Disclammer: los personajes no son míos. Todos los derechos de personajes son de Thomas Astruc y Zag Studios, ambos encargados de la seria "Miraculous Ladubyg".

—Bien.— Marinette alejó el teléfono de su oído al mismo tiempo que colgaba, giró para encarar a su prima-hermana dedicándole una sonrisa. —Adrien estará aquí en diez minutos.

—¿Qué? ¿A-Adrien nos ayudara?— No es que Bridgette tuviera un problema con el rubio o que le cayera mal, de hecho, se llevaban muy bien y tenía su aprobación para salir con su prima, pero el simple hecho que el hermano de su objetivo ayudara no la dejaba muy tranquila.

—¿Hay algún problema?

—No, no, no es eso. Es solo que...— Empezó a explicar. —Es el hermano de Félix y...—Marinette la interrumpió.

—Tranquila. Adrien ya lo sabe, y está de acuerdo con eso, dice que eres perfecta para su hermano— Bridgette se relajó al escuchar las palabras de Marinette, ahora podía estar tranquila.

—Bien...— Dijo junto con un suspiro. —¿Para qué es la caja?— Señalo con los labio la pequeña caja blanca sobre la mesa de centro. Marinette había subido a buscarla mientras hablaba por teléfono.

—Aquí está todo lo que nos ayudara con nuestro plan, primita— La sonrisa ladina de Marinette mostraba seguridad, acariciando levemente la tapa de la caja.

Se escucha el sonido de la puerta abrirse junto con un par de llaves golpeando la madera, unos pasos se acercan a la sala y no pasa mucho para que Adrien hiciera acto de presencia en el cuarto.

— Hola amor.— Saludó a Marinette con un beso y un brazo rodeando su cintura. —Hola Brid.— Y con una sonrisa y un movimiento de mano saludo a la prima de su novia. —Chicas, déjenme decirles que están muy guapas esta mañana— Dijo al notar la vestimenta de las dos chicas.

Iban casi iguales, una camiseta azul junto con un pantalón de algodón blanco, la única diferencia era que el pantalón de Bridgette era diez dedos por encima de la rodilla y el de Marinette le quedaba lo suficientemente largo como para arrastrar los bordes por el suelo. Ah, y ambas iban descalzas.

—Gracias— La sincronía de las chicas daba miedo, no solo hablaron al mismo tiempo, sino que también sonrieron sin mostrar los dientes y giraron la cabeza hacia la izquierda. Y, aunque le daba un poco de miedo, también le causaba algo de ternura y gracia a Adrien.

—¿Qué hay en la caja?— Preguntó el rubio al notar la susodicha, señalándola con los labios.

Marinette se acercó a la tan mencionada caja, Adrien se sentó en el piso frente a la mesita y Bridgette se bajó del sillón imitando los pasos del modelo. La chino-francesa abrió la caja y empezó a sacar algunos papeles, organizándolos en silencio. Después de unos cuantos minutos, en los cuales Adrien y Bridgette hablaron sobre un estúpido comercial de televisión, Marinette se sentó al lado de su novio con unos cuantos papeles en sus manos.

—¡Ya la encontré!— El entusiasmo en la voz de Dupain era notoria.

—¿Qué encontraste?— Preguntaron los otros dos. Marinette le mostró los papeles, un poco arrugados por donde se habían encontrado por dos años, de forma obvia, aunque no fue suficiente para que Adrien y Bridgette entendieran.

—En estos papeles se encuentran los 11 pasos para conquistar a un Agreste.— Dijo con una sonrisa.

—¿Hace cuánto tienes esto, Marinette?— Adrien arrebato los papeles de las manos de su novia, reconociendo inmediatamente la letra de Alya. —Espera, esto no lo escribiste tú— Dijo con confusión.

—Esto es un pequeño plan que Alya y yo realizamos hace tres años…— Explicó, la nostalgia notándose en su voz. —Creo que es obvio para quien iba dirigido. Aunque solo bastó llegar al paso 6 para conquistarte, gatito.— Con algo de delicadeza, alboroto los cabellos de Adrien, el cual no pudo evitar que una pequeña risa saliera de sus labios. Amaba cuando su lady tocaba o jugaba con su cabello. —Ahora, no sé si vaya a funcionar con Félix, sus personalidades son opuestas al igual que sus gustos.— Sacó las hojas de las manos del Agreste y las coloco en medio de la mesita y empezó a sacar otras cosas de la caja, entre ellos una libreta y un lapicero.

Adrien se paró para buscar un vaso de agua y Marinette aprovechó para pedirle que trajera el calendario que se encontraba en la cocina. Mientras, Bridgette se dedicó a leer la lista que su prima junto con la mejor amiga de esta había hecho años atrás.

"Como conquistar a un Agreste en 11 pasos:

1—Ser tu misma.

2—Hacerte su amiga y ganarte su confianza.

3—Detalles.

4—Regalos.

5—Preocúpate por él.

6—Celos.

7—Acompañarlo todas las veces posibles.

8—Conoce a sus padres.

9—MÁS CELOS.

10—Confesarse.

En caso que no se muestre ningún tipo de resultado, recurrir al último paso:

11—Rendirse."

Bridgette se preocupó. Varias de esas cosas ya las había intentado y no había visto ningún cambio en la actitud de Félix hacia ella. Sabía que iba ser difícil, pero estaba dispuesta intentarlo por Félix.

—Muy bien…— Adrien quito la lista de sus manos haciendo que saliera de sus pensamientos. Levantó la cara y lo vio leyendo el papel con su ceño levemente fruncido y los dedos índice y corazón de su mano derecha sobre su barbilla. —Espera, o sea que si yo no me confesaba o rechazaba tus sentimientos ¿Ibas a olvidarme?— La voz de Adrien sonó...extraña, con un toque de preocupación, pero había algo más que la japonesa no pudo distinguir. Su prima lo miro con una expresión que decía un "lo siento", era obvio que no estaba muy a gusto con el último paso de la lista. —Ahora estoy más que seguro que nunca te dejaré ir.

Lo siguiente pasó muy rápido. Con tres grandes pasos (o menos) Adrien se acercó a Marinette y la envolvió en sus brazos, Marinette no tardo en corresponderle y esconder su cara en el espacio entre su cuello y su hombro. Bridgette noto como el rubio susurraba algo en el oído de su prima, y como Marinette le respondió de la misma forma. Después de unas cuantas palabras más, Adrien beso a Marinette lenta pero apasionadamente.

Bridgette no lo negaría, estaba celosa. Quería que Félix la tratara así, que la abrazara y besara con amor, que la mimara y que se preocupara por ella. Sin embargo, estaba feliz por su prima, verla tan enamorada de Adrien y que este le correspondiera, adoraba ver a su querida Marinette con esa bella sonrisa que podía iluminar el mundo entero, no pudo aguantar la sonrisa que se escapó de sus labios.

—Okay— Una vez que los tórtolos se separaron (no del todo, Adrien la abrazaba por la espalda con su cabeza apoyada en su hombro). —Empecemos con el plan.

Y así es como Bridgette, Marinette y Adrien pasaron la tarde hablando sobre Félix.