La Carta de Sakura y la Segunda Cita
Diciembre había llegado, y con ello los preparativos para el festival de Navidad de la aldea.
Naruto había estado muy ocupado entre los preparativos y sus funciones como Hokage, por lo cual no había reparado en que tendría su segunda cita ese mes.
Sentado en la silla de su oficina, el joven shinobi suspiró. Llevaba todo el día revisando papeles y aprobando misiones. Decidió que necesitaba un momento de descanso y se dirigió al ventanal detrás de él para admirar las calles de la villa.
Sonrió al contemplar a varios niños jugando y corriendo por una de las calles principales de la aldea. Un viento helado llegó hacia él y le revolvió sus mechones rubios, lo que provocó que Naruto riera y tratara de arreglarse un poco su cabello ahora alborotado.
Estaba haciendo eso cuando escuchó un golpeteo en la puerta. Dejando de lado la vista hermosa que contemplaba, mencionó un "adelante" esperando, pacientemente, a la persona que aguardaba detrás de la puerta.
La puerta se abrió y pudo divisar a Shikamaru, su eterno consejero, el cual tenía una pequeña sonrisa adornando su cara y un sobre en sus manos.
-¿Qué buenas noticias me tienes, Shikamaru? –preguntó Naruto a su compañero.
Nara extendió su brazo en dirección a él y dijo:
-Ha llegado para ti una carta de Sakura, pensé que…-No pudo terminar de hablar ya que Naruto le arrebató rápidamente el sobre que tenía en la mano.
-¿Una carta de Sakura-chan? Este sí es un buen día –dijo el joven de ojos zafiro, con una gran sonrisa en su rostro.
El ninja de la coleta negó con la cabeza.
-Viéndote de este modo, cualquiera diría que extrañas mucho a Sakura –le dijo, con una sonrisa divertida –Bien, te dejo para que puedas leer la carta que te envió tu preciada Sakura-chan –dicho esto, el joven se dirigió a la puerta y se marchó.
Naruto rompió con impaciencia el sobre que contenía la carta de Sakura, y admirando su perfecta caligrafía, se dispuso a leer.
Para Uzumaki Naruto de Haruno Sakura
Hola Naruto, imagino que cuando leas esta carta estarás sentado frente a tu escritorio con una sonrisa en el rostro. Si te conozco bien seguro estarás así. Como sea, te escribo porque gracias a Kami logré hacerme un tiempo libre entre toda la linda locura que ha sido esta misión.
Estoy feliz. Es la mejor misión que me han encomendado. Tengo que agradecerte por eso. Transmitir mis conocimientos a otros jóvenes que aspiran a ser ninja médico es tan enriquecedor como salvar la vida de alguien, o traer una nueva vida al mundo.
Aunque estoy feliz recorriendo el mundo ninja para enseñar a muchas personas, debo decir que te he extrañado mucho. Extraño las noches comiendo ramen contigo, así como las caminatas por la aldea. Extraño golpearte por sacarme de quicio, así como extraño el aconsejarte cuando no sabes qué hacer en tu día a día como Hokage. Lo único que me entristece de esta misión es que he pasado, y pasaré, mucho tiempo alejada de las personas que más quiero y de la hermosa aldea que me vio nacer.
Saluda de mi parte a Kakashi-sensei, a Sasuke y a Tsunade-sama. Los extraño mucho a ellos también. Son mi familia después de todo. Dile que sólo falta un año para que nos volvamos a ver.
No sé cuándo podré escribirte de nuevo. Pero estoy segura de que Neji te mantendrá al tanto de nuestra misión.
Espero que cuando llegue a la aldea todo esté igual a como la dejé, o mejor, confío que contigo como protector principal todo estará bien por allá.
Espero con ansias tu respuesta. Cuéntame cómo has estado, cómo está todo por la aldea, ¿Has enviado a alguna misión peligrosa a Sasuke?, ¿Ino ha sido de apoyo para ti? Cuéntame todo, por favor. Me hace sentir como si estuviera en la aldea, con ustedes.
No te quito más tiempo, imagino que tienes muchas cosas por hacer ahora que está tan cerca el festival de navidad.
Feliz Navidad, Naruto.
Con amor, Sakura.
Naruto suspiró al terminar de leer la carta. Se la llevó al pecho en una especie de abrazo, como si estuviera abrazando a la joven médico. Lo hacía porque así podía oler la fragancia de Sakura, impregnada en el papel.
Aunque estaba lejos de él, le alegraba que estuviera bien, contenta con la misión que le encomendó. Fue difícil para él enviarla a esa misión de tan larga duración. Llevaba un año fuera de Konoha, con Neji como su escolta, recorriendo diversos países con los que la aldea tenía alianza. Y sabía que aún debía esperar mucho tiempo para volver a verla.
La vida en la aldea no era lo mismo sin Sakura.
-Demasiado superficial –Pensó Naruto.
Tsunade pensó que sería conveniente acordar la segunda cita en una de las fechas más importantes del festival navideño de la aldea. Según sus palabras, el que la cita se desarrollara en el festival le quitaría seriedad al asunto, y permitiría que la salida fuera más espontánea.
La segunda candidata era Leiko Wasabi, hija del patriarca de la familia Wasabi, una de las familias más importantes del país del Té.
La cita se había acordado a las 7 de la noche, Naruto esperaría a la joven enfrente del Ichiraku ramen, para caminar juntos por los diferentes puestos situados en las calles principales de la villa.
El joven ninja trató de poner su mejor cara, pero simplemente no podía hacer mucho al escuchar los comentarios de la joven. Le había hablado de la tela tan preciada con la que habían hecho el vestido que portaba, lo costosas que habían resultado las joyas que eligió para la cita, lo mucho que se tardó eligiendo el peinado para resaltar su belleza, y muchas cosas más que Naruto prefirió ignorar.
La joven se había entretenido probándose diferentes anillos que había encontrado en uno de los puestos del festival y Naruto se dedicó a observarla. A simple vista, era una joven hermosa. De estatura media, piel nacarada, rubia, de ojos azules. Pensándolo un poco, el joven se dio cuenta de que Tsunade la había buscado con características físicas similares a las suyas. Pero si la vieja había pensado que eso ayudaría a que la cita tuviera éxito, estaba muy equivocada.
Naruto simplemente no se imaginaba en el futuro con una mujer como ella. No podía concebir la vida al lado de una persona que se dedicaría a hablarle, después de un largo día de trabajo, cómo había malgastado el dinero comprando hermosas telas o fascinantes alhajas.
-Con Sakura puedo hablar de cosas muy interesantes –pensó con pesar.
Estaba tratando de buscar una manera de librarse de la cita, y cuando estaba a punto de resignarse a pasar toda la velada con la joven, sus ojos dieron con la solución a su problema con el nombre de Sasuke Uchiha.
Naruto pudo divisar al joven de cabello azabache caminando indiferente en dirección a donde él estaba.
Se dirigió casi corriendo hacia él.
-¿Qué sucede, Sasuke? ¿Hay algún contratiempo? –Preguntó Naruto lo suficientemente alto para que la joven pelirrubia lo escuchara.
Sasuke lo miró con una ceja enarcada.
-¿Qué te hace pensar que estoy aquí por ti? Vine porque estaba abu… -No pudo terminar la frase, pues Naruto lo interrumpió.
-Sssssssh –Siseó el joven Hokage –Necesito de tu ayuda –le dijo, señalando sutilmente con la cabeza a su cita –sácame de aquí ahora, te lo compensaré –murmuró Naruto, mirando con ojos suplicantes al Uchiha.
-Hmp –musitó Sasuke, y con un suspiro, agregó – ¿Qué tengo que hacer?
Naruto estaba tan contento que, sin previo aviso, se lanzó a abrazar a su amigo.
-Suéltame dobe –dijo Sasuke, exasperado por el repentino arrebato de su amigo.
Naruto lo soltó esbozando una enorme sonrisa.
-Tú sólo sígueme la corriente, ahora ven conmigo –Sasuke lo fulminó con la mirada por tener que hacerle caso, pero le siguió.
-Leiko –llamó Naruto a la Joven. Está dejó el anillo que se estaba probando y dirigió su mirada a él.
-¿Qué sucede, Naruto-sama? –Dijo la joven, antes de reparar en la presencia del Uchiha -¿Quién es él? –le preguntó.
Sasuke bufó por lo bajo.
-Veras –Naruto estaba tratando de pensar en una excusa coherente. Cuando iba a hablar, escuchó el gruñido del joven de ojos ónix.
-Soy consejero del Hokage –dijo, y fulminando a Naruto con la mirada, agregó -Hay un problema con una importante misión que había sido encomendada hace unos días. Necesitamos de la presencia del Hokage ahora –terminó de decir Sasuke, con voz seria.
-Oh, ya veo –después de estar observando a Sasuke, la joven se dirigió a Naruto –Supongo que podemos continuar con nuestra cita otro día –dijo, con una sonrisa.
-Si claro, por supuesto –dijo atropelladamente Naruto –Hasta luego.
Luego de mirar de reojo a Sasuke, ambos saltaron al techo más cercano y se alejaron rápidamente.
-¿Tan mal iba tu cita? –preguntó Sasuke, con una sonrisa retorcida en su rostro.
Naruto bufó.
-Ni siquiera quiero recordarlo –dijo, y dedicándole una sonrisa, agregó –Gracias por ayudarme.
Sasuke gruñó.
-No creas que esto te saldrá de gratis, dobe –dijo el Uchiha.
El joven de ojos zafiro lo fulminó con la mirada.
-Claro, por supuesto –luego agregó, con un brillo especial en los ojos –Sakura-chan envió una carta –dijo y miró de reojo al de cabello negro.
-Hmp –Sasuke no varió su expresión de hielo -¿Cómo está? –le preguntó al fin, con cierto matiz de curiosidad en la voz.
Naruto sonrió.
-Dice que está bien –dijo –está deseosa de volver a la aldea, y también me dijo que extrañaba mucho a la vieja, a Kakashi y a ti –agregó el joven Hokage.
Sasuke bufó, sin embargo una fugaz sonrisa adornó su rostro.
-Como siempre, tan sentimental como sólo ella sabe serlo –dijo el joven.
Después de pasar el rato con Sasuke, Naruto caminó por las calles de Konoha, aun adornadas con guirnaldas navideñas, globos y otros elementos decorativos. Y, contemplando el paisaje, Naruto no pudo evitar pensar:
Si Sakura hubiera estado en la aldea, el festival habría sido diferente.
Naruto continuó su camino, tratando de ignorar el hecho de que sus dos primeras citas habían sido un rotundo fracaso.
Helloooou!
Me he decidido a subir el segundo capítulo de esta historia como regalo por el día del Amor y la Amistad. La verdad ya lo tenía preparado desde hace días pero por distintos motivos no lo había podido subir.
Sé que dije que actualizaría cada semana, pero no contaba con ciertas eventualidades que me ocurrieron en este último tiempo. Así que, con honestidad, no sé cuándo actualizaré nuevamente. Pero lo seguro es que terminaré la historia. Calculo que le faltan dos capítulos para que tenga un final que despierte emociones en ustedes.
Hasta las siguientes citas.
Feliz San Valentín
