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Amor discreto

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Capitulo uno

El principio

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Era un perfecto día de verano, el cielo completamente despejado y el viento soplando con cautela dejaban apreciar el infernal calor que envolvía el ambiente, sobre todo para los pobres trabajadores que nuevamente estaban en pleno proceso de trabajo cortesía del actual jefe de la aldea Ishigami, quienes los presentes maldecían a la par del trabajo duro que les pedía hacer, por suerte para ellos esta vez podían trabajar no solo a cambio de comida si no también de dragos, lo que les motivaba en la mayoría de las veces, entre estos pobres diablos se encontraban 4 generales impacientes de tener la oportunidad de sonsacar información a la pareja mas extraña de todo el lugar y se trataban de nada mas ni nada menos que Kohaku y Senku. Al parecer ellos no intentaban de ocultar su relación, es decir, les dijeron tan sinceramente y sin pena alguna sobre su noviazgo que les dejaron en blanco y en completo estupor, y desde entonces seguían manteniendo el mismo contacto y de vez en cuando se buscaban con la mirada para luego seguir en lo suyo, hasta el momento solo ellos sabían de esta noticia, pero para los demás de la aldea no tenían ni la más mínima idea, incluso los familiares de la guerrera.

No estaban seguros de quien de los dos abordar para que les contara la historia, habían esperado muchos días y ya no soportaban otros días más así que simplemente decidieron que el primero que se desocupara de sus labores seria quien tendría la desgracia de acompañarlos y soltar cual valiosa información, para el infortunio de la guerrera ella seria quien relatara la historia, así que panas estuvo caminado unos pocos centímetros los cuatro generales se les acercaron, y llamaron su atención.

- Kohaku-chan~ - Dijo burlonamente Gen, mientras llegaba hasta a ella – Hace mucho tiempo que no comemos juntos~ ¿Qué te parece vamos donde Francois? – en es momento le tomo del gancho, en una clara señal de que no escaparía, aunque sabía que no tenía la fuerza suficiente para detenerla aun así no estaba de más intentarlo.

- Bueno no me vendría mal comer algo… pero Senku – Alcanzo a decir Kohaku preocupada.

- ¡Oh si! Verdad que ustedes comen juntos desde hace un tiempo, pero no te preocupes esto lo solucionamos rápido – Dijo Ryusui quien rápidamente giro hasta ver donde estaba Senku y grito - ¡SENKU! – El recién nombrado voltea a su dirección viendo como sus 4 generales estaban arrastrando a Kohaku del lugar - ¡Nosotros nos adelantaremos a almorzar, adiós~! – Dijo mientras se alejaba moviendo el su brazo en señal de despedida.

Senku no pudo protestar ya que realmente tenia mucho trabajo por hacer, así que esta vez pasaría por alto y dejaría que ellos conversaran, aunque sabía que era para indagar en su privacidad, solo pudo decir un "malditos metiches" y seguir en su trabajo.

Se juntaron todos al fondo del restaurant donde nadie aparte de los que ahí se encontraban sentados pudieran escuchar, no es como si fuera un secreto, sin embargo, si ellos no habían dado ese gran anuncio en frente de todos o peor, a los familiares de la guerrera quizás había una razón, pero ellos no estaban interesados en esos detalles, si no el principio de todo, el cómo rayos estos par de corazones de hielo surgió el amor.

- Bueno hablo por todos lo aquí presente que queremos saber mas de tu relación con Senku, querida Kohaku – dijo Ryusui mientras se acercaba mas a ella esperando poder escuchar mas atentamente lo que tuviera que contar.

- ¿Enserio? – La joven pensaba que era exagerado de que todos estuvieran interesados en saber algo que pudiera ser por lo menos cursi.

- Si – Dijeron a unisonó. Kohaku se dio cuenta que se había equivocado completamente y que realmente estaban interesados en saber.

Suspiro largamente y les miro por un momento, tenían un brillo expectante en sus ojos esperando su afirmativa – Esta bien, les contare – Dijo mientras se acomodaba mejor – Pero al primero que se queje o diga algo estúpido parare y no diré nada mas ¿Entendieron? – Lo dijo muy seriamente, no es como si le incomodara contar esto realmente, pero los hombres que había conocido durante su vida no solían ser muy atentos a las cosas románticas (como Magma, por ejemplo) y aunque sabía que ellos no eran como los hombres que ella conocía pues no estaba del todo segura.

- Si, entendimos – Dijeron todos con una sonrisa estúpida en el rostro

- Bien… ¿Qué quieren saber exactamente? – Entrelazó sus brazos frente a ella apoyándose sobre la mesa, todavía estaba convencida, pero ya había aceptado para como retractarse.

- ¿Pues por donde más? Kohaku-chan~ desde el principio – Dijo Gen – Creo que nos quedara mas claro a todos si nos explicas como fue como empezó todo –

- Mm… entiendo, pues bien – se detuvo un momento para hacer memoria – Si ese es el caso, les contare. Todo comenzó a víspera de la primavera… –

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El cielo comenzaba a despejarse lentamente mientras el sol se mostraba dando su calor, gran parte de la nieve se había derretido y se podía ver mas vegetación, el invierno se estaba acabando, dando paso a la primavera, se habían quedado en América aun después de haber obtenido el maíz y durante ese tiempo hicieron un campamento para no tener que estar siempre en el barco, aunque de vez en cuando iban a ahí en caso de hacer creaciones más complicadas, habían sido 3 meses fuera de la aldea Ishigami y aunque Kohaku estaba muy emocionada por todas las cosas que pudieron conseguir en ese tiempo no podía evitar extrañar a su querida hermana, ocasionalmente y como ese día, ella salía muy en madrugada solo para ver el océano en dirección a donde debería de estar su hogar y suspiraba al pensar lo lejos que ahora se encontraba de Ruri, podía pasar horas viendo el extenso mar mientras sentía la fría brisa en su cara hasta antes que todos se levantaban, inventándose de que fue a pasear o en ocasiones les decía que había ido a entrenar, pero ese día alguien más se había levantado temprano.

- Vaya, parece que alguien madrugo – Dijo la muchacha sin siquiera voltear.

- Solo salí a dar un paseo madrugador – Dijo Senku, acercándose a estar de pie junto a ella.

- ¡Ja! Dejà vu, aunque recuerdo que fui yo que dijo eso – Le miro de reojo sonriéndole y este solo se rio como siempre.

Se quedaron mirando un tiempo más las olas, Kohaku no sabia porque, pero su corazón se encontraba muy inquieto así que solo se apego aun mas a sus piernas tratando de tranquilizarlo. En eso un fugaz pensamiento se formo en su cabeza "Si así de sola me siento sin mi familia… ¿Cómo se sentirá Senku sin su Padre?" y sintió otro apretón en el pecho y se mordió el labio inferior, tenía unas ganas de decirle que ahora ellos estaban para él y que no estaba solo, pero ¿Quién era ella para decir algo como eso? Era su amiga, sí, confiaban el uno del otro, totalmente, ¿Tenia entonces el derecho de decir algo que podría ser hasta egoísta? No estaba del todo segura.

- Lo sé, leona – Kohaku dio un pequeño respingo y volteo a verle ¿le había leído la mente o algo? No, imposible – Es duro estar sin tu familia, pero eso no significa que estés sola – "Esta preocupado por mi… Aún cuando lo mas seguro que es el que más sufre" pensó "Aún cuando es él quien se siente más solo". Él le veía con esa cálida mirada, que contable veces veía.

- No puedo sentirme sola si estas a mi lado, Senku – Ni ella misma se creía lo que estaba diciendo – por eso… no quiero que te sientas solo estando yo para ti – No sabia en que parte se le fue la cordura cuando soltó esa ultima parte, pero no se iba retractar de lo que había dicho, si él se sentía incomodo por esto le entendería y aceptaría lo que sea que fuera a pasar a partir de ese día, pero ella no se quedaría con esas palabras en su garganta, ella no quería arrepentimientos después.

Lejos de lo que creía Senku le miró un tanto sorprendido al principio para luego reemplazarlo con una sonrisa sincera, mientras sus ojos se bañaban con la luz del amanecer, Kohaku solo pudo sonreírle de vuelta, feliz de que pudiera darle un poco mas de tranquilidad, no tuvieron que decir nada mas y en el un gesto de caballerosidad este le extendió la mano para que pudiera levantarse y ella se afirmo de él usando la fuerza adecuada, no quería lastimarlo y conociendo su fuerza sabia que eso seria bastante fácil, mantuvieron el contacto de sus manos por un momento mientras todavía se miraban a los ojos, pero el bullicio que poco a poco se empezaba a escuchar que provenían del campamento les hizo separarse y encaminarse juntos de vuelta para desayunar.

La labores de ese día continuaron como siempre, algunos en la nueva mina que hicieron para encontrar minerales que en Japón no podían encontrar y que serían necesarios para elaborar la nave espacial, mientras otro grupo se encontraba cazando y recolectando hierbas para elaborar medicina. Kohaku se encontraba en el grupo de cacería, gracias a su basto conocimiento en este mientras que Senku en el laboratorio, al parecer estaba creando nuevos cables a partir de cobre; al parecer este sería un día más tranquilo, durante los meses anteriores se habían preparado lo suficiente y habían avanzado demasiado en el trabajo pesado y en la excavación de la mina, ahora solo tenían que explorar lo suficiente y experimentar con los materiales que tenían.

La joven rubia volvía devuelta del campamento con algunos animales que Francois le había pedido que consiguiera para unas de sus tantas deliciosos recetas que ella tanto le gustaban y por ello siempre le ayudaba con todo su ánimo. A penas dejo todo donde Francois fue a ver si necesitaban de su ayuda en la mina donde suelen estar el equipo de fuerza del que también era parte, pero al parecer todo estaba bajo control, así que se dedico a entrenar un poco, había estado aprendiendo de los demás más fuertes y quería poder practicar un poco de todo lo que le estuvieron instruyendo, estuvo así por una hora hasta que de repente y sin previo aviso sintió que alguien le llamaba, pero no había escuchado nada, por puro instinto fue hasta el campamento ahí se encontró con todo el equipo científico al igual que los cinco generales, no pudo evitar mirar a Senku quien curiosamente parecía sorprendido de verla.

- ¡Oh! Kohaku… justo necesitamos de tu ayuda – Dijo Chrome al verla.

- Vaya coincidencia – esta vez fue Taiju quien habló – No paso mucho cuando Senku te buscaba, apareciste en el momento justo –

Bueno ahora entendía porque estaban tan sorprendidos, pero no era raro para ella, siempre había tenido un instinto para algunas cosas, supongo que entrenado en la cacería y cuando sentía que su hermana la necesitaba, así que no le tomo mas importancia y fue hasta ellos.

- Ya veo ¿y bien? – Llegando hasta ellos, curiosa de la nueva creación que realizarían gracias a la ciencia - ¿Qué están planeando hacer? –

- Te explico – Fue Senku quien hablo, no por nada ya que era el jefe de la aldea y por lo tanto el que daba las ordenes, y bueno ¿A quién quería engañar? En lo que respecta a ciencia era el único que realmente sabía lo que hacía – Estaremos haciendo prototipos de motor para cohetes, por ahora solo nos aseguraremos de que podamos fabricar algo de baja escala antes de intentar hacerlo para la nave espacial –

- Creo que entiendo un poco de lo que dices, aunque no sepa exactamente que es un cohete – Creo que pasar tiempo con el hacia que entendiera de poco en poco en los temas de la ciencia.

- Ya distribuí a los demás, tu me ayudaras a fabricar el combustible que necesitaremos para el cohete – Dijo totalmente ansioso por empezar este megaproyecto.

- ¿Eh? ¿yo? – No es como si no le hubiera ayudado a mezclar algunas cosas en anteriores ocasiones, pero ella era fuerza bruta - ¿No es Chrome quien te ayuda en estas cosas? –

- Él estará ayudando a Kaseki en lo artesanal y Taiju lo tendré haciendo la fuerza bruta – Dijo mientras se rascaba la oreja – Necesito que alguien me ayude, y tú eres alguien que sigue todo al pie de la letra, así que no creo que haya problemas –

- Oh… entiendo – Ahora todo tenía sentido – Entonces manos a la obra – Dijo animada.

No perdieron más el tiempo cada uno comenzó a seguir el gran plano que dejo Senku para que lo pudieran revisar, fallando varias veces en el proceso. Varias veces tuvieron que repetir las pruebas, a veces era la infra estructura del cohete, otras la parte externa, incluso en varias ocasiones parecía haber funcionado para luego explotar en el aire, realmente el cohete le estaba trayendo varios dolores de cabeza, pero ninguno se rendiría hasta verlo funcionar.

Estuvieron unos días mas intentándolo, y ese día hicieron una prueba más, el grupo estaban expectante de el resultado de esta vez y lo pusieron en marcha, sin embargo, el resultado fue diferentes a los días anteriores, pero no satisfactoriamente, el cohete no se elevo en el aire, pero hacia unos sonidos muy raros, Los sentidos de Kohaku le pusieron en alerta y les grito a los demás que se alejaran, Senku estaba más próximo al cohete y ella sin pensarlo fue hasta a él para separarlo rápidamente de la máquina, el cohete explota, la joven logra apartar al científico pero parte de la explosión le logra alcanzar quemándole la espalda, cayendo ambos al suelo mientras Kohaku se estremecía del dolor de las quemaduras.

- ¡KOHAKU! – Grito Senku completamente preocupado, observo rápidamente la quemadura de su espalda, se veían mal sin embargo podía asegurar que fueron de segundo grado - ¡Taiju, necesito tu ayuda! – El joven no dudo ni un segundo en ir hasta a él mientras los demás apagaban y controlaban la maquina con ayuda de los del equipo de fuerza – Ayúdame a llevarla hasta el laboratorio, necesito atender rápidamente sus heridas antes que se infecten, al terminar trae baldes con agua – Senku estaba serio, en su mente estaba recordando todos los conocimientos que tenia sobre primeros auxilios, dato que agradecía haber aprendido.

Kohaku estaba experimentando mucho dolor desde los omóplatos hasta cerca de su zona lumbar, sintió además que Taiju le ayudaba levantarse y moverse, realmente no podía poner atención a lo que ocurría a su alrededor, el sufrimiento que sentía le hacia perder los sentidos, haciendo que solo pudiera enforcarse en su espalda y nada más, en momentos notaba reconfortante aquella zona, entendiendo que era el científico tratando la herida. Senku tuvo que desgarrar la tela de su vestido para poder tener todo el panorama, siempre utilizando pinzas para no interactuar con la piel completamente enrojecida, con ampollas en algunas partes y con piel carbonizada; refrescó la herida con agua y suero, para luego cubrirlo con vendas frías. El rostro del científico era todo un cuadro, se podían ver tantas emociones en ellas y sin embargo nadie podía verlas, ni siquiera Kohaku que estaba de espaldas a él, eso no significaba que no entendía como se sentía.

- No pongas esa cara – Le hablo – fue un accidente, no es tu culpa –

- Debí haberme asegurado, yo… - Un nudo se había formado en su garganta, traicionándolo, mostrando debilidad, pero si era con ella no le importaba – Tenia que haber tomado precauciones –

- Es imposible que hubieras anticipado esto, Senku – Trato de calmarle.

- ¡Aun así debí pensar en esas opciones! – Se le formaron pequeñas lagrimas en sus ojos – Ahora estas herida… sufriendo. Lo mas probable que te quede una cicatriz imborrable… y es por mi culpa – Ahora no solo era su garganta quien le traicionaba, si no también su corazón, latiendo de una manera que le resultaba doloroso.

Kohaku, aun con el dolor que sentía se dio la vuelta para verlo, el científico tenia los puños apretados y mirando al suelo, luchando con el mismo intentando de que sus lagrimas no cayeran, y ella no encontraba palabra para reconfortarlo, así que simplemente deposito su cabeza en su hombro y sus manos viajaron hasta donde estaban sus puños.

- Se que intentas protegernos siempre – Comenzó a decir, dejándose llevar por su deseo de no verlo sufrir solo con la culpa – Pero Senku… A veces debes dejar que te protejan – Suavemente le acaricia sus manos para que relajara el agarre de sus puños – Y esta cicatriz la llevare con orgullo… De haber podido proteger a la persona que amo –

Entonces sus lágrimas cayeron libremente y el joven científico hunde su rostro en el cuello de ella, sus apretados puños pasaron a ser suaves manos que entrelazaban sus dedos con los de ella. Las palabras que Kohaku le había dedicado calaron tan profundo en él, de tal manera que dejo al descubierto la debilidad de su corazón y odiaba que lo vieran de esa forma, sin embargo, se sentía tan libre en ese momento junto a ella, que ya nada importaba.

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- Sí, recuerdo muy bien ese día, estábamos preocupados de que sus heridas pudieran empeorar – Comento Chrome – Realmente estábamos asustados –

- Y nosotros ni enterados que pasaba en el laboratorio – Dijo Ryusui.

- Yo estaba en el barco por lo que me enteré después sobre lo ocurrido – Ukyo estaba acomodándose mejor en el asiento – Vi como estaban todos agitados y asustados, fue muy preocupante -

- Así que ahí fue cuando te le confesaste – Menciono Gen – Al igual que Senku-chan ¿Verdad? –

- No, Senku se me confeso tiempo después – Dijo con una cara un poco sonrojada, en si no era algo tan privado, pero escuchar la historia de como fue su primer encuentro romántico y su confesión le daba un poco de vergüenza.

- Eh... ¿enserio? – Pregunto curioso Gen, que no se podía imaginar a Senku declararse ¿Cómo se declaraba alguien que solo creía en la ciencia? - ¿Y cómo fue? Dime~ -

- Bueno… - Decía Kohaku tratando de recordar ese momento. Cuando una mano le cubrió la boca.

- Eso jamás, mentalista – Decía Senku, visiblemente molesto sabiendo que ahora ellos sabían muchas cosas que él no le gustaba mostrar exceptuando a su novia y que además le quitaron tiempo con ella.

- oh~ vamos – Gen intentando persuadirlo.

- ¡Ni hablar! – Dijo mientras se escarbaba el oído, miro a Kohaku y ella automáticamente atino a que él quería que le siguiera, así que se levanto y se fueron juntos.

Los generales se quedaron conformes con saber ese detalle que ellos en su momento pasaron por alto, menos Gen, que realmente no podía quitarse de la cabeza esa duda que no lo dejara dormir hasta saber, así que usaría todos sus métodos que tuviera a su alcance para que Senku le contara sobre como el le confeso su amor a Kohaku, así él quiera o no.

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Continuara…

Debo decir que me resulto muy difícil tratar de narrar las emociones de Senku, sabiendo lo aromantico que puede llegar hacer, aun así espero les guste uwu