Tsuna's a what?

Autor: ariathal 2410

Traductora: HijadeHypnos

Adv. de Autora: garabatos, un poco de ooc, pero creo que tiene razón de ser (especialmente Reborn dado que Tsuna le gusta tirar de esa lógica por la ventana cada vez que puede)

AN: Dying Will Flames no están en este AU, León es un camaleón normal (por ahora).

Notas de Traducción: Errores gramaticales y de traducción, tratando de adaptarlo me comí palabras.

Como el original tiene más de 11mil palabras eh decidido subirlo por partes.

De verdad espero que lo disfruten tanto como yo lo hice al leerlo.

Gokudera ya había llegado hace dos meses cuando Yamamoto se acercó a Tsuna. En ese lapsus de tiempo se las había arreglado para pasar sus materias excepto matemáticas, y ya no se tropezaba con sus propios pies como antes. Encontraba a Reborn un tutor algo brutal, pero desde que la mitad de sus trampas y ataques terminaban rebotando, al final terminó usando métodos a mano (que era aún más brutal). Al parecer la mejoría de Tsuna había alcanzado el interés de Yamamoto. Tsuna había sido forzado a limpiar el gimnasio, como siempre, y Yamamoto escogió quedarse y ayudar, usó ese tiempo para hacer un par de preguntas.

- ¿Eh? ¿Tienes un entrenador personal? – dijo Yamamoto sorprendido.

- Obvio – exclamo Tsuna. "No habría sido capaz de mejorar sin uno".

- Hm… yo pensé que solo estabas trabajando duro… - dijo Yamamoto, frotándose la nuca. Parecía distraído y había algo que a Tsuna no le gustaba. Lo hizo irritarse un poco y eso usualmente era una mala señal. Estúpidos efectos secundarios mágicos.

- ¿Puedo preguntarle a Reborn si quieres? Aunque no creo que el beisbol este realmente en nuestra agenda… ¿Cuáles son tus días libres? - preguntó Tsuna. Se rascó debajo de la barbilla, tratando de aliviar la molesta irritación.

- ¿Días libres? – dijo Yamamoto, claramente confundido. Tsuna se detuvo. Él era estúpido, eso era un hecho muy bien sabido, pero tampoco era TAN estúpido. Sabía, aunque Reborn no se lo dijera, que los días libres o de descanso eran importantes. Si no descansabas, podías dañarte a ti mismo. Ahora Yamamoto era el que tenía una mirada confundida… como si no supiera… Tsuna se sintió enfermo.

- Vives arriba de Takesushi ¿verdad? – dijo, con voz baja. Yamamoto parpadeo.

- Um – asintió. Tsuna asintió también. Agarró la muñeca de Yamamoto y empezó a caminar.

Tsuna no paró de caminar. Ni siquiera cuando llegaron a Takesushi. Le dio un breve y educado saludo al Yamamoto mayor y arrastró al menor escaleras arriba, solo parando para preguntar dónde estaba la habitación del chico. Una vez adentro, lo arrastro hacia la cama, lo manipulo suavemente para que se sentara y cruzó sus brazos sobre su pecho. Tsuna puso tanta amenaza en su estatura como su pequeño cuerpo podía manejar.

- Tenemos que hablar – Yamamoto miraba confundido.

Cuando Tsuyoshi vio al pequeño castaño bajar las escaleras un rato después y darle una pequeña y alegre despedida, estaba confundido. Todavía más cuando Takeshi no lo siguió. Nunca lo había visto, así que no sabía muy bien que tanto se conocían con Takeshi. Su hijo se había visto un poco perdido también… esperó unos minutos, cuando Takeshi todavía no bajaba, se excusó rápidamente.

Tsuyoshi metió la cabeza en la habitación de su hijo. Takeshi estaba metido en su cama mirando al techo con leve horror. Tsuyoshi trató de parecer comprensivo, pero de lo más seguro es que se viera algo confundido.

- ¿Takeshi? – dijo con indecisión, el chico lo miró.

- Tsuna dijo que tenía que descansar hoy, o si no me convertiría en un sapo… - dijo tranquilo, aún un poco asustado. Tsuyoshi se mordió el labio, trató de decirse a sí mismo que no podía de reírse de su hijo. Tsuna… si, había escuchado de él. Algunos incidentes, pero parecía un buen chico. Y había logrado que Takeshi descansara… sonrió plácidamente.

- Estoy seguro que no hará eso, seguro está preocupado por tu salud - dijo con suavidad. La expresión de Takeshi se torció en un ceño fruncido.

- ¿Y tú? – preguntó. Le tomó un segundo a Tsuyoshi comprender lo que el chico dijo, luego suspiro. Entro al cuarto, sentándose a los de la cama de Takeshi. Su hijo lo miró con los ojos abiertos y preocupados, no veía esa mirada desde que era un niño.

- Pienso… que a veces no te das cuenta de cuanto te fuerzas a ti mismo y no siempre piensas en tus límites. Sacaste eso de mí… - dijo con remordimiento. Takeshi miró hacia abajo por un momento, moviéndose ligeramente debajo de las sabanas.

- Tsuna dijo que había llegado a mi límite, que si seguía presionándome demasiado terminaría lastimándome – dijo en voz baja. Tsuyoshi hizo un mueca ¿En verdad su hijo se había estado presionando a si mismo así de duro? ¿Realmente lo había estado dejando hacer eso?

- Entonces me alegro de que se haya dado cuenta. Y me alegro de que se preocupe lo suficiente como para hacer algo al respecto – dijo suavemente. Takeshi asintió por un momento, aparentemente asimilando todo.

- No es tu culpa – dijo después de un momento, Tsuyoshi casi se avergonzó. Maldita su molesta línea familiar perceptiva. "No hablo contigo lo suficiente sobre el beisbol, la escuela, mis… amigos. Debieron haberse dado pero no lo hicieron…". La gran cantidad de dolor en esas últimas palabras casi hizo que Tsuyoshi quisiera volver a tomar su espada.

- No es fácil estar rodeado de gente, es difícil saber quién es bueno o malo para ti. A veces, tienes que dar un vistazo a lo que tienes y empezar de nuevo – Takeshi asintió despacio, por una vez sin su característica sonrisa. Tsuyoshi nunca había sido bueno en estas cosas de corazón a corazón, siempre creía que echaba a perder las cosas, o decir algo erróneo. Menos mal que esta vez, hubo una diferencia.

- ¿Por qué has sido arrestado tantas veces? – Reborn preguntó perezosamente una mañana. Le ha estado enseñando a Tsuna por casi 6 meses y el adolescente aún no había hecho nada por lo que valiera la pena ser arrestado. "¿Cuáles han sido los cargos?"

- ¿Eh?... Tsuna respiró, un poco confundido. "No sabía que supieras sobre eso… la mayoría de los cargos son por desorden. Me arrestan básicamente cada vez que saco a Natsu a la calle, que es siempre. Tengo que evitar a la policía y al Comité Disciplinario todo el tiempo. Um… también hay robo de tumbas, pero eso es solo porque no hay una ley en contra de resucitar accidentalmente a los muertos y querían culparme de algo. No quería hacerlo, digo, solo estaba tratando de alzar a Natsu, no a todos los muertos de la zona…"

- Tsuna – Reborn casi se ahoga

- Oh si, uh… me acusaron de asalto la vez que volví a Mochida azul, de nuevo porque no había nada mas con que acusarme… y creo que hay uno por homicidio, pero no lo hicieron efectivo porque ya estaba técnicamente muerto y yo lo estaba rematando – terminó fácilmente. Reborn estaba ansioso por dispararle a algo, posiblemente a sí mismo, o a Iemitsu. ¿Por qué no podía tener a otro niño normal e idiota como Dino? Él era tan fácil… no, fácil era la palabra equivocad. Simple. Reborn nunca pensó que iría en contra de un desafío. Este chico iba a ser su ruina… respiro hondo, lentamente lo dejo salir.

- Pensándolo bien, si ves algún animal esquelético…

- No lo hagas.

Yamamoto y Gokudera se reunían en la mañana afuera de la casa de Tsuna y caminaban junto a la escuela, Tsuna estaba muy feliz de estos por muchas razones. Sobre todo era porque al fin tenía amigos, pero también podía ver que Yamamoto parecía más feliz, sus sonrisas se veían mucho más genuinas ahora. Era extraño para Tsuna pensar que nunca se dio cuenta lo falsas que eran, Yamamoto reía más ahora también. Miraba con más frecuencia que antes y hacia pequeños sonidos que Tsuna tenía problemas para leer.

Fue en una mañana que conocerían a la próxima víctima de Tsuna y Reborn lo decía en la mejor forma posible. Caminaban a lo largo de la calle, con Natsu en los pies de Tsuna, cuando alguien saltó.

- ¡El Comité Disciplinario! – chilló Tsuna, tomando a Natsu del suelo. Reborn no entendía porque hasta…

- Confiscaremos al animal de contrabando –dijo uno de los miembros del comité, ok ¿Qué? Era un esqueleto, no droga. De todas formas, se movieron y los mocosos inmediatamente se pusieron en poses defensivas. Gokudera sacó su dinamita.

- ¿Quieren contrabando? – soltó "Prueben esto". Explosiones le siguieron a lo dicho, junto con muchos gritos, incluyendo a Tsuna. Un miembro del comité balanceo lo que parecía una llave de tubo en Tsuna, solo para tropezar con sus propios pies y caer de bruces al suelo y que la llave cayera sobre su propia cabeza. Él gimió, aun cuando Tsuna se alejó de él. Yamamoto sacó su bate y lo balanceo hacia el miembro más cercano, riendo alegremente todo el tiempo. Tsuna chilló cuando otro miembro del comité se acercó a él, pero la conmoción había llamado algo de atención.

- Deberían extremadamente meterse con alguien de su tamaño – un chico gritó, golpeando su puño en el mentón del otro. El resto de la pelea duro solo unos momentos, los tres adolescentes más la suerte de Tsuna derribaron a todos fácilmente. Tsuna suspiro de alivia, al menos Hibari-san no estaba ahí… se volvió a agradecer al chico que los ayudó. Se veía algo familiar, pero Tsuna no ubicaba de donde, pelo blanco y una bandita en su nariz. Tsuna abrió la boca.

- ¡Esto es extremadamente genial! – gritó, dando un puñetazo al aire. La quijada de Tsuna cayó. "¿Puedes hacer un canguro?" Tsuna parpadeo, ¿un qué? Oh estaba mirando a Natsu.

- Mm… ¿seguro? – dijo, en lugar de hacer las millones de preguntas que tenía en la cabeza. ¿Por qué no un canguro?

Tres horas más tarde, había un esqueleto de canguro con guantes de box corriendo detrás de Ryohei y Tsuna fue arrestado, de nuevo. Perturbar la paz era una ofensa criminal, al parecer. Ryohei también fue arrestado para su extrema confusión. Tsuna trato de explicar, en verdad, pero después de que dijo que podía hacer un esqueleto de canguro, Ryohei no tomaba un No por respuesta. Así que…

Reborn lo miró fijamente durante un buen rato, con la cara en blanco. Tsuna se removió nerviosamente. Seguía en la celda de la estación de policía, acurrucado en el suelo, Ryohei estaba profundamente dormido en el pequeño banco a su lado, roncando ruidosamente. Finalmente, Reborn suspiró.

- Vamos dijo, moviendo su cabeza para que lo siguiera, Tsuna se puso de pie cuando el oficial de guardia abrió la puerta agriamente e hizo todo lo posible para despertar al adolescente que roncaba a su lado.

Caminaron hasta el área de oficina, con algunos oficiales dando vueltas. Un par hizo una pausa para darle a Tsuna unas miradas furiosas. Tsuna sudó, supuso que todavía era bastante impopular debido al incidente de los zombies… se detuvieron en el escritorio del oficial Suzuki. Le dio a Tsuna una mirada desagradable, pero mostró unos papeles en sus manos.

- Completa esto y podrás irte - gruñó, luego tomó la jaula que tenía a Natsu "Sin embargo, nos quedamos con esto". El no-gato siseó.

- Señor, ese es mi esqueleto de apoyo emocional, no puede simplemente quitármelo – dijo Tsuna inexpresivo. Reborn se crispó. El hombre ante ellos se volvió rojo, pero de ira.

- No puedes – eso no - ¡Nos quedaremos con el canguro! – se atragantó, la mirada en su rostro desafiaba a Tsuna a replicar. Tsuna lo hizo, por supuesto. Apuntó a Ryohei.

- Señor, ese es su esqueleto de apoyo emocional – Ryohei asintió de forma entusiasta.

Tsuna no estaba seguro de donde Reborn obtuvo el papeleo, ni le importaba particularmente, pero ambos salieron de la estación de policía, con advertencias por supuesto, pero ambos tenían a sus mascotas. Ryohei estaba un poco amargado por tener que mantener a Kangaryuu encerrado en su casa, pero se animó ante la sugerencia de Reborn de llevarlo de contrabando a la escuela usando su intrincado conocimiento de las calles de Nanimori. Tsuna suspiró profundamente ¿en qué momento esto se convirtió en su vida? Mirando a Ryohei hablando con Kangaryuu con entusiasmos, pensando en Yamamoto y Gokudera… no podía decir que realmente le importara. Tsuna sonrió.

Había gente afuera de su casa, eso era… extraño. Tsuna alzo en brazos a Natsu y se acercó al hombre más cercano.

- ¿Disculpe? – dijo con cortesía. El tipo se estremeció violentamente cuando vio al gato muerto en los brazos de Tsuna, pero se mantuvo fuerte.

- No podemos dejar entrar a otros que no sean los Sawada – dijo, retorciéndose un poco. Tsuna parpadeo. Extraño.

- Soy Sawada Tsunayoshi – dijo suavemente. Esta era su casa maldita sea ¿fue culpa de Reborn? Tenía que ser culpa de Reborn…

- ¡¿Eh!? – algunos hombres lloraron, conmocionados. Tsuna los observo de forma aburrida.

- ¿Puedo pasar ahora? – preguntó, cambiando a Natsu aun en sus brazos. El hombre se encogió de nuevo, pero asintió.

Tsuna dejo a Natsu en el suelo una vez que abrió la puerta de su casa, se cambió los zapatos y subió las escaleras. Reborn estaba en su cuarto junto con otras tres personas. Les pestañeo, Natsu lo había seguido, pero ninguno de los hombres pareció tomarlo en cuenta.

Reborn sonrió, ansioso por las reacciones de todos. Esto debería ser interesante… Dino habló primero.

- Hola, Vongola. Viaje desde lejos para conocerte – dijo suavemente. Tsuna se animó de inmediato. Reborn tuvo un mal presentimiento.

- ¿Sabes de tele transportación mágica? Lo eh estado investigando por un tiempo, pero aún no he podido resolver nada – dijo Tsuna. La confusión revoloteó por la cara de Dino quien miró brevemente a Reborn, la cara de Reborn permaneció en blanco. Honestamente, debió haber sabido que Tsuna llegaría a conclusiones estúpidas como esa.

- Vino en un avión, idiota – dijo sarcásticamente. "Este es mi idiota anterior Dino. Es el décimo jefe de la familia Cavallone".

- Gusto en conocerte – dijo Dino, Tsuna hizo un puchero. Reborn casi rodó los ojos. Casi.

Dino se recuperó rápidamente y le dio una mirada a Tsuna. Sus ojos se detuvieron cerca de sus pies, Natsu lo miró y maulló. El chillido resultante de Dino fue profundamente catártico. Reborn se permitió un suspiro de satisfacción. Por un momento, todo estuvo bien en el mundo. Por supuesto, Natsu tuvo que restregar la cabeza contra su pierna y recordarle que los animales esqueléticos existían, arruinando así su momento. Oh bueno, al menos la espuma en la boca de Dino era entretenida… los labios de Reborn se torcieron en una pequeña sonrisa. Tsuna le sonrió.

- ¿Puedes hacer fantasmas? – dijo Dino en voz baja, asomándose por detrás de la silla giratoria. Tsuna todavía no estaba seguro de donde había traído eso, pero apostaba que lo había hecho para darle un toque dramático. Tsuna miró a Reborn. Si… eso sonaba bien.

- Puedo, pero en realidad no es algo con lo que debas jugar. Hay muchos espíritus malévolos – entre otras cosas. Daemon en particular era un trabajo desagradable. Afortunadamente , Tsuna tenía suficientes recursos para haber descubierto una forma concreta de tratar con él. Ahora cada vez que venía, Tsuna podía fácilmente hacer que se fuera mientras lamía sus heridas fantasmales. Tsuna sonrió distraídamente, rascando a Natsu debajo de la barbilla. No vio a Dino palidecer ante la vista. Reborn lo hizo y sonrió de lado.

Una tarde, Tsuna estaba jugando videojuegos mientras que Yamamoto y Gokudera discutían detrás de él. Bueno, Gokudera discutía, Yamamoto solo reía de forma burlona. El personaje de Tsuna corría destruyendo duendes, o ahogándolos en el agua que salía de su espada mágica. Espada mágica… espada mágica.

- Oye Yamamoto – dijo, ganándose su atención. "¿Te gustaría una espada mágica?" Honestamente, Tsuna no creía haber visto al otro chico tan excitado.

- Si!

Reborn no estaba impresionado, en lo más mínimo. No sabía cómo sucedió, o cuando, pero uno de los mocosos de Tsuna estaba corriendo con una espada. No le importaría se fuera solo una espada. El problema era que cada vez que la blandía desataba un torrente de agua. AGUA. Para el deleite maniático de Yamamoto. También estaba goteando como un grifo cuando estaba inactiva. Reborn todavía no estaba seguro de cómo se las arreglaba para mantener el control de la maldita cosa. Como diablos, carajo, no… Reborn no iba a ir allí. Era Tsuna, esa era toda la explicación necesaria, de verdad.

Ryohei estaba en el hospital y Tsuna no estaba feliz. Unos idiotas estaban atacando a la gente y mandándola al hospital. La mayoría era del Comité Disciplinario, que no era nada nuevo. Aun así…

- ¡Estoy extremadamente bien! – Ryohei protestó, tratando de empujar suavemente a la enfermera fuera del camino para que pudiera irse. Con Kangaryuu respaldándolo, había salido con algunas costillas rotas, un hombre dislocado y algunos moretones. Mucho mejor que cualquiera de los otros, al menos no había perdido ningún diente… Tsuna le hizo un puchero.

- Ryo-nii… - dijo en voz baja. Era un truco que había aprendido de Kyoko-chan. Ryohei se congeló, mirándolo fijamente. Tsuna inclinó un poco la cabeza y Ryohei se derrumbó.

- De acuerdo! Me quedaré extremadamente aquí por un tiempo, ¡pero no dejare que esos tipos lastimen a mí extremadamente hermano pequeño! – dijo, fuerte como siempre. Y realmente ¿Cómo demonios Tsuna había sido adoptado como su hermano pequeño? Había sucedido en algún momento después de Kangaryuu y algún momento antes del incidente de la paloma (que no mencionaría). Tsuna no estaba seguro, pero parecía tener cierta ventaja en Ryohei cuando actuaba lindo como le dijo Kyoko-chan. Se sintió un poco mal. Solo un poco.

Ryohei se tumbó en la cama, con las extremidades colgando de los bordes. No parecía feliz y seguía dándole a Tsuna pequeñas miradas de querer irse, pero no lo haría mientras estuviera allí. Tsuna suspiro. Reborn también lo estaba mirando, con un brillo maligno en los ojos que decía que Tsuna estaba realmente jodido.

Dos horas después, estaba en el corazón de Kokuyo Land. Odiaba ese lugar. Lo odiaba desde que su padre lo llevo allí cuando era niño, lo perdió y se fue a casa sin él. EL PEOR DÍA DE LA VIDA. Actualmente, toda el área estaba cubierta por algún tipo de barrera gruesa y mágica, que bloqueaba cualquier fuente de luz, pero por lo que Tsuna podía ver, ese era su único propósito. Suspiró.

- Wow, realmente no puedo ver nada – dijo Yamamoto. Habían estado caminando por un tiempo y no habían encontrado nada. Tsuna estaba bastante seguro de que estaban perdidos.

- Estaba bastante oscuro… - dijo Gokudera de mala gana, entrecerrando los ojos en el negro oscuro. Tsuna tarareo contemplativamente.

- Podría convocar a algunos seres (1), pero tenemos que alejarnos de los niños. Tienen la mala costumbre de hacer que los sigan a acantilados, pantanos y otras cosas – dijo pensativo. Los demás lo miraron. Gokudera dejó escapar un largo y jadeante suspiró. Tsuna tardo un segundo en darse cuenta de que no era risa, si no emoción. De nuevo.

- UMA – Gokudera susurró en absoluta alegría. Tsuna hizo una mueca. No era un maldito UMA, o lo que sea. Yamamoto se rió un poco sin aliento.

- Creo que es una buena idea. Si nos encontramos con niños, siempre podemos atarlos o algo así – dijo con indiferencia. El parpado de Tsuna tembló un poco ¿No se suponía que él era el extraño? ¿Qué pasaba con esa charla informal de atar niños? ¿Y desde cuando Yamamoto estaba bien con su mierda sobrenatural? Tsuna resopló.

- Dame un minuto – se quejó

Unos cuantos encantamientos y una ceja chamuscada más tarde, tres bolas de fuego se cernían sobre Tsuna siniestramente. Las llamas encendieron todo con un brillo naranja apagado. Yamamoto silbo apreciativamente.

- Genial, Tsuna! – dijo ansioso, Gokudera estaba vibrando de nuevo…

- Dilo y te dejo atrás – Tsuna siseo. Gokudera sacudió la cabeza rápidamente, pero se negó a dejar de mirarlo con asombro absoluto. Tsuna gimió. Siguieron caminando.

Finalmente encontraron su destino.

La habitación estaba aún más deteriorada que el resto de la estructura. Cortinas medio rotas colgaban de las ventanas, la pintura se despegaba de las paredes. Tsuna se estremeció. Todo el lugar tenía un aura generalmente desagradable, no quería quedarse demasiado tiempo… Había cinco personas adentro, tres chicos, una chica de su edad y un niño. Se miraba fuera de sí y Tsuna esperaba que la magia bajo la que se encontraba no fuera demasiado fuerte. Miró al adolescente flotando en la parte de atrás, tratando de verse pequeño. Su magia era fuerte. Además, los otros tres parecían demasiado sorprendidos de sus llamas como para que fueran el líder.

- No te molestes en esconderte – dijo Tsuna, directamente al chico de atrás ¿Cómo había dicho Reborn que se llamaba? ¿Mukuro? Mukuro se enderezó de inmediato, dándole una sonrisa dulce y enfermiza.

- Kufufufu. Nunca anticipe que el nuevo Vongola fuese un brujo – dijo Mukuro, su tono sugería que estaba de todo menos complacido. Tsuna dio un paso adelante, con la intención de darle a este chico la lección de su vida sobre magia oscura y sus efectos negativos, pero Natsu lo derrotó. Trotó alegremente hacia adelante, deteniéndose justo al frente de la única chica de la habitación y le maulló.

Ella se sacudió ligeramente y dejó escapar un sonido de sorpresa. Se detuvo por un momento, mirándolo fijamente. Ella cayó más rápido de lo que Tsuna podía ver. Sus dedos trazaron el cráneo de Natsu ligeramente, ganado confianza cuando el no-gato los empujó. Ella se sentó allí, acariciando con satisfacción a su gato, murmurando algo que sonaba sospechosamente como "gatito, gatito, gatito" en voz baja, mientras sus compañeros la miraban. Era bastante lindo en realidad.

- Chrome… - llamó Mukuro, Chrome lo ignoró. Parecía un poco confundido, pero lo ocultaba bien. "Chrome" un poco más fuerte esta vez, ella todavía lo ignoraba. Sus ojos se posaron en Tsuna y se entrecerraron. Oh demonios.

Todo sucedió a la vez y Tsuna todavía no estaba demasiado seguro de lo que pasó. Mukuro comenzó a emitir el aura más repugnante que Tsuna había visto. Puede que haya entrado en pánico, pero solo un poco. Intentó concentrarse en purificar la magia francamente aterradora que rodeaba al otro adolescente. Algo había estallado, no estaba seguro qué. Mukuro se sentó en el suelo cubierto de humo, polvo y escombros, mirándolo y luciendo absolutamente desconcertado. Chrome todavía estaba agachada en el suelo, felizmente acariciando a Natsu. Ella no parecía decidida a moverse en un buen rato… Tsuna sacudió su cabeza, sus ojos volvieron a Mukuro.

- Deja de ser idiota – dijo impotente. Mukuro asintió lentamente. Aun mirándolo como si no pudiera entenderlo. La oscuridad a su alrededor comenzó a disiparse lentamente, los rayos de luz atravesaron las cortinas destrozadas. Reborn prácticamente se materializó desde las sombras. Tsuna resopló. Eso fue un movimiento tan de bruja… que no tenía derecho a quejarse de la mierda de Tsuna. Reborn miró las llamas y le dio a Tsuna la mirada más plana que había visto hasta ahora. Tsuna se movió incómodo.

- Seres de luz (1) - dijo intentando un encogimiento de hombros casual. A Reborn le tembló una ceja.

El niño pequeño fue presentado como Fuuta. Era un brujo con un extraño vínculo con lo que él llamaba la Estrella del Ranking y tenía la extraña habilidad de dar clasificaciones muy precisas. Mukuro lo había secuestrado en un intento de secuestrar a Tsuna. Tsuna no estaba contento. Mukuro parecía ligeramente tímido, Chrome se veía algo avergonzada y Ken y Chikusa se miraban confusos. Tsuna terminó llevándose a Fuuta a su casa y hacer que su madre lo adoptara. Fuuta parecía feliz con este desarrollo, si es que la sonrisa radiante que le dirigía a Tsuna tenía alguna relación.

- ¿Sabías que estas clasificado como el mafioso N°1 más lindo?

- ¡¿Eh?!

Tsuna quería gritar. Muchísimo.

- ¡¿Por qué!? – repitió la única palabra que parecía capaz de pronunciar en el momento actual. Reborn parecía molestamente satisfecho de sí mismo y Tsuna no podía entender por qué. El niño con ropa de vaca volvió a reír y se quitó otra granada del pelo.

- ¡De nuevo! - chilló encantado. Tsuna gritó, reabriendo el portal que había creado cuando todo comenzó. Nunca había creado un portal a otra dimensión antes… estaba inmensamente agradecido de que no solo hubiera funcionado, si no que no estaba acumulando horrores incalculables sobre él. Tenía el mal presentimiento de que era solo por las granadas… eso y estaba abriendo y cerrando tan rapido que realmente no había tiempo para pasar.

- ¿Por qué trajiste un niño con un afro mágico aquí? – Tsuna finalmente logró chillar. Reborn parecía insoportablemente presumido.

- Entonces sí es mágico – dijo complacido. Tsuna casi gritó de pura frustración. Su madre terminó adoptándolo también.

Notas de Traductora: aquí la segunda parte, que francamente quería subir ayer, pero estúpidamente no guarde el archivo de Word al cerrarlo T_T. Como en la vez anterior si hay alguna parte que no entienden me avisan para corregirlo.

Trataré de tener la sgte parte un poco más rápido, ya saben cuarentena #quedeseensucasa

En ingles decía "will-o-wisps" no pude encontrar una definición exacta por lo que seres, bolas de luz, seres de luz, bola de llamas, podían significar lo que se trata de decir en esa parte de la historia. Al menos lo más cercano.

Habia subido el capitulo sin editarlo en FF jajaja, lo siento mucho.