Soy algo más, Cap. 15


El pequeño dragón poco a poco sintió las luz del sol iluminarlo, haciéndolo despertar y abrirse mientras comenzaba a bostezar, pero antes de terminar, una explosión se hizo escuchar y muchos papeles de colores comenzaron a salir frente a él, aunque el pequeño Bakugan se asustó, estando totalmente alterado.

Masquerade: ¡Felicidades!

Hydranoid: ¿EH? ¿QUÉ? ¿QUÉ ESTA PASANDO?

Al parecer, el rubio había hecho sonar un juguete de fiestas que al estirarla, lanza confeti y papeles de colores, mientras el rubio tenía un gorro de fiestas y un espanta suegras haciéndolo sonar, apenas Hydranoid comenzó a reaccionar.

Masquerade: El día de ayer por fin evolucionaste, y el maestro Naga está muy complacido de tu avance, y como olvide felicitarte el día de ayer, quería que lo celebráramos hoy, así que… felicidades, Hydra.

El rubio sonreía como antes otra vez, sin mencionar que era un lindo detalle de parte del rubio hacer algo así, lo cual, puso sonrojado a Hydranoid y ligeramente feliz.

Hydranoid: Maestro, ¿Acaso estuvo esperando a que despertara para hacer esto?, ¿Exactamente cuánto espero?

Masquerade: N-no te fijes en eso, no fue tanto.

Ahora eran las mejillas del rubio las que estaban rojas, no quería que notara cuanto le importaba su compañero, desviando la mirada y con una pequeña gota anime en su cabeza, la emoción por su amigo había hecho que olvidara su lado… ´´sádico´´, haciéndolo sonrojar de la vergüenza.

Masquerade: Ese no es el punto, el punto es que nuestro deber es celebrar este logro, así que, eh preparado una sorpresa para nosotros el día de hoy.

Hydranoid: Maestro, no es necesario tanta molestia.

Masquerade: Oye, ¿Cuántos Bakugan crees que evolucionan a diario? Ninguno que la computadora haya registrado más allá del Dragonoid y de ti, y no se llega a la evolución todos los días, (Empujando con gentileza al Bakugan con su dedo, en modo de regaño) este es un gran logro, y como logro, hay que celebrarlo.

Hydranoid no pudo dar protesta ante esas palabras de su maestro, el joven rubio estaba sonriendo y habia estado de mal humor en varios días desde que Klaus había traído a los peleadores, ver esa sonrisa de nuevo, ese tono de voz dulce otra vez, y sobre todo, este detalle gentil y juguetón de parte del enmascarado, era algo que le subía el ánimo a Hydranoid, después de todo, era él quien había hecho volver esa sonrisa, claro que estaba de ánimos de un buen día.

Hydranoid: Esta bien, maestro, celebremos un poco. (Dijo en voz algo baja, le avergonzaba el estar tan feliz)

Masquerade: Bien, iré a beber algo de café en la cocina, tu termina de despertar y prepárate, hoy… es nuestro día.

El rubio se quitaba el gorro de fiesta antes de olvidar tan siquiera que lo tenía puesto y lo dejaba a un lado de Hydranoid, tomando su máscara esta vez y saliendo del cuarto, con una sonrisa inocente y juguetona en su rostro, dirigiéndose a la cocina.

Hydranoid: ´´nuestro día´´ (Repitió en voz baja el pequeño Bakugan para sí mismo, esas palabras… lo hacían feliz)

.-.-.-.

Shun estaba meditando en su casa, parecía intentar concentrarse lo mejor posible, ya que esa noche… no pudo dormir muy bien que digamos.

(Flashback)

Al joven ninja en entrenamiento le había llegado un mensaje en la noche en su computadora, un video de su auto-proclamado ´´primer discípulo´´, era Komba.

Komba: ´´Me venció, maestro Shun, te ruego, que vengue a Harpus´´

Al parecer, Masquerade había enviado al Bakugan de Komba a la Dimensión de la Perdición.

Skyress: Harpus… pobrecita.

Era lógico pensar que no fue al único Bakugan de sus aliados que había mandado a la Dimensión de la Perdición, después del video de Joe, ´´El Web Master´´, los números de puntuación de Batalla de Masquerade habían quedado quietos, ya no subían, hasta esa noche que reviso y noto que habían subido de manera estrepitosa en un solo día, debía de ser… era la única forma en que Masquerade siguiera peleando, provocando a sus antiguos aliados, parecía… una venganza.

Shun: La pagaras, Masquerade.

Después, esa misma noche, no pudo conciliar el sueño, ese niño tal vez era molesto… pero le podría pasar lo mismo a cualquiera de sus amigos.

(Fin del Flashback)

La mente del oji-ambar estaba aún muy tensa, no podía dejar de pensar en todo el dolor que el enmascarado había causado, no sabía cuándo lo podría volver a enfrentar, pero… necesitaba salir, le aviso a su abuelo a que iría por cosas a la ciudad, siendo pedido por el hombre mayor un par de cosas para comprar, Shun acepto con gusto, al menos así despejaría su mente pensando en otra cosa.

.-.-.-.

Shun caminaba por una calle algo estrecha, pero muy concurrida, más que una calle, parecía un pasillo grande lleno de gente y puestos de comida, ya había comprado las cosas que su abuelo había pedido y quería caminar solo un rato más alrededor de los locales antes de volver a casa, el bullicio y la vida de la ciudad y las personas despejaba su mente del enmascarado y sus pecados, pero… justo frente a él, apenas a unos 7 metros de distancia, se quedó helado con lo que veía.

Skyress: Shun, ¿Por qué te detienes? (pregunto, desde el bolsillo del peli-negro)

Shun: Es él…

En efecto, desde un edificio, en un local de crepas, abriéndose la puerta salía el rubio con un cono de crepa en la mano, estaba tal y como los peleadores lo veían siempre, con todo y su máscara.

Masquerade: Lamento esa parada, de verdad necesitaba el baño (le hablaba a su Bakugan en su hombro derecho)

Hydranoid: Jamás entenderé el cuerpo de los humanos, son ustedes tan extraños, además, tuviste que comprarle algo a ese vendedor para que te permitiera usarlo.

Masquerade: Jeje, bueno, ya no hay más interrupciones, sigamos. (Dándole un mordisco a su crepa de crema batida con fresas y jarabe de chocolate)

Hydranoid: ¿Hacia dónde vamos exactamente?

Masquerade: Es una sorpresa. (murmuro con el bocado aun saboreándolo, dirigiéndose hacia la derecha, caminando)

El rubio no se había percatado que a su izquierda, Shun estaba mirándolo atónito, obviamente no escucho lo que decía por la distancia y el hablar de la audiencia, pero este cambio su expresión a una molesta.

Skyress: Shun…

Shun: Voy a seguirlo, no sé lo que planea, pero voy a averiguarlo y acabar con él.

Skyress: Cuenta conmigo, Shun.

El joven de cabello negro comenzó a seguirlo y a esconderse detrás de algún callejón de vez en cuando, mirando que se detenía de vez en cuando en algunas vitrinas, temía que por el reflejo del cristal, el rubio ya lo hubiera visto y lo guiara a una trampa, pero la realidad era que el rubio no había notado la presencia del ninja.

Masquerade: Hmm… ¿ahora hacia dónde? (revisando en el BakuPod de su máscara)

Shun se detuvo también, tras un callejón, mirando que el enmascarado se había detenido de pronto.

¿?: ¡Mami, mira! ¿Sera él de verdad? –Soltándose del agarre de su madre-

Madre: Max, ¡espera! (viendo hacia donde corrió el pequeño)

Hydranoid: No me diga que se ha perdido, maestro.

Masquerade: Claro que no, solo me deje llevar por los locales.

De pronto, Masquerade sintió un ligero tirón en su gabardina, volteando, era un pequeño niño de cabello rubio mal peinado, corto, y ojos color grises que cargaba una mochila pequeña de escuela.

Max: Señor… ¿en verdad es usted?

Masquerade estaba confundido, pero sonrió y se arrodillo a la altura del pequeño, pero aun así Masquerade se veía notoriamente más alto.

Masquerade: Hola pequeño, ¿tú quién eres?

Max: No puedo creerlo (con los ojos llenos de ilusión) en verdad es usted, el jugador Bakugan número uno, wow.

La señora que era su madre se acercó a una distancia prudente, sin interrumpir a ambos, sonriendo gentilmente.

Masquerade: Je, no deberías de escapar así al agarre de tu madre, pequeño.

Hydranoid: ¿Acaso nos conoces pequeño?

Max: Por favor que alguien me pellizque, incluso esta Hydranoid, mis dos héroes justo frente a mi (su sonrisa era sincera y sus ojos brillaban cual estrellas, estaba muy emocionado).

Hydranoid estaba confundido, ¿Alguien los admiraba?

Masquerade/Hydranoid: ¿Nos admiras?

Al parecer, el Bakugan no era el único sorprendido por lo dicho por el pequeño, mientras el niño sacaba algo de su bolsillo y se lo mostraba al mayor, lleno de entusiasmo.

Max: Yo también soy atributo Darkus (mostrando dos esferas Bakugan negras con detalles morados), mis compañeros de la escuela me molestan porque dicen que es el elemento de los malos (mirando un poco triste sus Bakugans) Pero… ellos me molestaban y me hacían Bullying antes de que el juego existiera, ellos eran malos conmigo… (Agachando la cabeza) no soy muy fuerte… no estoy en los Rankings altos, pero…

El pequeño iba a derramar unas lágrimas, pero sintió una suave caricia en su cabeza, al levantar el rostro, vio que era la mano de su héroe, que le dedicaba una sonrisa y no había quitado su mano.

Masquerade: Escúchame pequeño (moviendo su mano hacia el hombro del niño) a mi todo el mundo me odia, pero alcance la cima de los puntajes y también alcance la felicidad, no importa que el mundo esté en tu contra… debes ser fuerte, yo sé que serás grandioso. (Sonriéndole al pequeño gentilmente)

Max: Eh… ¿en serio?

De pronto, a Masquerade se le ocurrió una idea.

Masquerade: ¿Me prestarías un cuaderno y una pluma?

El pequeño, confundido, saco un cuaderno y un plumón negro de su mochila, la madre ya intuía lo que el joven rubio hacía apenas abrió el cuaderno y destapo el plumón, haciéndola sonreír, el rubio termino y de su cinturón, saco una Doom Card (Ósea, una carta de la Perdición) y la puso debajo de la hoja donde había escrito (Más que nada, para que la madre no la viera y creyera que se trataba de algo Satánico o algo así), sabía que el pequeño no usaría esa carta, era demasiado joven para entender todo el asunto, pero esa carta caracterizaba al enmascarado, solo sus peones y él la usaban, ni Naga ni Hal-G las usaron alguna vez, además… últimamente las que tenia de sobra ya no le servían para nada.

Masquerade: Aquí tienes pequeño, espero lo disfrutes. (Devolviéndole el cuaderno al niño)

Max vio el cuaderno, y además de ver la Doom Card casi translucida a través de la hoja, se leía en el cuaderno escrito.

-Jamás te des por vencido, tu puedes!-

-Masquerade, No. 1-

Era un autógrafo y un regalo de su héroe, subió la mirada, ilusionado, mirando a Masquerade que aún estaba agachado a su altura.

Masquerade: Nunca te des por vencido (Sonriéndole)

Max: ¡Gracias!.

El niño dio un salto, y abrazo de sorpresa a Masquerade, esto lo sorprendió de golpe, pero después rio a lo bajo por el acto de inocencia del pequeño, mientras se soltaba y se dirigía a darle la mano de nuevo a su madre, haciendo que se levantara de nuevo, normal.

Madre: Muchas gracias joven (limpiándose una lagrima que había escapado hasta su mejilla), a mi niño lo molestan en la escuela y había regresado triste de la escuela, lo traje aquí para intentar animarlo, de verdad, muchas gracias. (Haciendo una suave reverencia, mientras el pequeño guardaba su cuaderno dentro de su mochila)

Masquerade: Fue un placer. (haciendo también una suave reverencia de respeto)

Madre: Bien, es hora de irnos, despídete del caballero, Max.

Max: ¡Adiós! (era jalado por su madre mientras caminaban) ¡Gracias! (se despedía, estirando su manita y agitándola para despedirse)

Masquerade también se despedía con la mano con un gesto más gentil y una sonrisa que no se le había borrado, mientras que veía como el niño volteaba para caminar junto a su madre.

Hydranoid: Mis ojos lo vieron y sigo sin creerlo, tenemos un admirador.

Masquerade: Je, lo sé, ni siquiera yo puedo creerlo.

Hydranoid: Más increíble aun, por un segundo parecías uno de los peleadores Bakugan con sus fanáticos, Masquerade siendo amable con un niño, ¿Quién lo creería?

Masquerade: Mejor cállate (Sonrojándose y siguiendo su camino hacia el otro lado… pero aun sonriendo a lo bajo, con el rubor en sus mejillas)

Aunque era verdad, Masquerade pocas veces había sido amable con alguien, y mucho menos con un niño, solo recordaba que lo fue con Takashi y Kosuke en el aeropuerto cuando querían ayudar a su amiga Miu (véase el capítulo 9 de la serie)

Mientras…

Max: No puedo creerlo, mi héroe me dio su autógrafo, es el mejor día de mi vida.

Madre: Jeje, me alegra que estés feliz, amor, fue un joven muy amable.

Max: Es el mejor del mundo.

Shun escuchaba a la madre y al niño hablar mientras se alejaban por la calle, el peli-negro no podía creerlo, la mandíbula se le había caído al piso, su expresión era digna de ser comparada con una de las caras raras que solía hacer Dan, agito su cabeza, para asegurarse de que no fue una ilusión nada más, o si todo ese tiempo no había seguido al sujeto equivocado, alguien que se había hecho el gracioso y se había disfrazado de su peor rival, pero… no era posible, un Bakugan parlante estaba en su hombro, estaba seguro de que era Hydranoid, y le había dado una carta de la perdición, eso confirmaba que era Masquerade, pero… su mente seguía sin asimilarlo.

Recordaba que al ver al niño agachando la cabeza con expresión triste, creía que le había dicho el enmascarado algo cruel, y cuando dirigió su mano hacia su cabeza, pensó que le haría daño, estaba dispuesto a rescatar al pequeño de las garras de ese monstruo, se acercaría corriendo, pero lo que vio fue una caricia de parte del rubio y que incluso después, el pequeño lo había abrazado de un salto, eso había tirado su mandíbula al suelo junto con ver como Masquerade se despedía con la mano con una expresión incluso amable, definitivamente su mente estaba siendo mallugada en ese momento.

Skyress: Shun, despierta, se está alejando.

Shun: ¿Eh?, Ah… claro.

Shun siguió avanzando, sintiendo una nube y un millar de preguntas revoloteándose en su cabeza, seguía de cerca al rubio, pero menos alarmado que antes, lo vio entrar en un local, que era una librería y al poco tiempo, salir con una bolsa amarilla en mano, parece ser que había comprado un libro, eso solo le daba más preguntas en la cabeza al peleador Ventus.

Siguieron por un rato más caminando, hasta que los 4 llegaron a un parque público, sin duda iría a enfrentarse a cuantos rivales encontrara Masquerade en ese parque, o por lo menos eso creía Shun.

Shun: Ese maldito…

Masquerade avanzo dentro del parque y se perdió de vista por un momento, Shun comenzó a subir a los árboles y a buscarlo a la velocidad que sus habilidades le permitían, después lo encontró de vuelta… pero no era lo que esperaba.

Lo encontró de pie, dándole la espalda al ninja, mirando hacia arriba... un montón de árboles de cerezo lo rodeaban a él y a su Bakugan sentándose en el césped y mientras el viento soplaba suavemente, algunos pétalos y flores caían alrededor y en el cabello del rubio.

Saco el libro del bolso amarillo de la librería y lo abrió, leyendo un poco y buscando algo dentro de él, Shun se acercó lo suficiente como para escucharle y verle, pero se detuvo de pronto en una hoja del libro y miro alrededor, como buscando a alguien.

Shun: ¿Qué estará planeando? No hará un tipo de rito satánico, ¿o sí?

Pero tuvo que contener una exclamación en sus labios al ver como el rubio se quitaba frente a él la máscara, aun lo tenía de espaldas, no podía verle el rostro aun, pero la sorpresa era mayúscula para Shun, de pronto, escucho como el rubio comenzó a hablar en voz alta.

Nuestros destinos

Siempre vivos

En el corazón del cerezo.

A Shun se le apretó el corazón al escuchar esas palabras, eran un poema Haiku hacia los arboles de cerezo, recordaba como su madre se lo había leído como si fuera un cuento cuando era pequeño, el rubio prosiguió.

Paseándose por los

Jardines de un Templo Japonés,

Se encamina una delicada y tierna adolescente

A ofrendar su pureza y toda la belleza

De su dulce corazón, a un rito ya prescrito desde la antigüedad.

Su alma pura y limpia no llena de maldad,

Se siente atraída por la belleza del lugar.

Observa en la distancia un color muy singular,

Que resalta por su belleza y un aroma peculiar,

Los árboles de los Cerezos...

¡Los Cerezos del Templo Imperial!

Cuenta la historia que sus frutos no han nacido

Pues la tradición impera...

Sólo la más dulce y angelical doncella...

Otorgará su corazón limpio y puro

El cuál será la semilla del amor.

Los cerezos brindarán a todos

Sus fragancias y capullos del Amor

Limpio y puro y serán ofrecidos al mundo

Como un delicado y tierno regalo de amor.

Recuérdame un día...

Cuando veas a los " Cerezos en flor"

El día que ellos florezcan...sabrás...

¡Cuánto te ama mi corazón!

¡Recuérdame siempre!

¡Como tú más exquisita flor!

A Shun se le inundaron los ojos en lágrimas, recordarle a su difunta madre era un golpe bajo para el joven ninja, y más porque ese Haiku se lo había leído su madre para hacerlo dormir, haciendo que la recordara al ver los arboles florecer, recordando el amor de ella antes de que partiera para siempre.

Hydranoid: Que hermoso poema, maestro.

Masquerade: Lo sé, por eso quería este libro, está llena de literatura poética de ese estilo… es hermoso.

Dijo el joven, mirando con ojos de alegría a su Bakugan, permitiendo que ya parte del atardecer brillara en sus ojos violetas y calentara su piel suavemente, lo había dicho con tal tono sincera, que Shun se relajó y se sentó en la rama, solo a observarlos.

Leyeron un par más de poemas, teniendo a Shun como principal espectador, escuchando la literatura recargado en el tronco del árbol donde estaba subido, de pronto, Masquerade se detuvo y comenzó a reír por alguna extraña razón, haciendo que el ninja abriera los ojos y volteara a ver que sucedía.

Masquerade: Deberías verte Hydranoid, mira, tienes justo encima una flor de cerezo.

En efecto, parecía que al Bakugan lo había escogido una flor para reposar sobre él, haciéndolo sonrojar de vergüenza.

Hydranoid: No se burle maestro, usted tiene un montón de esos pétalos rosados en el cabello.

Masquerade: ¿En serio?, eso es perfecto, Espera, quédate quieto, ni se te ocurra moverte.

De uno de los costados de su gabardina, Masquerade saco una cámara digital, apuntándose a él mismo y a su Bakugan.

Tomo una foto, con una mano haciendo la señal de paz junto a su Bakugan, y volteando la cámara para ver cómo había quedado la toma.

Masquerade: Salió perfecta, la imprimiré luego y la voy a enmarcar.

Hydranoid: Por favor, no maestro, es vergonzoso, no me humille así. (Moviéndose para que la flor dejara de montarlo cual caballo)

Masquerade: Jeje, tranquilo, nadie lo sabrá jamás.

Lo irónico era que eso no era verdad, pero Shun estaba algo sorprendido, fotos, libros de poesía, amabilidad con niños y comiendo crepas por la ciudad, ¿Qué diablos estaba pasando? Ese no era el estilo de Masquerade en lo más mínimo… aun recordaba el mensaje grabado que le había enviado Komba, había sido vencido por Masquerade, enviando a Harpus a la Dimensión de la Perdición, también había derrotado a los otros seguidores que Masquerade tenía, Julio, Chan Lee, Billy, Incluso a Klaus, pero… este joven, este chico que tenía tan cerca de él no era el Masquerade que conocía todo el mundo, ¿Acaso por un día había dejado de ser ese monstruo terrible y asesino de Bakugans?, incluso entre sus pensamientos, a Shun le costaba pensar eso y hacerse a la idea, lo veía ahí mismo, incluso con la máscara en el césped… no le hubiera costado nada robarla a Shun y así tal vez deshacerse de su rival… pero… si ese día el rubio había decidido parar…

Shun dibujo una sonrisa en sus labios, tomando una decisión, si el joven se iba antes de que el sol se ocultara por completo, dándole final al día, no haría nada en contra del enmascarado, era ridícula, incluso tonta de su parte, pero… algo en su corazón lo hacía sentir que… no era necesario, no por ese día al menos.

Se quedaron mirando el atardecer a través de la ciudad de Wadington una hora más aproximadamente sin decirse nada más, el día estaba por terminar, la luz iluminaba los edificios de un color anaranjado y las nubes estaban teñidas en rosa y blanquecino.

Masquerade: Bueno, creo que ya es hora de irnos, Hydranoid, la verdad ya tengo hambre. (Levantándose de su lugar y estirando los brazos)

Se agachaba para recoger su libro y guardarlo en la bolsa de vuelta, mientras tomaba su máscara y se la ponía de vuelta.

Masquerade: Se me antojan unos Takoyaki de pulpo, pero son difíciles de preparar, mejor hare unas calabazas cocidas con jitomate y cebolla. (Calabacitas a la Mexicana), algo de queso y crema encima les vendrá perfecto.

Hydranoid: No suena como una mala idea, maestro.

Masquerade sonrió y tomo a su Bakugan en la palma, sonriéndole mientras ambos eran iluminados por lo que quedaba de sol.

Masquerade: Gracias por acompañarme, Hydranoid.

Hydranoid: Es un placer, maestro.

Apenas termino de decir esto, ambos desaparecieron en un resplandor, dirigiéndose a su casa.

Shun y Skyress seguían arriba del árbol, pero bajaron de un salto sin dificultad alguna, Shun veía como lentamente el sol se terminó de ocultar en el horizonte, sonrió a lo bajo, por un lado, le alegro que Masquerade se fuera a tiempo, la verdad… no tenía ganas de pelear ese día.

Skyress: Shun… ¿Estas bien?

Shun: Si… (Con un ligero brillo de lágrimas en sus ojos) vamos Skyress… vamos a casa.

Shun saco unos auriculares de su bolsillo y se los coloco antes de darse la vuelta hacia su casa, puso la canción ´´Ojos color sol´´ de Calle 13 y se dirigió con saltos por la ciudad, pensando en lo irónico que la canción le parecía ahora, como si en verdad el mundo fuera al revés… y todo brillara alrededor…

Llegando a su casa, Shun le pidió el favor a Skyress que no le dijera ni una sola palabra ni a los Peleadores ni a sus Bakugans, Skyress accedió con cierta duda, pero sabía que Shun era de confianza y sabía lo que hacía y decía, y Shun a la vez sabía que podía confiar en Skyress plenamente.

Esa noche, Shun toco en el techo de su casa una canción con una hoja de los árboles de cerezo que había tomado, sus labios tocaban con suavidad la hoja y al ver la luna, veía feliz el reflejo de su madre, devolviéndole la sonrisa… esa canción que tocaba, se la dedicaba a ella, esperando que la escuchara... donde quiera que ella estuviera.

.-.-.-.

Masquerade: Espero disfrutaras el día Hydranoid, las flores de cerezo florecen solo una vez al año a principios de la primavera, así que, es un espectáculo que quería que vieras.

Hydranoid ya estaba en la mesa de noche de su maestro, ya había acabado de cenar y habían subido a la recamara de Masquerade.

Hydranoid: Le agradezco el detalle, maestro. (Aun avergonzado por lo sucedido con la flor arriba de él)

Masquerade: Bien (sacudiendo los pétalos que quedaban en su cabello, dejando tonalidades rosas en el suelo), ahora la parte dos de tu sorpresa.

Hydranoid: Pero, maestro, ya es de noche (mirando fuera de la ventana).

Masquerade: Ese es el punto (de pronto, saco una invitación, como la que alguna vez les dio a sus antiguos aliados)

Hydranoid: Es una invitación, pero… es para mañana, en el atardecer.

Masquerade: Es para Dan… mañana, acabaremos con él.

Hydranoid: Lo… ¿lo dice enserio?

Masquerade: Si (Guardando la carta en su bolsillo de la gabardina), se la daré hoy personalmente, la habilidad ´´The dream walking´´ será perfecta para esta ocasión. (En Inglés sería algo así como ´´sonámbulo´´)

Hydranoid: Pero… maestro, esa habilidad pocas veces la ha usado.

Masquerade: Lo sé, pero estoy harto de que Hal-G sea el único que cree que puede usar todas las habilidades de la DT, y no fue totalmente malo, recuerda que hice una pequeña práctica antes con Runo.

En efecto, el rubio había solo practicado una vez esa habilidad con Runo solo por saber cómo usarla, era una noche en que ella y Alice dormían en el mismo lugar… y obviamente, no lo aplicaría en Alice, fue solo un pequeño susto, haciéndola imaginar que su Bakugan iba a la Dimensión de la Perdición, junto con el hecho de que él podía moverse a voluntad en el sueño.

Hydranoid: Pero… ¿Está usted seguro?

Masquerade: Es completamente seguro, ¿Qué podría salir mal? (Para más información, vean el fic ´´Just a Dream´´, escrito por JetravenEx, es algo así como un ´´que pasaría si…´´, espero les guste, créditos a ella), además, se todo lo que conlleva hacer esta habilidad, los que están bajo el efecto del ´´The dream walker´´, suelen levantarse de golpe, cual pesadilla, estresarlo antes de la pelea, podría salirnos bien.

Hydranoid: (pensándolo, no del todo seguro)… si usted cree que es buena idea, confió en usted, maestro, sin embargo, tenga cuidado.

Masquerade: Lo tendré, amigo, nos vemos.

Apenas sus últimas dos palabras sonaron como eco a la distancia, cuando el joven ya había desaparecido en el hermoso brillo de la DT, esa habilidad era un poco molesta y tardada, ya que la velocidad en los sueños y en la realidad, no son lo mismo, pero sabía que su maestro estaría bien… pedía que así fuera…

Además, Masquerade quería hacerlo enojar y provocarlo, así como lo había hecho con sus otros cuatro peones (excepto a Chan), era personal, ya que Joe Brown, de nuevo, ese Web Master, había puesto en un post que Dan y los otros no se rendirían en su Batalla contra el enmascarado, retándolo a salir de su escondite… ese tal Joe ya lo empezaba a molestar en serio, ya arreglaría asuntos con él.

.-.-.-.

Paso una hora y media después, y el cansancio del día había hecho rendirse al Bakugan en sus sueños en la mesa de noche, un brillo en el pasillo llego, con Masquerade caminando hacia el cuarto, la habilidad había funcionado, el plan había salido perfecto.

El rubio decidió cambiarse de ropa a su usual piyama, y una vez se sentó en la cama, miro a la pequeña esfera, durmiendo en silencio junto a la cama, haciéndolo sonreír antes de quitarse la máscara y ponerla al lado suyo, pero antes de quitar su mano, como siempre, cambio la máscara en su mano por su Bakugan mientras se recostaba boca arriba, mirando la esfera negra con rasgos violetas entre sus dedos.

Masquerade: ¿Qué haría sin ti, viejo amigo?

El rubio acerco la esfera y le dio un gentil beso, sosteniéndola en su mano ¿hace cuánto que no hacia eso?, ahora que lo pensaba, era cuando la felicidad y la calma inundaban su corazón, y la gran mayoría de veces, eran gracias a esa pequeña esfera en su mano, relacionándolo casi directamente, eso lo hizo sonreír a lo bajo y agradecer el tener un amigo tan leal y apegado a él.

El rubio se recostó de lado y dejo aun la esfera en su palma, durmiendo así en más de una ocasión, aunque esta vez estaba consciente de eso antes de caer dormido por completo, fue un día agradable, y el día siguiente… ambos lo darían todo de su alma.


Espero les haya gustado este capítulo (lo comienzo a dudar, casi ya no tengo lecturas ni fantasmas de los lectores que no dicen nada :´v), en fin, aquí tienen de regalo una pequeña escena extra para los que aún están aquí leyéndome.

Extra:

Ya era de noche, y los cabellos rubios de un pequeño niño volaban, mientras saltaba arriba de su cama, emocionado.

Max: Muajajaja, mírenme, soy el peleador número uno, nadie podrá vencerme, y acabo con los niños malos de la escuela, tengan, piu, piu.

Decía el niño, con una toalla blanca amarrada a su cintura que volaba con cada salto y apuntaba con su mano en forma de pistolita imaginaria hacia sus peluches, en este caso, un pequeño oso, el niño bajaba rápidamente de la cama y tomaba al oso.

Max: Agghhh, me has dado (fingiendo la voz del peluche), eh sido vencido por el gran peleador enmascarado, waaaa (fingiendo que se desmayaba el osito, y volviendo su voz normal), ¡sí!, seremos los mejores (riendo a carcajadas y saltando en la cama con un cuaderno en la mano)

Mama: Max, cariño, ven aquí, es hora de tu baño.

Max: ¡Mama! (con tono lento) No quiero bañarme, los mejores no tienen tiempo para los baños.

Mama: ¿Cómo qué no? Todo el mundo se baña (cargando a su pequeño niño en brazos), además, ese jovencito tenía el cabello demasiado limpio como para no bañarse, y tú quieres ser igual que él, ¿no es así?

Max: ¡Siii!, seremos los mejores.

Mamá: No puedes ser el mejor, y andar oliendo a cochinito (esto último, lo dijo pellizcando con dulzura la nariz del pequeño, haciéndolo reír), ahora vamos, un baño y después a tu camita.

Max: Pero no tengo sueño.

Se veía como la madre caminaba por un pasillo hacia una puerta blanca con el pequeño en sus brazos, platicando, y en el cuarto, sobre un gran mueble, una fotografía de la mujer y el pequeño en sus brazos, ambos sonriendo felices hacia la cámara, aparentemente en su primer día de escuela, y dentro del marco, justo enfrente de la foto, la carta de la perdición, enmarcada también para que esta no se maltratara, escuchándose risas lejanas del niño y algunas de la madre también.

(Fin del extra)

Bueno, espero les haya gustado, me pareció muy tierno cuando lo imagine un día a lo random, espero les guste, nos vemos.

El siguiente capítulo si es contra Dan.

LunaDarkus.