Kimetsu no yaiba & sus personajes son propiedad deKoyoharu Gotōge.

Bleach & sus personajes son propiedad de Tite Kubo.

[N/A]: La verdad, es el primer crossover que escribo. Siento mucho si hay errores ortográficos, lo revise muchas veces, pero ya saben, nunca se ven los errores/horrores hasta después ;-;

ADVERTENCIAS: posible OoC, temas de reencarnaciones y AU.

Si más le dejo con la lectura.

Enjoy!

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Cuando Shinobu había graduado de la preparatoria, fue un lío emocional enorme por que Aoi, Inosuke y Kanao no dejaban de llorar, la extrañarían demasiado en el club de botánica y ni hablar en el de pesca. Al regresar a casa conversó con Kanae, su hermana mayor le había recomendado que tomase un año sabático y se dedicara a desprenderse un rato sobre los estudios, pero Shinobu ya iba un paso adelante en ello, ya había conseguido ingresar a los cursos de la universidad de la ciudad de forma online mientras estaba en su último semestre de preparatoria, y ese año ya tomaba personalmente sus clases. Lo único que realmente la incomodaba era que vería al necio de Doma, desde que en si la mayoría habían recuperado sus recuerdos de lo anterior en sus vidas pasadas, cosas extrañas comenzaron a suceder. Tales como el hecho de gente desaparecida, otras que se encontraron relataban haber sido agredidos por alguna clase de criaturas extrañas, pero no les dejaba secuelas o alguna transformación demoníaca como antes.

Esos malditos, no se cansaban de aparecer una y otra, y otra vez a joder la paz que por fin podían tener como personas normales. Aunque Ubuyashiki les sugirió ser cautelosos y cuidadosos en cuanto a cazar demonios, había algo extraño, la última vez que le había tocado salir de noche junto a su hermana a recorrer las calles, se habían topado con otro grupo de personas que también iban persiguiendo al demonio, aunque si no mal recordaba sus vestimentas eran muy similares a las de sus uniformes de cazadores de la era Taisho. Sacudió un poco su cabeza y miró el reloj que había fuera de la universidad. Ya habían pasado más de 45 minutos de su última clase, y se suponía que ahora solo esperaba a Tomioka —quien se supone salía al mismo horario que ella—, pero ya había pasado más tiempo del debido. Definitivamente no estaría esperándolo sino tuvieran que hacer guardia ese día, ella sabía el gran equipo que hacían ellos dos trabajando cuando cazaban demonios y hasta actualmente seguían teniendo dicha coordinación, pero nunca entendería el empeño de Ubuyashiki de ponerlos siempre como equipo, recordó que la última vez que tuvo guardia con Kanae se le había echo un tanto extraño, pero de verdad lo agradecía pues también quería recordar buenos tiempos con ella.

—Si Tomioka-san no llega en cinco minutos más, me iré a hacer el recorrido yo sola. —murmuro para si misma.

—SHI–NO–BU-CHAN~

Escucho como le llamaban a lo lejos.

—Por un demonio, lo que faltaba. —mustio entre dientes—. Tranquila, Doma está hasta el otro extremo, si me voy rápido pensará que no lo vi y dejara de joder.

Olvidando que esperaba a Tomioka, comenzó a caminar lo más rápido que sus pies le permitían. Doma a pesar de que ahora era humano, le seguía pareciendo un tanto molesto, o sea tampoco lo odiaba y si tenía buenos temas de conversación el tipo, pero simplemente le fastidiaba que no entendía que solo le agradaba desde lejos. Muchas veces le dejó en claro que jamás podría estar interesada en él del modo que Doma quería. Aún podía escucharlo llamándola, lo único bueno era que ya estaba cruzando el portón del campus de la universidad.

—Kocho.

—¡Tomioka-san! —definitivamente, Tomioka jamás dejaría de tomarla por sorpresa—. ¿Qué estás haciendo aquí?

—Salí antes de clase, creí haberte mandado un mensaje. —respondía con su característica despreocupación mientras revisaba su celular solo para verificar que su mensaje solo había sido escrito más no enviado—. Error mío, me disculpo.

—Tomioka-san nunca cambia ¿verdad? —acotó con su característico dulce tono de voz que destilaba veneno—. Será mejor irnos.

—¿Otra vez Doma? —el silencio de Shinobu solo pudo significar una respuesta afirmativa—. ¿Sabes que podrías poner una queja o denuncia con su constante acoso?

—Puedo manejarlo bien. —fue su única respuesta.

Shinobu mentiría si dijera que lo que recién dicho por Tomioja no la sorprendió. Sabía que el muchacho era más serio y tenía facciones tan rígidas como una roca. Pero tampoco olvidaba el hecho de que habían vuelto a reencarnar, con la vida un poco más tranquila y sobre todo, volvían a estar nuevamente junto a sus seres queridos. Llegaron a una de las calles principales del centro de la ciudad y quedaron parados justo al frente de un enorme reloj, ya no tardaba mucho en ocultarse el sol. Cuando Kocho quiso girarse para molestar un poco a Giyuu, se topó con que este se encontraba comprando raspados y se dirigía nuevamente a donde estaba ella mientras extendía los vasos para darle a escoger un sabor.

—Tomioka-san se ha estado tomando su nueva vida muy tranquilo ¿eh? —comentó mientras tomaba el raspado de fresa—. Ni siquiera te muestras preocupado por la presencia de los otros cazadores que desconocemos.

—Mientras esas personas se dediquen a exterminar demonios no debo mostrar preocupación. —fue su única respuesta mientras comía de su raspado de mango.

—Vaya, vaya~

Y volvieron a quedar en silencio mientras comían sus respectivos raspados y miraban momentáneamente el reloj. Además de patrullar un rato las calles, había algo más que Ubuyashiki les había pedido exclusivamente a ellos dos, y era poder saber algo de información sobre aquellas otras personas que también se dedicaban a matar demonios, si bien se dedicaban a lo mismo, pero no sabían si eran buenas personas. Lo único que se sabía es que eran diferentes, dos de ellos eran una chica y un chico que blandían espada, mientras que otro usaba un arco, de los demás no se sabía casi nada. De cierto modo era curioso el encontrar que más personas se dedicasen a lo mismo, pero el universo era demasiado grande y con el venían demasiadas coincidencias.

—Tomioka-san.

El nombrado solo asintió mientras acomodaba su espada y Shinobu le imitaba. Del otro lado de la acera habían pasado corriendo aquellas personas que debían de cierto modo, investigar. Pareciera como si fuesen tras algo enorme, ellos solo podían ver cómo se movía esa criatura a gran velocidad y los demás humanos no se percataban de ello, aunque eso era una suerte ya que no prestaban atención a que cargaban armas con ellos. Decidieron darles algo de ventaja al verlos cruzar la calle principal y al instante en que voltearon a la esquina por fin se dignaron a seguirlos.

—Tomarán el callejón que está en las siguientes cuatro avenidas. —comentó Tomioka.

—Me iré por la otra calle para obstruirles la salida del callejón, Tomioka-san ve por donde ellos se fueron.

Sin más hicieron lo acordado y se dividieron. Tal como había dicho Tomioka, aquellas personas habían tomado dicho callejón. Cuando ellos llegaron la chica y el chico que recordaban haber visto, tenían acorralado a la criatura, tanto ella como Giyuu habían decidido mantener sus distancias para observar lo que harían.

—Te estas tardando mucho en acabarlo, ¿o es que acaso estás oxidado para estas cosas? —comento con burla la joven, sabiendo que aquel comentario haría enojar al chico.

—¿¡Quieres callarte!? ¡Por supuesto que no estoy oxidado! —remilgo—. Solo quiero que este idiota vaya y se disculpe con todos esos niños a los que espanto e intento llevar con el hollow, una vez que lo haga será purificado.

—Siempre tan obstinado. —respondió la muchacha—. Tienes un fuerte sentido de la justicia a pesar de ser alguien tan sinico.

—Solo cállate.

Desde su lugar Shinobu les observaba, sinceramente aunque los temperamentos de esa chica y chico fueran casi iguales, le recordaban a ciertas circunstancias que ella había pasado ya. Realmente no parecían malas personas. Aunque si le desconcertaba el hecho de que estuvieran intimidando a punta de espada a un hombre mayor que claramente se veía, era un cascarrabias y amargado a punta de espadas.

—¡Piedad! —suplico aquel hombre—. ¡Por favor piedad! ¡Prometo que me disculpare con todos esos mocosos, pero no me hagan daño!

—Pero por supuesto.—dijo con una sonrisa y fingida tranquilidad el muchacho, cosa que logró engañar al hombre—. ¡Por supuesto que no, imbecil! ¡Ahora ve y discúlpate!

—Ichigo, suficiente. —fue lo único que dijo la muchacha mientras clavaba su espada en la frente de aquel hombre y este se desvanecía al instante—. Tenemos compañía.

El muchacho de cabello naranja poso su vista en la muchacha que estaba a una distancia prudente detrás de su compañera.

—¿Quién demonios son ustedes?

—Vaya, vaya~ —canturreo Shinobu—. Pero qué descuidados somos, ¿no, Tomioka-san?

El nombrado solo desenvaino su espada, y fue suficiente para que los cuatro terminaran señalados mutuamente con sus respectivas armas.

—En realidad no queremos pelear. —respondió Shinobu.

—¿Así? ¿Entonces por que no guardan sus espadas?

—Las preguntas las hacemos nosotros. —respondió Tomioka—. ¿Para qué organización trabajan y quienes son?

—Nosotros también queremos saber lo mismo. —acoto la otra muchacha.— Somos de la sociedad de almas, nos encargamos de exterminar y purificar a los hollows que merodean por la ciudad.

—¡Rukia, no tienes por que decirles nada al respecto!

—Es solo un intercambio de información, Ichigo, sino nunca saldremos de aquí. —respondió sin más.

—Bueno, ya tienen lo que querían, y lo justo es que ustedes hablen ahora. —acotó Ichigo observando con sumo cuidado que aquellos dos no intentasen algo extraño, aunque la espada que la otra muchacha sostenía realmente le parecía de lo más inusual.

—Pertenecemos a la organización de cazadores de demonios. —fue la escueta respuesta de Tomioka.

—Creo que el nombre de nuestra organización lo dice todo. —añadió Shinobu con su característica sonrisa.

Cuando se percataron de que realmente no habría peligro alguno, volvieron a colocar sus espadas en sus lugares. De la nada una de las lámparas de la calle se encendió mostrando así sus aspectos físicos con más claridad.

—Vaya, si que eres igual de enana que Rukia. —comentó descaradamente el muchacho.

Al ver una vena saltada en la frente de Shinobu, Tomioka no tuvo más elección que apresurarse a detenerla antes de que hiciera alguna agresión al otro sujeto, pero se dio cuenta que el peligro no solo era su compañera, sino aquella otra mujer de baja estatura que ya había golpeado al chico de cabellos naranja.

—Siento mucho el atrevimiento de mi inepto compañero, no fue su intención el ser tan estúpido. —se disculpó Rukia con su habitual sonrisa, la cual a Tomioka le hizo tener miles de deja vu—. Sentimos mucho que esto tenga que ser así, pero ya debemos irnos.

Sin mucho más que decir, Rukia e Ichigo habían salido de aquel callejón discutiendo, dejando solos al par de antiguos pilares.

—Tomioka-san. —el nombrado sintió otra clase de regresión al pasado y solo suspiro mientras Shinobu intentaba zafarse de su agarre—. ¿Qué crees que estás haciendo?

—Intentando no ocasionar disturbios con la otra organización.

—¿Podrías soltarme ya? —una vez que Giyuu se percató de que no hubiera rastro de los otros dos, soltó a Shinobu—. Tomioka-san, es por eso que todos te odian.

—A mi nadie me odia.

Y mientras se habían dispuesto a regresar a sus respectivos hogares, en el camino fue como en aquellos días, en el que Shinobu no dejaba de picotearle el brazo y lo molestaba revoloteando cual mariposa. Cuando habían llegado a la estación de trenes y mientras esperaban el de cada uno, conversaron un poco. Aunque Shinobu se sorprendió de que fuera Tomioka quien entablará platica.

—¿Tienes idea alguna de lo que es La sociedad de almas?

—Hmm, no, pero probablemente Ubuyashiki-san sepa algo de eso. —respondió Shinobu.

Aún había muchas cosas que no les quedaron del todo claras con respecto a esas personas. Tenían mucho y nada a la vez, pero el saber el nombre de su organización sería suficiente para su antiguo patrón.

—Tomioka-san, ¿de verdad no eras consciente de que todos te odian?

Su respuesta tardó un poco en llegar, pero aun con el pasar de los años, a Shinobu la desconcertaba mucho.

—Ya te lo dije, a mi nadie me odia

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Me gusta escribir y sufrir al mismo tiempo el escribir de mis dos parejas favoritas que no fueron canon (?)

En fin, espero que les haya gustado este intento de crossover. Nuevamente me disculpo ante cualquier horrible error en la ortografía (?)

~Chachos Bane~