Capítulo 12
Al presentarse en la habitación de Michael justo después del anochecer lo vio sorprendido al malinterpretar su presencia, "No es lo que piensas."
Michael asintió aun adormilado, "…Contigo nunca lo es." Le comentó abriendo la puerta para que siguiera, pero ella se negó.
Selene notó que usaba las ropas normales que siempre usaba, camiseta, sudadera y tenis, no la ropa que usaría para acompañar a Marcus, "Esto tiene que ver más con tu salida. Acompáñame."
Pronto lo sintió tras de ella. La salida de Michael era inaudita y había compartido su opinión con la Mayor, opinión que no fue bienvenida y rápidamente desestimada, pero en cuanto a razones de seguridad ella tenía razón y la Mayor no y ambas lo sabían. Amelia hasta le había dicho que si tanto le preocupaba era libre de acompañarlos como guardaespaldas. Y Selene sentía que no era quien para detenerlo, aunque le preocupara. Una vez afuera de las instalaciones de los dormitorios fue ella quien lo guió, "No creo que sea prudente que salgas."
"Yo tampoco. ¿Pero cómo me le niego a Marcus?" Doble Corvinus, doble peligro. Se cruzaron con vampiros, varios, unos ni notándolos otros sí. Se preguntó cuáles de ellos le llevarían noticias a Kraven de que los habían visto juntos, para variar.
"Tu cara estuvo en los noticieros hace una semana, alguien podría reconocerte o peor te podrías encontrar con alguien del hospital. Marcus en un principio pareció temerle a las tecnologías modernas."
Por supuesto que estaba al tanto de eso y era por lo primero que se sorprendía de que la mismísima Amelia no hubiera colocado problema en que dejara la mansión. Igualdad entre Mayores, suponía.
Michael no respondió, "Lleva un arma." Le advirtió, lo que le faltaba era averiguar cuáles eran los traficantes más responsables que irían con ellos.
"Por supuesto." Eso no se lo tenía que decir, aunque una parte de sí lo temiera.
"Y no hagas nada inapropiado…si alguno de tus acompañantes lo hace niégate y abandónalos. dirígete a la casa de seguridad más cercana."
¿Inapropiado? ¿Qué calificaba ella como inapropiado? Sin notarlo y preocupado mermó su velocidad, Selene pareció notarlo porque lo miró por sobre su hombro.
"No me refiero a alimentarte o transformar humanos en contra de su voluntad…" probablemente si aquello se iba a dar ya todo estaba arreglado para que aquellos humanos fueran participantes gustosos, "Sólo estarás saliendo con un grupo de vampiros que puede que su comportamiento no sea el mejor." Y ya ella le había hablado de cómo comportarse cuando sangre estuviera presente, no vio porque repetir sus advertencias.
Esto no le agradó mucho, él no se sentía listo para probar sangre real o participar en lo que veía de las memorias de Selene de aquella orgía sanguinolenta. Más decidió no decir nada en cuanto aquello para no sonar tan llorón. O que juzgara a Marcus por aquel comportamiento. "¿…No sé dónde están las casas de seguridad…?" prefirió mejor revelarle aquello.
"…Sí, fui amonestada por eso." Le comentó y lo vio confundido, "Creí que Khan o James te habrían hablado de ese tipo de cosas..."
Selene parecía tener la noción errada de que él se la pasaba con los traficantes de muerte y no era así, "…No."
"En todo caso, te diriges a una casa de seguridad y me llamas que iré a buscarte…o mandaré a alguien de confianza." Más probablemente lo primero solo fue que se quiso corregir.
Aún no sabía dónde estaban las casas de seguridad, pero eso no fue lo que le llamó la atención, "Me dijiste que no tenías teléfono." Lo dijo no dejando notar –a los vampiros que iban pasando– que aquello lo molestó, pero acusadoramente entre ellos se lo dio a entender con su siguiente frase, "Que no te gustaban algunas de las tecnologías modernas."
De inmediato notó lo que él pretendió con su comentario, "…No tengo. Llamas a la casa y pides que te comuniquen conmigo, así no esté en la mansión me darán el mensaje."
"Ah." Trató de no mirarla y ella pareció hacer lo mismo, el último tramo lo hicieron en silencio hasta que él lo volvió a interrumpir, "Podrías venir con nosotros...conmigo."
"No me gusta hacer de guardaespaldas," cuando no era para Viktor, no añadió.
Su respuesta tajante no le dio más por decir. Y continuó siguiéndola, cada vez por pasadizos más vacíos, más profundos, cuando al fin se detuvieron lo hicieron en una parte que él notó no había tenido visitas en mucho tiempo, la capa de polvo se lo dejó saber. Entraron en una sala pequeña, olor a moho y humedad encerrado pero a ella pareció no molestarle. La vio encendiendo la luz y dirigiéndose directamente hasta un computador, también encendiéndolo. Por alguna razón Michael se sintió medianamente excitado de tan solo saberse a solas con ella. Tratando de sacarse eso de su cabeza fingió estudiar el lugar, una habitación pequeña, más una oficina, algunos escaparates, un escritorio, impresoras, computadores, escaners, faxes, parecían viejos. Vio una ballesta que había al lado de un monitor crt y la cogió notando el peso. Cuando Selene levantó la mirada con molestia se dio cuenta que le estaba apuntando a una pierna y cambió la dirección hacia la pared donde varios huecos pequeños en el cemento se podían ver. "Alguien estuvo muy aburrido." Se dijo yendo a recoger las tres flechas con puntas metálicas del piso e intentó cargándola, no fue tan sencillo como lo creyó al la tensión ser demasiada y él no saber qué tanta fuerza usar para ajustarla o no irla a romper.
La verdad era que hacía tiempo para no pensar que estaban absolutamente solos.
El computador se estaba tardando demasiado en encender y en su asiento se giró hacia él viéndolo acomodar una flecha, lo vio apuntando y esta salió disparada dando a un estante en vez de la pared donde obviamente apuntaba, extraño, Selene estiró el brazo y abrió la mano, "Préstamela." Le dijo para estudiar el arma. La cargó nuevamente, apuntó y disparó, "Sí, está desviada." Respondió mostrándole y señalándole como el carril se torcía ligeramente, le devolvió la ballesta y sin más volvió a girar la silla hacia el monitor, Michael se sentó justo a su lado.
La vio que fue a coger el mouse pero se le adelantó, "No es ningún sistema operativo del que haya oído hablar." Le dijo estudiando los menús, "¿O es un programa al que entra directamente?"
Selene se giró a mirarlo, la luz de la pantalla resaltando el verde de sus ojos y se quedó mirándolo, ni pensando en siquiera esconder que estudiaba su perfil mientras él estudiaba la pantalla, "Un programa creo." Le contestó, estudiándole el perfil, la mandíbula cuadrada y la piel lisa, aunque podía ver una sombra de barba. Lo vio pasando saliva y siguió su manzana de Adán.
Le tomó unos cuantos segundos darse cuenta que lo miraba embelesadamente y trató de no dejar que aquello lo afectara, "¿Diseñado especialmente para ustedes?"
"Creo." Le contestó, necesidad de llevar sus labios hasta la quijada de él llegando. "No sé, la verdad." Dijo falta de aire y Michael asintió girándose a mirarla. Selene de inmediato cogiendo el teclado y abriendo un fichero, "¿Sabes a dónde van a ir o que piensan hacer?"
En la pantalla vio un mapa de la ciudad con numerosos puntos, en el silencio del lugar podía escuchar el latido del corazón de ella, "No." Respondió, lo que pareció no gustarle de a mucho.
Selene exhaló dando la orden de impresión, "Lo usual es buscar una casa de seguridad cercana a donde van a estar y memorizar cómo llegar a esta." Abrió un fichero que era una base de datos oficial de los aquelarres, y empezó a meter los datos personales que conocía de él, nombre, fecha de conversión, conversor, aquelarre al que pertenecía, lugar de procedencia. Michael notó que dejó vacío el campo en donde se preguntaba cómo se beneficiaría el aquelarre de él, luego la vio continuando con color de cabello, ojos, piel, "Esto se debió haber hecho en cuanto se te convirtió," le comunicó después de preguntarle la estatura. Aunque estaba más que convencida de que no todos los vampiros se encontraban en aquella base de datos, sobre todo los que habían sido convertidos por pasatiempo de algún vampiro consentido. Michael ayudó a llenar el fichero con su información, lo último fue hacerlo parar en frente de una cámara y después de un escáner especial con la mano apoyada al vidrio mientras este leía sus huellas digitales. "Cuando llegas a una casa segura se necesita confirmación de tu identidad para ingresar, habrá un escáner y necesitará tu huella, en algunos solo del dedo índice o pulgar derecho, en otros de la mano completa. Ya puedes dejarlo." Le dijo después de que le confirmaran que el procedimiento había quedado bien hecho. "Aparte de eso necesitarás memorizar una contraseña."
"…Y cuando pienso que no me pueden sorprender más…" se dijo viendo en la pantalla dos letras y dos números. Eso lo tendría que anotar.
Selene le asintió, "Tomamos la seguridad bastante en serio." Volvió a su asiento, "La contraseña cambia diariamente al azar así que cada vez que vayas a salir tendrás que buscarla."
Michael sabía que la mayoría de vampiros dejaba la seguridad del aquelarre muy pocas veces, "¿Ustedes…los traficantes de muerte hacen eso a diario?" preguntó creyéndolo un engorre.
Selene lo vio sentándose de nuevo a su lado, y no había necesidad ya habían acabado aun así ella continuó la conversación, "La huella sí, el código no hay necesidad si se está de afán."
Si los venían persiguiendo, asumió.
"Si lo llegas a necesitar, en el celular que se te entregó marca rápidamente el código del día. Podrás entrar a cualquier casa de seguridad tan solo con eso. Pero si no es de vida o muerte no lo hagas, se asume que estas en peligro y se despachará a un grupo de traficantes a la locación."
Michael le asintió estudiando aquellas palabras, después notando que se jugaba su tiempo cambió el tema. Se quedó mirándola, "Deberías de venir con nosotros. Me sentiría más seguro contigo."
En cuanto le susurró su pulso se aceleró, haciéndola sospechar en donde terminaría esto, ¿no había estado enojado con ella la última vez que se vieron? "Tienes que comportarte acorde a quien eres, no con quienes andas. Hacerte responsable de ti mismo."
Michael la interrumpió, "Obvio, esa no es mi duda." le respondió rápidamente, aquello era lo que una figura materna diría, "lo que quiero decir es que pintas esta salida como algo terrible de lo que no quiero hacer parte, pero negarme tampoco puedo. Dijiste que Marcus arreglaría el desorden del aquelarre, pero parece que ya cambiaste de opinión."
Selene exhaló, "tan solo hablo del peor de los escenarios. El peor. Y respecto a Marcus, no he cambiado de opinión, tan solo vocifero mis peores asunciones." Sin más apagó el computador y después se colocó en pie.
La vio caminando hacia la impresora yendo por el mapa impreso, anticipación lo recorrió pues este era su momento de actuar. Se colocó en pie al ella acercarse de nuevo con el mapa y estirárselo, Michael lo tomó, fingiendo que lo estudiaba, después de unos segundos fue ella quien le quitó el mapa de las manos y se lo giró porque lo estaba estudiando al revés. Michael exhaló avergonzado manteniéndole la mirada y pudo ver por el más mínimo de los segundos las comisuras de la boca de ella subiendo un tanto.
"En serio, Michael, sé cuidadoso allá afuera."
Michael colocó el dichoso mapa sobre la mesa, tenían privacidad. Ella tan solo le mantuvo la mirada, Michael quería decirle algo más no estaba aún seguro de qué. No había del todo tomado su decisión, "Me gustaría hablar contigo…como veníamos haciéndolo antes de mi transformación. Y no sé, talvez, pensé que estando afuera de la mansión las cosas se sentirían diferente, nos podríamos escabullir del Mayor y hablar..." él tampoco estaba muy seguro lo que estaba pidiendo. Sonaba como una cita, y la verdad no era eso lo que quería, pero fue lo que le salió.
"A un Mayor no se le escabulle." Le dejó saber simplemente y sospechando de sus dobles intensiones más decidió no hacer comentario en cuanto a ello por si estaba pensando mal.
Michael se rascó el cuello, "Sí, no sé porque dije eso." También se dio cuenta que ella no cayó en cuenta en que prácticamente la había invitado a una cita con él. No por primera vez se preguntó cómo funcionaba eso en ese mundo. "Lo que quiero decir es que aprecio nuestras conversaciones y tu compañía y no quiero que lo sucedido entre nosotros vaya a afectar nuestra amistad."
¿Qué amistad? Se preguntó Selene con ironía, "Yo también aprecio nuestras conversaciones." Le dejó saber.
Michael se sonrió a que no admitiera que apreciaba su compañía, "¿Y el entrenamiento?" le preguntó guiándola hacia afuera. No viendo a la persona que se escondió entre las sombras, "No lo hice tan mal, ¿cierto?"
A Selene no le pasó desapercibido que Michael trataba de disminuir la frialdad que se había situado entre ellos, "No te quejas, eso es siempre bueno."
Los dos hicieron el camino hacia afuera mientras continuaban hablando.
Para Soren lo que vio y escuchó no era mucho, no le decía nada aparte de que el joven tenía un enamoramiento en Selene, y ella, aunque estaba al tanto de este no se mostraba reacia. Tal vez porque el joven era respetuoso, no como Kraven.
Ahora sólo le quedaba averiguar que era ese 'lo ocurrido entre nosotros' del que Corvin hablaba. ¿Lo había Selene dejado atreverse a algo? No lo creía, pero peores cosas había visto.
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Kraven levantó la mirada del folder en cuanto ella entró, "Te hice llamar desde hace veinticuatro horas, ¿y sólo ahora te vienes a aparecer?" le reprochó.
"Estaba ocupada." Le dijo simplemente, sintiéndose como una farsante. Ocupada evadiéndolo, ocupada hablando con Michael, luego marchándose de cacería. Fingió que las ventanas metálicas cerrándose le llamó la atención.
Decidió desestimar su comentario. Él debía ser su primera prioridad, muy pronto lo sería, así fuera a la fuerza, "¿Ya has preparado un discurso decente para darle la negativa al concilio?"
¿Discurso? ¿Para eso la mandó a llamar? Molestia la recorrió y aquello la hizo hablar, "Después de una conversación con Amelia ya no estoy tan segura de mi decisión." Más que todo porque los traficantes de muerte no paraban de también emboscarla con ideas y planes para los cuales no se encontraba tan renuente.
No podía estar hablando en serio, si algo tan solo le daba esas palabras para molestarlo, "Ambos sabemos que primero eres una traficante de muerte." Le dijo lo mismo que ella le había dicho a la Mayor. Decidió dejar las pretensiones de siquiera querer tener una conversación cordial con ella. Se levantó del asiento y se acercó un tanto pero ella se alejó. Bien. Ya sabía que no estaba de humor para que jugara con él. "Lo del concilio ya está zanjado. Ahora lo que me preocupa es que te dé por aceptar la invitación de Amelia de entrenar reclutas en América."
No era la primera vez que él trataba de tomar decisiones por ella y últimamente sentía que toda la paciencia que le había tenido en esas décadas se estaba marchando rápidamente.
Al no contestarle ira surgió en él pues el silencio otorgaba. "Si te vas puedes olvidarte de regresar a mi aquelarre, Selene." Sabía que no podía detenerla, pero al menos sí podía hacerla pensar en su decisión.
¿Ahora la chantajeaba? "…Hasta donde recuerdo este aun es el aquelarre de Viktor." Él no tenía la autoridad para echarla.
Enojo lo recorrió, si ella no se hubiera metido en sus planes Viktor ya no existiría.
Decidió hablar con la verdad, como siempre lo hacía pero esta vez yendo más directamente al punto, "Mira Kraven no sé de donde viene la idea de que hay algo entre nosotros pues estoy más que segura que nunca he aceptado ninguno de tus avances y-"
La interrumpió, esta vez preparado para cualquier cosa con lo que le pudiera salir, "¿No? ¿Acaso crees que todo lo que tienes, todas tus comodidades vienen de ser traficante de muerte?"
"Lo que tengo me lo he ganado luchando allá afuera." ¡Era la mejor traficante de muerte de esa puta casa!
"No todo, Selene." ¿Acaso olvidaba todo lo que él le perdonaba cuando actuaba imprudentemente en sus salidas del aquelarre? Todas las facilidades que le daba…
Como quisiera, ella sabía que él tan solo estaba buscando otras razones. Y decidió ir a la principal, "Tan solo quiero dejar las cosas claras. Nunca he tenido ninguna clase de interés por ti." Él lo sabía, todo el mundo lo sabía. "Y una de las principales razones para marcharme a América sería para alejarme de ti." Pero hacer algo así también sería darle poder sobre ella.
La desfachatez que le dijera aquello, "¡¿Alejarte de mí para así seguirlo a él?!" había escuchado las habladurías.
Aquel pensamiento ni siquiera se le había cruzado por la cabeza y por eso mismo la sorprendió. Más porque ni siquiera sabía a donde estaría destinado Michael próximamente. Más porque -
"Estás encaprichada con él. Admítelo."
"…Eso es ridículo." la acusación lo era, aun así su tono de voz salió con cierta incertidumbre al ser bombardeada con aquella clase de comentarios, y su respuesta fue una falsa que incluso ella misma a su pesar pudo reconocer.
Kraven notó la duda en su respuesta. De inmediato se le acercó y el sonrojo de ella se le hizo más que evidente, "¿Lo es?"
"Sí." Contestó, adueñándose de sí misma. Kraven casi la tumbó al dejar la sala. "¿Qué vas a hacer?" preguntó, en un apuro siguiéndolo, sabiendo que nada bueno iba a salir de todo esto.
"¡Lo que me dé la puta gana!" uno que otro vampiro que había por los corredores al verlos se apartaron de su camino.
¡Maldita sea! angustiada no se creyó esto y lo siguió tratando de hacerlo entrar en razón o al menos interponerse en lo que quería hacer que para el momento sospechaba era matar a Michael, o en su defecto darle una dolorosa lección. Su mirada se dirigió a la mano de él, viendo como este la cerraba y abría compulsivamente, "Kraven, escúchame-"
"No tengo ningún interés en lo que tengas por decir."
"¡Eso no es nada nuevo!" Le dijo buscando volcar todo su enojo en ella. Sobre su cadáver mataría a Michael, pensó desesperada, buscando una forma de detenerlo no queriendo hacerlo físicamente; ¡aquello solo empeoraría las cosas!
Deseaba poderlo matar en frente de Selene para mostrarle que su lugar era con él. ¡Ese ridículo encaprichamiento acababa ahora mismo!
Selene no mermó el paso pero su angustia si mermó cuando notó que no se dirigían hacia los aposentos de Michael. Tras unos segundos lo reconoció. ¡¿Anthony?! Por su mente rápidamente se le cruzó no interponérsele en el camino, pero no sería justo. El vampiro probablemente ni sabía en lo que se había inmiscuido sin estarlo buscando. "¿Qué crees que vas a hacer? ¡Es el protegido de Amelia!" imploró aunque la urgencia ahora no era tanta y trató de no se dejárselo ver al regente.
Ante eso se detuvo, de inmediato girándose hacia ella, Selene casi estrellándose con él para luego retroceder unos pasos. ¡No tenía que recordarle que nada más tocarle un cabello traería consecuencias! Su excusa era irle a reclamar y a las cosas salírsele de las manos a ambos; matarlo. "¿En verdad crees que eso me va a detener?" si no lo mataba él con sus propias manos otro lo podía hacer y se lo dejó saber sin palabras. Selene ni parpadeó.
Si tenía dudas de sus sentimientos por Michael le llegaron hasta ese momento. Si no fueran profundos no estaría tan conmocionada por lo que Kraven quería hacer. Él se le volvió a acercar, rabia en sus ojos, "No sé de donde sacaste que hay algo entre Anthony y yo pero no es así." Le mantuvo la mirada, preparándose para otra tirada llena de celos y posesividad. Se tensó en cuanto lo vio que iba a hablar pero en vez de eso pareció cambiar de opinión.
La cachetada que recibió no se la vio venir.
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La única razón por la que no le devolvió el golpe a Kraven fue porque no quería formar más divisiones y enemistades. Tan solo se aguantó y le dolió más en el ego que en lo físico. No queriendo arriesgarse –principalmente a nadie más– con su furia se encerró en su habitación lo que quedó de la mañana, de momento a momento pareciéndole inconcebible que Kraven se hubiera atrevido a ponerle la mano encima. A eso había llegado.
Fueron horas para tratar de calmarse e incluso cuando resurgió el enojo todavía existía, lo primero que hizo fue buscar a Anthony para advertirle. Fácilmente lo encontró en el salón principal y le dijo que lo necesitaba, lo guió hasta la tumba de Viktor, eligiendo la prudencia; era el único lugar de la mansión que contaba con cámaras. Cuando le contó las dudas de Kraven el vampiro se mostró perplejo y a la vez preocupado.
En una sola frase le admitió su atracción y admiración por ella pero que no había actuado porque era obvio que no era correspondido. Y no sabía que le podía haber dado aquella idea al regente, no era como si ellos compartieran tiempo juntos aparte del entrenamiento y una que otra conversación que habían tenido. "La invitación a América." Le llegó de repente a la cabeza, "¿Pero acaso no sabe él que así tú te vayas yo me quedaré?"
Selene se encogió de hombros. Anthony asintió y de repente la pasó de lado, "¿A dónde vas?" preguntó con pesadez.
"A arreglar esto, hombre a hombre." Le contestó.
Selene le sacudió la cabeza, "Kraven no aceptará lo que le digas. No es su forma de ser."
"Esto hay que hablarlo." Sobre todo, si el hombre resultaba ser tan peligroso como Selene le había dicho.
"Tu única protección de él es que Amelia te estima bastante y supera a Kraven en rango. Si yo fuera tu tendría a uno de sus asesores hablando por ti y también dejándole en claro a Kraven que si algo te sucede él será el responsable."
"Mis batallas las puedo pelear yo solo." Le contestó no creyendo lo que escuchaba.
"No. No cuando se trata de alguien como Kraven, él es peligroso y no cuenta con honor. Tu eres inexperto, un niño comparado con él."
La fijó con la mirada, "No le temo."
"Pues deberías y sé porque lo digo." Vio que fue hablar y lo interrumpió, "No es cobardía lo que veo en ti en este momento, todo lo contrario. Pero también hay que ser prudentes. Hazme caso, busca a uno de los asesores de Amelia, cuéntaselo todo. Sino yo misma hablaré con Ellen."
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A/N: Sé que tengo esta historia olvidada y estoy trabajando en ello. Trataré de actualizarla más seguido. Gracias a todos por los que me siguen y me han seguido desde hace mucho en este fandom!
