¡Bonito día a todos, chicos! Estoy muy feliz de estar otra vez por aquí jeje, ahora con el segundo capitulo de esta bonita historia. Sin más, los dejo leer. ¡Disfrútenlo!
Disculpen también si tengo algunas faltas de ortografía jeje aun estoy practicando.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son del mangaka Nakaba Suzuki.
Uso del OoC II AU II Serie de Drabbles II Pareja Melizabeth
Reí tras el curioso mensaje que recibí de aquel desconocido.
— Jajajajaja ¿pero qué tenemos aquí? Un comediante. Estaba de buen humor y por eso acepte, soy Elizabeth, es un placer para ti conocerme.
—Jajajaja, lindo nombre, seguro que su portadora también debe ser linda.
Sentí un calor invadirme, haciéndome prestar más atención.
—Tu nombre es... interesante jaja, espero que su portador también lo sea.
—Bueno, pues soy un excelente estudiante, hablo cerca de 5 idiomas y me encanta escribir y el deporte... aunque me apena decir que soy un muy mal cocinero. Pero si no te importa tener un marido que te prepare sopas instantáneas a diario seguro que nos llevaremos muy bien.
Ahogue una carcajada, en verdad este chico resultaba ser mucho más agradable de lo que se podría esperar.
— Jajajajaja veo que eres bastante decidido y directo, bien, tomaré en cuenta tu oferta, Meliodas. Quiza no me moleste sufrir de una parálisis estomacal si tendré tan grata compañia.
—Me alegra leer eso. Pero para asegurarme, mantendré la oferta por tiempo ilimitado.
Sonrei cual niña embobada, como hace tiempo no lo hacia.
— No creo tener que pensarlo mucho, cuéntame más de ti...
(...)
—Elizabeth... ¡Elizabeth, con un demonio, te estoy hablando! —gritó Ban, tan fuerte que sentí como reventó mi tímpano.
— ¡Estoy sorda, estoy sorda! —el fuerte sonido me hizo pegar un brinco sobre mi lugar, soltando el aparato de mis manos.
Tras mi descuido, Ban lo tomó, leyendo lo que en la pantalla de inicio había.
— ¡Regresame eso, zorro! — con esfuerzos inútiles, intente arrancarselo, fracasando y dándome por vencida luego de unos minutos.
— ¡Ja! Lo sabía, sabía que habías conocido a alguien ya.—inquirió animado, yo diría que sumamente feliz.
—S-solo es un chico que me añadió hace no mucho, nada más.—me sonroje hasta las orejas, por lo que no pude mantenerle la mirada por mucho tiempo.
— Si, claro, y yo no soy idiota.—rio sancarron—¿nombre, ocupación, nacionalidad? — preguntó sentándose a mi lado, sin regresarme el móvil aún.
—¿Acaso eres mi padre? Ni siquiera él me ha hecho tales preguntas está mañana cuando me vio tan entretenida— reí
— No soy tu padre, más bien me considero una de esas señoras chismosas que van al mercado por el mandado solo para intercambiar jugosa información con sus comadres— sonrió, haciendo elevar el volumen de mis risas.
— Jajaja bien, señora chismosa.— le indiqué darme el móvil, cosa que hizo sin rechistar— se llama Meliodas Demon, tiene 23 años y estudia medicina en una prestigiosa escuela francesa... —comencé a relatar aquello mientras los suspiros se escapaban de mi boca— tiene un gran sentido del humor, es inteligente y... bastante irreal ahora que lo pienso..
— ¿Y en una escala del uno al Ban, donde "uno" es horroroso y "Ban" es dios de Olimpo, que tan bueno esta?
— Ah... —callé abruptamente— yo... n-no lo se. No se me ocurrio pedirle una fotografia— me encogí de hombros, removiendome incómoda— pero eso no importa, ese chico realmente me gusta..— confesé apenada y sonrojada, él solo suspiró, sonriendo.
— Asi que un francés, eh..— se sentó a mi lado, abrazandome por los hombros— te ves feliz, eso me dice que ya encontraste quien te dome.— mencionó burlón, recibiendo un fuerte codazo en el estómago— ¡Oye, no seas abusiva!
— Entonces no digas tantas tonterías— titubeé por los nervios.
La pantalla de mi móvil se encendió, dejanme ver el nombre de usuario de Meliodas en una nueva notificación de la app.
Me han castigado en clase por no terminar con mis ejercicios a tiempo. Pero valió la pena, pude hablar con la chica más increíble de todas. Comenzaré a cobrarte alquiler por pasar tanto tiempo en mi cabeza.
Oh maldición, este chico si que sabía como ponerme mal.
— Es lo justo, dime, ¿como puedo saldar mi deuda, querido Mel?
—Hmp, la verdad es que no creí llegar tan lejos. Pero.. ¿que te parece una videollamada?
Abri los ojos de par en par, escupiendo el sorbo de jugo de uva que me habia llevado a la boca hace no poco menos de 5 segundos. Sin saber que responder, me quedé en blanco, con las manos temblorosas y una mirada perdida en el vacío.
— ¿No piensas responderle?— hablo Ban, leyendo el contenido de la pantalla.
— Y-Yo... no se que contestar, ¿que pasa si él, ya sabes, no me gusta tanto una vez que conozca su rostro?
— El que no arriesga, no gana..— guiñó un ojo— tu corazón ya lo eligió, no seas tan superficial.
Tras sus palabras de ánimo, solo pude sonreír con ternura, mientras regresaba mi vista al celular, tecleando un nuevo mensaje.
— ¿Te parece bien el fin de semana?
—Perfecto, esperaré ansioso hasta entonces.
— Si... yo también, Mel.
Definitivamente, no había vuelta atrás.
¡Hasta aquí el capítulo de hoy jeje! Espero sea de su total agrado. Si de su bonito corazón nace dejar un review, lo estaré leyendo con mucho gusto, ¡hasta la próxima!
