La verdad duele

Cuando pensó que la noche no podría ser peor, la imagen frente a ella terminó de romperla.

-¿Ese es Kaito?- se llevó las manos a su boca para cubrir el nuevo sollozo - ¿Qué esta haciendo en esa cama de hospital?- preguntó horrorizada.

-Recibió un disparo en el abdomen – Aoko corrió junto a la cama del mago y envolvió su mano con ternura en la suya.

- Él estaba en el robo – la joven concluyó.

- Así es – corroboró dudoso. La castaña al percibir su tono lo miró acusadoramente.

-¿Qué me estas ocultando?- exigió

- ¿Recuerdas que te dije que Kid trató de proteger a tu padre? – la joven asintió sin entender a donde quería llegar – Kid lo hizo con su cuerpo y producto de eso, recibió un disparo…en el abdomen- el detective vio con pesar como los ojos de su amiga se abrían llenos de sorpresa y confusión.

- Déjame ver si entendí …- un lagrima silenciosa recorrió con lentitud su rostro y cayó sobre la mano del mago- me estas diciendo que el hombre con el que crecí y que esta enfrente de mí en este mismo instante, es Kaitou Kid, el famoso ladrón de luna.

- Sí- después de eso, en la habitación solo se escuchó el suave pitido de las máquinas que envolvían el cuerpo del mago.

La respiración de Aoko se cortó por un leve segundo, y al volver a respirar un dolor sordo y abrumador la golpeó en el pecho.

-Oh por Dios- susurró soltando las manos del mago con violencia- Yo …yo, no sé que hacer- retrocedió dando tumbos y respirando con fuerza

-Aoko-san, escúchame- la llamó temeroso su amigo- en este momento la vida de Kaito pende de un hilo – la sujeto con fuerza por los hombros- ¡Él te necesita! Sé que es muy confuso, pero en este momento, Kuroba Kaito necesita a su mejor amiga junto a él- la respiración de la castaña se normalizó con dificultad.

Sin decir una palabra, se aproximó nuevamente al mago y tomó su mano con delicadeza, al igual que la última vez.

-Me quedaré hasta que despierte- aceptó limpiándose las lágrimas.

-Una última cosa- comentó con cansancio- La policía no sabe de su identidad.

-¿A qué te refieres? – susurró molesta- ¿Qué piensan que sucedió?

- Bueno…- se rascó la nuca nervioso- oficialmente, estábamos Kuroba, Kudo y yo en el robo, nos cruzamos con los hombres que hicieron esto y lamentablemente, Kuroba salió lastimado.

-¿Y extraoficialmente? – suspiró cansada.

- Éramos Kid, Kudo y yo tratando de detener a los ladrones, pero todo se salió de control.

-Tu y Kudo le cambiaron el disfraz antes que lo descubriera la policía – dedujo sin dificultad -¿Por qué? – lo miró en busca de respuestas.

-Lo hombres que hicieron esto a tu padre y Kuroba, son muy peligrosos y han lastimado a muchos antes que a ellos. Llevan buscando la identidad de Kid por meses, si lo saben ahora…

-Lo asesinaran – concluyó con preocupación.

-Y no solo a él. También a los que ama- la miró con intensidad.

-¿Por qué me cuentas todo esto? ¿No habría sido más fácil ocultarme la verdad?

-Hoy esas personas le dispararon a las dos personas más importantes de tu vida, trataron de quitarte todo- caminó en dirección a la puerta con lentitud- la verdad es lo mínimo que te mereces – Aoko asintió al comprender

-Gracias- susurró tomando asiento junto a la cama de su amigo sin atreverse a soltar su mano.