AVISO: TODOS LOS PERSONAJES MENCIONADOS EN ESTE FIC SON PROPIEDAD DE SUS RESPECTIVAS COMPAÑIAS, ESTE FIC FUE CREADO CON FINES DE ENTRETENIMIENTO

CAPITULO II

REENCUENTROS

Museo metropolitano de Arte, Ciudad de Nueva York.

El retirado caza tesoros Nathan Drake y su esposa Elena Fisher se encontraban supervisando los últimos detalles para la subasta de caridad, junto a ellos los acompañaba un representante de la BSAA.

-La BSAA está muy agradecida por sus generosas aportaciones, señor y señora Drake. –dijo el representante.

-Todo sea con tal de ayudar a esa pobre gente, solo espero que todo salga bien. –dijo Elena.

-Hey tranquila cariño, ya verás que este año será mucho mejor que el anterior. –agrego Nate.

-De hecho quería informarles que este año hubo una gran demanda por el evento, lo que garantiza un éxito seguro, señores Drake. –dijo la asistente.

Luego de un rato, Nate y Elena conversaban a solas.

-bien, nos quedan 3 horas para el inicio de la subasta, aún tenemos tiempo para ponernos nuestras mejores galas, cariño. –dijo Nate.

-tienes razón, vallamos al hotel para cambiarnos, Nate… como anfitriones debemos estar media hora antes. –agrego Nate.

El caza tesoros miro por un momento algunas de las reliquias que serían subastadas.

-¿Qué ocurre Nate? –le pregunto Elena.

-Nada, es solo que me vinieron los recuerdos de nuestra última aventura… hay veces en las que me imagino entrando en acción una vez más. –dijo Nate.

-Lo creas o no, a mi también me sucede lo mismo, ya que de no ser por estas aventuras quizás no nos hubiéramos conocido. –dijo Elena.

-Tienes razón… -dijo Nate. –Puede que no haya conseguido El Dorado, pero al menos obtuve algo mejor.

Nate y Elena se envuelven en un abrazo, seguido de un beso, pero justo en ese momento aparece su mentor, Víctor Sullivan.

-Oigan par de tortolos, las caricias son para después del evento. -dijo Sully.

-Hey Sully, llegas en el momento más inoportuno. –dijo Nate.

-Lo sé, solo quería cerciorarme de los detalles, parece que el evento será mejor que el del año pasado. –dijo Sully.

-Y lo será, ya que este año subastaremos las bitácoras de viaje y algunos documentos que pertenecieron al mismísimo Henry Avery los cuales seguramente llamara la atención de la mayoría. –dijo Elena.

-Y no te olvides de las monedas de Avery que Samuel logro conseguir. –dijo Sully.

-¿Por cierto en donde está el cabeza hueca de mi hermano? –pregunto Nate.

-Se quedó en el hotel supervisando algunos de los objetos que se subastaran, quería echarles un vistazo antes del evento, tal parece que se puso nostálgico. –contesto Sully.

-Parece que no somos los únicos a los que les gano la nostalgia. –dijo Nate.

-A decir verdad yo también añoro la compañía de ambos en las aventuras, no es lo mismo sin ustedes. –dijo Sully.

-Oye aun cuentas con Samuel. –dijo Elena.

-Lo se, pero desde su viaje a la india, ha trabajado por su cuenta desde entonces. –dijo Sully.

-Parece que tu hermano aún sigue empeñado en encontrar su gran hallazgo. –dijo Elena.

-En eso tienes razón, solo espero que no vuelva a meterse en dificultades. –dijo Nate.

La hora del evento llego, el museo metropolitano lucia espectacular, en el lugar se encontraban gente de la alta sociedad de la ciudad, además del alcalde y varios representantes de la BSAA.

Claire y Sherry llegaron media hora antes del inicio del evento, ambas se sorprendieron por la afluencia de asistentes.

-Valla, no tenía idea de que este evento atraería a tanta gente. –dijo Sherry.

-Yo también estoy sorprendida, me imagino que las reliquias que se van a subastar deben valer una fortuna. –agrego la pelirroja.

-Pues valla que tu amigo Drake se ha convertido en toda una celebridad, luego de todo lo que me contaste de él. –dijo Sherry.

-Solo te he contado una parte de la historia, el resto nos la contara el mismo Nathan y su hermano… han pasado tantos años. –dijo Claire.

Al entrar al recinto, ambas atrajeron las miradas de los asistentes, esto debido a los atuendos de gala que portaban, mientras que Sherry lucía un lujoso vestido en color gris obscuro, Claire se hizo notar con su vestido chanel de color negro.

Claire y Sherry se encontraban mirando algunos de los objetos de la subasta, hasta que una voz llamo a la pelirroja.

-Valla valla… pero si es la chica del cabello de fuego.

Claire volteo la mirada y reconoció de inmediato a aquella persona que la llamo por aquel nombre peculiar.

-¡Samuel!

-El único y el original. –dijo el mayor de los Drake.

Ambos se abrazaron de forma fraternal.

-me alegro de verte de nuevo, chica de fuego... la última vez que nos vimos fue en aquel verano del 97 en la mansión Croft, pero mírate sigues igual de joven y atractiva. –dijo Samuel.

-Gracias por el cumplido, Samuel… tanto a ti como a Nate los he echado de menos. –dijo Claire.

-Lo mismo digo… -dijo Samuel. -¿y quién es esta preciosura que te acompaña?... ¿amiga tuya o prima lejana?

-Ella es Sherry Birkin, y te sorprenderá saber que soy su madre adoptiva. –contesto Claire.

-Es un placer conocerlo, Señor Drake… Clarie me hablado mucho de usted y de su hermano, Nate. –dijo Sherry.

-El placer es todo mío, tanto la madre como la hija lucen radiantes esta noche. –dijo Samuel.

-Gracias, que amable. –dijo Sherry.

-Espera un momento, iré a buscar a mi hermano y a Sully para darles la sorpresa de que estas aquí, no demorare mucho. –dijo Samuel.

Luego de algunos minutos de espera, el mayor de los Drake llega acompañado de Nate, Sully y Elena.

-Claire Redfield… esta sí que es una sorpresa. –dijo un Nate emocionado de ver a su antigua amiga de aventuras.

-Lo mismo digo, amigos… cuanto tiempo sin verlos a ambos. –contesto la pelirroja con un abrazo tanto a Nate y a Sully.

-Mírate nada más, has crecido mucho… pequeña Claire. –dijo Sully.

-Igual tu Sully, salvo por las canas. –dijo Claire.

-Quizá me vea algo viejo, pero aún tengo energía suficiente para las aventuras. –dijo Sully.

Nate presenta a Claire con Elena.

-Claire, me gustaría presentarte a mi esposa Elena Fisher.

-Es un placer conocerla Señorita Redfield.

-Igualmente, señora Fisher… me alegra saber que haya logrado conquistar el corazón de mi amigo. –dijo Claire.

-Bueno no fue un trabajo sencillo sabes. –dijo Elena con una sonrisa.

-Y supongo que la chica rubia que te acompaña es amiga tuya. –dijo Sully en alusión a Sherry.

-Bueno en realidad les sorprenderá saber que es mi hija adoptiva. –dijo Claire.

-¿Tu hija adoptiva?... –se preguntaron Nate y Sully.

-Sherry Birkin es mi nombre, gusto en conocerlos. –dijo Sherry.

-El gusto es nuestro también, que afortunada eres de tener a una madre adoptiva tan elegante, aunque más bien se ven como hermanas. –dijo Nate.

-Gracias, que amable de su parte, Sr Drake. –dijo Sherry.

-Puedes decirme Nate con toda confianza. –dijo Nate.

-Por lo visto hay mucho de qué hablar, pequeña Claire. –dijo Sully.

Luego de aquel reencuentro, Nate y Elena se prepararon para dar un discurso de bienvenida para los asistentes, para luego dar inicio a la subasta.

El evento comenzó de muy buena forma, cada reliquia que era subastada era comprada por cantidades bastante altas, esto sorprendió mucho a Claire y Sherry, quienes estaban acompañadas de Samuel y de Sully.

-10,000 dólares por una pequeña caja de doblones españoles, es increíble. –dijo Sherry.

-No es mucho en comparación con aquel brazalete de oro antiguo que acaban de vender en 30,000. –agrego Sherry.

-cabe mencionar que dicho brazalete de oro lo obtuvimos Nate y yo luego de un viaje que realizamos a arabia cuando buscábamos la ciudad perdida de Ubar. –dijo Sully.

-¿Cómo dices?... ¿la legendaria Atlántida de las arenas? –pregunto una asombrada Claire.

-Asi es, fue una travesía difícil que por poco nos cuesta la vida. –dijo Sully.

-Excepto yo… -dijo Samuel. –en mi caso estuve encerrado 15 años en prisión, aunque tuve mi momento de gloria cuando logramos dar con la legendaria Libertalia. –dijo Samuel.

-Increíble… Ubar y Libertalia, tal parece que han pasado por tantas aventuras. –dijo Claire.

-De hecho uno de los objetos que se subastaran lo obtuvimos de Libertalia, no dudo de que algunos pagaran mucho por dicho objeto. –dijo Samuel.

La subasta transcurrió con normalidad, hasta que llego aquel objeto mencionado por el mayor de los Drake, se trataba de algunos documentos que pertenecieron a Henry Avery, tales como una bitácora de viaje, documentos de su tripulación y algunas hojas del diario del legendario pirata, las ofertas por dichos documentos no se hicieron esperar, sorprendiendo a más de uno.

-No lo puedo creer, uno de esos ricachones ofrece 50,000 por esos documentos... deben estar locos por ofrecer tanto por unos documentos viejos. –dijo Sherry.

-Tratándose de Avery, los coleccionistas están dispuestos a pagar lo que sea. –dijo Sully.

-Eso no era nada en comparación al tesoro de Avery, en verdad que era inmenso. –dijo Samuel.

-Como me hubiera gustado estar ahí, ya sabes como en los viejos tiempos antes de que lo que le paso al padre de Lara. –dijo Claire.

-Si, a mi también. –dijo Samuel.

Pero poco antes de que dichos documentos fueran vendidos, uno de los asistentes comenzó a resentirse del cuerpo por lo que Nate y algunos de los organizadores se acercaron para brindar su ayuda, pero tanto el caza tesoros como el resto de los presentes se quedarían estupefactos con lo que vendría a continuación.

El cuerpo de aquel hombre comenzó a llenarse de llamas de fuego y segundos después quedo convertido en un capullo.

-¡Pero que mierda! –exclamo Nate.

-Que rayos es lo que le paso a ese pobre sujeto. –dijo Samuel.

Sherry y Claire se alarmaron en cuanto vieron aquel capullo.

-Es lo que creo que es. –dijo Claire.

-Lo mejor será que saquen a toda la gente de inmediato ante de que sea tarde.

-¿Tarde para qué? –pregunto Sully.

Es en ese momento que el capullo eclosiona y entonces emerge una horrenda criatura en forma de cuervo, esto causo el pánico entre todos los asistentes quienes huyeron despavoridos del lugar, con excepción de Claire, Sherry, los hermanos Drake, Sully y Elena, además de algunos guardias de seguridad.

-¿Qué demonios es esa cosa? –se preguntó Elena.

-Es una B.O.W. traten de que no los atrape. –dijo Sherry.

La rubia decide atacar a la B.O.W. y saca de entre sus pertenecías su arma, y apoyada por los guardias de seguridad, comenzaron a dispararle al enorme pájaro mutante pero este era demasiado rápido para su tamaño, complicando así la situación.

Parecía que nada podía detener a aquella B.O.W. hasta que esta última se queda atorada en un candelabro, esto lo aprovecha la rubia quien logra darle un tiro certero en la cadena que sostenía dicho candelabro, para luego impactarse fuertemente en el suelo junto con la criatura quien resulto maltrecha por la caída y acto seguido Sherry y los guardias rematan a la criatura en el suelo, pero no paso mucho tiempo para que otra B.O.W. apareciera en escena.

Esta nueva amenaza era nada menos que un enorme Tyrant, en cuanto Claire y Sherry lo vieron, los recuerdos de Raccoon City volvieron a su mente por unos momentos.

-No, no puede ser… no puede estar pasando de nuevo. –decía Claire.

-Es el mismo monstruo que apareció en Raccoon City, imposible. –dijo Sherry.

Los guardias de seguridad abren fuego sobre el Tyrant con la intención de detenerlo, pero este responde con una embestida, hiriendo a la mayoría de ellos, una valerosa Sherry intento detenerlo disparándole en la cabeza, pero esto solo provoco el enojo del Tyrant quien vuelve a embestir, pero la rubia a duras penas logra esquivar el ataque.

Los ataques del Tyrant provocaron daños en una estructura, los trozos de esta estuvieron a punto de caer sobre Claire pero Sully reacciona a tiempo y se arroja para salvar a tiempo a la pelirroja, pero a pesar del valeroso esfuerzo por parte del veterano caza tesoros no puede evitar salir herido de la pierna.

-Ah mierda. –decía Sully.

-oh dios mío… ¿Te encuentras bien, Sully? –le pregunto Claire.

-Un poco magullado pero bien, al menos sigo vivo. –contesto Sully.

-¿Que no hay nada que pueda detener a ese tipo o lo que sea? –preguntaba Nate.

-La ayuda viene en camino, no se preocupen. –dijo Sherry.

De repente el lugar se ve rodeado por una nube de humo, evitando la visión del entorno y luego de algún rato la nube se disipa en su totalidad, y fue entonces cuando descubren que el Tyrant ya no estaba en el lugar.

-Mierda, ese monstruo escapo. –dijo Elena.

-Debió haber escapado cuando el humo rodeo el lugar. –agrego Sherry.

-Maldita sea, hay heridos por todos lados… veamos si podemos ayudarlos en lo que llega la ayuda médica. –dijo Samuel.

El cuerpo médico, así como el equipo de reconocimiento de la BSAA llego al lugar para realizar las investigaciones de lo acontecido, no hubo muertes que lamentar excepto por aquella victima que se convirtió en capullo y en cuanto a los heridos, fueron trasladados al hospital entre ellos Sully, quien resulto con una pierna fracturada.

Nate, Elena, Samuel, Claire y Sherry permanecieron en la sala de espera del hospital hasta que les permitieron ver a Sully.

-Hey, ¿cómo te encuentras, Sullivan?

-Bueno como se podrán dar cuenta no podre bailar por unos meses. –contesto Sully.

-Al menos no perdiste el optimismo, Víctor. –dijo Samuel.

-Gracias por salvarme, Sully… aunque no puedo dejar de sentirme culpable por lo que te paso. –dijo Claire.

-No digas eso, pequeña Claire… no olvides que le prometí a tu abuelo las cuidaría, después de todo, tú y Nate son como mis hijos. –dijo Sully

-Aún sigo desconcertado de lo que ocurrió en la subasta, esos monstruos pareciera que fueron sacados de alguna película de horror, nunca había visto algo así. –dijo Nate.

-En realidad esos monstruos son armas biológicas hechas a partir de unos mortíferos virus creados por la desaparecida Corporación Umbrella. –contesto Sherry.

-Recuerdo que en los 90's solía ser el gigante farmacéutico a nivel mundial, pero todo eso se fue al demonio cuando se les acuso directamente de ser los responsables de la tragedia de Raccoon City, eso según los reportajes de aquella época. –dijo Elena.

-Lo que dijo la prensa de aquel entonces no era ni la mitad de lo que Sherry y yo vivimos, era un verdadero infierno. –contesto Claire.

-Oye espera un momento… ¿estás diciendo tú y tu hija sherry estuvieron en Raccoon City cuando paso esa tragedia? –pregunto Samuel.

-Asi es, fui a buscar a mi hermano del que no tenía noticias cuando me topé con una horda de zombis, estuve a punto de morir de no haber sido por mi actual pareja Leon S. Kennedy al que también encontré en la ciudad, en aquel entonces él era policía novato. –contesto la Pelirroja.

-En lo que a mí respecta, yo era la hija de 2 científicos que trabajaban para Umbrella, fui infectada por el virus que ellos crearon y hubiera muerto o peor aún me hubiera convertido en algo horrible de no haber sido por Claire y Leon quienes me salvaron la vida. –dijo Sherry.

Nate, Samuel, Sully y Elena se quedaron más que impresionados con aquella revelación.

-Nos dejaron sin palabras, chicas… nunca paso por mi mente que estuvieras directamente involucrada en dichos eventos. –dijo Nate.

-Asi es, esa tragedia nos marcó de por vida y no solo a nosotras sino a mi hermano Chris, a Leon y varios amigos míos que también se vieron involucrados con los monstruos que Umbrella creo aun después de que esta fuese desmantelada. –dijo Claire.

-¿Entonces eso quiere decir que ese grandulón y ese pajarraco mutante que emergió de ese capullo son creaciones de esa diabólica corporación? –pregunto Sully.

-En parte si, el grandulón que nos atacó en el evento es idéntico al que apareció en Raccoon City, nunca pensé que volvería a toparme nuevamente con una de esas cosas. –contesto Claire.

-Y en cuanto al Pajarraco mutante, es producto de un virus llamado Virus-C el cual fue usado en los incidentes de Edonia, Tall Oaks y China hace unos años… lo sé por qué yo personalmente luche en contra de esas cosas y más monstruos de esos en los lugares que les acabo de mencionar. –dijo Sherry.

-Cielos, parece que has pasado por mucho en los años que dejamos de vernos, Claire. –dijo Nate.

-Eso es tan solo una parte de lo que he vivido, ya les contare el resto en otra ocasión, por ahora hay que enfocarnos en lo acontecido hoy, hay que averiguar quiénes fueron los responsables y con qué propósito soltaron a esas B.O.W. –dijo Claire.

-La DSO y la gente de la BSAA aún continúan con las respectivas investigaciones del lugar de los hechos, hasta el momento la única novedad es que encontraron varias de las piezas que se estaban subastado estaban tiradas en el suelo, se hizo un inventario de los objetos y resulto que solo hacía falta los documentos viejos de ese tal Henry Avery. –dijo Sherry.

-¿Qué dices?... ¿Los documentos de Avery desaparecieron? –pregunto Elena.

-Sí y es algo extraño dado al valor de los objetos que se estaban subastando. –dijo Sherry.

-De manera que los documentos de Avery desaparecieron… mierda, no. –dijo Nate.

-Supongo que también te vino a la mente los mercenarios de Shoreline. –dijo Samuel.

-Acertaste hermano, supongo que Nadine y parte de los mercenarios que sobrevivieron en Libertalia se reagruparon y de algún modo se hicieron de esos monstruos biológicos para vengarse de nosotros. –dijo Nate.

-No lo creo hermano, y eso lo digo porque la última vez que me topé con Nadine en la india, me dijo a mí y a Chloe que se haría aun lado del mundo de los mercenarios. –dijo Samuel.

-Bueno si no fue ella, entonces debió haber sido algún familiar o conocido del desquiciado de Rafe Alder. –dijo Sully.

-Quien quiera que haya sido, logro su cometido... no imagine que unos documentos antiguos de un pirata pudieran causar tal revuelo. –dijo Claire.

-Y que lo digas preciosa, y eso es por que logre tomar una fotografía de uno de los documentos poco antes de que fueran subastados. –dijo Samuel.

El mayor de los Drake les muestra la dichosa fotografía, se trataba de un pequeño grabado de la insignia de Henry Avery y debajo de dicha insignia aparecía un escrito algo ilegible.

-¿No tomaste más fotos, Samuel? –le pregunto Elena.

-Ya no tenía memoria en mi teléfono y fue la única que logre tomar, lo siento. –contesto Samuel.

-Bueno, al menos tenemos una pista. –Sully.

-Sí, pero no creo que esto sea suficiente para iniciar una investigación concreta. –dijo Claire.

-Si tan solo existieran más pistas o documentos de Avery, pero creo que al parecer eran los únicos. –dijo Elena.

-De hecho aún quedan unos pocos documentos de Henry Avery, pero estos se encuentran en el otro lado del mundo, en Inglaterra para ser exacto. –dijo Nate.

-Es verdad, ya lo había olvidado por completo, hermano… parece que tendremos que visitar a la pequeña Lara Croft, hace años que no veo. –dijo Samuel.

-Aún la recuerdo con mucho cariño, no saben lo mal que me sentí cuando supe lo que le paso a su padre, como me hubiera gustado estar con ella apoyándola en ese momento tan difícil. –dijo Claire.

-Cuando yo me entere de lo que le había pasado al buen Richard Croft, viaje de inmediato hacia Surrey, pero cuando llegue a las puertas de su mansión fui recibido de forma muy hostil por una mujer llamada Ana la cual termino por echarme de la propiedad, desde entonces perdí todo contacto con Lara. –dijo Sully.

-Bueno yo le envié una carta hace un par de meses a Lara, además de enviarle como regalo una de las monedas de Avery… no se le llego la carta pero desde entonces no recibí respuesta alguna, me imagino que igual debe seguir resentida con nosotros. –dijo Nate.

-Pero recuerda que cuando ocurrió lo de su padre, nosotros estábamos presos en panamá, igual y ni enterada estaba de nuestra situación. –dijo Samuel.

-¿Y quién es esa Lara Croft de la que hablan con tanta nostalgia? –pregunto Elena.

-Ella es una vieja amiga de aventuras… -contesto Nate. – Sully, Sam y Claire la conocimos cuando ella era una niña, debo decir que nos sorprendió mucho sus conocimientos de arqueología a su corta edad, juntos realizamos varias aventuras en busca de tesoros, en compañía también del padre de Lara, Sully y el buen Conrad Roth.

-Me viene a la mente las primeras aventuras que realice junto a Richard y Conrad, todos bajo la tutela de Leonard Redfield, como extraño a ese viejo. –dijo Sully con nostalgia.

-Sí, yo también lo extraño. –dijo Claire.

-Bueno y volviendo al tema de los documentos, ¿creen que su amiga pueda ayudarnos con alguna pista? –pregunto Sherry.

-Aparte de Samuel y yo, el que más sabia todo respecto a Henry Avery, ese era Richard Croft y por ende la pequeña Lara. –dijo Nate.

-bueno pues no se diga más, habrá que alistar las maletas para ir hacia Inglaterra. –dijo Samuel.

-Sí, pero antes Elena y yo tenemos que responder algunas preguntas de la prensa. –dijo Nate.

En eso Claire y Sherry intervienen.

-Iremos con ustedes también. –dijo Claire.

-Presentí que dirías eso, chica de fuego… claro que pueden venir. –dijo Nate.

-Queremos llegar al fondo de esto y dar los responsables de lo que sucedió en la subasta. –agrego Sherry.

-Su ayuda nos vendrá muy bien, bienvenidas a bordo. –dijo Samuel.

-Si lo que quieren es llegar a Inglaterra sin escalas, entonces es mejor que tengan esto. –dijo Sully, quien les entrega las llaves de su avión.

-Gracias Sully, prometo cuidar bien de tu cafetera voladora, espero tenga paracaídas extra para nuestras pasajeras. –dijo Nate.

-Por supuesto, Nate… desde lo que paso en Sudamérica, tome mis precauciones. –dijo Sully.

-Es una pena que no puedas acompañarnos, Víctor… le mandaremos tus saludos a Lara en cuanto la veamos, solo espero que no nos trate con hostilidad. –dijo Samuel.

-Yo cuidare de Sully, Nate… no te preocupes. –dijo Elena.

-Solo me ausentare por algunos días, Elena... espero no meterme en problemas. –dijo Nate.

-Ojala y así sea, aunque dadas las circunstancias, será inevitable. –dijo Elena.

Dos días después, los hermanos Drake, Claire y Sherry partieron rumbo a Inglaterra a bordo del avión de Sully, durante el transcurso del viaje hablaron de todas sus vivencias Nate les hablo sobre sus aventuras tales como la búsqueda de El Dorado, Ubar, Shambhala y Libertalia, Claire y Sherry por su parte relataron con detalle los incidentes biológicos en los que estuvieron involucradas, desde Raccoon City hasta lo acontecido en china.

Luego de varias horas de viaje, el grupo llego a su destino pero una vez que aterrizaron se enteraron por medio de una nota periodística de internet de que Lara se encontraba hospitalizada en Londres debido a un accidente, por lo que de inmediato se dirigieron al hospital.

Al llegar al nosocomio, el doctor a cargo les dio informes acerca del estado de salud de Lara, pero al poco rato aparece Samantha, quien al principio no vio con buenos ojos la presencia del grupo.

-¿Quiénes son ustedes?... si son de la prensa es mejor que se vallan, mi amiga Lara no está en condición para contestar sus preguntas tendenciosas.

-¿Te parece que somos de la prensa?... tranquila primor, somos viejos amigos de Lara desde hace muchos años y hemos venido desde el otro lado del charco para venir a verla. –dijo Nate.

-¿Amigos de Lara?... Ella nunca me hablo sobre ustedes. –dijo Samantha

En ese momento, Jake aparece y lo primero que hizo fue sorprenderse al ver a Sherry.

-¿Super Chica?

-¿Jake?

Ambos jóvenes se fundieron en un abrazo, seguido de un cálido beso apasionado.

-No sabes lo sorprendida que estoy de verte, Super chica. –dijo Jake.

-Lo mismo digo… pero, ¿qué estás haciendo aquí en Inglaterra?... creí que estabas trabajando en Japón. –dijo Jake.

-Y estoy trabajando, de hecho vine hasta aquí para cuidar las espaldas de la señorita Nishimura aquí presente. -dijo Jake.

-De manera que ella es la chica de la que siempre hablas. –dijo Samantha.

-Asi es… Samantha, te presento a Sherry Birkin y esa chica pelirroja es su madre adoptiva, Claire Redfield. –dijo Jake.

-Encantado de conocerlos… y disculpen si los trate de forma hostil pero ya saben cómo es la prensa inglesa. –dijo Samantha.

-No te preocupes, solo lo hacías para proteger a Lara. –dijo Claire.

-Y a propósito, ¿Cómo se encuentra nuestra amiga? –pregunto Samuel.

-Se encuentra ya más estable, en cuanto supe de lo que le había sucedido vine hasta aquí tan pronto como fue posible… fue horrible lo que le sucedió. –contesto Samantha.

-¿A qué te refieres cuando dices horrible? –le pregunto Nate.

-Quizás es mejor que entramos a ver a Lara, ella les explicara todo. –dijo Samantha.

En instantes Samantha y el resto del grupo entraron juntos a ver a Lara, esta última se sorprendió mucho al ver nuevamente a Nate, Samuel y Claire.

-¡Claire!... ¡Nathan!... ¡Samuel! –exclamo la arqueóloga.

-Mi pequeña hermana… cuanto tiempo sin verte. –dijo Claire.

La pelirroja y los hermanos Drake se acercan a Lara para darle abrazo fraternal.

-Valla que has crecido bastante, Lara… la última vez que nos vimos eras una pequeña niña y ahora mírate, eres toda una señorita. –dijo Nate.

-Una señorita bastante atractiva por cierto. –dijo Samuel.

-presentí que dirías eso, Samuel el rompecorazones. –dijo Lara.

-Usted me alaga, jovencita. –dijo Samuel.

-No saben lo bien que me hace el volver a verlos después de tantos años. –dijo Lara.

-Antes que nada quiero pedirte disculpas por no haber estado contigo en esos momentos difíciles que pasaste, me sucedieron tantas cosas en todos estos años. –dijo Claire.

-Y en lo que respecta a Samuel y a mí, estuvimos convictos en una cárcel panameña, Sully nos puso al tanto de todo cuando ocurrió lo de tu padre, de hecho en aquella ocasión viajo para darte su apoyo, pero tuvo un altercado con esa mujer llamada Anna que termino por echarlo. –dijo Nate.

-Descuiden amigos, eso sucedió hace mucho tiempo… fueron momentos difíciles pero logre superarlo con el paso de los años, gracias a la ayuda de mi amiga Samantha a la cual conocí en el colegio, además de que también fuimos a la universidad juntas… se puede decir que es como mi hermana. –dijo Lara.

-Y valla que es bonita tu nueva hermana, Lara… -dijo Samuel.

-Gracias, que amable. –dijo Samantha.

-Samuel Drake es mi nombre, pero tú puedes decirme Sam con toda confianza. –dijo el mayor de los Drake, luego de darle un beso en la mano a la asiática.

-¿Y como se enteraron de que estaba en el hospital? –pregunto Lara

-Nos enteramos por una noticia en internet… ¿Qué demonios fue lo que te paso? –pregunto Nate.

Fue entonces que Lara les narro con detalle el incidente que sufrió con aquel sujeto de negro que la ataco y también la manera en que este último mato a su amigo Jonah, el grupo se quedó estupefacto con las palabras de la arqueóloga.

-Dios mío, no puedo creer lo acabas de decir. –dijo Samuel.

-Sé que es difícil de creer, pero eso fue lo que sucedió… han de pensar que estoy loca. –dijo Lara.

-De hecho te creemos, Lara… y lo digo porque nos sucedió algo similar hace un par de días.

-¿De qué están hablando? –pregunto Lara.

-Veras Lara, hace unos días mi esposa y yo organizamos una subasta de caridad, cuando de repente uno de los asistentes se convirtió en un pajarraco mutante y unos minutos después apareció un sujeto de gran estatura como el que acabas de describir. –contesto Nate.

En instantes Sherry le muestra una imagen de aquel sujeto de negro, la arqueóloga no dio crédito al ver dicha fotografía.

-No puede ser, es el mismo sujeto… no hay duda alguna. –dijo Lara.

-Ese tipo no parece humano… ¿Qué rayos es entonces? –pregunto Samantha.

-Es una arma biológica conocida como Tyrant, varias de esas cosas fueron creadas por Umbrella hace años, es muy fuerte y extremadamente peligrosa. –contesto Claire.

-Sospechamos que los responsables de soltar a esas B.O.W.s es una organización llamada Shoreline, los cuales lograron robar unos documentos que pertenecieron a Henry Avery.

-¿Cómo dices?... ¿Los documentos de Avery? –pregunto Lara, asombrada.

-Asi es, pensábamos que eran los únicos documentos conocidos, pero luego recordamos que tu padre también tenía algunos documentos de Henry Avery. –dijo Samuel.

-Sí, recuerdo que mi padre no dejaba de hablar de Avery y su inmenso tesoro que oculto en la legendaria Libertalia, me sorprendí mucho cuando vi la carta y la moneda que Nate me envió hace 2 meses. –dijo Lara.

-Deberías estar más al pendiente de tu correspondencia, pequeña Lara. –dijo Nate

-Estuve fuera de Inglaterra por un tiempo y cuando llegue a casa vi tu carta en el buzón… por cierto, la moneda de Avery que me mandaste es fantástica, Nate… y hubiera continuado su búsqueda del tesoro de Avery, de no haber sido por su obsesión por sus investigaciones sobre la inmortalidad y la búsqueda de la fuente divina, la cual resulto ser cierta. –dijo Lara.

-¿la fuente divina existe?... ¿Hablas en serio? –pregunto Claire.

-Muy en serio… -contesto Lara. –Fue una búsqueda difícil, pero al final logre hallar la fuente divina en la legendaria ciudad Kitezh.

-¿Encontraste Kitezh?... no jodas. –dijo Samuel.

-Y no solo eso, ya que poco antes de su aventura en Siberia, Lara me salvo de unos lunáticos cuando naufragamos en la isla de Yamatai. –dijo Samantha.

-Wow… parece que no fui el único que me he divertido en estos años. –dijo Nate.

-Tengo curiosidad por saber lo que han hecho en estos años, porque no se quedan un rato en lo que dura la hora de visita. –dijo Lara.

-Eso sería fabuloso, hay tanto de que hablar, amiga. –dijo Claire.

Y así fue como Lara les narro lo que vivió en la isla de Yamatai, la búsqueda de la fuente divina en Kitezh y su aventura en Paititi, dejando perplejos a los hermanos Drake y a la pelirroja.

De igual forma, Lara también se quedó boquiabierta cuando Nate le conto que había encontrado el Dorado y la maldición de este, así como sus aventura en Shambhala, el desierto de Rub Al-Jali y en Libertalia la cual realizo junto a Samuel.

Pero si Nate dejo estupefacta a Lara con sus historias, Claire la sorprendió aún más cuando le narro lo que vivió en Raccoon City y todos los incidentes con las B.O.W.s de Umbrella en los que se vio involucrada.

Mientras tanto, en un lugar oculto de Inglaterra, un siniestro personaje del pasado se comunicaba con sus superiores por la radio

-Excelentes noticias… la obtención de los documentos de Henry Avery de la mansión Croft fue un éxito, señor.

-Buen trabajo, Krauser… con los documentos que la señorita Radames obtuvo de Nueva York, La orden de la trinidad está más cerca de lograr su objetivo. –dijo una voz detrás de la línea.

-Espero instrucciones, señor. –dijo Krauser.

-Ahora tú y Radames diríjanse al punto de encuentro y comiencen con las respectivas excavaciones… el secreto de Avery es de vital importancia para la trinidad.

CONTINUARA…