Capitulo 2: las razones de Sakura

《 》: Línea de pensamientos de algún personaje.

~•~•~•~•~•~•~•~ : Cambio de escena.

Los puntitos son saltos de tiempo.

- ¿Enserio tienes que irte Sakura-san? -Preguntó Hinata.

Ambas estaban sentadas en el comedor bebiendo un té, el pequeño bebé Boruto se encontraba en su cochecito durmiendo al lado de su madre.

- Fue mi decisión Hinata, no pienses que estoy huyendo, no es para siempre volveré, esto definitivamente es algo que tengo que hacer y está es una oportunidad que no puedo pasar por alto, es mi chance de hacer un bien mayor para mucha gente, Naruto y Sasuke ya hicieron su parte salvando al mundo, ahora es tiempo que haga todo lo posible por sanarlo, los niños son el futuro, como dice Shikamaru, son el "Rey" que debemos proteger. Haré mi parte dando todo se mi para salvarlos, esa será mi humilde contribución por el paso en esta vida - La pelirrosa sonrió calidamente tocándose su crecido vientre, tenía una mirada tranquila pero llena de seguridad.

《 Definitivamente curaré este mundo para que sea uno en el cual puedan estar》

Hinata la observaba atentamente, captando todo aquello que quizo expresar.

- Entiendo, no soy quien para detenerte, sólo hablaba desde mi posición como amiga preocupada, sin embargo, sin importar que, puedes contar conmigo, con todos nosotros para lo que necesites, en Konoha siempre te esperará un hogar al que puedas regresar - La peliazul se llevo la mano al pecho afianzando sus palabras,mientras le dedicaba una tierna sonrisa.

Sakura sintió las lágrimas acumularse en sus ojos, realmente los extrañaría a todos, pero el día de su regreso sería como una mujer completa habiendo cumplido su objetivo.

- Hinataaaa - Se paro de su silla y se abalanzó suavemente a los brazos de su amiga- Gracias, volveré lo prometo y cuando lo haga estarán orgullosos de mi - La abrazo riendo de felicidad, dos lágrimas surcaron su rostro.

- Siempre lo hemos estado Sakura-chan- Rió Hinata acariciandole el pelo.

Sakura también sonrió enternecida al escuchar el sufijo cariñoso, la peliazul realmente no lo decía seguido, tratandola la mayoría de las veces demasiado formal para su gusto, pero el haberlo escuchado esta vez fue como una caricia suave a su alma.

El sonido de la puerta de entrada abrirse hizo que ambas rompieran el abrazo, por el pasillo se asomó la cabeza del rubio cabeza número 1 de la aldea, con un sonoro estornudo hizo acto de presencia sin quererlo, el pequeño Boruto se revolvió entre sus mantitas en el cochecito molesto, comenzó a llorar.

- Aaaaay lo siento hijo no quise despertarte, duérmete porfa ya no haré ruido lo juro - Trato de hablarle inútilmente, haciendo muecas y gestos con las manos por los nervios.

Hinata se paró de su asiento y tomó a su hijo para mecerlo en sus brazos.

- Lo siento Hinata-chan -Miro hacia abajo apenado- Déjame cargarlo, yo lo haré dormir debes estar cansada - Extendió sus manos ofreciéndose.

- No pasa nada Naruto-kun, por esta vez yo me hago cargo, no te has lavado las manos y traes ropa húmeda de afuera- Le sonrió tiernamente acariciandole una mejilla, era tan lindo, más cuando se apenaba, definitivamente aquel chico siempre la tendría enamorada a pesar de su torpeza.

Naruto sintió esas palabras como un regaño indirecto.

-Creo que es mejor que hables con Sakura-chan ahora, iré a hacer dormir a Boruto a su cuarto, para darles privacidad - Paso por el lado de la pelirrosa, que se encontraba en el marco de la puerta que daba hacia otra habitación y le dejo una pequeña cajita en su mano, dos hermosos dijes plateados se mostraron ante sus ojos las letras S y en el otro I, relucían bajo su mirada.

- ¿Cómo lo...?

- Me lo dijo Ino, ambas los elegimos, no lo pudimos evitar- Rió algo avergonzada.

- Esa maldita cerda chismosa - Se quejo divertida- Muchas gracias son hermosos.

- Más tarde nos vemos - La saludo para después dejarlos solos.

- Así que S y I - Pronunció Naruto para llamar su atención.

Sakura levantó la mirada la mirada, encontrándose con los profundos y amables ojos de su amigo.

- Se dice S e I Naruto.

- Bueno bueno.

- Cuando me enteré que eran dos, simplemente vinieron esos nombres a mi mente, y sentí que serían los ideales para ellos.

- Aún no entiendo muy bien la circunstancias de tu embarazo, pero se que sabes lo que haces, eres la mejor en cosas médicas.

- Aún me falta mucho para serlo, pero ten por seguro que lo seré algún día, no podré tenerlos a ambos conmigo al mismo tiempo, pero haré lo posible para que todo salga bien y que estén los dos en mis brazos lo antes posible, tengo fe en mis habilidades, y se que cuento con tu apoyo y el de los demás por cualquier cosa - Levanto su pulgar el señal de confianza.

- ¡Si de eso no me queda ninguna duda!- Exclamó enérgico haciendo lo mismo.

- Sssssh tonto no grites, tu hijito se va a despertar otra vez.

- Uy perdón- Musito bajito tapándose la boca.

- Tan escandaloso como siempre, algunas cosas nunca cambian ¿No crees? - Le dio un ligero golpe amistoso en el hombro.

El Uzumaki sonrió ligeramente, recordando los viejos tiempos, muchas cosas habían cambiado pero la esencia de lo que fueron aún permanecía, la expresión de su rostro se torno sería, miro el crecido vientre de su amiga, dentro de poco le tocaría traer una nueva vida al mundo, ella por acto reflejo se lo acaricio al sentir su mirada.

- Sakura-chan hable con Sasuke.

La cara de ella también se volvió sería ante la mención de aquel nombre.

- Naruto, prometiste no...

El rubio levanto su mano para interrumpirla.

- Tranquila no le dije nada sobre ti, no estoy de acuerdo con lo que haces, pero jamás faltaría a mi palabra y espero que tu tampoco faltes a la tuya.

- Soy una persona honorable Naruto, no hago esto por mero capricho- Se llevó la mano al pecho y giro su cabeza hacia un lado con los ojos cerrados, haciéndose la ofendida- ¿Qué fue lo que le dijiste?

El Uzumaki llevo su mano detrás de la nuca y se rasco suavemente nervioso.

-Emmm pues... le pregunté que pensaba al respecto de tener hijos.

-¡Naruto eres un indiscreto! ¡Si se da cuenta te juro que te mandaré con Toneri a la luna de una patada!

- Sakura-chan ahora eres tu la que grita - Contestó tranquilo pese a la amenaza.

Ella se calló recuperando la compostura.

- Disculpame - Se agarró el antebrazo apenada.

- Sabes que una de las principales metas de él cuando éramos niños era restaurar su clan, por ese lado fue que aborde el tema.

Ella suspiro un poco aliviada.

- Me alegra saber que ahora no eres tan bruto, aunque tu nivel de discreción es deprimente.

- ¡Oye! - Se quejo.

Ella sonrió dándole una palmada en el en el brazo.

- Bueno, básicamente contestó a mi pregunté diciendo fervientemente que ahora no quería traer descendencia al mundo, que tiene planeado que el clan Uchiha muera con él.

Sakura sintió una leve punzada de dolor al escuchar eso, puede que las cosas no hayan terminado de la mejor manera entre él y ella, pero no podía evitar sentir algo de empatía por él, perder a toda una familia, luchar en sus nombres para que finalmente dejar morir todo su legado, todos aquellos recuerdos, olvidar el propósito de dejar en alto sus nombres, la gente los olvidaría, todo lo que alguna vez fue el glorioso clan Uchiha residía en Sasuke, tomando aquella decisión queriendo apaciguar un poco aquel sufrimiento, pero no dándose cuenta que lo hacía de una forma errónea.

- Te lo dije Naruto, él no los querra, no habría mucha diferencia si se entera o no, será un mayor disgusto encima el enterarse de que es conmigo- Le dolió pronunciar aquellas palabras, pero era lo que sentía, realmente no esperaba ni por asomo que le tocara tener descendencia con él, había sido una idea, un sueño de pequeña que había dejado atrás hace mucho tiempo, había madurado y dándose cuenta que formalizar con él no sería sano para ninguno, no estaba dispuesta a seguir siendo lastimada, lo seguiria queriendo como un compañero, pero no buscaría más que eso.

No era lo que quería, pero las vueltas de la vida hizo que terminara de esta manera, los niños no tienen culpa de los errores de los padres, ellos nacen libres de pecado, ella los amaría como una parte más suya,porque eso es lo que eran, además de ser hijos de Sasuke.

- Te equivocas Sakura-chan ¿ Acaso no recuerdas?

Ella lo miró confundida.

- Un Uchiha ama con más intensidad que nadie, para Sasuke ellos serían una nueva razón de su existir, no habría nada que no hiciera por el bienestar de ellos, él mismo me lo dijo,pude ver sinceridad en sus ojos, debes decirle tiene derecho a saberlo.

Se vio asombrada por aquellas palabras, que de ninguna manera parecían haber salido de él.

-¿Incluso aunque sus hijos sean conmigo? Qué esto terminara así fue un error, ni siquiera estabamos conscientes cuando ocurrió, creerá que lo engañe o algo para retenerlo conmigo, no quiero ser tratada como una loca,ya tuve suficiente, puedo aguantar llevar a mis hijos sola, pero de ninguna forma pienso seguir aguantando desprecios, ya no más, simplemente quiero seguir adelante, dejarlo ir deseandole mejor.

- ¡Sakura-chan el teme jamás pensaría eso de ti! ¡él te quiere!

Sakura soltó una pequeña risa irónica.

- Naruto dije que deseo dejarlo ir, no me encadenes a él por favor, ¡estoy decidiendo avanzar hacia adelante maldita sea!

- Sakura-chan los querrá sean de quien sean, pero los amará aún más al saber que son contigo, el te quiere yo lo se, no te dejes llevar por sus reacciones de perro enfurruñado, él teme no sería capaz de odiar el fruto de la unión con la mujer que más aprecia.

Sakura se odio a si misma, sus latidos resonaron fuertemente contra su pecho, esas palabras eran un montón de absurdeces,ella lo sabía y el hecho de que movieran sentimientos que ella creía haber enterrado en lo más profundo, no hacía más que enojarla.

- Ya basta Naruto - Su expresión se contrajo de tristeza.

El rubio se sintió terrible por hacerla sentir mal, pero era algo de lo que debía hablarse.

- No quiero saber más nada de Sasuke, jamás olvidaré cuanto lo quise y aprecie, pero debo seguir adelante con mi vida, tu también recuerda que él se ha marchado a una larga misión, su estadía nunca será estable, él no volverá y se quedará. Voy a evitarle a mis hijos el sufrimiento de esperar expectantes el regreso de alguien que posiblemente no vuelva.

- Él volverá, puedo asegurartelo, por eso tienes que decírselo, es su derecho, aún más sabiendo cuanto puede significar en su vida, no puedes negarselo, son sus hijos también.

La sería mirada reprobatoria que su amigo le dedico, se sintió como punzada, Naruto la estaba regañando. Por un momento se sintió como una basura por la decisión que estaba por tomar.

- Si no se lo dices tú, lo haré yo, se que quizás no deba meterme, pero esto es injusto para Sasuke y no lo soporto.

- Esta bien Naruto, yo se lo diré te lo aseguro, cuando los tenga a ambos conmigo o si me lo llego a encontrar lo haré, solo... dame tiempo.

- Entiendo, perdóname por presionarte, se que no es algo fácil.

- Gracias.

Un incómodo silencio se formó entre ambos.

- Pero te advierto que seguiré siendo indiscreto con el tema de los hijos, lo joderé tanto que hasta le darán ganas de tener muchos- Respondió lleno de determinación.

- Jajajaja bueno si logras cambiarle la mentalidad me avisas - Respondió sarcástica entre risas - Pero si termina dejando hijos por ahí va a ser tú culpa, y ahí no le diré nada hasta que estos niños cumplan 18 - Dijo haciéndose la falsa ofendida.

-¡ Oye No! Ufff haré que me mantenga informado de sus andanzas por las dudas, mierda el tiro podría salirme por la culata- Respondió pensativo.

- Ay Naruto eres todo un caso - Acto seguido envolvió a su amigo en un cálido abrazo, la enorme panza de ella impedía hacerlo con soltura, pero aún así, era igual de reconfortante.