo un segundo plan de escape.
Ni siquiera supo su nombre.
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Y finalmente Sakura sintió gélida humedad en su cara. Humedad en su piel, que se escurría por cada hebra de su cabello, entumeciéndole los pómulos y la boca. El agua estaba muy fría, si no fuera por que utilizaba su pesada capa blanca con material impermeable hubiese experimentado una horrible hipotermia.
"Era muy obvio", pero en su estado de letargo fue un poco mas complicado de entender. Estaba lloviendo, y el enemigo (como era de esperarse) ni siquiera tuvo el gesto de preocuparse lo suficiente porque su salud se viese afectada. Fue pura suerte que no hubiese pescado una neumonía.
Afortunadamente era una lluvia ligera, nada significativa comparada a un monzón de verano.
Solo una vez fue realmente consciente de las interminables columnas de nubes grises, el ruido de los escurrimientos naturales que se abrían paso entre el reblandecido suelo, y sobre todo el sonido de las miles de gotitas de agua impactando la tierra todas a la vez antes de que ese episodio en su captura —para bien o para mal— culminara.
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[Tercer episodio] Una carga demasiado pesada
Abrir los ojos y deducir que estaba volviendo a alucinar le fue inevitable. La arquitectura que la rodeo pecaba de ser demasiado surrealista. Había formas y relieves en cientos de estructuras cilíndricas que ascendían y se conectaban en todas direcciones. Parecía una especie de templo futurista, uno muy lúgubre por la gama de tonos grises presentes en cada rincón. ¿Podría estarlo soñando? Alguna vez había visto ilustraciones de edificios "góticos" en una novela de ciencia ficción. Era muy usual que aveces en los sueños se presentaran tales escenarios ante el recuerdo de imágenes que fueron llamativas.
El aire se respiro espeso y extremadamente húmedo. Arrugo la nariz conteniendo el cosquilleo en sus fosas nasales que le indicaron estar apunto de estornudar. Recobrando el control de su sentido del olfato, Inmediatamente se reincorporo quedando sentada con los pies suspendidos a diez centímetros del suelo. La cabeza le dio vueltas y la nuca le palpito dolorosamente. Después de haber permanecido acostada y tiesa sobre superficies duras por varios días era de esperarse tremenda tortícolis. Frunciendo el ceño mientras se masajeaba el área afectada no supo que pensar para darse una pista de lo que estaba sucediendo. Aun estaba muy aturdida y necesitaba unos minutos para espabilarse correctamente. Sakura giro la cabeza en todas direcciones en busca del Akatsuki que la mantuvo retenida, pero allí no hubo absolutamente nadie.
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Respiro hondo, trajo sus manos al pecho con un poderoso sentimiento de aprensión. Lo único positivo es que estaba cuerda y en sus 5 sentidos, sin mas drogas circulando por su torrente sanguíneo. Pero ¿Dónde estaba? —Esto no era un sueño—, este se sentía demasiado real. Al tallarse los ojos, además de caer en cuenta que no percibía el peso de su capa sobre su cuerpo, noto una enorme y anti-estética sutura de 10 puntadas surcándole verticalmente toda la extensión de su muñeca. Se sobresalto de inmediato. Eso no estaba allí antes, sin embargo la sangre seca fija a su piel fue el indicio de que la pequeña operación era bastante reciente. Pero… ¿Por qué y para que? ¿Qué le habían hecho?
Alarmada comenzó a inspeccionarse y tocarse los antebrazos, pantorrillas y muslos. Nada. Se alzo la blusa roja revelando su estomago y parte de sus costillas e inevitablemente observo con preocupación lo ligeramente marcadas que estaban, era esa tendencia suya a bajar de peso con facilidad gracias a un metabolismo rápido, por ello fue tan flaca como una varita en sus primeros días genins, y le costo meses obtener un tono muscular decente al tomarse los entrenamientos enserió, aspectos en los que su shinsou le exigió duramente mejorar abriéndole los ojos sobre el concepto de una buena condición física y nutrición en contraparte a su deseo preadoelescente de ser aun mas delgada para ser bonita y muy femenina … Fuera de ese detalle surgido como consecuencia de la "comida" que había recibido los últimos días no encontró aparte de la laceración en su muñeca ninguna otra señal de intervención quirúrgica. Procedió a palpar la zona de su espalda baja, esternón y omóplatos pero tampoco hubo señales de sutura alguna. Respiro aliviada, al menos parecía que la única laceración que tenia era en su muñeca.
Pronto el sentimiento de alivio se transformo en confusión absoluta. ¿Qué significaba exactamente esa marca?
Dispuesta a verificar el estado de la herida, dirigió su palma izquierda a la zona afectada y manteniendola a 3 centímetros de su piel, se concentro en emanar su jutsu medico. Sus ojos comenzaron a temblar de nerviosismo cuando no logro expulsar absolutamente nada. Ni una mínima chispa de esa característica iridiscencia verde. Apretó los parpados y volvió a forzarse con mas ímpetu, lamentablemente lo resultados no cambiaron. Igual de infructuosos.
Formulo las posibilidades con agilidad. ¿Agotamiento de chakra? ¿Efectos secundarios de las toxinas? Imposible. Las dos opciones eran lógicamente descartables. En primera no había usado mas chakra que en su breve ataque ofensivo y aunque había pasado casi una semana entera, el aturdimiento en su cuerpo y mente por las toxinas no tenia porque influir en sus reservas. Eran situaciones independientes que poco o nada tenían que ver una con otra, mas allá (en el caso del veneno) de entorpecer la gestión del chakra en los jutsus o anular movimiento alguno para hacer los sellos. Si bien existían píldoras del soldado o drogas que provocaban una fuerte descarga calorica y de adrenalina en el cuerpo para inducirlo a aumentar la resistencia y disponer en cualquier instante todo el almacén de chakra con sus debidas consecuencias. Era imposible elaborar una sustancia que pudiera suprimir o eliminar el chakra, o en efecto contrario regalarlo de la nada.
Mayoritariamente lo que usaron en ella fueron sedantes y paralizantes. Estos le impidieron raciocinio y movimiento para efectuar jutsus, pero estaba mas que comprobado que su chakra se mantuvo intacto. La ultima vez que sintió señales de este corriendo en su cuerpo fue cuando intento escapar suprimiendo su firma adrede. Y si en un supuesto fuera por agotamiento al menos debería percibir un minúsculo flujo intentando expulsarse.
El chakra pasaba a formar gran parte de la energía vital de cualquier humano que aprendía a domarlo con sus debidas ventajas y desventajas. Solo la voluntad de su dueño y la influencia de un chakra ajeno podía aumentarlo o mermarlo. Existian jutsus que podía robar chakra aunque ello también conllevaba a experimentar los síntomas del agotamiento de reservas.
Todo era tan confuso. Sencillamente no podía sentir correr nada dentro de ella. No era que se lo hubiesen robado o agotado, su cansancio no era del tipo surgido por ese agotamiento. Debería sentir su energía creciendo y pulsando lentamente en su interior. Era tan animicamente desagradable sentirse vacía. Pero no podía estarlo, en ese caso ni siquiera hubiera conseguido despertar.
Ella misma no podía detectarlo, pero allí en algún rincón de su ser debería permanecer. Algo lo estaba bloqueando como una especie de candando a sus reservas, evitando que dispusiera de el para realizar cualquier jutsu. Era eso. ¿Un sello de bloqueo?, O podría ser…
Paso los dedos por los puntos de sutura con la mente a la deriva. Varios segundos después parpadeo reenfocándose en la realidad e inspecciono con detenimiento lo que a futuro dejaría una enorme cicatriz. ¡Eso es! Casi tuvo el impulso de darse una palmada en la cara por lo despistada que había sido. ¡Esa herida! Seguramente tenia mucho que ver con su chakra bloqueado. Aunque tener constancia de ello, no le ayuda en mucho a resolver el problema en cuestión.
Gimoteo desesperada trayendo ambas manos a tirar sus cabellos presa de la angustia ¿¡Qué estaba sucediendo!? Tener el chakra bloqueado era la peor forma de restringir a un shinobi, lo volvía completamente inútil. Se levanto de un solo brinco y miro el único umbral de salida presente. No lo pensó dos veces y camino con pasos de gacela recién nacida hasta allí. A medio camino forzó un amago de trote y justo cuando termino de cruzar la misteriosa salida, al torcer vuelta impacto su nariz y frente con el presunto pecho de un cuerpo que apareció repentinamente obstruyéndole el paso. Sakura se tambaleo torpemente por el efecto rebote logrando a duras penas estabilizarse por su cuenta. Frunció la nariz con dolor, frotándose la zona afectada por mero instinto.
No paso mucho tiempo para que enfocara su visión en la nueva presencia que no se inmuto en absoluto por su tropiezo.
Era un Akatsuki por supuesto, pero ello no fue lo aterrador. Mas allá de ese montón de piercings perforando su cara y su tez extremadamente pálida, sobresalían unos purpúreos y anillados orbes que la examinaron con una frialdad varios niveles mas intensa que la del que fue su captor. De inmediato Sakura entendió que este hombre era la encarnación del verdadero peligro. Se le erizaron los vellos del cuello al percibir la inimaginable aura de poder que lo rodeaba. Fue casi sofocante.
Cohibida se concentro en no mirarlo directamente al rostro, específicamente a sus ojos. Buscando disminuir su miedo echo un vistazo detrás del hombro del Akatsuki, esperando distraerse con el oscuro pasillo, pero a cambio vislumbro la presencia de una mujer de corto y liso cabello azulado decorado con una flor moldeada por el arte del origami. Era impactantemente bella, poseedora de unas facciones tan finas y elegantes que en otra situación hubiese envidiado profundamente. Su maquillaje y su expresión le daban un aire melancólico a diferencia de denotar sadismo e indiferencia extrema como los otros dos miembros que conocía.
—Kunoichi, será mejor que vuelvas al interior de la sala.
Dio un respingo sobresaltada al escuchar su nombre proferido desde la gruesa voz del hombre de llamativos cabellos naranjas y sin detenerse a pensar que estaba desobedeciendo la indudable autoridad del pelirrojo retrocedió dos pasos guardando las distancias que su instinto de precaución le exigía.
Perdiendo su anterior enfoque, finalmente callo en cuenta de su gran error al notar la expresión aun mas endurecida e impaciente del hombre. El mensaje era claro "No toleraría retrasos innecesarios" Se encogió sobre si misma y rápidamente retorno al interior de la gran habitación. Percibiendo la presencia de los dos Akatsukis siguiendo sus espaldas.
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Adentro el ambiente se sintio excesivamente tenso y mas cuando el silencio se prolongo creando un insoportable suspenso. Le fue inevitable descender su angulo de visión hacia el suelo, hasta que finalmente el enigmático Akatsuki retomo la palabra. —Sasori debió comentarte un poco del propósito de tu estadía en nuestra base principal.
¿Sasori? Claro, ese debía ser el nombre del mercenario pelirrojo que la capturo. "Sasori"
Asintió tragando amargura y cabizbaja.
—Tu situación es esta. Mientras tenemos la constancia de la localización de los otros jinchurikis en sus respectivas aldeas. Con Uzumaki Naruto ha sido una labor prácticamente imposible. Le hemos perdido el rastro desde hace 2 años… y eso resulta preocupante para nuestros futuros planes. Hasta donde sabemos se encuentra en un viaje de entrenamiento con el sannin Jiraya, y ese hombre sabe perfectamente como mantener la guardia baja y pasar desapercibido para nuestra red de espías… —se detuvo, Sakura escucho atentamente cada palabra. Gratamente aliviada al tener constancia de que Naruto por el momento era ilocalizable para la organización criminal y por ende se encontraba a salvo. —En todo caso, fuiste un hallazgo totalmente inesperado justo cuando estamos apunto de comenzar la fase mas importante del plan definitivo y dado que sabemos lo persistente que puede llegar a ser el jinchuriki del Kyuubi cuando se trata de salvar a sus compañeros, tenemos dos futuros escenarios que nos favorecen. Naruto regresara pronto a Konoha para ir tras Sasuke Uchiha sabiendo que el plazo de Orochimaru para tomar su cuerpo esta por vencerse, y cuando eso suceda será inevitable que se entere de tu desaparición y decida venir hacia nosotros para intentar rescatarte o termine conduciéndose hacia Itachi al ir tras Sasuke. O también se entere en el transcurso final de su viaje de tu desaparición... Te has convertido en nuestro As bajo la manga. Nos facilitaras mucho las cosas con la obtención del nueve colas. Konoha hubiese resultado la aldea mas difícil de doblegar para quitarles a su Jinchuriki.— concluyo su demoledora explicación.
Silencio.
Todo lo que dijo fue tan odiosamente predecible e indignante. Circunstancias de las planeaban aprovecharse con las mas aborrecedoras intensiones. Sakura apretó los dientes furiosa. Lo venia esperando, pero igualmente quedo asqueada de escuchar la manera en que se referían a su mejor amigo, cual monstruo que seria entretenido capturar, como si no fuese humano y solo el recipiente inanimado de una maldita criatura que en primer lugar Naruto ni siquiera pidió que fuese sellada en su interior. ¡Era tan solo un inocente bebe por amor de Dios!
Ese estúpido espíritu de zorro solo le traía demasiado sufrimiento a Naruto. A nadie le importaban los sentimientos del chico cuando el Kyuubi estaba de por medio. En su solitaria infancia las personas le dieron tratos terribles y ahora una organización sin escrúpulos estaba dispuesta a cualquier cosa para forzarlo a caer en sus garras. Y ella por ser un blanco tan fácil termino siendo arrastrada como carnada al mantener un vinculo tan fuerte con Naruto. Que vil manera de aprovecharse.
Bastardos. Sin continuar dejándose dominar un segundo mas por el miedo. La adrenalina se rego por sus venas y respondió —¿Realmente creen que Konoha permitirá que Naruto se entere de esto? Se nota tu gran conocimiento sobre las políticas de mi aldea— enfrentando el panorama temeraria y sarcástica, a duras penas se contuvo de volver a implicar sentimientos personales, fue objetiva aunque por dentro tenia bastante incertidumbre sobre la postura que su gente mantendría ante su desaparición. Si no tenia cuidado lo que dijera podría ser usado en su contra. No obstante, Sakura confiaba en que su mentora seria inteligente, y en caso de que Naruto volviera pronto a la villa, ella sabría mantener el asunto de su desaparición en secreto. Nadie se arriesgaría a que la enorme intrepidez y testarudez del chico le hicieran correr directo a la trampa tendida por Akatsuki.
—Pain— La mujer de cabellos azules dio un paso al frente terriblemente molesta. Sus ojos ambarinos la escrutaron con fatalidad. Sakura supuso que no le agrado en absoluto la manera en que se atrevio a hablarle al tal Pain.
El hombre alzo un brazo frenando el avance de su compañera —No es necesario Konan— se dirigió con voz calma apaciguando a la mujer, endureciendo su tono al retomar su atención a Sakura —Lo hemos pensado si, pero al analizarlo detenidamente. Konoha y su Hokage podrán retrasar lo inevitable por un par de meses, pero las verdades no pueden esconderse por mucho tiempo. Naruto eventualmente se enterara. Y cuando lo sepa vendrá a nosotros sin pensarlo. Además aun no tenemos demasiada prisa al respecto.
La derrota en esa eventual sentencia fue innegable.
Trago grueso sintiéndose al final de un callejón sin salida. Inconscientemente quizó reunir energía en sus puños preparándose para una batalla que tampoco ganaría, solamente para caer en cuenta por segunda vez de su incapacidad para usar su propio chakra. —¿Qué es lo que me han hecho?— pregunto automáticamente, concentrándose en contemplar las líneas que surcaban las palmas de sus inservibles manos.
—Tu chakra esta bajo mi control, puedo saber exactamente donde te encuentras en cualquier momento. No hay necesidad de ponerte esposas si te mantengo retenida de esta manera, no significas peligro alguno. Ni tampoco advertirte lo inútil que será un intento de escape y sus consecuencias. Solo conseguirás dolor innecesario— Pronto escucho el golpeteo de nuevos pasos acercándose. Mas miembros.
Eso fue suficiente. Eso fue todo, no tenia mas voluntad para poder enfrentarlos. Ni una pizca de valía para alzar el rostro con seguridad ante todos esos shinobis renegados de clase S. Apretó los palmas impotente, casi consiguiendo hacerlas sangrar por la fuerza de sus frustraciones ¿Por qué siempre terminaba siendo tan inútil? Una carga para todos. Ahora su aldea tendría un enorme dolor de cabeza por su secuestro. ¿Intentarían siquiera una misión de recuperación? ¿Valdría ella la pena?
¡No! no lo hagan. Pero en el fondo era tan mentalmente débil que desesperadamente anhelaba en ese preciso instante que alguien acudiera a su rescate, lo suficientemente amable y desinteresado como para preocuparse por el bienestar de una kunoichi tan patética como ella, lo suficientemente fuerte como para liberarla de lo que apenas era el comienzo de su infierno. Imposible. Aquí solo había criminales sin respeto por la vida humana.
Nuevamente era esa ridícula niña de 12 años petrificada de terror ante un genjustu de Orochimaru. La chiquilla agobiada al tomar la responsabilidad de velar por la salud de Naruto y Sasuke sola. Poco mas de dos años no tenían porque marcar la diferencia Sakura.
Su visión comenzaba a empañarse. No podía soportar esto. Hubiera preferido morir a manos de Sasori en primera instancia. ¿Por qué tuvo que abrir la boca y complicarlo todo? Sus hombros se contrajeron y tallo sus ojos con muy poca discreción para irónicamente evitar que las lagrimas cayeran al suelo delatándola.
Tan emocionalmente vulnerable.
—Oh pobrecita ¡Esta llorando!— Una de las nuevas presencias exclamo con extremo gusto por la desgracia ajena. La angustia de Sakura fue cuesta arriba ante la idea de proyectar tan terrible imagen de absoluta debilidad frente a estos infames miembros que solo estarían complacidos.
—Realmente esta niña no vale nada. Me sigue pareciendo una mala idea mantenerla— otra voz
¡Por favor! ¡Alguien ayúdeme! ¡Naruto!
Alzo la vista de una vez por todas, no habia nada que pudiese ocultar a estas instancias y por primera vez enfoco sus ojos lagrimosos en los cinco sujetos que la rodeaban. Su boca se seco del espanto. Aparte de los dos que ya conocía, los recién llegados definitivamente se llevaban el premio en cuanto a apariencias terroríficas.
Principalmente el que se asemejaba a una planta y el otro de Kirigakure que parecía ser el resultado de una hibridación entre un ser humano y un tiburón que reconoció al instante como Kisame Hoshigaki. Eran fenómenos. El tercero era mas recatado, con la cabeza cubierta con una túnica blanca, al igual que ocultaba su boca y barbilla tras un pañuelo negro, pero definitivamente esa mirada siniestra y calculadora no podía ser la de alguien amistoso.
Naruto no. Él no debe. ¿Por qué siempre estoy dependiendo de Naruto?... ¿Por qué siempre…? Pero definitivamente no puedo sola con esto. ¡Estoy atrapada! ¡Kakashi- sensei! ¡Tsunade-shisou! ¡Alguien por favor! Persistía gritando su conciencia aterrada mientras un par de nuevas lagrimas se resbalaban por sus mejillas.
De pronto como si fuese una clase de maldición que la atormentaba en los momentos mas miserables de su existencia para hacerla sentir todavía peor, recordó el dolor de su gran amor y le fue inevitable no sucumbir ante las viejas memorias. Rogar por un rescate imposible ¡Sasuke-kun! ¡Como aquella vez en nuestra misión con el viejo Tazuna!, ¡Como aquella vez en el bosque de la muerte!, ¡O en aquel enfrentamiento contra Gaara! ¡Por favor! ¡Regresa y sálvame!
Enfoco su vista en el umbral de la salida para no seguir viendo los rostros de esos individuos desapegados de todo rastro de humanidad.
Y continuo hundiéndose en pensamientos desesperadamente imposibles que buscaban una misera señal de esperanza. Ser tan consciente de ello la termino por destrozar. Y aun así no pudo evitar seguir clamando su nombre
¡Sasuke-kun! ¿Por qué? ¿Por qué me abandonaste? ¡Te necesito tanto!
Entonces por arte de magia, como si sus palabras fueran un justu de invocación o un suceso meramente milagroso…. Él apareció -¿Sasuke-kun?- Y trajo su nombre a su boca incrédula —¿Sasuke-kun?— ¡El acudió a su auxilio! ¡El la salvaría como todas las veces anteriores! ¡Por ultima vez…
No. El amago distorsionado de una sonrisa se esfumo al instante del rostro demacrado de Sakura.
—No— murmuro.Ese no era Sasuke. Sasuke no usaria la capa de Akatsuki, Sasuke aun no podría ser tan alto a pesar de que hubiesen transcurrido 2 años desde su partida y la pubertad hubiese hecho de las suyas, Sasuke no debería tener una mirada terriblemente madura ni unas marcadas líneas surcando sus pómulos, la piel de Sasuke no la recordaba ligeramente morena. Sakura lo sabia con absoluta seguridad.
Definitivamente no era Sasuke.
Y callo en cuenta de su terrible error. Ese individuo… no podía ser otro mas que Itachi Uchiha.
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Vergüenza. Una profunda sensación de mediocridad consigo misma. ¿Cómo pudo estar tan desesperada como para confundir precisamente a esa persona con Sasuke? La lógica le decía que tampoco debía sentirse tan culpable al respecto, al menos desde una perspectiva lejana ambos hermanos tenían mucha similitud, por no decir menos con esos rostros totalmente inexpresivos. No obstante eso no evito que su corazón le echase en cara su terrible error con desprecio.
Nunca en su vida había visto en persona a Itachi Uchiha, sin embargo la identidad del sexto miembro era demasiado obvia para Sakura, y no solamente por poseer el conocimiento anticipado de que el hermano mayor de Sasuke era miembro activo de Akatsuki. Sencillamente aquel criminal desprendía el linaje del casi extinto clan Uchiha por todos lados. La vista de Sakura se clavo en el andar solemne que Itachi mantuvo para situarse junto a sus compañeros. Su manera de caminar lo decía todo; Un genio y prodigio shinobi. Tal y como había escuchado de los rumores, y aquellas veces en las que su maestra le había pedido ordenar el papeleo de viejas misiones revuelto en la estantería de su despacho y biblioteca privada designada para el Hokage y por mera casualidad encontró los reportes de misiones genin de Itachi. A continuación impulsada por su curiosidad termino leyendo y asombrándose de las hazañas de las que un niño de 11 años fue capaz.
Estaba prácticamente segura que todavía a esa edad tan joven Itachi tendría la habilidad para derrotarla. Ni que decir en este momento, no había punto de comparación. No había esperanza alguna para librarse de esta.
Contemplando mas de cerca, Sakura comprobó con dolor el nivel de parecido físico que efectivamente compartía con Sasuke. Aunque también las diferencias fueron aun mas obvias y marcadas. Por ejemplo; el cabello de Itachi Uchiha parecía de un flujo suave y una tonalidad ligeramente ceniza en contraste con el azabache y rebelde de Sasuke. Sus pestañas debían ser increíblemente largas como para poder alcanzar a notar su extensión desde la posición en que lo miraba. Y su fisonomía en general resultaba mas varonil y angulosa que la de Sasuke. Esto ultimo podía atribuirse a que la ultima vez que vio a Sasuke era todavia un niño de 13 años. Pero increíblemente Sakura podía hacerse una realista imagen mental de como luciría su compañero de equipo a la edad de 15 años y definitivamente su cara debería poseer un perfil mucho mas suave.
Y obviamente, sin existir ningún deseo o intensión oculta al admitirlo. Itachi Uchiha era demasiado atractivo. De igual nivel que su condición de shinobi era perfección humana. Había que estar ciego o ciega para no darse cuenta o tener un concepto erróneo de belleza para atreverse a negar ese detalle. Sin embargo eso no evito que la llenara una sensación de incomodidad al respecto. A pesar de que tenia su corazón reservado unicamente para Sasuke nunca antes se habia sentido mal admirando y calificando el encanto físico de otros muchachos especialmente cuando salía con Ino-cerda a pasar una tarde de amigas, sin embargo… esto era un caso aparte. Era precisamente la persona que mas dolor, odio y miseria habia sembrado en el alma de Sasuke.
Su hermano mayor Itachi Uchiha.
Rápidamente cayo en cuenta de que a pocos metros de distancia, tenia al causante de que Sasuke abandonara la villa en busca del poder depravado de Orochimaru. El responsable indirecto de que Sasuke la dejara botada en esa banca. Por un momento se olvido de su gran vulnerabilidad y esfumando cualquier amago de reflexión superficial, desde esa corta distancia en la cual él no le había dedicado ningún instante de su atención Sakura lo acribillo con la mirada ante la conclusión de sus pensamientos. Itachi cometió parricidio a sangre fría y torturo de una manera inhumana a Sasuke. Debía ser el criminal mas atroz entre todos los de la organización. Sakura definitivamente lo odiaba.
Pocas veces Sakura mostraba una expresión de absoluta frialdad y desagrado. Quizás solamente pensar en el repulsivo de Orochimaru le hicieron sentir tan llena de hostilidad con anterioridad.
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—¿Sasuke-kun? Vaya Itachi-san parece que los amiguitos de tu hermano siempre te van a terminar confundiendo con tu hermanito. ¿No es eso molesto para ti?— la misma voz que se burlo de sus lastimeras lagrimas la espabilo de inmediato. Instantáneamente Sakura despego su vista de Itachi y la enfoco en el dueño del comentario; Kisame Hoshigaki.
Si Sakura había tenido la mínima esperanza de que nadie de la audiencia o tan siquiera Itachi no hubiera estado al tanto de su desliz o comprendieran lo que quizó decir, esta definitivamente se había ido directo al caño del retrete. Su enorme vergüenza y sensación de humillación regreso haciéndole sudar frio. Peor aun cuando recorrió por segunda vez los rostros impávidos de los Akatsuki. ¿Ellos sentirían la pena ajena? Exceptuando al sujeto de piel azul que se mofaba a su costa, esperaba que los demás fueran tan desapegados emocionalmente como para permitirse experimentar esa clase de lastima por su prisionera. La posibilidad de que fuera un hecho positivo la hundió todavía mas.
¿Realmente no pudo acceder a un modo mas digno de presentarse ante estos sujetos? Nadie le tendría una pizca de respeto, la verían como un ser con el que podrían hacer lo que quisieran.
Finalmente su mirada abatida logro colisionar con unos ojos tan oscuros donde ni siquiera se podía distinguir la pupila. Itachi la estaba contemplado. Se paralizo ante la inmensa intimidación que desprendían, no específicamente porque irradiasen intensiones sádicas o malévolas como la de Sasori o el tal Pain, sencillamente la mirada de Itachi estaba enteramente vacía, como si fuesen los ojos de una persona muerta. No supo si aliviarse de no encontrar una pizca de burla, arrogancia o enojo porque se atrevió a confundirlo con Sasuke. Inclusive al no conocer sus actitudes en absoluto creyó que quizás respondería prepotente para continuar mofándose de su error.
No hubo nada mas que silencio. Si alguna vez pensó que los ojos de Sasuke eran inexpresivos, se había quedado corta.
—Bien creo que es momento de explicarte las condiciones de tu estadía— la voz del que parecía adoptar el liderazgo de la organización la distrajo, obviando por completo la esperanza que coloco al llamar a Itachi de manera equivocada al creer que se trataba de su hermano menor. Sakura confirmo entonces que para ellos no significo gran cosa su desesperación. Algo bueno por esta vez. Un poco de color regreso a su piel, no obstante le fue inevitable no agachar la cabeza ante la presencia de ese shinobi que desprendia una energía sofocante, aun encogida y postrada de pie en su sitio apretó los dientes y puños ante la obviedad de su miedo.
La kunoichi respiro profundamente limpiándose los rastros de sus lagrimas cogiendo las desmenuzadas fuerzas que aun quedasen en su interior para sobrevivir ante lo que tuviese que venir. Extrañamente tenia que agradecer la intrusión de Itachi Uchiha que sirvió de distractor en su quiebre mental.
Por el anhelo de recuperar su vida y libertad junto a sus seres queridos que había dejado en Konoha por una vez tenia que ser fuerte por si sola. Esto apenas comenzaba
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Guardando el silencio y compostura adecuada Sakura presto atención a las objetivas instrucciones del pelirrojo con piercings en el rostro. El hombre detuvo su monologo y Sakura recapitulo un resumen de sus palabras.
Huir será inútil porque lo notaran inmediatamente
No la mantendrán recluida con cadenas a una celda e inclusive le otorgaron la libertad únicamente de vagar en e piso de la base. No obstante si desobedece o causa algún tipo de problema la confinarían permanentemente a una habitación.
Bien las cosas no eran tan horribles como las había imaginado. Tampoco podía creerse paranoica al respecto cuando su captor la mantuvo en precarias condiciones para trasportarla hasta allí. ¿Quizás si tenían una pizca de sentido moral? No lo creía de esa manera, la verdad es que seguramente la notaron tan emocionalmente débil que someterla a una autentica vida de prisionera terminaría matándola, y lógicamente ella no les servia muerta. Sinceramente aunque quisiera negarse este hecho por orgullo propio, su actuación anterior había hablado por si sola.
Ahora con el raciocino mas despejado una nueva duda asalto su mente ¿Cómo se encargarían de que Konoha estuviera al tanto de que ellos fueron los responsables de su desaparición? Dijeron que era un asunto que no les urgía de inmediato, pero seria una medida inútil capturarla como para que se mantuviesen en silencio esperando que su villa adivinase los perpetuadores del secuestro de Haruno Sakura.
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—Escribirás una carta dirigida a tus familiares y amigos una vez cada mes, y explicaras tu situación explayándote como quieras. Si consideramos que has revelado algo que no debería saberse tendrás que volver a redactarla. Inmediatamente enviaremos tu carta a Konoha. Ello los mantendrá al tanto de tu captura y de que estas ilesa pero a merced de Akatsuki. No tendría sentido mantenerte cautiva si creen que estas muerta.
¿Qué?
Oh bien eso fue demasiado sorprendente ¿Ese sujeto tenia el poder de leer la mente? No habría que descartar esa opción, quizás sus ojos segmentados tendrían algo que ver.
Atendiendo el problema en cuestión…Escribir una carta a sus seres queridos como chantaje emocional. No, no definitivamente no quería hacer algo así. Si pudiese evitar que supiesen de su paradero... Pero tu no quieres que así sea.
Apretó los parpados impotente. Mi shisou sabrá que hacer. Mientras Naruto no se entere, todo estará bien. Se convenció para evitar volver a sucumbir a la culpa y desesperación.
Una carta cada mes. Analizándolo fuera de la perplejidad inicial, no era condición que fuese ejercer maltrato en su persona (que se estresara por si sola era otra cosa) y viéndole el lado bueno, podría aprovechar para remarcar que estaba relativamente bien. Eso tranquilizaría los nervios de su maestra, amigos y padres. Llevo las manos a su pecho un poco aliviada de encontrar un punto a favor.
—¿Alguna objeción?.
Que pregunta mas aborrecible. Por supuesto que tenia miles de objeciones. Pero su chakra estaba restringido, seis de los parias presumiblemente mas peligrosos de sus respectivas aldeas escondidas la rodeaban… y peor aun sola. Se mordió la lengua por varios segundos. Fue su protesta silenciosa. Y meneo la cabeza muy ligeramente en negación de modo forzoso. Aceptando rotundamente contra su voluntad y principios el convertirse en el catalizador que les otorgaría el poder del Zorro de las Nueve Colas.
Los maldijo en su cabeza con la fuerza que no podía expulsar por sus puños una y otra vez.
Oh no pero el tal Pain aun no había terminado. —Bien, ahora acordaremos una ultima medida de seguridad.
La ultima. Una ultima restricción y eso seria todo para ella.
—El miembro que será designado a tu custodia…— ¡Lo que faltaba! tendría uno de esos bastardos como una especie de niñera. Si según ellos no podía fugarse de ninguna manera ¿Realmente esa medida era necesaria?. Del mismo modo se extraño consigo misma de no haber anticipado que algo así podría sobrevenir. Culpo a la horrible agitación de las noticias anteriores que la habían cegado a tomar en cuenta mas detalles de su futuro. Pain prosiguió —Analizando el juicio, paciencia y conocimientos de los miembros de esta organización, he decido que el indicado para sobrellevar esta tarea es Itachi.
Un fuerte tirón en sus entrañas afecto sus intestinos. ¿¡Que?! ¿No escucho mal? Precisamente de todos los desgraciados, tenia que ser Él.
El que asesino a sangre fría a sus padres, tíos, primos. A cada miembro de su familia. Y solamente dejo vivir a su hermano pequeño, al hombre que amaba para invadir su vida de odio.
Inevitablemente esa noción se repetía constantemente en su cabeza. Un asunto peor que haberse tenido que acostumbrar a la desagradable apariencia de otro Akatsuki vigilándola.
Su expresión de perplejidad debió ser bastante notoria como para que Pain retomara la palabra. —Con esta medida resultaras mas útil para nuestros propósitos. Ademas no será una custodia constante, tómalo como una supervisión regular. Cada miembro de Akatsuki recibe misiones todo el tiempo.
¿La mejor opción? Si no estaba malentendiendo las palabras del sujeto, este se refería a la preservación de su integridad física, pero… ¿Enserió? Ciertamente desconocía a los antecedentes de los otros ninjas renegados, pero dudaba que alguno hubiese cometido una atrocidad peor que atentar contra su propia sangre.
"Solo lo hizo para medir su poder" Eso fue lo que entendió en las letras tiznadas de un viejo periódico que encontró arrumbado en el polvo cuando hizo limpieza en el ático de su casa. rápidamente el encabezado de la noticia acaparo su atención. Al grado de que la pagina persiste guardada y doblada en una de sus enciclopedias medicas. Fue un escándalo del que ella no fue muy consciente de niña, mas allá que las miradas repletas de lastima que algunos adultos le dedicaban a un pequeño y desolado Sasuke que deambulaba por las calles al salir de la academia.
"Solo lo hizo para medir su poder" Insensible periodismo y posible corrupción de un psicólogo que se atrevió a dejar de lado la ética de su profesión para sacar a la luz las respuestas de los exámenes psicológicos que debieron practicársele con estricta confidencialidad a un niño de 7 años ante un asunto tan delicado. Y solo para obtener los detalles y estructurar tan impactante noticia que se vendería como pan caliente. Esa fue una conclusión a la que Sakura llego al leer los detalles de la tragedia por segunda vez. Y por supuesto impactarse al doble por la raciocino detrás del perpetrador de la masacre "Solo lo hizo para medir su poder". Parecía un pensamiento sacado de una película de terror.
¿En manos de quien se estaban atreviendo a dejar su seguridad?
Cualquier cosa que hiciera, un pequeño desliz del que ella tuviese o no tuviese la culpa, o sencillamente volvieran a despertar sus ganas de "medir su poder" y podría apostar que pasaría a mejor vida. O bien si Pain se refirió a mantenerla en condiciones físicamente aceptables ¿Que pasaría con su salud mental y emocional? Itachi Uchiha era usuario del sharingan y su variante; el mangekyou sharingan, por ende era capaz de efectuar poderosos genjutsus capaces de desquebrajar y triturar la mente de cualquiera. Kakashi-sensei y Sasuke, ya habían sufrido los efectos de esas torturas perpetuadas en la mera conciencia.
La estabilidad de su cordura no estaba garantizada. Sudo frio ante la realidad que se aproximaba. Si ni siquiera le tuvo una mínima contemplación con su propia familia ¿Qué podía esperar ella de Itachi Uchiha?
Deseo protestar, exigir que fuera otra persona la que se encargara de su "presunto resguardo". Y justo cuando sus labios comenzaban a entreabrirse. Pain volvió a hablar, esfumando su débil intento de señalar su mal juicio al escoger a su vigilante.
—Bien es todo lo que tenemos que tratar sobre la captura de Sakura Haruno. Ahora pasando a otros asuntos. Kisame e Itachi les asignare una nueva misión en la que partiran mañana. Kakuzu necesito los nuevos reportes de las ganancias que has obtenido al cazar las cabezas de los hermanos Tatsumaki, y Zetsu, tus habilidades de espionaje serán nuevamente requeridas…
Esta vez hablo como si ella no estuviese presente. Sakura miro al suelo ausente sin escuchar lo que prosiguió ni para sentirse ofendida o siquiera relacionar los nombres que el hombre denominado Pain pronuncio con sus respectivos dueños. Se dedico a contemplar las sucias uñas de sus pies que sobresalían en la abertura de sus botas negras mientras estrujaba su blusa roja entre sus dedos. Realmente necesitaba un baño urgente.
Había tantas dudas e incertidumbres bailando en su cabeza, pero tampoco tuvo la osadía de exhortarlas a la audiencia. Después de todo eventualmente desentrañaría algunos detalles del sitio donde se hallaba atrapada. En todo el transcurso en que se designo a su vigilante la kunoichi no se había atrevido a volver a mirar directamente al susodicho. Sin tener la constancia de sus expresiones ante la orden de Pain, inevitablemente se pregunto ¿Cómo se sentiría al respecto? ¿Realmente la estaría considerando utilizarla como un nuevo medidor de poder? ¿Acaso estaba al tanto de su rol con anticipación? Dado que Akatsuki parecía ser enemigo a la improvisación. Y si surgían imprevistos buscarían las mejores opciones para manejarlo a su favor (como en su caso), Sakura se contesto un tentativo si.
—Kunoichi, ya no es requerida tu presencia en esta sala. Afuera hay un sirviente esperándote. Te conducirá a la que será tu habitación…
Perfecto. No soportaba continuar en medio de tan sofocante atmósfera impregnada de la oscuridad de individuos tan desalmados.
—Ciertamente esa ninja de Konoha es un caso penoso. ¿Notaste la forma en que temblaba cuando supo que serias su vigilante? ¡Ja! Patético ¿Cómo lidiarías con ella eh Itachi-san?.
Realmente no lo soportaría un segundo mas.
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CONTINUARA...
#Notasfinales:
Uff tuve que reeditar el mero principio de la historia. Me sentí muy extraña re-editando la posibilidad de una epidemia en los primeros párrafos, ewe ya todos sabemos el porque. Con nociones mas propias y actualizadas al respecto le tuve que dar mas ahincó .Afortunadamente es algo que rápidamente se descarta xd
Aunque Sakura es una medic-nin y en Naruto se nos mostró principalmente sus habilidades de curación, no dudo que dado su inteligencia y capacidad de memorización tenga grandes conocimientos o al menos pilares importantes de microbiologia y virologia. Aunque puede que este especulando es un head-canon de mi parte y esto servirá mucho mas adelante en la trama.
¿Porque Sasori pudo detectar a Sakura tan rápidamente cuando intentaba escapar? Es muy fácil, sin que ella se diera cuenta tenia un pequeño hilo de chakra en su tobillo. Sakura aturdida por las drogas no alcanzo a explicarse el porque y dado que narro su punto de vista, no lo mencione.
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Amo escribir a Sakura, siempre he sentido mucha naturalidad narrando su perspectiva y su forma de pensar, ella es realmente un personaje muy humano en cuanto a sus reacciones y formas de sentir las cosas. Si les pareció algo cobarde dejándose someter tan fácil a los Akatsuki, recordemos que esta es una época pre-Shippuden, y basándome que ella es una chica normal. ¿Como se sentirían ustedes rodeados de criminales sin capacidad alguna de defenderse? Oh dios, yo definitivamente me cago de pánico.
Por otra parte, si percibieron que fue muy "fijada" al describir a Itachi y lo tomaron ya como una especie de tension o indicio de atracción, -Nop- aun falta bastante para emocionarse de esa forma. Esto solo fue el impacto inicial de conocer "el desgraciado hermano mayor que arruino la vida de Sasuke" para para mi creo que seria totalmente natural que admitiera facilmente lo hermoso que es ese hombre, porque es algo que definitivamente destaca enseguida.
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Bueno nos vemos, alguna duda comentario o sugerencia seran bien recibido
