El tiempo pasó rápidamente, los cuatro meses que faltaban para el término de las clases volaron y pronto llegó el día de la ceremonia de graduación de Tomoyo, Sakura y Shaoran. Todos esos meses, la relación entre Meiling y Tomoyo no había avanzado mucho, pero ambas habían tenido varias citas, hasta el momento no habían pasado de algunos besos y caricias, Meiling deseaba poder llevar más lejos su relación, pero era consciente que mientras no saliera de la escuela, Tomoyo no podría empezar a alejarse de Sakura y empezar a olvidar ese amor de la infancia, por eso estaba contenta ese día de la graduación. Meiling se esforzó por lucir hermosa en la ceremonia, se puso un vestido rojo y se soltó el cabello, y fue a reunirse con el padre y hermano de Sakura, y con la madre de su amada, quien había logrado tener el día libre. Meiling había esperado mucho ese momento, si bien todos estarían en la misma universidad, Sakura y Tomoyo estarían en facultades diferentes, y de seguro la joven estaría más pendiente de Shaoran con quien compartiría el salón de clases. Meiling había pensado mucho sobre qué profesión elegir, al final llevada por un impulso y antes que terminase el plazo, se inscribió en la misma profesión de Tomoyo en un afán por estar cerca de ella, pero no le diría nada porque quería que fuese una sorpresa. Tendrían un mes entero antes de empezar la universidad, mes que pasarían en el país de Meiling porque Tomoyo se lo había prometido, la llevaría a los mejores lugares y esperaba poder dar un paso más en su relación, quizás un mes en otro país era lo que necesitaba para bajar aquel amor que sentía por Sakura.
- Entonces, viajarán pronto ¿no? – preguntó la madre de Tomoyo - ¿Ya tienen todo preparado? ¡Cuánto me gustaría ir con ustedes!, sé que están grandes para viajar a donde quieran, pero recuerda que siempre voy a enviar algunas guardaespaldas para mayor seguridad. Tomoyo es mi única hija, mi tesoro más preciado.
- No se preocupe, me tranquiliza que Tomoyo tenga una madre que la proteja y ame tanto – dijo la joven mientras repetía la palabra "tesoro preciado" en su mente, para ella también lo era.
- Y yo me alegro que tenga una amiga como tú, ella había estado actuando extraña antes que vinieras a vivir con nosotras, pero no quise meterme en sus asuntos… te agradezco mucho que le hagas compañía. Sé que ya acabaron las clases y van a ir a la universidad después del viaje, pero, no quiero que Tomoyo salga aun de la casa, quiero que se quede un poco más conmigo, aún no nos veamos mucho, pero… quería preguntarte Meiling, ¿quisieras seguir viviendo con nosotras?, o tal vez pienses mudarte a las habitaciones de la universidad.
La pregunta tomó por sorpresa a la joven, había pensado en esa posibilidad pero nunca se hubiera imaginado que la madre de Tomoyo se lo propondría. Meiling sonrió, era lo que más deseaba hacer, quedarse al lado de su amada, pero quería conversarlo con Tomoyo primero, no quería imponerle su presencia, lo conversarían en el viaje. Amablemente, le respondió a la señora Daidouji, dándole a entender que le encantaría seguir viviendo con ellas pero, le daría una respuesta al regresar del viaje.
Meiling disfrutó de la ceremonia de despedida para los estudiantes, le hubiera gustado estar entre ellos pero, su escuela terminó mucho antes que las escuelas en Japón. Cuando todos se reunieron, las dos familias fueron a un restaurante muy bonito a festejar la graduación de los chicos. Meiling estaba feliz por sus amigos y más, porque en una semana se iría de viaje con Tomoyo. Así que sonrió, charló animadamente con todos, comió y bebió todo lo que pudo y se tomó fotografías con Shaoran y los demás. Nadie mencionó el tema del viaje porque solo las Daidouji y Meiling lo sabían, esto había sido gracias a que Meiling había hablado con la madre de su amada, rogándole que lo mantuviera en secreto de su primo y de sus amistades, porque quería darle la sorpresa a Tomoyo de que ya había comprado los pasajes hace un mes. Tomoyo pensaba que recién verían en qué aerolínea viajar, por eso tendrían una semana antes de marcharse, pero, la verdad era que esa semana la quería Meiling para terminar con la lista de lugares a donde llevaría a la joven a pasear, había tenido muchísimo tiempo, pero, habían tantos lugares a donde deseaba llevar a la joven que había armado y desechado la lista varias veces.
Al final la reunión resultó muy agradable y cuando llegó el momento de retirarse, el padre y hermano de Sakura se marcharon primero, los enamorados habían quedado en dar un paseo y se despidieron pronto de los demás. Meiling no pudo evitar mirar la expresión que ponía Tomoyo al ver alejarse a Sakura tomada de la mano con Shaoran, era como estar reviviendo aquel sueño que había tenido, pesadilla mejor dicho. La joven quería dar un paseo con Tomoyo también, antes de volver a la casa, pero el auto llegó y tuvo que regresar a la casa Daidouji con la madre y la seguridad incluida. Meiling no se quejó, solo tenía que esperar una semana y tendría a Tomoyo por todo un mes.
- Extrañaré verte con tu hermoso uniforme de la escuela – dijo la madre mientras abrazaba a su hija con emoción.
- Yo también lo extrañaré, han sido tantos años… pero, pronto seremos estudiantes universitarias – dijo Tomoyo sonriendo.
- ¡Y no dudes que te apoyaré en todo lo que necesites!
- Lo sé mamá, muchas gracias.
- También puedes contar conmigo – dijo Meiling tímidamente – ha sido maravilloso compartir todo este tiempo contigo.
- Le hice una propuesta a Mei-chan, pero ya lo conversarán durante el viaje – dijo la señora guiñándole un ojo a la joven.
- Tendremos mucho que hacer, mañana mismo debemos comprar los pasajes y empacar lo que llevaremos – dijo Tomoyo algo preocupada.
- Pues, solo preocúpate en separar la ropa y accesorios que desees llevar, porque los pasajes ya los compré hace unas semanas – dijo Meiling sacando un sobre y mostrándole ambos boletos del avión – es mi regalo de graduación Tomoyo-chan.
- Oh, esto sí que es una sorpresa, en realidad no sabía por qué esperabas tanto en ver las aerolíneas. Muchas gracias Mei-chan.
- ¡La pasaremos genial!, y después podremos viajar otra vez con tu madre, ¿no le gustaría tener unas vacaciones señora Daidouji? – dijo Meiling alegremente.
- ¡Claro que sí!, pero ya tendremos tiempo para planificar todo eso, por lo pronto tienen que hacer su equipaje y disfrutar todo lo que puedan del viaje, al regreso las espera la universidad, así que visiten todos los lugares que puedan y traigan muchos recuerdos.
- Claro que sí, traeremos recuerdos para todos – dijo Tomoyo con voz tranquila.
Meiling se dio cuenta del tono de su voz y recordó la expresión que había en el rostro de Tomoyo cuando Sakura y Shaoran se alejaban felices de la mano, la joven había recibido la sorpresa que pronto viajarían pero no parecía muy entusiasmada que digamos. Meiling tenía la esperanza que llegado el día del viaje la actitud de Tomoyo cambiase un poco, al menos quería verla algo emocionada y con eso tendría suficiente, porque por ahora, sentía que la estaba obligando a viajar con ella y esa sensación era espantosa. Las cosas no estaban saliendo como Meiling las había planeado, siempre supo que ganarse el amor de Tomoyo sería difícil de conseguir, pero, nunca imaginó que fuese casi un reto imposible. De besos y abrazos ellas no habían pasado, si bien algunas veces habían dormido juntas, abrazadas, no había sucedido nada más que eso. Meiling pensó que tal vez estaba siendo muy suave con Tomoyo y debería insistir más, quería esperar hasta el viaje pero sus deseos eran más grandes, aquella noche cuando regresaron a la casa, ambas tomaron una ducha por separado claro, y después se reunieron en la habitación de Tomoyo para hablar sobre el viaje.
- No pensé que ya tendrías los pasajes Mei-chan, te agradezco mucho que lo hayas hecho por mi graduación – dijo Tomoyo educadamente – Tenemos que hacer nuestro equipaje, me gustará conocer a tu familia y a tus amistades.
- No tienes que ser tan formal conmigo… lo sabes – dijo la joven al escuchar su tono de voz.
- Lo siento, es una costumbre.
- Te entiendo, pero quiero que sepas que puedes expresarte libremente conmigo.
- Gracias Mei-chan.
- Por cierto, Tomoyo-chan… quería saber si podía quedarme a dormir contigo. No quise molestarte estos días porque sabía que estabas estudiando para los exámenes finales, pero… ¿puedo quedarme a dormir contigo hoy?, te he extrañado mucho…
La pregunta tomó por sorpresa a Tomoyo, quien había planeado charlar con Sakura por teléfono más tarde, ella quería contarle como le estaba yendo en su relación con Shaoran y si bien sabía que esto no era bueno para ella, quería que Sakura supiera que siempre podía contar con ella y serían amigas para siempre. Meiling se acercó lentamente por detrás y la abrazó, estaba esperando una respuesta, pero ante el silencio de la joven, solo se le ocurrió abrazarla, pronto empezó a darle pequeños besos en el cuello, haciendo que Tomoyo sintiera cosquillas, pero, cuando sintió las manos de Meiling bajando peligrosamente por su cintura y sus piernas, se alejó bruscamente y se puso de pie.
- Lo siento… está haciendo mucho calor, quisiera dormir sola hoy – fue lo primero que se le pasó por la cabeza.
- Lo entiendo…
- Tendremos mucho tiempo para esto Mei-chan…
- Lo sé, no te preocupes, me voy a la habitación…
- ¿Meiling?
- Todo está bien, que tengas buenas noches.
Meiling salió rápidamente de la habitación y cuando llegó a la suya cerró la puerta tras de sí y se quedó apoyada ahí. Algunas lágrimas silenciosas caían por su rostro.
Continuará…
