Parte 2: Walk This Way
Cuando el timbre marcó el final de las clases, Shidou estiró los brazos después de trabajar tanto, aunque su cuerpo estaba cansado, su mente estaba relajada; esto era raro si tomamos en cuenta que ninguno de sus días podía ser pacífico, por más que así se lo pidiera a Dios.
Sin embargo, pronto fue rodeado por dos personas que conocía desde hace bastante tiempo y con la que compartía más de una historia. Eran dos chicas de su clase y que, por supuesto, estaban enamoradas perdidamente de él, teniendo muchas chicas enamoradas de él, este nivel era peligroso.
Una era una joven de su misma edad que tenía cabello blanco corto y ojos azules como el cielo, aunque un rostro de póker en el que pocas emociones se lograban notar, sin embargo, por este chico, lograba sonrojarse, sonreír y más. Era atlética y muy inteligente, lo cual la hacía aún más peligrosa que otras de su círculo de enamoradas.
Su nombre era Tobiichi Origami, una ex hechicera del AST y del DEM, y un espíritu.
La otra era diferente y con atributos más grandes, sus ojos eran de color añil y su cabello era tan largo, que aun atado en una coleta alta, podía cubrir toda su espalda, este era de color morado oscuro, rivalizando con la noche misma. En su rostro se podrían ver todas las emociones posibles y fácilmente, ella simplemente no puede contenerse.
Su nombre era Yatogami Tohka, el primer espíritu en ser sellada por Shidou después de su hermanita.
—¡Shidou! —dijo Tohka al poner sus manos al mismo tiempo en la paleta de su pupitre, el chico despertó de su cansancio de repente—. ¿Dónde estabas? Te perdiste un montón de clases, Tama-chan estaba preocupada de que no regresabas, y bueno, ¡yo también! Moo…
—Ah, lo siento, Tohka. Se me hizo tarde y luego me quedé a ayudar a Reine-san con varias cosas, lo bueno es que tuve ayuda de Kaguya y Yuzuru —explicó y después se puso de pie para acariciar su cabeza.
—Oh… ¿así que fue eso? —preguntó con una sonrisa aliviada y alegre—. Mm, Shidou, debiste haber dicho algo por celular o algo así, nos preocupamos…
—Shidou —dijo Origami, con un tono tranquilo, pero con unos ojos suplicantes.
—¡…! ¿Qué sucede, Origami?
—También me preocupé, Shidou —dijo con algo de preocupación y tomó su mano entre las suyas con algo de fuerza, le frunció un poco el ceño—. Shidou…
—A-Ah, lo siento, Origami… —Acarició su cabeza también, con una pequeña sonrisa—. Pero no fue nada más que eso.
«Esa Tobiichi Origami, esto no es justo, Shidou estaba acariciando mi cabeza primero, bueno… ella también estaba preocupada e incluso pidió a las gemelas Yamai que lo buscaran, estaba siendo realmente buena, pero ahora volvió a esa la misma de siempre». Tohka miró a Origami con cierta decepción.
Debido a ciertas circunstancias por líneas argumentales en este mundo, Origami poseía dos mentes conviviendo en un mismo cuerpo, sin embargo, ambas eran Tobiichi Origami, por lo que se podría decir que tenía doble personalidad.
Sin embargo, Tohka y otros pensaban que la chica más inteligente de la clase era bipolar, podía ser muy linda, amigable y hasta sociable en cierto momento, y después volverse una persona fría con la que ni te daba ganas de acercarse. ¿La razón del cambio entre una y otra? La presencia de su amor: Itsuka Shidou.
Sí, Shidou podía tomar hasta la mentalidad de las chicas, parece que realmente era un Rey Demonio entre mortales, según las mejores amigas de Tohka: Ai, Mai y Mii.
—Ara, ara, Shidou-san~, eso parece lindo, ¿es una recompensa por preocuparse por ti? —dijo con un tono provocativo y una risita al final—. En ese caso, Shidou-san, ¿por favor~?
—Ehh…
—¡Me estaba acariciando a mí primero! —Tohka abrazó al muchacho con cierta fuerza, el muchacho quiso soltar un grito de dolor, pero se lo aguantó—. Tú solo te quieres aprovechar de la situación, ¡Kurumi!
—Jijiji. Tohka-san, no deberías ser tan egoísta —dijo al verla directamente con su único ojo a la vista; era de color rojo—. Yo también me preocupé por Shidou-san, merezco una recompensa, sino… voy a llorar.
Tokisaki Kurumi, una hermosa joven de largo cabello negro, atado en dos coletas bajas que caían por sus hombros, así como un fleco muy largo que le cubría el ojo izquierdo, el cual era amarillo y tenía un reloj. Cosas de espíritus que manipulan el tiempo.
—¡…!
—No me creo nada —dijo Origami, fríamente mientras abrazaba a Shidou del otro lado, este solamente se sonrojó un poco y empezó a sudar.
—Eso es cruel, de verdad voy a llorar —dijo al hacer un rostro de tristeza y fingió muy bien un tono herido—. Parece que esto prueba que no soy importante para Shidou-san.
—No, Kurumi, claro que sí lo eres —dijo rápidamente para evitar algo peor, pero esto estaba a punto de suceder.
—¡Ara, Shidou-san~! —Kurumi se aproximó al joven en un solo movimiento, puso sus manos en su pecho y se recostó ahí.
—¡…! —Los ojos cafés el joven se abrieron más de lo normal.
—¡Moo, eres una aprovechada! ¡Suelta a Shidou!
—Tokisaki Kurumi. —Origami frunció el ceño un poco más—. Fuera de aquí.
—C-Chicas, no tienen por qué hacer esto, todavía estamos en la escuela, ¡recuerden eso…! —dijo con cierta desesperación, sudando mientras se daba cuenta de las miradas que las chicas de su salón le hacían.
Shidou pudo notar que el trío de amigas de Ai-Mai-Mii estaban apoyando a Tohka de diferentes formas; Ai y Mai estaban diciéndole que se pegara más al chico, mientras Mii tenía un aura espeluznante a su alrededor que le dio un escalofrío al muchacho.
"Repugnante, Itsuka Shidou, vas a morir". El chico leyó eso de los labios de Mii, pero deseó estar equivocado, igual sudó más.
«¡Tengo que pensar en algo rápido! Pero… ¿¡Qué!?» El joven se quedó con la boca abierta al sentir como algo suave, redondo y grande se pegaba a su espalda, así como unas manos apretaron su vientre para atrás. «¿¡Y ahora qué?! ¡¿Las gemelas?! ¡Pero en qué momento…!»
—Shidou, ¡te extrañé durante las clases! —dijo una voz suave y preocupada detrás suyo—. ¿Dónde estabas…? De verdad estaba muy preocupada.
—¡¿K-Kanade…?! —preguntó al girar su cabeza lo más que puedo, ahí es donde vio el rostro de esta chica.
Shimizu Kanade le fruncía levemente el ceño, su boca parecía de molestia, pero de una niña pequeña haciendo una rabieta o una amenaza de: "no volveré a jugar contigo en la vida, ¡hmp!".
Ella era una chica de largo cabello blanco algo ondulado, así como de ojos grandes de color aguamarina, sus pechos eran muy grandes y aunque parecía de su edad, realmente sus conocimientos no iban a la par y también su rostro era más juvenil que el de una chica de su edad, al menos, por un año.
—Ara, ara. Kanade-san. —Kurumi le dio una mirada filosa a la chica, quien abrió un poco más los ojos—. ¿Viniste a unirte al juego~?
—¿Juego? —preguntó Kanade, algo confundida.
—¡Esto no es un juego! —Shidou aprovechó la sorpresa de todas para escapar de las cuatro, pero casi se cae en el proceso, pero logró quedar de pie—. Chicas, por favor, recuerden que todavía tenemos que pasar por las demás a la secundaria, además, ¡estoy bien, solo le ayudé a Reine-san con cosas de clase, lo prometo!
Todas parecieron estar de acuerdo en dejarlo para después, aunque la única que no entendió eso fue Kanade, quien se acercó a Shidou con una sonrisa cálida.
—¿Le ayudaste a Reine?
—Oh… sí, Kanade, le ayudé a Reine en muchas cosas, además estuve haciendo algo de entrenamiento —dijo con una pequeña sonrisa y le dio unas caricias a su cabeza, haciéndola sonrojar levemente—. Lamento haberte preocupado tanto.
—No, lo estaba, pero más… te extrañé… —Shidou se sonrojó levemente, esto no le agradó a Tohka, quien se acercó para expresar sus sentimientos.
—Shidou, ¡yo también te extrañé! Esperaba que volvieras a la siguiente hora después del almuerzo, pero no lo hiciste…
—Lo siento, Tohka. —Shidou dejó de acariciar a Kanade, pero se rascó la mejilla, aunque la chica de cabello morado pensó que sería acariciada una vez más.
—Umu…
—Um… se los recompensaré a todas, pero tenemos que apresurarnos para llegar con Kotori y las demás.
—Estaré esperando eso con ansias, Shidou-san~.
—¡Umu! —Tohka sonrió felizmente y emocionada, adoraba las sorpresas de su amado Shidou, sobre todo cuando incluían comida.
—Tiene razón, además, Mukuro es bastante puntual, de seguro ya estará esperándonos junto a tu hermana.
El grupo de amigos se incrementó cuando se le unieron Kaguya y Yuzuru, en ese momento, por fin dejaron la preparatoria Raizen y se pusieron en marcha hacia la secundaria de Kotori Itsuka, la hermanita no biológica del sellador de espíritus más infame del mundo.
Shidou también tenía una hermanita sanguínea que se parecía mucho a él, tenía el nombre de Takamiya Mana, era una ex hechicera del DEM, solo que ella se retiró antes de que Origami lo hiciera. Tiene una rivalidad con Kurumi, a quién le llama por su apodo de espíritu: Nightmare, aunque parecen ya aceptarse la una a la otra.
Cuando finalmente llegaron a las puertas de la escuela, Kotori y Mukuro ya estaban esperándolos, quien sabe desde qué momento, pero había cosas que aclarar que eran bastante… peculiares.
Empezando por Hoshimiya Mukuro, una chica que tenía el porte de una joven dama y un cuerpo tan desarrollado que sería confundida por una chica de preparatoria sin problema alguno, dudando únicamente por su estatura, pues era pequeña. Era tan pequeña como una chica de quince años, pero con pechos más grandes que de la mujer promedio.
Y para terminar, Kotori era una chica de casi pecho plano, con cabello rojo atado en dos largas coletas, además de ojos rosados que parecían más rojo que otro color, normalmente ella tenía un temperamento molesto y de puntapié, pero no estaba usando sus cintas negras, así que…
—¡Onii-chaaaaan! —gritó tan solo al verlo y agitó sus brazos de forma graciosa—. ¡Idiota, llegas tardeee!
—¡Ahh! Lo siento mucho, Kotori, cosas pasaron.
—¡Hmp! Siempre dices eso, Onii-chan, Mukuro y yo llevamos esperando aquí un rato, ¡estábamos a punto de irnos! —dijo con una voz de niña molesta, lo cual, es lo que parecía ser.
—Nushi-sama —dijo Mukuro tranquilamente, sus ojos dorados brillaron justo como su largo cabello rubio, el cual tenía un peinado con dos bollos chinos para atarlo, aun así, era bastante largo—. No tienes de que preocuparte, Muku siempre esperará a Nushi-sama, sin importar el tiempo, lugar o situación.
—A-Ah, gracias, pero no tiene que ser así, Mukuro, lamento llegar tarde —dijo al hacer una sonrisa amarga. No quería explicarle por qué llegaba tarde.
—Shidou tuvo un día pesado hoy, Mukuro, ayudó mucho a Reine —dijo Kanade, con el ceño un poco fruncido.
—Oye, oye, sirviente, es cierto que Shidou trabajó duro, pero… ¿¡cómo nos vas a obviar?! —gritó Kaguya con cierta molestia.
—Aclaración. Las Yamai también ayudaron, Kanade.
—¡A-Ah…! Perdón, sí, ellas también ayudaron, pero Shidou fue…
Sin embargo, todas se quedaron con la boca abierta cuando Mukuro tomó del brazo al muchacho y lo alejó de todas para empezar a caminar con él.
—Nushi-sama no tiene que preocuparse, Muku no está molesta, de hecho, Muku puede aliviar el estrés de Nushi-sama, si así lo desea~ —dijo muy cerca de su cara con una sonrisa inocente, pero su tono no lo era.
—Ara, ara~. —Kurumi sonrió maliciosamente ante la situación, parecía tener sus propios planes en marcha, dentro de su cabeza.
—M-Mukuro, no digas cosas que parecen otras —dijo Shidou, con un tic nervioso en su ceja izquierda.
—¡Onii-chan, no es justo! ¡Debes pagar! —gritó Kotori y tomó el otro brazo del chico, quien no tuvo capacidad de respuesta.
«¡No, Kotori! ¡Maldición!» Shidou suspiró y tuvo que seguir avanzando mientras las Yamai trataban de controlarse, Origami y Kurumi pensaban en cómo robarse al muchacho después, mientras que Kanade y Tohka solo se aguantaron sus celos, aunque la chica de cabello blanco era la más estable, por más extraño que esto pareciera.
Una vez cerca de casa, casi todas las chicas se fueron a sus departamentos para darse un baño y cambiarse por ropas más cómodas, solamente Mukuro se negó a seguir el protocolo y siguió atrapando el brazo del muchacho, su hermanita obviamente también se quedó a su lado.
Shidou suspiró al entrar a casa, acompañado de dos bellezas menores de edad.
—Estoy en casa…
—¡Nii-sama~! —dijo felizmente una chica, acostada en el sillón, mirando televisión—. ¡Bienvenido a ca…! ¡Eh! ¡Nii-sama! ¿Qué significa esto?
—¡Mana! —Shidou se sorprendió, pero estaba contento de verla. ¿Cómo no? Si era su hermanita.
—¿¡Mana?! —Kotori gritó sorprendida y un poco molesta, pero apretó más el abrazo hacia el muchacho.
—¿Hermana? —preguntó Mukuro, muy educada, pero igual abrió un poco más los ojos—. Muku está agradecida por la cordial bienvenida.
Hoshimiya Mukuro tenía una extraña forma de hablar, pero era muy educada, había sido sellada bajo la promesa de que Shidou se casaría con ella, así que la familia del chico era su "familia" también. Cosas de matrimonios arreglados.
—Ah, de nada —dijo con una sonrisa amable, pero luego sacudió la cabeza como perro y se acercó a los tres, se cruzó de brazos—. Esperen, eso no. Nii-sama, ¿exactamente qué estás haciendo?
«Ahh… esto de nuevo». Shidou suspiró mientras intentaba zafarse de ambas, sin éxito, pero se sonrojó porque al querer quitar su brazo del candado que Mukuro había hecho con los suyos, hizo que sus grandes pechos rebotaran. Un sonrojo apareció en las mejillas del muchacho. «¡No, no! Esperen, ¡ya me quedé viendo mucho eso!»
Mana entrecerró sus ojos al ver como Shidou negó con la cabeza.
—Nii-sama…
—Esto es natural para Muku y Nushi-sama. —La chica entonces ladeó su cabeza para ver a Kotori—. Por favor, ¿podrías soltar a mi Nushi-sama? Muku prometió aliviar su estrés.
«¿Aliviar su estrés? No, no debo de pensarlo de más, no hay nada sucio en esas palabras, tengo que calmarme». Mana soltó un leve suspiro, pero no cambio su temple.
—C-Como ves, ¡Onii-chan es mi Onii-chan, Mana…! —Kotori frunció el ceño—. ¡Esto es natural entre hermanos!
—Eh, Mana, solo estoy… eh, ¿pagando por llegar tarde a recogerlas? —preguntó un poco inseguro.
—Hnnn…
—¡Es en serio…!
—Hnn… bueno, entonces, suéltenlo. Y Mukuro-san, exactamente… ¿cómo vas a aliviar su estrés?
—Oh. —Sonrió lindamente, con un ligero sonrojo en las mejillas—. Muku pensó en preparar un té para Nushi-sama, pero es probable que el esfuerzo de hoy haya sido demasiado, así que Muku le dará un masaje.
—¿¡Eh?!
—¿¡Un masaje?! —Mana y Kotori se sincronizaron.
—¡E-El té es suficiente, más que suficiente, Mukuro! —dijo al tomarla de los hombros tan rápido que Kotori no supo en qué momento fue soltada.
—¡…! Nushi-sama… —Mukuro fue muy feliz por este repentino acto, de hecho, le gustaba el contacto físico con Shidou; entre más, mejor.
Kotori entonces sacó sus cintas negras de su mochila y se cambió las blancas, al hacerlo, su rostro y hasta su voz eran más imponentes.
—¿Oh? ¿Seguro que no quieres el masaje también, hermano pervertido?
—Oye, Kotori-san. —Mana le miró con desaprobación, en ese momento, Mukuro aprovechó para jalar a su "prometido" a la cocina.
—¿Y tú qué haces aquí, Mana? Creí que estarías en Fraxinus, como quedamos… —dijo al fruncir el ceño, Mana soltó una risita y se rascó la parte trasera de su cabeza—. ¿Hnn?
—Se lo dejé a Kannazuki-san, quería estar aquí para recibir a mi Nii-sama, y si me disculpas, ¡no lo he hecho!
—¿Eh? ¡Espera…! —Soltó un gruñido cuando vio como Mana abrazó por la espalda a Shidou para darle una "bienvenida adecuada", Shidou obviamente correspondió—. Ahhhh….
Mana usaba su cabello azul en una coleta que se comenzaba a hacer más larga por el tiempo que seguía pasando, era muy atlética, así como muy fuerte y habilidosa. A pesar de ser linda y comprensiva, en batalla, era una persona totalmente diferente, sin remordimientos a la hora de asesinar a sus enemigos.
Ahora que vivía en la casa de los Itsuka, sin que los dueños de esta casa lo supieran, en el cuarto de invitados, había cumplido uno de sus sueños: vivir con su hermano, de nuevo.
También pertenecía a las filas de la tripulación del Fraxinus, como un miembro especial, aunque le gustaba molestar a Kotori con que ella era la comandante suplente, aunque no hacía gracia a Kannazuki Kyouhei —quien era masoquista y su Reina era la comandante Kotori—, nadie podía negar que Mana era muy divertida.
Unos minutos después, Shidou, sus hermanas y Mukuro estaban tomando un té relajante que esta última había preparado, estaban sentados en el comedor.
—Entonces, ¿cómo se siente, Nushi-sama? Muku puede darte el masaje ahora, en tus hombros —dijo muy servicial, pero su tono era muy amable.
Shidou tragó de su té y estuvo realmente tentado a decir que sí, pero miró primero a sus hermanitas.
Kotori parecía ignorarlo mientras estaba preguntándole a Mana de cómo la pasaron Yoshino y Natsumi mientras todos estaban en la escuela.
Mana no ignoró la mirada de su hermano y solo le dio una pequeña sonrisa para seguir platicando con Kotori, después de todo, ella era como una "niñera" mientras todos estaban en la escuela, aunque pronto le tocaría a ella volver, una vez que Yoshino y Natsumi estuvieran "listas".
—Oh, bueno… ¿segura, Mukuro? —preguntó ligeramente sonrojado, hoy los dioses parecían ser generosos. «Espero que las demás no vuelvan ahorita».
—Será un placer para Muku, Nushi-sama. —Dicho esto, se levantó y se puso detrás del chico para empezar con el tratamiento.
«Nii-sama de seguro tuvo un día duro hoy, se le nota en toda la cara, y solo es un masaje de hombros, Mukuro-san no haría algo inapropiado». Pensó muy segura de sí misma.
—…como te decía, Yoshino-san se ha vuelto muy valiente después de todo, estoy segura que estará bien mientras alguien pueda estar ahí para apoyarla, como Natsumi-san, aunque parece que ella es la más apoyada, jaja.
—Hm, me gustaría que pudieran incorporarse pronto, pero habrá situaciones en donde tendrá que estar por su cuenta, como en los exámenes o cuando le pidan pasar al frente… no quiero que tenga una "crisis".
—Oh… bueno, en esos casos… —Puso su mano en su barbilla para pensar en alguna solución.
Ellas no se dieron cuenta que Shidou ni había opinado al respecto porque no podia moverse, estaba concentrándose en no decir nada y que se armara el gran escándalo.
¿Por qué? Bueno, no le pareció normal que Mukuro le desabrochó los botones de su saco escolar para quitárselo. Todavía fue peor cuando empezó a desabrochar unos dos botones de su camisa y pasó sus suaves manos por su pecho hasta llegar a sus hombros.
El joven soportó esas caricias porque no creyó que ella lo había hecho a propósito, y realmente… no. La chica empezó a masajearlo en sus hombros.
—Nnng… Nushi-sama está… muy duro en esta parte… —dijo con dificultad al hacer presión, Shidou trató de relajarse, aunque era difícil.
Sin embargo, Mukuro no había escogido las mejores palabras, así que Kotori y Mana giraron sus cabezas como si fueran atraídas por un imán, el muchacho de cabello azul tembló, pero soltó unas risitas nerviosas.
—¿E-En serio, Mukuro? Creo que sí estoy muy estresado entonces…
—Como decía… —dijo Kotori con algo de molestia, pero mejor se enfocó en Mana—. Oh, sí, ¿qué está haciendo Nia?
—Ah, será mejor que no la molestes por ahora, aunque espero que ya hayan terminado.
—¿Hmm? A-Ah…
—¡…! ¿Dolió, Nushi-sama? Muku será más suave y gentil —dijo un poco preocupada.
—No… lo haces bien, Mukuro. —Sonrió con gentileza—. Ya estoy menos tenso, ¿puedes seguir, por favor?
—Por supuesto, Nushi-sama, Muku hará todo lo que necesites~.
«Parece que lo disfrutas, Shidou…» Kotori tuvo un tic nervioso en su ceja, pero lo dejó pasar.
—Nia-san y Natsumi-san están trabajando contra-reloj en el manga de Nia-san, parece que tiene pocos días, de hecho, creo que llevan trabajando desde anoche y posiblemente no han dormido…
—¡Qué! —Shidou se preocupó al instante, entendía a Nia, pero posiblemente eso era demasiado para Natsumi—. Cielos, eso es malo para ambas, pero sobre todo para Natsumi. Iré a pedirles que paren…
—Nushi-sama, espera, Muku aún no termina de…
—Hey, Nii-sama, tranquilo. —Mana detuvo a su hermano y lo regresó a la silla fácilmente—. Ellas están bien, bueno, empiezan a tener ojeras como Reine-san, pero Natsumi-san en serio quiere ayudar, ¿en serio vas a pedirles que pare?
—Mana, pero…
—Shidou, tienes que relajarte y confiar un poco más en nosotras, ¿quién eres, Superman*? —preguntó con sarcasmo, en la mejilla del joven apareció una gotita de sudor—. No debes interferir a una chica cuando lo está dando todo.
Shidou suspiró y sonrió hacia ellas, asintió con la cabeza y dejó que Mukuro siguiera con su labor.
Parece que el muchacho nunca había sido masajeado en los hombros alguna vez, hasta Mana se sonrojó un poco al escucharlo soplar de "alivio"; aunque más parecía de placer, mientras las suaves manos de su "prometida" le daban el mejor tratamiento posible.
—Umm… ¿y Yoshino, Mana…?
—Ah, sí… Yoshino-san se la pasó conmigo mientras los vigilaba en clases, pareció estar interesada en ir, también a la escuela de Nii-sama, creo que está interesada en la escuela en general —dijo con mejor humor.
—Nnnah… ahh~ —dijo el muchacho con los ojos cerrados mientras se recargaba un poco más en la silla, Mukuro soltó una risita.
—¿Muku lo hace bien, Nushi-sama?
—Excelente —respondió en voz baja, pero realmente agradecido. «¿Por qué no me lo ofrecieron antes? Esto es genial, en serio».
—Oye… ¿te puedes calmar, Shidou? —preguntó Kotori—. Pareciera que lo estuvieras "gozando", ¿no será que estás pensando en algo sucio?
«Bueno, admito que Nii-sama está disfrutándolo bastante y haciendo sonidos… inusuales».
—¡Claro que no! —respondió con el ceño levemente fruncido.
—¡Oh…! —Mukuro tosió ligeramente y miró a Kotori con algo de molestia.
—¿Qué sucede, Mukuro?
—¿Podrías no interrumpir a Muku? Estás tensando el cuerpo de Nushi-sama con tus comentarios —dijo un poquito enojada, Mana soltó una carcajada.
—Hnn… ¿¡y tú por qué te ríes?!
Mukuro entonces se acercó al oído del muchacho y le susurró que podrían seguir, en su cuarto, donde nadie molestara. Shidou tragó saliva ante la oferta, ya sabía que ella era inocente, a pesar de todo, así que no le tenía miedo, aunque era una Yandere de clóset.
Sí, el Rey Demonio Lujurioso de Itsuka Shidou no podía ir por cualquier tipo de presa, no, no, ¡tenía que ser el premio gordo! Bellezas exóticas de las que un chico promedio no tendría ni oportunidad, al menos, es lo que Tonomachi alguna vez ha dicho cuando le preguntan de su mejor amigo.
Así que mientras Mana y Kotori empezaron otra de sus estúpidas discusiones donde mencionarían el tema tabú: "soy la verdadera hermanita de Shidou", Shidou vio su oportunidad, una que no se iba a repetir, y la tomó.
Aceptó la oferta de sanación y relajación de esta hermosa chica refinada.
«Después de eso, voy a ver cómo la están pasando Natsumi y Nia, de seguro que tendrán hambre, será mejor que le prepare algo delicioso a Natsumi; se está esforzando mucho hoy». Pensó con una sonrisa por sus planes de esta tarde. «Ah, pero probablemente Tohka también quiera… hmm, ¿tal vez pueda hacerlo para todas?»
Shidou siguió pensando en un platillo para todas, pero que no fuera como una cena y fuera sencillo de preparar, incluso lo pensó mientras Mukuro continuó con su masaje.
Ella estaba feliz de tenerlo tan cerca y de estar apoyándolo, así que no le importaba que estuviera tan callado.
Sin embargo, después de unos minutos…
—Nushi-sama, Muku también puede sobar tu espalda, ¿no te gustaría~?
—¡…! ¿Q-Qué? N-No, Mukuro, eso ya sería demasiado —dijo ligeramente conmovido. «¡Es la primera vez que alguien hace esto por mí!»
—¿Muku lo hico mal con tus hombros, Nushi-sama…? —preguntó con tristeza y agachó la cabeza un poco.
—C-Claro que no, es solo que…
—¡Entonces! —Ella lo tomó de las mejillas con sus manos y le sonrió felizmente—. Puedes dejárselo a Muku, Nushi-sama. Muku se encargará de tu estrés~.
—Hm… bueno…
Dicen que el destino tiene dos caras, como una moneda; una buena y una mala. A Shidou parece que le tocó la buena porque estaba recibiendo un gran tratamiento, sin embargo, su timidez tomó el control de la situación cuando Mukuro empezó a quitarle su camisa para que le sobara.
Pero el joven se avergonzó y su sangre se disparó, sonrojándose al instante, por lo que se negó a abandonar su camisa y le pidió a Mukuro que la soltara, pero ella no pareció escucharlo, diciéndole que hoy le "serviría completamente".
Sin embargo, hay algo que ambos no pudieron saber porque Mana no había dado todo su reporte y porque Kotori no lo había preguntado, así que para ellos fue una completa sorpresa cuando una chica joven de largo cabello azul ondulado y ojos azules, con una marioneta de conejo en una mano y vestida como una maid, entró al cuarto.
—¡…! —Shidou no pudo moverse y Mukuro finalmente le quitó la camisa.
—S-Shidou-sa… ¡Kyaaaaa! ¡L-Lo siento mucho! —gritó entre asustada y avergonzada, cerrando la puerta tras de sí, dejando la escoba y un recogedor.
—¡YOSHINO, NO ES LO QUE PIENSAS!
Ese fue el final de Itsuka Shidou…
