Había pasado una semana después de la akumatización, la situación se había vuelto extraña. De un día para otro, la personalidad carismática de Chloe había cambiado a una personalidad ausente; había perdido su brillo anterior y evitaba crear situaciones preocupantes.
Los compañeros de clase se mostraba alegre por este cambio excepción de una persona, Nathaniel. Este había acompañado a la rubia ese día a su casa, la rubia se mantuvo callada sin quejarse de la presencia del pelirrojo y cuando esta entró al hotel,le agradeció y desapareció por las puertas del ascensor.
Como para que Chloe Bourgeois no se quejase de su presencia y le agradeciera, era algo que no se veía todos los días. Discretamente se acercó hacia Jean, el mayordomo personal de Chloe y le contó sobre lo ocurrido. Este le aseguró que se encargaría sin problemas y finalmente se marchó a casa, pero aun así no acababa su preocupación. Pasó casi toda la noche preguntándose qué podría pasarle por la mente a la chica, como para akumatizarla y poner en riesgo la seguridad de Paris. Al cabo del rato se durmió con la decisión de ayudar a la mismísima persona que le hacía bullying.
A la mañana siguiente, Nathaniel esperaba impaciente la llegada de la rubia, había organizado un plan para conseguir su intención. En cuanto entró Chloe al aula, Nathaniel bajó corriendo las escaleras hacia la rubia; causando la sorpresa de todos de los amigos del pelirrojo.
-Buenos días, Chloe-saluda Nathaniel al pararse enfrente de la Bourgeois, está extrañada decide sentarse en su sitio y pasar de él, pero este no estaba dispuesto a rendirse.
-Ya lo he hablado todo con Sabrina, el próximo Miércoles quedamos para hacer el trabajo- dice apoyando sus manos sobre el escritorio de esta, tenía una apariencia tranquila, aunque por dentro estaba nervioso por como reaccionaria la rubia por esta pequeña invasión del espacio.
-De acuerdo- es lo único que supo decir la rubia antes poner la atención a su móvil a la espera de la profesora; el pelirrojo aliviado vuelve a su asiento en la parte de atrás, ignorando las caras de asombro de sus compañeros.
Esta mañana iba a ser una mar de sorpresa.
...
El miércoles había llegado, la rubia se sentía sin ganas de reunirse con el pelirrojo, pero estábamos hablando de un trabajo que contaba mucho en la media de la nota y no podía pos ponerlo más.
Aun así decidió no asistir a clase esa mañana a clase, mandando le un mensaje a su padre sobre su falta de asistencia. Aunque no creía que hiciera falta que le avisará, pues hacía tiempo que su padre había estado ocupado intentando mantener su apariencias tras su akumatización. Los minutos siguientes se las paso mirando al techo y preguntarse la misma pregunta que había rondado durante semanas.
"¿No soy lo suficiente buena?"
Se había preguntado esto antes, cuando su madre se marcho a Nueva York y dejando a su padre y a ella solos. Su infancia fue algo dura, pues su padre habría comenzado con su carrera política mientras dirigía el hotel. Pero gracias a la ayuda de señor Abracitos ( y de Jean), pudo recuperarse pronto y vivió el resto de su infancia normal. Sin embargo, ahora le resultaba diferente que la ultima vez. No tenía a nadie en la que apoyarse y dudaba de la credibilidad de su amistad con Sabrina. En parte le molestaba, porque quería creer que no era verdad y que solo se estaba engañando. Pero cada vez que se lo cuestionaba, más le parecía incierto.
Se podría decir que esa mañana, Chloe Bourgeois cambio de algún modo.
...
La llegada del pelirrojo al hotel era notable, pues su aspecto informal desencajaba con la lujosa decoración del hotel y llamando así la atención del servicio que se encontraba cerca. Siguiendo las instrucciones indicadas, Jean dirigió al chico hacia la habitación de la rubia, donde lo estaba esperando mientras tomaba el sol en su balcón.
La rubia llevaba un vestido de temporada floreado blanco y azul con el pelo suelto y sus habituales gafas de sol. Esta no notó la presencia del adolescente hasta que se paro enfrente suya, interfiriendo en su bronceado.
-¿Podrías apartarte? Me tapas el sol- dijo mientras lo miraba por encima de las gafas, Nathaniel solo pudo rodar sus ojos ante su actitud. Y volvió- pensó este mientras se sentaba en una de las hamacas que se encontraba cerca de donde estaba la rubia.
-Tenemos trabajo por hacer- anunció mientras sacaba sus materiales, Chloe solo pudo suspirar frustrada.
-Con lo gusto que estaba- murmuraba mientras se reincorporaba para mirar al pelirrojo que ya estaba buscando información desde su móvil. Vestía con una ropa diferente a la que habitualmente utilizaba, su camiseta de Star Wars chaqueta negra había sido sustituido por una camiseta simple de manga corta negra, que hizo más notables sus brazos fuerte, resultado de ayudar a su madre con la floristería.
La rubia no pudo evitar sonrojarse al darse cuenta que se había quedado embobada mirando al pelirrojo, por lo que decidió ir a buscar sus materiales para quitarse la imagen de los brazos de este. Desafortunada mente, no sirvió de mucho pues al girarse tropezó con la figura de Nathaniel, cayendo ambos al suelo.
-Dios...que daño, creo que me he roto una uña con la caída- decía Chloe mientras comprobaba que su manicura se encontrara bien.
-Si, pobre de tí. Ni que me hubiera echo yo daño al caerte encima mio- se quejaba Nathaniel mientras se incorporaba en el suelo, sobándose las zonas dañadas de la caída.
- ¿Estas llamándome gorda? Para tu información, esto no hubiera ocurrido si no me hubieras aparecido detrás de mi- comenta molesta Chloe , si las miradas mataran, un tomate hubiera sido ketchup esa tarde.
-Solo había venido a preguntarte donde estaba el cuarto de baño, la tinta de mi bolígrafo había explotado manchando me de tinta las manos- decía Nathaniel mientras le enseñaba las manos, las cuales estaban como había dicho, manchadas de tinta negra.
-Lo que sea, el cuarto de baño esta allí. No toque nada.-
Y sin decir nada más, Nathaniel desapareció de la vista de Chloe, dejándola sola de nuevo en la sala. Si sus pensamientos estaban ya alterados antes, ahora estaban aún más. Aunque todos sabemos que no son realmente estos los que estaban así... Decidiendo por fin olvidarse de lo ocurrido, Chloe vuelve afuera para continuar con el trabajo. Minutos después se le une Nathaniel, pasando la tarde sin más accidentes y evitando hablar de lo ocurrido.
...
La noche dio paso en el cielo de Paris y nuestro héroe felino se dispuso a visitar a cierta rubia. Después del incidente con Sr. Chagrin, Chloe había puesto una distancia sobre el rubio, el cual si intentaba acercarse a esta huiría sin más. Esto molesto a Adrien, pues a pesar de todo seguía siendo su mejor amiga de la infancia y se sentía mal no poder ayudarla con su problema. Por lo que decidió visitarla como el héroe gatuno, cuando estuvo a punto de aterrizar en su balcón se dio cuenta que esta no se encontraba sola. En la entrada del "Le Grand Paris" se encontraban hablando los compañeros de trabajo, que a primera vista parecía normal pero que ha vista del rubio sabía que no era así. Pues la rubia parecía a ver vuelto a su actitud de antes, lo que durante unas semanas era difícil de extrañar y sin más, Adrien volvió por donde había venido. Sabiendo que su amiga ahora se encontraba en buenas manos...
Bueno, aquí tenéis el segundo capítulo, espero que os guste mucho y ya sabéis, dadle like y comentar.
Pd: Avisadme si hay alguna falta que el ordenador haya corregido mal o que no me haya dado cuenta.
Y comentar lo que os gustaría que pasará en el siguiente capitulo o vuestras dudas respecto a este.
