La serie es del gran Patrick McHale, yo soy solo una aficionada. Este fanfic sucedió después del fanfic "Gracias".

Capítulo 2: Balas

Apenas había anochecido y las estrellas brillaban ya con intensidad en el cielo. Wirt estaba de mal humor, recostado en el césped de su jardín observando el basto cielo. El frío atravesaba su piel y se colaba por sus huesos pero su mente se encontraba ajena a cualquier dolor físico.

Solo pensaba en lo que sus ojos vieron antes de volver a casa; a Sara platicando tan amenamente con Jonathan, el capitán de fútbol americano de su escuela apodado "El tigre", debido a su ferocidad en cada juego. ¿Qué podía tener Jonathan que no tuviera él?

— ¿Wirt? — Greg preguntó con voz suave— ¿Estas durmiendo? — agregó mientras se asomaba hacia su hermano viéndolo con esos ojos grandes, negros y brillantes.

—Sí, Greg. Estoy durmiendo —respondió cerrando los ojos inmediatamente para simular una siesta.

—Muy gracioso, Wirt. Respondiste a mi pregunta, no hay forma de que puedas estar durmiendo.

Wirt suspiró, su hermano se había vuelto aún más molesto a sus ocho años de edad. —Greg, vete. Quiero estar solo.

— ¿Acaso estas triste porque Sara "la abeja" terminó contigo y está ahora enamorada de Jonathan "el tigre"? —Preguntó con naturalidad sin percatarse de que aquella pregunta le dolía mucho a su hermano.

El adorable pequeño no entendía lo que Sara significaba para su hermano mayor. Sara fue su primer amor, su primera novia y su primer romance. Dolía tanto saber que todo lo vivido con ella se había esfumado de un día para otro. Tener quince años y aparentar ser maduro y fuerte era demasiado para su pobre alma.

— ¿Y eso como lo sabes?

— ¡Es un dato de la roca! — exclamó sacando su famosa roca, cuya piedra tenia dibujado un hermoso rostro, la señora Daniel se lo obsequió tiempo después de que Greg se lo devolviera, con la excusa de que la roca datos "le había dicho" que estaba más feliz con él.

Automáticamente, Wirt se golpeó el rostro suavemente como diciendo "¿es enserio?" —Greg, la roca no habla ¿entiendes?

—Bien… —arrastró la palabra en señal de protesta—, lo sé porque escuché a varias amigas de Sara diciendo que Jonathan era muy atractivo. Sin embargo, nadie es más atractivo que tu Wirt, eres el paquete completo, así que, ayuda a tu buen hermano como buen peregrino que eres.

Greg abrazaba con su brazo derecho a Jason Funderburker, la rana verde que habían encontrado hace dos años y que desde entonces tenían como mascota.

—Greg, no estoy para ti ni para tu tonta rana— argumentó mientras se levantaba del césped para quedar de frente a su pequeño hermano. — ¿Sabes porque Sara me terminó? ¡Por tu culpa! — respondió mientras zangoloteaba a su hermano de los brazos, Greg en ningún momento soltó a su mascota.

— ¿Es mi culpa? — Greg ya no era el mismo niño ingenuo de seis años que se había perdido hace dos años en lo desconocido. La pregunta lo hacía con duda y no con aceptación como alguna vez sucedió en lo desconocido.

—Sí, es tu culpa.

— ¿Cómo puede ser mi culpa si yo no mando en el corazón de Sara? — preguntó con astucia.

—No, no mandas en el corazón de mi amada, pero sí influyes en mi forma de ser y estoy harto. Ya no quiero seguir cuidándote, estoy fastidiado de estar al pendiente de ti, de tus travesuras, de tu ingenuidad y tu poca capacidad para medir el peligro. Quiero hacer cosas de adolescentes. Ir más a menudo a fiestas, pero no, debo quedar en casa como niñera para no dejarte solo, porque mamá teme que incendies la casa. No puedo ver películas de terror para adultos porque luego tienes pesadillas por la noche y lo peor de todo, no te despegas de mí ni un segundo excepto en la escuela, claro. ¡Hasta ibas a mis citas con Sara!

Cada palabra que Wirt decía tenía un toque de molestia y fastidio, deseaba que su hermano se sintiera tan miserable como él se sentía, quería arrancarle de su rostro esa tonta sonrisa que llevaba a todos lados, quería que comprendiera que la vida era cruel y despiadada, que la vida era de soledad y que no podía depender de el para siempre. Quería ese espacio personal que había perdido justo el día en que Greg nació.

—Siento ser tan latoso para ti hermano mío, prometo ya no molestarte pero por favor, ayuda a nuestra rana— suplicó el niño con los ojos vidriosos, Wirt siempre le decía cosas hirientes y él las soportaba, pero nunca había sido con tanta sinceridad como ahora.

¡No!, no más ayuda ni más juegos. ¡Estoy hastiado de jugar contigo y con esa rana!

— ¡Wirt, Jason Funderburker va a escucharte! ¿Por qué eres tan cruel con nuestra rana? — preguntó por no decir "¿Por qué eres tan cruel conmigo?".

— ¡Es tu rana a partir de ahora! , ya no seguiré limpiando sus y tus desastres, no me importa lo que les pase a ambos, ya no son mi problema.

—Hermano mío…—murmuró el niño de piel beige con voz quebradiza.

Medios hermanos, Greg, medios hermanos.

Greg se quedó atónito ante las últimas palabras de su hermano mayor, quiso decir algo pero el nudo en su garganta se lo impidió. Wirt quiso arrepentirse de lo dicho pero luego recordó las palabras de Sara y si quería ser maduro tenía que empezar a deshacerse de lo que lo hacía ser tan infantil; Greg.

Wirt se marchó hecho una furia directo a su habitación. De haber sido más analítico y observador se hubiese dado cuenta de que Jason Funderburker ya no pertenecía al mundo de los vivos.

Wirt durmió un largo rato acostado en su cama, su almohada empapada indicaba que había estado llorando amargamente, pensar en que Sara ya no formaría parte de su vida le entristecía.

"Toc, toc, toc", la puerta sonó— Wirt— era la voz de Raúl, el padre de Greg— Tu madre dice que ya es tarde y que debes bajar a comer.

— ¡Ya voy! — respondió con fastidio. Tras abrir la puerta, Raúl abrazó a su hijastro.

—Greg nos contó sobre tu ruptura— decía el señor mientras colocaba su mano en el hombro del joven a modo de apoyo y solidaridad— el amor tiene efectos positivos y negativos. Lo importante es verlo como una experiencia. Ve a cenar, iré por tu hermano.

Wirt asintió, no quería hablar a detalle sobre sus emociones y para no discutir con su padrastro prefirió obedecer la orden de su madre.

Bajó las escaleras con pesar y su bella madre se encontraba en el comedor sentada en la mesa. La cena era sencilla, se trataba de pizza y refrescos.

— ¿Mamá, acaso no odias la pizza y los refrescos con gas?

—Creo que, una vez de en vez en cuando no hará tanto mal. Quiero animar y consentir a mis hijos un poco. Para ti debe ser muy duro romper la relación con tu novia y para Greg, el hecho de perder a su rana debe ser el fin del mundo.

Wirt sacudió su cabeza para asimilar lo que su madre acaba de decir— ¿Perder a Jason Funderburker, la rana? ¿Por qué lo perdería?

—Oh, cariño. Pensé que lo sabías. Cada vez que algo sucede Greg siempre te avisa antes que a Raúl o a mí. Veras, cariño. Jason… falleció esta tarde. Nuestro pequeño vino llorando desconsoladamente, pidiendo que hiciéramos algo para despertar a su rana del profundo sueño en el que se encontraba. Fue muy difícil explicarle que nada se podía hacer. Lo ayudamos a adornar una caja de zapato para simular su ataúd pero como no ha parado de llover ya no pudimos enterrarlo en el patio trasero.

— ¿Y Greg? — preguntó con una pizca de remordimiento.

—Subió a su habitación para cantarle canciones hasta que la lluvia cesara pero me temo que lloverá toda la noche.

"Diablos" se auto decía el joven de quince años, pensó en la tristeza de su hermano y comprendió que Greg había acudido a él primero tras notar el profundo sueño de la rana. Se lo compensaría más tarde pidiéndole disculpas y ofreciéndose a dormir con él. No obstante, la vida, a veces no te da oportunidades de que enmiendes tus errores. Wirt lo aprendió con creces.

—Sé que la pizza lo animara un poco después de tanto llorar— mencionó su madre al verlo tan sumido en sus pensamientos.

— ¡Eleonor! — Gritaba Raúl mientras bajaba las esclareas con mucha rapidez— ¡Ya busque a Greg por todos lados y no está!

— ¿Cómo que no está? — preguntó la madre de Wirt sin dar crédito.

—Es demasiado confuso, en su habitación no está nuestro hijo, ni tampoco la rana. Solo encontré una nota en la caja que adornamos. Allí también estaba este dibujo.

La madre leyó y releyó la nota más no entendía. El dibujo tampoco le decía mucho.

— ¿Wirt, entiendes algo? — pidió su madre mientras le pasaba ambas hojas.

Querida familia.

Sé que Jason Funderburker está perdido en el bosque y debo ayudarlo a regresar a casa. No está muerto, solo está dormido luchando por volver. No se preocupen por mí ni por la lluvia, regresare muy pronto.

Pd: Díganle a Wirt que lamento no invitarlo a esta misión, soy el dueño de la rana y es mi deber, él ya tiene sus propios problemas. Espero que el dibujo que hice esta mañana lo haga sonreír.

Con amor, Gregory.

Wirt temblaba al ver el dibujo del que su hermano hablaba, era el bosque que ambos habían caminado dos años atrás. Pudo notar que al fondo estaba un azulejo, gatos viejos trepando los árboles, un leñador caminando y muchos animalitos más.

—Hijo ¿entiendes algo? — preguntaba su padrastro.

—El cementerio. Greg fue al cementerio— Fue todo lo que pudo decir antes. Todo se volvió negro para Wirt desvaneciéndose en el suelo.

continuará...

¿Comentarios? Me temo que este fandom está más muerto que la propia bestia =P espero saber alguna opinión pronto.