2 – Mi vida social.
Tras el baile en Meryton, lady Lucas, sus dos hijas y uno de sus hijos pequeños hicieron una visita a Longbourn.
No callan. No entiendo como pueden repetir lo mismo una y otra vez. Mamá me está mirando. Será mejor que diga algo o me regañará por no participar en la conversación.
"El orgullo es un defecto muy común..."
Casi yo misma pierdo el hilo de lo que estaba diciendo, menuda sarta de tonterías, pero parece que ya cambiamos de tema, menos mal. Por todos los santos, mamá, cómo puedes ponerte a discutir con un crío de 12 años acerca de una botella de vino.
ooOoo
Poco tiempo después, en Lucas Lodge...
"Así que sus estudios le tienen muy ocupado, señor Lucas." dijo Jane amablemente.
"Pues sí, señorita Bennet, espero llegar a ser abogado, como su tío Philips."
Mary estaba sentada junto a Lydia y Kitty, y no acababa de estar convencida de la expresión que estaba poniendo. Lydia se había burlado de ella por llamar a todos "señor Lucas", pero para ella era mucho más cómodo pasar por pedante que equivocarse otra vez.
Elizabeth estaba tocando el piano, Mary se daba cuenta de que lo hacía mejor que ella, a pesar de lo mucho que practicaba, pero mientras estaba sentada al piano su madre la ignoraba y se centraba en alguna de sus hermanas, así que daba el tiempo por bien empleado. Por supuesto habría hecho mejores progresos con un buen maestro, pero nadie se molestó nunca en contratar uno.
El señor H. Lucas (no tenía claro si era Henry o Harry) se dirigió hacia ella.
"Si quiere puedo contarle el último caso que hemos estudiado, acerca del reparto de una herencia entre los hijos del primer y el segundo matrimonio del conde de..."
Es Harry, sin duda, Henry no es tan pesado. No tengo escapatoria, estará hablando al menos media hora seguida. Un momento… Elizabeth acaba de terminar de tocar una pieza. Mary se apresuró hacia el piano.
Su éxito fue solo parcial, era muy consciente de que su interpretación no era muy buena, pero Harry seguía al acecho y no se atrevió a dejar de tocar. Al poco rato sus hermanas le pidieron música para bailar, y supo que con el ruido todo intento de conversación sería inútil.
ooOoo
Catherine y Lydia volvieron de Meryton muy entusiasmadas.
"Un regimiento va a acuartelarse en Meryton, y los oficiales celebrarán cenas y bailes. La tía Philips ha prometido presentárnoslos." dijo Lydia a su madre.
Uf, qué bien, un montón de desconocidos todos vestidos igual. Justo lo que necesitaba. Pensó Mary sin dejar de practicar escalas.
Sin embargo, al poco tiempo cambió de idea, porque se enteró de que los oficiales llevaban distintivos en el uniforme y se les podía llamar teniente, capitán, comandante o coronel según correspondiera. No hacía falta recordar su apellido. Era maravilloso. No es que sea demasiado interesante hablar con ellos en cualquier caso, pero no quedaré como una tonta.
ooOoo
Tal y como dijo Elizabeth, Jane se ha resfriado por culpa del plan de mamá. ¿Por qué nadie escucha nunca a Elizabeth? Es la única que tiene sentido común en esta casa de locos. Bueno, en realidad Jane también es sensata, pero no se atreve a decir nada por miedo a disgustar a alguien.
¿De verdad papá va a dejar que Elizabeth camine tres millas en este barro? Mary no pudo evitar hacer una observación, y trató de ser tan pedante como fuera posible, porque eso solía llamar la atención de su padre, pero fue inútil. Bueno, al menos lo intenté.
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Después de pasar varios días en Netherfield, por fin Jane y Elizabeth estaban de vuelta. Mary se alegró, porque se había aburrido más de lo habitual, y en un intento de evitar que sus hermanas estuvieran continuamente hablándole de oficiales, se había enfrascado en la lectura de uno de los libros más complicados que había podido encontrar en la biblioteca. Le habría gustado que sus hermanas le dieran su opinión, pero en cuanto empezó a hablarles ellas dejaron de escuchar, con una sonrisa burlona en el caso de Elizabeth, y con más amabilidad pero la misma falta de interés en el caso de Jane.
