Korra examinaba a la mujer que estaba sentada frente a ella, le parecía bastante joven para ser una representante de la naciente republica agua, debía ser incluso un poco más joven que ella misma. No recordaba a una persona con esas características de ninguna de sus largas y tediosas clases sobre las cuatro naciones. Sus ojos se pasearon por el detalle más llamativo que la chica tenia; su largo cabello blanco. Respiro fuerte y encontrándose con el otro par de ojos azules por fin recordó.

-bueno sé que esto es…inesperado- comento jinora tratando de acallar aquel ruidoso silencio, para su suerte un par de chicos llegaron a la mesa con algunos platillos para los presentes. Algunos maestros aire ya se encontraban comiendo en otras mesas y por sus sonidos guturales pensó que la comida no debía estar nada mal –korra, Asa ha venido para hablar únicamente contigo-

- ¿y que le gustaría hablar a la ola del sur con el avatar Korra? - interrumpió Ursa, algunos maestros agua y aire que escucharon el comentario se quedaron callados y notablemente incomodos. La princesa sonrió tomando un sorbo de té que habían proporcionado como los platillos. La princesa dejo caer sus hombros en cuanto sintió la mano de su amiga ponerse en su regazo, un gesto que se reducía en "estaré bien"gesto que no pasó desapercibido para Asa quien examinaba todo con atención.

-es un honor- comienza hablar korra haciendo un pequeño gesto de reverencia con su cabeza, haciendo por fin respirar a Jinora – dime ¿en qué puedo ayudarte? – la líder del sur se quedó el silencio unos segundos.

-es…complicado- korra frunció el ceño ante la escueta respuesta –preferiría que habláramos en lugar más privado- miro a la princesa del fuego cuya mirada dorada ya relampagueaba. Jinora se hundió en su asiento suspirando mientras que el avatar cubrió su rostro con una mano, aquella conversación no sería posible.

-lo siento ¿no te encuentras cómoda? - la princesa del fuego se levantó de la silla haciéndola sonar, sus manos emanaban un espeso vapor ocasionando que todos los presentes incluyendo a la líder del sur se levantaran de su asiento. Jinora se petrifico, lo último que necesitaba era un conflicto entre agua y fuego, la historia ya había demostrado que aquello no podía terminar bien, debía pensar rápido como parar la discusión.

- ¡ey! ¡ya deberían irse! – choco su hombro el chico desalineado que las había recibido algunas horas -dijiste que querías que hiciéramos de este lugar un restaurante no una arena de pro control. – ursa dio un vistazo al chico y aunque en su mente se cruzaron algunas ideas de como "apartarlo" también vio a los otros chicos más pequeños de la triple amenaza que llevaban delantales.

-ciertamente…- respiro cerrando sus ojos para luego esbozar una sonrisa lo más natural que pudo – mis disculpas- hizo una reverencia para luego girarse y salir de la habitación sin mirar atrás. Los presentes se miraban entre si y una callada Asa esperaba algunas palabras de korra pero fue jinora quien tomó la palabra.

-organizaremos una reunión en el templo aire de la isla…con más calma…esta noche- dijo mirando algo compungida la puerta por donde se había marchado ursa - ¿está bien? - ambas partes solo asintieron.

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Para cuando korra salió del lugar de la triple amenaza, la princesa del fuego se encontraba acariciando al dragón Shaw en una zona descampada junto a las resientes construcciones. Sonrió para si misma cuando comenzó a escuchar a medida que se acercaba a su amiga, una discusión que esta parecía tener con sí misma. Sabia de sobra la opinión de jinora sobre la princesa del fuego y el "peligro" que veía en ella, pero la verdad era que ninguna palabra de algún sabio podía hacer meya en la admiración y cariño que sentía por la ojiambar.

-¿entonces? ¿Qué quería? - pregunto ursa aun dándole la espalda mientras acariciaba la quijada del gran dragón.

-nos reuniremos en el templo del aire- el avatar negó con su cabeza y se posó junta ella para también acariciar al gran animal -¿Qué te sucedió allí dentro?.-

- ¿sabes lo que hizo? ¿Por qué la llaman la ola del sur? – korra asintió sin mirarla

- ¿no confías en mí? - le rebatió con otra pregunta encarándola –por favor dime que no tendré que lidiar con dos Mako- la princesa aparto la mirada apenada, la ojiazul sabía que esa sería la única forma de una disculpa que tendría por parte de su amiga y el dragón Shaw exhalo vapor confirmando su pensamiento. Se acercó para colocar una mano sobro sus hombros encontrando una leve sonrisa como respuesta.

-vamos, debo regresarte antes de que la no maestro decida buscarnos - ambas amigas chocaron hombros.

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Asami emergió del agua moviendo su cabeza hacia un lado salpicando el agua que había acumulado su cabello, se quedó flotando mientras veía su propio reflejo en el agua; ahí estaba su mirada verde que no había cambiado con los años paso su mano por su rostro, su piel, aunque perfecta no estaba exenta a esos años.

Se encontraba en la piscina interior de la mansión, el silencio que proporcionaba las paredes con algunos ruidoso acuosos que se generaban por sus propios movimientos la calmaban. Cuando por fin pudo dejar su mente en blanco, lentamente se dejó caer de espaldas dejando su cuerpo flotar libremente sobre agua, por lo cual no esperaba se elevada por la misma agua que se cristalizado en forma de un trono arcaico debajo de ella.

-hola- se encontró con aquella tímida y torcida sonrisa, korra se encontraba sentada al borde la piscina solo con sus pies tocando el agua, aun llevaba su pijama de dos piezas.

-hola- le respondió con una sonrisa radiante - ¿Cómo estuvo tu día? - pregunto elevando poco su voz por la altura en la que agua la había dejado

-un poco de lo mismo de siempre- se encogió de hombros y salpicando el agua con sus pies, la ceo de industrias futuro la miro preocupada.

-emm… ¿puedes bajarme de aquí? - con un suave movimiento ondulado de sus manos el agua volvió a su lugar salpicando por todos lados, haciendo caer Asami al centro de la piscina. nado hasta salir de la piscina para sentarse junto a korra, con solos sus pies en el agua. – ¿está todo bien? – tomo una mano de la ojiazul, metiendo sus dentro entre los de ella y la escucho atentamente mientras paso a narrarle lo sucedido en la reunión con la líder del sur Asa, limitándose hacer algún sonido gutural en forma de apreciación –asi que la ola del sur-

- ¿conoces su historia? - pregunto la ojiazul y Asami asintió dejando perder su mirada en la cristalina agua.

-un hecho necesario para algunos y terrorífico para otros- su mirada se oscureció y suspiro volviendo aclararla - ¿estarás bien sola? - korra asintió dándole una media sonrisa, apretando su mano y el apretón se hizo algo más fuerte cuando escucharon un estruendoso sonido haciéndolas mirar hacia el techo –creo que abra una tormen…- No logro terminar la oración cuando korra en un ágil movimiento la trajo consigo misma dentro del agua, quedando muy juntas, pecho contra pecho -¡korra!- dijo riendo nerviosamente por el cambio brusco de temperatura.

-si algo estuviera mal… ¿me lo dirías? –Asami la miro sorprendida, pero ante lo intenso de sus ojos azules...

-por supuesto-

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- ¿y qué es lo que le preocupa tanto a esa chica? - interrumpió Kai a los pensamientos de su esposa. Jinora se encontraba observando por una de las ventanas del templo como las nubes tomaban un tono más oscuro y amenazante.

-realmente no me dio grandes detalles- negó con la cabeza y se froto un suavemente las manos, el clima ya empezaba afectar su cuerpo –pero la estabilidad del sur y del norte están en juego- la maestra aire sonrió al sentir sobre sus hombros como su esposo colocaba una acogedora manta.

Se vieron interrumpidos por una maestra aire quien entro lentamente en la habitación haciendo una reverencia, kai aparto su vista, esos protocolos que le aseguraron serian una mera costumbre al largo de los años solo se hacían más tediosos, incluso más últimamente. Aun mirando de reojo a su esposa escucho como le anunciaban la llegada de Korra y aunque le pareció extraño que no fuera a recibirla, retomo la charla donde la habían dejado hacia escasos minutos.

-la estabilidad del algún lado siempre está en juego- gruño el maestro aire dejándose caer sentado junto a ella –deberíamos tomarnos unas vacaciones- jinora sonrió ante su ocurrencia –piénsalo tu y yo…volando con Letfy sin rumbo fijo...- la maestra aire rio – podríamos ir a zaoufu o incluso a la isla Ember, no estaría mal ver otra cara de la nación del fuego-

-no estaría mal…- le respondió cerrando sus ojos mientras se recostaba en su hombro.

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-me honras con tu presencia avatar korra- dijo tranquilamente asa mientras se levantaba del helado suelo, se encontraba presentando sus respetos al viejo templo con una pequeña oración. Se apartó de la pequeña figura que tenía delante de si, se giró para encararla y aparto de su rostro un mechón blanco –he de suponer que está enterada de los planes de las repúblicas agua- se encontraban en uno de los riscos de las islas, y el viento estaba tan intranquilo que parecía tener algo que decir también.

Korra se mantuvo se serena, pero con una pequeña mirada indispuesta le dio atender lo suficiente; se había desconectado totalmente del tema luego de haber estado en el polo sur no hacía mucho tiempo. Luego de haberse perdido en aquella caverna con la ceo, Mako en su posición de mentor y cuidando de su salud, cancelo todas las reuniones diplomáticas. Entonces recordó aquella lista que el maestro fuego le presento, en la cual mostraba a quienes atendería. recordó aquel par de nombres que en aquel momento solo los reconocía por su estatus real y ahora tomaban un sentido más familiar.

-Desna y Eska- soltó como un momento de iluminación –ellos estaban preparando la mediación- Asa asintió y su semblante se volvió más serio.

-entonces estas tan al tanto como necesito- suspiro y korra la miro seria –esperaba la ayuda del avatar shu en este…conflicto por venir- el avatar se mantuvo igual de seria, evitando mostrar su incomodidad a la palabra "conflicto". La joven líder le hizo un pequeño gesto con su mano alentándola a caminar junto a ella – más sin duda creo que la ayuda del avatar korra es un regalo de los espíritus- sonrió mientras seguía hablando y la helada brisa nocturna hacia bailar su blanca cabellera –tus primos han hecho cambio de planes repentino…-

- ¿un cambio? - pregunto dudosa el avatar, deteniéndose al sentir unas gotas de agua que salpicaron su rostro, el mar parecía estar también inquieto y olas golpeaban los riscos.

-quieren que solo haya una república agua unida…tu mejor que nadie sabe que eso no es posible- los relámpagos sonaban con más fuerza, pero aun no parecían gotas desde el cielo –y han tomado esta decisión sin siquiera en tomar en cuenta la opinión de su pueblo o el mío-

- ¿y para que necesitaría mi ayuda la ola del sur? - respondió korra mas rápido de lo que la joven líder esperaba, con un suave movimiento de sus manos hizo aparecer pequeños globos de agua a su alrededor, aprovechando la humedad que las olas les estaban obsequiando desde ya hacia un buen rato. El avatar se tensó, pero no se movió.

-la fuerza bruta no es siempre la solución…ya esos tiempos terminaron- ambas dejaron caer sus hombros disminuyendo la tensión del momento y desapareciendo los globos de agua–te necesito para que los hagas entrar en razón. –

Las primeras gotas de lluvia hicieron su aparición, rozando suavemente las mejillas del avatar quien se había quedado con la mirada perdida hacia nada. Suspiro y sin cruzar otra palabra con la joven líder le dio la espalda para marcharse de ahí. Asa no hizo más que guardar silencio, abrir las palmas de sus manos para recibir gustosa el agua que el caía y tan rápido centelleo otro relámpago, rompió a la mitad una estatua que se encontraba algunos metros lejos.

-excelente puntería- dijo emergiendo detrás de la maltrecha estatua una ya empapada Ursa.