¡YOH! Aquí de nuevo Kenjexsaurus con otro capítulo de este fanfic, espero que les guste.
[Los personajes de Naruto ni de Fairy Tail me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto e Hiro Mashima]
XXXxxxXXXxxxXXXxxxXXX
Dos años habían pasado desde que me había encontrado con Fishi kun y eh aprendido muchas cosas acerca de él y su raza casi extinta.
Por ejemplo: Que su raza era muy protectora con los suyos y que nunca dejaban a uno atrás ni mucho menos herido. Que tenían unos sentidos superiores a los de cualquier humano y que Naruto era... muy infantil.
¡En efecto!, Fishi kun a pesar de que a veces podía ser muy tranquilo, en su mayoría era un ser muy infantil y tenía una actitud un poco... Ummm... ¿Inocente?
Pero dejando eso de lado, actualmente estaba en la entrada del templo. Con el pasar de estos años, eh crecido aún más, ya que de un metro con treinta y nueve centímetros pasé a un metro con cuarenta y dos centímetros.
Mis facciones se habían acentuado más y mis curvas igual, pero no muy exagerado, solo lo justo. Y cómo normalmente lo hacía, siempre vestía mi traje de sacerdotisa, aunque si no era eso, era mi uniforme de academia, pero prefería mi traje de sacerdotisa.
— ¡Ojiichan! ¡Ya me voy! — grité desde a mi ojiichan, mientras me terminaba de colocar mis sandalias de madera.
— ¡Vale!, solo ten cuidado, sabes que los yokai... — Y allí lo desconecté al momento en que salía del templo y corría hacía el bosque Yatagumo.
... ...
— ... — Sentado tranquilamente sobre uno de los grandes tocones de madera de las puertas del bosque, Naruto miraba el horizonte con una expresión serena. Hace dos años que había conocido a esa pequeña humana, y debía admitir que se había llegado a encariñar con ella, así como ella también con él.
Pero a esto, una pregunta surgió en su mente: ¿Se merecía él su cariño? Esa pregunta le hacía carcomerse su cabeza, pero de tanto pensar y pensar... Nunca llegó a una respuesta y siempre forzó una sonrisa cuando ella estaba, pero con el pasar del tiempo con ella, esas falsas sonrisas fueron reemplazadas por verdaderas.
Y dejó de pensar en eso.
— ¡FISHI KUN! — Sonriendo un poco, se giró y vio como Erza corría hacia la entrada felizmente. Actualmente era sábado y ella no tenía clases, así que no había ningún problema en que lo visitara.
— Erza — Dejándose caer de las puertas, Naruto atrapó a tiempo a la feliz Erza, quien se había lanzado y lo había envuelto en un fuerte abrazo. Y esa era otra cosa que se había añadido con el tiempo, ya que ambos se tenían la suficiente confianza como para darse abrazos.
— Jijiji, ohayo, Fishi kun — Erza se rió mientras se separaba del abrazo y vio al rubio con una gran sonrisa. Quien negó con la cabeza, un poco exasperado. Desde que Erza le creó ese apodo, vino para quedarse, pero Naruto tenía la esperanza que con el pasar del tiempo, pasase.
Pero al final...
— Vamos, te eh extrañado, ya que ya no pasas tanto tiempo conmigo como en antaño — Al final, no podía enojarse con ella... ¡NO!... No cuando ella fue la primer amiga que tuvo en cientos de años...
— ¡Hai! —
...
Y de nuevo, estaban en ese estanque Koi, con Erza jugando con las colas de Naruto, quien se mordía los labios para no dejar escapar ningún ruido culposo o penoso.
Pero repentinamente, sintió que Erza se detenía, por lo que alzó una ceja, un poco confuso ante la repentina detención de sus juegos, y Naruto se giró y miró a una Erza muy quieta.
— ¿Te pasa algo? — Así que no pudo evitar preocuparse y mirarla. Ella pareció reaccionar cuándo oyó su voz y le miró con una sonrisa pequeña... No cómo sus habituales y grandes sonrisas.
— No, nada, es solo qué... — Erza murmuró y bajó la cabeza. Naruto se alarmó al ver unas gotas transparentes caer al suelo.
— No, no es nada, solo es un... pensamiento tonto — Erza le ofreció una sonrisa un poco más grande al momento en que movía rápidamente sus brazos y limpiaba los canales de lágrimas. Pero Naruto supo, que su sonrisa era falsa.
— Bien — No muy convencido y un poco indeciso de que decir o hacer, Naruto se dio la vuelta y le pasó una cola por la nariz.
— Jijiji, para, jijiji — Erza se rió y pidió, pero de nuevo, otra cola pasó por su nariz, causándole más risas y así pasaron las horas, simplemente jugando y jugando. Erza rogándole a Naruto en que se transformara en un zorrito y Naruto negándose un poco sonrojado. Una Erza persiguiendo a un zorrito amarillo para tratar de abrazarlo y... Una Erza sonriente y muy dormida abrazando a un Naruto hecho zorrito rubio, quien también estaba dormido...
...
— ¡Hasta mañana! — Sonriendo un poco, Naruto hizo un adiós con la mano a una sonriente y energética Erza, quien se iba corriendo con un adiós igual.
— Hasta mañana, Erza — Naruto murmuró mientras comenzaba a adentrarse al bosque, pero al llevar ya bastante tiempo caminando y maravillándose de las miles de luciérnagas alumbrar los árboles, Naruto se detuvo y obtuvo una repentina mirada seria...
— Es muy Valiente de tu parte venir a MI territorio... Onigumo no Sasuke — Naruto murmuró a la nada, mientras una pequeña risa burlona se escuchaba por todas partes de esa parte del bosque en la que se encontraba, y donde aparentemente no era el único.
— Kukuku, tranquilo, no vengo a pelear, Kitsune no Naruto — La voz murmuró en un tono tan... arrogante... tan burlona... Tan molesta... Que hizo que las garras de Naruto se afilaran y brillasen en rojo un poco.
— Kukuku, tranquilo — La voz dijo mientras una sombra se hacía presente al frente de Naruto, justo entre unos árboles y al estar acercarse dejó ver a un hombre entre los veinte o veinticinco años.
De una piel tan gris, que parecía putrefacta con un par de grandes y curvos cuernos en la parte superior de su cabeza.
Su cabello alternaba en un difuminado entre el gris y el azul pasco y sus ojos eran de un horrible y brillante rojo con una pupila en forma de estrella de cuatro picos con unas extrañas comas en cada espacio de estos.
El vestía una camisa sin mangas de color negro, con unos pantalones negros y sobre este una extraña falda purpura atada con un gran y grueso listón igualmente purpuras, el vestía unas extrañas sandalias hasta las rodillas de color negro.
— Ah pasado bastante tiempo desde la última vez que nos vimos, ¿no lo crees, viejo amigo? — El ahora reconocido como Onigumo no Sasuke, murmuró con su voz repleta de esas emociones molestas para Naruto...
— Nosotros dejamos de ser amigos hace mucho, Sasuke — Naruto gruñó mientras el brillo de sus garras se acentuaba un poco más, causando que la sonrisa de Sasuke se ensanchase.
— Ummm eso es cierto. ¿Cuándo fue la ultima vez que ese título fue para nosotros? Ah sí, fue hace ochocientos setenta y dos años, justo cuando maté a tu querida hermana menor — Sasuke murmuró con malicia y burla, pero el brillo peligroso en los ojos del rubio, le hizo retroceder un poco, más su sonrisa no desapareció.
— ¡No...menciones...a...karin...sasuke! — Naruto gruñó en un tono tan demoníaco mientras sus colmillos se alargaban hasta su media barbilla y sus garras se alargaban de sobremanera y brillaban con un brillo tan rojo, que hizo una leve luz a su alrededor.
— ¡¿Hoh?! ¡¿Así que me muestras de nuevo tus colmillos eh?!... ¡Ah pasado mucho desde que me los mostraste! — Sasuke dijo y se rió, pero retrocedió a un más cuando el gruñido de Naruto se profundizó.
— Lo que sea y Ahora, di lo que deseas y lárgate de mi territorio, asqueroso onigumo — Naruto gruñó viendo al Onigumo, quien dejó de lado su sonrisa y carraspeó los dientes.
— Solo te venía a dar una advertencia, molesto Kitsune... No te descuides y duerme con los ojos abiertos... Por qué un día vendré y vengaré a mi clan al tomar las tierras por las que desaparecieron — Sasuke gruñó mientras de su espalda unas grandes alas similares a unas manos crecían y tomaba un rápido vuelo, saliendo de allí.
— Recuérdalo — Y eso fue lo último que Naruto escuchó antes de que este se fuera.
— ¡GRAAWWW! — Con un rugido animal, Naruto movió rápidamente sus brazos, enviando un zarpazo al aire, pero de sus garras brillantes, un extraño ha de luz rojo llameante salió y voló cortando el aire y varios árboles a su alrededor. — ¡ME LAS PAGARAS, MALDITO ONIGUMO! —
...
— ¿Qué fue eso? — El anciano guardián del templo; Makarov Dreyar, murmuró sorprendido ante el repentino rugido y un pequeño temblor, que hizo que todo se meciese durante unos momentos. —' ¿Acaso el Yokai del bosque está molesto? Pero ¿Qué sucedió para que su furia fuera de tal magnitud? '— El anciano pensó con los ojos entrecerrados.
— Ojiichan, ¿Qué fue eso? — Erza murmuró a su figura de abuelo, quien la miró.
— Tranquila, solo fue un temblor —
... ...
— Oniichan — — Oniichan — Oniichan — —¡ONIICHAN! —
— ¡¿Karin?! — Abriendo los ojos y mirando a su alrededor, Naruto miró exasperado tratando de encontrar a su hermana, pero solo se encontró con un extraño vacío negro.
— ¡Oniichan! ¡Tengo miedo! ¡No quiero estar con él! —
— ¡Karin! ¡¿Dónde estás?! — Muy exasperado, hasta el punto en comenzar a correr por el sitio, Naruto trató de encontrar a su hermana, pero lo único que seguía apareciendo era ese vacío negro... Pero...
— ¡ONIICHAAAN! — Un repentino haz de luz, le hizo cegarse durante unos momentos y cuando al final recobró la vista.
Sé encontró en lo que parecía ser el mismo estanque Koi, en el cuál siempre se reunía con Erza, pero la diferencia era... Que el cielo estaba teñido de rojo al igual que el césped y flotando en el medio del estanque, Onigumo no Sasuke estaba presente con una pequeña pelirroja de ojos rojos y dos colas y dos orejas de zorro y mirando casi impotente desde la orilla un Naruto de ocho colas miraba todo.
— ¡Mira, Naruto! ¡MIRA CÓMO TE CONVERTIRÁS EN EL ÚLTIMO DE TU REPUGNANTE RAZA! — Sasuke gritó mientras en su mano se formaba una espada de llameante fuego morado.
— ¡DETENTE! ¡NO LO HAGAS, SASUKE! — Naruto rugió mientras a su alrededor unas lanzas de fuego azul se formaban y se disparaban hacia Sasuke, pero se detuvieron al último momento al este poner como escudo a la pelirroja.
— Kukuku, ¿Acaso quieres ser tú quien mate a tu hermana? —
— ¡ONIICHAN, SÁLVAME! — La pelirroja gritó con lágrimas en los ojos mientras trataba de zafarse del agarre de Sasuke, pero este no cedía.
Pronto, Sasuke alzó su espada de fuego morado y...
— ¡KARIN! —
— ¡AJAJAJAJAJAJA! —
— ¡DETENTEEEEEE! —
Flush
— Gaw...Onii...chan... —
... ...
— Aha aha — Jadeando y con los ojos llenos de furia, Naruto miró el cielo desde su estado recostado en lo que parecía ser un gran cráter.
— ¿Un sueño eh? ... No... — Naruto murmuró mientras se sentaba y miraba sus manos, que tenían sus garras extendidas de sobremanera y solo resplandecían con el sol...
— Un recuerdo del pasado — Naruto murmuró mientras se ponía de pie y cerraba los ojos. — Un pasado, cual juré jamás desenterrar — Naruto murmuró mientras cerraba con fuerza los puños, sin importarle la forma en que sus exageradamente grandes garras se clavaban por completo en su palma, causando que comenzaran a chorrear un líquido dorado de poco a poco, cayendo al suelo en una constante cascada de brillante dorado.
— Lo juro, Onigumo no Sasuke... que pondré... —
— ¡Fishi kun! — El grito de Erza le hizo girarse rápidamente y mirarla con un poco de sorpresa, dejando de lado esa aura oscura que le rodeaba.
— Fishi kun ¿Estás bien? — Erza preguntó causando que Naruto parpadeara un poco.
— Sí, pero ¿Por qué lo preguntas? — Naruto preguntó y no sé esperó que Erza lo abrazara, pero lo recibió y no puso objeción.
— Anoche hubo un fuerte temblor y tuve miedo, mucho miedo — Erza murmuró mientras abrazaba con fuerza a Naruto, quien la abrazó en un intento de consolarla.
—Tuve miedo...pero Ojiichan...me ayudó a calmarme...y me entró el pánico al saber que estabas solo ... Y sin nadie que te calmara si tenías miedo — Erza susurró y Naruto supo que estaba llorando, no solo por la humedad que sentía en el área en donde ella estaba, sino también por su tono de voz tan roto.
— No, estoy bien, no le temo a los temblores, así que puedes estar segura — Naruto murmuró en un suave arrullo, que pareció calmar a la pelirroja.
— Veo — Erza murmuró mientras se separaba de Naruto y le daba una calmada sonrisa.
— Nee, ¿Puedo abrazarte en tu forma de zorro? — Erza solicitó mientras ponía la infame y toda poderosa... cara ojitos de perrito versión bajo la lluvia. Causando una gota de sudor en la parte trasera de la cabeza del rubio, pero no obstante no dijo nada y su forma disminuyó al momento en que quedaba un pequeño zorro amarillo.
— ¡Kyaa! ¡Eres tan lindo! —
...
En la copa de un árbol, una sombra miraba todo con una malévola sonrisa.
— Kukukuku, parece que las cosas se repetirán... Viejo amigo — La sombra murmuró y esta repentinamente desapareció en un aleteo...
XXXxxxXXXxxxXXXxxxXXX
Y bueno, eso ha sido todo de mi parte, espero que les haya gustado el segundo capítulo de este fanfic.
Capítulo de: 2150 Palabras.
Y bueno, sin más por decir de mi parte. ¡NOS VEMOS EN EL SIGUIENTE CAPÍTULO!
¡JA NE!
