Disclaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a Stephanie Meyer.
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Restaurando tu corazón
Pasé todos mis días repartiendo las culpas de lo que fue mi vida. Te culpé por no amarme, por lastimarme, usarme y dejarme. Te culpé por enseñarme a odiar cuando mi alma solo era inocencia y por romper mis esperanzas en un mundo de sueños rotos que las necesitaba. Luego, en la ceguera del abandonó total, no me di cuenta que tu responsabilidad voló hasta posarse en mis manos y entonces; cuando mis ojos vieron la realidad, no soportaron la carga de asumir mi propia culpa… así que solo los arranqué.
Edward
-Eso fue un autobomba en Pakistán, cuatro meses atrás hubo veinte muertos y once heridos- habló mi padre mientras señalaba el vídeo que mostraba como un montón de bomberos apagaban las llamas de lo que antes había sido uno de los principales centros de atención para refugiados.
Apretó el control remoto que de inmediato cambió las imágenes
-El Cairo hace dos meses, quince personas muertas- el edificio de Star Tech había quedado hecho ruinas
-Joder- murmuró Colle viendo con detenimiento la ambulancia que transportaba varios cadáveres de los empleados.
Mi padre volvió a apretar el botón
-Y esto es un ataque a un hotel en Malasia- se podía ver fácilmente como los rebeldes se habían tomado el lugar.
- ¿Qué diablos? - Jasper se levantó algo alterado de su asiento y se acercó a la pantalla- Tienes que estar jodiendo. ¿No son esas las mismas armas que tiene nuestro maldito ejercito? – le preguntó a mi padre gruñendo.
Él asintió.
-De alguna manera lograron asaltar uno de los contenedores de la armada- rodé los ojos ante su intento de no hacer una acusación directa a la gran equivocación de las fuerzas armadas.
Podría haberlo logrado, si no hubiera utilizado ese tono sarcástico que le dejaba en claro al General que era su culpa lo que estaba sucediendo.
-Todo esto fue posible gracias a este hombre- continuó hablando.
Apuntó con su dedo a la fotografía de un hombre blanco de cabello castaño oscuro. Podía decirse que la foto había sido tomada mientras estaba distraído, ya que estaba hablando por su celular con su vista totalmente ajena al foco de la cámara.
-Aaron Jakov. Polaco. Fue entrenado por la mafia rusa desde que era un adolescente- mencionó Geoffrey Walsh extendiendo sobre la mesa el expediente del sujeto. Emmet lo tomó.
- Estamos indagando si pertenece a algún grupo terrorista- interrumpió un tipo del FBI mirando con recelo a Walsh
- Aún no conocemos las motivaciones que mueven a este sujeto- dijo el General de manera brusca- De todas maneras, agente…
-Black- contestó el moreno cruzándose de brazos
-De todas maneras, agente Black, no entiendo porque carajos el FBI está metiendo sus narices en un caso que ya no es de su competencia- su tono de desagrado hizo que la otra chica que también pertenecía al FBI y la cual se había mantenido apartada en una esquina, se moviera furiosa de su lugar.
-Sigue siendo de incumbencia cuando cuatro de nuestros agentes fueron asesinados tratando de evitar el traspaso de explosivos desde Nuevo México. Era SU responsabilidad asegurar que SU maldito cargamento llegara a la sede estipulada- sus ojos negros fulminaron a Walsh.
Cruzó sus brazos con sus puños apretados, seguramente tratando de controlarse para no darle una golpiza.
Ella definitivamente lucía como una chica que podía patearle el trasero a cualquiera.
-Como sea, él es un proveedor de armas, explosivos y aparatos tecnológicos que son utilizados en combate. - habló ella de manera cortante.
Nos miró a todos de manera desafiante retándonos a decir cualquier pendejada para darle el gusto de poner su puño en cualquiera de nuestras caras. Sobre todo, si esa cara era la de Geoffrey Walsh.
-Intentamos rastrearlo, pero al parecer es algo imposible. Hemos batallado para conseguir datos de él por años porque es alguien brillante. No utiliza computadoras y no deja ningún rastro digital.
-Sin embargo, deben tener algo de información, de lo contrario no estarían hablando con nosotros- dijo Emmet recostándose contra su asiento
-Tengo una fuente que afirma que Jakov acaba de llegar al país para ingresar una carga con chips para falsificar pasaportes permitiendo el transito no controlado de las personas que entren y salgan de la nación. Si esos chips llegasen a manos de terroristas…- Walsh sacudió su cabeza para después apretar el puente de su nariz
-Es posible que esté en manos de uno, ya que acabas de decir que no tienes conocimientos sobre las intenciones con las que se está moviendo ese hombre- acotó Black con un tono irónico y burlón que hizo encabronar a Walsh.
-Bueno, no es como si su súper escuadrón hubiese encontrado nada tampoco- golpeó la mesa con sus palmas abiertas logrando que un estruendo resonara por toda la habitación
-Les diré algo, montón de cabrones- Emmet se levantó frunciendo su ceño- Tengo a mi hija de ocho años durmiendo en el piso de arriba, si cualquiera de ustedes llega a perturbarla les juro que acabaré con sus jodidos traseros y estaremos fuera de esta misión.
Su gruñido hizo que Walsh y Black se lanzaran miradas de odio, pero ambos cerraron sus estúpidas bocas.
-Su prometida está dispuesta a cooperar con nuestro gobierno- interrumpió la agente del FBI recibiendo nuestra atención de nuevo
- ¿A cambio de qué? - pregunté
-Protección
- ¿Sólo protección? – Alec, quien se había mantenido callado mientras analizaba las fotografías que estaban en el expediente del FBI, frunció el ceño incrédulo.
-Sabemos por fuentes cercanas que está embarazada
- ¿Y eso es suficiente para que ustedes crean que ella de verdad nos ayudará? - apreté mis labios para contener mis ganas de responder ante el tono irónico que Walsh estaba utilizando. Ese bastardo estaba a punto de colmar mi paciencia. –Eso es lo que pasa cuando nuestras unidades se llenan de los sentimentalismos de chicas
-Ah, no dijiste eso, hijo de puta- Colle saltó de su asiento furiosa- Maldito machista, ¿Dónde quedó tu inteligencia y valentía de macho cuando esos ineptos robaron dos conteiner llenos de municiones? - ella lo apunto con su dedo- Hasta Stevie Wonder hubiera visto que eso era una maldita trampa
-Cálmate, Colle- pidió mi padre haciendo un gesto con la mano para que volviera a sentarse, fulminando con sus ojos a Walsh- ¿Qué diablos estás haciendo? – le espetó mi padre al General – Todas estas chicas que ves aquí han decidido dar sus vidas por la protección de nuestro país y del gobierno. No voy a permitir que pases por encima de ninguna de ellas, sean de mi unidad o no.
Mi padre se cruzó de brazos con su rostro frío. Sus ojos, normalmente azules tranquilos, se tornaron oscuros y agresivos.
-Bien, lo siento- se disculpó mascullando entre dientes. Bufé bajito ante sus disculpas de mierda
-Bien. - gruñó papá –Puedes continuar, Emily-le dijo a la chica, ella lo miró con agradecimiento.
-Como estaba diciendo, el FBI ha estado en contacto con Irina Ivanov, ella nos dará toda la información que tiene sobre Aaron siempre y cuando le brindemos protección- señaló la pantalla mostrando la imagen de una mujer rubia que estaba tomando el sol al lado de Jakov- Ella fue quien nos informó sobre la transacción de dos millones de dólares a cambio de los chips
-Jakov es desconfiado, por lo que hacer un enlace con Irina resulta bastante complejo. –intervino Black – La última vez que tuvo comunicación con nosotros casi es descubierta por uno de sus guardaespaldas y…
-Espera un momento- Walsh alzó su dedo, deteniendo las palabras del agente. Cerró los ojos sacudiendo su cabeza para luego acomodar una mueca incrédula en su rostro- ¿Hablaron con la prometida de Jakov y no lograron obtener información sobre con quien mierda está trabajando? - escupió furioso.
Ambos agentes le dieron una mirada mordaz.
-Ella no tiene gran conocimiento sobre los negocios de Jakov, él no deja que esté demasiado involucrada con ello- respondió Emily frunciendo sus labios en una línea recta
-Entonces vamos a brindarle protección a una mujer que no sabe nada, gracias por su ayuda FBI- el sarcasmo destilaba en cada maldita palabra que pronunció.
-Irina ha tratado de obtener información sin levantar sospechas. Pensamos que tenerla como aliada puede…- Walsh interrumpió de nuevo a Black
- ¡Me importa una mierda lo que piense el FBI! ¡Estamos hablando de protección nacional! – se levantó de su asiento violentamente haciendo que la silla donde estaba sentado cayera estrepitosamente contra el piso.
-Todos ustedes, cálmense de una maldita vez. - Emmet frotó las sienes de su cabeza- Es por estás mierdas que ya no trabajamos con el gobierno- murmuró soltando un gruñido
Vi a mi padre sacudir su cabeza con reproche al ver el jodido desastre que había a su alrededor.
-Dios sabe que no tenemos que aguantarnos esto, - continuó hablando Emmet- No necesito que ustedes, montón de quejicas, sigan lloriqueando sobre quien tiene el mando. Ninguno lo tiene. Supérenlo y vayan a llorar a sus malditas casas, esta reunión terminó por hoy- cruzó sus brazos haciendo que las diez personas que estaban en la habitación y que no pertenecían a nuestro equipo lo miraran asustado.
-Emmet, no puedes…- sonreí al ver el rostro pálido del general
-Sí, sí puedo. Quiero que se larguen de mi casa, ahora- Emmet señaló la puerta dando miradas mortales a todos alrededor- ¡Fuera de aquí! - gritó haciendo que todos saltaran en sus lugares y salieran despavoridos.
Incluso la chica del FBI que parecía querer saltar en sobre el cuello de Walsh y enterrarle una daga salió corriendo como alma que lleva el diablo.
-Carlisle, por favor, esto es un caso de emergencia. No pueden darnos la espalda a nosotros ni al gobierno
- ¡A la mierda el gobierno! El que tú seas una de sus perras no significa que nosotros tengamos que besarles el trasero. ¿Acaso el gobierno se preocupó por nosotros hace diez años? ¿ah? - masculló Carlisle con una expresión fría.
Si había algo peor que enojar a Emmet, era encabronar a mi padre.
Casi pude ver a Geoffrey mearse en sus pantalones; a pesar de era de la misma estatura de Carlisle, su viejo trasero lucía escuálido al lado de él.
Sin embargo, el maldito quiso jugar al tipo rudo
-Púdrete Carlisle, tú y todos ustedes- golpeó a mi padre en el pecho con uno de sus dedos- ¿Acaso sabes que volvió a abrirse la investigación sobre el caso Stevenson en Dallas? Van a venir por ti, porque todos sabemos lo que pasó allí
-No sé si pensar que eres un cabrón muy valiente o muy estúpido por atreverte a amenazarme en mi propia casa- habló mi padre con una mueca de deprecio- Lárgate de aquí Geoffrey, soluciona tus mierdas como puedas. No estamos dentro.
El general de las fuerzas armadas se alejó de Carlisle y empezó a caminar a la salida.
- ¡Disfrutaré verte tras las rejas! - exclamó antes de abrir la puerta y llevarse su presencia de una buena vez.
Todos nos quedamos sumidos en un profundo silencio. Nuestras miradas estaban puestas sobre Carlisle esperando una explicación sobre lo que acababa de pasar. Él se quedó callado y simplemente fue a servirse un trago.
-Y bien ¿nos explicarás a qué se refería ese imbécil? - le pregunté haciendo una mueca ante su semblante de tranquilidad, porque estaba completamente seguro de que lo que dijo Walsh era una mierda delicada.
-Él es sólo un hijo de puta que no sabe controlar su boca- murmuró tomándose el whiskey escoses de un solo trago. Sus ojos azules se volvieron fríos- No es algo por lo que deban preocuparse
-No es que les tenga mucho respeto a las fuerzas armadas, pero que el General hablara con tanta confianza no es algo bueno- bufó Colle recargándose contra el espaldar de su asiento- ¿Qué era esa basura sobre ti yendo a prisión? – ella arqueó una ceja de manera inquisitiva
Carlisle suspiró y se apretó el puente de su nariz
-Es algo sobre una misión de hace doce años atrás, es todo lo que van a saber. – gruñó caminando hacia la salida de la habitación- Salimos a las doce.
Fue lo último que escuchamos que decía mientras se desaparecía escaleras arriba, seguramente encerrándose en su estudio
- ¿Qué es lo acaba de suceder? - preguntó Alec quién había estado en silencio a mi lado durante toda la reunión.
- ¿Sabes algo de eso? - me preguntó Emmet.
Negué con mi cabeza
-Lo sabremos cuando él lo decida- me encogí de hombros. Si algo sabía nuestro equipo es que no debíamos presionar a Carlisle. Mierdas malas pasaban cuando lo hacíamos.
-Como sea- dijo Emmet volviendo a sentarse- ¿Has conseguido desencriptar ese archivo? - Jasper asintió con la cabeza haciendo una mueca
Jasper era algo así como el Ali Babá de las computadoras, en lugar de robar riquezas, lograba apoderarse de toda la información que quería.
-Ni siquiera pueden imaginarse las porquerías que hay detrás de ese tipo- dijo con desagrado.
- ¿Nos sirve para poder establecer una conexión con Chandler? - preguntó Alec cruzándose de brazos
-No hasta ahora- resopló Jazz- Ambos han sido cuidadosos al hacer las transacciones a través de Blockchain. Estoy trabajando en sus contraseñas ahora mismo- se encogió de hombros.
-Bien, quiero que cerremos ese puto caso ahora mismo- masculló Alec- Necesitamos concentrarnos en encontrar a quienes quieren jodernos la vida.
- ¿Hay noticias sobre el incendio? - negué ante la mirada inquisitiva de Colle
-Es como si esos explosivos hubiesen sido traídos por el mismo aire- gruñí frustrado ante el asunto.
Emmet y yo habíamos tratado de analizar lo que pasó poniendo en movimiento los drones de alta inteligencia para conocer las curvas de direccionamiento desde distintos posibles puntos de origen, sin embargo, nada nos daba indicios de los atacantes.
-Como sea, los mierdecillas que lo provocaron van a pagar- gruñó Emmet con sus ojos oscurecidos de la furia.
- ¿Crees que Charlie pueda ayudarnos? – le preguntó Jasper alzando su vista de la computadora que tenía al frente
-Oh, seguro lo hará- Emmet sacudió su mano despreocupadamente. –Está más cabreado que todos nosotros por esto, y ya es decir mucho
Charlie Swan es uno de los mejores amigos de mi padre. Se conocieron cuando ambos estaban en el ejército, y desde allí están cubriéndose las espaldas mutuamente y de manera constante.
-Genial- Jasper frotó sus manos de manera animada haciendo que todos rodáramos los ojos
-En serio, Jazzy. Tu obsesión con Charlie es enfermiza- Alec sacudió su cabeza mirándole divertido
-Tiene una mente jodidamente brillante- contestó él encogiéndose de hombros
-Y él es extremadamente sexy, también- Emmet miró con desagrado a Colle
-Primero, él tiene la edad para ser tu padre. – estiró el brazo por encima de la mesa enumerando frente a sus ojos- Segundo, es bizarro que hables así de mi padrino- Tercero y más importante- recalcó mirándola con seriedad- Mi mente está irrevocablemente convencida de que aun eres casta. Así que no me jodas con ese tipo de cosas
Ella bufó ante sus palabras
- Es algo hipócrita viniendo de alguien que está involucrándose con una chica tres años menor que yo- la boca de mi hermano se abrió y cerró sin saber que decir, provocando que nos riéramos de él.
Sus ojos fulminantes se enfocaron en mí. Alcé mis manos en señal de que estaba limpio de ser quien filtrara ese "dato"
-No me mires a mí, hermanito- le dije curvando mis labios en una sonrisa burlona.
-Eras el único que sabía- me acusó frunciendo su ceño
-Por todos los cielos, seguramente el pobre Edward fue el último en enterarse- Colle sacudió su cabeza mirando con reproche a Emmet- Ella no es que sea muy discreta, Em.
Él iba a replicarle algo, pero una aguda y demandante voz se escuchó desde las escaleras
-Papi, ¿por qué no me despertaste? ¡Llegaré tarde a clases de Ballet! – Emma apresuró su paso bajando rápidamente las escaleras vestida con su uniforme rosa de bailarina.
Era evidente de que había tratado de organizar su abundante y largo cabello rubio en una coleta, pero fracasó estrepitosamente.
Emmet suspiró profundamente viendo a la niña como si fuera un extraterrestre.
-Buenos días a todos- saludó ella sonriendo dulcemente, haciendo que un par de hoyuelos se marcaran en sus mejillas y que me jodan si ella no era igual al idiota de mi hermano cuando lo hacía.
La saludamos de vuelta viendo como empezaba a desarrollarse la relación padre-hija ante nuestros ojos.
-Emma, no corras cuando bajes las escaleras, es peligroso- le advirtió Emmet suavemente
-Bien, no lo volveré a hacer, papi- ella asintió sin reprocharle, lo cual hizo que frunciera su ceño ante la amabilidad que estaba mostrando el día de hoy.
-Y te recuerdo que estás castigada. Nada de Ballet por dos semanas.
-Pe-pero papi, no puedo faltar- en sus labios empezó a formarse un puchero mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
Evité la sonrisa que quería salir de mis labios al ver como Emmet se ponía incómodo y titubeaba en su decisión.
-Estás castigada, Emma. Dos semanas sin ballet- repitió Emmet firmemente
- ¡No es justo! ¡Todos aquí dicen palabrotas todo el tiempo! – golpeó su pie derecho contra el piso cruzándose de brazos.
-Porque somos adultos y tú eres una niña, no debes decirlas- le explicó haciéndolo sonar como lo más lógico del mundo.
Lo que lógicamente, solo lo hacía ver como un grandísimo estúpido.
-Oh rayos- Jazz sacudió su cabeza riéndose por lo bajo.
Emma entrecerró sus ojos inclinando un poco su cabeza con sus mejillas rojas ante su ira
- ¿Dos semanas? - preguntó ella entre dientes. Emmet asintió
-Está bien, padre. – diciendo la última palabra con total desagrado, compuso su postura dejando su espalda perfectamente recta. Sin decir una palabra más, caminó yendo de vuelta por las escaleras, haciendo sonar fuertemente sus pisadas.
Todos nos quedamos sumidos en un profundo silencio después de ello.
- ¿Sólo yo me sentí intimidada por ella? - cuestionó Colle con sus ojos oscuros sorprendidos mirando fijamente la dirección que mi sobrina tomó
-No, no fuiste solo tú. Creo que Emmet ha mojado sus pantalones varias veces a causa de ella- me encogí de hombros mirándolo
- ¿Estás bien, compañero? - Alec miraba jocoso la mueca de espanto que había quedado plasmada en el rostro del grandulón.
-Un consejo, chicos. - sacudió su cabeza- No importa cuán inocente y linda parezca una chica, asegúrense siempre de llevar sus jodidos propios condones. – masculló frotándose su cuello
-La abstinencia siempre es el mejor método- habló mi padre fulminando a Emmet con la mirada mientras sostenía un celular contra su oído- No, solo estoy hablando con el tonto de tu ahijado- contestó mi padre bufando. Jazz y Colle brincaron un poco sobre su asiento sabiendo de inmediato de quien se trataba.
Jodidos raros.
- ¿Ya pudiste hablar con ella? - mi padre jaló su cabello. Parecía frustrado- Porque la necesitamos, Charlie. - espetó, poniendo los ojos en blanco- Ella es más inteligente que tú- dijo con una sonrisa- Bien, te llamo luego.
Colgó el teléfono, manteniendo una enorme sonrisa sobre su rostro, la cual borró rápidamente al notar que todos le mirábamos.
- ¿Charlie te está ayudando a conseguir una chica? - cuestionó Emmet con una mirada socarrona.
-Dios Emmet, de verdad que me haces cuestionarme muchas veces que carajos tuvo que sucederte para que tu cerebro funcione de manera tan retorcida- gruñó mi papá haciendo que los demás, incluido Emmet, nos riéramos.
-Hey, solo dije en voz alta lo que todos estábamos pensando
-Me mataré yo misma el día que mi mente tenga los mismos pensamientos que la tuya- declaró Colle chocando un puño con Alec
-Parece que estoy rodeado de niños del pre-escolar – resopló mi padre - Quiero que todos estén listos, salimos en veinte minutos.
-Oh demonios, ¿Charlie tiene alguna pista? - preguntó Alec ayudándole a Jazz a recoger todos los equipos que quedaron esparcidos luego de la reunión fracaso que tuvimos.
-Al parecer los chicos que tiene trabajando para él desde la India lograron desencriptar archivos interesantes y establecer el origen de una conexión que se hizo hace una semana y que curiosamente finaliza a cien metros de distancia de la cabaña- mis cejas se alzaron ante la información, sin embargo, el ceño fruncido de mi padre y sus puños apretados me daban indicio de que esa mierda no era buena.
- ¿Entonces tenemos a los hijos de puta? – Emmet junto sus manos haciendo un gran estruendo.
-Dieciocho minutos para salir- replicó mi padre- Y más te vale que controles tu lenguaje cuando Emma esté alrededor- miró con furia a mi hermano antes de salir, dejándonos de nuevo con más preguntas que respuestas.
- ¿Qué está pasando, Edward? – la pregunta de mi hermano hizo que la atención de todos se enfocara en mí
-No tengo idea, Emm- sacudí mi cabeza ante las miradas inquisitivas- Sólo llegué hace tres días, por el amor de Dios
-Ya… vamos a suponer que te creemos, aunque sabemos que no es así. – Jasper me miró con una sonrisa astuta.
Rodé los ojos porque realmente no había nada que pudiera ocultarse en el equipo, sin embargo, todos conocíamos el valor de la lealtad y la confianza. Sabía que ninguno de ellos se atrevería a presionar a papá o a mí para obtener información, porque al final, todos terminaríamos enfrentando la jodida situación juntos.
De todas maneras, no es como si pudiéramos seguir guardando los detalles por más tiempo, debíamos actuar ahora si queríamos tener alguna maldita posibilidad de girar las cosas a nuestro favor.
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Bella
- ¿Entonces ya no viviré con mami y papi? - preguntó la pequeña rubia mirando con sus ojos grandes azules a una de sus cuidadoras y psicólogas
-No, Anne. Vas a vivir con tu tía Isabella- la pequeña frunció el ceño analizando las palabras- ¿Ella te agrada?
-Sí, ha sido amable conmigo. Jugamos juntas y me prepara rica comidita cuando viene a verme- contestó mirando el balanceo de sus propios pies. –Ella es muy bonita también
Sonreí ante su inocencia. Estaba junto a una de las detectives que estaba tomando el caso de Jessica viendo la interacción de Anne con la especialista a través del cristal de la habitación.
-Bonnie dice que no ha parado de hablar de ti desde el lunes- comentó Grace a mi lado- Es completamente tu fan- sonreí ante sus palabras mirando detenidamente como tenía un profundo cuidado al peinar a su muñeca Wendy
- ¿Te gustaría vivir con ella? - Anne dejó de peinar a su muñeca. Mordió su labio y empezó a balancear sus pies de forma más rápida
Suspiré al ver que estaba nerviosa.
-No lo sé- contestó con su tierna voz- ¿Vendrán papá y mamá a verme? – preguntó jugando con sus manos inquieta
- ¿Quieres que ellos vayan a verte? - los ojos de Anne empezaron a llenarse de lágrimas.
Mi instinto protector de inmediato se activó al verla tan vulnerable. Quería entrar a esa habitación y consolarla. Sin embargo, junté todo el autocontrol que tenía y me obligué a quedarme estoica en mi lugar.
- No, no quiero que me vean- sorbió su nariz dejando caer unas cuantas lagrimas por sus mejillas
- ¿Los extrañas? - indagó Bonnie al ver que era una de las pocas veces en las que Anne decidía abrirse
-Ellos dijeron que me odiaban- sus labios se volvieron en un puchero- Mami dijo que yo…- sus hombros comenzaron a temblar- Ella me dijo que yo no debí haber nacido y papi es malo
Mi estómago se contrajo al escucharla.
- ¿Por qué dices que tu papá es malo, Anne?
-Porque nos golpea a mami y a mí, es grosero y bebe mucho- contestó con sus mejillas sonrojadas
- ¿Te ha golpeado mucho?
-No tanto como a mami. Él solo me golpea cuando me ve, por eso siempre prefiero quedarme en mi habitación
Dios Jessica, que mierda hiciste con tu vida. Apreté mis puños tratando de contener mi ira.
-Sal a tomar algo de aire si lo necesitas, Bella- Grace puso sus manos sobre mis hombros tratando de calmarme
-Son unos malditos, Grace- contuve el llanto que estaba por salir de mi garganta- ¿Cómo pueden hacerle esto a esa pequeña?
-Lo sé, Bella. Ambos merecen pagar, pero para eso necesitas estar concentrada en el objetivo principal y es quedarte con la custodia de Ann- asentí ante sus palabras.
- ¿Pasas mucho tiempo en tu habitación? - preguntó Bonnie
-Siempre estoy ahí- Anne se encogió de hombros-Mami dice que ese es mi lugar seguro, si no salgo de mi habitación papi no me verá y no me golpeará.
- ¿Le contaste eso a alguien en tu escuela? ¿a tu maestra? – su pregunta hizo que Ann bajara su mirada hacia su muñeca de nuevo, suavemente empezó a peinarla, moviendo sus delicados dedos arriba y abajo en un ritmo constante.
La miré detenidamente, esperando su respuesta. Ella negó suavemente con la cabeza, sin emitir palabra. Su mirada se alzó, pero en lugar de mirar a Bonnie, dirigió su vista hacia la ventana donde estábamos Grace y yo. Ann no podía vernos, por supuesto, pero dejó su vista concentrada en el cristal durante un largo tiempo.
Bonnie trató de seguir la conversación con ella, pero fue algo inútil. Ann estaba bastante incomoda y solo contestaba con monosílabos, un encogimiento de hombros o un ceño fruncido.
Esperé junto a Grace unos cuantos minutos más mientras Bonnie volvía a explicarle a Ann que se iba a quedar conmigo, pero que ella nos haría algunas visitas para hacerle unas preguntas.
-Hoy tuvimos un gran avance, ella estuvo abierta y comunicativa- dijo Grace a mi lado mirándome con positivismo.
Traté de que una mueca no se notara en mis facciones y asentí a sus palabras, sin que notara mi incomodidad. Volví a enfocar mi vista en la dulce niña que escuchaba con atención a Bonnie.
Algo dentro de mí se rompió, quería abrazarla y asegurarle de que haría lo que fuera por protegerla.
Lo entiendo, cariño. Entiendo tus silencios, bebé. Sé lo que quisiste decir en cada una de tus respuestas.
Susurré en mi mente al verla asentir a algo que dijo la psicóloga.
La ironía de la situación con Ann no se trata de que fuera poco comunicativa. Ella dice más que cualquier niño normal con cada gesto que hace, solo que nadie lo ha sabido leer.
Caminé detrás de Grace mientras nos dirigíamos a su oficina. Se supone que debo firmar algo de papeleo para poder salir de este lugar con Ann. Atravesamos un amplio pasillo lleno de cubículos, en su mayoría llenos de agentes
-Stan, ¿puedes llevar el expediente N6709 a mi oficina, por favor? - Grace pidió acercándose a un hombre de mediana edad que se encontraba tecleando bruscamente en la computadora que había en su escritorio.
Su cuerpo se tensó al escuchar a Grace. Subió su mirada hacia ella y asintió con una sonrisa
-Claro, agente Summers, en un momento estará sobre su escritorio
Vi con detenimiento como su nariz se fruncía levemente, y el lado derecho de sus labios se elevaba dejando entrever sus dientes.
Casi quise reírme al ver lo hipócrita que era el imbécil, porque el maldito incluso tenía un tono condescendiente que lo hacía parecer alguien agradable.
-Toma asiento, Bella- Grace señaló una de las dos sillas que estaban frente a su escritorio.
-Así que jefa de la unidad, felicitaciones- sonreí al verla avergonzada por el elogio
-Gracias. Es algo diferente a lo que tenía planeado, pero ha sido un buen reto para mí
-Siempre fuiste alguien con carácter, podrás con ello- sus ojos me miraron un destello de agradecimiento
-Es solo…difícil ser mujer aquí- se recargó en el espaldar de su silla suspirando fuertemente- Muchas personas estuvieron en desacuerdo con mi asignación a jefe de la Agencia de Investigación Estatal, piensan que tuve que hacer cierto tipo de cosas para llegar hasta aquí- sus cejas se juntaron yendo hacia abajo mientras sus labios se estrechaban
-Bueno, el ochenta por ciento de tu equipo está conformado por hombres que tienen la edad de tu padre y llevan toda su vida aspirando por una oportunidad de asenso- mis palabras hicieron que su postura se irguiera como un resorte.
-Me gané mi puesto con méritos- su voz se elevó denotando su enfado
-Lo sé Grace, no te estoy acusando de nada- sacudí mi cabeza- A diferencia de los cerdos machistas de tus compañeros, sé la persona que eres. Solo estoy señalando un hecho. ¿No vivimos lo mismo en la academia? - ella suspiró asintiendo
-Lo lamento, es solo que…
-Estás cansada de las murmuraciones, lo entiendo- me encogí de hombros
-Me alegra verte de nuevo- su rostro mostraba verdadera sinceridad- Perdí contacto contigo desde que nos graduamos
-Estuve en Europa, asesorando clientes tan podridos en dinero y poder que podrían hacer ver la muerte de Stan como un desafortunado incidente en la visita al zoológico que va a hacer el domingo- canturreé haciéndola soltar una carcajada
-Diablos, ¿sabes que acabas de confesar la planeación de un asesinato frente a un agente? – resopló divertida- De todas maneras, Stan no da tantos problemas
-Oh, pero definitivamente debes tener cuidado con él. Te desprecia completamente- sus cejas se elevaron ante mis palabras
-Supongo que te has vuelto mejor con esas locas habilidades tuyas- chasqueó su lengua mirándome de manera inquisitiva
-Sí, eso creo- contesté inclinándome un poco, poniendo mis palmas sobre el escritorio
- ¿Cómo te sientes? - preguntó mirándome a los ojos
-Frustrada- murmuré- Y con mucha ira
Asintió al esperar que esa fuera mi respuesta.
-Lo sé, cuando llegó el caso de Jessica- cerró sus ojos, apretándolos fuertemente en el proceso- La manera en la que Newton contestó durante el interrogatorio simplemente fue extremadamente desagradable.
-Puedo imaginarlo- contesté, rememorando en mi cabeza las escenas que los chicos habían logrado obtener de las grabaciones privadas de la policía
-Me gustaría hablar contigo un par de cosas antes de firmar los documentos, si no te importa
-Claro, ¿sobre qué? - coloqué mi cuerpo en una postura relajada, de manera en que ella sintiera que estaba abierta y dispuesta a escucharla.
-La adopción- dijo ella, midiendo mi reacción. – Bella, ¿estás segura de que quieres asumir ese tipo de responsabilidad en tu vida?
Evité la mueca ante la palabra responsabilidad que salió de sus labios en un tono precavido. Sabía que ella lo hacía con buena intención, y sólo estaba tratando de ayudarme.
-Sí. Sé las implicaciones que trae la adopción de Ann, pero no es como si me importara o asustara- le contesté con franqueza
-Sé que eres buena en lo que haces, incluso sé que posees más influencias que el presidente- sacudió su cabeza e inhaló profundamente – Es solo que esas personas…también tienen poderosos contactos trabajando con ellos
-Lo sé. No es por sonar presumida, pero te aseguro que no hay nada que me puedas decir que yo no sepa- suavicé mi tono ante su preocupación.
-Sólo tienes veinticuatro años, ¿estás totalmente segura de hacer esto? - solté el aire de mis pulmones de manera pesada y ruidosa al escuchar otra vez esa maldita pregunta
-Grace, no voy a dejar a Ann en manos de servicios sociales y mucho menos en manos de los Newton- hablé firmemente- Agradezco tu preocupación, pero debes confiar en que voy a llevar esto de la mejor manera.
-Está bien- inclinó su cabeza un poco alzando las manos pacíficamente- Solo me estaba asegurando de que tuvieras las cosas claras
Iba a responder, pero el imbécil misógino llamado Stan, entró a la oficina para entregar el expediente.
-Gracias, Stan- murmuró Grace abriendo la carpeta.
-De nada, agente- contestó saliendo inmediatamente de la oficina
-Un hombre encantador- susurré irónicamente- ¿Segura que no quieres intentar lo del zoológico? - los labios de Grace se curvaron en una sonrisa
-Dejemos vivir al pobre hombre, ya su presión alcanzó las nubes cuando me nombraron su jefa- sacudió su cabeza.
Tarde casi una hora en llenar los formularios, permisos, compromisos y todos aquellos documentos que eran necesarios para que Ann viviera conmigo, lo cual me quitaba un peso de encima porque necesitaba tenerla conmigo tan rápido como fuera posible. Por ningún motivo iba a dejar que la familia de su asqueroso padre se saliera con la suya e hiciera su vida miserable.
En mi mente las palabras de Karen Newton seguían cortando como un cuchillo afilado después del último juicio. Y maldita sea si ella no había ocasionado que lo peor de mi saliera a flote. Mejor por mí que todos me siguieran viendo como una presa fácil, eso es lo que los condenaría a su destrucción.
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Hola, gracias a los que leen esta historia. Por favor dejen sus comentarios, me gustaría conocer sus opiniones.
¡Hasta el próximo capítulo!
