PERDIDA
Sasuke caminaba por los pasillos del hospital, ya había visitado a Naruto; odiaba el hecho que lo estuviera superando. Ambos luego fueron a visitar a Sakura quien no podía creer que este ultimo la hubiera defendido, dentro de ella había nacido una nueva sensación de respeto hacia él.
El último de los Uchiha se encontraba a las afueras de la habitación de Hana, aun le dolía la marca en su cuello pero eso poco le importaba. Kakashi le había dicho que ella estaba internada y que su hermano había sido asesinado pero le pareció muy extraño que su sensei no quisiera darle muchas explicaciones al respecto.
Toco la puerta pero nadie le contesto.
-¡Hana!- llamo para ver si alguien le contestaba.
Giro la perilla con suavidad.
Observo que la ventana estaba abierta, las cortinas bailaban al vaivén del viento. Se acercó entonces la vio, vio que dormía seguro producto de la anestesia. Frunció el ceño al ver sus heridas, una ceja rota, unos puntos en la comisura de sus labios y otros en el puente de su nariz. La vio respirar, vio cómo su pecho subía y bajaba; acercó su mano hacia ella, una extraña sensación inundó su ser, quería tocarla, sentir su piel de forma diferente a la de un golpe, cuando estuvo a solo milímetros se arrepintió y reprimió cualquier sentimiento que no sea odio en su ser.
Observo como sus cejas se movían, comenzó a mover la cabeza, al parecer tenía una pesadilla. La movió para despertarla.
-sa..sasuke..- dijo mientras abría sus ojos con dificultad
El desvío la mirada, no deseaba su contacto visual
-kakashi sensei me dijo que estabas en el hospital-
Ella se sentó- me duele mucho la cabeza... ¿Qué me paso?- preguntó
-no recuerdas lo que paso-
Los recuerdos de aquella pelea llegaron como una gran ola en su cabeza, haciendo que le sangre la nariz. Su respiración se detuvo y muy asustada reaccionó.
-Sasuke.. ¿Donde esta Niisan?..- le pregunto mientras apretaba sus sábanas, su voz lenta con algo de duda hizo estremecer al Uchiha.
Sasuke arrugo el ceño, se vio en ella hace unos años atrás: desorientado, perdido y sin esperanza.
-tu hermano..esta..- con temor en su voz, no por pena sino por como reaccionaria ella.
No lo dejó terminar. Hana salió corriendo de su habitación con toda la bata puesta dejando ver su espalda desnuda, con los puños cerrados y los ojos aguados salió raudamente de la habitación; necesitaba comprobar una cosa, necesitaba comprobar que todo era una pesadilla, que cuando saliera iba a encontrar a su amado hermano esperándola. Sasuke salió tras ella.
Sus pasos estaban en un eco constante, todo lo demás giraba a su alrededor; conocía bien el hospital, sabía a donde tenía que ir para comprobar sus temores.
Llego al sótano donde se encontraban los cuerpos de las personas fallecidas, entro abruptamente.
-¡QUE HACE AQUI!- llamo la atención una kunoichi de lugar.
La mirada pérdida con la vista nublada, estaba totalmente aterrada; eso podía ver el personal presente. Una niña tambaleante, lastimada y llorosa irrumpió sus actividades.
-¡¿dónde esta?!- reclamó
-¡¿Dónde está quién?.. niña usted no debe estar aqui!-
Hana hizo caso omiso. Comenzó a destapar cada cadáver, buscando a su hermano, pidiendo interiormente que fuera solo una pesadilla.
-¡sujetenla!- ordenó el ninja medico a cargo
Dos ninjas médicos se le fueron encima pero ella los botó lejos. Estaba irracional, sus miedos y recuerdos se apoderaron de ella, aun podía oler la sangre de su hermano, aun podía escuchar sus palabras:
«vete.. de Konoha»
-¡NO SE ME ACERQUEN, YASHAMARU...!- grito mientras seguía buscando entre los cadáveres a su amado hermano.
Sasuke llegaba, se encontró que estaban tratando de someterla. Un ninja medico estaba con una jeringa listo para inyectarla y eso lo enfureció; tratarla como un animal, tal como lo trataron a él.
-No se atreva- le advirtió
Él se puso enfrente de ella: miro la desesperación en su rostro estaba histérica y no tuvo más opción.
Su mano comenzó a escocer y la mejilla se puso muy roja. La cachetada que le dio fue suficiente para que se calmara, quizá por la fuerza que casi la hace trastabillar o quizá porque necesitaba algún estímulo para que volviera.
-¡Cálmate!.. -le dijo y ella dirigió su mirada hacia él-¡suéltenla!- le ordenó a los ninjas médicos.
Sasuke se hizo a un lado dejando ver un cuerpo que estaba tapado con una tela blanca. Lo destapó abruptamente y los ojos de Hana se abrieron, comenzó a negar. Simplemente no podía creer el estado tan brutal en el que se encontraba su hermano.
-¡Noo..No puede ser!- volvió a gritar, hizo a un lado al Uchiha.
Ver el cuerpo inerte de su querido hermano, ver prácticamente la mutilación de sus entrañas, ver lo de esa forma; quebró una parte de ella. Se llevó una mano al pecho al sentir su corazón a punto de estallar, sus lágrimas no dejaron de caer.
«porque.. porque su hermano..»
Sasuke llego por detrás y le inyectó un fuerte fármaco para que pudiera dormir, Hana se desplomó sobre el cadáver de su hermano. Antes de llegar a la inconciencia pudo sentir el olor a muerte, ese olor que sintió años a atrás en un ya extinto clan.
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Kakashi llegaba al hospital para visitarla, se encontró con sasuke en la recepción del hospital. Ver el semblante tan descompuesto del Uchiha le hizo pensar que algo estaba realmente mal; cuando hablo con él entonces supo que no estaba equivocado, todo estaba jodidamente mal.
-¿no ira a visitarla?- le pregunto
-No, quizá vendré más tarde. Además estamos arreglando todo para el entierro del Hokage, será mañana-suspiro con tristeza-.. nos vemos luego- sin más que decir se marchó.
Su mirada negra llego hasta el reloj de pared eran cerca de las 5 de la tarde, dedujo que el efecto del fármaco ya no estaría, necesitaba hablar con ella y debía hacerlo rápido. Se dirigió una vez más al cuarto de Hana, cuando estaba por tocar la puerta se abrió, de allí salió Danzo quién miró con cara de pocos amigos al Uchiha, él sintió la mirada penetrante sobre él cuando salía y sintió asco
-¿Que quería ese viejo..?- dijo mientras cerraba la puerta
Hana estaba encerrada en su mundo a pesar de que la anestesia ya no tenía efecto, su mirada marrón estaba centrada a través de la ventana. Ahora recordaba todo lo que había pasado «¿cómo explicarle a Sasuke que la aldea mando matar a los Uchihas?»«¿Como explicarle que su padre tenía pocos escrúpulos para matar a tanta gente?». Sabía que él era demasiado impulsivo, pero necesitaba más respuestas, había algo que debía hacer antes que todo y era cumplir aquella promesa de hace tantos años.
-gracias por lo de hace rato- la seriedad en su voz lo hizo desconfiar
Él sonrió con ironía- tsk..me gusta golpearte..- tomo asiento en la silla que estaba junto a su cama.
Ella dirigió su mirada hacia él y vio el sello maldito en su cuello
- deja que te quite ese sello..- aproximo sus manos pero él se aparto
Hana abrió los ojos de sorpresa, podía palpar la poca disposición que tenía el Uchiha.
-No es necesario..- no pudo verla
-¡¿A que te refieres?!- alzo su voz
Sasuke le dio la espalda. Ese sello maldito estaba empezando a corromper su ser, sentía el poder que emanaba de él cuando usaba el sharigan y sentía que no podría dejarlo ya que era algo a favor de su venganza. Él era un vengador e Itachi era su futura victima.
-¡sasuke!- lo llamo y él se acercó- ¿aún quieres vengarte?- dijo viéndolo a los ojos con un ápice de esperanza en su corazón
Él frunció el ceño ante una pregunta tan obvia
- sabes cuál es la respuesta...- su voz seca y cortante la hizo sentir mal
Él estaba lo suficientemente cerca y Hana tomó su mano
- ¡Vete conmigo!..- le dijo sin verlo- ¡vámonos juntos.. lejos de konoha...!- su voz sono con ruego era obvia.
Necesitaba llevarse a Sasuke, lo necesitaba lejos de konoha, lejos de todo, incluso de él mismo; ya no importaba lo que ella sentía por cierto rubio, ya no importaba nada solo quería que él estuviera lejos de todo y de todos.
Ella conocía sus sentimientos, aunque no podía corresponderle como era debido, tenía que sacarlo del agujero donde estaba metido.
Sin embargo, él parecía no entender la señal.
- ¡qué demonios dices!- la furia en su voz se hizo presente
Al parecer sus palabras no dieron el efecto que ella esperaba, pero tenía que insistir por duro que fuera, por lo mucho que tendría que sacrificar. A pesar de estar enamorada de Naruto, ella sería capaz de sacrificar lo que sentía solo por sacarlo de ese camino.
-¡vete conmigo.. reconstruye tu clan conmigo!- el volteó pudo ver la sinceridad en sus palabras- sasuke.. por favor.. - era la primera vez que le suplicaba ya no sabía que más hacer para traerlo al camino del bien.
Él le dio la espalda no podía verla porque flaquearía, no así, las cosas no debieron ser así, no con ella.
- ¡Matare a Itachi... quieras o no.. yo lo matare porque soy un vengador!..- el silencio inundo el cuarto- pero..- apretó los puños, se notaba que le costaba decirlo-.. pero si me esperas hasta ese día, yo regresare por ti y podremos reconstruir mi clan- sentencio de manera seca y cortante
Ella pudo palpar sus sentimientos quizá por primera vez. Sin embargo tal respuesta no era lo que esperaba; lloro en silencio, sasuke estaba tan perdido. No pudo ayudar a shisui, ni Yashamaru ahora estaba perdiendo a sasuke.
-¡olvida tu venganza!.. si así lo cumplieras no llegarías a nada.. Itachi.. Itachi sensei.. el no..- dijo destrozada por lo que se venia
-¡callate tu no sabes nada.. el mato a toda mi familia.. yo lo vi...!- su voz enérgica la hizo temblar en una mezcla de sentimientos desconocidos
-¡Hay algo más... no te das cuenta... no te preguntas.. ¿porque demonios te dejo vivo?... hay algo que no encaja... piensa maldición!- le gritó tratando que entre en razon
-¡el me dejo vivo porque fui basura que no merecía ser asesinada!
-¡ el te amaba, te amaba lo suficiente para no matarte... date cuenta..!- le grito con lágrimas en los ojos.
Lo estaba perdiendo, estaba perdiendo a Sasuke de una u otra forma todo esto terminaría en una desgracia. Ya había perdido a muchas personas que amaba, si bien no veía Sasuke como hombre, él era como un hermano para ella.
-¡Cállate!- le grito mientras se contenía porque tenía una ganas enormes de golpearla.
Hana bajo la mirada, había perdido ya no podía hacer más por él, implícitamente puso las esperanza en una sola persona y daba por hecho que él haría lo que ella no podría ser.
-si no vas a dejar que te quite el sello.. Si no piensas irte conmigo será mejor que te vayas- ella señalo la puerta y evitó mirarlo.
Sasuke apretó los puños, no quería irse. Ahora que ella conocía sus más íntimos secretos, ella debería quedarse a su lado, así sea a la fuerza.
-¡Que no escuchaste... LARGATE!- le grito pero el parecía hacer caso omiso-¡ VETE... LARGATE SASUKE !.. ¡NO TE QUIERO VOLVER A VER!- le tiró la almohada que tenía
Ella se paró, se abalanzo encima de él tomándolo del cuello. Él pudo ver en sus ojos la desesperación y la desolación mientras que ella miraba solo oscuridad.
-¡VETE...VETE...QUIERO QUE TE VAYAS!- le decía mientras lo golpeaba contra la pared
La impotencia la invadió, ahora sabía que no podía cumplir una promesa.
-¡HANA CHAN.. ¿CÓMO ESTAS?- una voz muy conocida sono.
Naruto entraba sin tocar, se encontró con sasuke arrinconado contra la pared y a una Hana llorando.
-¿Que paso aqui?- dijo al no entender la situación
-Nada..- lo soltó- sasuke ya se iba..- lo dejo allí y se dirgio a tomar asiento en su cama.
Sasuke tenía pocas ganas de irse, sentía que no había terminado de conversar con ella. Necesitaba que ella volviera a repetirle eso que siempre quiso escuchar de ella pero Naruto se puso en su camino e irguió la postura. La mirada azul y negra chocaron y una electricidad los rodeo.
-vete sasuke... deja que se calme- le pidió en voz baja
Él la miro sentada mientras apretaba los puños, miro la determinación en los ojos azules de su amigo y era evidente que no dejaría que se le acercara.
«no debería ser asi» pensó
Sasuke se fue dando un portazo.
- ya... ya me contaron lo de Yashamaru niisan- su voz triste era el reflejo de lo mucho que le afecto mucho la partida de quien se había vuelto en los últimos años su hermano mayor
-¡Naruto... Niisan... Niisan esta muerto!- dijo desconsoladamente
Ambos se abrazaron y lloraron en la soledad de esa habitación. El chico impetuoso y lleno de vida ahora estaba llorando en silencio ante una de las personas más importantes para él. Mientras le acariciaba el cabello pudo percibir el aroma que ella desprendía, aroma combinado con una palpable tristeza, pero tenía que ser fuerte ya que aún recordaba la promesa que hizo hace muchos años y que ella desconocía. Hana lloro tanto hasta que se quedó dormida, Naruto llamo a una kunoichi la cual le suministro un sedante para que durmiera mejor, la vio llorar mientras dormía quizá era la primera vez que ese tipo de situaciones la trastornaba.
La contemplo por un momento y luego acaricio su mejilla. Ahora él debía protegerla, ahora ella estaba sola como él al principio; mientras escuchaba su respiración, comenzó a recordar como la conoció y como se volvió tan cercano a ella: porque su hermano se lo permitió. Yashamaru y Hana fueron unos de los pocos en tratarlo bien, no solo le abrieron las puertas de su casa sino también la puerta para ser parte de algo que no tenía, una familia.
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El sol caía, las penumbras se hicieron presente; su mirada perdida a través de la ventana se concentró en el hogar que había sido los últimos años. Había perdido a su hermano, el ser más importante para ella y eso le dolía. Luego vio Naruto junto a ella, se había quedado profundamente dormido junto a ella. Allí sentado con una burbuja en su nariz se encontraba la persona que ahora amaba y era tan cierto: Miyasaki Hana estaba jodidamente enamorada de Naruto Uzumaki pero «¿Qué tenia hacer?»
Todo era un secreto, ella ya conocía la verdad, aun no olvidaba las últimas palabras de su hermano; miro a Naruto con una disimulada preocupación y entonces supo que no eran tan diferentes después de todo. Lo sacudió suavemente para que se despertara, necesitaba de el.. ahora más que nunca.
Un Naruto aun somnoliento se rasco un ojo y cuando su mirada azul se posó en su rostro le sonrió.
-ya es muy tarde, mañana vengo a verte..- dio una gran bocanada de aire se dispuso a irse pero un agarre lo detuvo.
-Naruto.. ¿puedes quedarte conmigo esta noche?.. Yo.. yo no quiero dormir sola esta noche- ella no podía sostenerle la mirada, por alguna razón; no quería que la deje por lo menos esa noche.
Él se rasco la nariz, disimulo su sonrojo con una gran sonrisa, termino por asentir. Hana apago la luz, Naruto se sacó la chaqueta movieron la cama para que diera su vista completamente a la calle.
-siéntate a mi costado..- ella estaba muy sonrojada por lo que estaba haciendo pero:
«¿porque no intentarlo?»
Ella estaba enamorada de el y tenía la certeza de que no le era indiferente.
El Uzumaki trago grueso, se acercó tímidamente. Cuando estuvo suficientemente cerca sitio como ella recostaba su cabeza en su hombro: esa calidez que emanaba, el aroma de sus cabellos hacía que le gustara más, pero lo ponía en una situación muy vergonzosa. Su mirada se fue al vacío al evocar los recuerdos con ella: Hana nunca demostró apatía por él, siempre se mantuvo cerca; sus sonrisas sinceras, los almuerzos en el bosque, los furtivos entrenamientos. Había tantas cosas que compartió con ella.
Ahora se daba cuenta de sus sentimientos, de sentir lo que sentía por sakura un amor de rivalidad por sasuke, ha reconocer lo que sentía por esta bella y solitaria chica que siempre estuvo a su lado, que siempre lo acompaño y que nunca lo rechazo.
-Naruto- llamo dulcemente
-¡si..!- respondió muy nervioso
Un silencio, hubo un silencio extraño para Naruto; una sensación recorrió cada fibra de su ser y se depositó como un sonrojo en sus mejillas
Ella tomo su brazo y se acurruco
- me gustas mucho..
Naruto trago grueso, sabía que algo estaba pasando pero no lo entendía; era tan inocente.
-siempre me gustaste.. desde que éramos niños..-él no lo tono pero su mirada era bastante triste- siempre te quise.. estoy enamorada de ti..- finalizo
Los ojos Naruto palpitaban, ella se apartó por un rato y él pudo contemplar a esa chica que había estado con el, todos estos años. Ella bajo la mirada, era la primera vez que estaba tan nerviosa, era la primera vez que se sentía tan jodidamente vulnerable. Lo curioso de todo esto, es que ella no demostraba arrepentimiento al decirlo: porque decía la verdad, era sincera. Ella le sonrió y se aproximó hacía a él, Naruto no pudo reaccionar, los labios de ella sobre los de él hizo que una serie de sensaciones nuevas fueran descubiertas, a pesar de haber ajuntado solo sus labios, ese primer beso con una chica era perfecto para él.
Sus manos se entrelazaron, Hana podía sentir cada callosidad de el sin embargo no se apartó. Amaba a Naruto y lo amaba como era, asi: escandaloso, vivaracho y muy impetuoso, estaba profundamente enamorada de él. Sin embargo, a pesar de ser correspondida en ese dulce beso, no se sentía del todo tranquila
-gracias..- musito con tristeza, sabía que lo que venía ahora iba ser muy difícil.
El no entendió ese "gracias".
Sus ojos solo palpitaban al verla más bella que nunca: ver un sonrojo que nunca pensó ver en ella, en Hana, en esa chica que le podía dar una paliza a cualquiera, en esa chica que era muy superior que el en combate; era realmente ver ese sonrojo en ella y lo mejor de todo que era para él.
-Hana chan
-no necesitas corresponderme, yo.. yo solo quería que lo supieras...- le sonrió amablemente
Ella vio como Naruto se aproximaba, estaba segura que la besaría pero lo detuvo. Cuando los ojos de el se abrieron, ella solo negó.
Naruto no entendido.
En ese momento nada más importaba, solo quería olvidar. Naruto era tan bueno y su bondad era palpable en ese tierno beso. Vio decepción en sus ojos y ella aparto su mirada, solo atino a volver a tomarle de las manos.
Una tos fingida los saco de esa burbuja.
-¡KAKASHI SENSEI.. QUE DEMONIOS HACE AQUI!- grito Naruto sonrojado
Tan encerrados en su mundo que no habían notado la presencia de su sensei que había visto todo, absolutamente y no fue difícil deducir que estaba pasando.
-perdón por interrumpir- dijo con sarcasmo al ver a aquellos jovencitos besándose de una manera tan dulce.
-¿que se le ofrece?- cambiando el tema Hana
Kakashi hablo sobre el entierro de su hermano, aun lo tenían en el hospital y lo iban a enterrar mañana. Escuchar sobre aquella perdida solo le removia las entrañas; Hana termino por decir que la mejor opción para ella sería que lo cremaran, le dio unas indicaciones y él se retiró no sin antes hacerle una ceña a Naruto para que controlará sus hormonas. Kakashi era un hombre inteligente y vio lo que su risueño alumno no pudo.
Cuando estuvieron solos, se abrazaron, no hablaron de lo que había pasado y trataron de concebir el sueño. Sentir la compasión de Naruto, sentirse protegida quizá por primera vez por él la hizo llorar, sus ojos se aguaron y negó.
«todo esta jodidamente mal»
La noche se hizo más oscura, Hana miraba a Naruto dormir. Su mirada se volvió más profunda; había algo más que tenía que hacer, habia algo que quería comprobar. Dejó a un clon en la habitación y salió a hurtadillas por la ventana.
Por cada paso que daba se le revolvía el estomago, tenía que comprobar que todo lo que le dijo ese ser extraño era mentira, tenía que hacerlo, sino…
Cuando llegó a su casa, la nostalgia invadió su ser. En cada rincón había recuerdo de su amado hermano «como pudo morir.. y de esa forma», pero debía mantenerse fuerte, ahora que sabía la verdad, la decisión ya estaba tomada. En el hospital estaban las cosas que habían encontrado en el lugar donde todo paso, así que no era necesario alistar más, revisó su armario y no había ropa importante eso confirmo que su hermano se iba para no volver. Llego donde dormía él, se armó de valor y comenzó a buscar lo que le pidió antes de morir. Dio golpes para buscar si había una parte hueca, cuando la encontró abrió la duela y encontró el pergamino que lucía bastante antiguo.
Hana pudo ver que era algo extraño, era diferente a otros a lo que había visto. Lo abrió con algo de temor y cuando empezó a leerlo su corazón se detuvo.
-no.. no puede ser
Por cada palabra que leía, cada letra le perforaban el alma. Sus lagrimas nunca dejaron de caer, y sus piernas no resistieron, entonces las preguntas surgieron:
«¿Por qué a ella?»
«¿Por qué ahora?»
Se abrazó a si misma sintiendo lastima de su existencia, ahora sabía que no podría tener una vida normal.
Con gran pesar lo siguió desenrollando, pero no entendía lo demás. Sus mano temblaban y todo su cuerpo estaba al borde del colapso; se tuvo que sostener de la pared y trato de tranquilizarse. Enderezo su postura y sus ojos se abrieron al notar algo en particular; su respiración de volvió irregular, el espejo que estaba en la pared reflejaron algo que no espero ver. Sus ojos, sus ojos color marrón ya no estaban, en cambio sus pupilas habían cambiado de forma, se tapó la boca para no gritar por el horror que sintió al verse así.
-soy.. soy un monstruo
Se abrazo a si misma, sintiendo: pánico, horror y miseria por si misma. Salió de allí con una sensación de pánico en su pecho. Sus torpes pasos la hicieron trastabillar varias veces, no podía ver bien por lo empañada que estaba su visión por sus lágrimas.
«No puede ser.. yo.. yo.. yo no soy humana»
Un falso paso la hizo resbalar para luego rodar por un tejado cayendo aparatosamente al suelo.
En medio de una calle medianamente iluminada estaba el cuerpo de una niña, de una jovencita con la mirada triste y perdida; de una jovencita con los sueños y el corazón hecho pedazos.
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Era un día muy triste, era el dia del entierro de Hiruzen sarutobi, todos los de la aldea fueron. El color negro no era tan oscuro como el día o el sentimiento de pérdida de cada uno de los presentes. Konohamaru lloraba desconsoladamente por su abuelo y era consolado por un triste Iruka, Asuma se mantenía fuerte, evocando el orgullo de ser el hijo de un gran shinobi como su padre. Los miembros del equipo 7 depositaron una rosa en su ataúd evocando cada uno de los recuerdos que los unía a este gran Shinobi.
La mirada azul se perdió en el cielo, quizá buscando una respuesta a :
«¿porque la vida siempre le arrebataba todo lo que amaba?»
Apreto los puños evocando la forma tan extraña en que encontro a su amiga: temblorosa, asustada y llorosa. Cuando quiso acecarse ella le impidio hacerlo, no queria su contacto.
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Un infierno interno comenzó a formarse, ya había dejado todo listo para irse, ahora sabía que tenía que hacer.
-¿puedo pasar?- una voz familiar la saco de sus oscuras cavilaciones
un acongojado Naruto hacia su aparición. Necesitaba verla, necesitaba estar seguro que ella no intentaría una tontería. Parecía absurda, pero la idea de que ella intentara algo contra su vida, dejo de ser una idea absurda a volverse a una real. Verla con sus ojeras, sin querer hablar ni probar bocado hizo que los miedos del vivaracho chico aumentaran.
-lamento lo de la mañana…
-no te preocupes.. todo esta bien.. ¿verdad?
Él se sentó a su lado, su rostro era triste y Hana supuso que era por el entierro del Hokage.
Necesitaba sacarla del estado en el que se encontraba, conversaron un rato. Naruto le comento que ero-sanin quería llevarlo para buscar a la nueva Hokage y que partirían ese mismo dia.
-Hana chan, ¿quieres venir conmigo para buscar a la nueva Hokage?- le propuso
Naruto quería estar a su lado, quería cuidarla porque en esos 5 años que se fue, Yashamaru le decía que si algo le llegara a pasar el debería mantenerse fuerte y protegerla, la dejo en sus manos, sabía que él no era tan fuerte y habíl como ella sin embargo eso no le quitaba sus ganas de mantenerla cerca.
Ella pareció pensarlo- claro..
-¡Que bueno hana-chan!..¡veras que todo mejorar!
Solo podía escuchar sus palabras de manera lejana, ahora todo iba ser diferente; porque ya había una decisión tomada
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Dos poderosas personas se asomaban a una de las entradas de konoha, bajo la espesa neblina y los únicos sonidos audibles eran los de sus pasos y del pequeño cascabel que tenían en sus peculiares sombreros. El guardia no pudo hacer mucho para detenerlos basto con una sola mirada de uno de ellos para doblegarlos, una mirada que muchos conocían.
Aquel andar sin premura, aquel olor a pescado seguido por la putrefacción de la muerte y esos ojos rojos color muerte, que denotaban la más profunda oscuridad con el deseo de no poder palpar la promesa de un anciano hacia su persona, Era la proyección de estos poderosos personajes.
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-¿Y esta niña?.
-Ella es Hana-chan.. le propuse ir a buscar a la nueva Hokage.. ero-sanin
Ella le sonrio.
«ella es..»
Los ojos del sabio pervertido se clavaron en ella y no era para menos ya que la reconocía perfectamente. En un acto muy inocente Naruto se colocó delante de ella para protegerlas de sus pervertidas intenciones.
-tranquilo niño.. solo la estaba mirando
Naruto entrecerró los ojos dudando de la veracidad de sus palabras.
-vamos niños, por supuesto que puede ir..
Una gran sonrisa se dibujo con el rostro de aquel inocente niño, pero un halo de preocupacion se posó en ella.
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Aquellos extraños se instalaban de una casa de té, pero ni siquiera ellos pudieron pasar desapercibidos por el ojo astuto de Kakashi Hatake.
-Hola amigos- dijo con una fingida despreocupación al ver aproximarse a dos de sus camaradas- ustedes dos cada vez se llevan mejor- dijo con claras intenciones de molestar.
Una Kurenai evidentemente incomoda dijo:
-¡Idiota!, Anko nos pidió que fueramos por un poco de arroz para ella
-¿tu que haces?, además de estar en tu profunda lectura- dijo Asuma
-ahhhh...¿Quiero comprar algo para ponerlo en una tumba?..- dijo sin preocupación- Ademas acabo de encontrarme con alguien...- su mirada se desvió con claras intenciones de alertar a sus amigos
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Una batalla se daba a las afuera de konoha un antiguo y gran shinobi se enfrentaba a una excamarada. Mientras que el desconocido que el mas alto e intimidante se enfrenta cuerpo a cuerpo con el hijo de un ya extinto hokage.
No paso mucho para que todo acabara; con resultados muy en contra de konoha: en kakashi al borde del colapso con el espíritu roto. Asuma, Kurenai y el propio ninja que copia agradecieron la intervención oportuna de la bestia verde de la hoja.
Gai, el poderoso
Que si bien no era conocido por sus jutsus, su taijutsu era el mejor, producto de un entrenamiento arduo y sacrificado.
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No les fue difícil encontrar al legado del cuarto Hokage, grande fue su sorpresa al encontrarse con uno de los tres Sanin.
«no puede ser..»
La intimidante mirada de Itachi uchiha se achico al reconocer perfectamente a la persona que estaba al lado de Naruto. Y como no reconocerla si ella fue..
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-Naruto estoy cansada dormire un poco..-
-Si yo también, al parecer el sabio pervertido se va ha demorar..- esbozo una simpática sonrisa
-eso parece..
Para ambos niños fue algo muy extraño ver como una mujer tan hermosa se lanzaba a los brazos de Jiraiya.
No paso mucho para que Hana se quedara dormida, Naruto sonrió al verla dormir de esa forma tan despreocupada. Los últimos días no habían sido fáciles para nadie, sobre todo para ella. Se aseguró de acomodarla en la cama y la arropo.
Escuchar su respiración lo hizo sentir tan triste, ahora ella estaba sola. Un sentimiento de tristeza se posó en él, con un tímido impulso acerco su mano para tocar su rostro pero se detuvo, unos toques a la puerta detuvieron lo que sería una tierna caricia.
Abrir la puerta fue una mala idea, Naruto se quedo petrificado, nunca en su vida se había sentido tan intimidado por una sola mirada, esa mirada fría y calculadora. Dos tipos altos desconocidos para el lo hicieron temblar. Sin embargo, uno de ellos, la mirada de uno de ellos le era muy familiar. Basto una orden de él para que Naruto obedeciera inmediatamente. Con pasos temblorosos salio de la habitación seguido por un olor a muerte de desolación.
-Naruto-kun- esa voz tan educada pero vacia- Ha llegado el momento que vengas conmigo
El rostro de Naruto era del pavor puro, esa punzante voz era como una invitación a la desolación, al olvido
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«¿Dónde estoy?»
En realidad, era otra realidad, miro a todos lados y no lo reconocia. Los ojos de Hana buscaban algo familiar pero fue inútil.
«Que..»
Sus manos llenas de sangre la hicieron temblar, su cuerpo se estremeció al sentir una hoja atravesándola.
«perdóname…»
«¡ahhhhh!»
Un gran estruendo la hizo levantar, grande fue su sorpresa ver que la mitad de la habitación estaba destruida.
-¡¿Que paso?!- salió rápidamente
Un Naruto traumatizado, a un hombre alto con olor a pescado que le sonreía y Sasuke, sasuke sujetado furtemente de la muñeca por alguien que le parecía familiar
-no.. no puede ser..- retrocedio unos pasos hasta chocar con la pared, con los ojos abiertos y el corazón a punto de salirle por la boca pudo reconocer a la persona que estaba torturando a su amigo.
-se..sensei- musito
Naruto se colocó delante de ella por un instinto de protección.
«¡Ahhh!»
Aquel grito seguido por un sonido de una muñeca rota hizo que girará su mirada, no podía creer lo que estaba viendo. Su sensei estaba delante de ella, miro con dolor y miedo como retorcía la muñeca de su propio hermano.
Jiraiya hacia su aparición haciendo galantería de quien era el, además de recalcarle a esos intimidantes sujetos lo repulsivos que eran para aprovecharse de una inocente joven
No podía ver, no podía ver como masacraban a su amigo; no, por puesto que no. Dispuesto a acercarse para salvarlo, se detuvo casi de inmediato al escuchar:
-¡No interfiera Naruto!, ¡Esta es mi batalla!
Su grito reflejaba muchas cosas: odio, frustración, dolor e impotencia.
-Ya ni siquiera puedes formar sellos..- quizá burla, quizá asco se escuchó en su voz
Sasuke estaba dispuesto a todo, a todo por su venganza. A pesar de los indicadores en contra siguió luchando sin fuerzas pero con la idea clara que tenía que matar a su hermano, al dueño de sus pesadillas, al que destruyo su vida; tenía que matar a aquella persona que alguna vez lo hizo feliz.
Con una fuerte patada lo envio a un extremo de la habitación, iba cumplir su deseo. Si Sasuke quería luchar contra el entonces iba hacerlo.
Nunca en su vida sintio tanta impotencia del como ver como su amigo era masacrado a golpes, los ojos azules destellaban el odio más puro hacia ese desconocido. Naruto trato de acercarse pero kisame se lo impidió.
-Lo siento mocoso, intentemos no interferir, esta es una pelea entre ellos.
Entonces Itachi sin compasión alguna levanto a Sasuke del cuello y lo aprisiona contra la pared.
-Eres Debil…¿Por qué eres debil?- su estremecedora voz se asomo a su oído- porque no tienes suficiente odio..
Sus ojos se abrieron y le enseño una vez la miseria y el dolor de su masacre. El grito estremecedor de Sasuke fue el detonante para que Naruto saliera en contra de esa bestia, pero un fuerte agarre y una mirada perdida se lo impidieron.
Naruto observaba el paso lento pero seguro de su querida amiga, ella parecía no estar allí.
-¡HANA CHAN.. ¿QUE HACES?!- le gritó
Kisame entrecerró los ojos, le parecía una falta de respeto que esta niña no mostrará ningún tipo de miedo hacía ellos, Hana paso frente a él sin miedo, sin intimidaciones.
Entonces Itachi soltó a sasuke, la mirada de ella estaba fija en él. Cuando estuvo a escasos metros se detuvo, el negro y marrón se encontraron hubo un silencio estremecedor y una sensación de desolación que hace mucho Itachi no sentía.
«¿Qué pretendia?»
Tuvo que disimular su asombro, ni siquiera sus cálculos pudieron predecir lo que estaba pasando delante de él. Cuando una rodilla de ella llego al suelo y la reverencia fue dada, la negación conjuntamente con la negación se apropió de Naruto.
«¿Qué.. ?»
-¿Que.. que esta pasando?- su voz sonó sin poder creer lo que pasaba.
Su querida amiga dándole una muestra de respeto, a aquel ampón que estaba masacrando a su mejor amigo.
-¡que demonios tiene esta niña.. será mejor que le de una lección!- bufo Kisame
Cuando su intimidante arma estuvo a milímetros de ella:
-¡Detente kisame!- esa voz fría y calculadora sonó una vez más
-¿qué pasa Itachi?.. Acaso esta niña te puso sentimental- la ironía reino junto a esa sonrisa de filuda dentadura
-te equivocas... ella es- Su intimidante mirada se posó sobre ella
Hana estaba cabizbaja, el respeto que aún le tenía era palpable, ni Naruto y Jiraiya podían creer.
-¡sensei!.. estoy lista- con sumo respeto se dirigio hacia él
Naruto abrio los ojos de lo que acaba de escuchar
«¿sensei?»
Acaso había escuchado bien. Jiraya entrecerró los ojos analizando la situacion.
-No me digas Itachi que esta niña fue tu alumna...Que conmovedor- dijo con su peculiar sarcasmo
Itachi entrecerro los ojos, no se esperaba todo esto pero era un shinobi de elite estaba preparado a no demostrar sus sentimientos ante cualquier persona.
Naruto se tenso, negaba con la cabeza lo que sus ojos veian
-¡¿que.. que esta pasando hana-chan?!- le grito
Ella se paro y lo miro de reojo con suma frialdad que él no la reconoció. Naruto incluso dudo si era ella, Ahora se veía tan intimidantes como aquellos hombres.
-no lo entenderias naruto- la frialdad en su voz era algo que nunca espero escuchar
Los recuerdos llegaron a su mente: aquellos juegos de niños, las sonrisas, los gestos, aquel beso, aquella confesión.
«¿Qué demonios estaba pasando?.. No ella.. No Hana-chan»
-¡¿Que haces hana chan.. porque haces esto?!- le reclamó mientras trataba de acercarse-... yo pensé que tu y yo...-
La decisión estaba tomada, ella ya no sería parte de la aldea, ni de su vida. Hana se posiciono al costado de Itachi; los ojos azules con cierta esperaba que todo fuera un maldito gentjutsu, que no fuera real. Sin embargo al ver el desprecio, asco reflejados en sus ojos le afirmaron que todo era real, que ahora para ella, él, Naruto Uzumaki era un desconocido.
-¡No tiene nada que ver contigo!
La sorpresa en los ojos azules no eran comparadas con la pequeña grieta que empezó a aparecer de apoco dentro de el.
- yo no tengo nada que ver con la aldea.. ni nadie.- deletreo la última palabra dejando en claro muchas preguntas cosas.
Naruto había sido humillado toda su vida pero sus palabras eran lo que más le habían dolido hasta ese momento.
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No paso mucho cuando el sabio de los sapos ataco, Naruto miraba con gran pesar como su amiga corría al lado de esos sujetos como si fueran sus camaradas; no lo podía creer.
-¡Hana-chan!-grito
Quiza con algo de esperanza que ella volviera, pero no fue asi; ella se fue, se fue con ellos. Miro a Sasuke a un lado y reconoció internamente que ella, que Hana no había demostrado ningún sentimiento por la manera en como había sido atacado.
«perdóname..Naruto» penso
Ella podía sentir la mirada azul clavada sobre ella, podía sentir cada sentimiento de Naruto. Cerro los ojos tratando de mitigar las lágrimas -que amenazaban por salir- por ver como Itachi golpeo a Sasuke.
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Habían corrido durante casi media hora, no le fue difícil apartarse de las tierras de Konoha. Ya en un espeso bosque, encendieron una fogata para descansar después de la pelea.
-por lo menos no fuiste un estorbo al momento de irnos- bufo Kisame
Ella no contesto ante la evidente provocacion.
-mira niña, no me contendré si tengo que orinar delante tuyo, solo porque eres mujer y eres una niña
-¡Haz lo que quieras!- lo provocó- ni que tuvieras mucho que ver- sonrió con malicia
-¡Niña insolente!- iba a darle un golpe con su espada pero ella lo esquivó.
-seras muy alto, pero eres lento..- lo volvió a provocar.
El sonrió de lado, ella no se mostraba intimidada ante su presencia es más, ahora que la miraba con detenimiento pudo ver su anatomía bien trabajada y esa mirada, esa peculiar mirada.
- no eres como las otras niñas.. ahora veo porque es tu alumna Itachi- se dirigió hacia su compañero
Itachi no contesto, su mirada estaba lejos de ellos, necesitaba pensar y analizar el siguiente paso.
Cayo la noche, kisame había desaparecido «¿A dónde había ido?» ni siquiera Itachi lo sabía, pero tenía la certeza que volvería.
Hana le pareció el momento perfecto para buscar respuestas, las necesitaba y pronto. Su sensei estaba a pocos metros de ella y se acerco . Itachi observo de reojo la cercanía de su ex-alumna, sabía lo que se venia.
-que pretendes..- ella detuvo su andar- ¿porque estás aquí... acaso le pasó algo a Yashamaru-san?-
Itachi lo sabia, incluso sin que ella lo insuara. Supuso que era el único motivo por el cual ella se iría de la aldea
Ella bajo la mirada pero se mantuvo alerta.
- sensei... no tengo ningún motivo en quedarme en la aldea.. hay algo que necesito saber y solo usted tiene la respuesta..- su voz era demandante y seria
Entonces él volteó a verla, vio en su ojos la determinación y la fuerza que no había visto a ningún ninja, verla así de decidida supo de inmediato que ella sabía demás.
-lo que tengas que preguntar, lo harás en otro momento..- le ordenó- no es el lugar indicado para hablar de todo eso.. no me gustan las mentiras..- dijo y le dio la espalda
Ella frunció el ceño: por ofensa o quizá por no entender.
-¿mentiras?.. no lo entiendo..
- me dices que no tienes ningún motivo para quedarte, pero vi las dos razones por las que puedes quedarte..
Hana se tensó, trato de ser lo más fría y mentirosa posible para que no notara sus sentimientos hacía Naruto y sasuke, pero fracaso; pero como no hacerlo si después de todo él era su sensei y la conocía lo suficiente.
-aun estas a tiempo de regresar..
Ella mantuvo su postura pero más erguida y cerró los puños
- ya tomé una decisión, quiero buscar la verdad
-¿la verdad?.. la verdad puede ser solo una ilusión- le cuestionó
- la ilusion solo se da cuando vas por el camino incorrecto engañándote de que es el verdadero. La verdad solo es una sensei.. y solo puedo encontrarla con usted..
Itachi la miro de pies a cabeza, sonrió por debajo de la gabardina no había duda ella era alumna de Shisui y también la de él.
-creo que estas lista..
Continuara...
