Querido Duncan:
Ayer vi una flor en el jardín de mi vecina, y desde entonces no dejo de pensar en la primera cita que tuvimos luego de que el programa que permitió conocernos terminara.
Esa noche, las estrellas fueron testigos de cómo me regalaste una rosa roja, porque te recordaba a la sangre que yacía en tu corazón, el cual latía por mí. Se me hizo perturbador y lindo a la vez, cuidé esa flor con mucho cariño incondicional por mucho tiempo.
Ahora es cuando me pregunto ¿cuándo es que ese corazón comenzó a sentir cosas por ella?
Atte. Courtney
