Hola gente, Demon vuelve con un nuevo capítulo de esta cosa que hago llamar historia, aquí para recordarles que sí quieren comentar o criticar háganlo de manera constructiva y respetuosa, en cuanto a las filias o fetiches sí quieren que lo tenga en cuenta envíenme un mensaje, ya sea por público o por privado (Este mensaje estará hasta el final de la historia, mejor acostúmbrense) Y me he dado cuenta de que en realidad esta parte la dejo más seca que la arena del desierto así que creo que comenzare a responder comentarios del capítulo anterior
También me di cuenta de que cometí un error, para que se entienda tengo que explicar un poco el proceso que uso para algunas cosas, para personajes que tienen la posibilidad de aparecer más adelante, como los daimyo, tiendo a ponerles nombre así no aparezcan más debido a que me es más fácil tener guardado el nombre por sí se me ocurre posteriormente un uso, aunque mencione a tres personajes de Avatar, Ozai, Zuko y Azula, no necesariamente serán como en la serie, debido a que use esos nombres debido a la inmensa facilidad para recordar esos nombres y asociarlos a un país del fuego.
SCK27: Muchas gracias, si bien tengo pensado a Anko, Anko siempre es top, con Tsunade, debido a la realidad de como mantiene su aparente juventud es que no tengo una idea clara, no desecho la idea pero tendría que estructurarlo un poco mejor para poder incluirla debidamente, ya sabes, encontrar el modo de ajustar su edad.
Darck Master: Muy bien, aunque creo que explicó un poco lo de los OC arriba estás en todo tu derecho de abandonar la historia si no te gusta, aun así agradezco que te hayas tomado la molestia de haber leído esta historia.
Las espadas chocaron entre sí, Naruto no podía evitar ver con una sonrisa a Kagami, ambos estaban usando su fuerza intentando que el otro perdiera la espada, dos medios hermanos combatiendo con dos espadas gemelas, era algo irónico y que seguramente resultaría poético sí Naruto tuviera nociones sobre la poesía, pero incluso sí consideraba esa falta de conocimiento podía encontrar la absoluta ironía que escondían los nombres de sus espadas, mientras que la espada de Kagami había sido nombrada como excálibur, la mitológica espada de un antiguo rey que defendía su nación, la espada del propio Naruto tenía el nombre de aerondight, la espada que fue usada por un caballero bajo el mandato del rey que portó a excálibur, y aunque fue un noble caballero al final se levantó en contra de su rey, era una deliciosa ironía que disfrutaba sin que Kagami supiera lo que realmente ocurría.
Mientras aerondight emitía un ligero brillo ígneo que caracterizaba al elemento fuego, excálibur emitía un ligero brillo azulado más representativo del elemento rayo, saltó hacía atrás para ver a los ojos a su medio hermano, ambos tenían una sonrisa plasmada en su rostro, a su alrededor los otros integrantes de la llamada unidad especial miraban con cierto interés el confrontamiento entre los dos, los maestros del grupo miraban todo desde una debida distancia.
— ¿Crees que estén preparados? —Preguntó Ibiki sin despegar la vista, los exámenes chunin estaban a solo unas semanas y ya habían abandonado las misiones que podrían retenerlos mucho tiempo fuera de la aldea para centrarse en los entrenamientos.
— Solo espero que sí, desde hacía generaciones que la academia no creaba alumnos decentes y ellos son los mejores de la nueva generación, si ellos no pueden sobrellevarlo, entonces ninguno otro alumno en toda Konoha podrá —Señaló Kakashi con una seguridad absoluta aunque ninguno mostraba expresión mayor.
Ambos hermanos estaban ahora viéndose a los ojos con unos pocos metros de separación, las espadas comenzaron a brillar con más intensidad, Kagami empuñó su espada hacía el cielo con las dos manos mientras que Naruto se preparaba para una estocada, ambas espadas emitían un brillo peligroso que aseguraba que estaban a poco de atacarse, pero antes de que cualquiera de los dos moviera sus armas, sus maestros aparecieron para detenerlos.
— Vamos, vamos, tranquilícense, sí van a ponerse así mejor los separamos y esperamos a que puedan desenfrenarse en los exámenes —Les detuvo Kakashi haciéndoles bajar sus armas— Bueno, terminamos por hoy, tengo que preparar algunas cosas —Señaló antes de desaparecer en un shunshin, Ibiki solo sonrió antes de hacer lo propio, las cosas iban a hacerse interesantes.
— ¿No creen que estaban yendo demasiado lejos? —Preguntó Kinana levantándose con una sonrisa, faltaban dos semanas para el comienzo del examen y sus propias fichas ya estaban preparadas.
— Puede ser pero tienes que reconocer que fue asombroso, Kagami parecía un príncipe en brillante armadura —Razonó Sakura con mirada ensoñadora mientras que Kinana la miraba como sí fuese una loca— Y Naruto parecía un demonio, el papel le queda —Murmuró como sí contase un chisme.
— Sabes que puede escucharte ¿Verdad? —Comentó Sasuke logrando que la chica palideciera antes de voltear a ver al pelirrojo que hablaba tranquilamente con su hermano antes de darle una sonrisa cruel a la de cabellos rosas que se escondió detrás del Uchiha— Me puedes decir ¿Qué hiciste para que te mire así? —Preguntó intentando separarla de él.
— ¡Solo le decía que era increíble! ¡Lo trataba igual que a ustedes antes de saber que era un demente! —Gritó asustada al oído del Uchiha mientras que Natsu, que estaba cerca, voltearon a verla.
— Empiezo a entenderlo —Murmuró Sasuke con mala cara.
— Hasta me gustaría pedirle el concejo —Opinó Natsu casi en un susurro teniendo un segundo de admiración por el que consideraba un idiota bastardo, Sasuke asintió intentando ignorar los gritos de la chica de cabellos rosas mientras comenzaba a creer que estaba por dejarlo sordo.
— Bueno me voy —Se despidió Kinana levantando su bolso antes de salir corriendo a algún lado.
— ¿No deberías ir detrás de ella? —Preguntó Kagami viendo a su compañero castaño que se encogió de hombros— ¿Preparados para el examen? Estoy nervioso.
— Hoy es el día en que se va al spa con su madre, yo simplemente me desentiendo y me largo a ver una película —Explicó antes de alejarse.
Naruto pronto siguió el ejemplo comenzando a alejarse con dirección a su hogar, sus planes ya habían comenzado a moverse una vez más, pero antes de que estuviera siquiera cerca de llegar fue detenido por Hinata que con una seña de mano le índico que entrarán en un callejón cercano, sin problemas se adentró en el lugar, cuando ambos utilizaron sus respectivas técnicas oculares para asegurar que no los espiarán la chica hablo.
— Reunión urgente —Señaló una puerta negra llena de grafiti.
— A veces odio este trabajo —Murmuró siguiéndola mientras de un sello en su nuca dejaba salir el vestuario que le caracterizaba a Wrath, casi mismo truco fue utilizado por Hinata que sacó su propio vestuario de un espejo de mano, ambos se vistieron con sus respectivos uniformes antes de abrir la puerta.
Tras la puerta se encontraba un inmenso pasillo que se extendía por varios metros pero primero debían de bajar casi tres metros de escaleras, ambos asesinos avanzaban al mismo paso hasta llegar a una puerta con una estrella de siete puntas que fue abierta de una patada de parte de Hinata, dentro les esperaban los otros cinco asesinos de Homúnculo, la estancia era circular y pese a encontrarse a cierta profundidad era considerablemente amplía, cada uno de ellos estaba sentado en un trono negro en cuya parte superior se encontraba una réplica de la máscara que cada uno portaba.
— Lust, Wrath, por favor tomen asiento —Pidió Pride señalando los asientos, aunque fuera de mala gana ambos se sentaron en sus respectivos asientos, Naruto observó la estancia rápidamente para poder ver a todos, Gluttony estaba a la izquierda de Hinata, Erik estaba a su derecha, Greed estaba entre Pride y Gluttony mientras que Sloth estaba entre Pride y Erik.
— ¿Podrían decirme por qué nos han llamado? Nadie me avisó que discutiríamos hoy —Señaló Naruto con la actitud más relajada que pudo, conocía relativamente bien a dos de ellos, Lust y Envy, conocía el rostro de Pride que parecía el menos temeroso de ser reconocido, pero los otros tres miembros de Homúnculo eran un completo misterio y por el momento prefería tener sus reservas.
— Cierto, ninguno de los aquí presentes puede mantenerse mucho tiempo fuera de posición o nos arriesgamos a que sean descubiertos —Aceptó Pride viéndolos a todos ellos— Verán, desde hace mucho, en realidad desde que la alianza entre Kumo y Konoha se anunció al mundo, Iwa ha estado enviando una gran cantidad de agentes a la aldea, probablemente con la intención de evitar dicha alianza, pero hace casi medio mes dejaron de enviar espías —Anunció con fría seriedad.
— ¿Eso no es positivo? Significa que ya se dieron cuenta de que la alianza no podrá ser frenada —Cuestionó Envy cambiando a una postura más relajada.
— No necesariamente —Corrigió Sloth con esa voz letárgica que fastidiaba enormemente a Naruto— También puede significar que tomarán medidas más extremas, eliminar a la comitiva cuando lleguen —Explicó sin mirar a nadie en particular, aunque Naruto no estaba muy seguro debido a su máscara.
— Lo cual podría desencadenar una guerra, Kumo podría culparnos del ataque, sin pruebas Iwa saldría impune y se desencadenaría una guerra entre dos de las cinco grandes naciones y cualquier aldea podría aprovecharse del estado de Konoha —Completo Naruto comprendiendo lo que podría ocurrir.
— ¿Y eso no es bueno para nosotros? —Preguntó Lust ganándose miradas de todo miembro de homúnculo que no fuera Naruto, Erik o Greed.
— ¿Qué clase de grupo crees que somos? —Cuestionó Pride viendo directamente a la chica.
— Bueno, en ocasiones parecemos un grupo terrorista, digo, hemos atacado a personas influyentes, fuentes económicas dentro de la aldea, en ocasiones no sabemos sí somos una organización terrorista o apoyamos a la aldea, es algo confuso —Explicó Erik con un gesto confuso.
— Bueno, sean cuales sean los motivos detrás de esta organización no podemos permitir que Iwa destruya la alianza, esta unión podría traer una época de prosperidad a la aldea, y por ende, a nosotros —Señaló Greed con un toque increíblemente alegre en su voz.
— Puedo saber ¿Por qué a penas ahora nos enteramos de esto? ¿Cómo es que nunca nos enviaste a eliminar a esos espías? —Cuestionó Naruto con curiosidad, Pride solo sonrió antes de responderle.
— Verás, Gluttony hasta ahora había podido encargarse muy bien por sí mismo, pero creé que sí pudieron escapar de su rastreó deben ser lo suficientemente hábiles como para merecer la pena que todo Homúnculo los busqué ¿Entendieron lo que deben hacer? —Cuestionó sonriente Pride, ninguno necesito de mucho para entender el mensaje "Háganlo" que Naruto no estaba muy deseoso de descubrir lo que podría significar no hacerlo.
— ¿Algo en particular que debamos de hacer sí encontramos a los espías? —Cuestionó Lust con un poco más de tranquilidad.
— Mátenlos —Declaró con frialdad antes de que las puertas se abrieran dando por terminada la reunión— Espera, Wrath, tu quédate —Pidió haciéndole una seña a los otros para que se retirarán por las puertas antes de volver a dejar encerrado a Naruto dentro de la habitación de reuniones.
— ¿Sí, Pride? —Cuestionó de la manera más tranquila que podía.
— Verás, hay algo que me parece curioso —Admitió Pride mientras las sombras se extendían por el lugar subiéndose por el trono en el que Naruto estaba sentado— El hijo de la daimyo de Nami dejó la aldea hace unas pocas semanas, tengo entendido que se quedaba contigo, incluso escuché que fuiste tú quien le ayudo a lograr entrar a cuarto año de la academia ¿Tienes una idea de por qué se fue? —El tono era peligroso, una advertencia de que podría ser asesinado sí no tenía cuidado.
— No lo sé —Respondió con la tranquilidad más absoluta que podía— Parece que su madre simplemente cambio de opinión, desconozco algo más, pero en lo que respecta en la fortaleza de Homúnculo, pero la alianza entre las aldeas ya está hecha, y Tsunami-san ya me aseguró que ella y su país de encuentran en deuda conmigo, nada evita que utilicemos eso por el bien de Homúnculo —No permitió que su cuerpo demostrará que estaba mintiendo.
— Esta bien, sí te llega cualquier información de ellos, notifícala —Ordenó mientras su miraba taladraba contra el cráneo de Naruto, el pelirrojo lo sabía, Pride no le creía, pero dado que no podía probar nada, y que él seguía siéndole útil no le mataría.
Salió de ahí con paso tranquilo, sí Pride creía que estaba ocultando más de lo permitido no dudaría en matarle y no conocía tan bien a ese mocoso como para poder asesinarle antes de que lo matará, por el momento estaba atado de manos y tendría que jugar con el tablero de Pride hasta que pudiera clavarle la maldita espada contra el ojo.
La hija del Hokage esperaba a que la puerta con serpientes talladas se abriera, tras unos pocos minutos la puerta se abrió rebelando a Anko Mitarashi saliendo con una sonrisa, Kinana estaba por esconderse tras unas bolsas de basura cuando la mujer de cabellos purpuras hablo.
— Así que ya estás aquí, princesita —Saludó lanzando un senbon en su dirección y pese a que el arma no le provocó ningún rasguño pudo sentir el aire provocado por el movimiento del senbon golpearle la mejilla— Los viejos serpientes te esperan —Aseguró señalándole la entrada.
— No sé a qué te refieres —Respondió intentando sonar lo más relajada posible, estaba por darse la vuelta cuando Anko le sujeto el hombro con fuerza, una patada baja le hizo perder el equilibrio y antes de que cayese al suelo la cargo como si fuese un costal de papas antes de atravesar la puerta de las serpientes.
— No te preocupes niña, estamos del mismo lado, el clan Kobura —Respondió guiñándole un ojo antes de dejarla en el suelo, Kinana le dirigió una mirada no muy segura antes de levantarse y caminar a su lado.
Tras varios minutos se encontraron en una sala donde dos ancianos se encontraban frente a una mujer que Kinana tuvo la seguridad de que era su madre debido a que podía recordar el complicado peinado y la ropa con la que la había visto esa mañana, el único hombre en la habitación, ya no tenía cabello y su piel estaba bastante pegado al cráneo, además de que el mismo era considerablemente grande, sus ojos parecían blancos mientras que si veías con cierto cuidado podías notar un toque lila.
La otra anciana era una mujer que probablemente le causaría pesadillas a cualquiera, sus cabellos parecían telarañas que caían desde su cabeza hasta el suelo, su piel estaba tan pegada a los huesos que perfectamente parecería un esqueleto, sus pechos, que por desgracia no estaban cubiertos por la yukata, caían de una manera desagradable a la vista, sus uñas parecían cuchillas y sus ojos saltones parecían mirar a todos lados al mismo tiempo, Kinana no estaba segura de cuál de los dos ancianos le parecía más desagradable a la vista.
— Kinana, al fin llegas —Murmuro el hombre con una voz viperina que era difícil de describir, podías notar una infinidad de emociones oscuras pero la que más resaltaba era la increíble malicia y codicia de ese hombre— Supongo que vendrás por el asunto de las apuestas para el examen —Respondió con ese tono que Kinana había aprendido a odiar con los años.
— No, honorable bisabuelo Zouken —Respondió haciendo una reverencia de noventa grados, por mucho que Erik fuera el heredero del clan, y en teoría sus padres fueran los líderes, los verdaderos líderes del clan Kobura eran esos ancianos, y la posición de Erik era solo el anunció de que cuando ellos murieran se saltarían cualquier otro heredero posible y sería él quien tuviera la corona del liderato.
— Entonces has venido por ese asuntillo —Respondió la mujer ladeando la cabeza para verla con esos ojos que estaban entre un blanco brillante y un suave tono verde apenas visible— ¿Acaso me equivocó, Kinana? —Interrogó apuntándole con uno de sus dedos.
— No, no se equivoca honorable bisabuela Sakura —Respondió con seriedad, una parte de su cabeza se preguntó si su compañera de equipo terminaría igual que su bisabuela.
— Espero que entiendas que lo que pides es considerado extremo, cambiar el heredero cuando ya ha pasado por el proceso secreto de las mil serpientes venenosas de Yamata —Anunció Zouken con frialdad, casi indiferencia.
— Pero no lo hago sin motivo, honorables bisabuelos, mi primo, y heredero del clan, Erik, me obedece más a mí que a su propio cerebro, sí cayo tan fácilmente conmigo, que nunca podrá contraer nupcias con él ¿Qué podemos esperar de él? —Cuestionó con toda la tranquilidad que pudo.
— Tengo que estar de acuerdo contigo —Murmuró la anciana— Pero eso no es motivo absoluto, las serpientes Yamata nunca han tenido dos herederos jóvenes al mismo tiempo, lo más seguro es que te matarían —Anunció como si aquello fuese cosa de todos los días sin una pizca de emoción de verdadera preocupación.
— Aunque, sí pudieses sobrevivir y derrotar a Erik, nada evitaría que pudieras tomar el liderato del clan cuando nosotros partamos de este mundo —La sonrisa torcida del hombre llena de maldad y malicia le hacía replantarse todo por un momento a Kinana— Creo que los exámenes chunin serían el lugar perfecto para este enfrentamiento ¿Qué dices, Kinana? —Preguntó el hombre con esa sonrisa desagradable.
Kinana estaba por replantarse todo, ni siquiera sabía qué tipo de ritual era el de las serpientes Yamata y una parte de ella le gritaba que debía evitarlo, probablemente esa sensación era causada por las miradas del par de ancianos, pero una sola mirada de su madre sabía que no podía permitirse flaquear, ella era la única opción que tenía su madre para volver al clan, después de que ella fuese una inepta en todas las habilidades de la familia esta le había abandonado, su madre, cuando descubrió que ella podía ser una shinobi, puso todas sus esperanzas en ella, debía llegar a la cima sin importar que.
— Sí, estoy lista honorable bisabuelo —Una maligna sonrisa se asomó en el rostro del par de ancianos mientras que en el rostro de su madre se posó una sonrisa alegre y orgullosa.
— Pequeña idiota —Murmuró Anko a su lado antes de alejarse unos pocos metros.
En ese momento ambos ancianos juntaron sus manos, debajo de ella apareció un sello que era casi de cinco metros de diámetro, un sello verde y morado que tenía la forma de nueve serpientes saliendo de un cuerpo humano, el suelo desapareció dejándola caer en la oscuridad, cuatro metros más abajo cayó sobre una superficie elástica, de pronto su ropa comenzó a corroerse, miró a su alrededor antes de notarlo, lo que parecía una mezcla entre gusano y serpiente, que se subían por su cuerpo.
— Este es el ritual de las mil serpientes venenosas de Yamata, estas serpientes son una extraña especie cultivada por nuestra familia, para que el cuerpo de un usuario pueda soportarlas debe pasar semanas, meses o inclusive años siendo violado por estas criaturas, dejarán sus huevecillos dentro de ti igual que lo hicieron dentro de Erik, estas serpientes terminaran creciendo, destrozarán parte de tu sistema nervioso, tu sistema de chakra entre otros hasta que las serpientes se fusionen con tu cuerpo, Erik tuvo una increíble resistencia, soporto la violación de las serpientes gusano, incluso logro dominarlas antes de que destrozarán su cuerpo, veamos sí tu puedes lograr algo semejante —Explicó Zouken desde la orilla del agujero.
— Tranquila mi princesa —Comenzó su madre con una sonrisa amable— Tu eres fuerte, tu podrás superarlo sola —Antes de que Kinana pudiera gritar al sentir como una de esas serpientes intentaba adentrarse en su coño el suelo volvió a aparecer dejándola en la oscuridad con esa inmensa cantidad de criaturas.
Anko por otro lado miraba el suelo donde había caído Kinana, ella sí que conocía el proceso familiar y había creído que la niña era idiota para hacer algo así, las miradas de los ancianos volvía a posarse en ella mientras la mujer salía del lugar con una sonrisa complacida que a Anko le daba asco.
— Bueno, Anko, creo que debemos volver a los negocios —Siguió la anciana Sakura con una sonrisa.
— Cierto, aquí están todos los equipos confirmados para los exámenes chunin, y la sala de apuestas ya está preparada, estaré esperando el pago habitual, además de que espero mi bonificación si el equipo que recomendé sale vencedor —Señaló dejando de lado todo lo demás, los negocios eran negocios y no pensaba interceder por la mocosa que se había metido donde no debía.
Yagura debía admitir que estaba preocupado, la guerra civil no se había detenido pero por algún motivo los ataques habían sido reducidos, y en lugar de alegrarle eso le hacía sentir un nervio terrible, la calma antes de la tormenta, una tormenta de proporciones torrenciales, por lo que para dar algo de seguridad a "su pueblo" había comenzado a dar paseos por los pueblos para dar enaltecer su mensaje anti kekei genkai, estaba caminando por las afueras de su pueblo cuando un sonido llego a sus oídos, un llanto, con algo de curiosidad fue a ver encontrándose a dos niños pateando a un tercero.
— P-por favor perdónenme, t-tenía mucha hambre —Lloró el chico agachando la cabeza antes de que uno de ellos le diera una terrible patada en la cara que lo tumbo al suelo.
— ¿Una mísera rata sin habilidad como tú queriendo comer la misma comida que nosotros? Deberíamos matarte solo por tu atrevimiento —Se burló un niño gordo antes de comenzar a hacer posiciones de mano— Elemento hielo: Lluvia de agujas heladas —Con esas palabras cientos de agujas de hielo cayeron sobre el muchacho llorón, Kaguya estaba por intervenir cuando el otro comenzó a hacer sellos de mano.
— ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué me hacen esto?! —Preguntó en un grito lleno de dolor, Yagura no pudo evitar que un extrañe sentimiento se alojará en la base del estómago, una sensación desconocida, los dos niños ya estaban listos para lanzar un jutsu y matar al niño cuando este volvió a gritar— Yo ¡Yo no pienso morir! —Una explosión, una explosión de chakra tan puro que por lo tumbo al suelo por la sorpresa.
Un destello de luz ilumino todo el claro cegándolo por completo, elemento rayo, tras unos segundos en los que estuvo tumbado en el suelo totalmente sorprendido, incluso habiendo perdido el control del cuerpo de Yagura por unos segundos, se paró cuando logró retomar el control del cuerpo de Yagura, el niño más delgado estaba cubierto por quemaduras de electricidad que hacían parecer un chicharrón a su víctima, el niño que había estado siendo apaleado ahora estaba sobre el niño gordo apretando su cuello mientras fuertes choques eléctricos golpeaban a su oponente.
Tras unos segundos el niño apaleado mató al niño gordo antes de caer dormido, estaba dispuesto a simplemente matar a ese chico para poder usarlo como un ejemplo de que los usuarios de kekei genkai eran malévolos cuando un pensamiento llego a su cabeza, un niño muerto siempre enviaba un mensaje, pero un niño que ha sufrido y deseaba vengarse, ese sería un mensaje que el pueblo no podría ignorar fácilmente, la máxima expresión de pureza en el mundo según muchos manchada del inmundo deseo de vengarse, además no tenía malos niveles de chakra usando esa explosión como prueba, podría convertirse en un activo mejor estando vivo que estando muerto, pero tampoco podría estar seguro, por el momento se quedaría con él, y cuando despertará podría tomar el mejor camino.
Volteo a ver al niño, a pesar de que estaba increíblemente sucio debido a lo que podría ser semanas corriendo, según su propia experiencia, se le notaba delgado pero no demasiado, tal vez había estado robando comida para sobrevivir, su ropa estaba hecha girones, sus cabellos eran de color vainilla aunque estaban increíblemente sucios, su piel era clara pero estaba muy magullada y llena de moretones, lo cargo antes de desaparecer en un shunshin.
Uso el poco ninjutsu médico que conocía para estabilizarlo, espero unas cuantas horas hasta que el chico despertó alarmado, se levantó volteando para todos lados y en ese momento Yagura pudo verle los ojos, eran de un color verde intenso, el chico intento levantarse pero se vio obligado a sostenerse de la mesa donde estaba.
— ¿D-d-dónde estoy? ¿U-u-usted quién es? —Preguntó mientras su cara se descomponía en una mueca previa al llanto, sus ojos se llenaron de lágrimas antes de comenzar a abrazarse a sí mismo.
— Estás en mi oficina, y yo soy Yagura… —Hubiera continuado con su presentación cuando el rostro del niño se iluminó con la más pura alegría, intentó acercarse a él antes de caer al suelo, con un notable esfuerzo logró mirarlo a los ojos lo hacía con una mirada llena de lágrimas de alivio y una sonrisa llena de alegría.
— Usted es el cuarto Mizukage, Yagura-sama —Completó él con una inmensa sonrisa— ¡Mu-muchas gracias por salvarme Yagura-sama! —El niño se arrodillo a sus pies llorando de alegría.
— Levántate muchacho, dime ¿Cuál es tu nombre? —Preguntó curioso, incluso sus más fieles servidores no tenían una reacción como aquella.
— S-s-sí, soy Chiron Aria —Respondió en un intento de levantarse para hacer una mala imitación del saludo militar.
— ¿Podrías contarme tu historia? —Siguió interrogando, en ese momento vio como sus ojos se llenaron de oscuridad mientras su rostro parecía desfigurarse en un intento de contener el más absoluto odio.
— Esos, esos monstruos, ellos, mí, mí, m-m-mi fa-familia —Antes de que pudiera seguir comenzó a llorar a cantaros.
— ¿Los monstruos con kekei genkai mataron a tu familia? —Preguntó con serenidad, el llanto del niño se volvió más fuerte, parecía intentar contenerse de abrazarlo buscando un lugar seguro, lo tomo como un sí— ¿Quieres vengarte de ellos? —Preguntó aguantando una sonrisa maliciosa.
— Yo, yo quiero verlos muertos, quiero que paguen por lo que le hicieron a mi familia —Fue su respuesta después de varios minutos que tardó en contener su llanto.
— Dime, ¿Te gustaría unirte a las filas shinobi y darle caza a esos demonios con kekei genkai? —Preguntó extendiéndole la mano, el tal Chiron casi saltó para comenzar a agitar su mano con una inmensa y absoluta alegría.
— Gracias, muchas gracias por esto Yagura-sama —Respondió con la más sincera alegría que Yagura había oído antes— P-pero ¿Cómo podré pagarle a usted todo esto? —Preguntó con ojos llorosos aun escurriendo lágrimas.
— Me conformare con que les cuentes a todos cuan horribles son los usuarios de kekei genkai, que me ayudes a que todos sepan la clase de monstruo que son —Anunció con su mejor tono de paz y armonía, tras eso llamó a su secretario para que llevará a su nueva arma a un lugar donde pudieran atenderlo, una vez estuvo seguro de que estaba solo no pudo contener la risa— Jeje, me pregunto ¿Qué tan rápido explotará el pueblo ahora? —Preguntó con una sonrisa maliciosa.
Ino estaba tomando el té tranquilamente mientras veía a sus compañeros de equipo, Shikamaru estaba bajo un árbol viendo las nubes mientras Choji comía papitas a su lado, pero su mente estaba en asuntos más importantes que lo que hacían sus compañeros, o en los exámenes chunin que vendrían, o en el entrenamiento que habían tenido, pensaba en los experimentos que su amo le había concedido la oportunidad de hacer para ayudar al clan.
Claro que no hacía esos experimentos sin un motivo, mientras mejores resultados dieran mejor sería recompensada con la gran polla de su amo en su interior, y por el momento debía admitir que tenía algo, el primero de los deseos de su amo era que no envejecieran, o mejor dicho luchar contra los problemas que se darían con los años, infertilidad, arrugas y volverse feas, pero había empezado con una muestra interesante, el propio ADN de su amo, el clan Uzumaki era longevo mientras que el Senju tenía un gran cumulo de células madres, mezclando eso y otro sinfín de químicos había logrado crear algo, pero necesitaba probarlo, la mejor opción era probarlo con Tsume que estaba lo suficiente cerca de la menopausia como para ser una idea tentadora, pero tampoco quería arriesgar a una de las esclavas de su amo.
— ¡Hola Shika-kun! —Fue el saludo que llamó la atención de Ino, Karin, había podido entender parcialmente a la chica, querer ser útil para la causa aunque no comprendía muy bien por qué no deseaba ser amaestrada como ella, pero había una parte de la que seguía sintiéndose insegura, ¿Por qué Shikamaru había aceptado una relación con ella? La chica era hermosa, eso no podía negarlo.
Lo que le era raro era Shikamaru, el chico era un flojo que nunca tenía motivación para nada, en realidad una parte de ella dudaba que siquiera tuviera apetito sexual, así que no podía creer que fuera solo por sexo, no es que tuviera el deseo de una relación sentimental, al chico le parecían demasiado estresantes como para mantener una, y era demasiado obvio que la chica buscaba algo, ¿Por qué Shikamaru no jugaría sus cartas para protegerse? Lo que le hacía creer que él también tenía algo que buscar, pero sabía bastante bien que el Nara no le diría nada.
— Hola Karin —Fue el saludo perezoso del chico con una sonrisa— Bueno chicos, me voy —Se despidió antes de levantarse y salir del lugar siguiendo a la pelirroja.
— Ah, el amor joven —Murmuró Asuma sonriente con un cigarro en la boca— Me sorprende que sea él el primero en tener pareja de ustedes —Reconoció con una sonrisa— Bueno, yo me voy a ver a mi querida Kurenai, nos vemos chicos —Se despidió e Ino tuvo que aguantar la risa, su maestro aun no lo sabía pero Kurenai ya había quedado programada por su amo con un juego especial que para el chico pelirrojo era increíblemente gustoso.
Cuando su maestro se retiró, Choji se levantó dispuesto a seguir el ejemplo de su maestro e irse hasta que Ino estampó su mano contra el tronco del árbol detrás de Choji bloqueándole el camino, el Akimichi abrió los ojos de una manera que hubiera resultado hasta cómica sí no fuera porque Ino estaba más ocupada pensando en sonsacarle información.
— ¿I-Ino? —Preguntó un poco nervioso mientras la rubia estaba segura de que le estaba viendo los pechos, pero eso era poco importante por el momento.
— ¿Por qué Shikamaru está saliendo con Karin? Siempre se ha quejado tanto de lo problemáticas que somos las mujeres que creí que era gay —Cuestionó viendo directamente a los ojos al chico.
— ¿P-Por qué debería yo saber eso? ¡Pregúntale a él! —Opinó con algo de nerviosismo, la expresión de Ino se ensombreció, podía entender que la chica quisiera adentrarse en la aldea pero no podía consentir que fuera de un modo o bajo idea que su amo no supiera por lo que libero un poco de chakra e instinto asesino para amenazar al chico gordo frente a ella.
— Choji, el clan Yamanaka es conocedor de la mente, así que puedo ser tu mejor amiga o tu peor pesadilla, así que si me lo dices por las buenas, te aseguro que te recompensaré bien, pero sí me obligas a buscar esa información por las malas, te arrepentirás —Advirtió en un susurro amenazante al oído del chico que palideció ante sus palabras pero su expresión aterrada pronto cambió a una de decisión mal colocada.
— S-soy el mejor amigo de Shikamaru, ¡Jamás divulgare sus secretos a una bruja chismosa como tú! —Gritó con tanta decisión que hasta hubiera resultado admirable si no hubiese sido que había enfurecido a la rubia.
— Pesadilla encarnada —Susurró mientras sus ojos ganaban un ligero brillo índigo.
— ¿Eh? —Choji estaba por intentar alejarse cuando cayó al suelo, volteó a ver a sus manos encontrándose que estas parecían encogerse mientras sus dedos parecían fundirse hasta parecer patas de cerdo, su cara comenzó a estirarse dándole a su nariz la apariencia de la de un cerdo— ¡¿Qué me está pasando?! —Preguntó antes de soltar un chillido de puerco.
— Te estás convirtiendo en un cerdo, sí me dices lo que quiero saber podrás ahorrarte el dolor —Respondió Ino con seriedad mientras veía como del trasero del chico surgía una cola retorcida y rosa mientras su ropa se caía revelando a un cerdo al que podían encontrarle cierto parecido a Choji.
— N-no lo haré, Shikamaru es mi amigo —Murmuro intentando retroceder, pero en cuanto dio un paso atrás resbalo y callo en un charco, cuando volteó a ver, creyendo que sería un charco de lodo, estaba en lo que parecía ser mantequilla o aceite.
— Esta es tu última oportunidad, habla, o tendré cochinito frito para comer —Advirtió con voz helada.
— ¡E-está bien! ¡Hablare! ¡La madre de Shikamaru creía que era gay y mientras Shikamaru no se consiguiera pareja seguiría presentándole a todas y todos los que se encontrará, Karin le ofreció fingir ser su novia a cambio de tener acceso a su biblioteca! —Gritó llorando el Choji-cerdo, Ino tronó los dedos y Choji se encontraba a los pies del árbol sudando, liberando moco por su nariz y con lágrimas en los ojos mientras Ino estaba parada frente a él.
— Gracias por la información —Se despidió dejando a un asustado Choji bajo el árbol— "Tengo que decirle al amo de esto, seguramente estará feliz" —Pensó con una sonrisa complacida.
Kurenai estaba en su casa mientras mentalmente se preguntaba sí estaba haciendo bien, sabía que lo mejor era simplemente terminar con su novio, el sexo era demasiado malo, y Asuma demasiado recurrente, como para mantener una relación, pero en lo más profundo de su mente una pequeña vocecita que le decía que lo mejor era fingir que todo estaba bien, que mandar al diablo una relación de años era un error, pero lo que se le había ocurrido era malo, terriblemente malo.
Lo que la mujer de ojos carmín no sabía es que esa voz no era suya, Naruto había comenzado a leer un libro Icha-Icha, Icha-Icha Netorare en realidad, y había programado a la mujer para seguir con su relación aunque la hacía infeliz para buscarse un amante más joven, mientras en la superficie seguía siendo la misma mujer, en lo más profundo de su mente ya existía la mujer esclava del clan Uzumaki, y mientras más fuera follada por Naruto más esa personalidad dormida saldría a la luz, hasta que conscientemente fuera una infiel a su pareja, pero eso ella no lo sabía.
Se encontraba desnuda al completo mientras llevaba una lata de refresco a la mesa de su sala, ahí le esperaba su alumno, Kiba Inuzuka, que se deleitaba con la vista viendo a su maestra como vino al mundo, claro que Naruto quería que Kurenai fuera su esclava, pero había descubierto cierto placer en ser superior a los amantes anteriores, por lo que realmente le había entregado cierto libre albedrio sobre su pequeña búsqueda de amantes.
— Así que —Comenzó el castaño totalmente caliente, había estado teniendo semanas y meses de mierda y necesitaba ese pequeño escape— ¿Quiere que la vea tener sexo con su novio? —Preguntó con una sonrisa pervertida.
— Ajá —Aceptó Kurenai tras unos segundos de silencio, esto era demasiado vergonzoso para ella, estaba perdiendo la poca, casi nula, autoridad que tenía sobre su estudiante y lo peor era que a una parte de ella le gustaba.
— ¿Y qué ganaré yo? Digo, usted podrá cumplir su deseo de ser vista mientras la follan, pero ¿Y yo? —Preguntó coqueto enarcando una ceja, en realidad sabía que hasta cierto punto era afortunado, eso lo sabía, pero quería algo más.
— Yo… —En ese momento sonaron unos cuantos golpes en la puerta de la entrada— E-escóndete en el armario de la habitación —Le ordenó y Kiba prefirió no descubrir cuan celoso era Asuma así que casi corriendo fue a la habitación de su maestra antes de encerrarse en el armario.
Con Kurenai ella había esperado en la sala hasta que su novio abriera la puerta con la llave que le había entregado, otra vez gracias a aquella vocecita en su cabeza, cuando el hombre entró se sonrojo levemente viendo a su novia en completa desnudes.
— Hola Kurenai —Saludó sonriente antes de cerrar la puerta tras él— ¿Acaso quieres una sesión de placer antes de que sea la hora de irme? —Preguntó coqueto acercándose a su novia para abrazarla con sus fuertes brazos.
— S-sí, creí que podría ayudarte con el estrés de entrenar a tus alumnos, además quería pasar el rato contigo antes de que sea la reunión en tu clan —Respondió con cierto nervio aún, tanto por lo que se le estaba ocurriendo hacer como por otra insatisfacción sexual, que sabía que iba a sufrir— Te espero en la habitación —Le susurró al oído antes de caminar contoneando sus caderas.
Kiba debía admitir que se había encerrado en el armario de su maestra bastante rápido, realmente quería ver al par de mentores haciéndolo, sería como ver una porno en vivo, por lo que decidió que aprovecharía para bajar tensión con unas cuantas pajas, dejó su ropa tirada por el armario mientras posaba su mirada en la cama, las puertas del armario era de rejillas permitiéndole ver algo, mientras masajeaba su miembro flácido vio a su maestra entrar en la habitación guiñándole un ojo, la mujer de ojos carmín se recostó en la cama dándole al Inuzuka una perfecta vista de las piernas de la mujer.
Kurenai se sentía emocionada, tal vez causa de saberse observada, el riesgo de que Asuma lo descubriera, o cualquier otra cosa, pero prefirió darle un pequeño espectáculo a su invitado, abrió las piernas rebelando su coño depilado, separando los labios para que el chico en el armario sonriera, Kiba realmente estaba duro viendo a su maestra, una parte de él quería que Asuma llegará para comprobar la diferencia, ver hasta qué punto podría llegar su pija cuando fuera mayor.
— ¿Preparada, cariño? —Preguntó Asuma entrando en la habitación dándole la espalda al armario, Kiba estaba emocionado mientras subía y bajaba su mano sobre su polla deseando que empezaran, pero en cuanto asuma se giró para hacer una pose para su amada el castaño se vio obligado a aguantar la carcajada que quiso salir de su boca, por tanteo concluyó que no debería medir más de tres o cuatro centímetros, y de grosor no podía ser mayor de uno o dos.
— Si… querido —Kurenai respondió con un trago amargo al final, con cada insatisfacción sus emociones por Asuma caían un poco más, especialmente porque después del sexo Asuma realmente había dejado de tratarla como antes, así que en su opinión tal vez no debería sentirse mal por lo que estaba haciendo.
— Me alegro preciosa —El hombre le guiñó el ojo antes de lanzarse a la cama para darle un apasionado beso a su pareja, aunque a Kurenai le pareció que solo le intentaba llenar la boca de babas, separó las piernas de la mujer y de una embestida metió su falo en el interior de la mujer.
— Hm —Gimió Kurenai fingiendo que realmente había sentido algo, Kiba había dejado de masturbarse para ver todo con cierta diversión, tal vez por encontrarse superior a uno de sus maestros, mientras veía la cara de su maestra podía notar que como actriz se moriría de hambre pues hasta un ciego notaría que estaba actuando.
El hombre embistió por un par de minutos antes de soltar un fuerte gemido dejándose caer al lado de la mujer en la cama, mientras el Inuzuka veía el condón que estaba usando Asuma con total asombro Kurenai ponía su mejor sonrisa falsa.
— ¿Cómo estuve, preciosa? —Preguntó el hombre con cierto tono de cansancio— Perdona que no me quede, pero la reunión no tarda en empezar —Se disculpó antes de levantarse, tirar el condón al piso, e irse a recoger sus cosas, tras unos minutos se escuchó como se cerraba la puerta, y tras unos segundos Kiba no aguantó más y salió del armario riendo a carcajada suelta.
— ¿E-eso? ¿Eso fue en serio? —Preguntó cuándo por fin controlo un poco su risa— ¡Su pene era un mondadientes! —Siguió riéndose sentándose en la cama, al lado de su maestra que solo miraba con cierta pena a otro lado— ¡Sus bolas eran nueces! ¿Puede llamarse hombre así? —Preguntó sujetando su estómago aguantando la risa.
— Así es el sexo con él —Murmuró antes de ver el pene de su alumno, a pesar de encontrarse flácido le calculaba unos seis centímetros, que ya era el doble de su novio.
— ¿Entonces quiere tener sexo? —Preguntó a su maestra sonriendo libidinoso mientras con su mano acariciaba el muslo de la mujer, ella solo asintió con algo de pena.
El castaño se acomodó entre las piernas de la mujer antes de agarrar los pechos de su maestra para comenzar a lamerlos, Kurenai gimió suavemente, Asuma jamás la había tratado así, pero incluso aunque se sentía bien, una parte de ella no podía dejar de sentirse insatisfecha, cómo sí antes la hubiesen hecho gozar más como fantaseaba en sus sueños, pero quería darle la oportunidad, de que solo era causado por la insatisfacción que le creaba Asuma.
Kiba debía admitir lo suaves, pero firmes, que eran las tetas de la mujer, con un cierto sabor lechoso que encontraba agradable, mientras jugaba con el par de pechos su miembro despertaba y se erguía, cuando se encontró totalmente despierto se levantó de su lugar parándose sobre la cama con su pene apuntando al rostro de la mujer rozando su verga contra la nariz de la mujer.
— Vamos, mamela —Ordenó sintiéndose relajado después de tantos días del asco, la mujer no dijo nada pero abrió la boca tragándose aquellos diez centímetros con suavidad— Oh —Gimió el chico sonriendo— Así que así se siente que te la mamen, vamos Kurenai, sí quieres tenerla dentro debes ser obediente —Apuró con algo de desespero.
La mujer subía y bajaba la cabeza lamiendo aquel falo con cierta gula, Kurenai podía notarlo, no le faltaba tanto para acabar, solo por el hecho de que no recordaba jamás haber mamado una polla no se detuvo incluso cuando su alumno se lo pidió, ni cuando intento empujarla separándolos, el castaño soltó un sonoro gemido antes de acabar en la boca de la mujer, un par de disparos de semen entraron en la boca de la mujer de ojos carmín, Kiba retrocedió un poco antes de dejarse caer sobre la cama con una sonrisa mientras veía a la mujer limpiarse con su lengua el poco semen que había escapado de sus labios.
— Quiero, quiero que me monte —Declaró el castaño recostándose en la cama con la voz entrecortada, Kurenai sonrió antes de posicionarse sobre su alumno, con una de sus manos abría sus labios bajos dejando su coño más abierto mientras con la otra agarraba el semi-despierto miembro del Inuzuka para ponerle un condón.
— Si eso quieres —Murmuró al oído de su alumno, era una voz coqueta y seductora que la propia Kurenai no supo de donde había surgido pero le gusto, cuando logró que el pene del castaño volviera a erguirse se sentó sobre el falo enterrándolo en su almeja, y ahí Kurenai debió de contener una mueca, era mejor que Asuma, innegablemente, pero sentía su interior insatisfecho, no se encontraba saciada.
Pero no pensaba dejar eso así, debía al menos volver a hacer el intento, comenzó a saltar sobre las caderas del chico que gemía sin pudor alguno con los ojos cerrados, y mientras Kiba estaba en el paraíso, Kurenai volvía a su insatisfacción, con cada salto que daba para volver a empalarse en el falo del Inuzuka menos placer y calor sentía, no dejaba de sentirse caliente pero había perdido parte del toque, cuando el chico acabó en el condón se dejó caer al lado, Kiba se levantó antes de sonreír coqueto, al menos él le daría más rondas que Asuma.
Casi una hora después Kiba salía del apartamento de su maestra mientras en su bolsillo escondía una tanga roja de su maestra, por otro lado Kurenai estaba viendo al techo con una mueca de frustración pura, había accedido a todo lo que su alumno le pidió, después de perder parte de la chispa durante el sexo quería intentar recuperarla, había permitido que el chico comiera sobre ella, permitió que le pusiera una correa, permitió todo, y aunque se había sentido caliente por momentos no podía recuperar ese momento de placer inicial.
Mientras la maestra miraba el techo sentía que se quedaba dormida, sus ojos perdieron el brillo, se volvieron más profundos hasta que parecían carecer de vida, llevo una de sus manos a su concha antes de comenzar a jugar con ella con una sonrisa en la boca.
— Oh, Kurenai —Murmuró viendo a la nada realmente— Aun no sabes que le perteneces a Naruto-sama, pero tranquila, cada vez nos uniremos más hasta que lo recuerdes, pero creo que debería agradecerle a ese perro, nos ayudó a descubrir que eres una completa pervertida —Siguió antes de levantarse para ver por la ventana viendo a su alumno alejarse— Pero más deberías agradecerle a Naruto-sama, él me hizo nacer en tu interior para que incluso cuando fueras una puta infiel al clan Uzumaki nunca olvidarás quien es tu amo —Añadió.
Kiba se sentía que por fin tenía un buen día, después de meses del asco tenía, caminaba a su casa intentando apurar el paso para no llegar tarde, desde hacía mes y medio su madre le había puesto un toque de queda, en el momento en que llegó a su hogar pudo ver a su madre en la entrada viéndole con seriedad, en ese segundo palideció antes de sacar su reloj, que usaba únicamente para evitarse más problemas, y confirmó que aún no llegaba su hora límite pero sintió el mismo temor que había sentido todo ese tiempo.
— M-madre —Saludó cuando estuvo frente a la puerta de su casa con su madre frente a él, la mujer solo lo vio de arriba abajo poniéndole los pelos de punta— ¿Hice algo mal? —Preguntó tras varios minutos de silencio agachando la mirada ante los penetrantes ojos de Tsume.
— ¿Hiciste algo que amerite un castigo? —Devolvió la pregunta con seriedad y a pesar de que Kiba sabía que lo único que podría entrar en esa categoría era el sexo que había tenido con su maestra, pero no podía decirlo, no solo por lo que le haría su madre, por lo que le podría pasar a Kurenai y a él sí Asuma se enteraba, pero sintió la imperiosa necesidad de arrodillarse y pedir perdón, acción que solo pudo evitar debido al terror que le daba esa mujer.
— N-no que yo sepa madre —Respondió algo temeroso sin atreverse a ver a la mujer que le dio la vida.
— Muy bien, solo para notificarte que me iré una semana por una misión, Hana me aviso que pasaría la semana con unos amigos —Explicó antes de salir de la casa con su perro detrás, Kiba soltó el suspiro que no sabía que había estado aguantando, entró en la casa con algo de temor, cuando cerró la puerta tras él cayó al suelo mientras lagrimas comenzaban a caer de sus ojos.
— Por favor… paren —Rogó en un susurro, su infierno había comenzado lentamente desde hacía casi dos meses, desde el primer castigo que le había impuesto su madre, pero de ahí todo había ido a peor, se había vuelto más y más inútil en las misiones y cada error, ya fuese como shinobi o en familia, era severamente castigado, empezó con trabajos agotadores o humillantes estando desnudo, la humillación siempre estaba, pero lo había aceptado.
Luego fue no dejarle salir, tenía horarios estrictos para cualquier cosa y sí llegaba tarde aunque fuese por unos minutos el castigo era peor, más doloroso o más humillante, la última vez había terminado como otro perro, comiendo croquetas y durmiendo afuera, sí sus amigos dentro del clan o fuera de este le invitaban a algún lado debía rechazarlo casi al instante o su madre le castigaría, luego vinieron los castigos físicos que dejaban atrás la humillación y pasaban al dolor, aún tenía cicatrices en la espalda por el cinturón.
Pero lo peor era la soledad, su madre se había distanciado tanto de él que ni siquiera estaba seguro de si la seguía reconociendo, y Hana, Hana se había vuelto de lo peor, si por casualidad llegaba a burlar a su madre ella era quien iba con el chisme y entonces los castigos eran peores, y mientras que uno creería que sin su madre ni Hana en casa tendría libertad era un error, aunque no sabía cómo se cortaba la luz y el gas, el agua solo salía por la manguera, además de que su madre siempre parecía enterarse de lo que hacía.
Logró pararse mientras su cuerpo temblaba, caminó hasta el patio donde debía de dormir, bañarse y comer, aunque sabía lo que pasaría no pudo evitar centrar la mirada en la que había sido la casita de Akamaru, sintiendo el nudo en el estómago debió sostenerse ante la memoria, su madre le había quitado a Akamaru hacía un mes, había llorado, rogado, suplicado, cuando lo perdió se había vuelto una masa llorosa y mocosa tirada en el piso, según su madre seguía vivo, pero que sí para los exámenes chunin no avanzaba, o hacía quedar al clan como idiotas, su fiel compañero Akamaru moriría.
Ya no podía soportarlo, quería llorar o acabar con todo, pero debía ser fuerte, sí el moría ¿Qué le pasaría a Akamaru? Su madre también le castigaba por sus fallos, por los fallos de Kiba, y no quería saber cuál sería el destino de su amigo canino sí él se suicidaba.
Dejaba caer la botella de sake al suelo mientras veía el techo con ojos perdidos, Tsunade estaba en la sala de su casa sin importarle que Shizune estuviera golpeando su cabeza contra el armario intentando salir, había aceptado la propuesta de sus compañeros solo porque hasta cierto punto podía entenderlos, el deseo de volver entrenar a alguien, regar una semilla hasta verla florecer y ganar fuerza, verla llegar hasta su meta era algo hermoso que ella no pudo experimentar realmente con Shizune, ella no perseguía sus sueños, en realidad ni siquiera sabía sí tenía sueños.
Pero sus compañeros tenían más experiencia en ello que ella, Jiraiya y esos chicos de Ame, o Minato, supongo que quería volver a ayudar a otro chico, Orochimaru era el que la tomó por sorpresa, su primer alumna, Anko, realmente no cumplía con las clásicas expectativas de un alumno de uno de los sannin, siempre supuso que habría dado la idea por perdida hacía años pero resultaba que había preferido volver a tirar a la suerte, por ellos había vuelto a Konoha solo para irse cuando eligiera una alumna apropiada, tal vez tuviera suerte y esta alumna tuviera un objetivo claro, algo que ella pudiera ver cuando su nuevo alumno abandonará su ala.
— ¿Debería salir a buscar? —Preguntó en un murmuró, esa mañana Shizune la convenció de ir al cementerio para presentar sus respetos, lo que la llevó a una muy necesaria borrachera para calmar las penas, pero creía que debía cumplir con sus compañeros. Logro levantarse con dificultad antes de salir de ahí tambaleándose.
Cuando la mujer rubia abandonó la casa el armario donde Shizune se encontraba encerrada por fin cedió, la puerta cayó al suelo dejando libre a una desnuda Shizune que tenía sus extremidades, y sus pechos, atados con cuerdas moradas mientras en su boca tenía una mordaza de bola, con considerable esfuerzo comenzó a arrastrarse en la búsqueda de su maestra.
— ¿Estás seguro, Orochimaru? —Preguntó viendo las siete carpetas frente a él, el hombre serpiente asintió con una sonrisa divertida.
— Completamente, Danzo, estos son los tipos que nos han comenzado a quitar a los conejillos de indias, me costó indagar pero descubrí quienes son, aparentemente es lo que consideran un grupo de elite dentro del bajo mundo de la aldea —Explicó viendo al único ojo visible del hombre que tensó la mandíbula con frustración.
— ¿Cómo es que jamás nos enteramos de ellos? Un grupo de elite de ese tipo no debería haber permanecido mucho tiempo en el bajo mundo sin ser reconocidos —Cuestionó con apretando su bastón con furia.
— Me imagino a que siempre has confiado en tus Anbu para matar a los estorbos, en realidad son como una leyenda urbana del bajo mundo —Señaló con socarronería ante el falló del otro hombre que lo miró con severidad.
Abrió las diferentes carpetas para comenzar a ojear las páginas, pero en cuanto abre la primera página se da cuenta de algo, mira con detenimiento la información antes de ver a Orochimaru con una muda pregunta.
— ¿En serio estos son sus nombres? —Preguntó sin creerse del todo aquello.
— Si —Confirmó el sannin— Cada uno usa un alias, Greed, Pride, etc. Cuando investigaba escuché que a cada uno se le asigna debido a sus habilidades, algunos son títulos un tanto irónicos, otros debido a sus métodos, y otros debido a sus habilidades —Explicó moviendo su mano en un ademán que incentivaba a su contrario que leyera.
— Nombre: Envy. Nombre real: Desconocido. Especialidad: Interrogación, tortura y asesinato sigiloso. Métodos de asesinato: Envenenamiento. Motivos detrás del nombre: La envidia es considerada un letal veneno ¿En serio por un motivo tan tonto lo llaman así? —El sannin se quedó callado indicándole que siguiera leyendo, después de ver la borrosa foto del enmascarado vio que lo que seguía eran una gran cantidad de casos, sus crímenes o sus logros según se viese— Nombre: Lust. Nombre real: Desconocido. Especialidad: Tortura y asesinato. Métodos de asesinato: Ataques cortantes de origen desconocido. Motivo tras el nombre: Se ha descrito como un ser de comportamiento lascivo habitualmente. Nombre: Greed. Nombre real: Desconocido. Especialidad: Asesinato y robo. Métodos de asesinato: ¿Daño interno? —Lo último lo dijo más como una pregunta.
— Correcto, de algún modo sus víctimas no tienen aparentes heridas externas, pero tras las autopsias resulta que sus órganos parecen destrozados, el modo en que lo logra es desconocido e incluso no se le puede asignar una causa de muerte de forma segura —Explicó con emoción como sí encontrarse con algo así fuera algo meritorio de diversión.
— Motivos detrás del nombre: Solo toma las misiones con mejor recompensa. Nombre: Sloth. Nombre real: Desconocido. Especialidad: Asesinato. Métodos de asesinato: ¿Causas naturales? —El hombre dirigió una mirada confusa a Orochimaru que solo le incentivo a leer más— Motivo tras el nombre: Todos sus asesinatos parecen muertes naturales, muchos parecen que murieron dormidos. Nombre: Gluttony. Nombre real: Desconocido. Especialidad: Asesinato y robo de información. Métodos de asesinato: Supuestamente, los devora vivos. Motivo tras el nombre: Se rumorea que devora vivas a sus víctimas. —La mirada no pudo contenerse y vio al otro hombre sin poder creerlo.
— Tal como dice, ya investigamos a Sloth y no parece que use envenenamiento, además de que a Gluttony solo existe la teoría, nada lo confirma —Explicó encogiéndose de hombros.
— Nombre: Pride. Nombre real: Desconocido. Especialidad: Desconocida, se cree que es asesinato o que dirige al resto. Motivos tras el nombre: Es, supuestamente, el líder de la organización. Es, prácticamente un desconocido, mucho más que el resto —Anunció, a diferencia del resto de miembros del grupo de este no tenían si quiera la fotografía de la apariencia que usaba durante el trabajo— Nombre: Wrath. Nombre real: Desconocido. Especialidad: Asesinato, robo, robo de información, tortura, interrogación, secuestro, asesinato sigiloso, asesinato múltiple. Métodos de asesinato: Envenenamiento, desangramiento, apuñaladas, desmembramiento, destripamiento, decapitación, ahogamiento, electrocución, quemaduras, aplastamiento, congelación y golpes contundentes —Leyó la larga lista viendo cada vez más confuso al sannin.
— Motivo tras el nombre: Es la ira que todo lo abarca y todo lo cubre —Completó Orochimaru con ánimo— Estos dos último me parecieron más interesantes que el resto, uno es un completo desconocido, mientras que el otro es alguien que cambia de métodos constantemente, pero todo el grupo, Homúnculo, es lo suficientemente interesante como para merecer su renombre —Señaló complacido.
— ¿Por qué pareces tan animado en un grupo que no para de darnos problemas? —Cuestionó apretando un par de los folders con enfado.
— Porque son curiosos, según las pocas fotografías que se han podido conseguir de Envy su ropa no da lugar para esconder tantos venenos diferentes, el arma desconocida de Lust, los aparentes métodos de asesinato de Greed, Sloth y Gluttony, el completo desconocimiento de Pride y la aparente versatilidad de Wrath, será interesante experimentar con ellos cuando los atrape —Sentenció con notoria seguridad.
— Pareces demasiado seguro de encontrarlos ¿Ya tienes una idea de cómo atraparlos? —Cuestionó con más severidad que antes, él contrario solo asintió con una sonrisa socarrona.
— Puse precio a una cabeza en el bajo mundo, la tuya y la de los otros concejales concretamente, son misiones caras pero por separado, con fechas en particular, mientras estemos preparados podremos evitar las muertes de los concejales, todo bajo la tapadera de un asesinato por diferencias de intereses políticos —Explicó con una sonrisa confiada, por la mueca que Danzo le dirigió supo que no le hacía particular gracia que hubiera puesto precio por su cabeza— No incluí a nuestro preciado Hokage en la lista, porque dudo que tomen dicho trabajo —Reconoció aunque le hubiera encantado incluirlo.
— ¿En que fechas ocurrirán los ataques? —Inquirió viendo con furia mal contenida al sabio serpiente.
— En una semana, debería ser tiempo suficiente para prepararme y atraparles —Señaló antes de levantarse, tenía que preparar todo, encontrar a esos asesinos había sido un golpe de suerte, en el bajo mundo eran más temidos que los Anbu, incluso sí tenía suerte podría ser que realmente mataran a Danzo antes de que los capturara, sí eso ocurría sería lo mejor, eliminaría todos los cabos sueltos de un golpe, o al menos casi todos, mientras no supiese que es lo que realmente tramara Naruto no podría acabar con todos los cabos sueltos.
Caminaba junto a Ino, las misiones prácticamente se habían cancelado debido a las preparaciones para los exámenes chunin por lo que decidió que podría darle algo de libertad, separarla un poco de los experimentos para que su cerebro no se fundiera y pudiera seguir trabajando después, por primera vez en años estaba en una tienda de fuinjutsu, era una tienda relativamente pobre pero tenía lo que quería.
Fuinjutsu era de esas áreas ninja que nadie terminaba de dominar, que a muchos no les interesaba lo suficiente o no la veían tan emocionante como otras, pero se había percatado de algo, Karin era muy superior en aquella rama, no es que le molestase que la chica hubiera trabajado duro por lo que estaban haciendo pero saber de la existencia de esa brecha le hizo percatarse de que pese a su orgullo de poder recurrir a todas las habilidades ninja casi había ignorado una de las ramas que le dio fama a su clan.
Por ello se había asegurado de que debería aprender aún más, mientras él compraba los libros necesarios para aprender, porque no pensaba pedirle ayuda a Karin, necesitaba que ella siguiera considerándole lo suficiente superior para que tampoco intentase nada en su contra, al mismo tiempo pensaba en lo que Ino le había contado, Shikamaru estaba usando a Karin para evitarse problemas con su madre que aparentemente quería nuera pronto, solo debía esperar que ella no cometiera un error que los revelará.
— Las sombras son espesas —Anunció el hombre que atendía el local, se encontraba inclinado debido a una prominente joroba, sus ojos estaban cubiertos por unos lentes negros, su sombrero de ala ancha complicaba aún más reconocerle, su túnica era lo suficientemente holgada para que incluso sus manos y cubrirle la parte inferior del rostro.
— No para los animales nocturnos —Mencionó con una sonrisa, eran contados los lugares donde iba a hacer compras del área ninja, y las mejores siempre eran las más ilegales.
— ¿Por qué lo cree? —Preguntó el hombre a su vez.
— Porque quien está dispuesto a vivir entre sombras aprenderá su lenguaje —Con la última parte dicha el hombre se movió un poco revelando una trampilla en el suelo.
— Un gusto verle nuevamente, Naruto-dono, hacía mucho que no venía al mercado —Le saludó el hombre cuando los formalismos estuvieron terminados, ambos voltearon a ver la puerta para confirmar que estaba cerrada con todos los sellos que se aseguraban de que se mantuviera cerrada y apartada de mirones fisgones.
De una patada abrió la trampilla viendo el túnel, volviendo a lo que había dicho, puede ser que en las tiendas normales los precios fueran más baratos, pero estaban muy lejos de la calidad o de la variedad que podías encontrar en el mercado negro, mientras bajaba por las escaleras de mano recordaba cosas, aunque en el barrio rojo tenía un buen puñado de tiendas ilegales con fachadas legales era realmente otra tapadera.
Según los registros, Konoha era de las aldeas con menos criminalidad y por ende los altos mandos de Konoha solían encontrarse orgullosos y ufanos, pero eso era debido a que el barrio rojo tenía poco, las drogas más suaves se vendían ahí, los asesinatos se resolvían ahí, la prostitución se quedaba allí, en otras palabras todo lo que el bajo mundo mostraba no era más que la punta del iceberg, el mercado negro tenía suficiente para que muchos temblaran.
— Esto me trae recuerdos —Declaró viendo el lugar, el mercado negro parecía esconderse en una inmensa caverna, sí la había creado la mano humana a nadie le interesaba, abarcaba tanto que realmente podía suponer que aquello debía tener como mínimo la amplitud de un tercio de la aldea, inclusive más, a pesar de que se debía bajar casi cien metros el lugar se mantenía relativamente fresco debido a que casi todos los que habituaban el bajo mundo habían colaborado para crear una especie de ventilación decente.
Muchos de los locales parecían los clásicos de mercado de calle, las entradas y salidas del lugar estaban creadas para que incluso con las grandes distancias que debían bajar pudieran hacerse en minutos debido a varios mecanismos, pocos eran los locales que parecían tiendas que ocuparan edificios enteros, la iluminación no era perfecta debido a que nadie quería realmente ser identificados, Naruto caminó con calma viendo los nuevos locales, sí es que los había, y ver los otros.
— 114 —Llamó a un hombre que atendía el local de libros, tal vez se vería como el más suave de todos los locales pero esos libros escondían las investigaciones sobre fuinjutsu de algunas de las mentes más brillantes y enfermas que Naruto había visto, la mayoría de los autores ya se encontraban muertos pero eso no quitaba el valor de sus obras.
— Naruto, hacía su tiempo que no venías —Dijo sonriendo el hombre, los únicos que eran llamados por su nombre eran aquellos que habían, o todavía lo hacían, trabajado como sicarios, era una forma de advertir que la fama del bajo mundo seguía allí, mientras tanto los vendedores usaban números, los números de sus locales normalmente, para ser llamados— ¿Por fin te interesaste en lo que el fuinjutsu es capaz de hacer? —Preguntó sonriente, en realidad Naruto en todo lo que le conocía nunca lo había visto dejar de sonreír.
— Eso y a ver qué hay de nuevo, la última vez que pude venir solo tenían lo clásico, literatura prohibida, los esclavistas, aquellos que aseguran vender armas malditas, las drogas y los prostíbulos extraños, ya sabes, lo normal —Desestimó moviendo su mano con desinterés.
— Pues ya llegamos a los 500 locales —Anunció— El 418 es un restaurante que usa carne humana, el 426 vende órganos, nada llamativo, el 435 es un prostíbulo que usa animales como si eso fuera novedad aquí —Bufó lo último aunque Naruto debía aceptarlo— El 449 vende niños para cualquier uso, he oído que tienen a miembros de clanes importantes allí, el 452 trabaja en la creación de zombis sí no da resultados en esta semana los mataremos por fin, el 467 venden mascotas originales, he visto que venden perros de tres cabezas —Añadió sonriente.
— En pocas palabras nada interesante o nuevo —Gruñó el chico sin mucho interés, todo eso era común, le faltaban dedos para contar los que vendían órganos, en los prostíbulos podías encontrar cualquier rareza sin importar cual fuese, sabía que cada tanto había alguien que intentaba vender zombis por ahí y siempre acababan muertos, por lo que lo único llamativo era el restaurante caníbal, de los que había solo un pequeño puñado en el lugar, el de los esclavistas eran raros los que vendían niños, solían ser mujeres de hermosos cuerpos u hombres que solían ser usados para trabajos forzados, y los animales peculiares siempre eran interesantes.
— Cierto, lo normal aquí dentro, cualquier novato cree que tiene algo novedoso aquí, ya sabes, ¿Algo más aparte de los libros de fuinjutsu? —Cuestionó viendo al muchacho de cabellos negros y rojos.
— Libros de medicina, solo eso —Pidió mientras veía a los otros locales, el hombre asintió antes de alejarse un poco, no es que hubiera confianza como para creer que no le robaría, era solo que quien robará solía acabar muerto, o siendo vendido en los locales cercanos, y viendo lo que les hacían nadie era tan idiota para robar ahí, tras un par de minutos el hombre le extendía un conjunto de veinte libros.
— Trece de ellos son de fuinjutsu, es todo lo superior a lo que compraste la última vez, cinco de ellos son de medicina varia, anatomía, puntos de presión, ya sabes, y me permití agregar dos sobre la creación de venenos y drogas, creí que te interesaría —Señaló extendiéndole la bolsa y su mano enguantada.
— Muchas gracias 114, tal vez venga en meses próximos —Agradeció antes de llevar su mano detrás de su oreja para que tras una nube de humo apareciera un pequeño maletín que le extendió al hombre, este abrió el maletín para comenzar a contar los fajos de billetes, cuando hubo sacado el dinero suficiente le devolvió el maletín y sus negocios se dieron por acabados, regresó el maletín al sello para comenzar a dirigirse a la salida cuando se detuvo de la nada— 114 ¿Alguno de los lugares nuevos tiene armas interesantes? —Preguntó viendo por el rabillo del ojo al vendedor.
— Muchos, pero sí quieres saber del más llamativo ese sería el 499, dicen que tienen armas realmente interesantes, pero creía que aun tenías tu espada —Respondió el hombre viéndole con aquella mirada analítica que solía tener.
— Nunca esta demás ver lo que tienen que ofrecer, además, me interesa últimamente aprender a usar otras armas —Declaró antes de comenzar a caminar en la dirección del nuevo local, era imposible encontrar realmente ese lugar por error, los vendedores tenían buena memoria para recordar a todos los clientes, los que se encargaban de las entradas y salidas estaban preparados para cualquier contingencia, el suelo bajo la aldea tenía una capa de un mineral que era llamado vulgarmente el metal inútil, no era resistente y el chakra no podía pasar de él, además de que trabajarlo solía ser un incordió por lo que solo los desesperados por ocultarse lo utilizaban, como los del mercado negro.
Cuando llegó al lugar lo vio con una sonrisa, no era un lugar opulento como la mayoría de los nuevos que parecían querer llamar la atención, tampoco parecía el clásico local de calle, parecía una tiendita sencilla, como una pequeña casa sencilla, entró al lugar sintiendo cierta nostalgia, había llegado al mercado negro como pago por un trabajo cuando empezó como sicario, un arma propia, fue lo que pidió como pago y de ahí había salido su primer arma, una que aun hoy atesoraba, su espada Clarent.
— ¿Un nuevo cliente? —Preguntó quién atendía el lugar, realmente saber su género o edad era complicado pues solo veía figura totalmente cubierta, túnica, capucha, guantes, lo que sea que te puedas imaginar.
— Busco una lanza, de preferencia que pueda conducir el chakra —Pidió viendo las armas, espadas, desde bastardas hasta katanas, de esgrima, en realidad debía admitir que tenían variedad.
— Tengo dos lanzas que creo que van con usted, tal vez tres —Declaró viéndole a los ojos, o lo que Naruto creía que eran los ojos— Veo brutalidad y sed de sangre, pero también cierto aire me hace recordar a los mitos de los dragones —Explicó con calma.
— ¿Solo tres? —Cuestionó, conocía suficiente a los vendedores de ahí para saber que ninguno le vendería un arma particular, muy pocos tenían lanzas, o armas, que tenían un "estilo", solían ser armas que ellos no habían forjado y realmente le daba curiosidad.
— Si, sus nombres son Gae Bolg y Rhongomyniad, al menos las dos que creo que pueden irle bien —Si el vendedor dijo algo más no le prestó atención, se giró para ver con fuerza al contrario que parecía asustarse por la mirada que tenía.
— ¿Gae Bolg y Rhongomyniad? ¿Cómo las lanzas antiguas? —Cuestionó con seriedad, conocía ambas armas debido a las leyendas que habían, la Gae Bolg original era una lanza infinitamente mortal, rumoreaba que tenía siete cabezas o que una vez atravesada la carne mil espinas perforaban las venas, algo brutal y bestial, mientras que Rhongomyniad era la lanza que uso el rey que empuño a Excálibur.
— ¿Acaso conoce las leyendas? —Inquirió cuando pareció recomponerse, Naruto solo asintió— Entonces deje las traigo, desconozco, y dudo, que sean las armas legendarias, pero ambas me dan la sensación de haber arrebatado suficientes vidas como para que sean armas con alma —Declaró adentrándose en lo que parecía ser el almacén del lugar.
Las armas con alma era una forma de decir que el arma tenía esencia propia, algo que era el preludio de algunas armas creídas malditas, que ya habían pasado por tanto que ya no podían considerarse armas normales, según muchos eso solía significar que eran armas pensantes, otros que simplemente habían adquirido un gran poder tras el sinfín de batallas, pero Naruto no creía ni una ni otra, pero era curioso de armas que usaran los mismos nombres, era raro que los herreros les dieran un nombre y menos uno que podía considerarse famoso, por lo que estaba deseoso de conocer las armas que usurparon tales nombres.
Tras unos minutos el sujeto que se encargaba del local trajo dos diferentes cajas alargadas, ambas tapaderas fueron retiradas y pudo observar el par de armas, no necesito que le dijesen cual era cual para identificarlas, Gae Bolg era una lanza roja y relativamente delgada, totalmente hecha de acero, pero lo importante era la sangre, Naruto como sicario aprendió a ver los peligros, e identificar a quienes también habían matado personas, y esa lanza parecía haber matado a tantas personas como sí lo presumiese, la otra, una lanza más parecida a las usadas en los torneos era de un color blanco y pulido, aunque podía sentir las muertes del arma podía sentir un aura noble en el arma, pese a que se sentía tentado en tocar la, seguramente falsa, Rhongomyniad su mano fue llevada casi al instante a la otra lanza.
La sostuvo entre sus dedos elevándola, era algo más pesada de lo que aparentaba pero se sentía tan bien en sus manos, la hizo girar un poco en una mano, reviso el filo y lo supo, quería esa arma, no ignoraría el posible valor de la otra, pero esa lanza tenía el aire de matanza que el adoraba.
— Así que Gae Bolg —Murmuró el hombre y solo en ese momento Naruto vio que le extendía dos cosas más, un arco de madera y una daga— Algo me dice que podrían gustarle estos objetos —Explicó viéndole, Naruto no era precisamente gustoso del arco y flecha, lo había practicado pero no era lo suyo, y no era de usar dagas, después de todo podía usar un Kunai pero esas armas tenían algo raro.
— ¿Qué son? —Preguntó, pese a lo estúpida que podía sonar la pregunta estaba preguntando por qué se las mostraba.
— El arco es un arco de tejo negro, la daga fue nombrada espada Vorpal —Explicó, Naruto podía reconocer parcialmente la utilidad del primero, el tejo negro era un árbol venenoso, aunque mejor sería que las flechas fueran de esa madera, la espada Vorpal no era otra cosa que algo surgido de un cuento.
— Sería mejor que las flechas fueran de tejo negro —Murmuro antes de agarrar el arco, lo menos que haría sería probarlo por darle gusto al hombre, pero en cuanto sus dedos tocaron el arma se dio cuenta de algo más— No era un tejo común ¿Verdad? —Cuestionó al hombre.
— Esta en lo correcto, el árbol del que salió este arco creció sobre una mena de metal conductor de chakra, además de que se rumorea que dicho árbol fue creado por el primer Hokage, aunque no soy de los que apoyan este último detalle —Señaló, Naruto concentró su chakra en donde la flecha debía colocarse, tensó el arco y en cuestión de segundos una flecha hecha de chakra se encontraba formada— Flechas de chakra —Murmuró viendo el objeto, podía ser que resultase más útil de lo que creyó.
— Además de venenosas, el chakra que use absorberá parte del chakra que adquirió el tejo tras años de exposición al metal conductor de chakra —Comentó con calma, Naruto no se creía un arquero pero podía encontrarle los usos a ello, sí combinaba las propiedades del arco, sus dominios elementales y sus ojos podría seguramente dar buenos resultados, por último agarro la daga y la observo, el filo era excepcional debía admitirlo pero no podía sentir nada más en particular, pero se la llevaría, total no perdía gran cosa.
— Entonces va a querer sumarlas a sus compras —Preguntó extendiendo la mano mostrándole un papel donde estaba el monto a pagar, el solo sacó el maletín antes de entregárselo al hombre, sello las nuevas armas y se largó, había dejado a Ino mucho tiempo sola y él había obtenido más de lo que había esperado.
Cuando salió del lugar se encontró con Ino charlando con una mujer mayor, pese a que se veía avejentada tenía un aura de chakra alrededor.
— "Es un genjutsu, debido a lo tanto que has alterado tu sistema, además de que estoy en tu interior, tu cuerpo suele apartar el genjutsu volviéndolo inútil, en palabras simples, eres inmune al genjutsu" —Explicó el zorro en su interior, no había estado muy comunicativo desde que le reescribió la mente a Hanabi Hyuga, sí porque quería que se la cogiera o porque tenía algo parecido a la moral el Uzumaki no lo sabía.
Tras varios minutos Ino se alejó de la mujer con una sonrisa, en cuanto llegó a su lado le dio esa mirada de que tenía información para él, no se demoraron y comenzaron a caminar el camino era silencioso, Orochimaru no había desistido de sus intentos de espiarle pero había unos pequeños problemas, en primer él conocía todos los caminos de la aldea, perder a un perseguidor, incluso sí tenía un doujutsu no le era difícil, segundo él tenía más experiencia escabulléndose de lo que el otro tenía persiguiéndole.
Pero se dejaba ver ocasionalmente, sí realmente desaparecía permanentemente de los ojos de su investigador eso levantaría las alarmas lo suficiente para poner a un investigador mejor, pero esa noche tenía pensado tomar una misión para poner en práctica sus nuevas armas, llegaron a su hogar tras unos minutos.
— ¿Con quién hablabas, Ino-chan? —Preguntó sentándose en uno de los múltiples asientos de su sala.
— La mujer anciana con la que estaba hablando era Tsunade de los sannin, me costó ver a través del genjutsu pero pensé, sí podemos poner en práctica nuestros experimentos rejuvenecedores en ella, y la adoctrinamos adecuadamente, podríamos tener una importante esclava nueva —Explicó mientras su emoción aumentaba rápidamente.
— Pero los experimentos no son seguros, podríamos perfectamente matarla, nuestra pequeña pócima de la juventud sigue siendo solo un experimento sin comprobantes, como bien podríamos rejuvenecerla podríamos provocarle un ataque cardiaco —Señaló sin mucha piedad, podía aceptar que la idea de Ino era genial, podrían encontrar algo parecido a la juventud eterna pero eso no era exento de problemas.
No solo todo el proceso era experimental con una infinidad de posibles resultados, otro problema podría ser los efectos secundarios incluso sí resultaba que su experimento era funcional, realmente permitiría que las preñará, el sistema muscular y los sistemas de chakra podían verse afectados, en otras palabras eran riesgos inmensos.
— Tal vez, pero es precisamente su edad lo que nos resulta beneficioso, cierto es que podría ser preferible cualquiera de los concejales, o inclusive algunos ancianos de clanes, pero ninguno de ellos se ofrecerá a ayudarnos, pero ella quiere que me postule como posible alumna suya, piensa hacer una pequeña competencia antes de los exámenes chunin para elegir a su futura alumna, podríamos aprovecharnos de esta cercanía —Señaló sonriente, no era fanática de ir en contra de los pensamientos de su amo pero siempre intentaría que los proyectos avanzaran incluso si con eso debía mostrarle a su amo otra perspectiva.
— ¿Alumna de Tsunade? Eso podría ser beneficioso, tendríamos a la mejor ninja médico de nuestro lado, tu trabajo como científica podría verse aliviado con ella a tu lado —Comentó cerrando los ojos pensando en las posibilidades— Tienes razón, intenta ganar ese puesto —Dio su permiso antes de irse a su habitación donde ya le esperaba la sombra de Pride— ¿Ya hay alguna misión interesante? —Cuestionó con diversión.
— Hay tres en cola, pero creo que podríamos apurarnos un poco —Empezó la masa de sombras— Alguien quiere muertos a los concejales, la misión es más complicada de lo que parece, están rodeados de Anbu y tendrás que hacerla junto a Sloth ¿Quieres tomar la misión? —Cuestionó viéndole.
— Tengo juguetes nuevos que probar, matar a algunos Anbu será la prueba perfecta —Declaró sonriente, pasadas las horas le había llegado su objetivo: Homura Mitokado, por su posición en la aldea tendría cuando menos 10 Anbu escoltándole, pero tenía algo de su lado, el anciano siempre salía a jugar mahjong con sus viejos amigos, los otros concejales, por lo que debía atravesar el bosque.
Ahora mismo Naruto estaba desde su posición, estaba en las ramas de un árbol viendo a los Anbu, tenía su arco nuevo tenso con tres flechas de madera emitiendo chakra, había pasado la tarde intentando crear flechas con su elemento madera, no había podido crear más de un pequeño puñado que cumplieran con sus deseos pero debían de funcionar.
— Tengo diez flechas hechas de manzanillo, la cantidad de veneno en ellas, además del chakra deben ser suficientes para matar —La primer flecha fue preparada, activo su sharingan, aunque tal vez el nombre ya no fuera del todo correcto debido a las células Hyuga implantadas, y ahora veía con una inmensa claridad a los diez Anbu, estaban a una buena distancia del concejal pero incuestionablemente podrían frenar el disparó antes de que se acercará a menos de cuatro metros al anciano, por lo que prefirió disparar al que tenía la máscara de sapo.
La flecha voló a una velocidad vertiginosa, podía verlo, su flecha estaba imbuida no solo del elemento rayo, también había adquirido un veneno extra por su arco de tejo, sí el disparo daba sería el fin, además de que iba a una velocidad que era incuestionablemente incomparable a una flecha común, uno de los Anbu lo notó, notó la flecha volando en dirección de ellos, pero el problema fue que llegó demasiado tarde, la flecha atravesó el pulmón izquierdo, no había perforado el corazón por nano milímetros.
Aquel Anbu con máscara de cuervo volteó en su dirección, pero sabía que realmente no podía verle, aunque lo quisiera, un segundo más tarde ocurrió algo que no se esperaba, el cuerpo del Anbu comenzó a sufrir convulsiones, la herida echaba espuma y emitía vapor, el cuerpo comenzó a expandirse, los músculos, nervios y venas comenzaban a vibrar, tras unos segundos de sus oídos, su boca y sus ojos, según Naruto podía ver gracias a su visión mejorada, comenzaron a echar espuma rojiza, y su corazón literalmente explotó dentro de su pecho.
Tras un segundo en el que los Anbu parecieron darse cuenta de lo que ocurría tres de ellos emprendieron camino a su dirección, preparó otra flecha divirtiéndose, gracias al uniforme del grupo Homúnculo eran prácticamente indetectables, por lo que podría disparar un poco más antes de tener que cambiar de posición, la siguiente flecha fue cargada con elemento viento y volvió a disparar, así pasaron unos pocos minutos, flecha tras flecha los Anbu encontraban su final, los seis Anbu restantes junto al concejal ya habían avanzado para intentar perder al otro.
— Me esperaba un poco más de ustedes —Aceptó mientras cambiaba de escondite otra vez, después del segundo tiro cambio de ubicación con cada uno para tomar por sorpresa a sus oponentes, pero ahora estaba siguiendo a los otros Anbu y al concejal, cuando volvió a encontrarlos y habían recorrido tres cuartas partes del camino y tendría que actuar más rápido, volvió a sellar su arco mientras salía su nueva daga.
Estaba lo suficiente cerca de la formación como para atacar y matar a Homura, tendría que ser rápido y tal vez se viera obligado a escapar puesto que habría perdido completamente el factor sorpresa tras el primer movimiento inicial, pero ya no tendría tiempo, cargo chakra en sus pies y se impulsó pero esta vez no tuvo la suerte que en antaño, los dos Anbu que habían estado en la parte trasera de la formación estaban preparados e intentaron frenarle por lo que se vio obligado a virar para evitarles y seguir avanzando pero ellos tampoco eran tan lentos siguiéndole el paso.
Los separaban unos pocos metros y Naruto se veía obligado a dar giros y volteretas para evitar que las armas que le lanzaban dieran en el blanco, pero los problemas no paraban de llegar puesto que los otros Anbu se habían puesto en posición para atacar y le lanzaban sus armas.
— Son unos pesados —Gruñó antes de poner sus piernas en el suelo cargándolas de chakra rayo mientras sus plantas eran cargadas de elemento viento, un salto, o mejor dicho un paso lo suficientemente veloz como para marcar una distancia acercándolo notablemente al concejal, pero el impulso era demasiado, Naruto lo sabía bastante bien, se giró antes de soltar un tajo que no pudo ver bien, cuando se detuvo estaba frente a la formación y Homura se sujetaba el vientre mientras que sus ropas comenzaban a teñirse de rojo.
— ¡Vayan por él! —Rugió furioso el anciano— ¡Mátenlo, quiero su cabeza! —Bramó a los Anbu y Naruto supo que se le había acabado la suerte, dos Anbu estaban frente a él con sus cuchillas apuntando a su cuello, aún con el dolor que le había causado su paso cargado de chakra saltó para atrás mientras llevaba su daga a su cinturón para después invocar su lanza, quisiera o no ahora le tocaba ir a la batalla.
Los seis Anbu le miraban antes de que uno con máscara de tigre fuera contra él, el primer ataque fue de parte de Naruto que hizo un barrido con su lanza pero el Anbu tigre saltó con su tanto preparado para apuñalarle pero él siguió girando aprovechando el impulso creado por el barrido para darle la espalda al Anbu y empujar la lanza para atrás atravesándole el estómago al contrario, sacó el arma en cuanto pudo para usarla en son de cubrirse del par de espadas que iban en su dirección había logró quitarles las espadas pero eso no lo protegía de que intentasen el combate cuerpo a cuerpo.
— Estilo de fuego: bomba ardiente —Escuchó a sus espaldas, al girar aquel Anbu de máscara de cuervo le había lanzado una bola de fuego de casi dos metros de diámetro, no podía saltar lo suficiente para evitarlo, los otros dos Anbu no le daban el espacio para hacerlo y sus piernas seguían adoloridas como efecto secundario de su paso.
— Tsk Estilo de agua: pecera remolino —Llevó su mano al suelo tan rápido como pudo, el agua del suelo, además de la que había en la cantimplora que Naruto siempre preparaba para sus misiones por sí llegase a ser necesario, creó una cúpula a su alrededor deteniendo el jutsu del cuervo, el fuego estalló expandiéndose por el agua de su cúpula antes de apagarse— Estilo de agua: Agujas de pez globo —Tras aquellas posiciones de mano la cúpula estalló en forma de una gran cantidad de agujas de agua que dieron de lleno en el par de Anbu frente a él, saltó, girando en el proceso, para no perder de vista a su enemigo aprovechando para cortar las gargantas del par de Anbu por seguridad.
Una fuerte patada de parte del Anbu cuervo le mandó varios metros atrás dejando caer su daga al suelo frente a un Anbu con máscara de gato, ese Anbu junto al cuervo y al oso eran sus últimos enemigos, pero antes de que pudiera dar un paso cayó al suelo por un terrible mareo, sentía sus órganos revolverse en su interior.
— "¿Que ocurre pulgoso?" —Preguntó aterrado a su acompañante perpetuo, no era solo mareo, todo a su alrededor se distorsionaba y sus cinco sentidos estaban vueltos locos, el Anbu con máscara de cuervo se acercaba peligrosamente a él con su tanto elevado para matarle.
— "Genjutsu, pero esto no puede ser posible, sí te está afectando sin que me diera cuenta no sé desde hace cuánto pudo habernos atacado" —Respondió entre impresionado y preocupado el zorro.
— Si apenas te está afectando mi genjutsu debo admitir que eres mejor de lo que creí, aguantaste desde que nos atacaste con flechas hasta este momento —Admitió el Anbu con máscara de cuervo dejándole aterrado ¿Realmente había sido posible que le lanzará un genjutsu en tales condiciones donde era prácticamente imposible encontrarle? Podía sentirlo, su tiempo se había terminado, iba a morir.
— Yo no estaría tan seguro —Esas palabras vinieron justo tras el Anbu que giró al escuchar la voz letárgica antes de que su brazo fuera cortado, de manera increíblemente leve, por la daga que había comprado ese día, ahora frente a él, y habiendo atacado al cuervo estaba el Anbu con máscara de gato.
— Neko ¿Qué te pasa? —Preguntó el cuervo, pero eso no era importante para Naruto, sus sentidos estaban volviendo a la normalidad lentamente pero estaban regresando, cuando pudo enfocar su mirar notó que el Anbu oso estaba tirado en el suelo aparentemente muerto.
— Eres demasiado crédulo sí crees que realmente soy el Anbu Neko, a ella la dejé drogada en su apartamento —Declaró la recién descubierta actriz, pronto el uniforme de Anbu se distorsionó hasta ser un largo vestido azul profundo y nebuloso, con las mangas tan largas que le quedaban grandes, su máscara cambio de forma hasta ser una que reconocía bien.
— Sloth —Susurró apenas audible en casi cualquier otra situación pero con ese silencio fue tan claro que cualquiera pudo haberle escuchado.
— Estás en lo correcto Wrath, ahora apúrate en matar al concejal, se está alejando demasiado —Ordenó Sloth viéndole de reojo, él no necesito de nada más para sellar su lanza y sacar su arco para apuntar a su objetivo que iba corriendo entre los árboles dispuesto a escapársele.
— No crean que se los permitiré, Susano —Susurró el último Anbu vivo creando un esqueleto de chakra verde que sostenía una lanza, pero eso no era lo peor, un Uchiha, y sí el genjutsu en el que había caído era un indicio, estaba frente a Shisui, antes de que cualquiera de ellos pudiera pensar en algo más el Susano les atacó, Naruto no esperó y comenzó a saltar buscando un punto de ataque pero Shisui no estaba dejándoselo fácil.
El Susano atacaba a ambos obligándoles a estar en constante movimiento además de que la velocidad de este les hacía sentir que aparecía y desaparecía, Naruto ya estaba dispuesto a usar su propio mangekyo cuando Sloth intentó atacarle con su daga a la caja torácica donde Shisui se defendía, podía ver el resultado de aquello, la daga se rompería y Shisui mataría a su compañera, pero en contra de todo pronóstico la daga pudo atravesar con relativa facilidad la defensa del Susano, ambos Uchiha se quedaron sorprendidos ante la vista, pero no podía perder el tiempo, no podía agarrar una de sus flechas por lo que debía hacer una de chakra puro, tensó su arco creando una flecha que combinaban su elemento fuego y su elemento rayo, veía al hombre prácticamente en la puerta de su antiguo amigo y disparó.
Justo en cuanto soltó la flecha el puño del Susano impactó en su estómago rompiéndole un par de costillas mínimo lanzándole al suelo adolorido, antes de que cualquiera pudiese evitarlo una explosión se escuchó a la lejanía.
— Misión cumplida, se asesinó a Homura Mitokado —Declaró cuando lo vio el hombre había sido atravesado por su flecha justo en el ojo antes de que el choque provocará que sus elementos explotarán.
— Retirada —Ordenó Sloth antes de emprender carrera para escapar de ahí, él se levantó tan rápido como pudo, porque sabía con bastante seguridad, que no era contrincante real para Shisui, con todo el dolor que estaba padeciendo emprendió carrera siguiendo a Sloth.
Tardaron casi media hora en perder a Shisui pero cuando lo lograron estaban en los callejones de la aldea, lo único que les quedaba era revelar su identidad al otro para intentar camuflarse con la multitud, Naruto no tardó en mostrarse como era pero lo que le sorprendió fue Sloth, claro que conocía a la mujer, después de todo fue su maestra de kendo, Yugao Uzuki era Sloth, ambos se vieron con ojos agrandados pero decidieron guardar silencio, la mujer de cabellos purpura le extendió su daga, la cual selló como había hecho con su arco cuando escapaba del Anbu y tomaron caminos diferentes.
Hasta aquí el capítulo de hoy, honestamente espero que lo último les haya sorprendido, recuerden que si quieren comentar háganlo respetuosamente además de que espero que si hacen criticas sean del tipo constructivas, cualquier cosa que quieran recomendarme, ya sea fetiches o fantasías para los lemon o cosas sobre la trama no duden en comentarlo, además de que lamento que los lemon de Asuma y Kiba fueran tan flojos pero quería hacer recalcar el punto de que eran flojos en comparación a los anteriores, y seguramente de los posteriores, por cierto, que difícil es escribir lemon's malos a propósito.
