Pareja: Homura x Lector
TN = Tu Nombre
El tiempo solo me destruía con el tiempo, no es como si me importara después de todo, toda mi vida a sido un infierno sin fin...
Como era normal de cada día me dirigía a casa sin emoción aparante, realmente era molesto que cada día y en cada momento fuera molestado por mis compañeros de clases ¿El porqué? Era sencillo... Era un simple psicópata sin sentimientos para ellos, alguien que debería merecerse el odio como las malas miradas de la gente, sería innecesario decir que también sus golpes ¿no?.
–"Solo fue un accidente, un maldito accidente"- Era lo que mi mente se repetía una y otra vez.
Ese cuchillo nunca me perteneció, nunca fue de mi propiedad... ¡Nunca!.
Depronto desperté de aquella pesadilla, aquellas que no se alejaban de mi.
Observe mi alrededor todo era blanco, ya que al principio me constaba distinguir un poco los objetos por la luz fuerte que llegaba a mi rostro. Al comenzar a distinguir poco a poco, observe que me encontraba en un hospital como normalmente despertaba, abrí los ojos con sorpresa al ver a aquella pelinegra dormir con su cabeza apoyada en sus brazos, en la cama mientras se encontraba sentada en una silla aparte.
–Lo lamento... Homura, nuevamente te hice pasar por esta tortura- Susurre mientras acariciaba su mejilla que se encontraba a la vista, era simplemente relajante hacerlo, por el simple hecho de saber que la tenía a mi lado.
Observe como aquella pelinegra quien era la que hacía que tuviera esa pequeña esperanza de vivir, comenzaba a removerse en su lugar mientras comenzaba a abrir sus ojos lentamente, al abrirlos por completo me observó con total sorpresa mientras se levantaba de golpe a observarme con demasiada atención como cercanía, cosa que hizo que no pudiera evitar sonrojarme levemente.
–¿Como te encuentras?, ¿Te duele algo?- Hizo pregunta tras pregunta con su típico rostro serio sin embargo su tono de voz lograba expresar preocupación hacia mí persona, reí levemente.
–Estoy Bien, estoy bien- Respondía con algo de gracia, realmente aquella risa que me había echo soltar era de total ternura que me hacía sentir ante su obvia preocupación.
–Gracias...- Solté en un susurro que sería posible que escuchara por el silencio de la habitación, esta me miró con confusión ante mi agradecimiento repentino.
–¿Porque?- Preguntó mostrando su notaria confusión, la observe levemente sorprendido, pero era de esperarse esa pregunta.
–En sencillas palabras... Desde el momento que me conociste mostrante verdadera preocupación como interés hacia mi persona, cosa que en el fondo me hacia feliz, aunque quisiera negarme a aquella felicidad- Respondí con un semblante algo triste, ya que en el fondo sabía el daño que le hacía, con mis estúpidas acciones.
Todo quedó en silencio por unos largos minutos, hasta que sentí unos brazos rodearme.
Ella terminó por abrazarme mientras me decía con un tono bajo como cálido:
–No tienes que agradecer T/N, realmente eres lo más preciado que tengo... Y no dudaré en estar aquí cuando lo necesites...- Terminó de hablar mostrándose algo sonrojada, solo pude sonreí ampliamente mientras una que otra lagrima se me escapaba pero de simple alegría.
Aún me queda por recorrer y aprender, pero sé que mientras Homura se mantenga a mi lado, podré lograr mucho más de lo prometido.
Aquel abrazo como aquellas cortas pero precisas palabras había sido el inicio de algo nuevo para ambos.
Fin...
