Mi primer amor
Por Coqui Andrew
Capitulo Dos
Albert
Después de cenar, me dirigí a mi habitación para hacer mis deberes de la escuela, entre, encendí la luz, puse música y me giro hacia a la ventana, ahí esta ella hablando con su papá, tan hermosa, mi Candy, se ve contenta, ¡oh! ya se va su papá, ahora ¿qué hago?, ¡Ya me vio!, soy un cobarde, me agache y para el colmo me pegue con el filo de la ventana.
Me levanté y vuelvo a ver a la ventana de Candy, ella esta mirando para acá, me saluda y sonríe -¿Te encuentras bien? Pregunto apenas, si alcance a leer sus labios- Sí, estoy bien – contesto, levantando mi dedo pulgar. Me despido con un movimiento de la mano y apresuradamente, cierro las cortinas, no quería que me viera todo rojo por la vergüenza que sentía.
Me senté al frente del escritorio y empecé a hacer mi tarea, era mucha, mucha investigación, tome un libro sobre historia y busque lo que tenía que hacer de tarea, me puse a escribir sobre el tema. Estaba escuchando música, cuando entro mi hermano sin tocar, invadiendo mi privacidad.
-¿Qué crees, hermano? – pregunto
-No sé – conteste –quiero que te vayas de mi habitación, estoy estudiando, así que salte –
-No, hermanito, te traigo una noticia, mi futura cuñada, o sea Candy, le van a celebrar sus 15 años, va hacer más austera que la de su hermana, ¿te acuerdas de esa fiesta? Jajajaja, yo sí, pobre de Rossana, tenía un coraje porque no llegó la gente que esperaba jajajaja, solo de recordarlo, me da risa-
-Lo bueno, es tu novia, no entiendo por qué te burlas ¿acaso no la amas? - pregunte. En ese momento, dejo de reírse.
-Claro que si la amo, pero eso fue antes de que ella aceptara ser mi novia- dijo molesto – Pero, en fin, regresando al tema de los quince de Candy, su mamá y mi novia, me pidieron que fuera su chambelán- dijo con un brillo especial en los ojos.
-Pues creí que era la fiesta de ella, no de su hermana y su mamá, sé que no le agradas mucho, hermanito- dije recalcando las últimas palabras. Él se enfureció, pero trato de mostrar tranquilidad
-Cierto, es su fiesta, además no he aceptado, espero que mi linda cuñadita me lo pida- dijo con burla
-Ni lo sueñes – dije en voz baja
-¿Qué dijiste? Pregunto molesto
-Nada, hermanito, si no tienes nada que decir, te pido que te salgas de mi habitación – dije ya molesto, mi hermano con una sonrisa burlona se fue
-Candy va celebrar sus 15, qué bonita lucirá, es tan bella por dentro y por fuera que brillará como una estrella – pensé
Terminé de hacer mis labores, me puse mi pijama y a dormir.
Candy
-¡Pobre! Creo que se golpeó la cabeza, todo por querer escondernos los dos, pero qué guapo es- dando un suspiro, me asomo a la venta y le pregunto
-¿Te encuentras bien? – él se está sobando la cabeza, efectivamente mis sospechas eran ciertas, me dice que está bien con el pulgar, se despide de mí y cierra las cortinas – Es un bobo, le voy a decir si quiere ser mi chambelán, junto con los demás chicos. Termino mi tarea, escucho un poco de música, cuando mi querida hermana entra -¿Qué quieres? – le digo con molestia
-Ay, hermanita, eres muy sangrona, mira que subir a tu habitación teniendo invitados, de veras qué grosería – dijo un poco molesta
-Es todo, te puedes retirar – le dije con sarcasmo
-No, tengo que decirte que mamá y yo queremos que Ronald sea tu único chambelán, te verás, linda a lado de él – dijo
-Ah, no eso sí que no, me niego, esta ruco para mí, no creo, además es MI fiesta- dije acentuando "mi"
-¿Cómo que esta ruco? Claro que no hermanita, él es guapo y sabe bailar muy bien, él te hará lucir, ya que bailas como robot-
-Salte de mi habitación, no quiero saber nada, si es que sigue asi mi mamá y tú, no quiero nada ¡largo! – dije señalando la puerta
Mi hermana se salió, pero antes de cerrar la puerta me dijo – si no lo haces, te vas arrepentir -
-¿Me estás amenazando? – pregunte
-Solo tómalo como advertencia - me dijo con un brillo especial en los ojos.
Al día siguiente al bajar a desayunar, mi madre me dice – Candy, ya te dijo Ross, que queremos que Ronald sea tu chambelán – con una sonrisa de oreja a oreja
-Por qué quieren que ese tipo sea mi chambelán, no entiendo, mamá, es MI fiesta, Rossana ya tuvo la suya, si siguen insistiendo en decidir por mí, no quiero nada – dije ya molesta
-Pero ¿cómo te atreves hablarme de esa manera?, ya la escuchaste Ralph – dijo mi madre, amparándose tras mi padre
-Tiene razón Candy, Emma, es SU fiesta, no de ustedes, yo la apoyo en todo, por qué insisten ustedes en meterse en todo- dijo mi padre tranquilo
-Pero es que esta niña, no sabe lo que le conviene, no tiene gusto para nada y… - fue interrumpida por mi padre
-¡Basta! Ya me cansé de sus tonterías, ella elegirá, todo lo conveniente a su fiesta, la va acompañar mi hermana Rosa y ustedes dos no harán absolutamente nada, ¿quedo claro?
-Acaso no confías en nuestro gusto, Ralph – pregunto indignada mi madre
-No, desconfió de ustedes, pero es Su fiesta y ella acepto siempre y cuando ustedes no interfieran en nada, solo tienen que ocuparse de su arreglo personal. Todo lo demás lo harán ella y mi hermana.
-Pero yo soy su madre, se lo que le conviene-
-¡Basta! Ya dije que no, ¿entiendes, mujer? – dijo mi padre enfurecido, nunca lo había visto asi que mi madre acepta.
-Está bien- dijo mi mamá
Desayuné ya más tranquila y me fui al colegio.
Albert
Al día siguiente, después de ducharme y vestirme baje a desayunar, ya estaban mi hermano y mi bella madre – Buenos días – salude
-Buenos días, hijo ¿Cómo amaneciste? – pregunto mi madre
-Bien, mamá, dándole un beso en la frente
-Desayuno rápido porque tengo que entregar un trabajo a primera hora y el maestro es muy puntal.
-Bien, ya me dijo tu hermano lo de la fiesta de esa muchachita Candy, le haré su pastel, hijo – comento mi madre.
-Qué bien, mamá, tus pasteles son los mejores de la zona- le dije guiñándole un ojo
-También me dijo que va ser el chambelán de Candy, esta mañana vino Ross a decirnos que Candy acepto a tu hermano- dijo volteando a ver a mi hermano
Qué desilusión sentí, pensé que nos los pediría a nosotros, pero en qué le vamos a hacer, solo sonreí y vi a mi hermano quien sonría burlándose.
Me despedí de ellos, salí y me dirigí al auto, lo abordé y fui a la escuela.
Las primeras horas, se me hicieron eternas, yo solo quería ver a mi pequeña Candy, por fin sono el timbre que anunciaba la hora de receso, me Salí presuroso que Stear tuvo que alcanzarme corriendo
-Albert, espérame, ¿a dónde tan de prisa? - pregunto todo acalorado por la carrera
-Quiero llegar al parque para ver si logro ver a Candy- le dije con una sonrisa.
-¡Vaya! Sí que te tiene de un ala, amigo, vamos –dijo palmeándome la espalda.
Llegamos al parque, mis ojos se iluminaron al verla, ella volteo y me regalo la mejor de sus sonrisas, estaba ya con los chicos y las chicas, pero había un nuevo integrante ¿Quién será?
-Hola, chicos, ya los esperábamos – dijo Paty
-Hola – dijimos Stear y yo
Más, sin embargo, sentí una mirada penetrante y gire a ver quién era, pero en realidad no conozco a esa persona, estaba platicando con Candy muy animadamente y eso pone celoso.
-Albert, Stear, tengo el gusto de presentarles a mi hermano Tom –dijo Paty
El chico que estaba con Candy se acercó y nos dio la mano
-Gusto en conocerlos, Paty, me habla mucho de ustedes, ya quería conocerlos-dijo Tom
-Mucho gusto en conocerte, Tom- le estrechamos la mano. Después se giró y siguió hablando con Candy, ella solo me veía, siento que no le ponía atención a Tom.
Después de un rato, Candy se acercó al grupo y comento –Chicos, les tengo una noticia, me van a hacer mi fiesta de mis quince años – dijo toda emocionada y me miraba de reojo; todos gritaron de la emoción, que nos espantaron a Candy y a mí, pues hubo momento que solo éramos nosotros dos.
Continuará…
Saludos y bendiciones
Coqui Andrew
