Accidentalmente vaporice a mi profesora de álgebra
Todos los semidioses se sentaron en el suelo. Atenea sonrió al ver que su hija se sentó junto al hijo de Hermes. Las cazadoras, por su parte, se preguntaban por qué Thalía no se sentaba con ellas. Era más, ¡incluso si hubiera estado sentado con dos chicos! Y en efecto, Thalía se había sentado con Nico frente al trono Percy.
-Accidentalmente vaporice a mi profesora de álgebra - leyó Hestia.
-Vaya título, Prissy -se burló la hija de Ares. Percy enrojeció.
Mira, no querías ser un mestizo.
- ¿Quién quiere? -preguntó Luke con fastidio, ya que algunos de los semidioses le lanzaban miradas de odio.
Si estás leyendo esto es porque piensas que puedo ser uno, mi consejo es:
- ¡No! -gritaron los Stoll-, ¡un consejo de Percy!
-¿Qué pasa? -preguntó Leo.
-Qué Percy da unos consejos increíblemente malos -explicó Nico.
-¡Eso no es verdad! -se defiende Percy.
-Sabes que sí, sesos de algas -le sonrío Annabeth.
Percy le envió una sonrisa a su amiga.
-¡Sois tan lindos! -chilló la diosa del amor. Piper y Silena miraron a su madre con preocupación.
-¿Sois novios? -preguntó Atenea, furiosa de su hija estaba con un hijo del alga marina. Annabeth negó con la cabeza. ¡Esos es bueno! Chillo la diosa de la sabiduría.
-¡Cállate de una vez, cara de búho! -le interrumpió Poseidón. A él no le hacía gracia que alguno de sus hijos estuvieran con alguna hija de Atenea.
Pero vio a su hijo que bajo la mirada cuando vio a Atenea feliz que él no era el novio de su hija.
Cierra este libro ahora mismo.
-Ojala fuera de tan fácil -susurró Chris.
Cree cualquier mentira que su madre o su padre hayan dicho acerca de su nacimiento y trata de llevar una vida normal.
Ser un mestizo es peligroso. Da miedo La mayor parte del tiempo, consigues que casi te maten de diferentes formas dolorosas y desagradables.
Los semidioses asintieron, y los dioses les miraron con preocupación.
Si eres un niño normal, leyendo esto porque cree que es ficción, fantasía. Sigue leyendo. Te envidio por ser capaz de creer que nada de esto habría esperado. Pero si te reconoce a ti mismo en estas páginas - si tú sientes algo moviéndose dentro - para leer inmediatamente. Podría ser que fueras uno de nosotros. Y una vez que lo sabes, es cuestión de tiempo antes de lo que sientas y van a venir por ti.
Ni digas que no te lo advertí.
-No lo hiciste -dijeron Apolo, Hermes, Nico, Travis, Connor y Chris a la vez.
Mi nombre es Percy Jackson.
-Creía que era Peter Johnson -dijo Charles con una sonrisa.
-Adivino, así es como te llamaba Dioniso en el campamento -dijo Poseidón con una sonrisa. Percy se encogió de hombros.
Tengo doce años.
- ¿Doce? -preguntó Aquiles, algo sorprendido-. ¿Tuviste tú primera misión a los doce años?
-Sí -fue la respuesta de Percy.
A Poseidón parecía un punto de dar un ataque, y Teseo y Orión no podían evitar mirarse preocupados por la seguridad de su hermano pequeño.
Hasta hace unos meses, yo era un estudiante que se alojaba en la Academia Yancy, una escuela privada para niños problemáticos en el centro de Nueva York.
Soy un niño problemático?
-Sí -respondieron Frank y Hazel.
-¿Cómo lo sabéis? -preguntó Nico, sorprendido.
-Soñamos que habíamos hecho una misión juntos -explicó Frank.
Percy lo miró confuso. Preguntándose por lo que tienen que hacer una misión con dos romanos.
Si. Se podría decir que sí.
-Hasta Percy lo admite -dijo Thalía con una sonrisa.
Yo podría señalar cualquier punto de mi vida corta y miserable para demostrarlo,
Poseidón frunció el ceño.
Pero las cosas realmente empezaron a ir mal cuando nuestra clase de sexto grado hizo un viaje de estudios en Manhattan - veintiocho niños y dos profesores en un autobús escolar amarillo, dirigiéndose al Museo Metropolitano de Arte para mirar la antigüedad de Grecia y Roma.
-Suena interesante -dijeron Atenea y Annabeth a la vez.
-Suena a tortura -dijeron Poseidón, Teseo y Orión a la vez.
Lo sé - suena a tortura.
La sala se río, mientras Annabeth miraba mal a su amigo, y Poseidón y sus dos hijos con aprobación.
La mayoría de viajes de Yancy lo eran.
Pero el Sr. Brunner, nuestro profesor de latín, organizaba este viaje, tenía esperanzas. El Sr. Brunner era un tipo de mediana edad que iba en una silla de ruedas motorizada. Tenía el pelo cayéndosele, y una barba desaliñada, una chaqueta raída de tweed que siempre olía un café.
Tu no pensarías que es guay pero el contaba historias y hacia bromas aparte de dejarnos jugar en clase.
También tenía una colección grande de armaduras romanas y armas, era el único profesor con el que no me dormía en sus clases.
-¿Te dormías en clase? -preguntó Atenea peligrosamente.
-Le juro que ya no -respondió Percy-. Ahora me paso de lo más aburrido aquí escuchando sus peleas.
Todos miraban a Percy con tristeza, mientras que Annabeth miraba un poco mal a su amigo. Pero no pudo evitar que su corazón de derritiese por eso. Al fin y al cabo, ella se pasaba la mayoría de las clases pensando en Luke.
Así que solo besó a Luke.
Percy vio cuando Annabeth besó a Luke y se cuestionó mal.
Esperaba que el viaje fuera bien. Al menos, esperaba que por una vez yo no
fuera del problema.
Chico, estaba equivocado.
-Cómo siempre -dijo Kaite.
Veras, las cosas malas me ocurren en los viajes de estudio. Como en quinto de primaria, cuando fuimos a Saratoga, tuve ese accidente con un cañón de la guerra de la revolución. Yo no apuntaba al autobús escolar, pero desde entonces fui expulsado de todos los modos.
- Genial -dijo Connor.
Y antes de esto en mi cuarta escuela primaria, cuando dimos un recorrido entre bastidores del mundo marítimo del tiburón, toco la palanca incorrecta en el pasillo y nuestra clase se dio un baño imprevisto.
- Increíble -dijo Travis.
Y antes de eso ... bien, te haces una idea.
-¡No! ¡Sigue! -suplicaron los Stoll.
-Tranquilos, luego le pillamos por banda y le obligamos a que nos lo confiese todo -dijo Nico con una sonrisa digna del gato loco de Alicia. Percy tragó ruidosamente, y aún más cuando a la sonrisa se unió Jasón, Leo, los Stoll, Chris, Charlie, Teseo, Orión, Perseo, Aquiles, e increíblemente, Luke.
Este viaje, estaba determinado a que fuera bien. Todo el camino a la ciudad me puse con Nancy Bobfit, la frecky, pelirroja cleptómana, que golpeaba a mi mejor amigo Grover en la parte de atrás de la cabeza con pedazos de emparedados de mantequilla y crema de cacahuete.
Los que conocían a Grover, fruncieron el ceño ante eso.
Grover era un blanco fácil. Era flaco. Lloraba cuando se frustraba. Debió haber repetido varios cursos, porque era el único niño de sexto grado con acné y con principio de un poco de barba en el mentón. Por encima de todo eso, estaba lisiado. El tenía una nota excusándole de PE del resto de su vida porque tenía algún tipo de enfermedad muscular en las piernas. Caminaba curiosamente, como si le doliera, pero no te dejes engañar. Deberías haberlo visto correr cuando había enchilada en la cafetería.
-No hizo falta que me describa tan bien, amigo -murmuró Grover, completamente rojo de la vergüenza, mientras que el resto de la sala reía.
De todos modos, Nancy Bobfit estaba lanzando bolas de sándwich que se pegaban en su pelo castaño rizado, y ella sabía que no podíamos saber nada porque estaba en libertad condicional. El director me había amenazado de muerte
- ¡Qué! -gritó Poseidón-. ¡Cómo se atreve a amenazar a mi hijo de muerte!
-Seguro que no es nada, Poseidón -le tranquilizo Afrodita. El dios del mar asintió a su tía. (N / A: Técnicamente Afrodita sería hija de Urano, quien es padre de Cronos, padre de Poseidón. Así que Afrodita sería la tía de Poseidón.)
De suspender del colegio
Poseidón murmuró una disculpa, avergonzado.
Si algo malo, vergonzoso, o medianamente entretenido sucedió en este viaje.
Murmullo "Te voy a matar".
-Hazlo -suplicaron Ares y Clarisse. Frank miró preocupado a su padre ya su hermana.
Grover trato de calmarme. "Está bien. Me gusta la mantequilla de cacahuete".
-Pero no en el pelo, ¿verdad? -señaló Jasón.
Eludió otro pedazo de comida de Nancy.
"Eso es todo". Empecé a levantarme pero Grover me puso de vuelta en mi
asiento.
Clarisse y Ares miraron mal al sátiro. Frank ahora sí que se pregunta por la salud mental de sus familiares.
"Ya estás en libertad condicional", me recordó. "Sabes que tendremos la culpa si algo pasa".
Pensándolo bien, desearía haberle atizado a Nancy Bobfit ahí mismo.
Poseidón frunció el ceño preocupado. No le gustaba como sonaba eso. Los cuatro héroes del pasado miraban a Percy con preocupación.
En el colegio la suspensión no había sido nada comparado con el desastre en que iba a un metro.
El Sr. Brunner nos condujo en la visita al museo.
Puso su silla de ruedas al frente, guiándonos a través de las enormes galerías, estatuas de mármol grandes y vitrinas llenas de cosas viejas y de cerámica de color naranja. En mi mente apareció la idea de que estas cosas habían
sobrevivido dos mil o tres mil años.
-Más, mucho más -dijo Deméter.
Nos reunimos alrededor de un muchacho de trece metros de altura de piedra con una gran esfinge en la parte superior y comenzamos a contar como era una lapida, una estela, para una chica de nuestra edad. Nos contó acerca de la forma detallada de los lados. Estaba tratando de escuchar lo que parecía porque me interesaba de alguna forma,
- ¿Qué? -preguntó Percy al notar la mirada de todos encima de él.
-Nada -respondió Nico, un poco molesto, ya que desde el inicio de la lectura, Deméter apenas le había quitado la vista de encima-. ¿Qué sucede, señora Deméter?
-Nada -respondió la diosa de la agricultura-. Sólo pienso que eres bastante guapo, y ya que mi querido hermano secuestro a mi hija, podría hacer lo mismo con su hijo -acabó dirigiéndole al hijo de Hades una sonrisa lasciva.
Nico puso cara de horror, y se medio escondió detrás de Thalía, mientras que el resto de la sala se reía, y Hades miraba mal a su hermana.
Pero todo el mundo a mi alrededor estaba hablando y cada vez que las personas que se callaran, el profesor acompañante, la Sra. Dods, yo miraba mal.
La Sra. Dods era profesora de matemáticas, que siempre tenían una chaqueta de cuero negro, incluso a su edad, a sus cincuenta años. Parecía lo suficiente como para montar en una Harley.
Hades frunció el ceño. No sabía porque le sonaba tanto.
Había llegado a Yancy a mitad del año, cuando nuestro profesor de matemáticas tuvo un ataque de nervios.
Desde el primer día, la Sra. Dods se enamoro de Nancy Bobfit y me imagine que estaba poseída. Me señalo con su dedo torcido y yo dije: "Ahora, cariño", realmente dulce, y sabía que iba a caerme una detención después de clases durante un mes.
Una vez, después de que me hiciera borrar las respuestas del libro de matemáticas hasta la medianoche, le dije a Grover que no parecía que la Sra. Dods fuera humana. Me miro muy serio y me dijo:
"Tienes toda la razón".
-Grover -le regaño Quirón. Le había dicho a Grover que tenía que actuar con naturalidad, y eso desde luego no lo era.
El Sr. Brunner se dejo de hablar de arte funerario Griego.
Por último, Nancy Bobfit rió por el hombre desnudo con la estela y yo di la vuelta y le dije: "¿Quieres callarte?"
Lo que salió más fuerte de lo que quería.
-¿Cuando no? -preguntó Thalía.
Todo el grupo se repite. El Sr. Brunner detuvo su historia.
"Señor Jackson", dijo. "¿Algo que decir?"
Mi rostro estaba totalmente rojo.
Igual que en la sala.
Le dije "No, señor".
El Sr. Brunner señalo una de las imágenes de la estela. "¿Tal vez podrías decirnos lo que representa la foto?"
Mire la talla y sentí una oleada de alivio, porque en realidad lo reconocía.
- Increíble -dijo Annabeth con una sonrisa.
"¿Es Cronos comiéndose a sus hijos no?"
Hestia paró de leer unos segundos, mientras recordaba la "hermosa" infancia que había pasado en el estómago de su padre.
"Sí", dijo el Sr. Brunner, obviamente no conforme. "Y lo hice porque ..."
"Bueno ..." me sacudió el cerebro para recordar. "Cronos era el rey de los dioses y"
-¿Dios? -preguntó Zeus, enojado.
-Seguro que será corregido, padre -le aseguró Hermes.
-Además, ya le gustaría a Cronos ser un Dios -dijo Apolo.
"¿Dios?" pregunto el Sr. Brunner.
"Titán" me corregí. "Y ... no se fiaba de sus hijos, que eran los dioses. Así que, ummm Cronos se los comió, ¿verdad? Pero su mujer escondió a Zeus bebé y le dio a Cronos una piedra para comerse en su lugar. Y más tarde cuando Zeus creció, engaño a su padre, Cronos ".
"¡Eeew!" Dijo una de las chicas detrás de mió.
-Buena forma de resumirlo -admitió Silena.
"Y por eso fue la gran lucha entre los dioses y los titanes", continúa. "Y los dioses ganaron".
-Y resumir una guerra de varios años en menos de un minuto -dijo Artemisa, sorprendida.
-Es Percy -respondió Nico, como si eso lo dijera todo.
Se oyeron algunas risitas en el grupo.
Detrás de mi Nancy Bobfit le murmuro a un amigo, "Como vamos a usar esto en la vida real. Quien nos va a preguntar en una entrevista de trabajo, '¿Por qué Cronos se comió a sus hijos?' "
" ¿Y por qué Señor Jackson ", dijo Brunner," para contestar a la excelente pregunta de la señorita Bobfit, de porque es importante en la vida real? "
-Bustido -murmuró Chris.
Murmuro "reventado" Grover.
-¡Aaaaaah! -exclamaron los Stoll-. ¡Chris, piensas como una cabra!
-Mejor que pensar como vosotros -replicó Chris. Travis y Connor lo miraron con sorpresa.
"Cállate", susurró Nancy, con la cara roja, incluso más brillante que su pelo. Al menos Nancy se avergonzaba también. El Sr. Brunner era el único que escuchaba. Tenía las orejas como radares.
-Cómodo caballo, más bien -dijo Leo.
Pensé en su pregunta y me encogí de hombros. "No sé, señor".
"Ya veo". el Sr. Brunner parecía decepcionado. "Bueno, la mitad bien, el Sr. Jackson tuvo razón. Zeus efectivamente le dio una mezcla de mostaza y vino a su padre lo que le hizo vomitar los otros cinco hijos, que por supuesto, siendo dioses inmortales, habían estado viviendo y creciendo sin digerirse completamente en el estomago del Titán. Los dioses vencieron a su padre, cortaron en pedazos con su propia guadaña y esparcieron los restos en el Tártaro, la parte más oscura del inframundo.
- ¿Nota feliz? -cuestionaron los dioses.
-No fue muy inteligente ese comentario -reconoció el centauro.
Es momento de almorzar. Sra. Dods, podríamos salir? "
La clase se movió, los niños se aguantaban el estomago, los chicos empujándose unos a otros y actuando como burros.
-Como siempre hacen -susurró Zoë.
Grover y yo tuvieron un punto de seguir al Sr. Brunner, cuando dijo. "Señor Jackson".
Yo sabía que venía.
Le dije a Grover que siguiera adelante. Entonces me volví hacia el Sr. Brunner.
"Señor?"
El Sr. Brunner tenia la mirada que no te dejaba ir - intensos ojos marrones que podrían haber tenido mil años de antigüedad y haberlo visto todo.
-Todo no, pero si muchas cosas -dijo Quirón.
"Tú debes saber la respuesta a mi pregunta". me dijo el Sr. Brunner.
"Acerca de los titanes?"
"Acerca de la vida real. Y como tus estudios son aplicables".
"Oh."
"Lo que ha aprendido de mi", dijo. "Es de vital importancia. Espero que lo trates como tal. Voy a aceptar solo lo mejor de ti, Percy Jackson".
-No por nada eras mi alumno favorito -señaló Quirón. Teseo y Aquiles, quienes habían sido enseñados por Quirón miraron con especial interés a Percy. Si el centauro decía que el hijo de Poseidón era su favorito, tenía una buena razón.
Quería enojarme, ese chico me empujo fuerte.
Quiero decir, claro, era una especie de día fresco, cuando él vestía alguna clase de trayectoria romana y armadura y gritó. "¡Eh!" y nos desafió, con la punta de la espada contra la tiza. Pero el Sr. Brunner esperaba que yo fuera tan bueno como todos los demás, a pesar de que tengo dislexia y el trastorno por déficit de atención y nunca había pasado por encima de una C en mi vida.
Atenea chasqueo la lengua enfadada. No entendía que le había visto su hija al engendro del mar.
-Cuando volvamos te voy a dar clases hasta que tus notas sean de A -le prometió firmemente Annabeth a Percy. Esto la miró con horror, hasta que se dio cuenta de que eso no iba a pasar por lo que era inmortal.
No, él no esperaba que fuera igual de bueno, él esperaba que yo fuera el mejor.
-Y lo eres -dijo la mayoría de la sala. Percy, para sorpresa de las cazadoras y Artemisa, que habían esperado a que se levantara alarmando, enrojeció y se hundió en su trono.
Y yo no podría aprender todos los nombres y los hechos y mucho menos con perfecta ortografía.
-A todos nos pasa lo mismo -dijo Luke. Algunos se sobresaltaron. Habían olvidado que Luke estaba ahí. Y Annabeth le acaricio la mejilla.
Murmure algo acerca de esforzarme más, mientras que el Sr. Brunner echaba una larga y triste mirada a la estela, como si hubiera estado en el funeral de esa niña.
-Lo estuve -reconoció Quirón. Eso era lo que odiaba de su vida. Encariñarse de los héroes, y que luego estos murieran. Afrodita se removió intranquila en su sitio. Aquella niña había sido una hija suya.
Me dijo que me fuera de una esquina.
La clase estaba reunida en la escalinata del museo, donde podía observar el tráfico de personas a lo largo de la quinta avenida.
En el cielo, una gran tormenta se estaba formando, con nubes más negras de lo que nunca había visto en la ciudad. Me imagino que tal vez fuera por el calentamiento global o algo, porque el tiempo en toda la Navidad, había sido extraño. Hemosmos tenido grandes tormentas de nieve, inundaciones, incendios forestales por rayos.
Los dioses se miraron, especialmente Zeus y Poseidón. Aquello sonaba a una de sus peleas, pero bastante más violenta de lo normal.
No me sorprendería si se tratara de un huracán en formación. Nadie más parece darse cuenta.
- La Niebla -susurró Piper, algo molesta.
Algunos de los chicos le tiraban a las palomas trozos de galletas. Nancy Bobfit estaba tratando de robar algo del bolso de una señora,
- No es hija de Hermes -sé apresuro a contestar Chris, al ver las miradas que le lanzaban a su padre. Esto y Luke respiraron con tranquilidad, no les gustaba esa niña fuera de la familia suya.
Y por supuesto la Sra. Dods no vio nada.
Grover y yo nos sentamos en el borde de la fuente, lejos de los demás.
Pensamos que tal vez así haríamos eso, la gente no sabría que éramos de esa escuela - la escuela para los casos problemáticos que no tenían que estar en otro lugar.
"Te han castigado?" solicitó Grover.
"No" dije "No Brunner. Me gustaría que se olvidera de mí algunas veces. Quiero decir, no soy un genio".
Grover no dijo nada durante un tiempo. Luego, cuando pensé que iba a soltarme un comentario filosófico profundo para hacerme sentir mejor, dijo. "¿Me das tu manzana?"
Grover enrojeció, mientras que el resto de la sala reía.
-Lo siento, colega -se disculpo el sátiro.
-No importa -dijo Percy, mientras reía.
Yo no tenía mucho apetito, así que se la di.
Observando la quinta avenida y pensé en el apartamento de mi madre, en la parte alta de la ciudad. No la había visto desde navidad. Yo quería coger un taxi y volver a casa.
Las cazadoras rodaron los ojos, mientras pensaban que todos los chicos eran iguales.
Que me abrazara y se alegrara de verme, pero sería decepcionante también. Ella me mandaría de vuelta a Yancy, recordándome
que tenía que esforzarme más, incluso si esta era mi sexta escuela en seis años y que posiblemente iba a ser expulsado de nuevo. Yo no podría estar ahí de pie mirándome ella con esa cara triste.
Ahora las cazadoras miraban el libro con sorpresa.
"Puede que este chico sea diferente", dijo Zoë, pero al instante descartó esa idea. Todos eran iguales.
El Sr. Brunner puso su silla de ruedas en la parte baja de la rampa para minusválidos. Comía apio, mientras leía una novela de bolsillo. Una sombrilla roja sobresalía de la parte posterior de la silla, haciendo que pareciera una mesa de café motorizada.
Sería interesante de construir -dijo Leo. Charles asintió a las palabras de su hermano y Hefesto miró con orgullo a sus hijos.
Estaba a punto de desenvolver mi sándwich cuando Nancy Bobfit estaba delante de mí con sus amigas, supongo que había estado cansado de robar a los turistas y dejo caer su almuerzo a mediodía sobre el regazo de Grover.
Todos los amigos de Grover lanzaron al libro miradas de odio. Tan profundas, que Hestia se escondió detrás de él.
"¡Uy!" Ella me sonrió con los dientes torcidos. Sus pecas eran de color naranja, como si alguien se pintara la cara con Cheetos liquido.
Afrodita hizo una mueca de asco, al igual que sus dos hijas.
Trato de mantener la calma. El consejero de la escuela me había dicho un millón de veces, 'cuenta hasta diez, controla tu temperamento'. Pero yo estaba tan loco con la mente en blanco. Una ola rugió en mis oídos.
Poseidón saltó de su asiento. Sabía lo que iba a suceder.
No recuerdo tocarla, pero lo siguiente que supe es que Nancy estaba sentada de culo en la fuente, gritando. "¡Percy me empujo!"
La Sra. Dods se materializo junto a nosotros. Algunos de los niños murmuraban
:: "¿Has visto?"
"-El agua"
"-Como la agarro-"
-Vaya, debes ser muy poderoso para hacer eso con doce años -dijo Perseo con una sonrisa dirigida a su tocayo.
Zeus frunció el ceño. No le gustaba que el hijo de Poseidón fuera de tan poderoso a tan corta edad. Podría resultar ser una amenaza para su futuro como rey de los dioses.
No sabía de lo que estaban hablando. Todo lo que sabía era que estaba en problemas de nuevo. Tan pronto como la Sra. Dods estuvo segura de que la pobre Nancy
- ¿Pobre? -preguntó Jasón.
-No sé de dónde ha salido -reconoció Percy.
Estaba bien, prometiéndole conseguirle una camiseta nueva en la tienda de regalos del museo, etc., etc., la Sra. Dods se volvió contra mí. Hubo un incendio triunfal en sus ojos, como si hubiera hecho algo que había estado esperando todo el semestre.
-Seguro que estaba esperando algo así -murmuró Frank, cogiéndole la mano a Hazel, que se había puesto nervioso, ante una mirada atenta de Leo.
"Ahora, cariño".
"Ya lo sé", murmura "Un mes borrando libros".
-¡Error! -exclamaron Hermes y sus hijos.
-Norma número doce: No intentes adivinar nunca un castigo -dijo Luke.
Eso no fue correcto decirlo.
Hermes y sus hijos asintieron.
"Ven conmigo", dijo la Sra. Dods
"¡Espere!" Grito Grover. "Fui yo quien la empujo".
Me queda mirándolo, atónito. No podía creer que estaba tratando de cubrirme.
-Es mi trabajo -dijo el sátiro con una sonrisa, que Percy le devolvió.
La Sra. Dods le dio una mirada que mata. Con tanta fuerza que la barbilla de él temblaba.
"No lo creo, Sr. Underwood". dijo ella.
"Pero-"
"Usted-quédese-aquí".
Grover me miro de forma desesperada.
"Esta bien, tío", le dijo. "Gracias por intentarlo".
"Cariño", dijo la Sra. Dods gritándome. "Ahora"
sonrió Nancy Bobfit.
Le di mi mirada de Nos-veremos-más-tarde.
Los semidioses griegos se estremecieron.
-Vamos, no será tan mala -dijo Leo.
-Sí que lo es -dijo Nico. Travis y Connor asintieron. Desde que Percy había dado clases de lucha de Kaite, y la había adoptado como una hermana. Así que cada vez que se metían con ella, Percy había saltado en su defensa.
Entonces me volví para enfrentar frente a la señora Dods, pero ella no estaba allí. Estaba de pie en la entrada del museo, en la parte superior de la escalera, gesticulando impaciente para que fuera.
¿Como había llegado allí tan rápido?
-Porqué es un monstruo -susurró Annabeth.
Tengo momentos bastantes, cuando mi cerebro se queda dormido o algo y la siguiente cosa que se es que yo he perdido algo, como si una pieza de un rompecabezas cayera del universo y me deja mirando un lugar en blanco detrás de ella. El consejero de la escuela me dijo que era parte del TDAH, mi cerebro malinterpretaba las cosas.
-No creo que sea eso -dijo Perseo.
Yo no estaba tan seguro.
Perseo le sonrío a su tocayo.
Fui detrás de la Sra. Dods
A mitad de los escalones, mire a Grover. Estaba pálido, mirando del a mí, como si quisiera que el Sr. Brunner notara lo que estaba pasando, pero el Sr. Brunner estaba absorto en su novela.
-Quirón -se quejaron algunos.
-Era un libro interesante -murmuró Quirón, completamente ruborizado.
Bueno, pensé. Me va ha hacer comprar una camisa nueva para Nancy en la tienda de regalos.
-¡No! -Gritó Travis.
-La norma doce -dijo Connor.
Pero al parecer, ese no era el plan.
La seguí por el museo. Cuando finalmente el alcance, finalmente de vuelta en Grecia y la sección romana.
Excepto por nosotros, la galería estaba vacía.
-No -gimió Hazel, preocupada por su amigo.
La Sra. Dods estaba de pie con los brazos cruzados delante de un gran friso de mármol de los dioses griegos. Estaba haciendo un ruido extraño con la garganta, como gruñendo. Incluso sin el ruido ya estaba nervioso. Es raro estar a solas con un profesor, especialmente la Sra. Dods Algo sobre la forma en que miraba el friso, como si quisiera pulverizarlo ...
"Nos estas dando problemas cariño". dijo.
Hice lo seguro. Le dije: "Si señora".
-¿What? -dijo Thalía, asombrada.
-Le tenía respeto a un monstruo, pero no se lo tenía ni a los titanes ni a los dioses -dijo Nico.
-¿WHAT? -Rugió Zeus, levantándose de su sitio-. ¿CÓMO ES QUE NO NOS TIENES RESPETO?
Levantó su rayo para pulverizar a Percy, pero al instante se encontró con el tridente de Poseidón en su cuello.
-Cómo sé ocurra atacar a cualquiera de mis hijos vas a tener que pelear contra mí -le prometió el dios del mar.
Zeus se envió en su sitio, él no era tan idiota como para enfrentarse a la ira de su hermano mayor.
Ella tiro de las mangas de su chaqueta de cuero. "¿De verdad crees que puedes salirte con la tuya verdad?"
La mirada en sus ojos iba más allá de la locura. Era malvada.
Ella es maestra pensé con nerviosismo. No es que vaya a hacerme daño.
-Si lo va hacer -dijo Kaite preocupada por la vida de su "hermano".
Le dije "Yo ... Yo, me esforzare más, señora".
Un trueno sacudió el edificio.
"Nosotros no somos tontos, Percy Jackson". dijo la Sra. Dods "Era solo cuestión de tiempo que te descubrieras. Confiesa y sufrirás menos dolor".
No sabía de qué hablaba.
Todo lo que podría pensar era que los maestros habían encontrado el alijo ilegal de dulces que había estado en mi dormitorio.
- ¿Seguro de que no eres hijo mío? -preguntó Hermes.
-Seguro -respondió Percy.
O tal vez se han dado cuenta de que mi ensayo sobre Tom Sawyer era de Internet y no por haber leído el libro y me iban a quitar mi nota. O peor, me iban a hacer leer el libro.
-Es un buen libro -dijo Atenea, mirando fulminante al chico.
-Descuida, mamá -dijo Annabeth-. Él obligó a leerlo.
Percy enrojeció al recordar la manera en la que Annabeth le había obligado a leer el libro.
"¿Y bien?" supuestamente ella.
"Señora, yo no ..."
"Se acabó el tiempo". dijo entre dientes.
Entonces, sucedió la cosa más extraña. Sus ojos empezaron a brillar como brasas de barbacoa. Sus dedos se están convirtiendo en garras. Su chaqueta se fundió en grandes alas de cuero.
- ¡Alecto! -exclamó Hades, sorprendido.
-¡¿Ha mandado una furia contra mi hijo ?! -Rugió Poseidón a su hermano.
-Pensé que él había robado mi yelmo -respondió Hades.
Ella no era humana. Era una bruja arrugada con alas de murciélago y garras, y una boca llena de colmillos amarillos, apunto de comerme.
Luego las cosas se pusieron aún más extrañas.
-¿Cómo se pueden poner más extrañas? -preguntó Frank.
-Es Percy -respondió Chris.
El Sr. Brunner que había estado frente al museo un minuto antes en su silla de ruedas, estaba en la entrada de la galería con una pluma en la mano.
"¡Eh, Percy!" gritó, tirando la pluma al aire.
-¿Una pluma? -preguntó Leo-. ¿Para qué le va servir una pluma?
-Ya lo verás -respondió Hazel recordando que había soñado con la espada de Percy.
La Sra. Dods, se abalanzo sobre mí.
Con un grito, la esquiva y sentí las garras rozando el aire junto a mi oído. Cogí el bolígrafo en el aire, pero cuando llego a mi mano, ya no era una pluma. Era una espada - la espada del Sr. Brunner que siempre utilizaba en el torneo.
-¡Contracorriente! -exclamó Poseidón.
Zoë frunció el ceño. Esa era la espada que le había regalado al imbécil de Héracles, antes de que este le traicionara. Por su culpa, su familia le había repudiado. Por esa razón se había unido a las cazadoras, para ayudar a las chicas que habían tenido manos de un hombre.
La Sra. Dods se volvió hacia mí con una mirada asesina en sus ojos. Mis rodillas parecían de gelatina. Me temblaban las manos tanto que casi dejo caer la espada.
-Debilucho -dijo Ares, y al instante fue bañado por el océano Índico.
Me espeto. "¡Muere, cariño!"
Y voló directamente hacia mí.
Absoluto terror corrió por mi cuerpo. Hice lo único que llego de forma natural: blandí la espada.
- ¿Y eso para ti es de forma natural? -preguntó Apolo sorprendido.
-Si fueras romanas lo entendía, ya que nosotros nos entrenamos desde pequeños. Pero que te salga eso de forma natural, siendo la primera vez, quiere decir que eres un guerrero natural -explicó Jasón, con un poco de celos en su voz que Piper notó. Ésta, le ocurrió una mirada confusa a su novio.
La hoja de metal toco su hombro y paso limpia a través de su cuerpo como si fuera de agua. ¡Silbido!
La Sra. Dods fue un castillo de arena en un momento. Ella estallo en polvo amarillo, se vaporizo en el terreno, sin dejar nada, pero con olor a azufre y un gritó de muerte y un frío en el aire, como si esos dos ojos brillantes siguieran mirándome.
Los semidioses se estremecieron. Desde luego, el primer monstruo nunca lo olvidas.
Estaba solo.
Había un bolígrafo en la mano.
-Aun te afectaba la Niebla -susurró Artemisa.
El Sr. Brunner, no estaba allí. No había nadie más que yo.
Mis manos estaban temblando. Mi comida requerida de haber sido contaminada con hongos o algo así. ¿Y si había imaginado todo eso?
- Solo a ti se te ocurre esa idea -dijo Nico con una sonrisa.
Volví a salir.
Había empezado a llover.
Grover estaba sentado junto a la fuente, con un mapa del museo sobre su cabeza. Nancy Bobfit estaba todavía allí de pie, empapada después de su baño en la fuente, refunfuñando con sus fact amigas.
Cuando ella me vio, dijo. "Espero que el Sr. Kerry te haya azotado el trasero".
-¿Quién? -preguntaron Thalía y Nico.
Le dije "¿Quien?"
Thalía y Nico miraron el libro en shock.
-¡Pensamos como Percy! -gritaron ambos a la vez con horror.
Percy se cruzó de brazos, enfurruñado con sus primos. Annabeth se río de la actitud infantil de su amigo.
"Nuestro maestro, tonto".
Parpadee No hemos tenido nunca un maestro llamado Sr. Kerry. Le pregunté a Nancy de que estaba hablando.
Ella solo puso los ojos en blanco y se alejo.
Le pregunté a Grover donde estaba la Sra. Dods
Él dijo. "¿Quien?"
Pero se detuvo y no me miro, así que pensé que estaba bromeando.
-Chicos -dijo Hermes a sus hijos-. Quiero que le deis clases de mentir a Grover.
-De acuerdo -dijo Connor-. Grover el viernes a las diez en punto en nuestra cabaña.
El sátiro los miró un poco preocupado.
"No es gracioso hombre", le dije. "Voy enserio".
Un trueno retumbo.
Vi al Sr. Brunner sentado bajo su sombrilla roja, leyendo su libro, como si nunca se hubiera movido.
Me acerque a él.
Miro hacia arriba, un poco distraído. "Ah, mi pluma. En el futuro haga el favor de traer su propio utensilio de escritura, Sr. Jackson".
-¡Tú sí que sabes mentir, Quirón! -exclamó Hermes, limpiándose una lágrima de orgullo.
Le entregue al Sr. Brunner su pluma. Ni siquiera me había dado cuenta de que estaba todavía con ella.
"Señor", le dije. "¿Dónde está la Sra. Dods?"
Me miro sin comprender. "¿Quién?"
"El otro acompañante. La Sra. Dods. La maestra de álgebra".
El frunció el ceño, inclinándose hacia adelante, viéndose ligeramente afectado.
"Percy no hay una Sra. Dods en este viaje. Por lo que sé, nunca ha tenido
una Sra. Dods en la academia Yancy. ¿Te encuentras bien?"
- Claro que se encuentra bien. Lo único que pasa es que una furia ha intentado matarlo -dijo Apolo sarcásticamente.
-Es el final del capítulo -informó Hestia, cuando la luz volvió a aparecer ...
