DULCECITO311: Lo de Kenshin y Kaoru es algo que crece de a poquito pero a paso seguro. Ambos han podido conocerse más y a apreciarse. Ya veremos cómo va lo de Tomoe, quien parece acoplarse bien a su nueva familia. Me alegra que te esté gustando.

taskani: Gracias por tu comentario y me pone muy contenta que te haya gustado. Aquí se viene otro capítulo en donde los lazos seguirán fortaleciéndose de alguna manera. Espero que te guste!


Capítulo IX: Hohoemi to Namida

Lago Biwa, Julio de 1864

"¡SHIORI-CHAN!"

"¡AH!" Gritó Shiori, saltando y chillando como si hubiera visto un fantasma. Había pasado poco más de una semana y la niña ya podía caminar sin dolor - aunque seguía sin poder mantenerse de pie por mucho tiempo sin ayuda - pero nunca se acostumbraría a tener a Kana despertándola a los gritos por las mañanas cuando venía a cocinar. A veces se preguntaba cuál era el peor despertador; si Soujiro quemando el desayuno - y con ello probablemente también la cocina - o Kana gritándole al oído. "¡No hagas eso!"

Kana sonrió de oreja a oreja, colocando una bandeja de comida sobre el regazo de Shiori cuando esta se repuso y se volvió a sentar. "¡Pero es muy divertido! ¡Como sea, come! Okaa-san me dijo que podría quedarme unos días aquí mientras ella y Otou-san van a Osaka por algo. Se imaginaba que te sentirías sola."

"¡Genial!" Exclamó Shiori radiante. "Aunque no me hubiera quedado sola. Seta-san está aquí y además, hoy tengo que ir a visitar a Kenshin-san, Kaoru-san y Yukishiro-san..."

"¿Kenshin-san? ¿Kaoru-san? ¿Yukishiro-san?" Preguntó Kana, con signos de interrogación apareciendo sobre su cabeza.

"Nuestros amigos que fueron a Otsu por un tiempo," dijo Soujiro saliendo de la cocina mientras se secaba las manos. Parpadeó al ver a Shiori palidecer, deteniendo su mano a medio camino de dar el primer bocado a su desayuno. "¿Pasa algo, Takarashiro-san?"

"Soujiro-san hizo el desayuno," dijo Kana, riendo cuando Shiori casi dejó caer sus palillos.

"¡Daijoubu! No seguí las instrucciones de Kaoru-san, y Kana-san me ayudó un poco," explicó Soujiro sudando.

Shiori dudó, pero aún así mordió un poco de su comida, y sus orbes de zafiro amatista se ensancharon con sorpresa al masticar. "¡Yoshi!"

"Kaoru-san no es una gran cocinera... así que supongo que por eso la última vez fallé," admitió Soujiro tímidamente, mientras se rascaba la cabeza.

Con una gran gota de sudor, Shiori asintió, terminando su arroz mientras Kana decía, "Espero que su amigo Kenshin-san esté cocinando."

Mirándose el uno al otro, Shiori y Soujiro rieron, "¡Sí, claro!"


Otsu, Julio de 1864

"Huele bien," bostezó Kaoru, saliendo de la habitación hacia la sala de estar donde Tomoe estaba en la mesa, sonriendo mientras escribía en su diario.

Un momento, su mente se despertó, ... si Tomoe-san no está cocinando, entonces...

"Ohayo Kaoru," la voz de Kenshin llegó haciendo que Kaoru se diera la vuelta, casi golpeándolo en el rostro mientras llevaba un plato con bolas de arroz. No obstante, cayó de bruces en el suelo cuando su mente registró el hecho de que Kenshin - el legendario HITOKIRI BATTOUSAI - había hecho el desayuno.

"Ohayo..." Respondió aturdida, tratando de recuperar la compostura mientras se sentaba. Sacudiendo la cabeza para alejar sus pensamientos, Kaoru tomó una bola de arroz y la mordió con expresión curiosa. Sus ojos se abrieron de par en par mientras agachaba la cabeza murmurando, "¿Cómo puede ser esto?"

Tomoe y Kenshin arquearon las cejas. "¿Daijoubu, Kaoru-chan?" le preguntó la mayor, parpadeando.

"¡Hai, hai! Es sólo que odio que la gente cocine mejor que yo," dijo ella riendo.

::¡CRASH!::

Kaoru parpadeó, mirando donde Kenshin y Tomoe cayeron con enormes gotas de sudor en sus cabezas. "¿Daijoubu?"

"Hai," corearon, volviendo a sentarse.

"Ne," empezó Kaoru, mordisqueando la bola de arroz, "¿Dónde aprendiste a cocinar, Kenshin? Están muy buenas." Ups, pensó al ver en los ojos de Kenshin un destello breve, creo que toqué un nervio…

"Fue algo que aprendí de niño," respondió él, con la voz algo afilada, cosa que Tomoe y Kaoru captaron rápidamente.

"Bueno," empezó Tomoe, tratando de aliviar la tensión, "¿No se supone que hoy vendrán Soujiro y la pequeña Shiori?" También podría aprovechar al máximo mi tiempo con ellos… el Yaminobu probablemente me matará cuando me encuentre con ellos…

"Hai; se supone que vendrán hoy," dijo Kenshin, mirando su té. La simple e inocente pregunta de Kaoru había hecho que volvieran a él sentimientos que un asesino no debería tener.

…arrepentimiento…

…horror…

…vulnerabilidad…

…y lo peor de todo…

…lágrimas.

Apoyando el codo sobre la mesa, Kenshin ocultó el rostro con la palma de su mano, cerrando los ojos mientras las voces de aquella noche volvían a su mente una vez más... las voces de Kaoru y Tomoe habían muerto en sus oídos.

"¡Corre, Ryosuke! ¡Llévatelos de aquí!"

"¡Chikuso! ¡Makiko-chan, corre con él y no mires atrás!"

"¡No podemos salir corriendo! Ya tienen a Seiji-nii y a Ryosuke-nii. ¡Shinta-chan, corre! ¡No dejaré que te lastimen!"

"¡Deja de llorar y muévete!"

"¡Déjenlo ir, bastardos! ¡No seremos esclavos de gente como ustedes! ¡No permitiré que se los lleven!"

"¡Cállate!"

::¡Pafff!::

"¡Makiko-chan!"

"¡Cállate, niño!"

"¡Iya!"

"¡Bastardo! ¡Detente! ¡Están desarmados! ¡Los matarás!"

"¡Llévenselos!"

"Basta…" susurró Kenshin, sorprendiendo a Tomoe y a Kaoru, quienes estaban a su lado para asegurarse de que estaba bien.

"No has decidido tu camino en la vida como Akane-chan, Kasumi-chan y yo; Shinta-chan… vive… y forja tu futuro…"

"Oye, chico, ¿cuál es tu nombre?"

"…Shinta…"

"Es un nombre demasiado suave para un espadachín. De ahora en adelante serás Kenshin. Te enseñaré todo lo que sé sobre el Hiten Mitsurugi Ryu. Úsalo para proteger a quienes te importen en el futuro."

"¿Kenshin?" Escuchó una voz suave y vacilante, sacándolo de sus recuerdos y devolviéndolo a la realidad. Se apartó las gotas acuosas de sus ojos y levantó la vista, para encontrarse cara a cara con Kaoru, quien parecía preocupada, y con una confundida Tomoe. "¿Daijoubu ga?"

"Ah," respondió con rigidez, poniéndose de pie y caminando para salir de allí. "Voy a cortar leña."

Antes de que las jóvenes le preguntaran adónde iba, él ya se había ido con su daisho.


"¡Puedo caminar yo sola!" Escuchó Kenshin exclamar a una voz familiar, interrumpiendo sus reflexiones. El pasar el tiempo cortando leña no lo ayudaba mucho en términos de buscar paz mental; lo único que le traía eran visiones de sangre salpicando por todo el lugar en vez de piezas de madera.

"¡Kenshin-san!" Exclamó Shiori antes de saltar sobre la espalda de Kenshin de manera exagerada – o al menos eso pensaba Soujiro -, el estupefacto joven parpadeaba sorprendido mientras trataba de hacer equilibrio.

¿Cómo podía ser tan alegre? "Konnichi wa," saludó con voz inexpresiva. Sin embargo, una parte de él se alegraba de ver que la niña estaba recuperada y volvía a caminar, aunque las débiles cicatrices de sus piernas aún podían verse debajo de su gi.

"¡Creí haberlos escuchado!" Exclamó Kaoru mientras corría hacia ellos, con las mangas de su kimono atadas hacia atrás.

"¡Kaoru-san!" Exclamó Soujiro antes de aferrarse a la cintura de Kaoru en un abrazo, Kaoru se arrodilló y le devolvió el gesto con un suspiro de alivio.

Las imágenes se superpusieron mientras Kenshin contemplaba la conmovedora escena, con su propia madre en lugar de Kaoru mientras que él mismo con seis años reemplazaba a Soujiro, con el rostro y las ropas sucias después de haberse perdido en el bosque.

"¿Kenshin-san?" Preguntó Shiori, mientras Kana los observaba confundida.

La palabra salió de su boca de manera involuntaria, su cerebro ni siquiera había registrado el hecho. "¿Oro?"

"¿Oro?" Preguntó Shiori incrédula antes de reír con Kana. "¡Qué gracioso!"

"¿Oro?" Preguntó Kaoru sin ocultar su diversión, mirando a Kenshin con una ceja levantada.

"¿Dije eso?" preguntó él, parpadeando confundido. No había dicho esa pequeña palabra por lo menos desde hacía una década. Sonaba… casi refrescante.

"Lo dijiste," reía Kaoru mientras Tomoe salía para saludar a las visitas.

"Veo que pareces estar mejor, Shiori-chan," comentó Tomoe al ver a la niña riendo con su amiga.

"¡Ah! ¡Seta-san cuidó de mí todo el tiempo!" dijo alegremente, manteniendo la sonrisa mientras un repentino dolor volvía a sus piernas. Estuve de pie mucho tiempo…

"¿Quién eres?" Preguntó Kenshin, mirando a Kana.

"Eto… watashi wa Sachikawa Kana," respondió ella, algo intimidada por el gesto poco expresivo de Kenshin. No obstante, una parte de ella sabía que él era amable, a juzgar por su reacción con su exuberante amiga. Cualquiera a quien no le importara su naturaleza genki seguramente era amable…

"¡Entremos! Tomoe-san y yo terminamos de recoger algunas hierbas para la sopa que haremos para el almuerzo," dijo Kaoru, invitándolos a entrar.

"Ano… no estás cocinando, ¿verdad?" Preguntó Soujiro con una gran gota de sudor en la cabeza mientras veía una vena saltar en la cabeza de Kaoru.

"Sonríe y aguanta," le susurró Kenshin al pasar junto a él.

Kana y Shiori – quienes estaban lo suficientemente cerca como para escuchar su comentario - rieron junto con Soujiro a pesar de la mirada confusa de Tomoe.


"¡Mal!" Regañó Kaoru mientras instruía a Soujiro. "¡Afloja un poco tu agarre y no te balancees tanto!"

"¿Así?" Quiso saber él, haciéndolo a la perfección.

"Hai," Kaoru se alegró, mirando a Kenshin, quien trabajaba en el cultivo de la tierra. Plantaría las semillas al día siguiente, así tendrían una buena cosecha cuando llegara el momento. "¡Bien, ahora doscientos golpes!"

Soujiro sudaba mientras murmuraba algo, aunque hizo lo que se le dijo sin quejarse.

Kaoru miró a Shiori, quien parecía molesta con algo, sentada a un lado del camino mientras pensaba. Si no la conociera, juraría que tiene 14 o 15 años.

"¿Daijoubu ga?" Le preguntó Kaoru, sentándose a su lado mientras Soujiro ejercitaba.

Shiori parpadeó, levantando la vista con una sonrisa, "¿Qué te hace pensar que algo anda mal, Kaoru-san?"

"Ya te veías seria desde antes," declaró Kaoru, "No estás siendo tú misma."

"Sólo estoy un poco aburrida desde que Kana-chan se fue con Yukishiro-san a buscar hierbas en el bosque," mintió. ¡Lo que me molesta es el hecho de que ahora no siento mis piernas!

"Ah, no muchos niños viven cerca de donde estás, ¿verdad?" Shiori asintió. "Bueno, estoy segura de que tus padres te hacen compañía, ¿ne?"

"Sí," murmuró. Me hacen compañía en mi imaginación, terminó de pensar.

"¡Terminé, Kaoru-san!" Chilló Soujiro radiante, apoyando su shinai sobre su hombro con una gran sonrisa.

Kaoru lo miró escéptica. "¿Hiciste los 200 golpes?" Él asintió. "Muy bien, entonces… ve a lavarte en el río," le indicó antes de entrar para cambiarse.

"Sólo hiciste 100, mentiroso," musitó Shiori cuando él llegó junto a ella.

"No me había dado cuenta," dijo Soujiro alegremente antes de ir rumbo al río.

Kenshin lo observaba irse, con los labios ligeramente arqueados.


"¡A comer!" Anunció Kaoru cuando ella y Tomoe colocaron la comida sobre la mesa.

Kana, Soujiro, y Shiori miraron lo que había, tratando de distinguir lo que había hecho Tomoe de los inventos de Kaoru. Kenshin sacudió su cabeza, reprimiendo una sonrisa. Cualquiera pensaría que ella estaba tratando de envenenarlos…

"¿Qué pasa?" Le preguntó Kaoru a los 3 niños que toqueteaban su comida.

"¿Qué comida hiciste, Kaoru-san?" preguntó Soujiro sin rodeos antes de que Kana o Shiori pudieran callarlo. Se alejaron de él al ver una vena palpitando en la cabeza de Kaoru.

"¿Y eso que importa?" inquirió ella apretando los dientes.

"Es que no quiero morir envenenado."

::¡PUM! ¡CRASH!::

Kaoru comió su arroz enojada, mientras un Soujiro lleno de chichones en la cabeza estaba tirado en el suelo con los ojos en forma de espiral.

Shiori le iba a preguntar si estaba bien, cuando sucedió lo más extraño; hasta Soujiro parpadeó dentro de su estado de semi inconsciencia.

Kenshin se había echado hacia atrás, riéndose al punto en que las lágrimas escapaban de sus ojos. Su risa rebotó en las paredes e hizo eco a su alrededor, todos fijaron su vista en el asesino que normalmente no mostraba emociones.

"Himura-san se está…" empezó Tomoe.

"… riendo," terminó Kaoru, pero luego entrecerró los ojos. ¡Será mejor que no se esté riendo de mí!

"Se está riendo," dijo Shiori secamente, arrastrándose hacia donde estaba Kenshin a pesar de sus dolorosas piernas. "No estoy viendo cosas," agregó, tocando su costado, lo que sólo hizo que riera con más intensidad.

"Se ve más amistoso cuando se ríe," comentó Kana, apuntando a su rostro. "¿Está bien, Himura-san?"

"Hai, hai," respondió él, recuperando el aliento y la compostura. "Sumanu minna-san… no sé qué sucedió…"

"Deberías sonreír más a menudo," dijo Shiori, tocando sus mejillas que seguían rojas, producto de la risa, "Te queda mejor que tu expresión ceñuda."

"Lo intentaré, Shiori-chan," dijo Kenshin, sonriendo con sinceridad por primera vez en mucho tiempo. Ya ni siquiera pensaba que podía…


Kaoru contemplaba por la ventana a Kenshin jugando con algunos niños, riendo como si nada más importara en el mundo. Los niños - Haruka, Hachiro, Seiki, Misa, y Kana - reían y trepaban por él, a la vez que intentaban convencer a Shiori de unirse a ellos sin mucho éxito.

Se veía tan amigable… Nadie diría que está involucrado en la guerra, pensaba Kaoru mientras lo veía reírse con una genuina sonrisa en los labios. Está muy animado en comparación a antes. Me pregunto qué habrá sucedido el otro día…

"¡Kaoru-san! ¡Tenemos hambre!" Chilló Seiki mientras él y los demás se apresuraban en buscar algo para comer.

"Tomoe-san está preparando algo. ¿Por qué no van y le preguntan qué está haciendo?" Sugirió Kaoru, apuntando hacia la cocina.

"¿Vienes, Ken-nii?" Quiso saber Misa, tirando de su manga.

"Estaré allí en un momento," le dijo él, indicándole que se pusiera en marcha. Misa asintió antes de salir corriendo, dejándolos a él y a Kaoru solos. "¿Hay algo que quieras preguntarme, Kaoru?"

"¿Qué te sucedió?" le preguntó ella sin rodeos. "Cambiaste de manera instantánea después de haberte reído ayer. Sólo estoy confundida."

Sí que es directa… "Había olvidado que sabía reír y sonreír; que había posibilidades de ver felicidad en estos tiempos," dijo tímidamente, "Cuando golpeaste a Soujiro el otro día, me recordó a mí en una época en la que siempre reía... cuando no era… bueno…" agitó de manera vaga una mano.

Kaoru asintió. "Ah."

"Tenía un hermano y una hermana que peleaban todo el tiempo," prosiguió, mientras arreglaba su gi, "Y me recordaste a mi hermana y en cómo le daba su merecido."

"¿Qué sucedió con ellos?" Preguntó Kaoru.

El rostro de Kenshin se ensombreció. "Cuando los traficantes de esclavos nos llevaron, nos separamos. Fui afortunado de que mi shishou me encontrara, pero no sé qué fue de ellos."

"Sumanu," dijo Kaoru, golpeándose internamente, "No debí haber preguntado."

"Está bien," murmuró en chico, volviéndose cuando sintió lágrimas en los ojos. Prometí no volver a llorar como un niño…

"Sabes," dijo Kaoru, apareciendo frente a él y tomando sus manos antes de que él se las pasara por los ojos para apartar las lágrimas, "Está bien llorar."

Kenshin parpadeó, mirando sus manos. "Supongo… pero no puedo tener estas emociones, no ahora…"

"¿Puedes prometerme algo?" Preguntó Kaoru, sonriéndole con gentileza. "¿Puedes prometerme que mientras estemos aquí, no te ocultarás de mí? ¿Que mientras no necesites ser Hitokiri Battousai sonreirás y llorarás cuando lo sientas?"

"Eres una mujer demasiado amable, Kaoru," respondió él, envolviéndola con sus brazos y abrazándola. "Arigatou gozaimasu."

"No es nada… cualquier persona haría lo mismo," replicó ella, acariciando su espalda como una madre a su hijo. Me gusta cuando es así… cuando es más afectuoso y abierto. Desearía que no tuviera que esconderse. "¿Puedo preguntarte algo más?" agregó mientras se apartaba.

Kenshin parpadeó confuso. "Está bien…"

"¿Qué es esa cosa 'Oro'?" Preguntó directamente, Kenshin sudó la gota gorda. "Últimamente lo estás diciendo mucho."

Kenshin se dio la vuelta y comenzó a dirigirse hacia la cocina mientras decía en voz alta, "Me pregunto qué estará cocinando Yukishiro-san…"

"¡No me respondiste!" Vociferó Kaoru, yendo tras él. "¡Kenshin!"


Glosario:

Hohoemi to namida: Sonrisas y lágrimas.

Yoshi: Bien.

¡Iya!: ¡No!

Eto: Este...

Watashi wa: Yo soy.

Genki: Animado.

Ano: Este...

Minna-san: Todos.