Aclaraciones
—Los personajes no me pertenecen, son de Vivzyepop.
—El escrito presenta HuskerDust y RadioDust.
—Es una traducción
—Obra original: /readfic/9011189
—Autor: Мятный одуванчик без чувств
Resumen
Los trastornos mentales son terribles.
Estos son toneladas de píldoras que convierten a una persona en una muñeca viviente; sin sentimientos ni emociones, sin ganas de vivir. Son un puño de decepciones y litros de lágrimas sobre la almohada.
Por ello en "Hazbin Psychiatric Hospital" están listos para ayudar a todos. Incluso si los métodos utilizados son demasiado inhumanos.
Alastor sabe lo que ha hecho y porque está ahí, pero no comprende por qué necesita ayuda. Y más aún, no puede darse cuenta del tipo de sentimiento que surge en él cuando ve a un chico llamado Angel, quien está haciendo todo lo posible para establecer cualquier tipo de relación con él.
Miércoles del vigésimo día
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El ruido llenó las paredes del hospital psiquiátrico.
Numerosas voces, gritos desgarradores que recorren los cinco pisos. Una horrible alfombra vistiendo los pasillos y una tos frenética acompañaba la oscuridad en algún punto incierto.
Toda esta mezcla de elementos te hacian querer presionar la cabeza; causan migrañas, son angustiantes, pero aún así, ya no es novedad para los residentes de aquel lugar. No sienten pesar ni dolor, ya les da igual.
O al menos eso percibió Alastor apenas entrar.
Su apariencia no era la más agradable. Tenía un aspecto sombrío, vacío y sin vida. Con cambios bruscos de humor. En su cabeza había un carrusel que iba cargado de todo tipo de enfermedades que no se pueden detener. Los cadáveres bailaban entre ellas, creando un escenario macabro.
Muchos preferían morir antes que experimentar ese horror en sí mismos, pero para él, esa era la verdadera diversión.
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El Hospital Psiquiátrico Hazbin fue fundado hace doce años por la familia Magne.
A partir del sexto año a la fecha, se ha ganado el estatus de uno de los hospitales de ayuda más crueles de todo el mundo. La mayoría de las personas cuyas enfermedades mentales eran severas y cuya existencia otras instituciones de este tipo no podían manejar, terminaban en el Hospital Psiquiátrico de Hazbin.
Charlotte Magne, siendo una excelente psiquiatra, siempre estaba lista para ayudar a nuevos pacientes. Mientras estudiaba en el instituto, a menudo iba a sesiones con su padre, como resultado de ello ganó experiencia en su campo.
Ella había visto marchar a cientos de pacientes por aquel sitio, todos y cada uno de ellos con destinos diversos, pero para ellos eso no era realmente importante, no eran caridad. Después de todo ¿a quién le importa cuántos suicidios ocurrian fuera del hospital, verdad?
La joven psiquiatra era entusiasta, enérgica y positiva. Tanto así que sus mismos colegas creían que ella estaba enferma o que había nacido con antidepresivos en la sangre.
La segunda persona, que se distinguía por cierta positividad y excentricidad, era Angel Dust. Un sexologo en psiquiatría.
Muchos pacientes en el Hospital Hazbin tienen una adicción poco saludable al sexo. El mundo conoce muchas personalidades cuyas perversiones han destrozado la vida de cientos de personas.
Un ejemplo es el famoso Chikatilo.
Chikatilo rara vez entraba en contacto sexual directo con las víctimas, ya que era impotente. Este alcanzó la satisfacción sexual tras asesinar a una de sus víctimas y tocar sus genitales.
Además, una persona muy famosa es John Wayne Gacy. Quién en la década de 1970 secuestró, violó y mató a treinta y tres jóvenes.
Otro famoso ejemplo era el conocido maníaco, cuyo apodado "Director de la Muerte" le quedaba como argolla al dedo. Bombeó drogas en sus víctimas y las mantuvo en casa como juguetes sexuales durante días antes de pasar a la siguiente presa.
Casi todos los maníacos están locos, suelen decir entre esas paredes.
Y entre los pacientes del Hospital Hazbin, hay violadores y víctimas de relaciones sexuales forzadas, quienes jamás superaron el episodio, quedando en medio de una mente destrozada por las memorias.
Ante ello, Angel siempre estaba listo para aceptar a cualquier paciente. Para ayudarlo, según sus preferencias y deseos.
Bueno, y un historial clínico, por supuesto.
Para ser sincero, el propio Dust tenía ciertos problemas mentales
¿Quién no experimentó un sentimiento de depresión en la adolescencia o no se atribuyó a sí mismo todo tipo de enfermedades mentales, considerándose especial?
Hay un pequeño porcentaje de personas que entienden el horror del trastorno, pero hay más personas que creen que los problemas mentales son geniales -por muy descabellado que suene-
Solo aquellos que realmente lo sufren, pueden comprender la posición poco envidiable de los enfermos mentales.
Aún con su posición actual, Angel en su adolescencia desarrolló un trastorno límite de la personalidad, tras la pérdida de sus padres. Tal diagnóstico es extremadamente raro, por lo tanto, no hay nada escrito sobre esto en su historia clínica.
El trastorno límite se expresa en inestabilidad emocional, autoestima extremadamente bajo o alto, así como una tendencia a la autodestrucción. Existe también el riesgo de depresión. La verdadera depresión, no aquella embustería que termina por ser romanizada y que es tan común entre los adolescentes.
La depresión es una enfermedad mental; es la pérdida de energía, vitalidad, que solo ocasiona un vacío en el interior. La depresión es silenciosa, te hace querer minimizar el problema e intentar ser como todos los demás para no molestar a tu familia.
Ella son lágrimas en la almohada en medio de la noche, el miedo a estar completamente solo, para dar rienda suelta a tus sentimientos. Es el miedo constante a perder la motivación, un incentivo para seguir adelante. Todo lo que podría complacer a una persona desaparece de su vida a la vez. Intenta una y otra vez retomar su camino, pero solo siente el vacío y el temblor en todo el cuerpo.
Afortunadamente, Angel no ha tenido que experimentar esa sensación en tiempos recientes, a decir verdad, se sentía genial en esa etapa de su vida.
Muchos de sus pacientes estaban apegados a su dulce presencia y le encantaba recibirlos. Al propio Dust le gustaba ser presionado por Husk contra la pared de su oficina de vez en cuando, mientras murmuraban banalidades.
Husk era un empleado del hospital que administraba medicamentos y controlaba su ingesta, además de hacer las inyecciones necesarias. Llegó luego de que se registraran muchos casos de pacientes que escondían las drogas y luego morían por una sobredosis. O en otro escenario, en el que las mismas drogas simplemente se tiraban o se inducía el vómito para expulsarlas de su organismo.
Es cierto que a veces podían ser atrapados por Vaggie, que tenía el puesto de psicoterapeuta. Ella a menudo iba a la oficina de Dust para verificar qué estaba haciendo.
Desde el principio, Vaggie se enemistó con el sexólogo; por lo que su comunicación se redujo a miradas despectivas y enojadas; en algunas ocasiones, llegando a peleas verbales.
No obstante, como se dieron las cosas entre Husk y Angel difícilmente se puede llamar normal. El ángel sexual y el indiferente Husk inventaron algo extraño, solo para ellos.
A veces participaban en placeres carnales directamente sobre la mesa del consultorio, riendo con jocosidad por el hecho de que la puerta no está cerrada con llave.
A Angel no le importaba ser sostenido por Husk en algún lugar del corredor, bajo miradas curiosas que advertían con querer rozar su rostro y cuepo. O inclusive intentando a veces llevar los juegos más profundo como terminar haciéndolo en lugares al azar.
Sentían simpatía y atracción sexual por Husk, pero Angel sabía que a eso no se le puede llamar amor. Sabía que era un beneficio mutuo. Apagaban su deseo carnal, se divertían y no se sentían solos.
Aunque a veces Angel extrañaba la presencia de Husk, cuando terminaban sin verse por varios días.
Los pacientes en el Hospital Hazbin siempre eran diversos así como sus trabajadores. Lo que los unió a todos fue que ninguna institución podía ni quería mantenerlos cerca de ellos.
¡Las enfermedades particularmente complejas, profundas y difíciles pueden curarse!
Charlie creía fervientemente en eso.
Ella estaba segura de que cualquier dolencia se podía eliminar con esfuerzo y dedicación con los métodos normales. Sin embargo, de no presentar mejoría, el paciente era enviado a una lobotomía, donde en la mayoría de los casos no sobrevivian.
Lucifer Magne, el padre de Charlie, estaba obsesionado con la idea de curar a los enfermos mentales de esa manera. Aunque los resultados nunca eran muy alentadores. El primero de ellos sólo sobrevivió un año y medio. Uno vivió una semana, después de lo cual murió. La condición de otro se deterioró inclusive a más de como estuvo en un inicio.
En general, si sobrevivian después de una lobotomía, se encontraban en dos estados: un títere obediente o un vegetal inerte.
Charlotte tenía mucho miedo de este método, por lo que siempre utilizaba todos los tratamientos que podía antes de esa última opción.
Inclusive si los procedimientos eran inhumanos.
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Alastor llegó a ellos un miércoles.
Miércoles del vigésimo día.
Después de una breve detención en uno de los dispensarios, casi fue arrojado a este lugar.
La cuestión de su destino se resolvió durante mucho tiempo: la pena de muerte por todos sus crímenes o un hospital psiquiátrico para el resto de su vida. Muchos miembros del jurado insistieron en la primera opción, pero Lucifer Magne, una persona bastante influyente, se interesó en el caso del asesino en serie, abogando por él.
Alastor tras ser detenido relató el asesinato de veintisiete personas.
Los cadáveres eran difíciles de encontrar, y la policía no sabía cuál era el propósito de tales atrocidades. Por lo que tuveron que hacerlo hablar. El asesino confesó que adoraba el canibalismo. Sin embargo, su sonrisa era tan loca que el investigador involuntariamente se persignó, escuchando al loco frente a él.
Alastor describió las formas en que se puede cocinar carne humana como si fuera lo más normal del mundo, ocasionando horror entre los presentes.
—La carne humana sabe a una mezcla de cordero y cerdo — había explicado Alastor con bastante calma cuando se le preguntó cómo podía consumirlo como alimento—. Al elegir a una persona, vale la pena fijarse en seleccionar un individuo joven, pero físicamente formado. Sin duda en buena salud, eso da un mejor sabor.
El investigador a cargo de su caso no pudo soportarlo, era mucho para él. Por lo que tras escuchar las atrocidades cometidas, no pudo evitar golpearlo en el rostro con su puño, ocasionando una gran sonrisa en el rostro imperturbable de Alastor.
Las lesiones no lo asustaban, al igual que las promesas del hospital psiquiátrico.
La muerte en una silla eléctrica era una idea atractiva para Alastor, sin embargo este deseo no se tomó en cuenta y fue enviado al Hospital Psiquiátrico Hazbin.
¡Primer capitulo traducido! Me tomo un poco más de lo esperado pero no hay problema uwu
Espero que este proyecto les guste tanto como a mi.
Nos vemos en la siguiente traducción jaja.
