No soy dueño de League of Legends (ojalá, así estaría en mi yate ahora)
ni de ninguno de los Campeones utilizados en esta historia
(- -)Marca los dialogos
(" ")Marca los pensamientos/sueños
Capitulo 2: "Vieja amiga"
Todo su cuerpo se tensa, ya había desechado la opción de hablarle, y ni pensar que ella se le acercara. La joven de azul cabellera y luciente armadura rara vez se pone intranquila, ni cuando se enfrentaba a un campamento entero de mercenarios del frío norte solo con su compañero Valor y su ballesta compacta, ni contra bestias que le triplicaban en tamaño, ni cuando debió ganarse el respeto de sus superiores para unirse al ejército, ni una sola de esas veces. Pero ahora ahí se encuentra parada, con los nervios a flor de piel, primero por el patán de Garen, el señor "Honor y Rectitud" aun le sacaba de quicio más de lo que ella quisiera admitir, había buenos recuerdos con él… pero no era lo primero que se le venía a la mente cuando pensaba sobre el joven capitán.
Eso sí, ahora mismo tiene mayores problemas que el caballero que acababa de dejar en su oficina.
"Demonios… pensé que se había ido… ¿qué expresión tendrá? Ella me espero ¿para hablar quizás? Primero el idiota de Garen y ahora su hermana… (suspiro) solo que esta vez es completamente mi culpa… carajo, discúlpate Quinn, solo hazlo" había superado innumerables retos, este no le iba a ganar, así que con el temperamento que la caracterizaba, dispuesta a recibir palabras de desagrado, molestia, incluso rencor, se gira hacia la rubia de ojos azules a esperar su reacción, cosa que no le tomó mucho tiempo, ya que en el mismo instante en el que su rostro dio con la muchacha, siente un enérgico abrazo, le saca una cabeza de altura a la muchacha, pero eso no quita lo inesperado del gesto y el color carmesí que se muestra en sus mejillas.
-Que bueno que estes bien... estaba muy preocupada por ti… (suspiro) te extrañe mucho amiga- la joven dice esto al mismo tiempo que refuerza el cariñoso saludo, solo dejando más perpleja a la peliazul.
-Lux…- diciendo eso en un susurro, y por un momento que parecía una eternidad, la exploradora no sabe como responder al gesto de la rubia, se había preparado para muchos escenarios, como suele hacerlo para cualquier misión, pero no estaba acostumbrada al buen trato con la gente, menos al contacto físico que no involucra patadas ni golpes.
-Tengo tanto que contarte Quinn he ido a muchos lugares como parte de los Iluminadores ¿recuerdas que te conté que me uní a ellos? he podido ayudar tanto a la gente de verdad siento que marcó la diferencia ¡fui a la frontera norte igual que tu! ahora te creo sobre lo del frío ¡es terrible! o sea no es que no te crea no quise decirlo asi me referia a que- "por el rey ¿que acaso todos los Crownguard no paran de hablar?... aunque extrañaba esto de ella… sigue sin soltarme, y con lo fuerte que habla ya todos los que pasan se nos quedan viendo…creo que… que sigue siendo una niña después de todo".
-¡Pude ver un dagarraco! bueno solo de lejos pero era enorme no se veía tan bien como Valor- parece casi magia lo rapido que podia saltar de un tema a otro sin enredarse ni un poco, era algo en que todos coincidían al conocer a la radiante joven.
-Lux…- la ranger en realidad quiere hablar con su vieja amiga, pero cada vez se siente más incómoda con la situación, no tiene buenas experiencias con estar en público.
-Hablando de Valor ¿vino contigo cierto? tengo algunas raciones de cabroton justo con la especias que le gustan se que le va a encantar- es cierto, Valor estará muy contento de verla, es de las pocas personas con quien él tiene confianza.
-Lux escucha- la paciencia de la peliazul se estaba acabando, y eso que tenía una especial debilidad por la rubia en sus mejores momentos.
-¡Oh cierto! te interrumpi cuando estabas con mi hermano perdón por eso se que no están en los mejores términos el es demasiado testarudo igual que tu un poco a decir verdad jeje mi hermano nunca me escucha es tan serio y distante conmigo mucho más desde la última vez que nos vimos y ahora con lo de Sylas… hice algo muy tonto Quinn no era mi intención provocar todo esto incluso te sigo arrastrando en mis problemas-
-¡Luxanna!... em Lux, se que quieras hablar mucho, pero aqui no es el mejor lugar, ademas, ¿me puedes devolver mis manos?-
-¡Lo-lo siento! o sea yo no quería... molestarte es solo que bueno tu sabes yo solo…- tan impulsiva e ingenua como siempre, por dentro la muchacha seguía igual, la dulce niña que ella conocía, aún con todo el tiempo pasado, la joven soldado se preguntaba como es que ellas dos eran amigas, pero sabía la respuesta.
-(fuerte suspiro) solo sigueme- y con eso dicho, el par dispar de jóvenes se dirigió a la zona de los dormitorios, normalmente los reclutas y agentes de bajo rango de los CazaMagos se quedan en las barracas inferiores, pero los oficiales del ejército tenían recamaras individuales, por lo menos Quinn buscaría una para ella, al parecer Lux llevaba ya un tiempo por aqui, de seguro ya tenía la suya.
Mientras ambas caminan por los largos pasillos del edificio, la más baja de las dos muchachas mira de reojo a la peliazul, se le ve contrariada, indecisa de si preguntar lo que la agobia desde que vio a la exploradora en la oficina de su hermano después de tanto tiempo sin saber nada de ella, por suerte, la ranger sabía leer a su vieja amiga, seguía con las mismas mañas de poner la manos en la espalda e inclinar ligeramente su cabeza hacia adelante para intentar tapar su mirada con el flequillo de su dorada cabellera, la misma Quinn se sorprende al encontrarse fijada en esos detalles, pero directa como siempre, sabe que solo hay una forma de conocer lo que acompleja a la joven a su costado.
-Habla Lux, se cuando tienes una idea en mente y quieres soltarla- la rubia se frena en seco y un fuerte color carmesí invade su delicado rostro, la peliazul después de un par de pasos recién se detiene a observar la de reojo, la reacción había sido… más fuerte de lo que esperaba.
-¡¿Que!? yo yo es que no es lo que crees la verdad solo digo lo que pasa- ver a la joven Crownguard con sus ataques de nervios casi da la impresión de que podría explotar en cualquier momento, pero la ranger recordaba como relajar un poco a la ojiceleste.
-Lux, respira, piensa, luego habla- e inclinándose hacia la ruborizada joven, la mira fijamente a los ojos, siempre le asombraba lo claros y vivos que se muestran.
-Q-Quinn… es solo que… (tragar saliva) ¿aun estas molesta conmigo?- ahora era el turno de la joven soldado para sorprenderse, un casi imperceptible sonrojo paso fugaz por las mejillas de la ojimiel, pero rápidamente comprendió a que se refiere la rubia con su pregunta.
-¿Por lo de recien? no me molesté Lux, en serio, y tampoco por lo de la oficina de tu hermano, no estoy acostumbrada a ese trato solamente- no era de explicarse a la gente, pero no tenía porque ser así con la muchacha.
-No me referia a eso… si no… de antes- jugando ligeramente con sus dedos, la rubia se nota incómoda con la situación.
"Oh…" y como pocas veces, la exploradora se queda en blanco sin saber que decir o hacer.
-Perdon si hice algo malo quizas te llene de muchas cartas lo siento no era mi intencion es solo que tu sabes y yo se y bueno solo contigo puedo hablar de e- al parecer las pausas eran un elemento desconocido para la más joven de los Crownguard, pero sin siquiera poder terminar su frase, la ranger le tapa la boca velozmente y se acerca para poder hablar en un tono más bajo.
-Aquí no Lux… y sobre todo NO AQUÍ- la seriedad con la que la demaciana mayor habla podía helarte más que los vientos glaciales del Freljord, y por un par de segundos las dos jóvenes se mantuvieron sin decir nada y en un tenso momento.
-(suspiro) No sé donde dormiré en este agujero de segunda, podemos ir a tu cuarto un rato, si de verdad quieres hablar de… eso- con una actitud más relajada, y con más sutileza, la peliazul intenta desviar la atención de lo recién pasado.
-¡Siii! suena perfecto tengo varias cosas nuevas recuerdos de los viajes no están todos mis libros pero creo que- "y de vuelta a lo mismo Lux… supongo que ya me volvere a acostumbrar, peeero por ahora" y con una ligera sonrisa, la joven soldado acerca su rostro a la muchacha que no para de hablar, cruzando sus miradas.
-Lux… respira- lo dice en un tono suave y leve, aunque sabe que la reaccion sera la misma.
-Lo lo siento…- el color en la tez de la rubia no podía ser mayor, y con cada vez, a la ojimiel le gustaba más verlo.
-Vamos, te sigo- y con un sutil ademan, la ojiceleste empezó a caminar, guiando así a su vieja amiga, con una leve sonrisa de esperanza en el rostro.
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-Tu habitación es bastante… tuya, podría decir- Quinn no es de muchas palabras, pero no ve mejor forma de describir el lugar donde está, lleno de libros de distinto tamaño y color. "¿Cómo rayos trajo todo esto aquí? ni en la academia de oficiales vi tantos libros juntos".
-¡Oh! Esos jeje en la biblioteca de aqui puedes abarcar un montón de temas, tengo libros de botánica, herpetología, geología, álgebra, óptica, metalurgia ¡mira este! es de ornitología, habla sobre la especie de Valor, descubrí que su plumaje puede variar dependiendo de su hábitat, incluso hay una variante roja de los cañones al sur de Demacia, también hay blancas, cafés, grises…- a la peliazul le salta a la vista que al parecer Lux no tiene mucha gente con quien hablar de sus cosas, por lo menos a la soldado no le molesta ahora que están en privado, la rubia suele ser de las que no controla lo que dice en general.
-Es agradable este lugar, aun cuando estemos en Pozo Argento, tu habitación tiene encanto- dejando salir sus pensamientos, la peliazul también suele bajar la guardia cerca de su antigua amiga, aunque ella no lo quiera admitir, solo después de decirlo se da cuenta, y un leve color rojo cubre sus mejillas.
-Oh si… no son muy alegres por aquí, digo, con lo que pasó con Sylas… el lo sabe Quinn, él sabe sobre mi… condición- casi como si fuera a pelear, el cuerpo de la peliazul se tensa por completo al escuchar eso.
-... Pero él no le ha dicho a nadie, si no, no estaríamos hablando en este momento- si alguien supiera de lo que es capaz la rubia, Quinn tenía por hecho que ella estaría encerrada en lo más profundo de esta depresiva fortaleza.
-N-no… el dijo que nadie le creería si decía una cosa así- ahora la mente de la soldado hace un click.
-Lux… ¿hablaste con Sylas? ¡¿por qué harias algo asi?! agh… cuéntame todo Lux, ahora- el cambio en la actitud de Quinn le deja claro a la joven de ojos celestes que debe contarle todo, aun cuando sepa que no le gustará.
Y eso que hablar con Sylas no era lo peor que había hecho en este tiempo.
