Es una nueva actualización, nada de esto me pertenece más que las ganas de compartir esta historia con ustedes, Tengan lindo día. Nos leemos pronto.

En la sala de la mansión se encontraban Cora y Emma tomando una taza de chocolate en el caso de la rubia y un té la mamá de Regina, mientras se alejaba la taza de la boca la señora veía fijamente a la ojiverde haciéndola sentir incomoda.

- El clima es realmente agradable ¿no lo cree?, Escucheme Srta. Swan sobre Regina… Escuche que lleva a mujeres a reuniones sociales de aquí y allá, pero no dura mucho. No creo que este saliendo con ellas sinceramente. Dice que únicamente lo hace para mostrarle a los demás. ¿Realmente ese es el caso?

- Sí, eso creo-. Contesto la rubia nerviosa.

- Escuche que ni siquiera deja que las mujeres la toquen ¿Es verdad?

- Sí

- Entonces nuestra Regina… quizá… está enamorada de u…

- ¿Enamorada? ¡Ah, nada de eso!

- ¡De verdad!

- Por supuesto. He estado a su lado por mucho tiempo, así que lo sé mejor que nadie.

- Estoy tan preocupada. Para ser honesta, mi esposo y yo no le podemos decir nada, pero estamos muy preocupados. Ya que Regina es muy cautelosa con otras mujeres aparte de ti. Estaba pensando que tal vez los rumores eran ciertos. Cuando se trata de mi hija ¿cómo crees que las mujeres la ven?

- Es la mejor, por supuesto. Habilidad, encanto, personalidad… (si sobre todo eso pensó la rubia con sarcasmo) No le falta nada, es una persona majestuosa.

- ¿No es cierto? ¡Definitivamente sabes cómo juzgar a las personas Srta. Swan! Sería tan feliz si alguien se casara con nuestra Regina, Por ejemplo, alguien como tú.

Al momento de decir eso la rubia se puso roja inmediatamente, provocando que Cora se riera.

-Solo es una broma. Si hubiera alguien como usted Srta. Swan por ahí, inmediatamente enviaría a Regina hacia ella. Jajajajajaja Solo bromeo, una broma.

Sin darse cuenta la morena llego y se encontraba parada en la puerta con los brazos cruzados y una mirada calculadora.

-Srta, Swan debería irse.

- Tiene razón, señora, con su permiso me iré.

Ambas se encontraban caminando por el jardín cuando la morena le preguntó:

- ¿Mi madre te hizo sentir incomoda?

- Sí, pero creo que ella estaba intentando de alguna forma juntarnos.

-Entonces, ¿estabas esperando que algo así sucediera?

- No, me ha dado una convicción aún más clara del por qué debería renunciar pronto, así no recibiríamos ningún otro malentendido.

- ¿Qué? Pensé que la conversación terminó antes ¡Debería saber que fue una oferta increíble!

- Sí, por supuesto, sé que la oferta que me dio fue increíble, pero aún así, quiero renunciar. Lo siento, No puedo ceder por esto.

- No provoque mi competitividad Srta. Swan.

Así sin más se fue, sin permitir que la rubia le contestara. El resto del día paso sin ningún contratiempo, ya era la noche y Emma se encontraba con sus hermanas en un pequeño restaurante, donde cada quien podía cocinar su comida.

Malena le quito las pinzas y le dijo:

-Déjame hacerlo.

- Son gajes del oficio Mal. Tengo una obsesión en organizarlo todo.

- Em, comamos juntas ahora - le dijo Ruby.

- Hermanas sírvanse. Pero esperen por qué sus caras no lucen bien ¿El trabajo en el hospital es difícil?

- Em, de ahora en adelante, no te preocupes por nosotras, Ruby y yo podemos cuidarnos. Debido a nuestra ambición sufriste mucho.

- ¡Qué va! Si ustedes también me ayudaron a pagar mis deudas. Y ustedes al menos no causan problemas como papá.

- ¿Un problema? ¿papá causó un problema de nuevo? -. Dijo la rubia mayor cruzándose de brazos.

- Para ser honesta, a principios de este año, averigüé sus deudas con el prestamista.

- ¡En serio! ¿Cuánto debía?

- ¿Alrededor de 2,500 dólares?

- ¡¿Qué?!

- ¿Por qué nos dices hasta ahora a Mal y a mi Emma?

- Si les hubiera dicho, ustedes se hubieran preocupado.

- ¿Entonces cómo te fue con eso?

- Lo resolví vendiendo mi auto.

- Espera Em ¿Tenías un auto?- Le cuestionó la morena sorprendida

- ¡Ruby! -. La golpeó Malena.

- La Vicepresidenta me compró uno porque perdía el autobús y llegaba tarde por 10 minutos. Lo vendí después de usarlo por una semana. No se preocupen, de hecho me siento tan aliviada ahora, después de saldar todas nuestras deudas. Jajajaja

Mientras tanto en otro lugar con una morena y su amigo se encontraban en su apartamento tomando sidra de manzana en la sala de estar.

-Jajajajajajajaja se reía incontrolablemente Robin.

Aun cuando la morena lo miraba con cara de pocos amigos y lanzándole dagas por los ojos.

-Tu rostro sonriente me está molestando mucho Robin.

- Pienso que es divertido.

- ¿Qué es lo divertido exactamente? -. Dijo la morena con cara más seria que antes.

- Si lo pienso mejor ahora, no es divertido realmente. -murmuro algo asustado.

- Ella ha trabajado conmigo por tanto tiempo ¿Cómo puede estar tan relajada así?

- ¿No dijiste que te reunías con ella todos los días simplemente por trabajo?

- ¿Cuál es su razón para renunciar?

-Y ella me ignora otra vez a ver Regina ¿Crees que la Srta. Swan actuó así al recibir una oferta increíble? Piensa al respecto cuidadosamente. ¿Paso algo que podría haberla llevado a renunciar ese día?

-Ese día…

Recuerdos de Regina

- Regina ¡bebé! Le gritó una pelirroja

- Robin tal vez es por… ¡¿Ariel?!

Al otro lado de la ciudad en el restaurante al mismo tiempo que la conversación de Regina.

- ¡Achooo! Me voy a volver loca. -dijo Emma estornudando.

- Emma deberías tomar un medicamento para la alergia.

- Ems ¿por qué eres la única de nuestra familia con alergia al polen?

- Gracias Mal por los pañuelos. Ven, valió la pena que las apoyara con la escuela de medicina.

- Se que no tenemos derecho a enfrentarte Emma, pero ¿por qué tocas las flores cuando tienes alergia al polen? ¿Tu Vicepresidenta te lo ordenó de nuevo?

Recuerdo de Emma

- Regina ¡bebé! Le dijo una pelirroja e intento agarrarle el brazo, pero con cuidado la morena se lo quito.

- ¿Por qué estás aquí Ariel?

- Fui invitada como una celebridad. Vi tu nombre en la lista de invitados del embajador así que, vine secretamente para sorprenderte. Debiste haberme llamado. Viniste con la Srta. Swan porque pensaste que estaba ocupada, ¿cierto? Pero, ¡bebe! Mírame ¿me veo diferente de alguna parte?

Regina se le quedo mirando sin saber que contestar y de manera disimulada volteo a ver a Emma quien hizo una seña a su cuello.

-El collar se te ve bien. -contesto la morena algo distraída.

- Tú me lo regalaste, ¡bebé! ¿Sabes qué día es hoy? ¡Es mi cumpleaños! Ariel solo necesita que le compres algunas flores.

Lo que ocasiono que Regina hiciera una seña a Emma, la cual sin más salió corriendo a comprar un ramo, al entrar a la tienda inicio a estornudar.

-Deme un ramo de flores. ¡Achooo!

- ¿Qué tipo de flores?

- Flores. Ramo de flores. Uno grande.

Regreso lo más rápido que pudo con el ramo lo más alejado de su cara posible, al entrar al evento nuevamente tenía los ojos llorosos por la alergia y estar estornudando. Le dio las flores a su jefa la cual rápidamente se las entrego a la pelirroja.

- Gracias ¡bebé! Realmente eres la mejor. Son tan lindas.

- Haber si entendí bien Regina ¿Me estás diciendo que la Srta. Swan lloró luego de eso?

- Así es, creí que estaba equivocada en ese momento. Pero los ojos de la Srta. Swan estaban mojados.

- ¿Sus ojos estaban llorosos? Entonces, puede que piense "¿tengo que comprar un ramo para otra chica?", "eso es demasiado sucio. Ya no puedo seguir trabajando para ella." ¿Algo así dijo?

- No, no. Esa no es la razón Robin. Creo que lo sé ahora, la razón de la renuncia.

- No lo sé Regina, tengo un mal presentimiento por lo que estás sospechando.

- ¿Por qué no supe de ello antes? Regina Mills, esta bella dama.

- ¿Regina Mills, esta bella dama? ¿a qué te refieres es exactamente?

- Esa razón personal, esa razón indescriptible, sus ojos. La Srta. Swan…

- La Srta. Swan…

- ¡A Emma Swan le gusto!

- ¡Jajajajajajaajajajajajajaja! ¿Gustarle? Qué tonterías Ruby.

-No, ¿pero por qué no Emma? ¿No te dio un montón de ropa y zapatos como regalos? Incluso si es para que tu aspecto sea adecuado, ¿no está exagerando un poco con todo lo que te da? Le gustas a la Vicepresidenta. Está confirmado.

- No hay manera. Nunca. Ella se ama demasiado, a tal punto de que ni siquiera puede satisfacer a los demás. ¿Gustarle alguien más? ¿enamorarse? Ni siquiera una vez.

-Eso no tiene sentido Emma ¿Nunca ha amado a nadie a esa edad?

- ¿Para qué? Si ella tiene a su linda asistente para eso.- Dijo Ruby haciendo que la sonrisa de Emma desapareciera.

Volviendo al apartamento de Robin

-Fui muy cuidadosa para evitar que se enamorara de mí.

-Qué considerada cof-cof eres.

- De hecho, pensándolo bien si ella no tuviera sentimientos por mí después de estar juntas 9 años, ella no sería humana sino un robot.

- No estés tan segura de eso amiga mía.

- La Srta. Swan y yo solamente somos compañeras de trabajo, pero sí, esa es la razón. Le gusto, sin duda.

- Claro Regina, si tú lo dices…

En el restaurant

- ¿Por qué importa si me gusta o la odio? La Vicepresidenta y yo no somos así. Solo trabajamos juntas. Además, acabo de renunciar a la compañía.

- ¿Renunciaste? ¿así de la nada? ¿por qué?

- ¿La Vicepresidenta te maltrató? ¡oh, esa mujer!

- No, no es algo así tranquila Mal. Ahora que ustedes y mi padre se han asentado y pagamos todas nuestras deudas. Me siento con libertad y por eso quise renunciar.

- ¿Qué vas a hacer ahora que renunciaste?

- Aún no lo sé. Es una lástima de alguna manera, porque a mi edad y con mis habilidades, será difícil encontrar un empleo con beneficios similares. Pero, estoy demasiado ocupada. Además, si no me voy ahora, siento que nunca me iría. Y también…

Cuando iba a continuar le comenzó a vibrar el teléfono y al ver el identificador vio que era de la Vicepresidenta.

- Es ella ¿no es cierto?

-No respondas Em, no respondas.

- Jajaja disculpen. Sí, vicepresodenta.

- Sabe que estoy en la oficina, ¿verdad? Venga aquí inmediatamente.

- Vicepresidenta, tengo cosas que hacer en este momento. Solamente por hoy, puede pedírselo a otra persona. ¿o qué tal si le envío un chófer?

- ¿Cómo puedo confiar en ellos?

- Oh, entonces llame al ejecutivo Hood.

- Ven aquí inmediatamente-. Y así sin más colgó la llamada.

- ¿Hola? ¿Vicepresidenta?

- ¿Te está diciendo que vayas ahora?, ¿qué vayas y manejes para ella?

- Así es, incluso si se queda a pasar la noche hoy en la oficina, no hay nadie que pueda decirle algo. Pero no sé por qué está tan obsesionada con mantener las cosas en privado.

- Es un alivio que renuncies entonces.-le dijo Ruby agarrándole la mano

- Si bueno. ¿Dónde estaban esas llaves otra vez?.- al mirar al suelo vio una araña e inmediatamente comenzó a gritar.

-Tranquila Emma ¡Me hare cargo de ello! ¡Apresúrate y mátala Ruby!

- ¡Ya, está muerta!

- Emma, ¿estás bien?, ¿aún le tienes fobia a las arañas?

-Mal, ¿de verdad nunca me perdí cuando era joven ni una vez?, ¿Cuándo tenía cuatro o cinco años?

- Estás diciendo cosas como esas otra vez Emma. Incluso cuando sabes que eso nunca paso.

Luego de tranquilizarse un poco, sus hermanas la llevaron a la empresa. Al llegar se dio cuenta de que la Vicepresidenta se encontraba dentro de su Mercedes, se armó de valor y se acercó.

- Claro que sí, gustarle a ese extremo a la Srta. Swan, por supuesto que estaba molesta porque le hice comprar flores para otra mujer. Le diré "Srta. Swan, terminaré con Ariel. Lo haré, ¿está bien?" Ah, ¡Regina Mills, fuiste increíblemente acertada esta vez!

-¿Qué está haciendo la Vicepresidenta? Se encuentra hablando sola quizá por fin se volvió loca jajaja será mejor que me acerque murmuro.

-Vicepresidenta, ya llegué. - Abrió la puerta del carro y se subió al asiento del conductor y al cerrar la puerta sintió unas ganas inmensas de estornudar. La morena le acerco unas flores a la cara, logrando que sus ojos comenzaran a lagrimear por lo que la morena le dijo:

- Lloras de nuevo y haces que alguien se sienta avergonzada de nuevo ¿Lo disfrutas?

Antes de que pudiera decir algo la rubia soltó un gran estornudo.

-Oh, lo siento. Pondré estas flores en el maletero. - Sin esperar que dijera algo más se bajo del coche y fue a poner el ramo atrás.

- ¿Fue tan conmovedor? Lo hiciste muy bien está vez Regina, eres toda una romántica. De cualquier manera, no me pude contener. – murmuro la morena mientras tanto la rubia metía las flores dentro del maletero se quedó observándola.

- Lo siento. - Dijo la rubia al subirse nuevamente.

- ¿Con quién estaba Srta. Swan? -cuestionó curiosa su jefa.

- Es un secreto. -le dijo guiñándole un ojo.

- ¿Un secreto? bueno, terminaré con Ariel. Eso está bien, ¿verdad?

- ¿Ahora tiene otra mujer?

-No me veré con nadie más por una temporada. Eso está bien, ¿verdad?

- ¿Por qué continúa preguntándome si está bien?

- No dormí con ella. Eso está bien, ¿verdad?

- ¿Qué? - murmuro la rubia un tanto sonrojada.

- Dije que no dormí con Ariel. Teníamos una relación de negocios, Srta. Swan También lo sabes.

- Sí, claro, lo sé bien.

- Cuánto sufriste todo este tiempo… lo entiendo un poco. Así que mañana descansa todo el día y piénsalo de nuevo. Es una vacación especial para ti.

- ¿De verdad? Pero tengo una entrevista para mi sustituta mañana.

- Ven para la entrevista.

- Sí, gracias.

- Después de renunciar, ¿encontraste algún lugar a dónde ir?

- Aún no.

- ¿Te quedarás en New York?

- Aún no estoy segura sobre eso.

- Si no tienes ningún plan básico, ¿por qué renunciaste?

- Ahora quiero encontrar mi vida.

- ¿Qué significa eso?

- Sin ser la asistente de nadie, ni la familia de nadie, solo la vida de Emma Swan.

Después de eso Emma la dejó en su casa y nuevamente la morena no pudo pegar ni un ojo en toda la noche.

- Entonces el tiempo que pasó conmigo, ¿no fue su vida?

Se metió a bañar y al verse en el espejo no pudo evitar notar que en su bello rostro en la frente tenía una espinilla.

- ¿Un grano? ¿cómo te atreves a salir en mi implacable frente?

Mientras se ponía su traje, busco entre sus corbatas una apropiada para el día, sin embargo, ninguna le gusto y mejor no se colocó nada. Al otro lado de la ciudad Emma acababa de levantarse por primera vez en mucho tiempo sin estrés.

- ¿Cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que me desperté tarde? Esto es muy agradable. Debería levantarme.

Luego de cambiarse tomo el registro diario de la Vicepresidenta, y debajo de ella se encontró una libreta que hizo cuando era más joven, la iba a abrir, pero al ver el reloj se dio cuenta que era tarde.

- Oh no, dormí demasiado.

Regina llegó al trabajo como alma que lleva al diablo a las personas que le saludaban, las ignoraba y se iba de largo. Al llegar a la entrada de su oficina se detuvo un momento al ver el escritorio de la Srta. Swan vacío, causo que su corazón se estremeciera sin saber la razón.

- Uff, necesito un cambio de ritmo. – entrando a su oficina iba a ponerse a trabajar, cuando vio sobre su escritorio la carta de renuncia de Emma Swan y la tiró.

Por otro lado, la rubia se encontraba saliendo de su apartamento disfrutando de la luz del sol y se dijo: "¿Cuánto ha pasado desde que fui a trabajar durante el día? Es muy agradable.

Saco su teléfono y marco a una vieja miga de la escuela "Hola ¿Ashley? Soy yo Emma Swan. No borraste mi número, ¿verdad? ¿podemos ir a cenar esta noche como en los viejos tiempos?"

Mientras tanto Regina se encontraba en la oficina de Robin comiendo chocolates molesta.

- Regina ¿Qué pasa contigo? Ayer dijiste que solo era puro azúcar con 0,03% de ginseng.

-Uff… ¿A qué tipo de tontería se refiere con intentar encontrar su vida? Con 8 horas de trabajo, durante 9 años son 18,000 horas. Ella no se tomó los fines de semana ni las vacaciones durante ese tiempo, entonces son un total de 59,130 horas. El tiempo que ha pasado conmigo es más que el de la mayoría de las parejas, ¿cómo puede decir que no significa nada?

- ¿Dijo que no significo nada? Lástima.

- ¿Sufrió porque le gusté mucho?

- Regina aunque la Srta. Swan hizo su trabajo realmente bien, parece que tú le prestas demasiada atención. ¿Podría ser… qué te guste la Srta. Swan?

- ¿Has perdido la cabeza?

- ¿Entonces por qué estás preocupada hasta tal punto? Aparte de ella, nunca has sostenido la mano de otra chica. Realmente, hay una abundancia de chicas a tu alrededor. Nunca antes te he visto tener contacto con nadie. ¿Tienes un trauma con las mujeres?

- Solo odio a las mujeres.

- ¿Y la Srta. Swan?

- Ella es diferente.

- Es una mujer. ¿Qué tiene de diferente?

- La Srta. Swan solo es… Emma Swan. Olvídalo. Me voy. - Y así sin decir nada más se fue dejando a Robin confundido.

- ¿Qué estás diciendo? En serio existen ocasiones en donde no te entiendo Regina

-Buen día ejecutivo Hood. Aquí está el informe semanal. ¿Va a beber eso? ¿debería calentarlo un poco?

- No, está bien.

- Tiene que calentarlo. Será mejor para su salud.

- Está bien simplemente lo beberé.

-Démelo lo ayudarle. - Al intentar quitárselo solamente logró bañar a Robin.

-Lo siento, solamente quería calentarlo.

- Seguro que no lograste calentar mi bebida, pero me has calentado por dentro- (haciendo referencia a su enojo). Quizá, secretaría Mary ¿ha pensado en renunciar?

- No. siempre estaré aquí.

- ¿Siempre? Sí es así voy a pedir que te retires.

-Sí. Con su permiso.

La rubia acababa de llegar a la oficina y se puso a realizar las últimas recomendaciones para su sucesora.

¿Conoce las reglas básicas de una asistente?

Debe ser reservada pero rápida con los pies. Ya que hasta yo lo hice sin experiencia ni aptitudes. Piense fríamente. Sienta con cariño. Corra como si sus pies estuvieran en llamas. Hará un buen trabajo. Y la última cosa que deseo decir a la asistente que se quede en mi lugar, la razón por la que me voy, y, más que nada, la más importante es…

- Vicepresidenta. No tiene buen aspecto ¿No se siente bien?

- No pude dormir. Srta. Swan, de hecho, se ve bien.

- Gracias, dormí mucho gracias a usted. Espere ¿le salió un grano en la frente?, ¿debo llamar al dermatólogo? O ¿debería pedirle unas pastillas para dormir?

- Está bien... -Cuando miro la caja en donde Emma guardaba sus cosas sintió el pecho apretársele y le dijo "¿Estás preocupada por mi ahora mismo?"

- ¿Qué? Por supuesto que estoy preocupada.

- ¿Entonces eres la asistente Swan o Emma Swan?

- ¿Qué quiere decir?

Antes de que pudiera contestar las interrumpieron diciendo que el remplazo de Emma había llegado para su entrevista.

-Dile que pase ahora. Asistente Swan, entra también, ya que ella es tu remplazo.

-Sí…

Al entrar a la oficina la nueva asistente si es que la contrataban era una rubia un poco más alta que Emma y sus ojos en vez verdes eran azules.

- Vicepresidenta, seleccioné algunas preguntas, tome esta carpeta.

-Elsa Frost, si usted se convierte en mi asistente ¿Cómo se llamaría? Asistente Frost o Elsa Frost

- Preferiria Elsa Frost.

-Srta. Swan, también haz preguntas.

-Sí, ¿podría hablar de los deberes de un asitente?

-Claro, es indispensable tener la mentalidad de cuidar a su jefe como lo harías con un niño…

- Entonces piense con cuidado ¿Qué piensa que sería trabajar para una jefa perfecta?

- Oh, mi corazón correría. -Comentario que molesto a la ojiverde.

- ¿Es eso así? Piensa que podría coincidir al 100% con una jefa perfecta? ¿cree que podría satisfacer a esa persona?

-Bueno, eso debe ser muy difícil…

- Así pues ¿qué piensa sobre renunciar con una excusa tan abstracta como razones personales? ¿Usted puede asumir la responsabilidad de no hacer algo tan infantil como eso?

-Claro, puedo hacerlo voy a trabajar hasta morir.

- Mire que bien, cuando trabaje aquí, en realidad se morirá por la sobrecarga de trabajo. -comento la rubia viendo la cara de la morena

- ¿Qué? ¿Es tan difícil?- preguntó Elsa preocupada.

- No se preocupe por eso. La compensación por sus esfuerzos es la mejor en la nación.

- ¡oh! Pero claro. Definitivamente será recompensada, pero su identidad será borrada y solamente permanecerá la asistente.

- ¿Entonces todo el tiempo que ha estado trabajando no ha sido parte de su vida Srta. Swan?

- ¡Si me elige, haré mi mejor esfuerzo!- inteto decir la rubia más joven para dispersar la situación.

- Muy bien pues ¡Pasas! - Dijo viendo a la rubia llamándola a retarle. - De ahora en adelante usted será la nueva asistente. Srta. Swan, toma las riendas y haz de la asistente Frost una copia exacta tuya. Luego te vas.

- Bien, con su permiso. -dijo la joven con nerviosismo.

-Srta. Swan. "Encontrar tu propia vida". ¿exactamente qué es lo que significa?

- Ya que únicamente he vivido mi vida trabajando hasta ahora, quiero tener tiempo para mí misma.

- ¿Y?

- Ya tengo 29 años. Debería salir y casarme.

- ¿Qué?...

Antes de que pudiera decir otra cosa la rubia salió de la oficina. Y así paso todo el día sin ningún contratiempo. Por la noche se encontró con sus amigas y todas ellas se encontraban ya casadas, en cuanto la cena paso un rato agradable, sin embargo, Ashley logro convencerla de salir a una cita a ciegas con una amiga de su esposo, al terminar la cena se subió al camión e inicio a ver muchas familias con niños, lo que hizo que se pusiera nostálgica. Llego a su casa e inmediatamente se puso a guardar en una caja todas las cosas que pertenecían a la empresa, principalmente todas las carpetas donde anexaba los datos de su jefa y se puso a terminar la carta de recomendaciones.

Lo más importante es asegurarse de tener tiempo para usted. Su predecesora Emma Swan,

-Todo está hecho.

Actualidad

-Todo está hecho. ¿su propio tiempo?, ¿vida?, ¿citas?, ¿matrimonio?, ¿Cómo pudo decirme esas cosas, como si fuera una extraña? Dijo la morena en voz alta.

-¿Quién bebé?.- les cuestionó Ariel

- ¿Cómo estoy?

- ¿Qué?

- ¿Cómo estoy?

- ¿Qué pasa? Por supuesto, eres una mujer perfecta. Capaz, hermosa, educada y sexy- Al decir esto la pelirroja cerró los ojos y estiro los labios esperando un beso, pero la morena ni siquiera se fijó en ella.

- ¿Pero por qué la Srta. Swan hizo eso?

-Mmm… ¿qué?, ¿qué hizo la Srta. Swan?, ¿por qué hablas de otra chica frente a mí?

Sin contestarle se paró sin más y se fue de la fiesta, condujo su Mercedes y se estaciono afuera del departamento de Emma, mientras tanto la rubia se preparaba para dormir poniéndose una camiseta y dejándose un short corto. Tomo el cuaderno que hizo en su niñez y cuando lo iba a abrir tocaron la puerta.

-¿Quién es?- al mirar se dio cuenta que era Regina.- ¿por qué está aquí a esta hora Vicepresidenta? Primero, por favor, entre.

- No me des órdenes. Hablaré desde aquí afuera.

- Seguro.

- Citas y matrimonio ¿hablas en serio?

- ¿Ha venido hasta aquí a estas horas solo para preguntarme eso?

- ¿Por qué, tan de repente? ¿conociste a alguien sin que yo lo supiera?

- Vicepresidenta ¿está enojada? - cuestionó la rubia confundida.

- No, no me importa a quién conozcas. ¿Por qué estaría enojada?

- Eso es lo que digo.

- Solo responde las preguntas que estoy haciendo.

- No veo a nadie en secreto.

- Por supuesto tenía que ser así -murmuro la morena

- ¿Qué?

- ¿De qué?

- No hay ninguna razón para que vea a nadie más sin que lo sepa, ni siquiera tengo tiempo para hacerlo. Siempre llegaba al trabajo a las 6 a.m. y nunca he podido salir de vacaciones. Cuando me llama, aunque esté durmiendo, me pongo en contacto con usted.

- ¿Así que? Estás teniendo dificultades para convencerme

- Si continúo trabajando a su lado, no me puedo casar, siento que envejeceré.

-¿Sólo… por esa razón?

-¿Sólo… por esa razón? Cuando sea mayor y no pueda permanecer a su lado por más tiempo ¿quién me cuidara cuando esté sin trabajo?

- Bien, te prometo que tendrás tu trabajo durante toda tu vida.

-Eso me disgusta más. Me está diciendo que permanezca a su lado y que siga sola a medida que envejezca.

- Entonces, ¿para casarte tienes que abandonar la empresa?

- Sí

- ¿Tanto quieres casarte?

- Sí

- Entonces sigue haciendo tu trabajo, yo Regina Mills, te dejaré casarte conmigo.