Miraculous, les aventures de Ladybug et Chat Noir y sus personajes son propiedad de Thomas Astruc y Zag Entertainment.
Palabras: 639.
02.- Soltándolo
Era la primera vez que las puertas de metal de la residencia Agreste se abrían para ella sin tener que decir quién era y para qué estaba allí. Marinette saltó adentro antes de que pudieran pensárselo mejor y dejarla en la calle.
Estaba contenta, tanto que a duras penas podía contener su entusiasmo. Había un concurso de diseño que había organizado Gabriel Agreste, y para el que le había seleccionado el diseñador en persona. Estaba entusiasmada, no sólo por el prestigio que le otorgaría a sus creaciones, sino que también porque le daría acceso a poder pasar tiempo con Adrien fuera del instituto.
—Bienvenida, señorita Dupain-Cheng.
—Gracias señor Agreste —replicó apresurada casi atragantándose con las palabras—. No le decepcionaré.
El hombre movió la cabeza asintiendo y le pidió a Nathalie que la acompañase a la habitación donde se encontraba Adrien. Subió los escalones procurando mantener la calma, no parecer ansiosa, siguiendo el ritmo de la mujer que le llevaba un peldaño de ventaja. Nathalie le abrió la puerta manteniéndola así hasta que ella hubo entrado.
—Ah, Marinette bienvenida.
Un montón de miradas curiosas se clavaron en ella haciéndola sentir incómoda, ya sabía que no estarían a solas, pero no esperaba convertirse en el centro de atención del resto de participantes.
—Siéntete en casa, Marinette. En aquella mesa hay comida y bebida si te apetece algo.
—Eres genial —soltó, sacudió las manos nerviosa—, quiero decir que ¡es genial!
El muchacho le sonrió y regresó a la silla en el centro de la estancia de la que se había levantado para recibirla.
Marinette algo intimidada trató de descubrir qué estaban haciendo todos con la mirada clavada, de nuevo, en Adrien. Pasó tras uno de los diseñadores que se apresuró a tapar su cuaderno, lanzarle una mirada fulminante y farfullarle algo similar a un "no puedes copiar", continuó hasta la mesita en la que estaba la comida y tomó un zumo de frutas y un sándwich.
—¿Crees que están diseñando en base a cómo ven a Adrien, Tikki?
La pequeña kwami se asomó con cautela.
—Tiene que ser eso.
—Oh, Tikki, estoy perdida —susurró—, si tengo que mirar a Adrien no podré diseñar nada...
—Concéntrate Marinette, puedes hacerlo, cree en ti.
Marinette se armó de valor para ocupar la mesa que quedaba libre en un lateral, sacó sus cosas procurando no perderse en la imagen de su amigo que le había sonreído. Acomodó sus bártulos y se puso a garabatear, pero nada de lo que hacía la convencía. Arrugó hoja tras hoja, frustrándose, sintiéndose bloqueada, a punto de rendirse. Hasta que sólo quedó ella.
—¿Va todo bien, Marinette? —preguntó Adrien dejando una humeante taza de leche con cacao sobre la mesa.
—Creo que no seré capaz —susurró derrotada—, no se me ocurre ninguna buena idea.
Adrien tomó una silla y se sentó frente a ella.
—Claro que lo serás, eres increíble, Marinette. Sólo necesitas relajarte —declaró Adrien tomándole la mano con fuerza—, cierra los ojos y respira hondo.
Marinette obedeció sintiendo sus mejillas arder manteniendo a raya a su fantasiosa imaginación, porque Adrien estaba ayudándola, no planeando besarla, lo sabía.
—Bien, Marinette, y ahora piensa en qué podría quedarme bien.
«Absolutamente todo» pensó Marinette. Frunció el ceño recordando el bombín que había hecho anteriormente y entonces las ideas brotaron a borbotones. Abrió los ojos, soltó su mano y se puso a dibujar. Adrien sonrió al comprobar que su talento fluía de nuevo.
Para cuando Marinette hubo acabado casi era medianoche, así que la invitó a pasar allí la noche, pero ella dijo que prefería volver a casa y él se encargó de que su guardaespaldas la acompañase.
Marinette soltó todo su ingenio en aquel conjunto. Soltándolo todo en aquel trabajo, sus sentimientos, sus sensaciones, su amor.
Ganase o no, en aquel conjunto estaba una parte de ella.
Fin
Notas de la autora:
¡Hola! Vamos con el segundo, se me ocurrieron varios temas, pero todos pasaban por una declaración verbal, y no quería caer en ello, así que lo he desviado al ingenio y la creatividad de Marinette.
º º º
AquaticWhisper: ¡Hola! Creo que todas nos olvidamos de la pérdida de Wayzz, al menos no tienen que volver a empezar solos.
Gracias a ti por tentarme a participar.
ChrisBooth-Grey: ¡Hola! Nos centramos mucho en Marinette, porque es muy joven, pero la pérdida de Wayzz es profunda. Ambos han perdido a Fu, pero a niveles diferentes. Gracias por leerme.
