(Ero-gomen: ya volví.

Después de salir por fin del trance, y la ansiedad de todo lo que el corona-virus esta haciendo en España y en el mundo. decido aprovechar el encierro para ponerme al tiro con esta historia. básicamente porque no hago historia con finales tristes.

Partiendo de eso: me ha costado mucho hacer esta segunda parte, primero empece a escribirlo en tercera persona, pero no me gusto muchas cosas que sucedieron. y como quiero hacerlo muy bien. decidí a partir de este capitulo ponerlo todo desde el punto de vista de izuku y cambiar todo lo que no quiero que este.

De cualquier manera si existe algo que no sea narrado desde el punto de vista de izuku, al no ser obvio lo resaltare o pondré una notita. pero por lo pronto todo ira desde el punto de vista de izuku.

Así mismo; subiré la historia casi que toda del tirón, día a día, o de por medio, o como me pille todo. yo trato siempre de tener los capítulos actualizados y ya montados en el borrador

Advierto que esta historia es más subida de tono.

Dejó claro las edades de cada uno

En un nuevo amor, Hitoshi tenía 18 años, y cuando dejo a Izuku iba a cumplir 19. por lo que en esta historia él tendrá 26 años.

Igualmente Izuku tenía 17 años, y cuando fue abandonado iba a cumplir 18. por lo que en esta historia tendrá 25 años.

Todoroki tendrá 26 años.

Si tengo que especificar otra edad lo diré a lo largo de la historia.

Si existe algún error de ortografía, puntuación, cosas sin sentido etc, pido de antemano disculpas.

De todas las imágenes que colocare en esta plataforma de historias, créditos a quien le correspondan.

No permito copia ni adaptación de esta historia)

UN VIEJO AMOR

7 años después.

Lo se, el tiempo ha pasado demasiado rápido. y aunque físicamente he cambiado bastante, me temo que no he podido olvidar lo que algún día, lo que alguna semana, mes, año sentí por Shinso.

Parece que él nunca existió. nunca... simplemente no volví a saber nada, y tampoco me esforcé en buscarlo.

No niego que llore tanto como mi cuerpo me lo permitió. y lo que sentí lo enterré bien profundo, dentro de mi.

Pero por muy marcado que su amor me haya dejado. supongo que si algún día me lo llegase a encontrar. no podría verlo igual, no seria igual. ¿quién podría? lo peor es que seguramente mi corazón parecerá no entender nada

Pero yo no podré.

Quizás lo ignore, como si no lo hubiera visto.

—izu, ¿otra vez metido en tus pensamientos?— Sin embargo, parece que tuve suerte... Shotto ha estado apoyándome, cuidándome, acompañadome, consolándome, y todos los ome posibles y por haber.

Mi primera borrachera fue con él, menuda odisea.

La primera vez que fume, también fue con él. Somos muy buenos amigos

Lo cierto es que en cuánto cumplí la mayoría de edad, decidí dejar de ponerme límites y vivir al máximo. por lo que ya no pedía agua, ahora pedía licor... y en medio de toda la fiestas termine probando otras cosas.

No me siento orgulloso pues, una de esas veces me salió muy caro.

—nop, solo que me quede pensando... he perdido la rutina, no recuerdo cuantas barras llevo— me descuelgo de la barra, lo cierto es que siempre pierdo la rutina por pensar en cosas del pasado que sinceramente, creo muertas.

—hay que ver cómo te has puesto de fuerte, no queda nada de ese flacucho que me lleve conmigo hace años— niego con una sonrisa, caminó hasta el espejo donde estaba la toalla doblada, la tomo y me secó el rostro observándome.

— he crecido un poco pero tampoco estoy tan marcado, creo que así me veo bien— mi cuerpo tiene músculos, levemente marcado pero ahí están, siempre he sido delgado solo que ahora tengo músculos.

Y mi brazo...

Tuve un accidente hace tres años, me entra ansiedad solo de ver cómo quedó mi brazo derecho, simplemente destrozado.

—¿cómo te sientes? ya puedes moverlo bien ¿no?— se acerca a mí y acaricia sutilmente mi brazo, me mira con preocupación y yo le sonrío— creo que esto lo has sacado barato, pero doy gracias a la vida que estés aquí, con vida.

—tampoco soy una gran pérdida, hay que ver lo exagerado que eres— le tranquilizó con mi comentario y empuño mi mano — ya estoy bien.

—bueno, ¿qué harás hoy?— se aleja para darse una ducha quitándose el sudor, para a continuación lanzarse a la piscina.

—bueno, tenia pensado conseguir un nuevo coche, la verdad es que él último que tenía quedó destruido y ya es hora— también me doy una ducha y me lanzo a la piscina para refrescarme— pobre Daniel tiene que venir cada que yo me quiero mover, debe estar hasta los cojones de mi.

—pues Daniel se tiene que aguantar, yo le pago para que te sirva, y tu tienes que cuidarte ese brazo, te recuerdo que tu última operación fue hace 6 meses, necesitabas un chófer— si, antes no podía mover absolutamente nada mi brazo. pero ahora es diferente, ahora estoy bien.

—bueno, eso lo se pero ya es hora ¿no? quiero tener independencia en ese aspecto— empezamos a nadar a lo largo de la piscina, inconscientemente marcando una silenciosa competencia.

—si quieres te acompaño a pillarte un nuevo coche. está bien, y luego me acompañas a conocer a mi nuevo maquillador. recuerda que carmen ya no está en mi equipo por lo que esto— señala la quemadura de su cara— no se tapara solo, necesito alguien creativo que pueda hacer un gran trabajo, y esta persona tiene potencial. aunque sea para poder terminar la última gira.

—tienes razón, aunque deberías de haberlo dicho. recuerda que yo llevo todas tus cosas personales— llevo siendo su asistente personal todo este tiempo. desde las sombras le he ayudado lo que más he podido.

—no, este tema es solo mio. y lo sabes— pero el tema de su quemadura, es intocable. por lo que él elige sus maquilladores personales.

—si, eso también lo se.

.

.

.

—¡ME CAIGO MUERTA! ¿IZUKU? ¿QUE HACES AQUÍ?, ¡MADRE MÍA!, ¡MADRE MÍA!, ¡DE MI VIDA!— Sonrió encontrándome con un viejo conocido, él me mira de arriba abajo dando vueltas alrededor de mi, yo simplemente niego divertido— ¡ESTAS DE INFARTO!, ¡¿DE DONDE SALIERON ESOS MÚSCULOS? MADRE MÍA ESTAS PARA UNA REVOLCADA, PERRISIMA AMIGA!

—¿Se conocen?— todoroki me mira y yo afirmo con la cabeza mientras le explico de dónde conozco a este despampanante hombre.

—si, nos conocimos hace unos años, la verdad es que tu también estas bien Aoyama, ¿Que tal va todo?— Nunca pensé encontrarme justo aquí a Aoyama, noto que tiene leves diferencias. parece que ha usado de forma favorable los botox en su rostro, y se ha hecho algún aumento de glúteos porque ese culo, tiene en la punta la palabra "continuará".

—¡PUES ME VA GENIAL!, ¡EN CUANTO ME ENTERÉ DE QUE ÉL CANTANTE DE ROCK TODOROKI SHOTTO ESTABA SIN MAQUILLADOR!, ¡SABÍA QUE ERA MI MOMENTO!. ¡TENGO GRANDES COSAS PARA TI!— esta vez mira a mi amigo, lo toma de la mano, y lo sienta en la silla enfrente del tocador— HABÍA PENSADO EN CONSERVAR PARTE DE ESE EXÓTICO COLOR QUE TIENES EN EL OJO, Y EN VEZ DE TAPARLO TODO DE NEGRO, SACAR EL MEJOR PARTIDO DE ELLO.

—bueno, tu muéstrame y vamos arreglando unos toques, quizás sea tiempo de un cambio— y así los tres empezamos a sugerir, a probar, a quitar y a poner cosas.

Hasta que el maquillaje quedó simplemente perfecto

—Vaya... te ves impresionante Shotto— y es que se había conservado del color como Aoyama lo había predicho, un delineado de negro en el ojo y alrededor donde empezaba el color todo lleno de plumas negras con pequeña brillantina sobre las plumillas.

—es sencillo y atractivo, me gusta así que ya eres parte de mi equipo— veo saltar a Aoyama con felicidad.

—eso ya lo sabía, desde que aceptaste esta entrevista— dijo con superioridad y me mira, quiero preguntarle muchas cosas sobre "él" pero no me atrevería ni en mil años.

—jajaja todo el tiempo ha estado activado y gritando como un loco, y en cuánto sabe que es del equipo no se emociona, estas bien loco— le digo sonriendo y chocando mi mano con Aoyama, al mismo tiempo noto que me mira con cierta pizca de nostalgia, como si supiera que yo me estoy conteniendo la vida para no hablar sobre Shinso.

Para no preguntar por él, ¿tan patético soy?

—¡¿QUE DICES?, YO SIEMPRE ESTOY EMOCIONADO!— grito de sorprendiéndome

—menudo par he unido— Shotto me mira y yo niego, al final Aoyama desmaquillo otra vez a mi amigo para terminar la demostración.

.

.

.

Cuando mi amigo no estaba en el apartamento, normalmente me sentaba en el hermoso piano de cola que decoraba la sala y me quedaba viéndolo un momento, pero hoy es el momento para terminar algo que tengo a medias desde hace bastante tiempo.

Saludo al piano acariciando las teclas suavemente, estoy super oxidado, pero puedo controlarlo.

Siento como si él brazo me hubiera vuelto a nacer, me da miedo lastimarme solo con esto.

Tomo confianza y al final simplemente cierro los ojos soltando unas notas tan delicadas y llenas de tristeza que inmediatamente paró de tocar.

—¿sabes? pensé que él merCi que te habías comprado iba a ponerte feliz, pero ya veo que no— me sobresalto, no lo escuche ni llegar— no sabía que Aoyama se conocía con tu ex. la verdad si lo hubiera sabido no hubiera aceptado la reunión

—no, no se trata de eso. solo que me he dado cuenta que realmente ha pasado tiempo ¿sabes? — le comento rascándome la cabeza, no es que no me apetezca hablar de eso, solo que ya no se que decir, y más a Shotto, él lo sabe todo y creo que sospecha que yo no he podido dejarlo de querer.

—hey pequitas... ¿por que nunca buscaste a tu ex? es algo que no he logrado entender... tenias las herramientas y tienes las pruebas de que todo fue un malentendido— reí ante la sola mención de la idea de buscarlo.

—porque yo en ese vídeo realmente bese a bakugo, alguien normal hubiera reaccionado rápido a eso. pero yo lo acepte. así que no hay nada que explicar. yo lo entiendo a él, y por ello nunca le busque— noto como niega

—también aparece que justo después lo rechazaste, y que se partieron la madre a causa de ello— se sienta a mi lado mirándome— a parte de eso, ha pasado mucho tiempo, aun sigo pensando que es ridículo que una relación como la vuestra se haya terminado por un simple beso.

—no fue un simple beso, fue la confianza que él me tenía lo que se terminó— contestó mirándolo fijamente, parece que aun tengo cosas que decir. entiendo que Shotto no me hablara de esto porque antes, la sola mención de Shinso me hacia llorar, pero ahora soy más fuerte.

—se terminó a base de lo que las demás personas querían que él viera, ustedes eran muy jóvenes... mucho... solo me molesta, que tu sufras y no te des ni siquiera la oportunidad de amar a alguien más, porque lo tienes metido dentro de ti, todavía.

—¿pero como?, no es que yo sea un interesado... la verdad es que eso era lo de menos— bajo mi mirada para pensar bien lo que voy a decirle— para él seguro ha sido fácil encontrar a alguien para cambiarme, pero ¿yo? quién es mejor que ¿él? ¿quién?, ya lo intente y no puedo— niego un poco molesto— es como pedirle a Anastasia que busque a alguien mejor que Christian. osea para ella es imposible. así que ya lo sabes, no insistas

—¿y tu como sabes que él ya encontró a alguien?— pongo mi mano en mi pecho

—siento que es así. y siendo realista Shinso es un hombre guapo, fuerte y con muchos contactos y dinero encima, ¿alguien se opondrá? puede tener a quién quiera.

—tu también

—no es tan fácil, solo... no lo es, por fa no quiero hablar más de esto— me pongo de pie, tomo mi cuaderno y me retiro a la habitación.

—espera— me detiene tomando mi brazo— ¿tienes letra para lo que estabas tocando hace un rato?— suspiró con pesadez, pero al final le entrego mi cuaderno para que viera mis apuntes.

—es una canción que hice hace mucho tiempo— sacó una hoja rasgada y rota, pegada y reconstruida con cinta— y que he terminado poco a poco con el paso de los años ¿quieres oírla?— pregunto sabiendo de antemano la respuesta, él solo sonríe.

Me siento a su lado, y entono lo que por el momento llevaba.

Shotto me escucha en silencio erizándose al momento

—ufff, esto es amor, pero tu lo cantas con dolor— dice estremeciéndose— necesita algunos ajustes —¿puedo preguntar en quién está inspirada?

—emmm... es obvio ¿no? lo cierto es que la canción la escribí para Shinso, debo terminarla pero como lo dejamos, no retome la letra hasta hace un tiempo— miro mi hoja notando que en ella se notaba las lágrimas que derrame, hace un tiempo que puede retomarla. pero me costó.

—creo que deberíamos cambiar unas cuantas cosas, y mejorarlas. ¿puedo hacerlo no?

—si, bueno si que hay algunos saltos raros, si quieres la mejoramos y así podrás cantarla— Shotto negó

—no, está canción es tuya — por un momento sentí pánico

—¡NI HABLAR!— grité negando ante la sola idea que cruzaba por la cabeza de mi amigo

—Cuando estés listo pequitas

—osea nunca— él sonríe y nos ponemos a esto. mejorar mi canción.

Igualmente nunca la cantare a su destinatario, pero siento que debe de estar lista.

Continuara