"¿que demonios haces?"
Nadeshiko se alejó de Sakurako en un rápido movimiento y devolvía sus pantalones a sus caderas mientras una mirada aguda cayó sobre la niña que estaba acostada de cabeza. Sakurako no entendía que fue lo que sucedió, había dejado que su cuerpo emocionado actuara por cuenta propia y en ese acto terminaba besando el duro miembro de su hermana, beso que calentó su ser a un nivel que jamás había alcanzado antes, uno donde pareciera desconectarse del mundo para caer en un mar de sensaciones agradables y placenteras, uno donde sin importar lo mal que se viera continuaría aferrándose a su hermana mayor hasta que juntas alcanzasen la liberación.
"¡ahora ya no puedes extorsionarme!" Gritó sin que nadie se lo esperase ya con un poco de cordura recuperada pero que se le dificultaba el paso sobre los sentimientos vergonzosos, pues esa seria una línea que le quedaba mejor a Nadeshiko de alguna manera "tengo las pruebas aquí y te acusare primero con mamá! Dijo y levantó su celular, mismo que en un zas Nadeshiko se lo arrebato de la mano "¡oye devuélvemelo!" dijo y se aventó a su hermana para arrebatarle el dispositivo
Nadeshiko sisea harta por las tonterías de su hermana y sostuvo el intento de Sakurako por alcanzarla colocándole una mano en la cara y alejó el celular lejos del alcance de la menor. Aquello era una tontería que llegaba a un nivel nunca antes visto, tan imposible que a Nadeshiko le costaba procesar lo que ocurría en realidad, era cierto que a veces había esa enemistad entre hermanas pero esa situación ya era demasiado problemática que incluso si no era su culpa estaba segura que seria castigada por igual si Sakurako lograba cumplir su plan sea cual sea.
"!Nadeshiko!" alguien llamó por los pacillos y el crujir de la madera alertó a las dos hermanas que hasta entonces seguían luchando en la cama por el control del celular de Sakurako "escuché unos gritos que me despertaron" la mujer abrió la puerta de la habitación de su hija mayor encontrándola ahí dentro con la cara roja y sudando a mas no poder "¿Qué sucede aquí?"
"eh bueno…" trató de usar su tono tranquilo y despreocupado de siempre mientras con sutileza cubría las piernas de Sakurako que aun se asomaban y es que en cuanto oyeron a su madre acercarse Sakurako hizo algo inteligente por primera vez y se ocultó bajo las colchas "tuve una pesadilla" le mintió a su madre aunque lo que estaba viviendo se asemejaba bastante
"¿tú una pesadilla?" la madre alzó una ceja claramente dudando de las palabras de su hija "eso es algo que esperaría de Hanako o Sakurako, pero no de ti"
Era mas probable que las menores tuvieran un episodio de esos, tal vez en mayor numero por parte de Sakurako pero, no era descartable que alguna vez en la vida la hija mayor presentara un cuadro de esos. La señora Ōmuro bajó los hombros comprendiendo que no todo lo que se sabe es la verdad absoluta y con eso en mente decidió mejor que su hija manejara sus miedos o sea cual sea el motivo de su nerviosa persona.
"entiendo cariño" dio media vuelta y salió de la habitación cerrando la puerta lentamente "descansa" la puerta hizo clip permitiendo que el ruido de unos pies sobre la madera comenzaran a alejarse sea el único ruido en dentro de esa casa.
Nadeshiko sintió que se quitaba un gran peso de encima y su cuerpo lo demostró cuando se sumergió por completo en las acolchadas espumas de su cama. Pero una chica traviesa apareció frente a sus ojos estirando una mano hacia ella.
"dame mi celular" Lo que quería darle era una buena paliza, pero decidió dejar eso para otro día, aun tenia mucho que asimilar. Nadeshiko le ofreció el aparato a su hermana que de forma maleducada lo agarró "oye borraste mi video" protestó pues lo primero que hizo fue revisar el video que había grabado, mismo video que no apareció en su galería de archivos
"¡solo vete de aquí y no vuelvas!" gruño asustando un poco a Sakurako que sin decir palabra bajó de la cama y salió de la habitación.
Nadeshiko bufó molesta apoyando la cabeza en la almohada pero su inquietante persona se levantó y golpeó la almohada extrañada de que perdiera su comodidad en un breve momento. En el registro de tonterías que guarda en su cabeza sobre Sakurako no encontraba espacio que encajara con facilidad. La historia dictaba que algo debió provocarla mas no tuvo respuesta inmediata.
Apagó la luz he instantáneamente la oscuridad la rodeó, pero una imagen en la oscuridad tormentó su mente. La cara de su hermana con las mejillas sonrojadas y sus delicados labios envueltos de forma cómoda le daban un escalofrió que sacudió hasta sus partes mas bajas. Apretó los parpados demostrando lo inquita que estaba y aquella imagen no se iba fácilmente.
Dio una vuelta y tomo su celular iluminando su rostro en medio de la oscuridad, pasó los dedos por la pantalla del aparato buscando en que distraerse de aquel recuerdo reciente que quería enloquecerla. Llegó hasta su agenda preguntándose si era una buena idea retomar la conversación anterior pero su idea parecía mal ya que como lo vio antes sus palabras parecían desenmascararla con facilidad. Entonces sin encontrar alivio en nada de su celular vio una notificación que ella sin verla adivinó. Parece que su mente estaba en otro lado cuando sus dedos compartieron el video que Sakurako había grabado, no fue a un sinfín de personas en la internet, solo utilizó un contacto cercano, el suyo, y el video se mostraba en forma de un icono pequeño en la pantalla de su celular, pues mientras que Sakurako se quedó sin su grabación, Nadeshiko en un movimiento rápido lo había enviado al suyo.
Si decidiría verlo incluso ya pensaba por su mente que seria todo un desastre, pero la curiosidad pareció ganarle. Antes de reproducirlo se aseguró que el volumen de la reproducción estuviera al mínimo posible, ya con ese dato comprobado lo único que faltaba era pinchar con el dedo sobre el icono que marcaba un archivo multimedia alojado en su bandeja de recibido. Pero su dedo dudaba o mas bien todo su cuerpo lo hacia. En algún momento Sakurako había dicho que eso era parte de alguna venganza o algo así, con todo lo sucedido la verdad es que la hermana del medio no se merecía que le prestaran atención, pero entonces sabría ella que al querer chantajearla con ese video se estaría condenando así misma, tal vez no lo averiguaría si no viera el video.
Play…
El video comenzó y en primera solo apareció lo que parecía ser su propia cadera mientras escuchaba la conversación que estaba teniendo con su novia por teléfono. Entonces Nadeshiko pausó el video sabiendo perfectamente que sucedería después, pero no por eso dejó eso de lado ya que la ultima parte era la que mas intrigada la tenia y eso que aun no la veía, así pues respiró profundo preparándose mentalmente ante cualquier situación y continuó mirando el video. Ya en ese punto saltó a la vista su majestuoso, fue algo vergonzoso verlo así de esa manera y mas que su hermana fuera quien le proporciono ese materia tal obsceno, claro que ella no era ajena a él, lo había visto muchas veces incluso usando un espejo pequeño para ver hasta el mas mínimo detalle, pero no por eso deja de ser penoso para ella. Luego vino su mano y como lentamente se iba calentando las cosas hasta que… un gemido se escuchó en la grabación, Nadeshiko sabia que ese sonido excitante no le pertenecía a ella ni mucho menos a su novia con quien seguía al teléfono, entonces…
Nadeshiko volvió a pausar el video justo cuando todo se desenfocó, entonces supo que sucedía después y no creía necesario seguir viendo ya que seguramente y por como Sakurako actuaba pero aquel gemido anticipado le dio el empuje que necesitaba aun si ya no viera nada.
Pero el desenfoque duró solo un momento y cuando la imagen aclaro, el rostro enrojecido de Sakurako entró en escena, Nadeshiko miró detenidamente cada detalle de esa cara y como lentamente iba cambiando. Sus ojos fijos pero brillantes, muy posible por la luz del flash pero en cierta medida había un brillo diferente uno sofocante que provocó que el corazón de Nadeshiko se acelerara y que sintiera una incomodidad en su entrepierna, esos labios ligeramente abiertos que poco a poco se iban acercando a una Nadeshiko completamente firme. Y entonces Nadeshiko vio como los labios de su hermana la envolvieron tan delicadamente que solo con verlo su cuerpo volvió a sentir cada detalle pero esta vez le prestaba atención, un poco mas y su punta brillante y resbalosa había desaparecido entre los labios de Sakurako y entonces la luz cegadora inundó la toma y el cuadro tambaleante se detuvo indicando que el video había terminado.
¿Qué fue todo eso?
Había visto el video que grabó su hermana y había terminado con una erección bastante impresionante, pero ella tenia un buen autocontrol y gracias a ello su cuerpo se relajó con unas buenas respiraciones profundas. Aun así eso no quita el echo de que ahora se viera así misma como una completa degenerada, aun si Sakurako se había metido en su cama y casi le hace un oral ella tal vez se dejaba llevar por sus hormonas pero Nadeshiko no tendría por que sentir excitación por algo así, eso impensable, era impropio, era… prohibido… excitante… dulce.
Nadeshiko se movió por su cama al sentir como su cuerpo reaccionaba nuevamente y al mas mínimo ascenso en su ritmo cardiaco procuró dejar la mente en blanco y volver a un estado relajado, tratando de alcanzar el estado de relajación máximo conocido como dormir.
Mas Nadeshiko no contaba que en cuanto su cuerpo se relajara y entraba en la primera etapa del sueño lo primero que le surgía a la mente era Sakurako metida en sus sabanas moviendo la cabeza hacia arriba y abajo dándose gusto con el duro pene de Nadeshiko. Ese sueño se repetía cada vez que intentaba dejarse llevar por morfeo pero su insistencia la traía devuelta a la realidad sin siquiera dejar ver como terminaba su hermana.
Quien sabe, pensó, tal vez su carga se esparciría por sus labios o tal vez se retiraría y su rostro era bañado o tal vez su boca… Nadeshiko sacudió la cabeza de un lado a otro, todo ese asunto ya le estaba colmando la paciencia, ni siquiera la había dejado dormir con tranquilidad desde ya un par de horas.
Cansada miró su celular y verificó la hora, dos de la mañana y un poquito mas le marcaba el reloj del dispositivo. Levantó las sabanas y liberó su cuero para luego poner ambos pies en el piso de su habitación. Necesitaba distraerse de todo ese asunto si es que quería dormir en paz, aunque claramente podría levantarse tarde ese día mas no debía darse el lujo de ello ya que luego de que terminara la cuarentena podría verse afectada por ese mal habito.
Caminó hacia la puerta y se precipitó hacia abajo, mas especifico hacia la cocina. Se iba ayudando con la luz de su celular para no molestar a los demás. Llegó a la cocina y buscó un vaso para luego llenarlo de leche que sacó del refrigerador. La leche parecía un buen antídoto para el insomnio o al menos así lo decían muchos. Ya satisfecha recogió sus pasos devuelta hacia su habitación.
Pero al ir por el pasillo una puerta llamó su atención preocupada y molesta, decidió ingresar ya que la puerta no estaba asegurada. Dentro y con ayuda de la linterna de su móvil diviso una chica que dormía sobre una cama, ella rodo los ojos mirando lo mal que dormía esa niña.
Entró en la habitación sin ninguna intención en particular, solo que al ver a su hermana Sakurako toda desarropada y torcida sobre la cama con la cabeza colgando por un lado, como buena hermana quiso al menos arropar a la niña para que no pasara frio pues era una noche particularmente fría la verdad.
Al entrar en la habitación y con los ojos en su hermana la imagen de Sakurako montando una almohada repentinamente la golpeó, sus pies se detuvieron y su corazón se aceleró al recordar como el día anterior había visto a una Sakurako cachonda meneando sus caderas sobre una almohada y su flor expuesta bañando con su néctar el acolchado objeto. Nadeshiko sacudió la cabeza tratando de alejar esos sucios pensamientos y trató de hacer lo mas rápido posible lo que se propuso.
Llegó junto a la cama y lo primero que notó fue la típica piyama que siempre usaba, aquella que era como una muestra de sus capacidades tanto mentales como físicas. Sin importancia y con una mano agarró un extremo de la manta y la elevó por las piernas de la niña hasta que al llegar a la entrepierna de Sakurako notó una pequeña mancha casi minúscula que resaltaba el tono blanco del disfraz de pollo.
¿acaso eso es…?
Soltó la manta y llevó un dedo tembloroso a la parte íntima de Sakurako, su dedo tembloroso rozó la mancha de humedad en la tela y lo sostuvo unos segundos antes de alejarlo. Llevo su dedo frente a sus ojos curiosa por aquella reacción, sus dedos piñizcaron y al separarlo un hilo liquido los unió, su cuerpo se crispó al encontrar el significado de aquello incluso la presión molesta en sus pantalones cortos se hacia cada vez mas evidente.
Ella miró el rostro sereno de Sakurako y se inclinó sobre el, sus ojos la estudiaron hasta que cayeron en aquellos labios entreabiertos, mismos labios que unas horas atrás habían besado la punta de su pene. ¿Qué estaba pensando? Se repitió en la mente pero tan fuerte como aquello la insistencia de ese recuerdo, tanto el de Sakurako masturbándose como el de aquel dulce beso la enloquecieron.
Llevó un dedo a los labios de la niña, el mismo que hace un momento había rozado la intimidad de Sakurako. Acarició sintiendo en la yema lo suave y tibios que eran, estaba perdida en la sensación que no se dio cuenta que lo movió hacia el centro cerrándolo entre los labios de la niña, pero no se detuvo ni aun sabiendo lo que hacia, su calor era demasiado intenso que su razonamiento quedó relegado en cuanto aquel dedo rozó la flor vestida de Sakurako.
Nadeshiko maravillada de ese calor que gozaba llevó su dedo aun mas profundo, un sobresalto le produjo cuando de la nada la niña apretó el dedo en su boca. Lo presionó pero Nadeshiko jamás sintió los dientes de la niña, en vez de eso, sintió un apretón profundo y la lengua de Sakurako le acariciaba lentamente.
La mente de Nadeshiko se volvió oscura, una tormenta maléfica se formaba con sus nubes gritando en coro que se aprovechara, sus cuerpo se anticipaba con cada rápido latido de su corazón, sus pantalones le estaban estorbando enormemente haciendo cada vez mas dolorosa su cercanía pidiendo a todo pulmón un poco de atención temprana y dulce que deseaba sentir de esos pequeños labios de la niña aun dormida. Nadeshiko movió su dedo fuera de la boca de Sakurako pero no lo retiró del todo, aun con el agarre firme de la niña Nadeshiko precipito su dedo devuelta al interior.
Una y otra vez una y otra vez hasta que un suave gemido salió de la boca de la niña, Nadeshiko entonces completamente ciega por la lujuria retirase la mano de la niña para sin perder tiempo quitarse los pantalones. Ya en este punto Nadeshiko no estaba pensando con claridad, desabrochó sus pantalones y los dejó rodar por sus piernas hasta caer en sus pies, movió los mismo y pateo la prenda mientras bajaba un poco sus bragas para dejar libre su pene bastante caliente.
Levantó una rodilla y la colocó sobre la cama de Sakurako cerca de la cabeza de la niña mientras movía sus mano por toda la longitud de la que era dueña. Pero eso no era su objetivo, entonces, movió mas cerca y su punta la rozó contra los labios de Sakurako, la niña aun dormida atrapó la cabeza entre sus labios. Tan fuerte como era agarre de Sakurako Nadeshiko sintió la electricidad recorrer todo su cuerpo hasta que llegó a su cabeza y entonces de sus labios un gemido liberó.
"mmm" Ya no había vuelta atrás
Inclinó su cuerpo hacia adelante e intentó ir mas profundo en la boca de Sakurako, la niña mantuvo el agarre firme pero dio la bienvenida a cada centímetro que Nadeshiko empujaba, pero aun ciega por la lujuria se aseguró de que toda su longitud no fuera absorbida, procurando que la niña se acostumbrase primera puliendo unos nueve centímetros. La lengua de la niña le recibió cariñosamente envolviéndose lentamente sobre la cabeza, y sus labios se movieron en una exquisita succión, parecía que quería mas intentando chupar con fuerza.
Nadeshiko gimió despacio, pareciera que lo único que le preocupaba en ese momento fuera que sus gemidos llegaran a los oídos de Sakurako y terminara despertándola. Aun si fuera que se diera el caso pensaría en una excusa tonta, aunque pareciera que ambas estarían obteniendo lo que necesitaban.
Maldita sea, tan cerca
Sakurako era tan deliciosamente buena que, comparándola con su novia era una novata pero aquella mamada soñada la estaba llevando a los limites a un velocidad récor. Tal vez sea por el pecado que estaba cometiendo, la emoción de sumergirse en los placeres prohibidos teniendo como recompensa la virgen boca de una niña de trece años, o tal sea la excitación natural que llevó a perder el juicio y cometer un acto tan repulsivo que haría llorar a cualquiera. Para Nadeshiko no importaba entonces, solo se mantenía al tanto de su creciente climax y de la hermosa niña que le ayudaba en el camino.
¿Cuánto tiempo ha pasado, desde que me había sentido así?
Que importancia tenia si el momento llegaría tarde o temprano. Para Nadeshiko fue temprano que casi hace que se sintiera cohibida por su durabilidad escasa. Sacudió sus caderas en un ultimó movimiento sacando su miembro de la boca de su hermana, ella era aun joven para el sabor de su esperma, mas su piel se tensó y de la punta un chorro de esperma blanco salió disparado hacia los labios abiertos de la niña y un poco caía en sus mejilla.
Algo en ella despertó, su conciencia gruñona maldijo su estupidez y sin importar al menos limpiar el rostro de la niña sus manos se movieron a sus pantalones que rápidamente ajustó.
Nadeshiko se llevó una mano a la cabeza, el miedo la invadió. Dio media vuelta corrió tan rápido como pudo para encontrar refugio en su habitación, dejando atrás una mancha de pecado el semen blanco que suavemente cae por los labios de Sakurako.
"¿Qué hice?"
