Nunca Dejes De Soñar

Bueno esta historia la iba hacer después de que acabara "porque eres mía", pero bueno ya saben cuando llega la inspiración…. Esta vez me inspire en una de mis historias de YouTube con la pareja Naruhina, aunque cambiaria algunas cosas.

*BLEACH no es mío, es de TITE KUBO-SAMA*

Capítulo 2

Dos semanas después… En la noche de la celebración de la boda…

La boda había terminado, La ansiedad insoportable, Kurosaki Orihime ahora estaba sentada en su habitación, una sola vela iluminaba la oscuridad que la rodeaba, Su boda había terminado hace unas pocas horas, Se miró en el espejo, su cuerpo aún vestida, el vestido de novia que llevaba, Su nuevo esposo solo le habló para presentarles a sus mejores amigos durante la boda.

No es que le importara, Estaba feliz por esto, no confiaba en sí misma para abrir la boca, Ella acaba de devolver los gestos falsos, y su mente estaba muy lejos, mirando a un hombre que fue invitado a la boda, El hombre llamado Ulquiorra.

Suspiró había sido especialmente amable de su parte en la recepción de su boda, La forma en que sentía su mirada sobre la de ella, Ulquiorra nunca dejo de mirarla, Orihime se puso nerviosa y lo mejor era retirarse

Sus impresiones y pensamientos de redimir a Kurosaki Ichigo en sus ojos desaparecieron durante ese día, Era un hombre indiferente, Ni siquiera se molestó en entablar una conversación civil o incluso devolver los gestos de las personas que lo saludaron, Él solo asentía y miraba, su ceño fruncido asustaría a la gente.

Orihime a veces reprimía una risita por la forma en que la gente reaccionaría, pero nadie se atrevió a hacer eso, Se sentía emocionada, Cerró los ojos mientras soñaba con un barco con pequeños hombres azules tenía una imaginación posiblemente espantosa, Pero a ella le encantaba imaginar cosas, ella se rio mentalmente.

En ese entonces, su imaginación le permitió imaginar por más de una vez lo que se sentía estar en su propia boda, se imaginó a un hombre que haría que su corazón se elevara y revoloteara, que la hiciera sonrojar, quién cantaría sus alabanzas y amaría todo sobre ella, guapo, que lo protegería con su cuerpo, corazón y alma.

Su boda sería la más épica de todas las bodas, un evento para culminar la historia de amor del destino y la lealtad y el romance sin fin, La extravagancia lo adornaría, pero nada de eso importaría, ya que lo mejor sería el hombre con el que lo compartiría, luego la barrería en sus brazos y la sacaría del alcance de visión de los demás, La llevaría a un lugar tranquilo lejos del mundo y la besaría suavemente, Luego con pasión, llevándola a los puntos más altos del cielo, dejándola flotar a la forma más extasiada de dicha, Le haría un amor dulce, lento y apasionado, y ella se sentiría como la mujer más bella del mundo.

Pero hoy, en su boda, lo real no se parecía en nada a su imaginación, No había esposo a su lado, Solo había un hombre con cabello anaranjado, un príncipe, se podría decir que sí, pero no estaba del todo allí, Solo podía ver su espalda y no podía pararse a su lado, un hombre tan distante que ni siquiera podía tocarlo, No hubo amor, Solo hubo la ceremonia, pero estaba vacía, No hubo historia de amor, ni destino, ni vidas de devoción, Se comprometieron a ser marido y mujer, pero solo de nombre.

Y la verdadera tragedia fue que Orihime estaba mirando a los ojos de un hombre que no debería desear, un hombre que pudiera hacerla feliz simplemente emitiendo pequeños gestos de su frío exterior.

-Ojos color esmeralda…-pensando

Él le devolvió la mirada, con una pizca de pregunta en sus ojos sobre por qué ella lo había estado mirando durante todo el asunto, Bajaría la mirada y se sonrojaría, nunca podría decirle, Incluso en el corto período de tiempo que lo conocía, se sentía atraída por su presencia que olvidaría todo

Orihime parpadeó mientras miraba de nuevo al espejo, una lágrima deslizándose inconscientemente por sus mejillas, Después de la boda, fue asistida al instante a sus nuevas habitaciones en la mansión Kurosaki, La acompañó su criada personal ya que como petición de Urahara, momo estaría con ella, ya que su esposo se adelantó, no miró hacia atrás.
Más lágrimas llegaron a sus ojos, Ella hizo todo esto para salvar a sus padres, Sí, ella lo hizo, Eso debería ser suficiente para hacerlos felices y eso debería hacerla feliz… ¿Pero por qué estas lágrimas salían de sus ojos?

Jadeó cuando una mano salió repentinamente de la oscuridad, secándose las lágrimas de los ojos, Sus ojos se agrandaron mientras miraba la mirada endurecida de algo siniestro… Ojos negros con iris amarillos.

-Uhh… Negro y amarillo, esos ojos...-
pensó nerviosa

Esos ojos eran lo único que podía ver en la oscuridad de su habitación, atravesando su cuerpo y haciéndola temblar de miedo, Ella comenzó a moverse para salir del alcance del monstruo, pero su mano rodeó sus mejillas y agarró su rostro con firmeza, Ella hizo una mueca por el dolor que sintió por el agarre, más lágrimas fluyeron de sus ojos.

-¿Cómo entraste a mi habitación?, ¿Quién eres tú?, Por favor déjame ir…-intentando soltarse de su agarre.

La cara se acercó a la luz y al costado de su cara, Podía sentir su aliento fresco cosquillear su nuca y acercarse a la parte posterior de su oreja derecha.

-Soy yo… Orihime-Se escuchó un susurro, de una voz que había escuchado antes.

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Horas antes de la boda…

-Hime-sama, quedaste hermosa-dijo momo con una sonrisa.

-Gracias momo-sonriendo triste.

Orihime vestía un hermoso kimono blanco, un escote llegaba hasta la mitad del pecho, dejando ver sus curvas y estomago plano, cabello recogido dejando algunos mechones, labios de color rojo y largas pestañas, velo con algunas flores, llegaba hasta la mitad de las piernas y una sombrilla del mismo color

-Eres igual a tu madre, mi hermosa hija, me siento tan orgullo de ti-entrando Urahara a la habitación de la novia

Urahara vestía un kimono de color negro, con su típico sombrero y abanico

-Padre… sé que tú estarás mejor con mi madre y vivirán… quiero que estén feliz por mí, así sea por hipocresía…-pensando Orihime mientras abrazaba a Urahara

-Uhh… por que fue eso hija- sorprendido

-Nada padre… solo que me aras falta, eso es todo-sonriendo

-Tú también hija, tienes que cumplirme la promesa que me hiciste aquella vez, recuerdas-tocando las mejillas de Orihime.

-Si padre… te visitare todos los días, si es necesario-sonriendo sonrojada

-Dejare a momo contigo, y también te daré este pequeño detalle ya que así puedas recordar tu hogar con nosotros hija-colocándole las flores de 6 pétalos a cada lado de su cabeza.

-Aww padre eres tan lindo, además extrañare tu locuras y tu palabras que hacen reír… además estaré acompañada con momo-tocando las hebillas de 6 pétalos

En la habitación del novio, Ichigo terminaba de arreglar su esmoquin negro, llevaba una camisa color blanco y corbata de color negro, arreglo su cabello dejando ver un poco de su frente y con su ceño fruncido.

-Te ves encantado hijo-dijo Isshin sonriendo

-Lo se padre, no empieces con tus tonterías otra vez-serio arreglando una manga del traje

-Solo decía, jejejeje… fue una broma-golpeando la espalda de Ichigo

-Si sabes porque hago esto verdad padre-serio

-Lo se hijo pero no quiero que Orihime salga lastimada con tu frialdad, cambia por ella hijo, ella puede ser aquella que de verdad cautive tu corazón-saliendo de la habitación de Ichigo

-Cambiar mi corazón… dejo de latir por la traición de una mujer…-pensando mirándose en el espejo

-Mi rey…pronto sabrá aquella que con nosotros no se juega…-dijo la voz interior

-Eso lo sé, así que deja de molestarme…-enojado

La boda fue muy sencilla pocos invitados entre ellos estaba Rukia y Renji, felicitaron a los recién casados con toda la familia Kuchiki

-Que hermosa es tu esposa Ichigo-dijo Rukia con una sonrisa picara

-Deja de molestar Rukia, eso lo es mejor que nadie-serio

-Ni casado cambias zanahoria, deja la frialdad para otra ocasión-llegando Renji donde esta Rukia y Ichigo

-Que dijiste bastardo-enojado

-La verdad zanahoria, tu esposa es muy hermosa yo estaría feliz de casarme con ella… -un poco sonrojado después de recibir un golpe de Rukia en el estomago

-Pero lastimosamente estas casado conmigo tonto-cruzando los brazos asiendo un puchero

Los invitados se quedaron congelados tras la llegada de un invitado no deseado para Ichigo, se trataba de Ulquiorra y su padre Aizen que fueron invitados por Isshin

-Que hacen ellos aquí Ichigo-dijo susurrando Rukia

-No lo sé, pero esto tiene que ver mi padre-enojado mirando a Isshin mientras saludada a Aizen y Ulquiorra

-Orihime ven aquí-dijo Ichigo serio, Orihime obedeció y se hizo a lado de ichigo

-Quiero presentarte a mis mejores amigos Rukia y Renji-

-Mucho gusto, Kurosaki Orihime encada en conocerlos-inclinándose a Rukia y Renji

-El gusto es mío, al fin Ichigo hizo una buena elección…-pero fue interrumpida con una mira asesina de Ichigo.

Pero antes de que Renji pudiera hablar, Aizen y Ulquiorra se acercaron la pareja de recién casados, como acto posesivo de Ichigo coloco a Orihime detrás de él.

-Felicidades Kurosaki-kun por tu boda-dijo Aisén con una sonrisa de lado

-Gracias, también por venir a la celebración-serio

-Tu esposa es muy hermosa, tienes suerte de encontrarla-

-Gracias otra vez pero por favor mantenga su comentarios lujurioso sobre mi esposa para usted-serio con el ceño fruncido

-Solo era un cometario, además les presento a mi hijo Ulquiorra-los ojos de Ulquiorra se enfocaron a los ojos plata de Orihime

Fue un pequeño sonrojo de Orihime, al darse cuenta de eso, Ichigo se llevó a Orihime a la habitación que le dio, pero antes de lo que le iba a suceder con ella, Isshin fue a ver a su nueva nuera.

-¿Qué sigues haciendo aquí, Orihime-chan? una voz vino de detrás de ella.

Orihime se levantó un poco y se calmó cuando vio a Kurosaki Isshin caminar hacia ella, Había una sonrisa en su rostro y esto alivió un poco a Orihime

-Estaba admirando el cielo nocturno-mintió, mirando hacia el cielo oscuro.

-Admirando las estrellas en tu noche de bodas- dijo obviamente la mentira no funcionó en él.

No dijo nada para defenderse y se limitó a mirar las estrellas

-Las estrellas nos advierten que algo violento se nos acerca- susurró.

-Sé que no eres feliz aquí con nosotros-dijo

-¡No, no!-dijo ella, riendo.

-¡Eso no es todo!- Ella lo miró sorprendida agitó las manos frenéticamente

-No eres muy bueno mintiendo, Orihime-chan-sonriendo

-Sé que mi hijo no es el mejor esposo, pero por favor, haz tu mejor esfuerzo para entenderlo- dijo Isshin.

-¿Cómo puedo hacer eso?-dijo ella,

-Me recuerdas a Masaki, el retrato que te enseñe antes de tu boda- dijo Isshin de la nada.

-¿La madre de mi esposo?-dijo sonriendo

-Sí- respondió el hombre mayor.

-Sé que tienes los mismos rasgos de mi esposa, Urahara hizo un buen trabajo, Sé que puedes ayudar a cambiar a Ichigo-dijo antes de salir de la habitación de Orihime.

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Actualidad…

-Soy yo…Orihime-

-Uhh…-dijo y sus ojos muy abiertos por la conmoción y el miedo.

La cara se movió hacia la luz, un mechón de pelo anaranjado, Una cara masculina. Una sonrisa torcida.

-Kurosaki-san- jadeó Orihime, era su esposo, pero no parecía ser él, Se veía igual, pero el aura y sus ojos.

-¿Qué está pasando?-Gritó frenéticamente en su mente.

Una lengua salió de la boca sonriente del hombre, lamiendo el lóbulo de su oreja de una manera lenta, llego hasta su cuello y hasta la parte delantera de su vestido, Orihime se puso rígida, temiendo lo que se avecinaba y temiendo a este hombre que la tenía cautiva.

-No puedo resistir la forma en que te veías durante toda la jodida ceremonia- dijo el demonio detrás de ella, inhalando bruscamente al costado del cuello.

-Ku-kurosaki –san… ahh- dijo Orihime, reprimiendo un gemido de dolor cuando Ichigo de repente hundió los dientes a un lado de su cuello, Lo lamió al instante, su cálida boca creando sensaciones dentro de Orihime que la sacudieron hasta el centro, haciendo que su cuerpo se retorciera en calor.

-¡¿Qué estoy haciendo?!- Orihime se gritó mentalmente a sí misma.

Ella luchó frenéticamente, dando vueltas, Pero su esposo era muy fuerte, La sostuvo hacia la silla, haciéndola quedarse quieta

Orihime se distrajo con toda la fuerza mental que pudo reunir, El movimiento de los labios de Ichigo sobre su piel y la acción giratoria de su lengua la hacían sentir sensaciones no deseadas en todo su cuerpo, especialmente en cierto lado de su cuerpo en la que nunca había pensado antes.

-Te ves hermosa así Orihime- dijo Ichigo con un gemido.

La levantó hacia arriba, haciendo que la silla cayera detrás de ella mientras ella se levantaba, Aproximadamente la hizo volverse hacia él, sus ojos negros y amarillos perforaron su cuerpo, mirándola con lujuria.

Orihime se quedó allí congelado, ella lo miró a los ojos que no eran de un ser humano normal, los ojos de un demonio.

-Desnúdate-respiró, sus ojos clavados en los de ella.

-¿Disculpe?-Orihime jadeó, sintiendo que su alma la abandonaba.

-Me escuchaste, O tal vez quieres que lo haga?- dijo en voz baja y letal.

Sintió que su cuerpo se tensaba, Ella no podía moverse, Sus pensamientos volaron en el aire en un instante cuando una mano grande agarró su seno izquierdo, acariciándolo en movimientos lentos y sensuales que la hicieron jadear.

Se sentía muy mal, ella no quería que esto le pasara ella absolutamente no lo hizo, Pero entonces allí estaba ella, hormigueando por todos lados mientras sus pechos parecían presionar la tela apretada de su ropa, en las manos juguetonas de este demonio frente a ella.

-Por favor... No hagas esto- respiró ella

Él emitió una sonrisa amplia y sin alegría, Fue horrible, pero hermoso, Su hermoso rostro se contorsionó en una mirada de pura locura y lujuria, Se inclinó para que su cara estuviera a solo unos centímetros de la de ella.

-Solo cierra los ojos hermosa y diviértete- dijo, mientras apretaba su boca contra la de ella.

Ella gimió en protesta, agarrando sus hombros con fuerza para alejarlo de ella, pero cuando él envolvió sus fuertes brazos alrededor de sus caderas, supo que ya había perdido, Él abrió la boca y le mordió el labio inferior, obligándola a abrirle la boca, su mano izquierda rozó su mejilla y bajó por su cuello, inclinándola hacia arriba.

Orihime no podía respirar con el contacto cercano de su cuerpo caliente y su aliento cálido. Solo pudo jadear para inhalar el aire que necesitaba cuando Ichigo aprovechó la oportunidad y deslizó su deslumbrante lengua en su boca.

-Eres muy dulce...- murmuró

Soltó un pequeño grito cuando sintió sus manos rasgar la parte delantera de su hermoso vestido, su boca dejó la de ella y bajó por su cuello.

Orihime no podía pensar con claridad. Ella no quería esto, Se sintió violada y un poco maltratada, Sintió que su corazón se hundía más y más, Sintió que le caían lágrimas calientes por la cara exponiendo su pecho a su mirada expectante.

Lo que más le molestaba de esta situación era que su cuerpo la estaba traicionando, Su esposo era guapo, diabólicamente guapo, él sabía cómo usar su cuerpo... y cómo usar el de ella.

Los besos que pasaron de lentos a devastadores, Sus manos tocaban su rostro, cuello y ahora amenazaba con expandir su territorio por su pecho, Su mente se estaba volviendo loca, Se tambaleaba con el rechazo, el miedo, la duda, la ira, el placer... el dolor.

-N-no… por favor-dijo de nuevo, más lágrimas provenían de sus opacos ojos grises.

-Sí…No puedes decir que no… Eres mía- dijo el hombre ante ella, mirándola con sus ojos maníacos

-Ulq -murmuró ella si pensar, en una oración silenciosa.

Ella sintió su apretón alrededor de ella apretarse cuando sus ojos se volvieron salvajes, enojados, ella se estremeció cuando su boca frunció el ceño.

-Maldita seaNo creas que no me di cuenta de la forma en que miraste a ese bastardo durante los buenos deseos que nos dieron en la boda- gruñó.

Los ojos de Orihime se abrieron jadeó fuertemente cuando los dedos cálidos tocaban su pecho se rio oscuramente.

-¿Ves? Te gusta cómo te toco, Me perteneces. Este pequeño cuerpo maduro tuyo me pertenece- dijo cruelmente

-No... -suplicó Orihime, haciendo una mueca de nuevo cuando agarró su pecho derecho completo, amasando sin piedad.

-No dejare que ese bastardo de nuevo se lleve lo que es mío-amenazó de nuevo, su voz ronca llegó a sus oídos mientras el frío bañaba su cuerpo, haciéndola temblar de miedo.

-Sé una pequeña esposa respetuosa y obediente- agregó pero esta vez era la voz de Ichigo solo por un pequeño instante, agarrando su pecho más como para desafiarla

Lloró en silencio mientras asentía lentamente, rindiéndose a un destino inevitable en manos del diablo… ¿Dónde estaba ese ser humano que parecía tan frío hace horas?, Podrías haber permanecido frío conmigo, en lugar de torturarme así... y violarme.

-Que obediente eres mi Orihime- dijo, quitándose la camisa. Él sonrió más cuando frotó su pecho desnudo contra sus pechos tensos, provocando otro jadeo de la mujer de cabello castaño rojizo.

Se arrodilló para estar a la altura de su pecho agitado y lamió un pezón, Orihime cerró los ojos y se odió a sí misma por dejarlo hacer eso al mismo tiempo.

Como un niño hambriento, Orihime contuvo un gemido cuando sus manos inconscientemente se acercaron a sus cerraduras puntiagudas y las apretaron con fuerza, sacando algunos mechones de su cuero cabelludo.

El asco llenó nuevamente a Orihime, sus ojos turbios miraban por la gran ventana, La luna creciente brillaba sobre ellos, junto con estrellas.

Desvanecerse en la oscuridad.

-Detente… por favor-dijo ella, reprimiendo otro gemido, Orihime lo miró con asombro y estaba mirando para sentirse agradecido cuando de repente comenzó a arrancarle las faldas.

"P-por favor, para esto", rogó ella, cerrando sus piernas fuertemente una contra la otra.

-¿Parar cuando hayamos llegado tan lejos?... Ya estás disfrutando esto además dijiste que eres mía... accediste a mí, ¿recuerdas, cariño? - Dijo con una sonrisa.

Él se arrodilló ante sus pies doblados y la sostuvo firmemente sobre sus rodillas, Ella chilló en protesta cuando él los separó, sus esfuerzos se anularon bajo su fuerza. Sus ojos se volvieron perezosos con lujuria mientras miraba su región inferior, su sonrisa se ensanchaba cada segundo.

Sintió que le doblaban las rodillas cuando su mano se acercó y la tocó. Ella dejó escapar un grito reprimido de protesta, alejándose de él. Pero su control sobre sus muslos se intensificó.

-Relájate, mi dulce y pequeña virgen… Haré esto fácil para los dos, así que compórtate, Vas a pensártelo dos veces antes de volver a acercarte a otro hombre querida-una sonrisa zorruna surcó sus labios al ver como la chica debajo de él se movía intentando liberarse de su agarre.

-Kurosaki-san… por favor suéltame-sollozó con lágrimas, el hombre frente a ella estaba aterrándola de una forma alarmante.

-Ya estoy harto de tus quejas Hime-sama-musitó con rabia contenida se introdujo en ella de una sola estocada callando sus gritos con su boca, Ichigo en esos momentos su mente solo pensaba en lo glorioso que se sentía el tembloroso cuerpo de su esposa.

Su interior eran tan estrecho y cálido que solo lo hacía pensar en poseerla de forma salvaje, todo su cuerpo era una delicia, eso no lo podía negar y mientras se hundía en ella disfrutando de su cuerpo ignoró los ruegos de su esposa porque se detuviera, estos pararon cuando la joven se dio cuenta que sin importar que su esposo no se iba a detener.

Pasaron 15 minutos, Ichigo sigo moviéndose en el interior de Orihime, él sonrió victorioso, la embistió un par de veces más, después derramo toda su semilla en el interior de Orihime, apego a ella todo lo que pudo al delicado cuerpo debajo de él.

-Me perteneces hermosa Orihime, nunca lo olvides-salió de ella sin siquiera dignarse a mirarla, Orihime dejó salir todas sus lágrimas apretando las sabanas contra su pecho cubriendo algo de su desnudez, había sido violada por su esposo…

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Continuara.