Harry despertó asustado en la madrugada, *Ron ya sabe, pronto todos lo sabrán*. No era su única razón para estar asustado, si cerraba los ojos todo que veía era a el mismo tirándose de la torre de astronomía, cortándose las muñecas, robando veneno del profesor Snape. *Basta*
Y luego volvió a dormir.
-Harry, tenemos que ir a desayunar -dijo Ron mientras lo zamarreaba.
-Ya voy.
El día transcurrió sin que Ron le dijera a Hermione lo que había pasado ayer, Harry tenía la vaga esperanza de que a Ron se le hubiera olvidado, hasta después de las clases cuando Ron dijo:
-Hermione, tenemos que hablar.
-Que hicieron? -dijo Hermione mientras fruncía el ceño.
-Aquí no, vamos a un aula vacía -dijo Ron.
-Ya, ahora ¿Qué esta pasando? -dijo Hermione.
-Mira, esto es difícil de explicar -dijo Ron- bueno, el tema es que ayer fui a ver a Harry y lo encontré a punto de lanzarse una maldición asesina.
-¿Qué? -dijo una Hermione que comenzaba a sollozar- ¿es verdad? -pregunto mirando a Harry.
-Si -dijo Harry avergonzado- lo siento.
-Oh Harry -dijo Hermione mientras se abalanzaba a abrazarlo- ¿Qué Paso?.
-Me siento muy mal todo el tiempo Hermione.
-Estarás bien, todo estará bien, pero tengo que decirle a alguien -dijo Hermione mientras se limpiaba las lagrimas
-¡No!, Hermione por favor no -dijo un angustiado Harry.
-¡Tengo que decirle a alguien!, ¡podrías hacer cualquier cosa Harry!.
-No hare nada, lo prometo, y cuando me sienta mal le hablare a uno de ustedes, lo prometo.
-Esta bien, pero cuídate por favor
Hermione y Ron cumplieron su promesa de no decirle a nadie, y parecía que Harry cumpliría su promesa también, así pasaron los días y las semanas y cuando ya se cumplió un mes del intento de suicidio de Harry, Ron y Hermione empezaron a confiar más en el, pensaron que la tormenta ya había pasado por su mejor amigo, no podían haber estado más equivocados.
Un día jueves cualquiera Harry se sentía mal, no físicamente, si no, emocionalmente. No quería decirles a Ron y Hermione por miedo a preocuparlos, la verdad desde hace una semana Harry se sentía horrible, no les había dicho, por no querer asumir su retroceso, pero eso había terminado, hoy se acabaría todo, esta vez si.
-Harry ¿estas bien? -preguntó una preocupada Hermione durante la cena.
-Si, no te preocupes -dijo Harry - *esta noche se acabara*
