El Alfa fue al departamento de Marinette, diciéndose que solo ayudaría a la omega y no la tomaría – ya que ni siquiera se le había declarado aun.

Cuando estuvo frente a la puerta del departamento, recordó dónde es que Alya escondía la copia, y abrió la puerta. De súbito, el dulce aroma lo mareó.

'No la tomes, no la tomes', Adrien repitió como mantra mirando alrededor tratando de encontrar a la omega antes de escuchar un sonido saliendo de una de las habitaciones.

Siguió repitiendo su mantra tratando de calmarse hasta llegar a donde el sonido salía; cuando de pronto, lo que vio le hizo cambiar de parecer por completo.

'No la tomes, no la to-…demonios…" las palabras no eran suficientes para describir cómo es que Adrien se sentía en ese momento: Marinette estaba reducida a un desastre que gemía con el trasero meneándose en el aire tratando de hacer que sus dedos se introdujeran más. Por un momento, eso fue todo lo que vio hasta que la omega miró por encima de su hombro, directo hacia Adrien.

"Adr...ien…" la omega gimió, mientras introducía más profundo sus dedos y gemía más alto.

'Así que esto es como estar en el cielo…', Adrien pensó.

Su plan de no tomar a Marinette se fue volando con el primer gemido que Marinette hizo al decir su nombre, su cordura decreció con cada maravilloso gemido que el Alfa escuchaba.

"Gatito, por favor…" la omega estaba sintiéndose impaciente con el Alfa que parecía congelado en su sitio solo mirándola.

Cuando volvió a mover el trasero, Adrien por fin se movió hacia ella.

El Alfa vio el líquido bajando por los muslos de Marinette y todo en lo que pudo pensar fue en qué sabor tendría. Con cada paso sentía el dulce aroma de la omega haciendose más intenso – estaba enloqueciéndolo.

Sujetó las suaves nalgas y las separó, teniendo una bonita vista de las entradas de Marinette con sus dedos aun moviéndose. No dudó en introducir su lengua, haciendo que la omega gimiera más.

Sabía tan bien y tan dulce, Adrien casi no pudo detenerse. Pero ya que su miembro estaba dolorosamente duro en sus pantalones, le hizo detenerse y quitárselos. La omega se recostó de espalda y vio al Alfa quitándose los zapatos; sin evitarlo, la menor siguió tocándose entre las piernas y jugando con sus endurecidos pezones. La boca de Adrien salivó con la vista.

Subió sobre Marinettr y la omega separó las piernas colocándolas alrededor de la cintura de Adrien, adrede restregando su húmeda entrada sobre la cima de la dureza de Adrien, haciendo que ambos gimieran ante la sensación.

El mayor quiso besarla, pero no sabía si debía. En lugar de ello, se movió a su cuello, llenándolo de besos y lamidas haciendo que la omega sujetara su cabello.

"Tómame ya, por favor…" Marinette arqueó su espalda y el Alfa perdió lo último de su cordura. Adrien separó más las piernas de la menor y lubricó su dureza con el líquido transparente que salía de la entrada de la omega.

Embistió y Marinette gimió, disfrutando la sensación de ser llenada lentamente por Adrien, ardia pero no era un ardor tan fuerte. La omega se acostumbro rápido y estaba gimiendo y jadeando pero el Alfa se quedó quieto por un momento para asegurarse que la menor se acostumbrara a él.

"Gatito…muévete..." Marinette dijo con voz exigente y eso hizo que los instintos de Alfa de Adrien quisieran mostrar quién estaba en control. El mayor fijó sus muñecas en la cama y retrocedió hasta que solo la cima de su dureza estuvo dentro de la omega, solo para volver a embestir con fuerza.

Marinette casi gritó cuando Adrien golpeó su lugar especial; el Alfa siguió golpeando el mismo lugar una y otra vez. Frotó su nariz en el cuello de la omega, su aroma hacía que su mente volara y no lo dejaba pensar en nada más que en Marinette.

Adrien estaba tratando de dar lo mejor de sí para no reclamar a la omega que ahora gemía su nombre, y sintió una sonrisa socarrona formarse en su rostro ante la idea de que los vecinos pudieran escucharla gritar el nombre del Alfa.

"Ah– Adrien aaah!" Adrien pudo sentir que su nudo crecía y soltó las muñecas de Marinette para sujetar sus caderas. Embistió en ella lo más rápido que podía y la omega ya estaba gimiendo con el creciente nudo dilatándola más.

El Alfa se movió a su cuello y succionó la piel, asegurándose de dejar marcas. La omega se corrió con un sonoro grito, seguido de un gemido que sonó mucho como el nombre de Adrien cuando su nudo estuvo completamente formado en ella.

Marinette gimió suavemente cuando Adrien se corrió dentro de ella, susurrando su nombre en su oreja. La omega acarició la espalda de Adrien perezosamente mientras el mayor descansaba su cabeza en su pecho, masajenado de forma relajada sus senos, recuperando su aliento, ambos muy cansados como para decir algo.

Sus cuerpos estaban descendiendo de su nube; además el nudo de Adrien dentro de Marinettr los hizo quedarse conectados por un tiempo más.

En el abrazo del otro, ninguno notó cuando se durmieron.

Adrien despertó con el celular de Marinette sonando en la sala. La omega estaba durmiendo bajo él, y con cuidado se alejó de ella escuchándola quejarse en su sueño. Dejó la cama, casi tropezando al caminar hacia el molesto sonido.

"Mari? estás bien?" escuchó la voz de Alya cuando respondió.

"Uh…está durmiendo, pero está bien." la voz de Adrien estaba ronca y cansada y hubo un silencio antes de que Alya volviera a hablar.

"Adrien?! Qué haces ahí?" la omega preguntó en shock y el Alfa pudo escuchar la voz de Nino repitiendo su nombre.

"Creo que estoy ayudándole," Adrien se sonrojó ante el recuerdo de lo que habían hecho hace una hora y ante la realización de que aún estaba desnudo.

"Crees?"

"Estoy ayudándole," Adrien dijo firmemente y supo que su tono hizo que la omega se quedara callada.

"Escucha, estarás con ella durante todo su celo?" Nino tomó el celular de la mano de su novia y ahora estaba hablando con Adrien.

"Eso creo, si ella me lo permite."

"Entonces Alya, te quedarás este fin de semana en mi casa!" el Alfa estaba muy feliz con esa situación, y Alya habló a corta distancia.

"Escucha, será mejor que cuides de ella. Te enviaré un mensaje explicándote lo que tienes que hacer y-" Alya se detuvo abruptamente, quizá debido a una mirada de Niño.

"No te preocupes, estoy seguro que estarán bien." dijo con voz calmada y la omega suspiró.

"No me importa, igual le enviaré las instrucciones." La chica respondió y Adrien se preguntó si habían olvidado que él también estaba ahí.

"Te digo, estaba teniendo dificultades porque pensé que eras Alfa."

Marinette volvió a reír y casi se ahogó con su cereal. Estaba usando solo el hoodie de Adrien, porque fue lo primero que encontró después de la segunda ronda en la mañana, y tenía los pies entrelazados con los de Adrien debajo de la mesa.

"Me alegra que al menos alguien creyera que era uno. Mis esfuerzos no fueron en vano después de todo." Su sonrisa era brillante como su suave piel, y el Alfa podía ver las marcas moradas en su cuello producto de la noche anterior.

"Nino también lo creyó." Adrien tenía la boca llena de pan cuando habló, la omega casi no pudo entenderle.

"Nino es un idiota, él no cuenta."

El alfa rio y el corazón de Marinette se detuvo un momento.

"Pero si hubiera sabido que yo también te gustaba, te habría dicho mucho antes que era una omega."

Adrien se sonrojó y sonrió con timidez, su rostro tenía el mismo color que el de Marinette.

"Sí…"

La omega comió más de su cereal mientras Adrien miraba la pieza de pan en su mano. "Sabes, lo hicimos dos veces pero aún no…no nos hemos besado…"

Marinette alzó la mirada y sintió que su rostro ardía, aun cuando un beso era mucho más inocente de lo que habían hecho. El Alfa la miró a los ojos y Marinette sintió que su corazón se derretía. Se puso de pie y rodeó la mesa para sentarse en el regazo de Adrien.

Sujetó el rostro del mayor y miró de sus ojos a sus labios. Adrien cerró los párpados y Marinette lo besó, sus corazones parecían estar listos para estallar.

El beso era lento y apasionado, la omega acariciaba con dulzura el rostro de Adrien. El Alfa frotaba sus caderas con sus pulgares, haciendo que Marinette gimiera involuntariamente.

El mayor aprovechó para profundizar el beso y lamer la caverna de la chica.

La siguiente ola de calor estaba ahí y la omega estaba segura que Adrien también podía sentirla. Cuando el mayor sujetó sus nalgas mientras su lengua jugaba con la suya al mismo tiempo, Marinette no pudo evitar gemir más audible, pero fue amortiguado por el beso de su Alfa.

Ninguno quería que el fin de semana terminara.

"No tocarás primero?" Nino preguntó mientras veía a su novia abriendo la puerta en la tarde del lunes.

"En mi propio departamento?" Alya miró al Alfa y entró al departamento, abriendo lentamente la puerta sin saber qué esperar.

Todo estaba en silencio y tranquilo – excepto por algunas botellas vacías en el suelo. No podía ver ni a Adrien o Marinette y tenía algo de miedo como para buscarlos.

Pero no necesito hacerlo, ya que Marinette salió del baño después de que Nino cerrara la puerta tras ellos.

"Está más limpia de lo que pensé," Alya admitió, mirando la mesa.

"Sí. Tratamos de limpiar esta mañana."

La omega lucía cómoda con su pijama puesta, y Alya estuvo agradecida de que estuviera bien y que su celo no haya tardado en terminar ya que un buen Alfa le había ayudado.

"Espera!" Nino gritó y corrió hacia Marinette. "Qué es esto?!" el Alfa señaló acusadoramente hacia su cuello y Alyq se acercó para ver qué era. Y entonces lo vio.

"Rayos…te marcó?!"

Marinette se sonrojó mucho y Adrien llegó justo para ver el cuerpo de su ahora novia siendo analizado por Alya.

Un instinto de alejar a la omega de Marinette lo recorrió pero eran hybrids civilizados, así que solo se aclaró la garganta y Alya dejó de analizar las otras marcas moradas en el vientre de Marinette para mirarlo.

"No creo que haya habido algún punto que dijera que reclamaras a mi amiga sin MI consentimiento en la lista que te envié!" Alya sonó ofendida.

"Y necesito de TU consentimiento?" Adrien arqueó la ceja y miró a la omega con brazos cruzados frente a él.

Mientras ellos discutían y Marinette los miraba demasiado cansada como para intervenir, ninguno notó que Nino tomó una foto de la marca en el cuello de Marinette para mostrarle a Kim y contarle de la unión de sus amigos.

Fin