2. El regreso de Sid parte1
En el interior de la residencia Casagrande, todo el mundo se preparaba para la cena.
La mesa rebosaba gran cantidad de platos llenos de comida junto a salsas y aderezos, además de postres y refrescos. Una cena normal.
Mientras tanto, Bobby aguardaba precavido, tras la puerta cerrada de la habitación de su querida hermana, la respuesta de si deseaba cenar. Luego que toda la familia atravesara curiosa aquella puerta tres veces ese día, lo más seguro era que Ronnie Anne no se encontrara de buen humor.
Y tal como temía el muchacho latino, la puerta se abrió de golpe dejando salir a su temperamental hermanita con una mirada casi maniaca en el rostro. Inmediatamente la muchacha de once años saltó atléticamente sobre él, clavando los pies en su estomago mientras le sujetaba el cuello de la camisa que traía puesta con ambas manos y lo sacudía al gritarle.
— ¡BOBBY! ¡Necesito que llames a Lori ahora mismo!— fue la petición urgente que Ronnie Anne hizo sin importarle el susto que le dio a su hermano, ni dar mayores detalles.
La muchacha latina trataba de recuperar el aliento luego de la emoción que le produjo darse cuenta que su hermano podía ser su espía en la familia Loud que se encontraba de vacaciones; darle información de primera línea para verificar que todo fue simplemente su imaginación y que Sid se encontraba a kilómetros de distancia del patético. Y así la amistad con su amiga no se vería arruinada como presagiaban las cartas de su abuela… Y no es que fuera a ser el caso si… Lincoln y Sid… de verdad se besaron…
— ¡Vamos por tu celular! ¡Ahora!— Ronnie Anne saltó al piso y comenzó a jalar del brazo a su hermano casi con desesperación para conducirlo a la localización del aparato— ¿Dónde lo dejaste? ¿En tu habitación? ¿El comedor? ¿Lalo volvió a quitártelo creyendo que era comida? ¿O fue Sergio para hacer una llamada de larga distancia? ¡Lalo! ¡Sergio! ¡Regrésenle el celular de mi hermano en este instante!— la muchacha latina no le daba ni un segundo a Bobby para recuperarse del susto ni contestar y continuaba jalándolo de aquí para allá sin rumbo— ¡Coopera, hombre! ¿O acaso no quieres saludar a tu dulce y tierna novia…?— exclamó Ronnie Anne bastante molesta debido a la poca ayuda que estaba recibiendo de su hermano en aquella angustiante situación, mientras Sid podía estar o no planeando darle otro beso a Lincoln…
La sola idea hizo enfadar a Ronnie Anne y que apretara con mayor fuerza el agarre en la mano de su hermano, provocando un ligero crujido.
— Ronnie… Espera….— Bobby finalmente pudo reaccionar gracias al dolor y frenar la carrera de su hermanita— Dame un momento, por favor— pidió el muchacho latino zafándose del agarre con una mueca de dolor en el rostro— …No entiendo porque quieres hablar con Lori, pero ella… ella está enfadada conmigo y dijo que no le llamara hasta mañana— informó Bobby cambiando su mueca de dolor por una expresión de desolación en el instante que titubeó.
— ¡¿QUÉ?!— le reclamó Ronnie Anne a su hermano, acortando peligrosamente la distancia que los separaba. Resultaba increíble que con todo aquel problema Bobby le diera aquella noticia como si nada. Todo su plan arruinado porque su hermano tuvo una discusión con su novia— ¡¿Acaso estas jugando?! ¡Ahora que hago…! ¡Espera…! ¡Si, eso es!— Ronnie Anne susurró para si misma intentando buscar una solución y pudo hallarla— ¡Te disculparas con Lori ahora mismo, jovencito! ¡Llámala y dile que te arrepientes de lo que hiciste… y de paso pregúntale como va el campamento… para… para… no parecer desesperado!— fue la urgente sugerencia de la muchacha latina.
Sin embargo, al escuchar el nombre de su novia por segunda vez, Bobby añadió a su expresión de desolación unos ojos de cachorro triste pues llevaba casi dos días sin tener noticias de Lori.
— ¡Lori… ! Lori, bebe. Te extraño tanto….— luego de decir aquello, Bobby salió corriendo y gimoteando rumbo a su habitación mientras derramaba lagrimas sobreactuadas de dolor.
La muchacha latina sintió una gran rabia recorriendo su cuerpo, con la imperiosa necesidad que traía encima, ahora tendría que aguantar el numerito de su hermano hasta que se calmara e hiciera la llamada.
¿Acaso todas las parejas enamoradas actuaban de esa forma ridícula cuando perdían contacto por un solo día? ¿O sólo era su hermano? Por esa razón Ronnie Anne detestaba pensar en romance. Es decir, mírenla; el patético llevaba dos meses sin hablarle y no armaba un escandalo por eso…
"Simplemente llamé para desearte feliz cumpleaños, Ronnie Anne"
Un sonrojo iluminó el rostro de la muchacha latina en cuanto recordó la voz de Lincoln en la última llamada que le dio, exactamente hace dos meses e inmediatamente su voz bravucona interior empezó a reírse de ella misma, por los celos que dejaba visibles ante la idea de Lincoln con una novia que no fuera ella.
— ¡Bobby, esperaaaa!— Ronnie Anne fue tras su hermano para dejar de pensar en tonterías y reemprender el plan de comunicarse con Lori de inmediato. El asunto de Sid y Lincoln era totalmente diferente… Estaba preocupada por su amistad debido a las predicciones de su abuela… y también estaba preocupada por su amiga; si eso era. Las hermanas del muchacho peliblanco podían resultar muy, muy agresivas y necesitaba ponerla sobre aviso… Si es que ese par eran novios… para eso necesitaba estar segura. No es que tuviera celos.
Bobby se encontraba acurrucado en su cama cuando Ronnie Anne entró a la habitación; el muchacho latino sostenía el celular en las manos mientras un aviso le indicaba que su novia continuaba fuera de linea. Eso provocó que los ojos de Bobby se humedecieran y reiniciara su lamento, mientras la muchacha latina se armaba de paciencia y comprensión.
— No puede ser tan malo, Bobby. Dime, que fue lo que pasó entre ustedes dos…— la muchacha latina estaba resignada a esperar hasta el día siguiente, se sentó en el borde de la cama para intentar solucionar las cosas lo más rápido posible y recibir aquella información que necesitaba… y claro, consolar a su hermano, eso también.
— *Sniff* …Gracias hermanita…— Bobby se encontraba conmovido por la preocupación que demostraba Ronnie Anne a su problema romántico— …Lo que sucedió fue que Lori se encontraba en esa época del mes que no debo llamarla a menos que sea una emergencia… *Sniff* … Pero sucedió algo tan gracioso en la tienda que debía contárselo de inmediato… Y entonces… Y entonces…. — el muchacho latino no pudo continuar, el recuerdo de la furia de su novia fue demasiado y regresó a lamentarse acurrucado en la cama.
— ¡AAAARRRRRGGGG!— Ronnie Anne logró calmarse para no gritar exasperada y pudo hacer pasar su gruñido de fastidio por un suspiro comprensivo con total éxito, pero su paciencia ya estaba al limite al tener que dejar a Lincoln si vigilancia toda la noche; así que una sola tontería más de su hermano y….— ¡Dime! ¿Sabes de que se trata esa "época del mes" en que no puedes llamar a Lori? ¿Tienes idea de porque se enfadó con tu llamada?— exclamó la muchacha latina con voz alta para desviar todo su enojo a encontrar un plan para resolver el dilema de su hermano, pero las pistas ya le sugerían la respuesta acerca del mal que afectaba a todas las mujeres una vez al mes, incluso en un par de años ella también se uniría a ese malestar. Pero si lograba que Bobby entendiera lo que hizo mal, seguramente podría disculparse con Lori y resolver el problema a primera hora de la mañana.
— No estoy seguro…— dijo Bobby pensativo, con la tristeza dibujada en su rostro, mientras se sentaba en la cama— Sucede cada mes sin falta, por un par de días; la verdad Lori siempre me dice que no haga preguntas al respecto. Pero tengo la teoría que se trata de una indigestión severa, porque Lori toma calmantes en esos días y se encierra en el baño…— relató el muchacho latino buscando la mirada comprensiva de su hermana, pero lo que vio fue a Ronnie Anne cerca suyo, con una expresión de enfado desmedido y los dientes apretados, el puño en alto apuntando directamente a su cara. Pero Bobby pensó que debió imaginarlo, porque luego de parpadear un instante de la impresión, su hermanita se encontraba quieta y sentada al borde de la cama; aunque temblaba ligeramente.
— No… tienes remedio, Bobby. Mañana pensaré en algo, ahora iré a comer me muero de hambre— dijo Ronnie Anne mientras se ponía de pie para salir de la habitación de su hermano.
— Y a todo esto ¿Por qué tanto interés en que hable con Lori hermanita?— preguntó Bobby un poco más calmado antes que Ronnie Anne saliera por la puerta, pues ahora que lo pensaba le resultaba extraño aquel interés desmesurado.
— Solo quería preguntarle algo— fue la excusa de Ronnie Anne. No deseaba dar más explicaciones pues la derrota que tendría que soportar hasta el día siguiente, para saber lo que realmente sucedía entre Sid y Lincoln, le quitaba las fuerzas por alguna extraña razón
— Bueno, si es urgente puedes contactar al pequeño Loud. Siempre tiene grandes ideas y de seguro encontrará una manera de calmar a Lori para que le hables… ¡HMM! De hecho… ¡Debería llamarlo para pedirle ayuda ahora mismo!— exclamó Bobby alegre luego de aquella magnifica idea que acababa de ocurrírsele, y se sentía un poco tonto por no haberlo pensado antes.
Sin embargo, Ronnie Anne no podía estar más en desacuerdo en ese preciso instante pues era exactamente lo que no quiso hacer desde un principio. Lo que necesitaba era obtener información sin levantar sospechas, no gritarle al patético que estaba buscándolo y de paso que Sid se enterara que su hermano mayor era el novio de la hermana mayor de Lincoln. Jamás podría encontrar una excusa para no haberle comentado aquel dato a Sid luego de meses de amistad.
— ¡NI SE TE OCURRA LLAMAR A LINCOLN!— grito Ronnie Anne casi histérica, logrando que Bobby cayera de la cama debido al susto. Nuevamente la muchacha latina respiraba agitadamente, pero no era nada bueno en ese momento. Además había logrado que su hermano levantara sospechas.
— De a…cuerdo… — aceptó Bobby desde el piso aquella petición de su hermanita. Otra vez era una teoría, pero el muchacho latino tuvo el presentimiento que la conversación que Ronnie Anne quería tener con Lori, era acerca de Lincoln.
Y por supuesto Bobby se apartaría de los dilemas románticos de su hermanita; pero eso sí, si el pequeño Loud volvía a hacer llorar a Ronnie Anne igual que hace tiempo. Esta vez Lincoln y él tendrían que conversar de hombre a hombre.
— Qui-Quiero decir… E-Esto es entre tú y Lori. N-No deberías meter al resto de los Loud… Y-Y Lincoln a veces no es de fiar… Ya sabes como es. Les dirá al resto de sus hermanas… o empeora las cosas… Pero aunque lo arruina siempre pone todo su empeño y nunca se rinde… ¿Eh? ¿Por qué hace tanto calor de repente? ¿No quieres una paleta? ¡Iré por una paleta!— anunció Ronnie Anne, bastante avergonzada, mientras salía inmediatamente de la habitación de su hermano.
La muchacha latina ya estaba cansada de tratar de entender lo que le ocurría; Sid y su nuevo novio, verificar que Lincoln estaba a kilómetros de su amiga, enfadarse por que Bobby peleó con Lori. Pero ahora había defendido al patético y nombró una de las cualidades más impresionantes de su amigo de Royal Woods; y al pensar la palabra "amigo" su corazón pareció querer patearla en la cara. La única explicación que Ronnie Anne encontraba era que estaba sufriendo alguna enfermedad y debía calmarse.
Con el corazón acelerado, Ronnie Anne fue al comedor a intentar distraerse con todo el ajetreo de la cena. Después de todo, igual tenía que esperar al día siguiente para contactarse con Lori… para así enterarse de la traición que Lincoln y Sid sin duda estarían cometiendo durante esa noche…
— ¡Ya basta! ¡Ya basta! ¡Ya basta! ¡Ya basta!— la muchacha latina empezó a gritar y golpear la cabeza contra el muro, para así detener de una vez esas absurdas ideas en su cabeza. No había duda, estaba enferma….
