Capítulo 2
Las Sakuras que se lleva el viento.
Ya había pasado un poco más de un mes desde que Sasuke había vuelto a dejar la aldea e Itachi cada vez parecía más ansioso por su regreso preguntándole constantemente a Sakura cuando lo volverían a ver.
-Papá tiene una misión muy importante que atener, por eso es que no puede volver a casa muy seguido, pero estoy segura que cuando menos lo piense él volverá.
Sonreía comprensiva la mujer entregándole algunas manzanas picadas en un plato.
-Pero tarda mucho.
Se quejó el menor dejando caer sus brazos sobre la mesa de centro.
-Vamos, termina tu bocadillo que en cuanto envuelva esto podremos ir con Sarada, Boruto y Mitzuki.
Ante lo dicho los ojos del pequeño Uchiha brillaron de alegría mientras introducía un gajo de manzana a su boca. Konohamaru había sido enviado a una misión en el país de las olas por lo que el nuevo equipo siete comenzaba un nuevo entrenamiento bajo la tutela kunoichi más fuerte por petición de Naruto quien necesitaba de alguien capaz de controlar a su hijo para que no se metiese en algún lio durante el tiempo en que no se le asignaban misiones.
-Ese Naruto me la debe en grande.
Comento para sí la mujer recordando la petición de su amigo.
-Por favor Sakura-chan, debo ir a ver al señor feudal y Boruto no deja de molestar con su nuevo entrenamiento.
Rogaba Naruto palmeando sus manos frente a su cara mientras sostenía los palillos de Ichiraku ramen.
-Dame un respiro, he tenido mucho trabajo en la clínica por tus pedidos de ¨urgencia¨ ¿y ahora me pides ser niñera de tu hijo?
Dijo en un bufido mientras ayudaba a Itachi a comer su comida. Hacia bastante que su amigo no la invitaba a cenar solos los dos y conociéndolo no le sorprendió demasiado aquella petición.
-Vamos, Sarada también está en el equipo siete. Será una forma de pasar más tiempo con ella, ¿no lo crees Itachi-kun?
Le pregunto al menor dándole un pedazo ¨naruto¨ en la boca.
No intentes sobornar a mi hijo con comida, tu solito te metiste en este lío. Además, hacerlo implicaría posponer mucho de mi papeleo y eso se acumula fácil.
-¡Aquí estas viejo! Se supone que nos darías una nueva misión y hoy me entero que Konohamaru-niichan fue enviado lejos.
Se quejaba Boruto entrando molesto al local de Ramen donde su padre comía en compañía del resto de su equipo.
-Eso fue inevitable, él era el único familiarizado con esa misión. Además, en preparación les conseguí una gran maestra.
Se excusaba el hombre señalando a Sakura quien terminaba de limpiar la boca de su pequeño hijo.
-¿Sakura-obasan? Sin ofender, pero no creo que haya mucho que aprender de ella.
Dijo despectivo el rubio bufando, lo cual no pasó desapercibido por la mujer.
-¡Ey! Boruto, que crees que estás diciendo de mamá.
Se quejó Sarada defendiendo a su madre.
-Solo digo que si alguien de su familia fuese a entrenarnos es más que obvio que quien debería hacerlo es Sasuke-san.
Naruto no podía más que ocultarse tras de la mesa intentando no ver el rostro furico de su excompañera quien le entrego a Itachi en el acto y colocando su pierna sobre la banca del lugar reto al niño a salir afuera para arreglar su insolencia.
-Parece que esto será entretenido.
Comento Mitzuki al lado del Hokage y el resto del clan Uchiha quienes contemplaban el vacío callejón donde se miraban fijamente Sakura y Boruto.
-Aun puedes arrepentirte Sakura-obasan.
Se jacto el menor recibiendo el dedo índice en respuesta de la kunoichi.
-¿Qué quieres decir con eso?
Pregunto el menor.
-Un dedo es todo lo que necesito para vencerte niño.
Respondió Sakura con una sonrisa.
-¡Ja!, eso ya lo veremos.
No pasaron ni dos segundos de iniciado el combate cuando la mujer ya lo había desprendido de su banda, terminándolo con un golpe en la frente lo suficientemente duro como para arrojarlo dos metros lejos de donde se encontraban.
-Esto me trae recuerdos.
Rio Naruto bajando a Itachi para que fuese con su madre y recordando su primer encuentro con Tsunade.
-Naruto.
Llamo Sakura haciendo que este la mirase en el acto.
-Acepto tu propuesta, ya va siendo hora que tu hijo entre en rienda, ya que por lo visto mi esposo y tú han sido muy blandos con él.
Alerto la pelirosa.
-Mañana a las 10:00 am pasando la zona de entrenamiento a las afueras de la aldea a 500 metros después de la arboleda, Sarada ya conoce el lugar.
Les impuso a los gennin quienes trataban de ayudar Boruto a levantarse.
-Pueden adelantarse y entrenar si quieren, pero les advierto que después de mañana no querrán levantarse.
Y Con esto dicho emprendió marcha hacia su hogar tomando la mano de su pequeño hijo.
- ¿Dónde entrenaremos hoy?
Pregunto Itachi entregándole el plato vacío a su madre quien lo tomo de inmediato.
-Como hoy nos enfocaremos en el taijutsu les dije que esperaran a las afueras de la aldea. Es algo alejado, por eso prepare el almuerzo.
Sakura había tomado la iniciativa de entrenar al equipo de su hija en el control de chacra en primera instancia, sin embargo, al comprender que su sobrino político no tenía intenciones de continuaron el entrenamiento básico decidió ser más practica al mostrarles de primera mano a lo que se refería con control de chakra.
-Bien, es hora de irnos.
Anuncio la mujer soltando su largo cabello, el cual había dejado crecer desde que su hijo nació teniéndolo como en su juventud. Tomo la bolsa con almuerzo que había preparado para los jóvenes y guiando a su pequeño hijo hacia la puerta.
-No puedo creer que la tía sea quien nos vaya a entrenar.
Dijo con molestia Boruto recordando su encuentro del día anterior.
-Bueno, oíste a tus padres y al sexto.
Comento Mitsuki con una sonrisa. Habían decidido llegar al amanecer al lugar de encuentro para entrenar antes de que Sakura arribara lo cual les había dejado bastante tiempo para conversar con algunas personas que se toparon en el camino hacia la oficina del Hokage.
-Bueno, ni siquiera yo sabía todas esas historias acerca de mi madre así que no es de sorprenderse.
Dijo Sarada lanzando un kunai hacia un árbol.
-Tal y como se esperaba, ustedes tienen un gran linaje.
Afirmo el peliblanco refiriéndose a sus compañeros de equipo.
-Si te refieres a linaje supongo que el de Boruto es más destacable al ser hijo de la princesa Hyuuga y el héroe Hokage de Konoha.
Se burló Sarada siendo contradecida por el rubio en el acto.
-Eso no fue lo que escuchamos de mis padres más temprano.
Su punto de encuentro había sido decidido casi por inercia al ser el lugar usual de sus reuniones por la cercanía entre sus casas, percatándose apenas de la colindancia con la casa de los Yamanaka gracias al saludo de Ino mientras acomodaba algunas flores en la entrada de la tienda.
- ¿Qué sucede con esas caras de pocos amigos?
Pregunto la mujer luego de comentar que su hijo se había ido a una misión con su equipo.
-Boruto no está muy contento por perder un enfrentamiento ayer contra mi madre así que ahora quiere ir con el Hokage a pedir una revancha para cambiar de instructor.
Explicaba la joven mientras terminaba de resumir toda la historia de cómo habían llegado hasta ese punto.
-Jajaja, así que hiciste molestar a Sakura. Vaya que tienes valor.
Reía Ino.
-Sí que lo tiene, mira que enfrentarse a la que fue nombrada después de la guerra como la kunoichi más fuerte. Aún tengo la marca de la última vez que la hice molestar.
Bromeo Sai sacando algunos jarrones para ayudar a su esposa.
-¿La kunoichi más fuerte?
Pregunto con extrañeza Sarasa sin entender a lo que el antiguo compañero de su madre hablaba.
-¿Por qué no le preguntas al padre de Boruto al respecto? Él sabe de primera mano lo que es enfrentarse a Sakura.
Sugirió la mujer provocando la curiosidad de los jóvenes quienes después de una rápida despedida se dirigieron a toda prisa a la oficina del Hokage, topándose con Kakashi quien pasaba a visitar a Naruto luego de uno de sus viajes.
-Pero que inusual recibimiento tenemos aquí.
Saludo el sexto.
- ¿No deberían estar yendo al punto de encuentro que les dijo Sakura-chan?
Pregunto Naruto.
-Nos topamos con Ino-san camino aquí y nos comentó algo de mamá que queríamos corroborar contigo.
Hablo Sarada ignorando la pregunta de hombre tras el escritorio.
-Tú dirás.
Expreso con una sonrisa hacia la hija de sus amigos.
-Mamá rara vez habla de sí misma así que me preguntaba qué era eso de que es considerada la kunoichi más fuerte. Sé que la familia es respetada pero siempre creí que era porque papá es el último Uchiha.
-Bueno, Sakura siempre ha preferido alabar a Sasuke sobre ella especialmente con sus hijos.
Rio Kakashi al escuchar a la joven siendo secundado por su antiguo pupilo.
-Al parecer las nuevas generaciones no están muy enteradas de la historia de la aldea, ese es el problema con la época de paz, se pierden muchos de los eventos de nuestra era.
Continuo el sexto tomando una de las fotos sobre el escritorio de Naruto el cual mostraba a su antiguo equipo.
- ¿Qué es exactamente lo que saben acerca de la tercera guerra mundial ninja? Tengo entendido que la mayoría de los datos han sido nombrados confidenciales para protección no solo de la aldea sino también de los involucrados, pero sería bueno saber de dónde comenzar a explicar.
Hablo el hombre siendo él, uno de los principales participantes en la retención de información.
-La tercera guerra mundial ninja fue la primera guerra en donde en lugar de que las aldeas que constantemente peleaban entre si se unieran en contra de un enemigo en común, fue el sexto el héroe que salvo a la alianza shinobi cuando estaba en crisis y termino la guerra.
Explico Mitsuki recordando sus clases en la academia.
-Bueno, ese es el resumen del resumen supongo.
Bromeo Naruto apoyando su mejilla en su mano.
-Es verdad que la alianza shinobi se formó para enfrentarnos a un enemigo en común, pero yo no termine con todos los enemigos solo. Muchos participamos para finalizar la guerra, y de no haber sido por tus padres y Kakashi-sensei yo no hubiera sobrevivido.
Explicaba con calma el rubio.
-Sin Sasuke jamás hubiese podido derrotar al último enemigo y de no ser por tu madre yo hubiese muerto desde mucho antes de la guerra. Incluso durante la batalla ella tuvo que resucitarme. Es verdad que siempre digo que el único shinobi quien puede pelear como mi igual es Sasuke, pero sin Sakura-chan ninguno de nosotros seguiría vivo, ¿o me equivoco sensei?
-Bueno, no puedo contradecirte en eso, después de todo ustedes tres cumplieron el dicho del alumno supera al maestro.
Hablo Kakashi para sorpresa de los niños.
-Sakura-chan entreno bajo la tutela de la quinta Hokage, la única mujer Hokage hasta la fecha y quien reconoció haber sido superada por ella. Tú madre Sarada, derroto a más enemigos que la mayoría de los soldados con su descomunal fuerza de mil hombres, así como ser reconocida por el primer Hokage por ella. Desarrollo en tres años el jutsu que a la vieja Tsunade le tomo años perfeccionar y no solo eso, sin su ayuda las perdidas en la guerra hubiesen sido perjudiciales, ella es tan fuerte que fue la única del cuerpo médico capaz de colocarse al frente de la batalla, además de esto fue la única kunoichi en pelear con notros en la batalla final. Su fuerza es respetada en todas las aldeas y es considerada el mejor ninja médico, recibiendo constantes peticiones de altos mandos para ser atendidos por ella. Es verdad que tu padre es impresionante Sarada y que su clan es considerado el poseedor del kekkei genkai más poderoso, pero Sakura-chan no necesita ser parte del clan Uchiha para ser considerada impresionante.
Alabo a su antigua compañera Naruto.
-Bueno, eso sin contar la fila de pretendientes que siempre ha tenido por su hermoso aspecto. ¿No crees Naruto?
Bromeo Kakashi con voz picara haciendo referencia a su juventud en el equipo cuando perseguía a la pelirosa.
-Bueno, Sakura-chan siempre ha sido muy hermosa. Aunque solo ha tenido ojos para Sasuke.
Menciono el rubio con mejillas sonrojadas aclarando su voz.
- ¿De verdad papá y mamá son tan impresionantes?
Pregunto con asombro Sarada con rostro aun dudoso.
-Bueno, supongo que has comprobado de primera mano un poco de su fuerza, aunque dudo que en algún momento la veas pelear en serio. Sakura es el tipo de enemigo que no quieres enfrentar en batalla, su inteligencia rivaliza con los altos mandos de Konoha y en términos de fuerza a base de control de chakra dudo que haya alguien que realmente pueda superarla.
-Ósea que Sakura-obasan…
-Podría fácilmente derrotar a la mayoría de los shinobis de la aldea.
Interrumpió a su hijo Hinata ingresando a la oficina del Hokage con una caja de almuerzo.
-Pero el clan Hyuuga es experto en el control y puntos de chakra, ¿dices que ella podría ganarle a alguien del clan?
Cuestiono Boruto.
-Creo que eso no sirve de mucho si es capaz de dejarte fuera de combate con un solo golpe, además, en una ocasión hace mucho tiempo Sakura-chan y yo entrenamos juntas porque ella quería perfeccionar cierta técnica.
- ¿Qué técnica?
Pregunto con extrañeza Sarada.
-Fue hace mucho tiempo, ustedes no habían nacido aún. Pero les diré algo, fuera del clan Hyuuga ella es la única que yo conozco capaz de cancelar puntos de chakra.
-Pero ella no tiene el Byakugan.
Expreso Boruto.
-Tu tampoco y aun así usas el puño suave. Ella fue capaz de memorizar la localización de cada punto de chakra en el cuerpo de su oponente solo a base de perseverancia y estudio arduo.
Rio la mujer entregándole la caja a su esposo.
-Estoy segura que aprenderán muchas cosas de Sakura, después de todo siempre he creído que ella es quien mejor puede instruir a un equipo.
Rio Kakashi para molestia de Naruto quien inmediatamente se defendió.
-Al final no nos mencionaron nada más y nos dijeron que viniéramos a entrenar.
Dijo con fastidio Boruto dejándose caer de trasera en el césped para descansar.
-Bueno, el séptimo tenia trabajo y mamá seguramente llegara pronto.
Aclaro Sarada continuando con su entrenamiento con las shuriken.
-Es increíble que no supieras que tu madre era tan respetada en el mundo ninja.
-Mi madre no acostumbra a hablar tanto de sí misma y sus historias casi siempre giraban en torno a sus antiguos compañeros de equipo.
Aclaro la joven de lentes recordando su infancia.
-Aunque lo cierto es que siempre he sido consciente de su fuerza descomunal y sus entrenamientos espartanos.
Ante esto los jóvenes entendieron un poco más la dedicación de su compañera de equipo para los entrenamientos.
-Veo que están tomándose un descanso.
Anuncio la voz tranquila de la pelirosa quien llegaba en compañía de Itachi a paso lento recibiendo una queja por su tardanza por parte de los jóvenes.
-Boruto-niichan adivina que, ¡hoy poder entrenar con ustedes!
Exclamaba con emoción el menor corriendo a su encuentro siendo cargado en el acto por su madre quien arrojando su canasto con el almuerzo se elevó rápido por el cielo hasta quejar sujeta de uno de los grandes árboles que los rodeaban. Ninguno de los presentes tuvo tiempo de reaccionar ante la lluvia de kunais que se hacían presentes en un incesante ataque teniendo que arrojarse detrás de unas rocas de gran tamaño donde hasta hacia unos minutos Mitsuki descansaba.
- ¿Qué ocurre?
Pregunto con desesperación Boruto viendo como la lluvia de armas incesantes llegaba a ellos.
-Los han seguido, fui descuidada al dejarlos venir por su cuenta.
Alerto Sakura reuniéndose con ellos y entregándole a su pequeño hermano a Sarada.
- ¿Qué ocurre mamá?
-No salgan de aquí, yo me encargare del enemigo.
Advirtió la mujer saliendo de su escondite lista para enfrentar al enemigo percatándose de que en el momento en que ella se levantó el ataque ceso.
-Así que por fin sales Sakura-sama.
Anuncio una penetrante voz tras uno de los arboles cercanos.
- ¿Quién eres y que es lo que quieres?
Desafío la mujer.
-Simplemente estamos interesados en la descendencia Uchiha.
Ante lo dicho, Sakura se pudo en guardia.
-Tienes valor para revelar tu interés por mis hijos.
-Solo tenemos interés por uno de ellos, por desgracia su madre nunca lo deja solo.
Expreso con burla aquella voz.
-Aunque no nos molesta tener a ambos.
Advirtió saliendo de su escondite en compañía de varios hombres cubiertos hasta el cuello con una insignia de un clan irreconocible para ellos.
-Te advierto que si quieres pelea solo estas cavando tu propia tumba.
-No necesariamente.
Respondió con ojos burlones desenvainando la espada que traía sujeta en su espalda la cual roso sus rojizos cabellos.
- ¡Mamá!
Aquel grito capto su atención en el acto. Mitsuki había sido capturado dejando a un Boruto al cuidado del menor de los Uchiha.
- ¿Qué harás? Lo más rápido seria que nos entregaras al menor por medios pacificos.
-Boruto y Sarada, toma a Itachi-kun y regresa a la aldea yo me ocupare de salvar a Mitsuki.
Ordeno la mujer reconociendo el objetivo de sus enemigos.
-Por supuesto que no, jamás dejaremos a un compañero en peligro.
Contesto con molestia el rubio entregándole a Itachi a su hermana quien intento detener sus acciones sin éxito. Sakura sabía que no era momento para discutir con Boruto, su tiempo iba decreciendo cada vez más, solo era cuestión de unos momentos para que su enemigo decidiese retomar el ataque y su prioridad era poner a los niños a salvo.
- ¡Sarada!
Grito justo en el momento en que guiaba con fuerza su puño hacia el suelo provocando un temblor tan grande que varios de los arboles cercanos cayeron siendo consiente que su hija entendería la señal de moverse en el acto, aquella hazaña fue lo suficientemente oportuna como para permitirle liberar al peliblanco y guiar a los niños tras de ella.
-Boruto, en este momento soy tu líder de equipo así que más te vale hacerme caso.
Dijo con voz autoritaria la mujer.
-Escuchenme bien, yo me quedare a enfrentarlos mientras ustedes escapan a la aldea. Su prioridad es llegar sanos y salvos a la entrada para solicitar apoyo.
-¿De que estas hablando? Nosotros podemos ocuparnos de esos tipos fácilmente.
Reto el rubio alejándose de ellos listo para la pelea.
-¡Boruto, no!
Grito Sakura corriendo tras él al contemplar la lluvia de kunai que comenzaba de nueva cuenta.
-Te dije que me escucharas pequeño impertinente.
Expreso tosiendo gotas de sangre sobre Boruto.
-Sakura-obasan.
Dijo apenas en un hilo de voz el niño al contemplarla llena de heridas y armas enterradas en su cuerpo impidiendo cualquier tipo de daño hacia él.
-Eres demasiado parecido a tu padre para tu propio bien imperativo ninja cabeza hueca.
- ¡Mamá!
Grito Itachi al ver la figura mal herida de su madre sobre el rubio y soltándose del agarre de su hermana para ir a su encuentro.
-Itachi, ven aquí.
Elevo su voz Sarada siendo interceptada por uno de los ninjas enemigos al igual que Mitsuki.
-Boruto, protege a mis hijos.
Susurro la pelirosa limpiando con su dedo pulgar gotas de sangre de su barbilla y realizando el jutsu de invocación justo a tiempo para impedir que alguno de sus enemigos pusiese las manos sobre el menor.
-Es sorprendente que logres hacer alguna técnica después de recibir todos esos kunai, veo que tu reputación te precede.
Dijo el pelirrojo retrocediendo al contemplar dos babosas al lado de los pequeños Uchihas protegiéndolos.
-Las heridas no son nada a comparación con el veneno.
-Así que te diste cuenta, ahora comprendo porque desde el inicio fuiste cuidadosa en que ninguna herida les fuera causada a los niños. Te percataste de nuestra presencia desde antes de llamar a los niños, pero esperaste pacientemente a que atacáramos para evaluar la situación debido a que no sabías cuándos éramos. Supongo que de no ser por este pequeño impertinente nunca hubiésemos podido herirte con el veneno, debería agradecerte chaval.
Se burló un kunai hacia él siendo interceptado por Sakura.
- ¿E-eso quiere decir que tú lo sabias desde el principio?
-Por eso te dije que te fueras, tener que protegerlos del veneno es la parte difícil.
Respondió arrojando una bomba de humo que tomo del bolsillo del rubio la cual fue la cubierta perfecta para ahuyentar a algunos de sus contendientes cercanos y reunirse con sus hijos mientras hacia posiciones de manos y se diría a las extensiones invocadas las cuales asintieron en el acto ante lo dicho, absorbiendo tanto a Sarada como a Itachi dentro de ellas y creando un fuerte escudo sobre ellas con capas de piel impenetrables.
-Mamá, que….
Fueron las últimas palabras de Sarada antes de ser absorbida por completo.
- Mitsuki, encárgate de que lleguen a salvo.
Pidió golpeando la parte trasera de la cabeza de Boruto dejándolo inconsciente.
-Sé que cuidaras bien a Boruto, pero el aterrizaje de ellos será duro.
Explico entregándole al rubio para que escaparan.
-Ellos no me perdonaran si te dejo aquí.
-Eres un buen niño, por eso debes protegerlos y evitar a toda costa ser heridos por aquel veneno. Yo estaré bien, no moriré tan fácilmente como crees.
Dijo Sakura acariciando la cabeza del peliblanco, con tranquilidad tomo las dos pesadas babosas impenetrables arrojándolas por los aires con dirección a la aldea y gritándole al shinobi que partiera con Boruto lo más rápido posible.
-Regresaremos.
Fue lo último que escucho la mujer antes de perder de vista a los niños.
-Nunca imagine que los arrojarías de aquella forma, tarde en darme cuenta y ahora ya debieron haber aterrizado.
Expreso con molestia el hombre preparándose para el combate y llamando al resto de sus ayudantes para la batalla.
- ¿Realmente creíste que podrías poner un dedo sobre mis hijos?, aun con todo este veneno en mi cuerpo tengo suficientes reservas.
Comento cayendo de rodillas con dificultad para respirar.
-Debo reconocer que me confié mucho, de no haber esperado para atacar esos niños no hubiesen escapado, pero parece que ya estás en tu limite.
-¿De que estas hablando? Aún nos queda mucho camino.
Expreso con una sonrisa Sakura levantándose poco a poco mientras era rodeada por sus enemigos.
- ¿Qué esta ocurrido allá afuera?
Pregunto Naruto al sentir el fuerte temblor provocado por la caída de lo que parecían meteoritos y teniendo que sujetarse en más de una ocasión de diferentes objetos por el retumbar de la tierra.
-Hokage-sama, su hijo y Mirsuki han sido interceptados por los guardias cercanos siendo perseguidos por shinobis enemigos.
Informo un anbu entrando a la oficina provocando la rápida salida de Naruto hacia el encuentro de su hijo.
-Mitsuki, ¿Qué ocurrió?
Pregunto Naruto llegando lo más rápido posible contemplando a un Boruto inconsciente y un peliblanco apunto del desmayo.
-Boruto no tienen ningún rasguño del veneno por lo que está a salvo, pero en un descuido me hirieron a pesar de que Sakura-san me lo advirtió. No puedo creer que ella tuviera la energía para hacer lo que hizo si yo no puedo moverme solo por este pequeño rasguño.
Hablaba delirante Mitsuki.
- ¿Qué ocurrió? ¿Quién hizo esto?
Exigió Naruto sin respuesta posible.
-Hokage-sama, han caído en territorio de la aldea estas dos grandes rocas, aunque no estamos seguros de que sean. Son demasiado pesadas y parecen de un material tan duro como el diamante.
- ¿Rocas?
Pregunto el rubio sin entender lo que sus hombres decían.
-Itachi-kun y Sarada…
Murmuro el ojo de serpiente.
- ¿Qué dijiste?
-Ahí adentro están Itachi-kun y Sarada, Sakura-san sigue peleando. Ayúdenla.
- ¿Sakura-chan?
Pregunto sin entender lo que ocurría y exigiendo un informe de lo que ocurría.
-Un equipo de rescate ya fue enviado para apoyar a Uchiha Sakura al lugar indicado.
-Llevan de inmediato a los niños a las instalaciones médicas en la torre del Hokage. Shisune, encárgate del transporte de los niños.
Pidió a la recién llegada.
-El enemigo…
Interrumpió Mitsuki con apenas voz.
- ¿Qué?
Se acercó Naruto para escucharlo con mayor claridad.
-El enemigo busca la descendencia de los Uchiha.
Fue lo último que alcanzo a decir antes de caer inconsciente a causa de la fiebre que cada vez incrementaba más en su cuerpo.
- ¿La descendencia de los Uchiha?
Hablo Shikamaru mirando a las dos fortalezas creadas para resguardar a Sarada y su hermano.
-Ni siquiera sabía que existía una técnica como esta para encapsular personas.
Continuo el Nara acercándose a las babosas. Con prisa Naruto se encamino al lugar donde la batalla se había llevado a cabo seguido de cerca por su consejero y varios anbu, topándose con una vista más que impactante que le hizo helar todo el cuerpo.
-Hokage-sama, lamentamos informarle que no hay rastro de Uchiha Sakura, ya se han enviado equipos de búsqueda, pero su paradero aún es incierto.
Informo arribando uno de los anbus enviados para apoyar. Hubo un silencio sepulcral ante lo mencionado, ¿Cómo era posible que en tan poco tiempo el enemigo pudiese haberse ido sin dejar rastro? Especialmente tan cerca de la aldea.
-Shikamaru, envía el halcón de Sasuke.
Ordeno Naruto con voz tan seria como pocas veces se le había escuchado contemplando el enorme cráter de casi dos kilómetros creados recientemente.
- ¿Qué escribo en el mensaje?
Cuestiono sabiendo la situación en la que se encontraban tras analizar lo que sucedería subsecuentemente.
- "Las Sakuras que se lleva el viento".
Ante estas palabras el pelinegro guardo silencio, sabía lo que significaba aquel codido creado especialmente por petición del Uchiha cuando dejo la aldea por primera vez luego de formar su familia, la imposibilidad de rescate.
-Shikamaru, haz los preparativos pertinentes.
-Si.
El viento soplo con suavidad momentánea, aquel viento pronto desaparecería al igual que las Sakuras y lo que vendría después de él seguramente sería una guerra.
