La primera vez, lo habían malentendido. Sin embargo, esta vez que se oían esa clase de sonidos que llegaban hasta detrás de la puerta, producto de Aoi e Inosuke. Zenitsu estaba seguro que estaban haciendo cosas "sucias". Tanjiro, a pesar de no decía palabra alguna, también pensaba lo mismo.

-¿Q-Que haces? ¡No, no metas! ¡Ah!-emitió un corto chillido.

Zenitsu y Tanjiro estaban rojos e inmóviles.

-Callate.

-¡Me mordiste! -exclamó luego de lo exigido-. ¡Tampoco lamas!

-¡Deja de chillar! -bramó-¡Deberías agradecer que el gran Inosuke_sama este haciendo esto!

-No te pedí que lo hicieras.

Zenitsu no pudo mas. Abrió la puerta por puro impulso y gritó con los ojos cerrados-: ¡INOSUKE! ¿COMO PUEDES HACER TAL BARBARIDAD?

Indignado de sus costumbres salvajes. Y mas indignado de saber que ya no era el único virgen.

Tanjiro con los ojos cerrados y con el rostro rosa de la vergüenza. Ya había dicho-: Perdón por la interrupción.

Para encontrarse cuando abrió los ojos que Inosuke no estaba mas desvestido de lo usual y este tenia agarrada la mano de Aoi y su dedo muy cerca de su boca.

-No lamas mi herida-maculló Aoi-¿Cuantas veces tengo que decírtelo?- aún sintiendo por su extremidad, la saliva deslizarse por su piel y sangre al haber tenido el dedo lastimado.

Y que Inosuke decidió "tratarlo"

-¡Con saliva se cura mas rápido!

Aoi no pudo replicar que al posar sus ojos en los dos chicos al lado de la puerta. No pudo evitar sonrojarse para luego fruncir el ceño al ver sus caras perplejas.

-¡¿Otra vez?! Chicos, ¡Ya dejen de pensar esas cosas!-exclamó con mucha vergüenza Aoi.

-¿Que cosa?-Inosuke volvió a preguntar con inocencia.

Todos mantuvieron su boca cerrada.